Buscándote

¿Sabes? Hoy quisiera entrar dentro de tu cabeza y conocer perfectamente cada uno de tus pensamientos que rondan por ella, tocar las verdaderas motivaciones que te impulsan a moverte por el mundo día tras día, y darte todo lo que tengo para conseguir que te sientas mejor que nunca.
No tengo mucho a ofrecerte, puede que me conozcas bastante... pero trato de mirar a mi alrededor y aprender... no sólo por mí, sino para permitirme el lujo de hacerte los mejores regalos que nunca pudiera inventarme.
No me preguntes porqué, pero hoy siento que soy capaz de darte lo mejor de mí. Quisiera que me preguntaras todo lo que se te ocurra, que te interesaras por mis experiencias, con el fin de conocerme más a fondo y sacar provecho de algún detalle que se pueda escapar entre mis palabras... porque contigo yo lo hago diariamente, y tanto conscientemente como sin quererlo, moldeo mis valores por unos nuevos más valiosos, con mayor criterio; y ellos, me dan un punto más de fortaleza que aflora por mi piel en cada segundo que paseo por el tiempo...
Pueden sonarte raras estas palabras, y quizás no comprendas perfectamente el mensaje, pues yo mismo estoy sorprendido de encontrarme perdido en este mundo que, tras poner punto y final, me sonará bastante extraño... pero no quiero pasar la oportunidad de alejarme de la auténtica verdad que puede hacerme cómplice de una relación más profunda contigo. Así que déjame compartir ese mundo tan especial que existe dentro de ti... Muchas veces me han preguntado si realmente soy así, porque encontrar a alguien tan interesado en los "mundos interiores" es realmente raro... No considero que sea mejor o peor, cada cual con sus valores y preferencias; incluso es posible que no sólo haya beneficio inteligente... me atrevo a decir que puedo ser algo cotilla. Pero es por ello, y por otras motivaciones más, por las que hoy me siento y te digo que me exprimas las experiencias y que te sientes a mirarme sinceramente y decirme todo lo que piensas, por extraño que te parezca expresar TODA la verdad.
Sí, tienes razón... nunca somos 100% sinceros y directos, incluso cuando creemos que usamos nuestro consciente. Pero, ¿lo probamos? Yo sí, quiero.
¡ NUNCA MÁIS !

¡¡A mí mismo me pongo por testigo que NUNCA MÁIS voy a correr una media maratón!! jejeje
Acabo de llegar a casa tras 21,097km de carrera... la verdad es que me apunté por orgullo personal, porque siempre he querido decir que he podido correr en una media maratón... (es que con 13 años no era capaz ni correr durante 5 minutos seguidos ¡de verdad!).
Y hoy por fin lo he conseguido :)
Tras 1 hora, 51 minutos y 12 segundos (sé que es una marca muy mala xD) he cruzado la meta... aunque bueno, después de darme todo tipo de bebidas isotónicas y de frutos secos, me han dado un masaje en las piernas que me he quedado medio nuevo (el otro medio... ya llegará, porque ahora mismo estoy sin gemelos).
Así que... aunque la experiencia ha merecido la pena, y dentro de lo que cabe, he "disfrutado"... ya puedo descansar tranquilo, en lo que atletismo se refiere jeje
Ando cojo...

... y ni siquiera puedo expresar con algunas palabras todo lo que quisiera decir.
No encuentro forma de redactar aquello de lo que tengo ganas de hablar... el lenguaje no verbal es irreemplazable. Es precisamente este el tema que quería desarrollar... pero ahora mismo me resulta imposible :P
Me gustaría que cuando publicara un post, fuera de alguna reflexión medianamente aceptable acerca de aquello que en algún momento del día me ha hecho parar y pensar. Pero ni siquiera tengo tiempo para hacer lo más básico... Imagínate, quería abrir el word y sin pensar, por reflejo, le he dado al explorer... cuando consigo abrirlo, en lugar de escribir lo que quería, escribo "word"... me quedo mirando el monitor y digo: "no, esto no es lo que quería redactar..." xDD
Y es que, desde el sábado pasado, he hecho (además de las prácticas y el trabajo):
- Una mini-exposición frente a más de 100 empleados.
- Estoy en proceso de un trabajo bastante difícil para la facultad.
- He presentado otro trabajo de creación e imaginación (llamémosle así) en el Décathlon.
Y me queda por hacer (además de trabajar y estudiar, claro está otra vez...):
- Hoy, entre una compañera y yo, una formación de producto a los otros vendedores de mi sección, explicando un poco el tema de pádel, squash, ping-pong, fronton... de 2 horas de duración.
- Acabar el trabajo para la facultad.
- Hacer una conferencia acerca de enfermedades del sistema nervioso central en un instituto, el viernes por la mañana, para promover un programa que hacen cada diciembre en TV3 que se llama "La Marató de TV3", con el fin de recaudar dinero para la causa.
- El domingo: correr la media maratón de Tarragona (21,097 km)
- Empezar a estudiar para los exámenes...
Si sobrevivo, os juro que lo cuento xDD Pero ahora mismo... me voy a quedar en stand by con mis cosillas, hasta que vayan pasando :) ¡¡Hasta muy pronto!!
Obligaciones y demás...

El otro día llegaba a mi casa, y mi padre exaltadísimo, me llamaba insistentemente:
-¡¡Corre corre, ven!! Mira lo que dicen en este programa de la tele, que hay que hacer esto, esto, esto y esto para tener una vida saludable…
¿Os acordáis de aquella famosa regla respecto a nuestras vidas? Diariamente, tienen que haber 8 horas de sueño, 8 de trabajo y 8 de ocio… Sinceramente, yo ya no la recuerdo.
Hagamos cálculos:
· 8 horas de sueño;

· 8 horas de trabajo/estudio… pero claro, para acudir al trabajo, hay que moverse. Suponiendo que hacemos una jornada partida, y que nos tenemos que desplazar algunos km. (tampoco muchos…) supongamos que perdemos en transporte: 1 hora de coche/moto/autobús/metro…
· Ahora bien, todos comemos (es lo que tiene la vida…), y suponiendo que lo hagamos correctamente, debería suponer que está repartido en 5 veces al día. Además, recordemos que no hay que tener prisa comiendo (¡es malo para la salud!), sino que hay que ir tranquilo… Aproximadamente:
· Desayuno: 10 minutos.

· Almuerzo: 10 minutos.
· Comida: 45 minutos.
· Merienda: 10 minutos.
· Cena: 30 minutos…
hacen un total de 1 hora y 45 minutos… bueno, seguimos;
· Por supuesto, hay que cepillarse los dientes después de cada ingesta, pero no basta con una simple cepillada… sino que se recomienda una duración de, al menos, 3 minutos por sesión: 15 minutos más.
· A todo esto, por supuesto que la comida no se hace por la gracia divina… sino que hay que cocinar. Entre bocadillos, platos cocinados, microondas y demás, supongamos que se pierde 1 hora más (siendo generoso).
·
Por supuesto, es saludable hacer 1 hora de ejercicio (mínimo) diario. Pero también te mueves hacia tu gimnasio, te cambias, después te duchas… mínimo hay que añadirle media hora extra.· También hay que mantener la casa en condiciones, barrer, fregar los platos, orden, lavar la ropa, planchar… pongamos una hora diaria de media.
· Nosotros también nos aseamos y arreglamos en condiciones… media hora más.
· ¿Y la compra? Porque sola, lo que se dice sola… pues aún no ha aparecido ningún día frente a mi puerta. Y a mi coche aún no lo adiestrado para que se rellene de gasolina… No son todos los días, pero pongamos media hora más de media (entre el pan, la compra semanal, primeras necesidades…)
Seguro que me dejo cosas por contar, pero por el momento me sale un total de 23 horas y media… lo que significa que me queda media hora para la relajación, el ocio, disfrutar con los nuestros, ver la televisión, pensar, escribir en blogs…
Realmente ahora comprendo el sentido de la palabra “optimización” y “compactación”… porque al final acabaré yendo a trabajar y estudiar comiendo en el coche, mientras me lavo los dientes fregaré el suelo de mi casa, cocinando me dedicaré a coger a mi novio a caballito haciendo sentadillas y dos garrafas de agua para ejercitar los bíceps, y recitaré el temario de mi próximo examen en el supermercado… Y luego dicen que los niveles de estrés y ansiedad están subiendo en la población… ¿Por qué será? (A todo esto… suponiendo que tan sólo nos ocupemos 8 horas diarias en nuestras obligaciones…)
Aprendiendo a aprender

Hospital, 8:30 de la mañana:
- Enric, ya llevas 2 días con nosotros, así que te toca ir más suelto. Ves al box 1 y mira el nene de 9 meses que acaba de llegar. Hazle todas las preguntas que creas necesarias a la madre, explóralo tú mismo, y cuando termines, ven a explicarme todo lo que has visto, qué crees que tiene y qué tratamiento le darías.
Así empiezan mi tercer día de prácticas en el servicio de urgencias de pediatría. Como estudiante, vienes únicamente con la experiencia de unas clases aburridas impartidas el año pasado, delante de un profesor con más ganas de irse de clase que tú mismo y con una práctica casi 0. Pero siempre hay una primera vez, ¿no? Y la verdad es que era esperada…
“¿Y yo cómo lo afronto?” – me preguntaba… “va, aplica lo que ya aprendiste tu vida. No, no sólo la carrera. Tu vida… tu novio, tu familia, tus amistades, el deporte, cada uno de tus contratiempos… Al fin y al cabo, todo se acaba simplificando en esquemas muy similares, sólo cambia la estética. Bienvenido a la vida diaria, una vez más. Adelante, SÉ TÚ MISMO. Quizás peco de ignorancia, que es demasiado atrevida… pero de alguna manera toca afrontar esta ilusión.” - Buenos días. ¿Cómo estás guapo? ¿¿Qué tienes cosquillitas en la panchulina?? ¿¿Sí?? Mira qué alegre… – me dirigía al pequeñito. Dígame, cómo es que ha venido…
- Mira, que vengo porque mi niño tiene fiebre.
- ¿Desde cuando?
- Anoche empezó, le puse el termómetro y estaba a 38ºC…
- ¿Y le dio algo para bajársela?
[…]

- Muy bien. Ahora vamos a auscultarlo. Vamos a sentarlo. […] Ven guapo, ahora te voy a escuchar un poquito por dentro, ¿vale? Y ahora vamos a ver tus orejitas… uii qué guapas que son, ¡qué limpitas las tienes! Y la boquita… ¡abre la boquita! Pero no me muerdas el palito hombre, abre la boquita grande… así… ¡aaaaaaaaaaaaaaaaah!... a ver a ver… muy bien, ya está ya está… toma, un regalito. Este palito es para ti. Ahora dentro de un momentito vendrá otro señor a mirarte, ¿vale?
[…]
Creo que no ha ido nada mal. Pensaba que estaba peor preparado, pero creo que he tenido la suficiente tranquilidad como para acordarme de lo que debía, y aplicar el sentido común en esta situación… una situación más en tu vida. Al fin y al cabo, el día a día se compone de rutinas disfrazadas de diferentes estímulos. Puedes sentirte orgulloso, al menos por el momento…
- Y bien, ¿qué me explicas Enric?
- Bueno, es un nene que viene a urgencias porque anoche empezó con fiebre, estaba a 38ºC. La madre dice que le dio Apiretal® y Dalsy®, alternados, para controlársela. Llevaba unos días un poco acatarrado, pero nada fuera de lo normal, hasta ayer. Dice que ha disminuido su ingesta, lo encuentra más irritable… Hoy, como veía que estaba peor y que parecía que tenía más mucosidad, lo ha traído.
- ¿Cómo era la caca? ¿Se lo has preguntado?
- Sí, dice que es normal, como siempre. Y no ha vomitado tampoco.
- ¿Tiene algún antecedente de interés?
- No, no ha estado nunca ingresado ni tiene enfermedades importantes, no tiene alergias medicamentosas conocidas y cumple con su calendario de vacunación. Ah, se me olvidaba. Va a la guardería, y está en contacto con más nenes…
- ¿Y la auscultación?
- Pues creo que tiene subcrepitantes e incluso algún ronco y la espiración alargada, difusos, con predominio en las dos bases pulmonares. También le he puesto el fonendo delante de la boquita y la nariz, y parece que tiene bastante moco en la vía aérea superior.
- Muy bien. ¿Qué crees que tiene?

- Pues supongo que es esta pasa que hay ahora. Parece una bronquiolitis aguda.
- Ya has visto que no parece una gripe del pollo… jejeje. Aunque con el pollo que te puede sacar el niño, seguro que una buena gripe sí que pillas…
- No, si estos días en urgencias que estoy con todos los nenes, estoy pillando todos los virus… pero bueno, es mejor que una buena vacuna…
- Pues sí… Bueno, ahora iremos y lo miraremos. ¿y qué tratamiento le darías si es asi?
- No estoy del todo seguro… pero supongo que le recomendaría a la madre que hiciera lavados nasales con suero fisiológico para que le salga el moco y también le pondríamos una pauta adecuada de Ventolín® con mascarilla… Si empeorara y le subiera la fiebre, como dudaría de una posible sobreinfección bacteriana, me plantearía un tratamiento antibiótico como el Augmentine®, pero así a primeras, no estoy seguro...
- Perfecto, vamos a verle.
[…]
Y el primer sorprendido soy yo. Supongo que aprender es como una droga. Cuánto más aprendes, más quieres aprender, más te engancha… aunque eso sí, ésta aporta beneficios. Precisamente por eso atrae…
Pero no sólo se trata de observar, aprender y ejecutar. También se trata de amenizar estos tres pasos de la forma más óptima posible. Porque también se puede aprender a aprender. Si no, no hubiera podido hacer esto unas 15 veces esta mañana. Y sí, realmente funciona…
Una chorrada más, lo sé… pero es que hoy me ha hecho especial ilusión estar tan involucrado
con los pacientes en prácticas (en este caso, pacientitos), y lo mejor, haberles podido hacer un pequeño bien. El lunes me hice amiguito de un nene de 7 años que acabó ingresado por una inflamación en la articulación de la cadera, y cada mañana subo a verle para saludarle, darle ánimos, chocar “los 5” a nuestra manera especial y cómplice… y alegrarle así un poco su estancia en la habitación. Me parece que la madre está más contenta incluso que él… :)
¿¿Y acaso no es bonito?? Sólo extrapolando una vez más… me regalan sonrisas :)
Juegos de infancia
Iba el otro día paseando por la calle cuando me paré a observar un niño de unos 7-8 años de edad… ¡con su propio móvil en la mano! Hoy sinceramente, no es de extrañar… pero recuerdo perfectamente cuales eran mis entretenimientos por aquel entonces y… está claro que eran muy diferentes. Y tan sólo han pasado 15 años…
¿Qué me ilusionaba? Una peonza a la que dedicaba horas en ponerla a punto. La maqueaba a mi estilo, las pintaba con los pintauñas que mi madre y yo íbamos juntos a comprar al mercadillo del pueblo todos los lunes, ahora negra, ahora roja… les cambiaba la punta por la de un tornillo, así era más destructiva. Les cortaba el rabito superior y les ponía una chincheta en su lugar. Era el tuning de mi época...
La sabía tirar de diferentes maneras, con una puntería bastante afinada. Eran horas de entreno jugando a “la olla”, que consistía en hacer sacar las peonzas de mis compañeros de una olla dibujada en el suelo, a base de golpes con la mía. Si ésta se quedaba parada dentro de la olla, quedaba atrapada hasta nueva liberación por parte de mis amigos. Y así, pasábamos tardes enteras hasta partir nuestras obras de arte tan preciadas…
Cuando las peonzas nos aburrían, siempre teníamos alternativas. Una de ellas: las canicas. Hacíamos un “guas” en la tierra y jugábamos a “cheva-pie-tute-guas”. De vez en cuando íbamos a la tienda de chucherías a pedir las cajas de plástico transparente que les sobraban tras la venta de su producto, para poder guardar nuestras preciosas bolitas de colores en ellas. Aún tengo la colección en mi habitación. Recuerdo que comprábamos las más insólitas, y las intercambiábamos entre nosotros. Había las de mármol, las de cristal, las de París (que eran como las de cristal típicas, pero opacas), las de acero, las picadas… y otros nombres que ahora no recuerdo (las más pequeñas y las lisas por completo tenían un nombre específico, pero no consigo acordarme).
También jugábamos a los cochecitos. Sí, esos que comprábamos a 300pts (menos de 2€…) pero que tan caros nos parecían por aquél entonces. Cuando conseguíamos dinero íbamos a comprarnos los últimos modelos. Incluso aquél que era de color amarillo y con agua caliente se transformaba en naranja. Los guardábamos en unas papeleras de lata, en mi caso era una con la cara del pato Lucas. Si mis amigos venían a mi casa, rápidamente sacaba la lata, la ponía bocabajo, y decenas de coches coleccionados con los años hacían de una tarde aburrida, la mayor ilusión de nuestras vidas.
Y qué decir de los gi-joes. Esos muñequitos musculados y articulados, las Barbies de los chicos. O las tortugas ninja (Donatello, Raphael, Leonardo y Michelangelo)… Y más tarde, si aún quedaba tiempo, sacábamos el Trivial para ver si adivinábamos alguna pregunta con nuestra poca cultura...
También teníamos madera de inventores y guerreros. Como ha ido ocurriendo en la historia, los mayores inventos de la humanidad (como Internet), surgieron en periodos de guerra (ante la necesidad…) y nosotros, los niños, no íbamos a ser menos. Sí, nos transmitieron los conocimientos y perfeccionábamos los llamados tirahuevos. Cortábamos una garrafa, por la parte superior, quedándonos con el mango y la boquilla por donde sale el agua. Ésta, la tapábamos con un globo en su extremo, y ya teníamos el invento construido. ¿Cómo usarlo? Cogías el tirahuevos por el mango… entonces ponías una piedra dentro del globo, lo estirabas para atrás como si fuera un tirachinas… y al soltarlo, ¡piedra que te va! Y las guerras que nos hemos pegado con esos tirahuevos…
Otro armamento eran las “escopetas” de madera, construidas con un trozo de madera, 2 clavos, una pinza… y como munición, unas gomas de pollo atadas al gancho de una pinza, que salía disparada con sólo un gesto…
Bajábamos todos los niños del edificio a jugar juntos, nos llamábamos cada tarde al salir del colegio, sudábamos la gota gorda jugando al escondite, al pilla-pilla, al stop, a matar al pollo… éramos muchos los edificios que teníamos una gran piña, y cada día la troupe de 8-10 niños se reunía para pasarlo en grande…
Sólo una duda… estos niños que hoy no encuentro por las calles, ¿dónde están? Los echo de menos…
P.D: de nuevo, Cuquina, me encantó que vinieras el sábado :) Un verdadero placer :) ¡Hasta pronto!
¿Qué me ilusionaba? Una peonza a la que dedicaba horas en ponerla a punto. La maqueaba a mi estilo, las pintaba con los pintauñas que mi madre y yo íbamos juntos a comprar al mercadillo del pueblo todos los lunes, ahora negra, ahora roja… les cambiaba la punta por la de un tornillo, así era más destructiva. Les cortaba el rabito superior y les ponía una chincheta en su lugar. Era el tuning de mi época...La sabía tirar de diferentes maneras, con una puntería bastante afinada. Eran horas de entreno jugando a “la olla”, que consistía en hacer sacar las peonzas de mis compañeros de una olla dibujada en el suelo, a base de golpes con la mía. Si ésta se quedaba parada dentro de la olla, quedaba atrapada hasta nueva liberación por parte de mis amigos. Y así, pasábamos tardes enteras hasta partir nuestras obras de arte tan preciadas…
Cuando las peonzas nos aburrían, siempre teníamos alternativas. Una de ellas: las canicas. Hacíamos un “guas” en la tierra y jugábamos a “cheva-pie-tute-guas”. De vez en cuando íbamos a la tienda de chucherías a pedir las cajas de plástico transparente que les sobraban tras la venta de su producto, para poder guardar nuestras preciosas bolitas de colores en ellas. Aún tengo la colección en mi habitación. Recuerdo que comprábamos las más insólitas, y las intercambiábamos entre nosotros. Había las de mármol, las de cristal, las de París (que eran como las de cristal típicas, pero opacas), las de acero, las picadas… y otros nombres que ahora no recuerdo (las más pequeñas y las lisas por completo tenían un nombre específico, pero no consigo acordarme). También jugábamos a los cochecitos. Sí, esos que comprábamos a 300pts (menos de 2€…) pero que tan caros nos parecían por aquél entonces. Cuando conseguíamos dinero íbamos a comprarnos los últimos modelos. Incluso aquél que era de color amarillo y con agua caliente se transformaba en naranja. Los guardábamos en unas papeleras de lata, en mi caso era una con la cara del pato Lucas. Si mis amigos venían a mi casa, rápidamente sacaba la lata, la ponía bocabajo, y decenas de coches coleccionados con los años hacían de una tarde aburrida, la mayor ilusión de nuestras vidas.
Y qué decir de los gi-joes. Esos muñequitos musculados y articulados, las Barbies de los chicos. O las tortugas ninja (Donatello, Raphael, Leonardo y Michelangelo)… Y más tarde, si aún quedaba tiempo, sacábamos el Trivial para ver si adivinábamos alguna pregunta con nuestra poca cultura...También teníamos madera de inventores y guerreros. Como ha ido ocurriendo en la historia, los mayores inventos de la humanidad (como Internet), surgieron en periodos de guerra (ante la necesidad…) y nosotros, los niños, no íbamos a ser menos. Sí, nos transmitieron los conocimientos y perfeccionábamos los llamados tirahuevos. Cortábamos una garrafa, por la parte superior, quedándonos con el mango y la boquilla por donde sale el agua. Ésta, la tapábamos con un globo en su extremo, y ya teníamos el invento construido. ¿Cómo usarlo? Cogías el tirahuevos por el mango… entonces ponías una piedra dentro del globo, lo estirabas para atrás como si fuera un tirachinas… y al soltarlo, ¡piedra que te va! Y las guerras que nos hemos pegado con esos tirahuevos…
Otro armamento eran las “escopetas” de madera, construidas con un trozo de madera, 2 clavos, una pinza… y como munición, unas gomas de pollo atadas al gancho de una pinza, que salía disparada con sólo un gesto…
Bajábamos todos los niños del edificio a jugar juntos, nos llamábamos cada tarde al salir del colegio, sudábamos la gota gorda jugando al escondite, al pilla-pilla, al stop, a matar al pollo… éramos muchos los edificios que teníamos una gran piña, y cada día la troupe de 8-10 niños se reunía para pasarlo en grande…Sólo una duda… estos niños que hoy no encuentro por las calles, ¿dónde están? Los echo de menos…
P.D: de nuevo, Cuquina, me encantó que vinieras el sábado :) Un verdadero placer :) ¡Hasta pronto!
Un regalito...
Buenas noches cariño:
¿Qué tal te encuentras? Espero que ya estés mucho mejor :)
Yo ando aquí frente al ordenador pensando en ti, como de costumbre. Pero hoy especialmente estuve mirando atrás, y empecé a recorrer mi último año y medio de vida.
Me salen tantas imágenes a la cabeza que no sé por donde empezar… pero supongo que lo mejor será pararme a pensar, y ordenarlas. Quien me iba a decir a mí que un comentario de tu hermano iba a cambiarme tanto la vida. Fue él quien me acercó a ti, quien me inspiró la mejor idea que jamás pude tener: conocerte. Fue gracias a esa ilusión que finalmente pude tocar el corazón más bello y sano que nunca pude observar… y es que nunca se me olvidará el primer día que fui capaz de contemplarlo.
Aquel 24 de abril por la noche, compartiendo confesiones en la playa, empezó a hervir una extraña sensación, como nunca antes había experimentado. Fueron tus palabras, tu mirada, esas manos que expresaban la sinceridad de tu alma, esa fuerza que arrancabas de tu interior con rabia para abrir la llave que daba acceso a tu corazón, lo que me cautivó. Y rápidamente empezaste a alimentar lo que en mí se cocía…
Tardé tan solo una semana en acercarme a tus labios, y es que no pude aguantar más lo que ya había brotado. Creí en ti desde el primer segundo en que pude conocerte, y no dudé en demostrártelo.
Recordaré mis temblores en la playa, sentados en la roca ante la mirada del mar y la luna. Siempre recordaré la semana siguiente, en la cima de la ermita de la Roca de Mont-Roig, ese cielo estrellado que se cortaba por estrellas fugaces, en las que siempre en silencio, deseé lo que nunca te dije, pero siempre pudiste imaginar. No olvidaré jamás las mejores vacaciones de mi vida, en Roses; tu aparición sorpresa en Elche tras más de 400km. cuando yo estaba inmerso en una gran nostalgia…
…tampoco se borrará de mi mente tus lágrimas rodando por tus sonrojadas mejillas, al reconocer que deseabas compartir tu vida junto a la mía, bajo un mismo techo, para siempre…
…pero nunca, NUNCA, podré olvidar cada uno de tus besos y tus abrazos, esos apretones en tu pecho que exprimen mi amor y lo hacen brotar por todo mi cuerpo, regalándotelo a ti cielo.
Me has mimado cada segundo, me has ayudado siempre que lo he necesitado, me has arrancado sonrisas cuando más débil estaba, me has dado fuerzas para tomar decisiones cuando lo creíste oportuno, me has acompañado siempre…
Gracias por darle calor a mi corazón y por levantarme cada mañana con una gran ilusión. Es un año y medio de alegrías, 18 meses de pasión… y espero que sea toda una vida de AMOR. Milbss enormes cariño, TE AMO cada día más…
¿Qué tal te encuentras? Espero que ya estés mucho mejor :)
Yo ando aquí frente al ordenador pensando en ti, como de costumbre. Pero hoy especialmente estuve mirando atrás, y empecé a recorrer mi último año y medio de vida.
Me salen tantas imágenes a la cabeza que no sé por donde empezar… pero supongo que lo mejor será pararme a pensar, y ordenarlas. Quien me iba a decir a mí que un comentario de tu hermano iba a cambiarme tanto la vida. Fue él quien me acercó a ti, quien me inspiró la mejor idea que jamás pude tener: conocerte. Fue gracias a esa ilusión que finalmente pude tocar el corazón más bello y sano que nunca pude observar… y es que nunca se me olvidará el primer día que fui capaz de contemplarlo.
Aquel 24 de abril por la noche, compartiendo confesiones en la playa, empezó a hervir una extraña sensación, como nunca antes había experimentado. Fueron tus palabras, tu mirada, esas manos que expresaban la sinceridad de tu alma, esa fuerza que arrancabas de tu interior con rabia para abrir la llave que daba acceso a tu corazón, lo que me cautivó. Y rápidamente empezaste a alimentar lo que en mí se cocía…
Tardé tan solo una semana en acercarme a tus labios, y es que no pude aguantar más lo que ya había brotado. Creí en ti desde el primer segundo en que pude conocerte, y no dudé en demostrártelo.
Recordaré mis temblores en la playa, sentados en la roca ante la mirada del mar y la luna. Siempre recordaré la semana siguiente, en la cima de la ermita de la Roca de Mont-Roig, ese cielo estrellado que se cortaba por estrellas fugaces, en las que siempre en silencio, deseé lo que nunca te dije, pero siempre pudiste imaginar. No olvidaré jamás las mejores vacaciones de mi vida, en Roses; tu aparición sorpresa en Elche tras más de 400km. cuando yo estaba inmerso en una gran nostalgia…
…tampoco se borrará de mi mente tus lágrimas rodando por tus sonrojadas mejillas, al reconocer que deseabas compartir tu vida junto a la mía, bajo un mismo techo, para siempre…
…pero nunca, NUNCA, podré olvidar cada uno de tus besos y tus abrazos, esos apretones en tu pecho que exprimen mi amor y lo hacen brotar por todo mi cuerpo, regalándotelo a ti cielo.
Me has mimado cada segundo, me has ayudado siempre que lo he necesitado, me has arrancado sonrisas cuando más débil estaba, me has dado fuerzas para tomar decisiones cuando lo creíste oportuno, me has acompañado siempre…
Gracias por darle calor a mi corazón y por levantarme cada mañana con una gran ilusión. Es un año y medio de alegrías, 18 meses de pasión… y espero que sea toda una vida de AMOR. Milbss enormes cariño, TE AMO cada día más…