Adéu
Ni siquiera sé cómo empezar este post... había pensado algunas formas de decirlo, cómo redactarlo, pero nada me parece adecuado. Supongo que, como pasa en la vida, la mejor forma de decir las cosas y actuar es directamente: dejo de escribir en el blog.
Me salen muchas más ideas de las que me imaginaba, ahora que estoy frente al teclado escribiendo estas palabras... y es que son casi 4 meses de textos escritos y comentados. Sí, muy poco tiempo. Me da rabia cumplir con la estadística que dice que el 83% de los blogs son abandonados antes del año (lo leí en algún post vuestro), pero Internet no está entre mis prioridades en la vida, y sinceramente, quise escribir un blog para expresar esas cosas que comparto con la almohada cada noche, para aprender de vuestros comentarios al respecto, para enriquecerme día a día con cada una de vuestras impresiones... y es por ello que me siento en la obligación moral de escribir con razón, tratar de cuidar mis textos y dejar fluir las ideas... Pero hoy por hoy, no puedo dejar caer esas palabras que se quedan suspendidas en mi novio y mi cama...
Siempre he sido muy exigente conmigo mismo y por ello, me obligo a hacer las cosas bien hechas. El blog ha sido una de ellas, sobretodo porque es la forma de conectar mis pensamientos con otros puntos de vista. Es algo demasiado importante como para descuidarlo de esta manera. Y la verdad, cuando llego a casa después de estar estudiando, trabajando y entrenando (unas 12-15 horas diarias), lo último que me apetece es encontrarme con una nueva obligación como ésta.
Sé que me estoy quitando un peso de encima con esto, pero también estoy dejando un cachito de mí. Cada texto que he escrito ha estado comentado, y cada comentario me ha enriquecido. Yo he aprendido mucho de mí mismo, haciendo consciente mi inconsciente... Pero sobretodo, he aprendido mucho de vuestras palabras, anécdotas, frases, explicaciones... Puedo asegurar que he crecido con cada comentario vuestro. Un sentimiento, una situación, una reacción... No vería correcto que dedicara palabras preciosas a cada uno de los que habéis entrado aquí, porque estoy seguro que me dejaría a gente, y es que sois tantos de quienes he aprendido... Pero os podéis dar por aludidos, porque me conocéis de sobras :)
Si alguien entra hoy por primera vez y lo primero que lee es este post de despedida, le invito a que lea el blog. Encontrará temas diversos: cómo descubrí mi homosexualidad, cómo he evolucionado, cómo reacciona la gente ante ello, muchos pensamientos personales (intentos de sociología, llamémosle así), cartas de agradecimiento, de perdón, aspectos del día a día, cómo empezó mi historia de amor...
Voy a imprimir el blog con todos los comentarios que me habéis dedicado, os aseguro que lo guardaré. Porque algo así, dudo que se olvide :)
Por último, quería daros las gracias infinitamente por todo lo que he recibido a cambio de prácticamente nada. Llegué, escribí lo que pensaba, y me regalásteis emociones, sabiduría y experiencias. Eso... eso sí que no tiene precio :)
Muchas gracias, nuevamente... un abrazo enorme a todos, y nos vemos por aquí :) Seguro que iré pasándome por vuestros rincones más adelante :)
Enric
Me salen muchas más ideas de las que me imaginaba, ahora que estoy frente al teclado escribiendo estas palabras... y es que son casi 4 meses de textos escritos y comentados. Sí, muy poco tiempo. Me da rabia cumplir con la estadística que dice que el 83% de los blogs son abandonados antes del año (lo leí en algún post vuestro), pero Internet no está entre mis prioridades en la vida, y sinceramente, quise escribir un blog para expresar esas cosas que comparto con la almohada cada noche, para aprender de vuestros comentarios al respecto, para enriquecerme día a día con cada una de vuestras impresiones... y es por ello que me siento en la obligación moral de escribir con razón, tratar de cuidar mis textos y dejar fluir las ideas... Pero hoy por hoy, no puedo dejar caer esas palabras que se quedan suspendidas en mi novio y mi cama...
Siempre he sido muy exigente conmigo mismo y por ello, me obligo a hacer las cosas bien hechas. El blog ha sido una de ellas, sobretodo porque es la forma de conectar mis pensamientos con otros puntos de vista. Es algo demasiado importante como para descuidarlo de esta manera. Y la verdad, cuando llego a casa después de estar estudiando, trabajando y entrenando (unas 12-15 horas diarias), lo último que me apetece es encontrarme con una nueva obligación como ésta.
Sé que me estoy quitando un peso de encima con esto, pero también estoy dejando un cachito de mí. Cada texto que he escrito ha estado comentado, y cada comentario me ha enriquecido. Yo he aprendido mucho de mí mismo, haciendo consciente mi inconsciente... Pero sobretodo, he aprendido mucho de vuestras palabras, anécdotas, frases, explicaciones... Puedo asegurar que he crecido con cada comentario vuestro. Un sentimiento, una situación, una reacción... No vería correcto que dedicara palabras preciosas a cada uno de los que habéis entrado aquí, porque estoy seguro que me dejaría a gente, y es que sois tantos de quienes he aprendido... Pero os podéis dar por aludidos, porque me conocéis de sobras :)
Si alguien entra hoy por primera vez y lo primero que lee es este post de despedida, le invito a que lea el blog. Encontrará temas diversos: cómo descubrí mi homosexualidad, cómo he evolucionado, cómo reacciona la gente ante ello, muchos pensamientos personales (intentos de sociología, llamémosle así), cartas de agradecimiento, de perdón, aspectos del día a día, cómo empezó mi historia de amor...
Voy a imprimir el blog con todos los comentarios que me habéis dedicado, os aseguro que lo guardaré. Porque algo así, dudo que se olvide :)
Por último, quería daros las gracias infinitamente por todo lo que he recibido a cambio de prácticamente nada. Llegué, escribí lo que pensaba, y me regalásteis emociones, sabiduría y experiencias. Eso... eso sí que no tiene precio :)
Muchas gracias, nuevamente... un abrazo enorme a todos, y nos vemos por aquí :) Seguro que iré pasándome por vuestros rincones más adelante :)
Enric