RAZÓN vs. CORAZÓN


Blanco vs. negro, felicidad vs. tristeza, amor vs. odio, Tom vs. Jerry, razón vs. corazón… Terrible pareja contraria pero inseparable. Qué sería la vida sin alguno de los dos… Muchas veces me lo he preguntado, y es que durante diferentes épocas nos hemos permitido vivir en un extremo o en otro, pero pocas veces en un equilibrio ideal (y es que, como dice la sabiduría popular, los extremos son malos…).
Crecí en una razón impecable prácticamente 100% (bueno… razón correspondiente a la edad, claro está). La razón ordenaba qué hacer, cómo actuar, porqué hacerlo… pero sin cuestionar los valores personales que ellos suponían. Cuando crecemos, parece que los padres nos enseñan a razonar, pues creerán que el corazón siempre actúa primero y la mayoría de los niños lo tienen; pero hoy me doy cuenta que no me enseñaron nada de corazón, es más… consiguieron taparlo con tanta montaña de razones y responsabilidades.
Viví subordinado a la razón, y no recuerdo que yo mismo me preguntara ni una sola vez si era feliz… la verdad, creyendo que estaba haciendo lo mejor, la respuesta era obvia “por supuesto que soy feliz”: todo lo que me mandan lo hago bien, cumplo con las expectativas que mis padres me impusieron, soy el hijo que siempre quisieron tener… ¿cómo no voy a serlo? Ingenuidad. Cuando no conoces más allá…
El problema es cuando empiezas a vivir la adolescencia (cada cual, a su edad; yo la empecé bastante tarde). Por suerte, hay muchas cosas que se escapan a la razón… y por mucha que tengas, siempre acaba asomándose el corazón.
Es como un gusanillo vivo e inquieto que, por mucho que trates de enterrarlo, siempre conseguirá salir a la superficie porque bombea sin cesar, late inevitablemente a cuantas cadenas le atemos. Y así fue. A pesar de la resistencia que la razón le impuso, hubo un buen día en el que el corazón le ganó el pulso y salió a flote. Y ese día empecé a tener sensaciones como las que nunca tuve antes… (entre otras cosas, porque como nunca tuve antes…) Sensaciones enormes y penetrantes, tanto positivas como negativas. Era algo inexplicable por la razón que tenía hasta el momento, descargas de bienestar o negativismo movidas por aspectos inevitables e incontrolables… la razón ya no jugaba su papel tan pesadamente importante, ahora era ella quien había sido encarcelada. Y el corazón empezó a hacer de las suyas, consiguiendo que la vida girara entorno a él. Gracias a ello, llegaron el bienestar y el placer personal… pero también las desilusiones, el parcial abandono de las obligaciones impuestas por la razón con su incumplimiento pertinente y sentimientos de culpabilidad, el desengaño, la irresponsabilidad… Y mi vida empezó a desmoronarse lentamente. Y es que, de corazón, tampoco se vive… Es como una droga, engancha. Es mucho más excitante que una sosa razón que tan sólo te obliga a hacer lo que crees que tienes que hacer sin cuestionarse el porqué de las cosas, la razón por la que actuar de esa manera… y lo más importante, si lo que haces es lo debido; el corazón te aporta jovialidad, vitalidad, alegría… pero también inestabilidad, incomodidad, decepciones… Entonces, después de lo vivido… ¿dónde estaba la respuesta? Faltaba algún ingrediente más (o mejor dicho, un “pequeño” gran matiz).Un buen día me pregunté… “¿Por qué no vives con el corazón, usando TU (y no la de los demás) razón como antes?” Y así lo probé. Recuperé mis aspectos razonables abandonados pero jamás renuncié al corazón sentimental que me hacía sentir realmente vivo. Por fin disfruté (y creo disfrutar) de las ventajas de ambos aspectos. ¡Hasta se puede disfrutar con la razón! (increíble descubrimiento…)
Sé que es algo muy básico, muchos hemos razonado bastante más allá de lo que estas 4 líneas han explicado… pero si nos paramos a pensar, ¿cuántas veces hemos actuado en desequilibrio? Pues la mayoría. Cuántas veces nos hemos cegado en un proyecto (llámese trabajo, estudio, inquietud…) sin mirar más allá de él realmente nos aportará, o nos hemos preocupado por algo de forma obsesiva sin mirar la magnitud real de dicha inquietud…
Por poner un ejemplo concreto desde mi propia experiencia: estoy convencido que la gran mayoría de homosexuales no nos aceptamos desde el primer momento. Ser homosexual es cosa del corazón, pero vivirla y aceptarla es competencia de la razón. Muchos (aunque no todos) creímos ser heterosexuales porque usamos en primera instancia la razón (es la que nos impusieron de jovencitos), pero el corazón apareció contrariado a la razón, y entramos en conflicto. Pudimos usar únicamente el corazón, pero no llegamos a ninguna parte centrando nuestra vida en la homosexualidad (la razón también es inquieta y va raspando el corazón por mucho que la tapemos). Está claro que la razón ya falló primero… así que, finalmente, quedó la opción de usar razón y corazón. Y así, podemos vivir nuestra homosexualidad como una característica más de nuestra razón, perfectamente compaginadas, dando el efecto que esperábamos. Y quien diga que no pretende aceptar su homosexualidad hasta niveles que creemos utópicos de total normalidad… es masoquista o se está engañando.
Otro ejemplo… ¿cómo se puede ser un buen profesional de la medicina con razón, pero sin corazón? Por mucho que sepas sobre patología, si no eres consciente de la situación real y no sabes escuchar (dije escuchar, no oir), jamás se puede ser un buen terapeuta… Además, cada día se ve más que la psicología dirigida a los pacientes es una gran parte de la terapia, y en el buen uso de la misma reside la mayoría de los éxitos beneficiosos en los enfermos. Yo cada día le pregunto a la feliz pareja que vive en mi interior, razón y corazón, sobre los actos que realizo para que me den su opinión. A veces discuten, como todas las buenas parejas… pero siempre tratan de llegar a una conclusión que les beneficie a ambos y suelen acertar en mi bienestar. Es una pareja con dificultades para entablar conversación porque tienen un estilo muy peculiar, pero una vez son de confianza… la verdad es que ayudan perfectamente :)
Sé que todo lo que he comentado es muy simple, pero como otras muchas cosas en la vida… basta que las tengas delante para que ni siquiera te des cuenta de ellas. Y es que parece que lo que tiene que ser más obvio y elemental, es a lo que menos prestamos atención y más problemas nos acarrean. Al fin y al cabo, la mayoría de cosas “sencillas” son las que realmente funcionan (volvemos a la teoría de los extremos… ni muy sencillo, ni muy complicado. Un intermedio)… ¿no? Mi razón y mi corazón acaban de decirme que sí de nuevo (¡o eso creo!). Les tendré que hacer caso…
Comentario:
Supongo que si las cosas llegan al límite... el corazón acaba prevaleciendo sobre la razón. Y me alegro de que esté tándem esté situado cómodamente en ti sin falta de equilibrio, que es lo importante.
Buen post, amigo.
Buen post, amigo.
Comentario:
Un buen amigo psicólogo me dijo una vez que si con cualquiera de sus pacientes empezaba a sentir con el corazon en vez de con la razon (y no solo por amor, puede ser amistad o cariño), en ese momento debía dejar la relacion paciente doctor. ¿Por qué? Porque jamás lo que dicta la razón coincide con el corazón. Por eso. Buen post.
Comentario:
Bueno... qué quieres que te diga! complicado esto del corazón y la razón, es una lucha constante de enfriar la cabeza cuando uno la tiene caliente...
Creo que es posible conciliar ambas situaciones, aunque eso lleve mucho trabajo
;)
Gracias por tu comentario... aliviador! Viste? serás un buen doc, sabes hacer que los dolores disminuyan
Un abrazo
Creo que es posible conciliar ambas situaciones, aunque eso lleve mucho trabajo
;)
Gracias por tu comentario... aliviador! Viste? serás un buen doc, sabes hacer que los dolores disminuyan
Un abrazo
Comentario:
Me encanta tu blog, simplemente genial, sigue así que nos estás enganchando a muchos ;):).
En mi caso particular es la razón la que controla al corazón, lo tiene practicament anulado y claro, emocionalment no soy feliz ni mucho menos..., pero bueno anima leer este blog ;)
En mi caso particular es la razón la que controla al corazón, lo tiene practicament anulado y claro, emocionalment no soy feliz ni mucho menos..., pero bueno anima leer este blog ;)
Comentario:
Bonito y certero post, Donuttz. :-) Un beso.
Comentario:
Gracias, DoNuTTz, por un nuevo e ilustrativo post.
Pues en mi caso, ciertamente ha sido la razón, y diría la propia razón, la que ha tenido subyugado al corazón...
Estoy intentando encontrar el equilibrio.
Te agradezco nuevamente por tu blog, por compartir tus pensamientos y experiencias.
Gracias,
GP
Pues en mi caso, ciertamente ha sido la razón, y diría la propia razón, la que ha tenido subyugado al corazón...
Estoy intentando encontrar el equilibrio.
Te agradezco nuevamente por tu blog, por compartir tus pensamientos y experiencias.
Gracias,
GP
Comentario:
Estoy con Andrea, hoy te sales. Me ha encantado lo que he leído, la pena es que a veces esa pareja se da de bofetadas y no sabes a quien hacer caso.
Mis padres (más bien mi padre) intentó ver realizados en mi todos sus sueños sin cumplir, todas sus frustraciones, todas sus ilusiones y no se imagina hasta qué punto me hizo daño vivir una vida que no era la mía, hasta que por fin rompí con todo y me dediqué a mis propios sueños.
Creo que aún no me lo ha perdonado.
Me estoy fijando en el peazo blog que te has hecho, paharito. Contador, reloj, música....
Te he enlazado (estoy en ello, tardará un poquito en aparecer el enlace).
Saludis.
Mis padres (más bien mi padre) intentó ver realizados en mi todos sus sueños sin cumplir, todas sus frustraciones, todas sus ilusiones y no se imagina hasta qué punto me hizo daño vivir una vida que no era la mía, hasta que por fin rompí con todo y me dediqué a mis propios sueños.
Creo que aún no me lo ha perdonado.
Me estoy fijando en el peazo blog que te has hecho, paharito. Contador, reloj, música....
Te he enlazado (estoy en ello, tardará un poquito en aparecer el enlace).
Saludis.
Comentario:
Eres grande DonuTTuz!!! Quizás -como yo- duro por fuera y blando por dentro(la fuerza ahorca) ...Toda esa sensibilidad cariño mio; toda esa racionalidad! ¡Te sales! Quizás precisamente ha sido el dolor que te ha causado el no ser aceptado como eres, lo que te ha permitido ver el mundo con una intensidad maravillosa, negada a quienes solo usan la fría razón. Te vengo a dar las gracias por tus amables comentarios...me llegas muy hondo siempre que vienes a visitarme... y de alguna manera trato de cuidarte (aunque sea solo con pensamientos) para que el mundo no te agreda (eso porque soy madre y mucho mayor que tú, por lo tanto puro instinto)
Me voy para volver en septiembre. Espero reencontrarte entonces. Que tengas un buen verano. Besos miles
Me voy para volver en septiembre. Espero reencontrarte entonces. Que tengas un buen verano. Besos miles
Comentario:
tú mismo lo has dicho: equilibrio... pero y cuándo razón y corazón nunca se ponen de acuerdo????... y si un dia te levantas y razón lleva el dominio del día y al siguiente es el corazón quien te controla hasta que te acuestas????...
eee.... eso tiene remedio médico??? jejejeje
eee.... eso tiene remedio médico??? jejejeje
Comentario:
No siempre es tan "fácil" como lo pintas, date cuenta que cada persona es un mundo y como tal, no piensa (razón) ni siente (corazón) como tú. Lo ideal sería lo que cuentas, un acuerdo mutuo por ambas partes y obtener así la felicidad o al menos bienestar con uno mismo, dices que los extremos no son buenos, por supuesto que no, negar lo evidente tampoco lo es: si te pillas por alguien ahí queda, te guste o no, seas correspondido o no, por mucha razón o corazón o pimientos fritos que quieras poner por medio, nada puedes hacer, desde mi experiencia, no sé la tuya. No busco "pelea" ni escribo ésto con acritud, es una opinión de alguien que no está del todo de acuerdo con lo que dices :) por la dura lucha que desde hace tiempo me tiene... eso mismo "puntos suspensivos", saludos ;)
Comentario:
Hola ante todo gracias por leer mi blog! tengo ma´s cositas nuevas!! y darte la enhorabuena por el tuyo, es genial ahhh! que sigas tean enamorado!!!!!
muakkissss
muakkissss
Comentario:
Razon y corázón, extraña pareja condenada a convivir, cediendo ambas partes un poco de si mismas en aras de alcanzar un buen equilibrio emocional...
Creo que voy a imprimir tu post porque en él, plasmas la constante lucha en la que algunas nos vemos inmersas y, es interesante poder tenerlo a mano para ir releyéndolo con calma.
Una vez más me ha gustado leerte, no solo por como escribes, sino por la tranquilidad que consigues transmitirme. Gracias.
Ah! al leer lo que dices sobre que los médicos deben saber escuchar... ya te lo dije el otro día: tu serás un gran profesional.
Un beso!!
Creo que voy a imprimir tu post porque en él, plasmas la constante lucha en la que algunas nos vemos inmersas y, es interesante poder tenerlo a mano para ir releyéndolo con calma.
Una vez más me ha gustado leerte, no solo por como escribes, sino por la tranquilidad que consigues transmitirme. Gracias.
Ah! al leer lo que dices sobre que los médicos deben saber escuchar... ya te lo dije el otro día: tu serás un gran profesional.
Un beso!!