Hay que saber meterlo... y bien metido.
Así es... qué importante es saber meterlo; y bien metido pero sin que haga daño... me refiero al dedo en la llaga (qué pensábais? :P)
Anoche cuando me acosté tenía ganas de ponerme a escribir un poco sobre esto (pero era tarde, y me tenía que levantar a las 5 para ir a trabajar)... así que recapitularé un poco lo que ayer pasaba por mi cabeza.
A lo largo de los años te das cuenta que existe un proceso en cualquier aceptación que realicemos, unas fases más o menos bien definidas y que hay que tenerlas bien presentes para que podamos evolucionar adecuadamente. Yo nunca creí demasiado en ello, pues quizás nunca supe avanzar como tocaba... pero una vez más, me equivocaba, y aprendí a rectificar y tirar adelante.
Yo considero que lo más importante, lo primero, y lo más costoso de realizar... es meter el dedo en la llaga, es decir, llamar a las cosas por su nombre... y rellamarlas, y hablarlas, y pensarlas, y verlas desde diferentes puntos de vista (¡qué importante!), manusearlas hasta tenerlas controladas y saberlas manejar desde cualquier parte sin sorpresas. Pero hay que hacerlo bien. La homosexualidad por supuesto que no es una excepción en este sentido, y por ello me complace ver los cambios que día tras día realizo, comentando el tema, hablándolo, indignándome por hechos como los de estos días... (ahora se puede entender mejor el porqué de un blog como este).
Cuántas veces algo nos ha dado rabia... porque sabíamos que la persona que estaba delante nuestro tenía razón, y nos hemos mordido la lengua por dentro, nos hemos llenado de rabia, y aún así... lo hemos negado rotundamente una y otra vez. Un ejemplo: cuando era pequeñito (7-8 años), me acuerdo que entre los amiguetes de clase siempre nos dábamos collejas cada vez que alguien se cortaba el pelo, era la tradición. A mí no me gustaba, y por una razón: porque yo era el más lento de la clase, porque antes estaba gordito, y nunca alcanzaba corriendo a mis amigos para poderles devolver la colleja que ellos me daban. Y yo no quería reconocer que realmente eran por mis limitaciones físicas. Sin darme cuenta, en mí había un sentimiento de frustración creado por mi imagen y mis capacidades físicas... Un día, como de costumbre, corriendo detrás de ellos, un compañero me dijo: "nunca me pillarás, estás gordo"... Esas palabras fueron como un cuchillo que se me clavó en el corazón, dejé de correr al instante, me paré y pensé: "Por rabia que me dé, tiene toda la razón...". Yo aún así, no le dije que tenía razón, pero dejé de correr. Seguí pensando, y mi cabeza sabía que no todo era ser veloz en la vida, así que suplí mi falta de "poderío físico" con la inteligencia... y por aquél entonces, cuando azotaba collejas, siempre me pareció que fui yo quien repartió más que nadie (porque fui más listo que ellos y me las ingeniaba bien para ganarles la partida).
Cómo me metieron el dedo en la llaga... y bien metido, profundo, directo donde duele. En su día podía reaccionar de 2 maneras: o bien me hundía con todo, por excesiva presión (yo también me machacaba bastante, personalmente)... o bien luchaba para tirar adelante (total, si ya estaba hundido, no tenía nada que perder). No recuerdo exactamente lo que pensaba con esas edades, pero lo que está claro es que no me rendí, y en el momento suplí mi falta de físico con la inteligencia... pero continué trabajando mi físico para conseguir que fuera mejor (y hoy aún en día lo sigo haciendo). En el colegio nos hacían hacer la prueba de resistencia, la curs Navet... si en 8ºEGB hice una puntuación de 6 (bastante mala...), 2 años después conseguí una puntuación de 13,5 (lo doblé y un poco más). Hoy en día soy un chico que he llegado a jugar en la Superliga de voleibol española (la máxima división que hay en España)... y quién diría que ese que estaba gordete y no alcanzaba a sus compañeros ni para darles... iba a llegar ahí arriba.
Esa situación siempre la comparo con la gente que va al médico porque se ha hecho una herida. Una vez allí, la enfermera nos hace unas curas con sus medicamentos y sus cosas, día tras día, para curarnos; nos hace lo adecuado para curarlo... pero cuando nos toca la herida duele, y mucho... vemos las estrellas, y pensamos que no se va a curar, porque simplemente sentimos dolor, malestar, deseos de que eso no sea así, rechazo, agobio... pero también sabemos que después de haberla tocado, la enfermera ha hecho lo correcto y mañana esa herida estará mejor que hoy... y pasado mejor aún... y así hasta que cicatrice perfectamente. ¿No vas a dejar que las enfermeras de la vida te curen el corazón? ¿Y tú, no te lo vas a curar? Eso mismo me repetía cuando sufría...
En la vida, se puede generalizar mucho más de lo que nosotros mismos creemos, y de cualquier terreno personal podemos sacar moralejas que aplicar en nuestro día a día. Yo aprendí a luchar sobretodo en el deporte... y entrenando duro, llegué a Superliga. Yo apliqué mi esfuerzo en el deporte, y hoy en día estudio 5º de Medicina... yo lucho cada día para tirar adelante y aceptar perfectamente mi homosexualidad, y la verdad es que estoy realmente bien (incluso he conseguido la capacidad de valorarme a mí mismo). Y no me cansaré de luchar... porque cuando consigues ganar, la recompensa es enorme. Y como dice un futbolista en un póster que hay colgado en el Decathlon: "Cuando lo das todo, no existe el fracaso". Llámame iluso, ignorante, inmaduro, estúpido, imbécil, creído, enrábiate conmigo... ¿significará quizás que te he metido el dedo en la llaga? No lo sé, quizás seas tú quien tenga la razón...
Anoche cuando me acosté tenía ganas de ponerme a escribir un poco sobre esto (pero era tarde, y me tenía que levantar a las 5 para ir a trabajar)... así que recapitularé un poco lo que ayer pasaba por mi cabeza.
A lo largo de los años te das cuenta que existe un proceso en cualquier aceptación que realicemos, unas fases más o menos bien definidas y que hay que tenerlas bien presentes para que podamos evolucionar adecuadamente. Yo nunca creí demasiado en ello, pues quizás nunca supe avanzar como tocaba... pero una vez más, me equivocaba, y aprendí a rectificar y tirar adelante.
Yo considero que lo más importante, lo primero, y lo más costoso de realizar... es meter el dedo en la llaga, es decir, llamar a las cosas por su nombre... y rellamarlas, y hablarlas, y pensarlas, y verlas desde diferentes puntos de vista (¡qué importante!), manusearlas hasta tenerlas controladas y saberlas manejar desde cualquier parte sin sorpresas. Pero hay que hacerlo bien. La homosexualidad por supuesto que no es una excepción en este sentido, y por ello me complace ver los cambios que día tras día realizo, comentando el tema, hablándolo, indignándome por hechos como los de estos días... (ahora se puede entender mejor el porqué de un blog como este).
Cuántas veces algo nos ha dado rabia... porque sabíamos que la persona que estaba delante nuestro tenía razón, y nos hemos mordido la lengua por dentro, nos hemos llenado de rabia, y aún así... lo hemos negado rotundamente una y otra vez. Un ejemplo: cuando era pequeñito (7-8 años), me acuerdo que entre los amiguetes de clase siempre nos dábamos collejas cada vez que alguien se cortaba el pelo, era la tradición. A mí no me gustaba, y por una razón: porque yo era el más lento de la clase, porque antes estaba gordito, y nunca alcanzaba corriendo a mis amigos para poderles devolver la colleja que ellos me daban. Y yo no quería reconocer que realmente eran por mis limitaciones físicas. Sin darme cuenta, en mí había un sentimiento de frustración creado por mi imagen y mis capacidades físicas... Un día, como de costumbre, corriendo detrás de ellos, un compañero me dijo: "nunca me pillarás, estás gordo"... Esas palabras fueron como un cuchillo que se me clavó en el corazón, dejé de correr al instante, me paré y pensé: "Por rabia que me dé, tiene toda la razón...". Yo aún así, no le dije que tenía razón, pero dejé de correr. Seguí pensando, y mi cabeza sabía que no todo era ser veloz en la vida, así que suplí mi falta de "poderío físico" con la inteligencia... y por aquél entonces, cuando azotaba collejas, siempre me pareció que fui yo quien repartió más que nadie (porque fui más listo que ellos y me las ingeniaba bien para ganarles la partida).
Cómo me metieron el dedo en la llaga... y bien metido, profundo, directo donde duele. En su día podía reaccionar de 2 maneras: o bien me hundía con todo, por excesiva presión (yo también me machacaba bastante, personalmente)... o bien luchaba para tirar adelante (total, si ya estaba hundido, no tenía nada que perder). No recuerdo exactamente lo que pensaba con esas edades, pero lo que está claro es que no me rendí, y en el momento suplí mi falta de físico con la inteligencia... pero continué trabajando mi físico para conseguir que fuera mejor (y hoy aún en día lo sigo haciendo). En el colegio nos hacían hacer la prueba de resistencia, la curs Navet... si en 8ºEGB hice una puntuación de 6 (bastante mala...), 2 años después conseguí una puntuación de 13,5 (lo doblé y un poco más). Hoy en día soy un chico que he llegado a jugar en la Superliga de voleibol española (la máxima división que hay en España)... y quién diría que ese que estaba gordete y no alcanzaba a sus compañeros ni para darles... iba a llegar ahí arriba.
Esa situación siempre la comparo con la gente que va al médico porque se ha hecho una herida. Una vez allí, la enfermera nos hace unas curas con sus medicamentos y sus cosas, día tras día, para curarnos; nos hace lo adecuado para curarlo... pero cuando nos toca la herida duele, y mucho... vemos las estrellas, y pensamos que no se va a curar, porque simplemente sentimos dolor, malestar, deseos de que eso no sea así, rechazo, agobio... pero también sabemos que después de haberla tocado, la enfermera ha hecho lo correcto y mañana esa herida estará mejor que hoy... y pasado mejor aún... y así hasta que cicatrice perfectamente. ¿No vas a dejar que las enfermeras de la vida te curen el corazón? ¿Y tú, no te lo vas a curar? Eso mismo me repetía cuando sufría...
En la vida, se puede generalizar mucho más de lo que nosotros mismos creemos, y de cualquier terreno personal podemos sacar moralejas que aplicar en nuestro día a día. Yo aprendí a luchar sobretodo en el deporte... y entrenando duro, llegué a Superliga. Yo apliqué mi esfuerzo en el deporte, y hoy en día estudio 5º de Medicina... yo lucho cada día para tirar adelante y aceptar perfectamente mi homosexualidad, y la verdad es que estoy realmente bien (incluso he conseguido la capacidad de valorarme a mí mismo). Y no me cansaré de luchar... porque cuando consigues ganar, la recompensa es enorme. Y como dice un futbolista en un póster que hay colgado en el Decathlon: "Cuando lo das todo, no existe el fracaso". Llámame iluso, ignorante, inmaduro, estúpido, imbécil, creído, enrábiate conmigo... ¿significará quizás que te he metido el dedo en la llaga? No lo sé, quizás seas tú quien tenga la razón...
Comentario:
Sólo una cosa antes de irme a la playa ... pq estaba leyendo tu blog y me he dao cuenta de que es pecado estar aqui sentado con ese peazo sol en la calle. Me voy pero prometo volver... pq creia que tenia el record en ganas de vivir... y (por ahora) me igualas... jeje
Voy por Junio... espero que cuando llegue a Enero sigas igual de feliz... aunque por esa peazo foto que he visto no parece que te vaya nada mal... jeje
Voy por Junio... espero que cuando llegue a Enero sigas igual de feliz... aunque por esa peazo foto que he visto no parece que te vaya nada mal... jeje
Comentario:
> Y como dice un futbolista en un póster que hay colgado en el Decathlon: "Cuando lo das todo, no existe el fracaso". Llámame iluso, ignorante, inmaduro, estúpido, imbécil, creído, enrábiate conmigo...
¿pq tengo que llamarte todas esas cosas? Creo que tienes litros de vida corriendo por tus venas... ganas de vivir, y de gritar al mundo que eres feliz...
Hasta aquí llega ese grito, y me acabas de sacar la primera lágrima del dia, esta de felicidad... jeje.. pq de las otras (afortunadamente) ya ni me acuerdo.
Un beset
¿pq tengo que llamarte todas esas cosas? Creo que tienes litros de vida corriendo por tus venas... ganas de vivir, y de gritar al mundo que eres feliz...
Hasta aquí llega ese grito, y me acabas de sacar la primera lágrima del dia, esta de felicidad... jeje.. pq de las otras (afortunadamente) ya ni me acuerdo.
Un beset
Comentario:
Buenas noches.Me ha gustado tu blog,tan real como la vida misma...
Soy aficionado a la psicología y me ha gustado la parte de el análisis que consiste en aceptar tu homosexualidad y de los problemas internos y la llamada homofobia interna.Yo por increíble que me parezca aún los sigo teniendo.
Bueno, si queréis contactar con migo,os dejo mi e-mail o messenger
arriba.
Comentario:
Hola nen!
Pues me mola tu blog. Ahora lo leeré más.
La verdad es que le voy pillando el gustito a esto de decir q soy gay. Recuerdo la primera vez, q dije que estaba saliendo con un chico... las explicaciones que di. La otra vez que un amigo se puso a llorar, etc. etc. Y la última, fue la más surrealista. Le preguntan a un amigo si ya tienen novia. Dice que no. Me lo preguntan a mí, y digo "bueno... novio" y la chica se mq qda mirando con indeferencia y se rie... Y yo, que no, que es verdad. "ah... uyy... jeje... jajajaj"... ay... y la otra chica "ha dicho novio, verdad? novio?... yo no sabía que tu..." Aixxxx.... que mal... Me hubiese gustado tener una cámara pq fue todo muy divertido... y bastante natural...
Pues me mola tu blog. Ahora lo leeré más.
La verdad es que le voy pillando el gustito a esto de decir q soy gay. Recuerdo la primera vez, q dije que estaba saliendo con un chico... las explicaciones que di. La otra vez que un amigo se puso a llorar, etc. etc. Y la última, fue la más surrealista. Le preguntan a un amigo si ya tienen novia. Dice que no. Me lo preguntan a mí, y digo "bueno... novio" y la chica se mq qda mirando con indeferencia y se rie... Y yo, que no, que es verdad. "ah... uyy... jeje... jajajaj"... ay... y la otra chica "ha dicho novio, verdad? novio?... yo no sabía que tu..." Aixxxx.... que mal... Me hubiese gustado tener una cámara pq fue todo muy divertido... y bastante natural...
Comentario:
ay chico!!! cuanta razon tienes!! Me encanta como escribes, en serio. Un beso y de ahora en adelante visitaré mas tu blog.