Google
Acerca de
Mi Blog es FOGOSO…

Q hora es?
Tengo premio! :D

...porque hay que tener unos cojones como pelotas de playa para aguantar turnos de 24 horas y seguir posteando con frecuencia y comentando todavía más. Porque gracias a ti, me he desenamorado de Anatomía de Grey...
Sindicación
 
Os dejo algún post mientras estoy 4 días fuera.
Estoy de mini-vacaciones (fin de semana largo), y me voy a Oviedo :) dentro de pocas horas cojo un vuelo hasta allá, donde mi amiga está preparando el MIR (cuanto la quiero :D), para acompañarla, darle ánimos y visitar el otro norte de la península :P

Mientras tanto, he posteado con algo más de frecuencia durante estos dos días (los dos últimos posts), así que os dejo faena para leer y comentar jeje :) El lunes vuelvo, así que no tardo nada en escribir...

De hecho, quería dejar algún post escrito para publicarlo más adelante, pero desde este servidor no me deja publicar posts ya escritos a una fecha y hora determinadas... así que los dejo puestos de golpe :P

Pasad un buen fin de semana... yo seguro que lo haré. Y prometo alguna foto a la vuelta :D

Un abrazo enorme a todos :)
 
Ética vs Sentimientos vs Profesionalidad...
Una abuelita encantadora de 84 años, sin más familia que los vecinos de enfrente quienes la quieren con locura, acude a urgencias porque hace 2 meses que tiene tos y cansancio... la radiografía muestra líquido en un pulmón. Le sacamos líquido... y los primeros resultados hacen sospechar lo peor... teniendo en cuenta también que hace 20 años salió indemne de un cáncer de mama.

Esta semana yo estoy de vacaciones, pero había un curso muy interesante que quería hacer, y hoy he ido al hospital. Ayer, la estudiante que estaba rotando mi tutor y conmigo, me envió un mensaje diciéndome que definitivamente, tras hacer todos los estudios que hicimos la semana pasada, el diagnóstico final era cáncer de pulmón.

Hoy, tras acabar el curso, tenía un dilema; yo tenía ganas de subir arriba, a su habitación, y hablar con ella... pero por otra parte, sé que formo parte del equipo médico (vamos... mi tutor y yo), y no creía conveniente involucrarme excesivamente con ella. De todas formas, acabará por ir al servicio de Oncología de referencia en la provincia, donde recibirá los tratamientos más oportunos para evitar que sufra... el tiempo que le quede de vida.

Hoy quería subir y hablar con ella... entretenerla, hacerla sonreír, darle algo más de vida. Pero no quería involucrarme, no quería sentirme débil frente a mi tutor en un caso, haciendo de ello algo más personal que profesional. Es evidente que si todos los médicos se involucraran 100% con todas las historias que observan en su vida profesional, se acabarían suicidando... porque la vida, tarde o temprano, siempre acaba de la misma forma.

Así pues... ¿qué hacer? Yo he agachado la cabeza, le he hecho caso a la razón, y he preferido no subir... pensando que, probablemente, cuando vuelva la semana que viene podré saludarla nuevamente.
 
Naturalmente...
Hace una semana, en el intento de bar de mi hospital:

Dra R (30 años aprox): ai... qué dolor de piernas que tengo.
DoNuTTz: ¿y eso?
Dra R: de jugar a tenis, es que fui ayer y tengo unas agujetas.
DoNuTTz: ¿ah sí? Yo también juego a tenis, y a pádel.
Dra R (me mira fijamente, con brillo en los ojos): ¿¿juegas a pádel?? Es que mi novio y yo jugamos a veces juntos, y buscamos a alguien para jugar, ¿cuándo quedamos?
DoNuTTz (la mira fijamente... ¬¬'): vale, yo también juego con mi pareja (KiT KaT: ella no sabe nada jaja). Pues miramos cuándo vamos de guardia, y quedamos un día...

Una semana después, 20:00h, club deportivo:

Dra R: Hola DoNuTTz, al final lo hemos encontrado fácil. Mira, éste es mi novio.
DoNuTTz: encantado :) Ahora vendrá... ah, mira, ya está aquí. Éste es el mío: mira cariño, te presento a la Dra.R y su novio.
Dra R + novio: ah....... encantados!

Y a jugar :)

Para los que nunca creyeron que una situación así fuera posible, ésta es de verdad. No tiene ningún añadido, ni contextos que deban entenderse previamente. Ni siquiera tengo una relación de amistad con la Dra.R, sino sólo nos conocemos desde hace unos días (cuando empecé por el Hospital hace menos de un mes).

A veces me sorprende ver como la gente sufre innecesariamente como consecuencia de su condición sexual... aunque yo mismo me hice víctima de la misma al principio; no conocía otra opción. Pero cuando conseguí destaparme los ojos, y mirar alrededor... oh sorpresa, una vida normal es posible. Todo depende de la naturalidad con la que tú lo quieras tratar. Una vez más, en la vida, recibimos lo que damos. Si das generosidad, recibes generosidad. Si das mala leche, recibes mala leche. Si das sonrisas, recibes sonrisas. Si das naturalidad, recibes naturalidad. ¿Por qué empeñarnos en hacer las cosas más difíciles de lo que son?
 
Materialismo
Enlazando con el post anterior, inspirado por los comentarios (geniales, geniales!!);

Hay que decir que, igualmente gracias a nuestra condición humana, somos seres sociales por naturaleza; seres que nos relacionamos entre sí, buscando parte de nuestra felicidad en otras personas. Amigos, parejas, conocidos, incluso aprobación de quienes ni conocemos. Por ello, una parte de nosotros únicamente conseguirá ser feliz si es capaz de equipararse con quienes considera oportuno (vamos, casi todo el mundo).

Necesitamos ir a la última moda; llevar un mp4 chulísimo cuando vamos por la calle, absortos de todo el mundo (pero que lo vean, claro); un móvil espectacular con Internet que nunca usas; y un largo etc... Pero por desgracia, creo que esto es así porque como ocurre con el ímpetu de ganar dinero, nos pasamos de largo al intentar ser aprobados por todos cuanto nos rodean.

Porque tratar de que los tuyos te quieran, es algo totalmente lógico. Y si es gente que realmente es buena, quienes estarán a tu lado para lo bueno y lo malo, cuando necesites apoyo, quienes evitarán lágrimas, quienes te harán reír a carcajadas... ¿crees que valorarán si tienes un Nokia N93 o un Alcatel One Touch? ¿si vistes Levis o mercadillo? ¿si tienes un iPod o un Stringhfaktim? Si lo hicieran... dudo que sea gente buena.

Creo que una vez más, nos sobrepasamos en los límites. Sigo creyendo que hoy por hoy, todos nos cegamos en los objetivos que tenemos que conseguir, sin pensar en que se cumplen llegados a un límite concreto, a una nota puntual... que, para nada, está cerca del DIEZ.

Ayer tuve una discusión con mi novio. Yo tuve partido en Barcelona, y quise que se viniera conmigo (aunque sé que no le gusta verme jugar, le da rabia ver que yo hago deporte y él no, jeje), para que después diéramos una vuelta por allá e hiciéramos algo diferente. Le llevé al Mira Blau, un bar precioso al pie del funicular del Tibidabo, con un ventanal enorme desde donde se puede ver la ciudad entera. Pensé que sería bonito que lo viera, sin embargo... no fue como yo esperaba. ¿Sabéis qué me dijo en la discusión? Que lo que realmente le hacía ilusión era estar conmigo, en el sofá o en la cama, mirándome fijamente y descansando... y al decir verdad, a mí también. ¿Y sabéis lo que cuesta? Lo suficiente para vivir juntos, sólo eso. Sin extras.

Hay muchas formas de encontrar aprobación; pero una vez más, nos pasamos cuando tratamos de hacerlo, intentando agradar hasta la persona que nos cruzamos con la mirada durante unos segundos cuando vamos por la calle. ¿Es necesario?

Yo creo que si consigues una vida rica (y no me refiero monetariamente, sino fructífera, sana...) junto a los tuyos, lo material pasa a segundo plano. Aunque también hay que decir que tener poder para comprar muchas cosas, compra felicidad barata sin esfuerzo. Y claro, en una sociedad donde el esfuerzo suele brillar por su ausencia y el sentimiento de fracaso surge constantemente en nuestras vidas (injustamente), comprar cosas chulas e ir a lugares espectaculares hace rellenar esos huecos de infelicidad creados, repito, de forma absurda. Es tentador, poder comprar felicidad... aunque es de plástico barato, no es de la buena.

Es muy fácil de decir aunque muy difícil de hacer. Se trata de cambiar todos los valores con los que hemos crecido para vivir con unos nuevos. Pero también crecí creyendo ser heterosexual, y hoy soy muy feliz siendo gay. Fue un golpe muy duro, tuve que adaptarme mentalmente para cambiar el chip y hacer caso a mis sentimientos. Y lo hice. ¿Por qué no puedo cambiar mi forma de ver la vida, las prioridades, lo que me hace feliz?

De hecho, lo estoy haciendo... y por el momento, no me va nada mal :)

P.D: aunque es ilegal trabajar en la privada siendo MIR, la mayoría de mis compañeros lo hacen para poder permitirse el mega-chalet donde habitan, o los viajes tan guays que hacen... a mí me han ofrecido unos cuantos trabajos, que me pagan 20€ la hora por estar sentado esperando a que venga alguien con un tobillo torcido (suele salir a razón de un paciente cada 3-4 horas, es decir, un paciente me sale por unos 70€). ¿Tentador? Pues no pienso hacerlo, soy más feliz centrándome en mi trabajo, estudiando para el mismo, estar en mi casa disfrutando de mi pareja y practicando deporte... que teniendo un dinerillo más en la cuenta del banco ;)
 
¿Por qué hay tanta gente enfadada con el mundo?


Supongo que es cuestión de educación social. Un mundo donde las reglas están fuera de toda lógica, perdiendo el sentido común básico que se supone debería imperar en las mismas... hace que nuestros instintos básicos, inherentes a la condición de personas capaces de razonar, estén completamente desubicados. Y sin embargo, en lugar de tratar de ser conscientes de ello, simplemente nos dejamos llevar por el tsunami social que nos arrastra hasta donde nosotros NO queremos estar.

Supongo que debido a ello, hay gente que está mal... que quiere lo que su cuerpo necesita, lo que su corazón le dicta... tan bueno para sí mismo, sin ser malo para nadie. Algo de descanso, dinero suficiente para poder sobrevivir, vidas tranquilas... Pero el tsunami todopoderoso lo arrastra y le niega su felicidad, provocando una lucha interna difícil de comprender, que acaba mostrando superficialmente agobio, estrés, enfado, egoísmo e incluso odio... horas de trabajo extra sin más justificación que el éxito que cree que conseguirá, más dinero del necesario para una vida feliz y sana, un carácter agrio que no le permite disfrutar de los objetivos que quiso para sí mismo...

Para muchos es difícil poner el límite de "hasta aquí tengo que llegar, y aunque sepa que puedo aspirar a más, no lo voy a hacer porque no es sano para mí y no voy a conseguir ser finalmente más feliz con ello". Porque ganar más dinero, tener más éxito profesional... todos somos capaces de ello. Pero... ¿para qué? ¿Realmente te va a hacer más feliz? Si tienes menos tiempo libre... te quemas más... ¿disfrutarás del dinero extra que ganarás? Y es más, ¿disfrutarás, de los tuyos?

Una sociedad sin límites de avaricia... que no entiende de sacos rotos.
Espero poder continuar recordando esto cuando vuelva a dudar de mi futuro profesional... sabiendo que estoy haciendo algo casi perfecto para mí, a pesar de no ser considerado como debería dentro del mundo médico. Porque hoy soy feliz...
 
Un día para ser feliz y sonreír :)
Agotado, terminado, en el límite, saturado, rendido, cansadísimo, vencido... así es como estoy en estos momentos... pero con una sonrisa de oreja a oreja que nadie me la quita :)

Últimamente estoy más sensible. Todo lo malo me afecta más de lo que debería... pero todo lo bueno es recibido con un extra de alegría.

Hoy todo ha ido bien... 11 horas de trabajo (incluído curso de dermatología, donde he visto decenas de penes y vaginas desagradablemente infectados... qué alegría cuando he ido al lavabo, y he visto lo sana que la tengo jaja), un rato con mi novio (me está esperando en el sofá), el honor de un último café con mi tutora (la echaré tanto de menos...), una conversación con una amiga que cada día la quiero más (qué haría en el hospital, sin ella...).

Sólo me queda suspirar. Reposar la cabeza sobre la barriga de mi novio en el sofá durante un rato, cerrar los ojos y sonreír mientras recuerdo el día, huelo su colonia y me acaricia el pelo. Sólo me queda disfrutar de mi merecido descanso.

Así que, con vuestro permiso...
 
Endiablado
De repente, algo se cruza en tu camino y toca esa fibra sensible que guardas encarcelada bajo llave en el espacio más recóndito de tu cuerpo. Quizás no era su intención, quizás sí lo hizo con maldad. Pero en cualquier caso, sabes que nada debería liberar esa oscuridad endiablada que te hace cambiar de sentimiento en un solo segundo.

Sin evitarlo, el demonio te invade por dentro... Notas tu corazón botando inquieto, nervioso, excitado, fogoso, mandando señales para que tu cuerpo se ponga alerta. Tu campo visual se va reduciendo a un solo punto… Se ennegrece todo cuanto hay alrededor para fijar a tu nueva presa. Tus pupilas se dilatan, tus párpados inferiores se fruncen levemente a modo de enfoque, tus cejas delatan odio. Tus dientes se estremecen entre sí fuertes y firmes, haciendo que tu mandíbula masculina quede todavía más reflejada. Inspiras profundamente mientras se agrandan los orificios de tu nariz, para permitir que tu pecho quede tenso, mostrando la vigorosidad de un animal salvaje sin amigos. Tus puños se clavan sus propias uñas, marcando las venas que ahora aparecen visibles en el dorso de ellas… subiendo por los antebrazos y hasta esa vena perfectamente encuadrada en el bíceps. Los músculos de tus piernas muestran una anatomía aún más exacta, con todas las fibras que ahora están contraídas, preparadas para la acción menos esperada. Los pelos de tu cuerpo se disponen a modo de lanza para atacar a cualquiera que se atreva a perturbar tu ahora frágil paciencia...

Tu cerebro se ennegrece, se enfurece, arde en llamas.. y notas como tu consciencia va dejando paso a tus impulsos. Que todo cuando aprendiste como ser humano civilizado es relativo, que nada importa cuando estás enfurecido, y que no importan las consecuencias de todo cuanto vaya a ocurrir a partir de ese momento, en el que el diablo te ha poseído. Esperas el momento para atacar… pero si en breve no has conseguido dicha señal, atacas igualmente porque tu corazón sigue colérico, necesitado de liberar el gas como olla a presión.

Y revientas. Tu lengua, que ahora se tornó viperina, intenta calmar los ánimos de un cuerpo fuerte y masculinizado, deseoso de actuar. Escupe veneno con palabras que no entienden de buenas formas. Palabras secas, claras, hirientes, duras. Todo porque no quieres dejar actuar a los músculos de tu cuerpo, quienes se cargaron de energía para atacar al primer material sólido que se interponga frente a él. Una maquinaria que se preparó creyéndose capaz de destrozar el mundo entero… pero que por desgracia, no entiende de verbalidades.

Por ello gritas, enclavas tu mirada en tu nuevo objetivo, e impulsivamente tu brazo dominante pasa a cargarse como una ballesta. El dedo gordo abraza a los otros cuatro, tornándose tu mano una piedra inmune, y como un arma, tu brazo descarga su ira. Le sigue una pierna, el otro brazo, tu cabeza, más gritos… el corazón, ahora completamente endiablado sin remedio alguno, se excita todavía más y te pide que continúes. No sientes dolor alguno, estás completamente anestesiado. Eres mortífero, poderoso, ardiente, sin remordimientos. Te sientes genial, has despertado al rey de tus arrebatos dotándote de un rendimiento físico brutal y desconocido en ti… hasta que acabas exhausto.

Notas que se desvanece la fuerza, y con ella la tensión. Sigues respirando rápidamente para recuperar el oxígeno que le falta a tu roja sangre rabiosa, y tus músculos vuelven a ser poco a poco los de antes. Empiezas a percatarte de todo cuanto te rodea, y al ampliar lo que observas, comienzas a tener sentimientos de contrariedad. Victoria pero estupidez y remordimientos. Tus pelos se amansan como gatitos indefensos. Tu diablo, que ya ha conseguido crear todo el mal que deseaba, vuelve a ser encarcelado bajo llave en el mismo recóndito lugar con una sonrisa de victoria, siendo desplazado por la razón blanca habitualmente imperante. Tu corazón se va apagando lentamente, hasta dejar de sentirlo. Cierras los ojos. Desearías no estar allí. Y deseas que nunca nadie se atreva a volver a abrirle el cerrojo al malvado demonio que escondes dentro… aunque sabes que, muy probablemente, será algo inevitable.

P.D: ¿alguna vez te has sentido así? Yo, por suerte, nunca he llegado a media película...
 
Lágrimas (ocultas) de hombre.
Esa sensación de emoción contenida en forma de lágrimas que se esconden bajo los párpados ahora hinchados, negándose a salir por orgullo propio aunque están arañando la puerta con insistencia... lágrimas que, tras no brotar como manantiales desenfrenados y disfrutar del paseo por las mejillas como niños correteando en el patio de un colegio, bajan hasta el corazón para atosigarle, pincharle, alborotarlo y conseguir una respuesta a su demanda de libertad... Aunque no contentas, al ver que su constante esfuerzo no sirve para calmar sus ansias, siguen recorriendo mis vísceras para conseguir nudos incómodos en el esófago y mi estómago; un revuelto explosivo de malestar bajo la presión de unos cojones cada vez más crecientes, que tratan de calmar el alboroto formado por las simples lágrimas. Son sentimientos de impotencia, de encarcelamiento; del querer y no poder; de desear evadirme por momentos y notar nuevamente su piel rozando la mía. Nuestro nórdico sobre nuestros cuerpos. El bienestar de una noche junto a él, abrazándole con ternura, besándole cada recóndito pedazo de su piel firme, suave... recibiendo la más bella canción que mis oídos puedan haber oído en la vida; un "te quiero".

De repente, despierto y me encuentro disfrazado de blanco, con el fonendo colgando, la identificación en el bolsillo, los ojos enrojecidos y mis dedos fluyendo palabras que mañana (es decir hoy), se quedan plasmadas en mi blog. Sabiendo que la cena (asquerosa) me espera en la sala del comedor de urgencias. Que la cama de 180x90cm, donde me sale media pierna por cada lado, será el triste y escaso reposo de un duro día como el de hoy (ayer). Que la única compañía que tendré en la habitación... serán mis objetos personales. Aunque siempre me quedará la sonrisa agradecida de algún paciente...

No, no he dejado morir mis sentimientos; siguen ahí. Pero desde que murió mi padre tengo más respeto a dejarlos escapar. Es inútil, debo esforzarme para que así sea, porque así tiene que ser. Gracias por llamar a mi esencia, y hacer que aflore estos párrafos llenos de hipnotismo profundo por mi parte... párrafos escritos como reflejos, desde el hipocampo más primitivo a mis dedos, sin ser procesados por mi córtex cerebral consciente.
 
Y hoy entendí...
Que la vida son 4 días, y voy a llorar los que me apetezca :D

Así que he salido antes del hospital (eso sí, he acabado todo el trabajo, claro), me he ido a la peluquería (que el intento de dejarme el pelo algo más largo, como cada vez... ha vuelto a desaparecer) y me he dado los gustazos gastronómicos (chocolate... mmm) que he querido :D

Mañana tengo guardia otra vez. Y estoy excitado (no sexualmente) porque es un reto; el otro día estuve con un médico que me hizo sentir francamente mal. El primer día de la residencia que, tras salir de la guardia, creía que iba a colgar el fonendo para siempre y a dedicarme a otros menesteres, como vender raquetas y palos de golf en Décathlon, igual de bien que lo hacía cuando era estudiante. Pero mañana repito con el mismo, y aunque tengo miedo a estar demasiado susceptible y saltarle a la más mínima, espero mantener la calma suficiente como para pararle los pies de la forma más adecuada posible cuando empiece con sus ataques habituales. De hecho no se trata de nada personal... se los dedica a todo ente que, según su creencia, es inferior a él, con el fin de intentar una humillación frente a las estupendas enfermeras del servicio de urgencias (cree que le adoran... pero todas le critican a sus espaldas). Pero ser chico, y nuevo... todos en el servicio opinan que es carne de cañón para él.

Mañana me pongo a prueba, y eso me encanta. Es como cuando juego un partido y descargo adrenalina, pero voy a trabajar en un hospital. Influye este conflicto, y el que cada vez note que aprendo más, sintiéndome algo más seguro en mis razonamientos y decisiones médicas.

Mañana tengo examen social. Ya os contaré la nota :)
 
Hoy entendí...
Hoy entendí algo. Algo que me ha decepcionado mucho. Hoy estoy triste, porque he sido consciente de algo que, si bien probablemente ya sabía, no quería verlo.

Hoy entiendo porqué hay gente retraída. Gente que se calla, aunque guarden tesoros dentro. Gente con espíritus grandes... y gente podrida que se confunden por guardar su interior. Hoy entiendo porque se mira de reojo. Porque se estudian todos los contextos. Porque analizan cada detalle de las palabras que fluyen en una conversación. Hoy entendí el motivo por el cual, a más edad, más gente hay callando sus impresiones, sus ideas, sus virtudes, sus defectos...

La gente es cobarde. Tiene miedo de todos cuantos les rodean. Marginados y dolidos que influyen sobre ellos, tratando de humillarles con el fin de sentirse mejor. Reacciones infantiles, estúpidas, absurdas que no caben en ninguna explicación lógica posible. Y todos picamos, todos nos dejamos llevar por los mismos, a pesar de estar realmente podridos.

Y los que brillan, los sanos, los buenos... se esconden por miedo a ser maltratados por los mal cuidados, los enfermos.

Hoy entendí que, en ocasiones, es mejor callar, observar y no hacer caso a nadie. Qué triste...
 
Cosas increíbles...
Estaba yo mirando los comentarios que me escribís en el correo (recibo la notificación en el mismo, claro, para no perderme ni uno!), y como se me quedaron los ojos cuando ayer vi el siguiente en mi post "Husmeando", de junio:

"OLa guapo podi\riann salir completamente desnudos please

Con dirección de hotmail incluída, of course...

Vamos... casi tan increíble como que en la guardia de hoy viniera una chica de 24 años porque tenía una herida de menos de un milímetro en el fondo del ombligo... debiendo de apartarle la macropelusa que poblaba en el mismo, y además me pregunte:

- "Doctor, y que me pongo, Betadine cada 8 horas?"... ¬¬

- "No, con que te lo laves con agua y jabón dos-tres veces al día, tienes suficiente..."

El mundo... está fatal!!!
 
De otra pasta


Ya he dejado el ambulatorio, y ahora estoy rotando por la planta de Medicina Interna, viendo los pacientes ingresados en el servicio.

Y tenemos un paciente que es digno de mención; un marine chino, de menos de 1.60m, que pasaba por aquí cuando se empezó a encontrar mal y finalmente tuvo que quedarse ingresado… sin ningún acompañante (el barco tuvo que marchar) ni prácticamente objetos personales (algunos dólares, un reloj despertador y dos libros).

Vía telefónica, contactamos a diario con un traductor mediante el cual nos comunicamos. Se le propuso abandonar nuestro país para viajar al suyo y ser tratado allá… pero para nuestra sorpresa, él prefirió quedarse confiando en la nuestra sanidad, si con ello podemos conseguir la remisión de su enfermedad.

Pues bien, el amigo (que no pesa ni 49 kg) se ha portado increíblemente bien. Le han hecho dos toracocentesis (le pinchan en el tórax para quitarle líquido de los pulmones), una biopsia, tratamientos varios… y lo ves, y simplemente te lo encuentras con las piernas cruzadas sobre la cama, sentado en ella, respirando tranquilamente, sonriendo cuando tú lo haces, e inclinándose hacia delante a modo de saludo cuando le extiendes la mano para estrechársela. Denota una tranquilidad y parsimonia, un espíritu, un… no-sé-qué alucinante.

Es de otra pasta… seguro.

Anda que yo me iba a encontrar a miles y miles de km de mi casa, en una habitación de hospital, rodeado de gente con batas blancas y ojos achinados, hablando a mi alrededor como posesos, pinchándome en la espalda y sacándome líquido, dándome tratamientos en vena sin saber qué son (aunque tratamos de explicarle, claro), comunicándome con ellos a través de un traductor telefónico… e iba a estar relajado en la cama, meditando, sin más! Increíble, increíble…
 
Lo prometido es deuda...
...así que allá va la salida en mi guardia xDDDD Es que me lo dejé yo mismo a huevo. Cuando deliro...

Eran la 1:50h. de la mañana. Aún quedaban pacientes por visitar fuera (los poco graves), y normalmente partimos la noche cuando no queda ningún paciente en triaje. Bueno, pues entra un adjunto, y me dice:

- Como veo que sólo quedan un par, ya hemos partido la noche a partir de las 2; de 2 a 4 me llaman a mí, de 4 a 6 a ti, y de 6 a 8 a la doctora. Así que en cuanto acabes de ver los que te quedan, puedes ir a dormir... (cosa que no debería ser así, porque hasta que no acabe, que no se sabe a la hora que puedo acabar, no deben partir... para que a todos nos toque el mismo descanso).

Claro, dos pacientes (y además, qué dos me quedaban), no se acaban a las 2... sino a las 2:15h pasadas. Total, que estoy en la consulta con la enfermera, y justo cuando acabo de dar el alta al último paciente, me quedo mirando fijamente un papel y me pongo a reír a carcajadas... y me pregunta la enfermera:

- ¿De qué te ríes?
- Nada... es que ya estoy delirando esta noche... es por lo de partir la noche, qué espabilao! Aunque ya lo dicen... maricón el último! Y claro, en mi caso, nunca mejor dicho...

xDDDDDDDDDDDDD

La cara de la enfermera... eso sí que no tiene precio xDDD
 
Saliendo del armario...


Situémonos: entreno del viernes.

- Joder, DoNuTTz, en el partido de hoy me las has tocado todas, eh? (no... aquí todavía no lo dejo caer, aunque me lo deja a huevo; se refería a que le tocaba con mi bloqueo todos los balones que él remataba).
- Bueno, hoy que estaba más centrao' en eso...
- Qué maricón eres, DoNuTTz.
- Ya, pero eso no tiene nada que ver...
- ¿Qué?

xDDDDD

La verdad es que últimamente no estoy haciendo salidas del armario como las de antes, que siempre me encontraba con reacciones buenísimas... me tendré que currar alguna, y así os la dejo escrita por aquí jeje. Mañana, que tengo guardia de 24 horas en el hospital y me toca por primera vez con dos adjuntos que supuestamente tienen mal carácter (según me han dicho) sería un buen momento para soltar alguna.

Que no es necesario, lo sé... pero dan emoción xD
 
Emociones
Pensaba que había crecido algo, y que mi capacidad de sentir emociones fuertes sin poder evitarlo había desaparecido. Creí que el niño que todos llevamos dentro, ese que poco a poco va haciéndose más minúsculo a base de guantazos, nunca más volvería para erizarme la piel sin evitarlo.

Pero estaba equivocado. El niño que llevamos dentro no mengua... sólo duerme. Y despierta cuando menos lo esperamos, en el momento menos oportuno, cuando crees que tus sensaciones serán diferentes ante esas situaciones...

No hablo de sexo, ni siquiera de amor. Ambos nos alimentan el fuego que guardamos. Hablo del día a día, de cosas cotidianas.

Llevo dos partidos jugados con mi equipo. Y en los dos, tras ganar el punto que nos lleva al punto de partido, no he podido esconder un escalofrío de pies a cabeza y unos antebrazos con los pelos de punta como un gato enfurecido. Inevitablemente. Sin ni siquiera pensar de forma consciente en la victoria que se puede avecinar, frente al último punto. Pero es así...

¿Dónde hay que firmar para no perder nunca esta emoción?

P.D: si tengo coj**** para contestar ante algo que me parece mal, también lo hago ante algo que me parece perfecto. Además del comentario de disculpas del blogger con quien me enfadé en el anterior post, también he recibido un correo privado al respecto, escueto pero claro y conciso, expresando sus disculpas. Lo cual me hace quitarme el sombrero, pues no queda gente educada y preocupada por el mundo. Y más, teniendo en cuenta que esto es Internet, un mundo que desconectas si quieres sin dar explicaciones. Por ello, gracias por demostrar humanidad y buenas maneras.