¿Y cómo os conocisteis?

Hoy dejo de lado mis intentos de pseudosociología y pseudofilosofía (llamémosle así... jeje) para explicar algo más sobre mí. ¿Por qué no? Quería escribir algo que fuera muy importante para mí, algo que me haya marcado mucho, alguna historia que quisiera recordar... y he decidido narrar cómo conocí a mi novio :) Estas historias siempre son especiales (sobretodo para los protagonistas) y nos enseñan que realmente, cada persona es un mundo (y lo que no nos ocurra a cada uno de nosotros..).
Si miramos atrás, todo empezó gracias a su hermano. Cuando estaba realmente mal y me animé (empujado por un amigo) a salir por el ambiente, conocí a su hermano (que también es gay) con el que hice una gran amistad. Fuimos durante muchos meses muy buenos amigos, hablábamos de nuestras cosas, nos explicábamos nuestros problemas, lo comentábamos todo… (a todo esto yo sabía que tenía un hermano mayor, pero ni le había visto, ni sabíamos que era gay, ni nada de nada…)Un buen día estando con el hermano me dice: “Ei, ¿sabes qué ha pasado? Resulta que tal (un amigo en común) me dice por el Messenger que había estado hablando con un chico de Tarragona que hacía fútbol, tenis y padel, y que era muy majo y eso…
que lo había visto en una página de contactos. Entonces, le dije que si tenía alguna foto, me la mandó… ¡Y era mi hermano!” Os podéis imaginar la cara de alucinado que se nos quedó, cuando supimos que su hermano era homosexual. Rápidamente empezaron a salir dudas, muchas dudas: “y sabiendo que su hermano también lo es… ¿por qué nunca se lo dijo? ¿habrá estado con alguien? ¿lo llevará a escondidas, o directamente no vivirá?”. Después de pensar y hablarlo un poco le dije: “Mira, tengo una idea, a ver qué te parece. Me imagino que si tu hermano no te ha dicho nada hasta ahora es porque debe de estar bastante mal… y muy asustado. Entraré en esta web de contactos, me registraré, intentaré contactar con él, me haré su amigo sin decirle que te conozco para que no se aparte… y más adelante ya le contaré toda la verdad”. Y así lo acordamos...
Yo jugaba con ventaja, y es que me dio la dirección de Messenger para que le agregara directamente, pues se ve que en una foto la incluyó durante un tiempo, pero los creadores de la página se percataron de ello y la retiraron antes de que me pudiera registrar. Yo le agregué, pero al ver que yo era de Tarragona, me tuvo como “No admitido” durante varias semanas. No quería conocer a nadie de por la zona por lo que pudiera ocurrir (casualidades… sólo contactó con una persona de Tarragona y resulta que le “descubrimos”. Si es que el mundo es un pañuelo). Le envié un par de mails, pero no respondió… incluso en el último le escribí mi número de teléfono (creo que ahí metí un poco la pata… porque estaba empezando a evidenciarme demasiado y posiblemente sospecharía) pero todo lo hice con la excusa de que realmente me había interesado y creía que si en todos estos días no me había dicho nada era porque no estaría demasiado bien… (menudas "obviedades" también, las mías... jejeje)
Al cabo de unos días, estando yo conectado un sábado por la noche antes de salir a tomar algo, veo la ventanita del Messenger que estaba esperando desde hacía ya mucho tiempo... Al fin se conectó y me dejó que hablara con él. Al minuto, me preguntó: “¿conoces a mi hermano?” pero yo hice como si no lo hubiera oído (no sé mentir, y no iba a decirle que no… pero como tampoco quería decirle que sí, pues no le respondí y me quedé tan ancho jeje). Él no era tonto y se imaginaba que sí, pero aún así accedió a hablar conmigo ya que veía que iba con buenas intenciones. Estuvimos dos horas conversando y cuando nos despedimos, me fui rápidamente al local donde trabajaba su hermano (mi amigo) de camarero para explicárselo todo. Y de paso… decirle que había notado una sensibilidad realmente especial en él, porque las cosas que me había dicho, cómo explicaba sus sentimientos, la forma en la que se había comportado, el porqué no había dicho nada… jamás las había visto en nadie.
Ansioso, le esperaba al mediodía siguiente frente a mi ordenador, con la esperanza de poder hablar de nuevo. Y así fue. Cinco horas más de explicaciones, de desfogues, de ánimos, experiencias personales, razones por las que actuar como lo hacíamos, confesiones… compartimos todo (todo lo que se podía en una tarde por el Messenger). Ese mismo día me atreví a preguntarle: ¿quieres quedar para hablar? Pero él respondió que no, me dio largas… Y es que, a pesar de todo, estaba realmente asustado...[...] ¡continuará!
Evolución, ley de vida

Esta noche paseé tranquilamente por las calles de Salou durante unos minutos. Me permití el lujo de caminar lentamente y frenar mi "proceso de socialización" por unos instantes con el fin de observar. Desconecté de todo lo que me envolvía sólo para fijarme con total dedicación a cuanto pasara por delante de mi vista, y ello me llevó a una cascada de preguntas que concluyó con una sensación experimentada al pensar: “¿y cómo hemos llegado hasta aquí?”
La naturaleza, desde que existe, inventó una forma de competencia basada en la evolución. Un proceso mediante el cual, el más fuerte dominará el más débil para imponerle su ley y provocarle su posterior desaparición. Y los humanos también cumplimos, por supuesto, como buenos animales que somos.
La evolución es lenta… es cuestión de cambios ambientales, azar y una buena ración de tiempo; de cambios ambientales porque el fin del progreso es adaptar el organismo a un nuevo medio al que ha sido expuesto; de azar porque los cambios se realizan aleatoriamente en el transcurso de la historia, y si se tiene la suerte de poseer una ventaja con dicho cambio obtenido sobre el resto de los individuos, se pasará a ser el más fuerte, quien más se reproducirá y quien pasará su superioridad a la descendencia… y de tiempo, porque ni el azar ni los cambios se dan instantáneamente.
Hoy pensé en algo diferente de la biología y me dediqué a razonar sobre la raza humana en su intento de adaptación dentro del nuevo territorio donde está inmersa. Una adaptación más a la ley de la naturaleza, por paradójico que parezca una naturaleza llena de cemento, carreteras asfaltadas, edificios de cientos de plantas y automóviles. Un cambio ambiental enorme, muchos azares por llegar… y un gran tiempo por transcurrir. Es decir, una inadaptación total.Los humanos, como buenos animales que somos (y mejores que fuimos), crecimos en una verdadera naturaleza rodeados de peligros varios (diferentes a los actuales, no por ello más alarmantes) a los que, después de mucho tiempo, debimos adaptarnos. Aprendimos a usar la energía de los alimentos que nos proporcionaba la tierra, corrimos fuertemente delante de las grandes presas y, entre otras, desarrollamos la inteligencia necesaria para poder sobrevivir. Sí, la necesaria. La justa como para que hoy pueda estar aquí delante del ordenador escribiendo 4 palabras mal dichas. Porque viendo el mundo que nos envuelve hoy en día, demostramos ser más catetos que una piedra.
Tengo un ligero miedo inconsciente y lejano que, por suerte, no acaba de crecer porque no estoy lo suficientemente evolucionado como para hacerlo. Porque si fuera mínimamente inteligente, dudo que tuviera esta relativa tranquilidad al pensar en ello. Una vez más, crecemos creyendo que somos una cosa cuando la realidad nos pone delante otra bastante distinta. De niños pensamos en la perfección de la raza humana, el hombre como máximo exponente dueño de una magnífica inteligencia, fuera de las leyes universales que quedan por debajo de nosotros… pero la realidad nos muestra a base de tortazos cuán equivocados estábamos en nuestra más plena inocencia.
Sin ir más lejos… Crecimos comiendo todo lo que cazábamos o pescábamos, lo que arrancábamos de la tierra. Nos adaptamos a esta alimentación a base de los elementos comentados anteriormente, pues nadie nació preparado para dicha alimentación. Pero con el tiempo, evolucionamos y aprendimos a sacar máximo rendimiento de los nutrientes que en su día encontramos en esos alimentos. Nuestro organismo ideó todo lo necesario para que una almendra fuera más productiva que una roca. Y así, junto con mucho tiempo, fuimos mejorando lo suficiente. Es un simple ejemplo biológico, pero no es lo más preocupante. No es lo peor que no sepamos sacar más beneficio de una hamburguesa grasienta que de una almendra, a pesar de que en nuestro medio hoy ya obtengamos más energía de las hamburguesas que de las almendras… Podría poner miles de ejemplos en este sentido, adaptaciones sólo suficientes (si es que dio tiempo…) realizadas gracias a los cientos y cientos de años transcurridos. Lo peor… es mirar más allá de la biología y fijarse en la ciencia social. Y, aún así, la teoría de la evolución se cumple a la perfección.
Sin quererlo, estamos inmersos en un mundo que está cambiando excesivamente en muy poco tiempo. Es como un inicio a una nueva extinción masiva (hubieron unas 20 aproximadamente a lo largo de la historia de la Tierra… 5 de ellas, a punto de acabar con toda la vida). Una extinción comportó un cambio muy brusco en la tierra y con ello, los animales inadaptados desaparecieron y sólo quedaron, crecieron y se reproducieron aquellos que pudieron sobrevivir a las nuevas condiciones.
Hoy, de repente, nos vemos sumergidos en un mundo industrializado. El ambiente está cambiado excesivamente, las condiciones de vida son totalmente diferentes, los peligros variaron radicalmente, peligros para los cuales no estamos preparados…
Y, definitivamente, lo peor no es todo ello… sino que somos nosotros mismos, la maravillosa raza humana, quienes somos responsables de este cambio tan radical. Sí, esta raza tan perfecta, tan inteligente, tan sofisticada… tanto, que nos llevaremos a nuestra propia extinción. Somos tan listos que sabemos combinar los ingredientes del planeta para provocar tales cambios, que comportarán una gran extinción de la especie, de continuar con tanta reforma continuada. Tan listos, que creamos todo tipo de armamento para matarnos a nosotros mismos (y luego nos horrorizamos cuando vemos un animal comiéndose a otro…), tan listos como para discriminarnos igual que lo hacen los animales “irracionales” en su reino, tan listos que nos permitimos pensar en uno mismo y gracias sin mirar más allá (como los lindas fieras salvajes), tan listos que estamos asesinando a nuestra propia madre naturaleza, tan listos que estamos cavando nuestra propia futura tumba… (*véanse ejemplos tales como: decenas de guerras, bombas atómicas, 11-S, 11-M, Londres, Irak... un sin fin de situaciones que erizan la piel...) Al fin y al cabo, seguimos cumpliendo con las normas de la dichosa ley. Cada organismo intentará ser lo más perfecto posible dentro de su contexto, pero ello requiere tiempo… los humanos estamos cambiando mucho nuestro entorno, y de continuar igual, deberá de crecer y sustituirnos una nueva especie mejor que nosotros en este territorio. Además, seguimos comportándonos con los mismos patrones que cualquier bicho feroz, sólo que lo llevamos a cabo con diferentes técnicas gracias a nuestra gran capacidad de razonamiento. Pero la evolución también es para nosotros. Qué perfección la nuestra... así es, ley de vida :) Como la "crueldad" descrita en los documentales, pero al estilo Homo sapiens sapiens. Mientras tanto, continuaremos echando mano de la evasión y del egoísmo para sobrevivir con la conciencia tranquila…
RAZÓN vs. CORAZÓN


Blanco vs. negro, felicidad vs. tristeza, amor vs. odio, Tom vs. Jerry, razón vs. corazón… Terrible pareja contraria pero inseparable. Qué sería la vida sin alguno de los dos… Muchas veces me lo he preguntado, y es que durante diferentes épocas nos hemos permitido vivir en un extremo o en otro, pero pocas veces en un equilibrio ideal (y es que, como dice la sabiduría popular, los extremos son malos…).
Crecí en una razón impecable prácticamente 100% (bueno… razón correspondiente a la edad, claro está). La razón ordenaba qué hacer, cómo actuar, porqué hacerlo… pero sin cuestionar los valores personales que ellos suponían. Cuando crecemos, parece que los padres nos enseñan a razonar, pues creerán que el corazón siempre actúa primero y la mayoría de los niños lo tienen; pero hoy me doy cuenta que no me enseñaron nada de corazón, es más… consiguieron taparlo con tanta montaña de razones y responsabilidades.
Viví subordinado a la razón, y no recuerdo que yo mismo me preguntara ni una sola vez si era feliz… la verdad, creyendo que estaba haciendo lo mejor, la respuesta era obvia “por supuesto que soy feliz”: todo lo que me mandan lo hago bien, cumplo con las expectativas que mis padres me impusieron, soy el hijo que siempre quisieron tener… ¿cómo no voy a serlo? Ingenuidad. Cuando no conoces más allá…
El problema es cuando empiezas a vivir la adolescencia (cada cual, a su edad; yo la empecé bastante tarde). Por suerte, hay muchas cosas que se escapan a la razón… y por mucha que tengas, siempre acaba asomándose el corazón.
Es como un gusanillo vivo e inquieto que, por mucho que trates de enterrarlo, siempre conseguirá salir a la superficie porque bombea sin cesar, late inevitablemente a cuantas cadenas le atemos. Y así fue. A pesar de la resistencia que la razón le impuso, hubo un buen día en el que el corazón le ganó el pulso y salió a flote. Y ese día empecé a tener sensaciones como las que nunca tuve antes… (entre otras cosas, porque como nunca tuve antes…) Sensaciones enormes y penetrantes, tanto positivas como negativas. Era algo inexplicable por la razón que tenía hasta el momento, descargas de bienestar o negativismo movidas por aspectos inevitables e incontrolables… la razón ya no jugaba su papel tan pesadamente importante, ahora era ella quien había sido encarcelada. Y el corazón empezó a hacer de las suyas, consiguiendo que la vida girara entorno a él. Gracias a ello, llegaron el bienestar y el placer personal… pero también las desilusiones, el parcial abandono de las obligaciones impuestas por la razón con su incumplimiento pertinente y sentimientos de culpabilidad, el desengaño, la irresponsabilidad… Y mi vida empezó a desmoronarse lentamente. Y es que, de corazón, tampoco se vive… Es como una droga, engancha. Es mucho más excitante que una sosa razón que tan sólo te obliga a hacer lo que crees que tienes que hacer sin cuestionarse el porqué de las cosas, la razón por la que actuar de esa manera… y lo más importante, si lo que haces es lo debido; el corazón te aporta jovialidad, vitalidad, alegría… pero también inestabilidad, incomodidad, decepciones… Entonces, después de lo vivido… ¿dónde estaba la respuesta? Faltaba algún ingrediente más (o mejor dicho, un “pequeño” gran matiz).Un buen día me pregunté… “¿Por qué no vives con el corazón, usando TU (y no la de los demás) razón como antes?” Y así lo probé. Recuperé mis aspectos razonables abandonados pero jamás renuncié al corazón sentimental que me hacía sentir realmente vivo. Por fin disfruté (y creo disfrutar) de las ventajas de ambos aspectos. ¡Hasta se puede disfrutar con la razón! (increíble descubrimiento…)
Sé que es algo muy básico, muchos hemos razonado bastante más allá de lo que estas 4 líneas han explicado… pero si nos paramos a pensar, ¿cuántas veces hemos actuado en desequilibrio? Pues la mayoría. Cuántas veces nos hemos cegado en un proyecto (llámese trabajo, estudio, inquietud…) sin mirar más allá de él realmente nos aportará, o nos hemos preocupado por algo de forma obsesiva sin mirar la magnitud real de dicha inquietud…
Por poner un ejemplo concreto desde mi propia experiencia: estoy convencido que la gran mayoría de homosexuales no nos aceptamos desde el primer momento. Ser homosexual es cosa del corazón, pero vivirla y aceptarla es competencia de la razón. Muchos (aunque no todos) creímos ser heterosexuales porque usamos en primera instancia la razón (es la que nos impusieron de jovencitos), pero el corazón apareció contrariado a la razón, y entramos en conflicto. Pudimos usar únicamente el corazón, pero no llegamos a ninguna parte centrando nuestra vida en la homosexualidad (la razón también es inquieta y va raspando el corazón por mucho que la tapemos). Está claro que la razón ya falló primero… así que, finalmente, quedó la opción de usar razón y corazón. Y así, podemos vivir nuestra homosexualidad como una característica más de nuestra razón, perfectamente compaginadas, dando el efecto que esperábamos. Y quien diga que no pretende aceptar su homosexualidad hasta niveles que creemos utópicos de total normalidad… es masoquista o se está engañando.
Otro ejemplo… ¿cómo se puede ser un buen profesional de la medicina con razón, pero sin corazón? Por mucho que sepas sobre patología, si no eres consciente de la situación real y no sabes escuchar (dije escuchar, no oir), jamás se puede ser un buen terapeuta… Además, cada día se ve más que la psicología dirigida a los pacientes es una gran parte de la terapia, y en el buen uso de la misma reside la mayoría de los éxitos beneficiosos en los enfermos. Yo cada día le pregunto a la feliz pareja que vive en mi interior, razón y corazón, sobre los actos que realizo para que me den su opinión. A veces discuten, como todas las buenas parejas… pero siempre tratan de llegar a una conclusión que les beneficie a ambos y suelen acertar en mi bienestar. Es una pareja con dificultades para entablar conversación porque tienen un estilo muy peculiar, pero una vez son de confianza… la verdad es que ayudan perfectamente :)
Sé que todo lo que he comentado es muy simple, pero como otras muchas cosas en la vida… basta que las tengas delante para que ni siquiera te des cuenta de ellas. Y es que parece que lo que tiene que ser más obvio y elemental, es a lo que menos prestamos atención y más problemas nos acarrean. Al fin y al cabo, la mayoría de cosas “sencillas” son las que realmente funcionan (volvemos a la teoría de los extremos… ni muy sencillo, ni muy complicado. Un intermedio)… ¿no? Mi razón y mi corazón acaban de decirme que sí de nuevo (¡o eso creo!). Les tendré que hacer caso…
Eternamente... GRACIAS

Gracias a ti, deporte, por hacerme creer que puedo ser más que “una bola de grasa con 2 ojos que sólo sirve para estudiar”… que con esfuerzo y dedicación se puede conseguir aquello que deseas, que se puede crecer y aprender día a día, que los resultados positivos llegan si uno se lo propone, que las oportunidades crecen a medida que avanzas y por brindarme esa tranquilidad que necesitaba en todo momento.

Gracias a ti, amigo, por haber estado ahí siempre que te he necesitado… por impedir que derramara lágrimas por lo que no lo merece, por secármelas cuando fueron inevitables y por frenarlas cuando hubo bastante. Gracias por compartir tus pensamientos, por dejarme aprender de tus creencias, por escucharme tantas y tantas veces, por cogerme de la mano y guiarme cuando tuve los ojos vendados, por hacerme más fuerte y por haberme tocado el corazón en alguna ocasión…
Gracias a ti, familia, porque a pesar de todos
los contratiempos y desilusiones, siempre pusisteis una sonrisa, porque no girasteis la cara frente a las adversidades que se presentaron sino que luchasteis para que dejaran de serlo, por aguantar mi mal humor, por respetar mi silencio y mis decisiones, por entender mis razones, por enseñarme a ver más allá de lo que vosotros mismos me educasteis, por estar ahí las 24 horas del día sin pedir nada a cambio, por darme todo lo que estuvo en vuestras manos, por querer lo mejor para mí, por regalarme un beso en cada despido, por mostrar ese sentimiento, por desearme lo mejor, por quererme puramente…
Y gracias a ti, mi amor, por dármelo absolutamente TODO en esta vida. Gracias por dejarme compartir cada segundo de mi vida contigo, por dejarme que te regale todo lo que tengo, por mirarme con esos ojos tiernos y abrazarme el corazón, por ese beso que me sube el ánimo siempre, esa caricia que me eriza la piel, ese abrazo que me hace sentir cobijado y protegido; por aguantarme cuando soy insoportable, por arrancarme siempre una sonrisa, por comprenderme y respetarme al máximo, por enseñarme a vivir y ser feliz, por ser mi mejor amigo, por haberme rescatado de la nada y subirme al cielo, por iluminar el camino que me lleva a la felicidad, por ser como eres… y por querer que pase el resto de mis días junto a ti. Nunca me cansaré de repetirlo… GRACIAS.

De todo corazón…
Las reacciones nº 1002 y 1003 ;)

El lunes a primera hora, en el trabajo:
Yo(emperchando una chaqueta para un nene de 18 meses, enseñándola): mira… cómo me gustaría tener un peque ¿eh?
Mi compañera: a mí también me gustaría… ¡pero es que no tengo dinero para cuidar de uno!
Yo: ya… tendremos que esperar un poco más, jeje. Pero es que lo tengo un poco difícil…
Mi compañera: ¿ah sí? ¿Y eso?
Yo: es que soy homosexual…
Mi compañera: ¡¡¡qué guay!!! ¿De verdad? ¿Tú? ¿Y de verdad quieres adoptar? ¡¡¡Qué guay!!!
Y a partir de ahí, entramos en una conversación profunda, nos regalamos confianza mutuamente. Y como comentaba en los primeros posts de este blog, parece que cuando dices que eres homosexual regalas confianza pura a quien recibe tus palabras, y automáticamente (si tiene medio dedo de frente mínimo), la capta y te ofrece el mismo presente.
Ya hoy viernes, estábamos a las 7 de la mañana tratando los bultos del camión, arreglando las zapatillas. Lo hacemos en unas mesas donde nos juntamos varios trabajadores. Hoy, éramos 2 chicas y yo cuando, en una de las múltiples conversaciones (hay de todo tipo: desde la geografía española hasta la homosexualidad, pasando por el precio de la gasolina y el cotilleo interno…) estábamos hablando de un compañero que viene sobretodo de tardes: “Ah sí… mira Jorge que tal, que cual”… Y en un momento que me quedo a solas con una de las 2 chicas, que lleva poco tiempo trabajando con nosotros, se inicia la siguiente conversación:
Yo: “Cuando coincido con él por las tardes y ve a una chica que está bien siempre me dice: ¿¿Eh tío, has visto esa tía que pedazo de tetas que tiene?? Es que no sabe que soy gay y eso… y como tampoco le he dicho nada… jejeje”
Ella: “¿¿Tú eres gay??”
Yo: “Sí… ¡pensaba que lo sabías! Como siempre hablamos aquí de todo y tal…”
Ella: “¿¿Sí?? ¡Joder qué guay! ¡Pues no, no lo sabía! […] – yo pensando: qué tendrá de guay? Jeje – […] es que… ya no aguantaba más aquí en el trabajo sin decirlo, ¡que yo también soy homosexual! Yo cuando llegué pensaba que al ver aquí a todos así guapos y tal, medio repipis, me decía “¡Bienvenida a heterosexualandia!” pero joder, al decirme tú esto y ver que lo hablas con total normalidad con todo el mundo, ¡qué alivio! Menos mal…”
Y así fue :) de nuevo, confianza al máximo, todos hablando de nuestras cosas referentes a la homosexualidad (los 2, explicando nuestras experiencias de contarlo en casa a nuestra otra compañera, cómo lo hemos vivido, cómo lo hemos pasado y cómo estamos ahora, etc.) Ha sido especial, para ella ha sido como una auténtica liberación al ver que nadie tenía ningún problema conmigo al saber que era gay (algo que, cuando yo lo dije, imaginaba… pero no podía saberlo exactamente hasta que no experimentara) y para mí, también una alegría al poder compartir experiencias con una chica como ella. Me ha hecho especial gracia cuando, en medio de la conversación, me dice ella: "Pues no se te nota nada de nada, ¿eh?" y la compañera de al lado asentaba con la cabeza, y con mirada pícara decía: "Vaya... si cuando me lo dijo a mí, pensaba que me estaba tomando el pelo..." jejeje
Como ésta han sido la mayoría de reacciones que me he encontrado en estos 2 últimos años, y es de agradecer que la gente se lo tome con este buen humor… también es cierto que demuestra una vez más la poca preparación de esta sociedad ante la homosexualidad, aún en la gente más abierta mentalmente. No hace falta que lo comente, es pura obviedad… pero, ¿quién es más amigo de alguien por decirle: “soy heterosexual”? Como mínimo, es parte de la evolución, y antes de llegar a la absoluta normalidad, me imagino que habrá que pasar por fases como la que nos encontramos actualmente. Eso es realmente lo importante… más que la situación real actual, la evolución en comparación a años anteriores, y la progresión de la misma (extrapolable a cualquier otro aspecto). Eso sí, al menos es de agradecer que disponga de esta “arma” (junto con mi carácter, PRINCIPALMENTE) para ganarme la confianza de esa gente que realmente merece la pena. A todo hay que exprimirle su parte positiva, ¿no? ;)
A-cúrame


Parece que tengo un radar... pero encontré esto por casualidad, navegando por internet, y no quería perder la oportunidad de comentarlo públicamente, porque hay cosas que hay que saber en esta vida. Y es que la moraleja que puedo obtener de textos como el que expongo a continuación es altamente valiosa, lo prometo (al menos para mí está funcionando de verdad). Son fragmentos de una página titulada "La curación de la homosexualidad"... y no precisamente sirven para que me "curen", sino para darme cuenta de la barbarie que esta gente está causando en la población mundial.
Después de leerlo, la conclusión que obtienes es que si quieres ser heterosexual, solamente debes de convertirte en un psicótico crónico capaz de creer que tienes a Jesús junto a ti alabándote en cada momento, un Dios Padre como padre de familia y una Virgen María como figura materna (que tiene de Virgen sólo el nombre, porque si tiene hijos… aunque bueno, la gracia divina lo explica todo). Tan fácil como eso.
Yo creo que finalmente algunos se convirtieron en pacientes psiquiátricos (de los de verdad) creyendo en todo lo que se expone… pero muchos otros le debieron decir que se habían reconvertido hacia la heterosexualidad (así como el que cambia de chaqueta) porque estaban un poco hasta los coj**** del “amigo” sanador con tanta historia fantástica y tanto Heterosexuadol® (véase más abajo).
¿Sabéis? Gracias a todos vosotros, con vuestras lecturas y comentarios, me animáis a que continúe escribiendo en él… y con ello, a comentar textos como el que expongo. Todo ello me hace ver la PURA REALIDAD, una realidad en la que muestra que los únicos que creen que la homosexualidad es un trastorno son un grupo de degenerados, personas incapaces de razonar más allá de una iglesia que les soluciona la vida porque es lo más fácil, que se niegan a creer en la realidad que se está evidenciando ciertamente día tras día (en la ciencia, entre otros) y que no tienen más en lo que preocuparse. Posiblemente muchos de ellos son homosexuales en apuros atrapados en las redes de las oraciones católicas sin escapatoria alguna con el lema inconsciente “Si no puedes ganar al enemigo… únete a él”. Otros muchos tendrán simplemente tan poca personalidad que no se permitirán ni el lujo de cuestionarse la realidad por miedo de toparse con la verdad cotidiana. En el fondo me dan lástima, pero lo que no soporto es que estén echando a perder las vidas de un 30% (12% oficial y subiendo...) de la población mundial. ¿Cuánto tiempo durará? A saber… pero si las duras realidades “físicas” más demostrables, como el hambre, están tardando tanto… una realidad (triste, pero real) psicológica como ésta puede tardar aún más. Yo no estoy dispuesto a esperar, estoy harto de tanta estupidez humana, con respeto (y pido perdón de nuevo…), pero para algo más que sufrir tengo la capacidad humana de razonar.
Aquí os dejo el artículo en cuestión. Os podéis imaginar la mayor parte de lo que comenta (es siempre un tanto de lo mismo). Es algo largo, pero lo importante ya lo he dicho en la conclusión. Un abrazo, y hasta pronto.
ARTÍCULO (en cursiva, mis comentarios).
En la actualidad, la mayoría de los católicos saben muy poco o nada acerca de las causas emocionales de la inclinación y conducta homosexuales. Las razones de esta ignorancia son muchas e incluyen: […] las opiniones en las Asociaciones de Psiquiatría y Psicología de EE.UU de que la homosexualidad no es un desorden; hay muchas personas y grupos dentro de la misma Iglesia que tratan de desvirtuar la doctrina moral tradicional sobre este tema: es que resulta que la iglesia va por encima que cualquier avance científico, porque ellos ya lo saben todo y no tienen la necesidad de ir actualizándose… como todo ya está escrito, dejan que la humanidad evolucione y se equivoque (creyendo que la homosexualidad es normal) para que sean ellos mismos, y no Dios, quienes les guíe hacia la verdad… ¡¡¡POR FAVOR!!! Renovando conocimientos…
Los conflictos más comunes que predisponen a las personas hacia la homosexualidad son 1- la soledad y la tristeza, 2- profundos sentimientos de ser inadecuado y la falta de autoaceptación, 3- la desconfianza y el miedo, 4- el narcicismo, 5- el excesivo sentido de responsabilidad, 6- el maltrato sexual en la niñez y 7- el enfado excesivo: ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿No será que, en una sociedad tan mal preparada como la nuestra, los homosexuales predisponemos mayormente a sentir soledad, tristeza, falta de autoaceptación, desconfianza, etc… debido a nuestra condición?
Esta dinámica de dolor emocional que puede llevar a la homosexualidad rara vez se manifiesta durante la infancia, pero normalmente se revela al principio de la adolescencia: los últimos estudios acerca de ello hablan que los homosexuales empiezan a tener impulsos sexuales antes incluso de los 10 años. Hablando con amigos homosexuales, incluyéndome por supuesto, puedo afirmar que al menos, en nuestro caso, así fue. Así que… error de nuevo.
Sólo el amor de Dios es capaz de superar la dolorosa soledad y tristeza, así como los miedos y las inseguridades al proporcionar un sentimiento de haber sido amado profundamente, de ser especial y de haber sido protegido en todas las etapas de la vida. A medida que las heridas emocionales se curan, las inclinaciones y conductas homosexuales disminuyen y con el tiempo desaparecen: secundariamente, se ha comentado una de las razones por la que creo que la iglesia existió desde siempre y aún hoy en día sigue estando ahí: es un apoyo incondicional, pese lo que pese, y algo que lo explica absolutamente todo en la vida de la forma más fácil que existe. Ojalá fuera creyente para estar tranquilo en ese aspecto, pero la verdad, vivir en un mundo de falsas fantasías, estando engañado por una supuesta realidad que no se sostiene de ninguna manera… no es mi estilo de vida. Muchos de nosotros, desde que tenemos uso de razón, recordamos un pasado religioso, porque así nos lo impusieron… por eso, hoy mucha gente aún es creyente (no porque lo hayan podido comprobar ni porque les hayan dado razones más que suficientes como para serlo, realmente). Muchos de nosotros crecimos creyendo que la homosexualidad era lo peor que te podía pasar… y por eso, muchos de nosotros hemos sufrido (y sufrimos) nuestra sexualidad, porque así crecimos. Yo hoy por hoy no soy creyente, ni siquiera sufro en exceso por mi sexualidad… pero tampoco me siento “100% libre” de todos estos pensamientos, porque crecí con ellos e involuntariamente rondan en mi cerebro (aunque por fin, la razón les está ganando de paliza).
Sin embargo, yo he tenido la experiencia de que cuando el perdón y la espiritualidad cristiana son partes esenciales del tratamiento, la tasa de curación de la homosexualidad es cerca del 100%: menudo lavado de cerebro, ¿no? De todas formas, luego veréis en lo que consiste la "curación". Desde mi punto de vista, muchos de nosotros previamente estuvimos con chicas e incluso afirmamos y defendimos a capa y espada nuestra heterosexualidad… y jamás hubiéramos dicho que descubriríamos algo tan importante para nosotros como nuestra verdadera sexualidad… y todo, porque una sociedad tan retrógrada como la nuestra así nos lo hizo creer, así nos lavó la cabeza… y así nos hizo crecer. Como camisetas en una fábrica de textil, todos iguales, todos calcados, todos con los mismos valores y sentimientos… Menuda mierda de diversidad y tolerancia (con perdón).
Los aspectos principales de la espiritualidad católica que juegan un papel esencial en la curación de la homosexualidad son: la oración de petición, la meditación, la Biblia, el Rosario, las horas santas, la Eucaristía, el Sacramento de la Reconciliación y la dirección espiritual: también conocido como Heterosexuadol®. Es así como el Frenadol a los catarros, pero para la homosexualidad (eficacia comprobada… Este anuncio es de un medicamento, lea detenidamente las instrucciones de uso, en caso de duda consulte con su farmacéutico).
Por ejemplo, los que fueron rechazados repetidamente por sus compañeros a menudo descubren un particular confort y seguridad al pasar tiempo cada día meditando y visualizando a Jesús a su lado en diferentes momentos de su niñez y adolescencia, siendo su mejor amigo cuando se sentían solos y aislados: para curarme, debo de entrar en lo que psiquiátricamente se llama un estado psicótico crónico con alucinaciones visuales… Y luego los enfermos mentales somos los homosexuales.
El darse cuenta de que Jesús es el mejor amigo de uno empieza por la meditación. La persona intenta imaginar que Jesús está con él (o con ella) en el campo de deportes, en el gimnasio o en el vecindario, aceptándole y reafirmándole. En esa meditación se puede considerar al Señor comunicándole a uno pasajes de la Biblia, como el de Juan 15:9, donde Jesús dice: "Como el Padre me ha amado, yo también os he amado": por si no sabíais cómo llegar a sufrir psicosis por el camino divino, aquí las claves de la inducción salvadora. Ya tenéis la vida resuelta y compañía eterna.
Sólo un conocimiento de la presencia de Dios Padre durante la infancia y la adolescencia puede llenar el vacío y curar la herida: totalmente reemplazable; a falta de padres, buenos son "Dios Padre". Si lo necesitas, ahí lo tienes. ¡Viva la psicosis!
A algunos les ayuda imaginarse al Señor llevándoles de la mano como niños o adolescentes hacia una mayor intimidad con el Padre: ten cuidado, a ver donde te lleva este señor que no conoces… mi mamá siempre decía que no debía ir con extraños por ahí...
Crecer en confianza hacia Dios Padre se facilita pidiéndole a Jesús específicamente ese don: es decir, una vez ya soy un psicótico capaz de tener a Jesús a mi lado, día y noche 24 horas disponible para que me diga lo majo que soy y lo bueno que he sido, puedo pedirle favores como adquirir el don de confiar en Dios Padre… realmente interesante.
Como respuesta al amor de Dios, Diane desarrolló un fuerte deseo de servirle y de hacer su voluntad en todas sus relaciones: qué bonito, cuando tu pareja de repente te diga: estoy contigo porque así estoy sirviendo y haciendo la voluntad de Dios Padre. Qué grande es Dios Padre… ¡Alabemos a Dios Padre!
Después de reconocer esas heridas y empezar el proceso del perdón, el siguiente paso en el camino de la curación, es pedirle a la persona que considere a la Virgen María como otra madre o amiga amorosa, entregada, alegre y digna de confianza en cada etapa de la vida: si lo que te falta es la madre, no te conformes con Dios Padre porque él tiene genitales masculinos y jamás podrá suplir la falta de la figura femenina, pues para crecer es necesario padre+madre. Así que no te preocupes, en la santa iglesia también tienen de ellas… nada más que la Virgen María.
Para aquellos que son verdaderamente adictos sexuales, los primeros pasos del tratamiento tratan de facilitar que acepten su adicción, que abandonen su impotencia para curarse por ellos mismos en las manos de Dios, que crean que no podrán recuperarse sin el amor y la ayuda de Dios y que participen en un grupo de adicción sexual basado en los Doce Pasos, como por ejemplo el grupo Sexaholics Anonymous: sin comentarios.
Psicológicamente, las atracciones y los actos homosexuales vienen de heridas emocionales muy específicas y de conflictos en la infancia, la adolescencia y la vida adulta. Estas heridas no han sido plena y claramente identificadas en el pasado por los profesionales de la salud mental ni han sido curadas en la mayoría de los casos. Las razones de este fracaso son que el campo de la salud mental está aún en etapa de desarrollo y no ha entendido ni incorporado el perdón como remedio al enfado tan significativo en estas personas, ni ha proporcionado una espiritualidad cristiana para resolver la tristeza, la desconfianza, la baja autoestima y el comportamiento adictivo. Gracias a Dios, la espiritualidad católica, combinada con una buena psicoterapia puede lograr la curación completa de las personas que padecen este desorden.: quizás no se ha conseguido curar, como dice el autor, porque no se trate de una enfermedad. Pero bueno, como la psicología está en desarrollo (y la iglesia ya lo sabe todo), ya llegará el día… Aún no he visto que los que tienen los ojos azules se hayan curado, ni los pecosos, ni los morenos… Los podemos disfrazar, pero siempre tendrán la misma base, porque quien así nace, así crece y así vive. Gracias a Dios y su iglesia puedo creer en un mundo ficticio maravilloso que me solucione la vida, ya que me dará las soluciones que todos buscamos en la vida. Da igual el engaño y el avance, lavados de cerebro por doquier darán tu felicidad a corto y largo plazo.
Como maestra de la verdad, la Iglesia afirma en el Catecismo que "los actos homosexuales son actos de gran depravación, intrínsecamente desordenados y bajo ninguna circunstancia aceptables": qué gran maestra, sabionda.
Fin del texto.
¡Ilusiónate!

ILUSIÓN: esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo. Gran complacencia en una persona, cosa, tarea, etc...
La ilusión regala sonrisas aún cuando estamos más decaídos, da fuerzas para tirar adelante con aquello que nos parecía tan cuesta arriba... qué sería la vida sin ilusiones.
Me considero una persona especialmente ilusa, y digamos que mi vida gira entorno a un seguido de ilusiones que se van sucediendo en mi cabeza... Una idea, un comentario, un abrazo, un regalo, una llamada, algo que pueda traerme un poco de felicidad es tomado con los brazos abiertos.
Todo lo que me rodea, trae ilusión: mi novio, porque me lo da todo; los estudios, porque me darán la profesión que quise; el trabajo, porque es en equipo y los resultados son concluyentes; los amigos, porque están ahí siempre; pero no sólo eso... no sólo hay ilusión en lo grande.
El otro día releí un mail que estoy convencido que todos hemos leído alguna vez. Habla del profesor de ética que acude a la clase con un recipiente. Lo rellena de grandes piedras y pregunta a sus alumnos que como está... si lleno, o vacío. Todos responden que lleno, por supuesto, pero entonces el profesor tira canicas en su interior y todos ven que los huecos que quedaban entre las grandes piedras se rellenan. Ahora sí, todos convencidos, responden al unísono que por fin se llenó... aunque seguidamente, usando arena, acaba por completar la totalidad del recipiente. La moraleja: "Hay cosas esenciales en la vida, que corresponden a las piedras grandes, como son la pareja, la familia, los amigos, etc., que llenan en gran parte nuestro interior. Después encontramos las canicas, ilusiones menos esenciales como un buen coche, el trabajo, la casa... Y finalmente, la arena, esos pequeños detalles que tanto nos acaban de alegrar el día y nos hacen sentir felices completamente".
Siempre he pensado que todo lo que viene trae ilusión consigo, y eso hay que explotarlo. Rellenar ese recipiente supone esfuerzos, encontrar piedras, canicas y arena no es tarea fácil... pero como mínimo, considero que negarse ilusiones (algo que está bastante de moda en nuestra sociedad) es trabajo inútil.
La vida no son piedras únicamente, existen las canicas... pero sobretodo, también la arena. Últimamente parece que se nos olvida a todos... pero siempre puede estar ahí, dispuesta a tapar huecos. Y sin embargo, no le hacemos caso... Desde hoy, me propongo tenerla más en cuenta, y por ello... he tenido una ocurrencia :) Una tonta (que no menos importante) ilusión, pero que la voy a llevar a cabo... estreno una minisección a partir de hoy en el blog titulada: "¡Fotografíame!", en la que incluiré fotos hechas con el móvil de aquellas cosas que me hacen sentir... tanto arena, como canicas y piedras. Habrá más arena, pues en un recipiente caben muchos más granos de arena que canicas, y por supuesto que piedras... pero todo valdrá :) Así que hoy, empiezo con....
¡Fotografíame!

Esta foto es del número de la mesa donde fuimos a comer el domingo mi novio y yo... Hacía mucho tiempo que tenía ganas de ir a comer a La Tagliatella, un restaurante italiano, porque la pasta me encanta... Y fue el detalle que acabó de hacer perfecto un fin de semana junto a él. ¿Ilusión tonta? Puede, pero no por ello deja de ser una ilusión para mí :)
Espero que este post os haya hecho un poco de ilusión al menos :) A mí personalmente, escribir sobre ello me hace reflexionar mucho más allá de lo que he podido explicar... ¿por qué no? Las ilusiones no sólo llegan sino que también se buscan, así que... ¡Ilusiónate!
Porqué soy ateo... Y MÁS ATEO QUE NUNCA.

MERECE LA PENA LEER ESTE POST EN 5 MINUTOS. Éstas son algunas de las frases incluídas en un extenso trabajo realizado por un autor creyente, en su intento de "justificar" porqué los homosexuales no podemos casarnos ni adoptar hijos. NO TIENE DESPERDICIO (en cursiva, algunos de mis comentarios).
Tenemos derecho a todo aquello que Dios, la naturaleza y la sociedad nos permitan. En caso de darse un dilema ético entre la voluntad de Dios -la razón- y la naturaleza, Dios predomina; si se produce entre la naturaleza y la sociedad, que es naturaleza segunda, prevalece la naturaleza primera, de la que aquélla es imagen e imitación. Empezamos bien… "permisible" con lo que está por llegar...
[…] la locura de las sociedades que impugnan su propio fundamento, como las comunidades caníbales o las homosexuales. Locuras de la misma índole...
Cuestiona el artículo 16 de la Declaración de los Derechos Humanos: "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición". […]estaría permitido discriminar a los matrimonios homosexuales, ya que ello no figura como expresamente prohibido en la Carta. Y al vecino cojo de enfrente, y a la esquizofrénica del 5º, y al retrasado del amigo… tampoco lo especifica.
Sin embargo, no puede obligarse a nadie a hacer lo imposible, razón por la cual los homosexuales no están obligados a cuidar de los hijos que no son capaces de tener y, por consiguiente, tampoco disponen del derecho a casarse. No comment… es demasiado obvia la respuesta.
No tiene ningún fuste dar protección jurídica a una pareja que no espera traer hijos al mundo, ya que eso sería lesivo para los célibes, mucho más desvalidos al contar con una remuneración menos. El argumento no se aplica a los estériles, dado que su condición es accidental y no necesariamente definitiva. El experto en medicina… HAY QUE JODERSE. Vamos, que no hay malformaciones neonatales que no dan esterilidad e infertilidad… ¡NO QUE VA! ts, está perfectamente documentado.
Sin la obligación actual o futura de mantener la descendencia, el matrimonio carece de sentido ¿es para permitir la lujuria desenfrenada sin que ésta sea pecado?
El matrimonio homosexual, pues, es una ficción indeseable xDDDDD
Queda claro que el artículo 16 sólo puede referirse al matrimonio tradicional, según se deduce de su interpretación literal, histórica, sistemática y teleológica, no habiendo otras permitidas en Derecho civil. Vamos, me queda clarísimo... ¿a vosotros no?
Ahora bien, la homosexualidad no es común a todos los hombres. Ergo el matrimonio homosexual, al sustentarse en una mera preferencia erótica, ni integra la igualdad ni es un derecho natural del hombre. Pues la heterosexualidad tampoco es común a todos los hombres, ergo tampoco integra la igualdad ni es un derecho natural del hombre.
Así, cuando amamos al Dios que nos ha amado permanecemos libres de defectos y de limitaciones absolutas. Pero nadie que sea humano, ni los santos siquiera, mantiene ese amor siempre. Se salva, entonces, el que lo conserva hasta el final. Divinidades varias…
Ahora bien, la mayoría de las mujeres son por naturaleza promiscuas y aman al paradigma en lugar de al hombre, mas el matrimonio las dignifica. Porque el matrimonio da un fin final a la mujer (la maternidad), que hasta entonces era materia prima, y un producto al hombre (el hijo), que era mera forma o potencia. Vaya ideología machista DE MIERDA (cón perdón).
De lo que se sigue que la mujer ordinaria es incapaz de amar perdurablemente fuera del matrimonio, es decir, sin confiarse a ese sacramento. ¿Significa lo anterior que todas las mujeres de tal condición, que son la mayoría, si prescinden del compromiso firme, corren el riesgo de parecerse a las prostitutas? En efecto, aunque sean vírgenes. Prometo que es lo que escribe… es increíble, estoy alucinado.
En definitiva, habiéndose concebido el matrimonio para satisfacer los fines carnales del hombre y los espirituales de la mujer, es falso y dañino un "matrimonio" que deje al hombre sin hijos y a la mujer sin maternidad, como es el caso de las uniones homosexuales, a las que sólo la demencia puede dar crédito. Y los infértiles, estériles, pacientes psicológicos…
Me parece totalmente innecesario ir incluyendo más fragmentos, todos del mismo estilo, ya que en menos de la mitad del trabajo expuesto ya he podido extraer todas estas "perlas". Sobra decir que una exposición de este estilo no puede ser tomada en serio se mire como se mire. Si alguien está interesado en leérselo todo, por favor, que me lo diga y lo enviaré al mail que queráis. Una cosa que me tiene intrigado: ¿cómo puede ser que alguien que piense así lea el blog de un homosexual? Ai, maldita represión... ¿eh, amigo? No sé, creo que sobran los comentarios, pero opinad acerca de ello... Ya avisé que no tenía desperdicio...
Mi gozo en un pozo
Aunque muchas veces únicamente hable de valentía y coraje, todos somos humanos y de vez en cuando (más de lo que quisiéramos) tenemos debilidades, situaciones en las que reaccionamos en contra de nuestra razón... Hoy quiero explicar lo que me ocurrió el otro día:Era el día antes del examen final de pediatría, mi último examen de 5º. Llevaba más de un mes de exámenes, con el pertinente estrés, el trabajo en el Decathlon encima... Me levanté muy temprano para estar a las 8h. en la puerta de la biblioteca y estudiar como un campeón... porque hay exámenes, que más por aprendizaje, te los tienes que sacar por orgullo personal... Cumpliendo con mi promesa, aguanté el día entero encerrado, sentado en una silla "delirando" frente a un tocho de papeles que no hacían más que retarme. En 12 horas, gasté menos de una hora para comer, un café para despertarme... La vida del estudiante, qué voy a contar... Dicen que es muy placentera, pero cuando estás de exámenes, no es precisamente un suave paseo (y además, cuando llevas semanas haciendo lo mismo, y trabajando, compaginando las horas y calculando minuto a minuto qué harás, dónde estarás... es estresante).
Mi placer y desfogue: mi amor. Sólo pensaba en la hora de verle, a las 9 de la noche, cuando él saliera de entrenar a los niños para poder estar un rato con él, darle esos besos y abrazos que me curan de todo problema, ver su mirada... Antes de dirigirme hacia el club para ir a encontrarle, tuve que ir a mi facultad a mirar si habían salido unas notas... corriendo por las calles de Reus porque se me hacía tarde (obras, obras...), llegué frente al panel para ver que no había absolutamente nada, con la gotilla de sudor cayendo... Incluso vi a una amiga que hacía años que no encontraba, pero no pude ni saludarla porque era tarde. Corriendo llegué al coche de nuevo y fui, más estresado aún, hacia el club... una vez en él, aparco, bajo del coche, voy decidido a buscarle por las pistas, pero de repente...
...en el parking, veo el coche de su padre aparcado. No existe mala relación, pero al igual que a mi padre, le cuesta muchísimo aceptar la situación y yo no soy nadie para forzarle sentimientos negativos, y menos en "su territorio", el club. Automáticamente se me borró todo el estrés que llevaba encima... ni nervios, ni sudor, ni agobios, ni cabreos al volante, ni exámenes... mente en blanco y un movimiento de piernas que me hizo dar media vuelta en lugar de avanzar con el paso tan decidido como llevaba horas y horas imaginando... En contra de mi voluntad, giré, abandoné el club y me dispuse a esperarle por las afueras hasta que él finalizara.
Cuando fui capaz de reaccionar, fue impotencia, rabia... involuntarias e independientes de mí, porque yo no podía hacer nada para que la situación cambiara. Así es como me sentí... ¿Situación "infantil"? Puede, pero dolió...
Mi modesto intento de razonamiento...
Supongo que el debate sobre la naturaleza de la homosexualidad es permanente y poco puedo hacer para "arreglar" el mundo con 2 palabras.. jeje Pero no puedo dejar de pensar en aquellas comentarios que me ha hecho la gente en contra del matrimonio homosexual.
He recibido un mail de irichc con un trabajo cuyas conclusiones responden a la pregunta: Por qué un homosexual no puede casarse ni adoptar hijos. Es bastante largo, pero prometo analizarlo minuciosamente y publicar un artículo con los porqués expuestos en él, porque de verdad, creo que no tiene desperdicio.
Me doy cuenta, cuando leo estos comentarios, que todos atienden a una limitada realidad que no va más allá de lo que la sociedad les ha enseñado en sí mismos a lo largo de la vida, sin pararse a analizar lo que realmente expresan. Por ejemplo, Martin argumenta lo siguiente: desde el punto de vista humano, biologico, y de razón, una persona que le gusta alguien de su mismo sexo es una anormalidad.
-Desde el punto de vista humano, biológico [...]: comprendo que quien no es homosexual prácticamente ni se interese por conocer el porqué de ello, piense en lo más cómodo para sí mismo y opine sin tener conocimiento de causa (igual que hacemos todos en la vida). Siempre se dice que de medicina, política y religión todo el mundo sabe... pero se puede extrapolar a cualquier otro tema. Al respecto sólo quiero decir que, si bien hasta ahora se creía que lo humano y biológico era ser heterosexual, porque así lo mandaban nuestros genes y, sobretodo, nuestros cánones sociales, hoy en día se está demostrando que no es así. Existe variedad en las tendencias sexuales, siendo igualmente humano y biológico, entre otras cosas, porque mi ADN así lo dice. Está claro que también influye la sociedad (por eso muchos homosexuales han estado con chicas antes de darse cuenta de su verdadera tendencia sexual... pero por sociedad, no por "gusto genético"), pero hay razones por las que existe la homosexualidad. Lo expliqué en un artículo titulado "Nuestros orígenes genéticos :)". Agradecería que se hiciera un intento de esfuerzo para entenderlo... y en caso de estar en desacuerdo con algún punto, razonar el porqué del mismo. (no pretendo que todo el mundo piense como yo, ni mucho menos... pero están empezando a haber evidencias al respecto y sería conveniente echarles un vistazo...).
-[...] y de razón, una persona que le gusta alguien de su mismo sexo es una anormalidad: la razón... es un término muy subjetivo. Y no hay más que mirar alrededor, en la diversidad cultural, cuales son las leyes que rigen cada razón humana. No soy filósofo (ni lo pretendo, jeje) pero considero que la razón está creada por unas normas sociales con las que hemos crecido, y depende de uno mismo el valorar lo razonable, o no, de una situación. Si yo razono lo que anteriormente he comentado en el punto anterior, y veo que la homosexualidad es algo natural (porque así se está demostrando, y por lo tanto, porque así lo creo y así lo estoy viviendo), esta tendencia sexual entra dentro de mi razón, y no es excluída de mis leyes personales, sino que comprenderé que entra dentro de mi normalidad.
Sé que siempre comento lo mismo, pero cuando hablan de lo natural y antinatural... ¿quién rige esto? Yo siempre miro años atrás, cuando los humanos aún éramos salvajes y estábamos "desperdigaos" por los bosques. Según la selección natural, sólo sobrevivirán los más fuertes, porque ellos serán capaces de reproducirse y pasar su información genética a la descendencia. En este caso, los homosexuales estamos en inferioridad, vale... pero también otros muchos, como los minusválidos de nacimiento, los ciegos, los que tienen malformaciones mayores... Ellos, en ese hábitat, tampoco podrían reproducirse, con lo cual... ¿hoy tampoco son dignos de casarse?
Y bueno, podemos decir: "claro.. pero es que no somos tan retrógrados." Vale, la sociedad ha avanzado, supuestamente, pero no tanto como para permitir la homosexualidad legalmente, hasta ahí "de acuerdo"... pero entonces, me estás confirmando que el matrimonio es una unión que permitirá tener hijos más adelante, porque claro, como en los ejemplos anteriores, todos pueden tener hijos... ¿no? Y yo, como no puedo de forma natural, no tengo el derecho... Bueno, pues de nuevo se están infringiendo tus propias leyes de la razón, porque conozco a muchísimos matrimonios que por unas causas u otras, no pueden reproducirse de forma natural ya que son estériles o infértiles, entre otras... (eso también es anormal, ¿no?) Así que, en solución a ello, propongo que cuando se casen, se firme un contrato donde se incluya que si en 5 años no han podido tener hijos, el matrimonio queda anulado. Por consiguiente, mujeres mayores de 50-55 años aproximadamente ya no podrán casarse, ni hombres con disfunciones eréctiles, ni mujeres con úteros anómalos, etc...
Conclusión: mi conclusión (atendiendo a mi razón, no compartida con todos) es que el matrimonio es una unión que permite sellar el amor entre una pareja, obteniendo del mismo unos beneficios sociales y personales muy gratos a los que todos tenemos derecho de disfrutar (por ejemplo, creo que tenemos el mismo derecho a adoptar mi novio y yo, que una pareja heterosexual incapaz de concebir un hijo de forma natural).
P.D: lo de que es una "anormalidad"... me repito, pero si miras el CIE-10 y el DSM-IV, manuales de referencia en patología psiquiátrica, verás que se especifica que NO son trastornos. Los múltiples estudios que se realizan al respecto en manuales de diagnóstico de referencia mundial para todo profesional deben de tenerse en cuenta, y sirven para algo... seguro que ellos conocen mucho mejor todo esto que nosotros. Una vez más, pecamos de "sabiduría" (incluído yo, estoy seguro).
He recibido un mail de irichc con un trabajo cuyas conclusiones responden a la pregunta: Por qué un homosexual no puede casarse ni adoptar hijos. Es bastante largo, pero prometo analizarlo minuciosamente y publicar un artículo con los porqués expuestos en él, porque de verdad, creo que no tiene desperdicio.
Me doy cuenta, cuando leo estos comentarios, que todos atienden a una limitada realidad que no va más allá de lo que la sociedad les ha enseñado en sí mismos a lo largo de la vida, sin pararse a analizar lo que realmente expresan. Por ejemplo, Martin argumenta lo siguiente: desde el punto de vista humano, biologico, y de razón, una persona que le gusta alguien de su mismo sexo es una anormalidad.
-Desde el punto de vista humano, biológico [...]: comprendo que quien no es homosexual prácticamente ni se interese por conocer el porqué de ello, piense en lo más cómodo para sí mismo y opine sin tener conocimiento de causa (igual que hacemos todos en la vida). Siempre se dice que de medicina, política y religión todo el mundo sabe... pero se puede extrapolar a cualquier otro tema. Al respecto sólo quiero decir que, si bien hasta ahora se creía que lo humano y biológico era ser heterosexual, porque así lo mandaban nuestros genes y, sobretodo, nuestros cánones sociales, hoy en día se está demostrando que no es así. Existe variedad en las tendencias sexuales, siendo igualmente humano y biológico, entre otras cosas, porque mi ADN así lo dice. Está claro que también influye la sociedad (por eso muchos homosexuales han estado con chicas antes de darse cuenta de su verdadera tendencia sexual... pero por sociedad, no por "gusto genético"), pero hay razones por las que existe la homosexualidad. Lo expliqué en un artículo titulado "Nuestros orígenes genéticos :)". Agradecería que se hiciera un intento de esfuerzo para entenderlo... y en caso de estar en desacuerdo con algún punto, razonar el porqué del mismo. (no pretendo que todo el mundo piense como yo, ni mucho menos... pero están empezando a haber evidencias al respecto y sería conveniente echarles un vistazo...).
-[...] y de razón, una persona que le gusta alguien de su mismo sexo es una anormalidad: la razón... es un término muy subjetivo. Y no hay más que mirar alrededor, en la diversidad cultural, cuales son las leyes que rigen cada razón humana. No soy filósofo (ni lo pretendo, jeje) pero considero que la razón está creada por unas normas sociales con las que hemos crecido, y depende de uno mismo el valorar lo razonable, o no, de una situación. Si yo razono lo que anteriormente he comentado en el punto anterior, y veo que la homosexualidad es algo natural (porque así se está demostrando, y por lo tanto, porque así lo creo y así lo estoy viviendo), esta tendencia sexual entra dentro de mi razón, y no es excluída de mis leyes personales, sino que comprenderé que entra dentro de mi normalidad.
Sé que siempre comento lo mismo, pero cuando hablan de lo natural y antinatural... ¿quién rige esto? Yo siempre miro años atrás, cuando los humanos aún éramos salvajes y estábamos "desperdigaos" por los bosques. Según la selección natural, sólo sobrevivirán los más fuertes, porque ellos serán capaces de reproducirse y pasar su información genética a la descendencia. En este caso, los homosexuales estamos en inferioridad, vale... pero también otros muchos, como los minusválidos de nacimiento, los ciegos, los que tienen malformaciones mayores... Ellos, en ese hábitat, tampoco podrían reproducirse, con lo cual... ¿hoy tampoco son dignos de casarse?
Y bueno, podemos decir: "claro.. pero es que no somos tan retrógrados." Vale, la sociedad ha avanzado, supuestamente, pero no tanto como para permitir la homosexualidad legalmente, hasta ahí "de acuerdo"... pero entonces, me estás confirmando que el matrimonio es una unión que permitirá tener hijos más adelante, porque claro, como en los ejemplos anteriores, todos pueden tener hijos... ¿no? Y yo, como no puedo de forma natural, no tengo el derecho... Bueno, pues de nuevo se están infringiendo tus propias leyes de la razón, porque conozco a muchísimos matrimonios que por unas causas u otras, no pueden reproducirse de forma natural ya que son estériles o infértiles, entre otras... (eso también es anormal, ¿no?) Así que, en solución a ello, propongo que cuando se casen, se firme un contrato donde se incluya que si en 5 años no han podido tener hijos, el matrimonio queda anulado. Por consiguiente, mujeres mayores de 50-55 años aproximadamente ya no podrán casarse, ni hombres con disfunciones eréctiles, ni mujeres con úteros anómalos, etc...
Conclusión: mi conclusión (atendiendo a mi razón, no compartida con todos) es que el matrimonio es una unión que permite sellar el amor entre una pareja, obteniendo del mismo unos beneficios sociales y personales muy gratos a los que todos tenemos derecho de disfrutar (por ejemplo, creo que tenemos el mismo derecho a adoptar mi novio y yo, que una pareja heterosexual incapaz de concebir un hijo de forma natural).
P.D: lo de que es una "anormalidad"... me repito, pero si miras el CIE-10 y el DSM-IV, manuales de referencia en patología psiquiátrica, verás que se especifica que NO son trastornos. Los múltiples estudios que se realizan al respecto en manuales de diagnóstico de referencia mundial para todo profesional deben de tenerse en cuenta, y sirven para algo... seguro que ellos conocen mucho mejor todo esto que nosotros. Una vez más, pecamos de "sabiduría" (incluído yo, estoy seguro).
Sí, quiero
Llevo unos días en los que estoy especialmente feliz... y es que por primera vez en la vida, después de pensar en algo relacionado con la política, no se me erizan los pelos... por fin, puedo sentirme un ciudadano con un poco más de categoría :)
Aún no he podido pensar todo lo que supone el que las PERSONAS homosexuales también nos podamos CASAR y ADOPTAR. No sólo ya puedo gozar de unos derechos que creí incapaces de conseguir, y a los que creí renunciar cuando me di cuenta de mi sexualidad... conseguir esta igualdad social ante esta situación implica mucho más. Y es que pienso: cuando empecé a percatarme de lo que tenía por dentro... si realmente hubiera tenido estas oportunidades, ¿no me hubiera aceptado antes? Hubiera podido disfrutar de estos derechos, tal y como yo he querido siempre. Además, seguro que hubiera pensado que no era tan catastrófico el ser homosexual, si total, la sociedad nos contempla con total normalidad e igualdad en este aspecto. No sería un bicho tan raro como creía que mucha gente me iba a considerar. Posiblemente no me hubiera amargado tanto, no hubiera sido tan difícil... (por supuesto que influyen muchas otras cosas... pero esto es un obstáculo menos a superar, y bastante importante).
Todo esto me hace pensar que, si todo va con un poco de sentido común, implicará cierta facilidad para todos aquellos niños-adolescentes que están "hormonándose", que por primera vez están experimentando sensaciones en su cuerpo y corazón que hasta ahora nadie había sido capaz de explicarles... para todos aquellos que nos hablan, piensan desde "dentro" pero que aún no se expresan por temor a una sociedad tan estereotipada... puesto que no van en contra de una sociedad ya legalmente preparada (aunque no mentalmente... espero que tan solo sea una cuestión de tiempo).
Un apunte, hablando de sociedad... creo que sobran los comentarios al respecto, pero me parece realmente INCREÍBLE que haya gente que se manifieste en contra de los derechos de otros ciudadanos, alegando que se les están quitando sus propios derechos... Me gustaría comentarles que:
1. ¿Es que acaso si yo me puedo casar, tú, heterosexual, no podrás?
2. ¿Cómo puedes pensar en quitarme un derecho del que gozas, por una característica con la que he nacido? ¿Es que acaso un zurdo, un pecoso, un superdotado... no pueden?
3. ¿Por qué sí a la adopción individual y no a la pareja homosexual? Si familia es igual a padre+madre (entre otras, "porque sí"...) en el individual, ¿donde está el otro componente?
4. ¿Cómo puedes decir que NO vas en contra de los homosexuales?
5. Ojalá tu hijo no sea homosexual... sufrirás tú, y sobretodo él.
¿Qué pensáis?
Aún no he podido pensar todo lo que supone el que las PERSONAS homosexuales también nos podamos CASAR y ADOPTAR. No sólo ya puedo gozar de unos derechos que creí incapaces de conseguir, y a los que creí renunciar cuando me di cuenta de mi sexualidad... conseguir esta igualdad social ante esta situación implica mucho más. Y es que pienso: cuando empecé a percatarme de lo que tenía por dentro... si realmente hubiera tenido estas oportunidades, ¿no me hubiera aceptado antes? Hubiera podido disfrutar de estos derechos, tal y como yo he querido siempre. Además, seguro que hubiera pensado que no era tan catastrófico el ser homosexual, si total, la sociedad nos contempla con total normalidad e igualdad en este aspecto. No sería un bicho tan raro como creía que mucha gente me iba a considerar. Posiblemente no me hubiera amargado tanto, no hubiera sido tan difícil... (por supuesto que influyen muchas otras cosas... pero esto es un obstáculo menos a superar, y bastante importante).
Todo esto me hace pensar que, si todo va con un poco de sentido común, implicará cierta facilidad para todos aquellos niños-adolescentes que están "hormonándose", que por primera vez están experimentando sensaciones en su cuerpo y corazón que hasta ahora nadie había sido capaz de explicarles... para todos aquellos que nos hablan, piensan desde "dentro" pero que aún no se expresan por temor a una sociedad tan estereotipada... puesto que no van en contra de una sociedad ya legalmente preparada (aunque no mentalmente... espero que tan solo sea una cuestión de tiempo).
Un apunte, hablando de sociedad... creo que sobran los comentarios al respecto, pero me parece realmente INCREÍBLE que haya gente que se manifieste en contra de los derechos de otros ciudadanos, alegando que se les están quitando sus propios derechos... Me gustaría comentarles que:
1. ¿Es que acaso si yo me puedo casar, tú, heterosexual, no podrás?
2. ¿Cómo puedes pensar en quitarme un derecho del que gozas, por una característica con la que he nacido? ¿Es que acaso un zurdo, un pecoso, un superdotado... no pueden?
3. ¿Por qué sí a la adopción individual y no a la pareja homosexual? Si familia es igual a padre+madre (entre otras, "porque sí"...) en el individual, ¿donde está el otro componente?
4. ¿Cómo puedes decir que NO vas en contra de los homosexuales?
5. Ojalá tu hijo no sea homosexual... sufrirás tú, y sobretodo él.
¿Qué pensáis?