Mi mamá está muy buena

Sí. Y no es amor de hijo (bueno… que también). No es sólo que mi madre sea una crack en la cocina, que me cuide como si fuera un rey o que trate a la gente con esa dulzura... Mi mamá está MUY BUE-NA. Y tengo varios datos que lo demuestran.
El otro día estábamos los amigos hablando de nuestras mamás… y preguntando las edades de ellas, le digo a mi amigo, que estuvo en casa el otro día: ”Qué… ¿cuántos crees que tiene mi madre?” Y me dice… “Pues unos 45 máximo, porque si tú tienes 25…”. Y realmente, ella tiene 55!!!!
Tienes unos ricitos (naturales) de oro (de bote) que le dan un aspecto jovial… aunque mi novio a veces le llame mocho… mientras ella le hace cosquillas (no hay otra forma de ganarle).
Mi amiguísima Raquel va a la misma piscina que mi madre -porque mi madre va a la piscina… y al gimnasio, y a clases de aerobic, steps, spinning, TBC… en total, hace 2 horas diarias de gimnasia, más su bañito relajante en la piscina y su sauna- Y me dice: ”Joder con tu madre… si está más buena que yo! Tiene un tipazo en bikini…”. ¡Y cierto es!
En la sauna a la que va ya han intentado ligársela varias veces. Mi madre me contaba que un ruso de 35 años, un armario ropero de 2x2m., trató de llevársela al huerto, y no para coger manzanas, precisamente… pero mi madre, sacando esa bordería cuando hace falta, lo mandó a freír espárragos en pocos segundos… Y además, un barrigón candidato a la presidencia del Barça desde hace años (que nunca saca los votos mínimos para llegar a la votación final, jeje) le tira los tejos constantemente en la misma sauna… Si es que ella levanta pasiones por allá donde va.
Es muy mona. Y muy coqueta. A parte de ser guapísima. El domingo fue a votar vestida con unos piratas blancos, una americana blanca y una camiseta ajustada con una flor en medio. Un vecino cubano, que trabaja en Port Aventura de malabarista (ahí es na’), la vio y le suelta: “aaaaai mi vesina, la cosa más guapa que hay en to’ el vesindario… lo mejor del bloque” Y le da un beso en el brazo (hay que decir que tiene mujer, el buen señor… jeje). Y no contento con eso, la quiso juntar con su padre, que había venido de visita de Cuba! Pero se quedó en el intento… jeje
Además, mi madre tiene enamoraíto perdío a un fontanero que hay trabajando debajo de nuestra casa. Unas notitas de amor… (entre otras mil cosas) jeje Pero mi madre se resiste.
Lo mejor… ha ocurrido hoy. Un senegalés de 25 años (que hay que verlo… EN SERIO). Le pidió el teléfono a mi madre, por si había alguna emergencia en el edificio (es la conserje del mismo). Pero hoy le ha llamado, y la conversación ha ido algo así como:
- (léase con acento senegalés) ”Hola… soy X - no sé cómo se llama. Quiero decirte que tú ser buena amiga… tú gustar a mí.”
- (mi madre) “No, no. Buena amiga, vale, pero nada más”.
- “A mí no importar edad”
- “Déjate de tonterías… que tengo un hijo de tu misma edad. Y a mí sí que me importa. Tú vete con tu mujer, la que tienes en tu país, que te estará esperando allá…”
- “No, yo no tener mujer allá. Yo querer mujer aquí. Tú ser muy guapa, tú gustar mucho”.
- “Que te he dicho que no, que cuando nos crucemos en el portal, hola, adiós y que tengas un buen día. ¡Pero que no!”
Para partirse xD Mi madre es única… la QUIERO con locura!!!
A este paso, me veo reflejado en la canción de El Canto Del Loco… “La madre de DoNuTTz me está volviendo locoooo”… jeje
R1 + 2 días

Acabo de llegar de hacer mil encargos… después de mi segundo día como R1. Y lo único que puedo decir… es que me encanta.
Vale, es la emoción de los primeros días… jeje Pero la verdad es que estoy empezando a sentir cosas que no me esperaba. Al haber ejercido como forense, pensaba que habría perdido parte de la ilusión que puede hacerte el tener el número de colegiado y ver pacientes de forma profesional… y no sólo estudiantil. Pero ha sido todo lo contrario. El hecho de llevar la bata puesta, un fonendo con el que escucho sus pulmones, un otoscopio con el que miro sus tapones de cera… mis manos que exploran su cuerpo… todo eso, me encanta. Me llena. Tengo la sensación de empezar a hacer cosas directamente sobre la gente. Gente que viene en busca de respuestas… y que aunque no siempre se pueden dar, puede que salgan contentos con tu única ayuda. Y estoy aprendiendo una barbaridad con mi tutora.
Eso sí… en la consulta se ve de todo. Llevo dos días… he visto condilomas en un pene (aaaai), consultas por pecas en el cuero cabelludo que nunca se había visto porque llevaba el pelo largo […]; una señora que con 50 años quería quedarse embarazada, y aunque tenía test de embarazo negativo, afirmaba que había engordado desde enero… que todo el mundo le preguntaba: “¿estás embarazada?” Mi tutora la ha derivado al ginecólogo (por el tema de las revisiones), pero ya le he dicho que yo, en su lugar, la hubiera derivado al psiquiatra… Y bueno, mil visitas más.
Así que como resumen, a estos días, puedo concluir que:
1.- Mi tutora es la mejor.
2.- Que hay muchos hipocondríacos sueltos.
3.- Que si la psiquiatría fuera privada, se forraría conmigo… porque lo derivaría casi todo (y no por la hipocondría, solamente)…
4.- El mundillo de la medicina… es muy muy cachondo. Y me encanta.
Y aunque no esté en un hospital a lo Anatomía de Grey, ni de tantas vueltas como mi Aya en el primer día, en los ambulatorios también se cultiva mucho roce, cariño, comprensión, ternura, compañerismo… y eso me atrae. Hay un rollito especial entre la gente de Sanidad… no sé :) Cuando vayan pasando los días, ya os lo confirmaré… pero todo pinta muy bien :)
Muy pronto me pasaré por vuestros espacios… que me tiro más de 12 horas seguidas fuera de casa y me quedo sin tiempo :( Os lo prometo!
Cobardía

Hoy tengo muso; no se trata de experiencia propia actual, ni de sentimientos en plena ebullición. Son vivencias cercanas… que me hacen ver una de las peores reacciones que nunca se pueda tener ante lo que puedas creer es un problema. El abandono por no tener valor como para afrontar. Formatear la mente para no ver la realidad.
Me recuerdo como alguien cobarde, cuando era más pequeño. Nunca me arriesgaba en nada, siempre iba a por lo seguro. Es la forma más fácil de ganar. Creer que quieres lo que es más fácil y conformarte con ello… apartando todos los sueños, los sentimientos, tus objetivos…
Quizás por eso no salí del armario antes. Al decir verdad, ni siquiera era consciente de mi atracción por los chicos. Afrontarlo debía ser algo tan duro para mi mente, que no le quedaba otro remedio que resignarse. Pero gracias al deporte, que me espabiló lo que nunca le podré agradecer, tuve coj**** suficientes como para escupirle a mi propia cobardía y sacar lo que llevaba dentro. Hacer caso a mis pensamientos, mis impulsos. Y sobreponerme a las consecuencias negativas que, de buen principio, imaginaba que iba a tener con la nueva situación.No fue un trabajo fácil. Probablemente podría haberlo hecho mucho mejor, en menos tiempo… si el fantasma del temor no hubiera revoloteado por alrededor de mi cabeza. Pero fue cuestión de tiempo atarlo con cadenas para evitar que apareciera nuevamente por los nuevos mundos que yo iba labrando… hasta el día de hoy.
Puedo contar muchos ejemplos en ese sentido, de los cuales me siento tremendamente orgulloso, además de obtener las ventajas increíbles de cada situación (no hace falta explicar cuáles son, en el caso anterior, al poder expresar libremente mi sexualidad ante mis amigos, hablar de mi pareja en el equipo, el trabajo… poder vivir juntos sin temor a lo que pensarán los vecinos de enfrente).
Es por todo eso que sigo sin entender las reacciones de cobardía, sobretodo las crónicas. Porque hay cosas que al principio dan respeto, pero que se pueden terminar superando. Es un sentimiento que provoca inutilidad a su poseído. Rincones oscuros, inseguridad, esos fantasmas, miradas esquivas, temblor, estanqueidad.
Lo peor de todo es que tiene solución mitad fácil pero mitad difícil. Pero ciertamente… mitad fácil. Sólo hay que afrontarlo, echarle hue***/ovarios y saber que los cambios, a pesar de ser dolorosos en un principio, pueden aportar un gran bien al final.
Es por eso, que lo veo reflejado en un (podemos llamarle así) ex-amigo. Alguien que escondió la cabeza debajo de su ala para no ver más allá. Ese túnel en el que aparecía una luz que emanaba felicidad en el fondo, pero repleto de difíciles obstáculos en el camino. Sólo eso. Alguien que decidió cortar con todo, dejar la amistad con falsas creencias en su mente, lo suficientemente egoísta como para no pensar en los demás y engañarse con el único fin de tratar de ser feliz. Con felicidad de plástico, sintética. De las que se queman con un mechero, cuando menos te lo esperas… Lo hemos probado casi todo. Hasta el punto de preferir dejarle espacio y no machacarle más para que el día de mañana, ante su inevitable caída, pueda acudir a nosotros sin que muestre rencor. Pero por desgracia ya es demasiado tarde. A parte de la distancia que se ha interpuesto, la goma ya se ha dado de sí.
Es una verdadera lástima. Los nuevos amigos son geniales, está claro… por definición. Pero conocer a alguien en la adolescencia, crecer juntos teniendo los mismos problemas e inquietudes… y compartirlo todo, no tiene precio. Aunque si así lo prefieres, muy a nuestro pesar… te dejamos volar hacia donde quieras.
Es una pena que no sepas reconocer la bondad de todos cuantos te han intentado ayudar durante muchos años. Que hayas menospreciado amistades, que no hayas escuchado lo más mínimo cualquier consejo. Que no hayas tenido valor para llamar en los momentos duros. Que huyas con tus ideas de papel... ideas tan frágiles que en cuanto sople el viento, se las llevará y te dejarán desnudo. Sin nada. Sin amigos de carne y hueso. De los que responden… Y al decir verdad, hoy ni siquiera me duelen. Pero me gusta pensar en ello… para evitar caer en el mismo ERROR.
Otro día os comento el comienzo de mi residencia. Que por cierto, ha sido genial :) Estoy en racha :)
24 de mayo de 2007

Querido diario:
Hoy es un día muy especial para mí. De esos que han provocado insomnio. Vueltas y más vueltas en la cama… Hoy pisaré el Hospital como trabajador del mismo. Hoy, empiezo a ser R1.
La vida da muchas vueltas, y al final he acabado en un sitio que no imaginaba hace años… eso ocurre cuando vas pasando por sitios nuevos (y buenos) que nunca antes habías querido explorar. Acabé la carrera y me puse a trabajar de médico forense. Fue de casualidad, pues no me lo había planteado nunca… hasta que una compañera me dijo que existía esa oferta dos meses antes de licenciarme.
Es una especialidad algo paradójica; estudias una carrera de 6 años, creyendo que vas a hacer diagnósticos, salvar a gente con tus recomendaciones, tus recetas… Y sin embargo, me dediqué a hacer valoraciones de enfermos sin tratarlos personalmente, a practicar autopsias y poco más. Eso sí; mi voluntad por regalar salud y la medicina forense tienen algo en común: mejorar la calidad de vida de la gente. Porque aunque sea indirectamente, por desgracia el dinero lo compra casi todo y suple los dolores de muchos de ellos… y también he aliviado el sufrimiento de muchas familias al esclarecer la causa de la muerte de sus seres queridos, además de explicarles que no padecieron absolutamente nada cuando les ocurrió lo que les provocó el fatal desenlace… algo que les mantenía muy acongojados.
Cuando papá nos abandonó (hace casi medio año), mi forma de pensar cambió, y decidí cambiar mi futuro. Así que volví atrás, recordando lo que durante la carrera había decidido hacer: medicina de familia. Hice el MIR, pude escoger la plaza que deseaba… y hoy, en poco más de 2 horas, allá me tendrás, en el hospital.
Durante los años de carrera, siempre repetía que no era capaz de verme con una bata blanca, ejerciendo… aunque mis compañeros me repetían una y otra vez que si confiaban en algún futuro profesional de nuestra promoción, ese era yo mismo. Cuando empecé de forense, me dije: “¿Ves como lo tuyo no es llevar la bata blanca?” (los forenses no llevamos bata en el trabajo). Pero ahora sí que toca. Colgarme el fonendo (cuánto lo he echado de menos…), usar el otoscopio… y sobretodo ganarme la confianza de mis pacientes regalándoles toda la calidad de vida que esté en mis manos.Hoy prometo que durante estos 4 años de residencia, trataré de formarme para ser uno de los mejores profesionales que cualquier persona pueda querer para sí misma. Para que el día de mañana, cuando alguien entre por la puerta de mi consulta, crea que puedo ayudarle de verdad. Que se sienten, y confíen en mis manos. Hoy empieza la aventura que llevaba años esperando.
La medicina forense ha sido un paréntesis muy placentero. Pero hoy voy a tocar lo que llevaba tiempo soñando… Puede ser que me equivoque. Pero creo que mi edad permite ese lujo.
Aunque no soy creyente, a veces quisiera pensar que mi papá está mirando lo que hago… y que sonríe orgulloso tal y como lo hacía cuando estaba en casa con nosotros. Siempre le recuerdo, en los momentos importantes que están sucediéndose en mi vida… si bien no provocan el nudo en la garganta y las lágrimas que corretean por mis mejillas ahora mismo. Pero es sentimiento puro. No pena.
Esta es mi nueva aventura. Un viaje de 4 años. Un nuevo camino que me llevará hacia otros distintos que no puedo imaginar en estos momentos… pero que me mantienen inquieto.
Soñando despierto
Prometo no ser adicto a ningún tipo de drogas. Ni siquiera las he probado. Pero hoy llevo todo el día como si flotara por las nubes... animado, activo, dinámico... he olvidado las ganas de tirarme en el sofá de casa. Al decir verdad, hacía mucho tiempo que no sentía lo mismo. Sobretodo desde que falleció mi padre en diciembre. Pero hoy he vuelto a recordar un DoNuTTz más risueño, inagotable. Que pasea por la calle, se queda pensando... y no sabe qué motivo le hace estar feliz y sonriente. Pero sin embargo, ahí lo tienes...
Esta mañana he arreglado los papeles del INEM. Me ha atendido una chica con labio de serie (ya decía yo que esa eran las buenas) y me lo ha arreglado todo. Después, he acompañado a una amiga que quería hacerse un tatuaje (y aquí, el presente que lleva 7 tatuajes... sí, muchos opinan que no pega demasiado con mi carácter, mi forma de ser, hasta mi profesión... pero me gustan jeje) a la tienda donde yo he ido a todos (menos el primero). He llegado a casa, le he hecho la comida a mi novio, hemos comido juntos, él se ha ido a jugar a tenis y yo a nadar (66 piscinas!! vale... que no es olímpica, es más pequeña xD, pero son 66 :P que llevaba años sin nadar). Después hemos ido a comprar (a lo maruja, al Mercadona), hemos cenado... y ahora aquí me tienes.
En resumen; que no ha ocurrido nada especial. Pero tengo la sensación de empezar a recuperar la alegría que todos dicen que siempre he tenido. Es como si despertara después de un largo sueño. Recuerdo lo que me ha apenado estos últimos meses, pero sin embargo mi reacción es sonreír levemente, de orgullo... y lo veo como si fuera algo lejano. La vida ha cambiado mucho desde entonces. Y aún sigue evolucionando. Pero los cambios más importantes se acaban con la entrada en el hospital (el jueves), y empieza una nueva rutina que estoy deseando degustar.
Llámame iluso (la verdad es que lo soy bastante). Pero estoy feliz... y no puedo remediarlo :P
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P.D: en respuesta a los comentarios del post anterior, del papeleo.. jeje. Yo pienso que el borrador es algo que, en general, no está del todo mal. Pero es verdad que hay infinidad de detalles que hay pueden ser incluídos en la declaración y que nunca se tienen en cuenta (y oh! casualidad... resulta que son cosas que al final disminuyen la cantidad a pagar a Hacienda). En mi caso no han contado la hipoteca como deberían, no cuentan tampoco el colegio de médicos (desgrava una gran cantidad de dinero!)... y según el papel que me han dado allá, tengo que presentar los recibos de la contribución del 2006... supongo porque también desgravarán algo (no sé... mañana os lo diré). En cualquier caso, entre unas cosas y otras, me bajará bastante. Y me ha salido 1000€ a pagar porque, como muy bien decíais algunos de vosotros, al estar en el puesto cubriendo una baja maternal, me han retenido sólo un 13%, cuando deberían haberme retenido sobre un 21%. He cobrado unos 300€ mensuales extras, que ya sabía me pedirían este año, contaba con ello.
Espero que mañana, que voy a la gestora que tiene el colegio de médicos, me de una buena alegría... jeje :)
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P.D.2: he inagurado una mini-mini-sección, en el lateral izquierdo, donde iré colocando clips de música que me gustan... :) si queréis escucharla, ya lo sabéis ;) Un abrazo a todos! :)
BuRRocracia
Empiezo a escribir este post en el Word… y en su intento de saber más que yo (¬¬’), después de escribir “BuRRocracia”, lo corrige y escribe “Burocracia”… Pero no. No es burocracia… Es una auténtica buRRada. Semánticamente, viene de ahí. No entiendo cómo es que los autores del Office no lo saben…El sábado pasado, a las 9:00h. de la mañana, ya acabé de trabajar. Y este jueves por la tarde tengo la primera reunión para empezar en el hospital. Así que estos días (me decía yo), los dedicaré a descansar, a ir a la playa, hacer prácticas, jugar a la play, leer blogs… xD ¡Pero no! El lunes por la mañana ya ha sido fructífero, burrocráticamente hablando… y he ido a 6 lugares diferentes (sí, 6), para buscar documentación que me hacía falta para la declaración de la renta, pedir el paro (que nunca lo había hecho… y aunque sea para una semana, si cae algo, pues bueno es jeje) y que me hagan el nuevo contrato para el hospital.
Esta mañana me he levantado a las 7:00h. para ir a las oficinas del INEM... un sitio lleno de mesas y gente que parece que trabaja, conectados a su Ipod y criticando a la subdirectora… Después de la oportuna cola para entrar, me han rebotado hacia 4 mostradores diferentes.
En el primero me dan un impreso a rellenar con mis datos. En el segundo, una “Tarjeta de demanda”… luego me mandan a un tercero donde me piden datos, estudios, etc… y un último donde tramitas los documentos necesarios para que te paguen. Aquí es donde una buena señora de unos 60 años, de las que se dejan el labio de arriba en su casa y se perfilan con un lápiz la mitad del bigote para que parezca que lleve puesto el labio, me atiende y muy amablemente me pide (entre 3.500 papeles anteriores) las dos últimas nóminas. Pues digo yo, que si estamos a 20 de mayo y las nóminas pasan a final de mes, las dos últimas son las de marzo y abril (entre otras, porque la de mayo no se ha emitido todavía). Pero la buena señora dice que no. ¿Entonces qué hago? XD Como me faltaban más papeles (que esta misma mañana ya he conseguido), mañana volveré y esperaré que me toque alguna de las que llevan el labio de serie y sea un algo más agradable...La otra cosa es la declaración. Pedí el borrador, y me salió a pagar poco más de 1000€ (¡puñalada al canto!). Dio’ mío, dio’ mío, pensaba yo… Pero bueno, todo tiene solución; vayamos a un gestor. En medio de mi búsqueda, un amigo mío me comentó que en el colegio de médicos hay una abogada que las hace… y tengo hora para el miércoles a la mañana. Para que no me deje nada, me han dado una hoja con letra Times New Roman de tamaño 9 que incluye el listado de TODAS (sí, todas) las cosas que tengo que llevar… y cada ítem me va a costar la vida conseguirlas :/ En estos momentos me quedan 47 horas y 15 minutos para reunir los documentos necesarios…
Así que sin perder más tiempo, me pongo manos a la obra. Porque la buRRocracia va a acabar con mis vacaciones… y conmigo!!
¿Por qué tengo la sensación de no conocerme?
Quizás la respuesta sea sencilla… y simplemente sea porque estoy en lo cierto.
Inevitablemente, nuestra consciencia vive con nuestra realidad las 24 horas del día. Pero sin embargo, no soy capaz de reconocerme en muchas ocasiones.
No soy objetivo conmigo mismo. Probablemente, tú, mi amigo, puedas saber más de mí que yo mismo. Y es que tú pasas tiempo conmigo, observándome, analizándome, pensando en mí… de forma real, y me valoras con lo que ves, oyes, sientes… Exactamente igual que yo contigo, cuando predije qué ocurriría con tus sentimientos cuando se sucedieran ciertas cosas en la vida… dejándote sorprendido (pero no a mí, pues ya lo sabía).
Ni siquiera soy objetivo cuando me miro al espejo. Vas creciendo, y tratas de saber más de ti. Pero te miras, y pones tu mejor físico para verte reflejado en él. Y creer que siempre eres así. Como la pose y las muecas de las mejores fotos que te hicieron. Te peinas, te afeitas, te arreglas… Sin embargo, te giras y de nuevo brota esa cara que tus amigos están acostumbrados a ver… pero tú, no. Otros, por el contrario, sólo se desprestigian absurdamente, desvirtuando la realidad de su imagen y sus vidas. En cualquier caso, viendo a otro “yo”, que no se corresponde con el “yo” que se expresa más frecuentemente.
Creerás que te conoces. Pero nunca dejes de pensar en las sorpresas que te das. Son síntomas de ello. La frialdad que asombrosamente mostramos ante ciertas situaciones… las lágrimas que brotan irremediablemente en otras más… las sonrisas que saltan ante lo que creemos no tiene gracia…
Tiene su qué; si no existiera esta auto-capacidad de asombro, probablemente la vida sería más aburrida. Pero quizás deba explotar el conocimiento de mí mismo que aportará mayores beneficios al día a día.
Me miraré más objetivamente al espejo…
P.D: ayer aprobé la primera práctica del camión (el circuito). El día 4 de junio me examinaré de carretera :)
Inevitablemente, nuestra consciencia vive con nuestra realidad las 24 horas del día. Pero sin embargo, no soy capaz de reconocerme en muchas ocasiones.
No soy objetivo conmigo mismo. Probablemente, tú, mi amigo, puedas saber más de mí que yo mismo. Y es que tú pasas tiempo conmigo, observándome, analizándome, pensando en mí… de forma real, y me valoras con lo que ves, oyes, sientes… Exactamente igual que yo contigo, cuando predije qué ocurriría con tus sentimientos cuando se sucedieran ciertas cosas en la vida… dejándote sorprendido (pero no a mí, pues ya lo sabía).
Ni siquiera soy objetivo cuando me miro al espejo. Vas creciendo, y tratas de saber más de ti. Pero te miras, y pones tu mejor físico para verte reflejado en él. Y creer que siempre eres así. Como la pose y las muecas de las mejores fotos que te hicieron. Te peinas, te afeitas, te arreglas… Sin embargo, te giras y de nuevo brota esa cara que tus amigos están acostumbrados a ver… pero tú, no. Otros, por el contrario, sólo se desprestigian absurdamente, desvirtuando la realidad de su imagen y sus vidas. En cualquier caso, viendo a otro “yo”, que no se corresponde con el “yo” que se expresa más frecuentemente.
Creerás que te conoces. Pero nunca dejes de pensar en las sorpresas que te das. Son síntomas de ello. La frialdad que asombrosamente mostramos ante ciertas situaciones… las lágrimas que brotan irremediablemente en otras más… las sonrisas que saltan ante lo que creemos no tiene gracia…
Tiene su qué; si no existiera esta auto-capacidad de asombro, probablemente la vida sería más aburrida. Pero quizás deba explotar el conocimiento de mí mismo que aportará mayores beneficios al día a día.
Me miraré más objetivamente al espejo…
P.D: ayer aprobé la primera práctica del camión (el circuito). El día 4 de junio me examinaré de carretera :)
Emociones
Me siento como un bote donde han mezclado todo tipo de emociones… como si me agitaran fuertemente, embutieran aún más sentimientos y me calentaran como en una olla a presión… pero sin poder explotar.
Llevo varios días de emociones, porque se acercaba el momento de despedirme de mis compañeros. Sinceramente, aún no me acabo de creer que no vaya a volver al que ha sido mi despacho durante casi un año. Sí, es poco tiempo… eso creía yo mismo. Pero entre la comida de despedida de ayer, y las reacciones de los trabajadores de hoy, la huella que quedó es mayor de lo que me esperaba.
Ayer me dedicaron uno de los discursos más bonitos (sino el que más) que jamás haya podido escuchar. Una juez, tremendísima persona (buenísima gente), entre lágrimas, afirmando que soy un gran profesional, pero sobretodo, una grandísima persona… y cuando ya no puede hablar más por el nudo en la garganta, me fundo en un abrazo enorme, y le susurro “gracias por todo”.
Yo no consigo llorar al momento… hay mucha gente mirándome y me puede la vergüenza (la estoy recuperando… ai). Me piden que hable, y mientras lo hago, enseño a todos los pelos de mis brazos… todos erizados mientras explicaba lo que había significado para mí este año juntos. Pero llego a casa, recuerdo el discurso de antes… y me pongo a llorar…
Hoy nuevamente he visto más lágrimas. Una secretaria judicial (otra persona bellísima). Y otra juez… me mira con cara de pena, le da muchísima lástima. Me confiesa que no será lo mismo sin mí. Y otra juez… me da las gracias por absolutamente todo, ya que he sido un gran profesional. Y yo a morderme la lengua, a aguantarme esos sentimientos como rayos en mi interior… por no llorar.
Al más estilo peliculero, recojo las cosas de mi despacho (excepto el corcho que me colgué en la pared) y las llevo a mi coche. Después, doy un último saludo y me voy. De camino a casa… los ojos se me enrojecen. Pero aún así, no soy consciente que no haré el mismo viaje de nuevo, que no haré más autopsias, que no reconoceré más detenidos, que no hablaré con las abuelitas de las residencias, que no iré a tomar cafés con personas increíbles…
Mañana me despido de mis compañeros forenses, con los que coincido los viernes. Llevaré pastas, y les enviaré un mail de despedida que hoy mismo he acabado de escribir. No quiero olvidarme ni una palabra.
Ah… y mañana tengo el primer examen práctico de camión, a las 8:00h. de la mañana. Con tanto sentimiento contenido-desatado, aunque hoy haya hecho las prácticas perfectas, mañana no estaré tan seguro. Pero sacaré mi par de por un momento… o lo intentaré.
Por cierto… hoy me han puesto Internet en casa :) Wi-fi rules :)
Llevo varios días de emociones, porque se acercaba el momento de despedirme de mis compañeros. Sinceramente, aún no me acabo de creer que no vaya a volver al que ha sido mi despacho durante casi un año. Sí, es poco tiempo… eso creía yo mismo. Pero entre la comida de despedida de ayer, y las reacciones de los trabajadores de hoy, la huella que quedó es mayor de lo que me esperaba.
Ayer me dedicaron uno de los discursos más bonitos (sino el que más) que jamás haya podido escuchar. Una juez, tremendísima persona (buenísima gente), entre lágrimas, afirmando que soy un gran profesional, pero sobretodo, una grandísima persona… y cuando ya no puede hablar más por el nudo en la garganta, me fundo en un abrazo enorme, y le susurro “gracias por todo”.Yo no consigo llorar al momento… hay mucha gente mirándome y me puede la vergüenza (la estoy recuperando… ai). Me piden que hable, y mientras lo hago, enseño a todos los pelos de mis brazos… todos erizados mientras explicaba lo que había significado para mí este año juntos. Pero llego a casa, recuerdo el discurso de antes… y me pongo a llorar…
Hoy nuevamente he visto más lágrimas. Una secretaria judicial (otra persona bellísima). Y otra juez… me mira con cara de pena, le da muchísima lástima. Me confiesa que no será lo mismo sin mí. Y otra juez… me da las gracias por absolutamente todo, ya que he sido un gran profesional. Y yo a morderme la lengua, a aguantarme esos sentimientos como rayos en mi interior… por no llorar.
Al más estilo peliculero, recojo las cosas de mi despacho (excepto el corcho que me colgué en la pared) y las llevo a mi coche. Después, doy un último saludo y me voy. De camino a casa… los ojos se me enrojecen. Pero aún así, no soy consciente que no haré el mismo viaje de nuevo, que no haré más autopsias, que no reconoceré más detenidos, que no hablaré con las abuelitas de las residencias, que no iré a tomar cafés con personas increíbles…
Ah… y mañana tengo el primer examen práctico de camión, a las 8:00h. de la mañana. Con tanto sentimiento contenido-desatado, aunque hoy haya hecho las prácticas perfectas, mañana no estaré tan seguro. Pero sacaré mi par de por un momento… o lo intentaré.
Por cierto… hoy me han puesto Internet en casa :) Wi-fi rules :)
¡Odio la política!

De todo corazón. Me parece increíble que algo tan hipócrita sea lo que controle nuestras vidas... al decir verdad, casi todo en el mundo acaba siendo así, por lo que no es de extrañar que el máximo organismo encargado de decidir en nuestro día a día sea de esta forma. Pero es la demostración de que nosotros funcionamos de esta forma... mediante hipocresía y diplomacia, en lugar de sinceridad y honestidad.
Se acercan las elecciones, y eso se nota allá por donde pasas. No sólo por los carteles... sino incluso mucho antes! Ahora resulta que todos los propósitos que cada alcalde propuso en su elección anterior, debe de cumplirlos un mes antes de las elecciones... con la única finalidad de acontentar a los ciudadanos y recordarles: “sí... yo hice esto, y esto... lo acabas de ver”. Es así de triste.
No hay pueblo, ciudad o carretera entre dos pueblos que no estén en obras. Salgo de casa... carril cortado. Salgo de mi pueblo, carril cortado... llego al desvío, más vallas amarillas, señales de disminución de velocidad en amarillo, prohibido adelantar, obreros con señales de tráfico (sí... porque las fuerzas de seguridad, también encargadas de dirigir el tráfico, no se van a molestar... y si tengo que estar 45 MINUTOS –me parece increíble- parado, no es su problema)...; total: una hora y 10 minutos para llegar de mi casa a mi trabajo (habitualmente son 25 minutos). ¿Para que luego vote al responsable de ello? ¡JA!Lo peor de todo es que inevitablemente tengo que enterarme de como funciona la política... qué pretende cada partido... y decidirme por el menos malo. Podría abstenerme en la votación, como hace gran parte de la población, es cierto... pero ello significaría dos cosas:
1.- que me conformo con lo que hay hasta el momento... me parece que no.
2.- que muchas otras personas cualesquiera, con igual o menos criterio que yo, votan. Y no puedo permitir que esas personas tengan mayor capacidad de decisión en nuestro futuro que yo mismo...
Así que no me queda más remedio que encadenarme en el sofá para no levantarme y tirar el mando por el balcón para evitar cambiar de canal cuando salen políticos por la televisión, para escuchar la cantidad de mentiras que escupen por su boca. Y por cierto, qué bien saben usar su lengua biperina contra la oposición...
Ayer, en cuatro, Iñaki Gabilondo dijo una gran verdad... el PP está brindando la mejor arma al terrorismo... promoviendo la falta de unión en el poder. Esté, o no, de acuerdo con la política antiterrorista, debería apoyar incondicionalmente al PSOE que ha sido elegido democráticamente por más ciudadanos que a su partido. Si ellos vuelven al poder, ya cambiaran su forma de actuar y ya pedirán que el PSOE les apoye... pero que hoy se comporten como deben, en lugar de fomentar tanta separación. Que es insultante.
En fin... que en estas elecciones creo que acabaré votando a uno de esos partidos minoritarios que se centran en cosas más triviales pero también importantes de la vida (los detalles... son así). Al menos, no expulsan tanto veneno... aún les queda 12 días para convencerme.
P.D: Sr. Gallardón, por favor... no salga en la revista Zero. O se ponen de acuerdo entre ustedes, o como le diría su antiguo jefe... váyase Sr. Gallardón, váyase.

El límite del respeto
Venía ahora en coche camino del trabajo, y escuchaba la radio. Me gustan esos programas que te hacen reír y despertar con buen humor, a la vez que te informan de los sucesos más importantes (en la vida hay que estar actualizado... jeje).Hoy supongo que este tema ya me ha llamado demasiado la atención. Y es la falta de respeto que a diario se está viendo a través de los medios de comunicación.
Creo que el-ente-superior-que-nos-controla-nuestras-vidas (llámese... ¿presidente del gobierno?) no es consciente de la influencia que los recién llegados medios de comunicación ejercen sobre nosotros. Sobretodo, entre los más pequeños.
No estoy hablando de censura, ni mucho menos (válgame el-teórico-ente-superior-que-nunca-vi-y-nunca-veré-creo-yo). Pero hay un concepto (de palabro bonito) llamado respeto, y que indudablemente, se está perdiendo con más facilidad.
Pones la radio y oyes una canción mofándose de la Pantoja, que te meten en la cárcel, que soy el Muñoz y te pincho con el bigote en el escote... (es un tema bastante serio... no el bigote [...], sino la cárcel); pones la tele, y aunque no quieras, acabas sabiendo que a la Esteban le ha salido un grano en medio de la pepitilla; pero quizás no sepas que ha habido un nuevo atentado suicida con un camión bomba que ha provocado decenas de muertos... Me gusta que se hablen de cosas que se consideran tabú. Y que las trivialicen. Es una forma de entrarlas con sutileza en la sociedad (si se me permite la brusquería: cual penetración sin consentimiento con su vaselina). Así, gracias a este estilo, la homosexualidad ha entrado en el día a día, pasando de ser unos marginados sociales y unos depravados sexuales, a ser unos personajes graciosísimos, el mejor amigo de la mujer (en el caso del hombre gay), la loca más extravagante de la acera de enfrente... pero al menos, ya tenemos aceptación social y hemos ido más allá de la simple promiscuidad con la que siempre se nos vio.
Pero hoy, de muchos temas, no se hablan sin más. Se mofan. Pierden todo el respeto, sin darse cuenta que pueden afectar a gran parte de la gente. El otro día, en CQC de Tele5 pusieron un zapping donde una mujer decía que ella empezó a vivir cuando su marido falleció, y era lo mejor que le podía haber pasado. Y los presentadores, sin saber que hay mucha gente que sufre un gran dolor en recordar sus propias experiencias en ese sentido, entre carcajadas recomendaban: “ya lo saben señoras... cuando sus maridos mueran, ustedes serán felices”. En ese momento, pensaba en mi madre... ¿qué estará pensando si acaba de ver esto?. Me tranquilicé porque estaba convencido que estaría durmiendo... pero como ella, muchísimas otras personas se encontrarán en su misma situación.
Puede llegar a ser hasta paranoico, el intentar recopilar todas aquellas cosas que provocan dolor. Pues todas, englobadas en un contexto muy específico de cada uno, pueden llegar a provocarlo... pero hay ciertas cosas que rozan el límite del mal gusto. Y el problema no es que haya una de vez en cuando... es que, a mi entender, se esté extendiendo de esta forma.
Quizás me esté brotando por primera vez la esquizofrenia (todo es posible), pero a medida que pasa el tiempo, con mayor frecuencia veo detalles de este tipo. Decidme si estoy enfermando, o si tengo razón...
ACTUALIZACIÓN: no sabía si recuperar el formato antiguo que tenía en mi primer blog... por eso ahora lo he cambiado jeje Aunque me gustaría personalizarlo, y eso del html no es lo mío... así que si alguna alma caritativa me puede dar un par de pinceladas para conseguir cambiar la imagen de fondo en el título, "tunearlo" un mínimo... le estaría eternamente agradecido :P
Una de cal... y ésta de arena.
La de cal (me encanta):
Pero ésta de arena; aunque no explico detalles, este post es algo delicado por el tema que se trata...
Son las 0:30h. Estoy sentado al lado de la ventana. Sí, la misma que hace unos posts, por la que se respiraban gritos de niños jugando, coches... ahora sólo queda calma. Calma, oscuridad y una suave brisa que refresca y me tranquiliza... Le estoy cogiendo el gusto a este rincón.
Todo tiene su parte positiva... pero también negativa. Trabajo de lo que quiero, tengo un horario envidiable, un sueldo genial y disfruto haciéndolo. Pero todo tiene su parte negativa.
Eran las 22:30h. cuando me iba a la cama (mi novio se había ido hacía un rato porque se levanta a las 5:00h. para ir a trabajar. No quería molestarle si me iba más tarde). Estoy de guardia localizable (esto es, haciendo mi vida pero con un móvil al que me llaman cuando hace falta, las 24 horas del día). Justo al levantarme del sofá, me llaman de la guardia; la ginecóloga de guardia del hospital. Ha habido una agresión sexual.
Sin conocer detalles de la situación llamo a la juez de guardia y me dirijo al hospital. De camino con el coche ando distraído (como últimamente en muchas cosas que hago), pensando en cómo sería esta vez. Por suerte, no he tenido demasiadas agresiones sexuales en este año de ejercicio, pero las suficientes como para poder saber en lo que se asemejan y se pueden diferenciar. Me espero nervios, llantos, dificultad de exploración, inseguridad, desconfianza (añadido a que soy hombre)...
Una vez allá, primero hablo con la ginecóloga; me comenta que la paciente tiene una disminución psíquica, pero se puede conversar coherentemente con ella sin ningún problema. Así que entro en el box y empiezo a hablar con ella. Sí... hay nervios. Pero nada más. No hay otros problemas. Se explica sin tapujos. Me confía sus vivencias, las más traumáticas. No hay lloro. Sonríe a mis palabras. Y en sólo 2 minutos de conversación...
Procedemos a realizar todos los procedimientos oportunos. Sin ningún problema. No hay inconvenientes, todo sale a la perfección. Luego hablamos con la familia, muy atenta y correcta.
Tras esta situación, en mi cabeza vienen muchas reflexiones... pero hay una que me llama la atención. No es nueva, pero corrobora lo que siempre pensé. Y es que la ignorancia, la insabiduría, la no-inteligencia... da felicidad.
Pobre mujer, a pesar de explicar su terrible suceso con todo tipo de gestos y detalles, no la creo capaz de ser conocedora del verdadero alcance de lo relatado. Y sonríe. Está nerviosa. Pero solamente algo más de lo habitual, según explican. No está chocada. No está traumatizada. Es capaz de sonreír, de verdad. Sin miradas tristes. Sin muecas de dolor.
A veces me pregunto si la búsqueda de tanto pensamiento acerca de nuestro día a día, el intentar licenciarme algún día en ciencias de la vida... (aunque sé que es imposible) sirve de algo. Imagino que para gozar de esa ceguera que provoca felicidad, nunca debí haber destapado mis ojos. Una vez abierta la caja de Pandora... imposible retornar a tiempos anteriores. Y llegados a este punto del viaje, mejor continuar... al fin y al cabo, de no ser por darle tantas vueltas, probablemente nunca hubiera llegado a la conclusión que la estupidez (léase sin tono despectivo) puede dar la felicidad.
Eso sí... si no fuéramos como somos, quizás tampoco disfrutaría tanto como lo hago hoy... o quizás sí, como un inocente niño. No lo sé... pero como dije, de nada sirve plantearse lo que no se puede solucionar, porque el camino ya está labrado y hay que continuar en él :)
Como dice un proverbio asiático: si un problema tiene solución... ¿por qué preocuparse? Pero si un problema no tiene solución... ¿¿por qué preocuparse??
Seguiremos luchando para entrar en el camino correcto y llegar a la felicidad, con los ojos bien abiertos...
Pero ésta de arena; aunque no explico detalles, este post es algo delicado por el tema que se trata...
Son las 0:30h. Estoy sentado al lado de la ventana. Sí, la misma que hace unos posts, por la que se respiraban gritos de niños jugando, coches... ahora sólo queda calma. Calma, oscuridad y una suave brisa que refresca y me tranquiliza... Le estoy cogiendo el gusto a este rincón.
Todo tiene su parte positiva... pero también negativa. Trabajo de lo que quiero, tengo un horario envidiable, un sueldo genial y disfruto haciéndolo. Pero todo tiene su parte negativa.
Eran las 22:30h. cuando me iba a la cama (mi novio se había ido hacía un rato porque se levanta a las 5:00h. para ir a trabajar. No quería molestarle si me iba más tarde). Estoy de guardia localizable (esto es, haciendo mi vida pero con un móvil al que me llaman cuando hace falta, las 24 horas del día). Justo al levantarme del sofá, me llaman de la guardia; la ginecóloga de guardia del hospital. Ha habido una agresión sexual.
Sin conocer detalles de la situación llamo a la juez de guardia y me dirijo al hospital. De camino con el coche ando distraído (como últimamente en muchas cosas que hago), pensando en cómo sería esta vez. Por suerte, no he tenido demasiadas agresiones sexuales en este año de ejercicio, pero las suficientes como para poder saber en lo que se asemejan y se pueden diferenciar. Me espero nervios, llantos, dificultad de exploración, inseguridad, desconfianza (añadido a que soy hombre)...
Una vez allá, primero hablo con la ginecóloga; me comenta que la paciente tiene una disminución psíquica, pero se puede conversar coherentemente con ella sin ningún problema. Así que entro en el box y empiezo a hablar con ella. Sí... hay nervios. Pero nada más. No hay otros problemas. Se explica sin tapujos. Me confía sus vivencias, las más traumáticas. No hay lloro. Sonríe a mis palabras. Y en sólo 2 minutos de conversación...
Procedemos a realizar todos los procedimientos oportunos. Sin ningún problema. No hay inconvenientes, todo sale a la perfección. Luego hablamos con la familia, muy atenta y correcta.
Tras esta situación, en mi cabeza vienen muchas reflexiones... pero hay una que me llama la atención. No es nueva, pero corrobora lo que siempre pensé. Y es que la ignorancia, la insabiduría, la no-inteligencia... da felicidad.
Pobre mujer, a pesar de explicar su terrible suceso con todo tipo de gestos y detalles, no la creo capaz de ser conocedora del verdadero alcance de lo relatado. Y sonríe. Está nerviosa. Pero solamente algo más de lo habitual, según explican. No está chocada. No está traumatizada. Es capaz de sonreír, de verdad. Sin miradas tristes. Sin muecas de dolor.
A veces me pregunto si la búsqueda de tanto pensamiento acerca de nuestro día a día, el intentar licenciarme algún día en ciencias de la vida... (aunque sé que es imposible) sirve de algo. Imagino que para gozar de esa ceguera que provoca felicidad, nunca debí haber destapado mis ojos. Una vez abierta la caja de Pandora... imposible retornar a tiempos anteriores. Y llegados a este punto del viaje, mejor continuar... al fin y al cabo, de no ser por darle tantas vueltas, probablemente nunca hubiera llegado a la conclusión que la estupidez (léase sin tono despectivo) puede dar la felicidad.Eso sí... si no fuéramos como somos, quizás tampoco disfrutaría tanto como lo hago hoy... o quizás sí, como un inocente niño. No lo sé... pero como dije, de nada sirve plantearse lo que no se puede solucionar, porque el camino ya está labrado y hay que continuar en él :)
Como dice un proverbio asiático: si un problema tiene solución... ¿por qué preocuparse? Pero si un problema no tiene solución... ¿¿por qué preocuparse??
Seguiremos luchando para entrar en el camino correcto y llegar a la felicidad, con los ojos bien abiertos...
Hasta pronto

Ahora mismo estoy en los juzgados, tranquilo... no hay trabajo, no hay cosas de guardia, lo llevo todo al día. Al decir verdad, sólo he visitado a dos pacientes, cuyos informes ya están redactados, y me estoy dedicando a leer cosas por Internet... ahora que puedo tenerlo; en casa aún no... :’(
Dentro de 8 días acabo de trabajar aquí. Me da muchísima pena marcharme. Sé que es para bien, que me voy a hacer la residencia que quiero. Pero además de tener que trabajar casi el triple que ahora, cobrar casi la mitad que ahora... lo peor es despegarme de la gente que tienes a tu alrededor.
Casi sin darte cuenta, en un año de compañía, confiesas más cosas de las que crees. Al fin y al cabo, son tropecientos cafés juntos, historias, risas... han sido varios asuntos los que han propiciado esas situaciones extra-profesionales. Lo más significativo fue la muerte de mi padre en diciembre.
Me sorprendió el apoyo que recibí. Además, el padre de una compañera (ahora buena amiga) falleció sólo dos semanas después, lo que hizo que todo estuviera impregnado de más sentimiento, si cabe. Ambos lo comentábamos (aunque poco, por no destrozarnos), y ambos recibimos un apoyo increíble durante este tiempo.
Ahora se acerca la hora de despedir a toda esa gente que está aquí... 3 juzgados enteros, y sobretodo, el resto de compañeros de profesión; mis maestros. Cada cual a su manera, con su carácter y su rol dentro de un grupo bien avenido, me han aportado tanto...
Hace dos semanas que me hicieron la cena de despedida (con ellos, no con la gente de los juzgados de mi lugar de trabajo habitual), y pretendían que hablara en la cena... pero les dije que no podría. No tenía ganas de soltar lagrimillas y después tener que ir a trabajar y verles la cara... qué vergüenza :P (parece mentira... yo que perdí la vergüenza hace años y aún no la encontré...).
Hay muchas cosas que quisiera decirles. Y si lo hago en directo, se me olvidarán tantas... Quería escribir una carta y dejarla en sus correos. Pero no sé si seré capaz de resumir los sentimientos que salen de dentro...
Quisiera decirle a S. que me casara el día de mañana; a A. darle las gracias por toda la confianza tanto personal como profesional que ha depositado en mí; a B. que siga igual que siempre, que es genial, que vale más de lo que cree, que sueñe y que siga viviendo, que puede con todo; a M., que tiene un corazón que no le cabe en el pecho; a PT. que me ha enseñado constancia y seriedad; a ES. que posee una mezcla entre inteligencia y elegancia que a ella misma le encanta...; a M., que sea espontánea, como ahora... que es un trozo de pan; a PG. que es increíble, fuerte y un grandísimo hombre; a ER, que gracias por emocionarse conmigo el día antes de fallecer mi padre... con eso ya lo digo todo de su persona.
Es imposible empaquetar en una frase todo cuanto quisiera decirles... y sería peor aún escribir en este post todo lo que cada cual se merece oír (o leer). En cualquier caso, tengo que confesar que todos me han sorprendido; cuando entré en la carrera, pensaba que mi carácter cambiaría con los años... lo veía agrio, desagradecido, frívolo... A mis amigos siempre les dije que me dieran una buena colleja cuando vieran que me estaba perdiendo. Pero con el tiempo, me di cuenta que no es la carrera quien te ennegrece, sino que la carrera predispone a que entre gente con ese carácter. También creí que los años de ejercicio médico te hacen crear un muro de indiferencia que se percibe por los demás como negativo, egoísta... Pero cuando salí de la universidad y empecé a ejercer junto a ellos, pude observar que existe gente que no es débil, gente que no decae ante la adversidad y el dolor, y siguen siendo ellos mismos. Gente que conservan su esencia. Gente que no se empobrece, sino que gana con los años y la experiencia recibida.
Ellos han sido mi primera referencia. Quienes me han enseñado que se puede ser muy buen profesional y buena persona a la vez. Algo que parece tan sencillo, pero que en vista de la cantidad de gente que no reúne ambas características, debe de ser tan difícil de conseguir... pero ellos me lo han enseñado.
Tengo que agradecerles que hoy por hoy, muchos abogados, jueces, secretarios judiciales... hayan dicho de mí que soy un buen profesional. Y eso no tiene precio.
Por todo eso... y mucho más... quisiera darle las gracias... y repetirles nuevamente que les echaré de menos. Mucho. Más de lo que ellos se piensan.
El corazón quisiera decir un hasta pronto... pero desgraciadamente, mi razón cree que será un: "encantado de haber estado por aquí... hasta siempre".
Cuéntame...
Ando por mi nueva casa, sentado justo al lado de la ventana que se encuentra abierta de par en par, dejando pasar la suave brisa del atardecer de primavera. Llevo una camiseta sin mangas, ancha, y unos pantalones que mi amiga me trajo de Mozambique este verano. Desempolvando las chanclas… voy fresco. Es el tiempo perfecto, el estado perfecto. Me giro y voy viendo cómo anda el mundo… risas, gritos, coches…
Hoy me paré a pensar en ti. Quiero saber cómo estás. Qué te preocupa. Si eres feliz. Sobretodo, qué puedes hacer para ser más feliz.
Hoy me paré a creer que todos podemos ser felices, pero muy pocos lo consiguen, pues no queda tiempo para ello… la sociedad es muy esclava y cruel.
Hoy quería que tú también pensaras y me explicaras lo primero que se te ocurra… ¿qué tienes? ¿te puedo ayudar? Me encantaría…
Siéntate y dedícate cinco minutos. Escríbeme y cuéntame. Luego… descansa, disfruta de un baño relajante con sales (o jabón, en su defecto), ponte crema con sabor a chocolate y siéntate semidesnudo en el sofá, con música de fondo…
Cuéntame… ¿qué pasa por tu cabeza?
ACTUALIZACIÓN: estoy sin Internet en casa hasta finales de mes... motivo por el cual no paso por vuestros espacios en la frecuencia que querría... en cuanto tenga tiempo me pongo al día con todos vosotros. Un abrazo :)
Hoy me paré a pensar en ti. Quiero saber cómo estás. Qué te preocupa. Si eres feliz. Sobretodo, qué puedes hacer para ser más feliz.
Hoy me paré a creer que todos podemos ser felices, pero muy pocos lo consiguen, pues no queda tiempo para ello… la sociedad es muy esclava y cruel.
Hoy quería que tú también pensaras y me explicaras lo primero que se te ocurra… ¿qué tienes? ¿te puedo ayudar? Me encantaría…
Siéntate y dedícate cinco minutos. Escríbeme y cuéntame. Luego… descansa, disfruta de un baño relajante con sales (o jabón, en su defecto), ponte crema con sabor a chocolate y siéntate semidesnudo en el sofá, con música de fondo…
Cuéntame… ¿qué pasa por tu cabeza?
ACTUALIZACIÓN: estoy sin Internet en casa hasta finales de mes... motivo por el cual no paso por vuestros espacios en la frecuencia que querría... en cuanto tenga tiempo me pongo al día con todos vosotros. Un abrazo :)
El tiempo...
Antes... era incapaz de hablar con nadie, creyéndome inferior a todos cuanto pasaban por mi alrededor.
Hoy... bailé varias veces sobre un podium de discoteca mientras me sentía observado.
Antes... sólo fui capaz de obtener la mínima puntuación para aprobar esas pruebas de educación física tan duras.
Hoy... ya fui jugador profesional de voleibol, y estuve en Superliga.
Antes... veía imposible alcanzar una profesión digna cualquiera.
Hoy... puedo ejercer la profesión que siempre quise.
Antes... creía que iba a acabar solo, y mi futuro sería negro.
Hoy... hace 3 años que conocí el amor y comparto mi vida con alguien grande... muy grande.
Antes... no creí en la homosexualidad...
Hoy... no sólo la consideré, sino que la expresé; y además, me atreví a ser feliz con ella... consiguiéndolo con creces.
Antes... me creía el peor física y moralmente.
Hoy... me miro al espejo y veo alguien que se repite: "Si quieres, puedes".
Antes... fueron malos tiempos, estuve muy mal.
Hoy... hoy simplemente soy feliz :)
Etiquetas: superacion tiempo
Salud mental

Hoy me pongo un poco científico-cutre-te-lo-explico-como-puedo para explicar algo que me merece un poco de atención.
A petición de un comentarista asiduo (joe, cómo ha sonado eso... ni que yo fuera importante jeje), aprovecho para enlazar un tema que, si bien es conocido por muchos de nosotros, la comunidad científica está hincándole el diente con más fuerza que nunca.
Me refiero a la repercusión física que tienen nuestras emociones y vivencias a diario.
A long time ago... (o más allá), el concepto de alma abarcaba unos márgenes más amplios que ahora. Mi definición particular por aquel entonces hubiera sido algo así como “aquella parte de nosotros donde residía lo que físicamente no podemos entender ni explicar”. Esas emociones sin control, las lágrimas que saltan involuntariamente, la felicidad abrumadora... están en el alma. Algo “transparente”, invisible a los ojos de nosotros... pero existente. Lo que queda cuando morimos, lo que nos impulsa cuando queremos, lo que nos parten cuando nos dañan.
Pero hoy se saben cada vez más cosas acerca de la verdadera alma humana. Hoy asumimos todo este tipo de sucesos en la existencia de una serie de microscópicas sustancias que recorren nuestro sistema circulatorio y nervioso. Hormonas. Neurotransmisores.
Nuestro cerebro, a través de sus órganos sensoriales, son quienes captan las ocurrencias del mundo que nos envuelve, para informar al cerebro, haciendo que éste ordene la secreción de estas sustancias humoríferas a través de nuestro torrente sanguíneo y nuestras autopistas nerviosas (KIT KAT -giova, te pido permiso para heredar esta expresión tuya...- os acordáis de “Érase una vez la vida?”).
De ahí explicaciones como la de que el amor no dura más de 3 años... estudio realizado por una científica estadounidense que hace unos dos años irrumpía en nuestras vidas, explicando que la hormona del amor (además de la oxitocina, la dopamina, la serotonina, la noradrenalina... hormonas que también provocan otros muchos efectos en nuestro organismo) eran incapaces de provocar estos efectos casi patológicos de aturdimiento, idolatría, etc. en nosotros más allá de tres años (y lo bonito que es... ai).
En cualquier caso, todo lo considerado mágico está perdiendo su fantasía al ritmo que va siendo explicado científicamente mediante teorías hormonales y demás.
Es ahí donde la medicina empieza a hacer gran referencia. En “algo” considerado banal hasta hace poco médicamente hablando; el cerebro (con decir que hace pocos siglos quemaban en la hoguera a los afectos de epilepsia, creyendo que eran hechiceros malignos de satanás...). Y esas sustancias juegan un papel mucho más importante en nosotros de lo que siempre imaginamos.
Las personas estresadas enferman mucho más frecuentemente. ¿Por qué? Porque el cortisol (hormona que aumenta su concentración enormemente cuando nos encontramos en este estado de nervios) provoca mediante diferentes mecanismos que nuestro sistema inmune deje de funcionar tan bien como lo hacía antes. Así que, por ejemplo, cualquier microorganismo malote que entre, en lugar de ser combatido por un sistema inmune en condiciones, le gana la partida y crece en nuestro interior, provocando un resfriado.
De ahí nace la psiconeuroinmunología... o psicoendocrinoinmunología. La relación entre la psique (coco), neuro o endocrino (neurotransmisores y hormonas) y la inmunología (defensas!). Algo con estrecha relación y que, sin embargo, hoy por hoy en la práctica médica diaria no se tiene en cuenta. Hasta dónde llega el alcance de sus efectos no se conoce... quizás es menos importante de lo que las primeras teorías postulan. Pero que está claro que es un campo donde habrá que exploRar y exploTar.
Cuándo llegará el verdadero boom, cuándo se estudiará, cómo... no lo sé decir. Pero le doy mi voto positivo :P
Moraleja: viva el Chill-out, el Yoga, la aromaterapia, los masajes y la vida sana! Me parece que hoy le voy a pedir un masaje a mi nene mientras escucho música relajante con el aceite de chocolate que huele tan bien... mmm!