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Mi Blog es FOGOSO…

Q hora es?
Tengo premio! :D

...porque hay que tener unos cojones como pelotas de playa para aguantar turnos de 24 horas y seguir posteando con frecuencia y comentando todavía más. Porque gracias a ti, me he desenamorado de Anatomía de Grey...
Sindicación
 
He roto...
...porque no podía más. No soportaba la idea de estar encajonado en una decisión que tomé en el pasado, sin razonar excesivamente... odiaba la idea de que, tras pasar los años, mirara atrás y pensara: "qué hiciste entonces? Cuando eras joven, podías hacerlo...". La ansiedad me estaba comiendo, y no me sentía realizado. He roto... muy a mi pesar. Me duele, porque dejo mucho personal... ha sido una decisión difícil pero finalmente... he decidido que dejo la residencia (no os habréis imaginado otra cosa, no?).

Soy demasiado orgulloso como para no intentar lo máximo de mí. Y sé que, si lo intentara, mis opciones profesionales no irían encaminadas a ser un buen médico de familia (aunque me encantaría, pero la práctica diaria deja mucho que desear) sino que probaría otras cosas que ya me rondan por la cabeza. Por eso... he decidido que no debo continuar con la residencia que estoy haciendo.

Voy a empezar a trabajar en servicios de urgencias y mutuas privadas para ahorrar el máximo de dinero posible. ¿Para qué? Pues si este año no consigo escoger plaza, para dejar de trabajar en julio, vivir con ese dinero ahorrado y dedicarme exclusivamente a preparar el MIR por primera vez en mi vida, en serio, para sacar la máxima nota posible. Explotarme. Si finalmente puedo escoger plaza (hay opciones), pues descansar durante un mes tranquilamente antes de empezar con la nueva residencia.

En cualquier caso, ahora era el momento. Y aunque socialmente no es lo aceptable, y tenga que dar explicaciones a todos cuantos me importan y la piden (es algo cansino), voy a hacer caso a mi corazón.

El sábado es mi última guardia en el hospital. Y cuando salga el domingo a las 9 de la mañana... ya no seré residente.

Hoy ya tengo varias opciones de trabajo, todas ellas muy buenas. Sólo tengo que compaginar horarios. Y eso lo pongo en marcha a partir de mañana :)

En fin... dura decisión en la actualidad; pero la mejor para el futuro. Hoy tenía que plantarme.
 
Quizás deberías saber...
...que tu vida... es simplemente tuya.
...que puedes ver el mundo desde los ojos que más te convengan.
...que no deberías permitir a nadie romper tus sueños.
...que el camino lo labras tú.
...que nadie tiene derecho a desperdiciar un solo segundo de tu vida.
...que está en tus manos lo que quieres conseguir. Ser feliz depende de ti.
...que no, no eres inferior a nadie. Somos iguales.
...que el exceso de dinero NO da la felicidad. Sí, el necesario.
...que no necesitas la aprobación de nadie para sobrevivir... aunque ya la tengas.
...que todos somos compatibles con alguien.
...que nadie te va a regalar nada.
...que la motivación es el detalle más importante que probablemente estás pasando por alto.
...que un día puedes levantarte por la mañana, y con dos cojones, hacer caso de este post.
...que no estoy hablando de una utopía... sino de lo que puede ser TU VIDA.
 
Acerca de vuestras palabras...
...que me encantan.

Me encanta la reflexión que cada cual hace del tema. No os podéis imaginar la ayuda tan buena que prestáis, en serio.

Algunos me dais las pautas que debo seguir... de forma objetiva. Libres de sentimientos emocionales que interfieren en lo que debo hacer y pensar. Como os podéis imaginar, estos días estoy algo "out", excesivamente contento por algo incierto, algo que ocurrirá dentro de 3 meses... me parece una eternidad, pero la excitación actual es inevitable.

Otros me veis como alguien capaz de todo; de luchar por lo que quiere. Os agradezco que sólo con leerme podáis llegar a tener esa opinión de mí. Sinceramente no tengo gran parte de mérito si soy, en parte, como decís... porque he tenido la suerte en la vida que necesitaba para poder aprender a tirar con todo, e intentar resurgir de entre lo que me atrapa con el fin de ser feliz. Primero fue el voleibol, quien me despertó; luego la homosexualidad, quien me negaba sonrisas... hasta que me harté. Y como el refuerzo que he obtenido en ambos casos ha sido tan positivo, trato de aplicarlo en todo lo que me sucede. El concepto es sencillo (aunque no tanto el procedimiento): tratar de ser feliz. Hay que ser consciente, que el camino no es fácil y pueden haber contratiempos que creen dudas más que razonables. Pero si la meta es lo primordial, con los medios adecuados que no provoquen el arrepentimiento posterior... hasta el momento ha sido posible.

Por otro lado... tengo que reconocer que el comentario de dradoss también es un factor que me impulsa a hacerlo; el reconocimiento y el prestigio. Algunos os acordaréis aquella única entrevista que tuve con el psicólogo. Fui porque necesitaba una explicación al malestar que vivía... y no me dejaba tranquilo. Creo que ese malestar por el cual me preguntaba, tras saber la nota de este MIR y dejar volar mi imaginación... desaparece. Por desgracia, me he criado de una forma elitista, donde mi padre pretendía que siempre fuera el número 1. Eso implica no estar conforme con otra posición que no sea el número 1. Yo aprendí a ser feliz con otras opciones... pero no con la que, dentro del mundillo médico, parece ser de las peores. Porque todos opinan que la medicina de familia es la más importante, tal y cual... pero la sensación diaria es otra distinta.

Los dos últimos comentarios, también de dos médicos, dicen mucho... incluso demasiado. Estamos 6 años estudiando una carrera, otro año preparando el examen MIR, 4 ó 5 años para ser especialista... y cuando finalmente cumples 11-12 años de formación incesable (mínimo, suponiendo que todo vaya perfecto), que no implica que no debas estudiar más sino todo lo contrario, que adquieres la responsabilidad suficiente como para llevar el mando de pacientes tú sólo, lo cual implica que debes estudiar todavía más; resulta que te encuentras con un futuro que no asegura la felicidad. Porque el mundo médico es cruel, y nos hacemos sentir mal entre nosotros. Somos débiles y no estamos seguros de nuestras posibilidades. Una profesión en la que dedicas tanto tiempo para formarte, sabiendo que nunca llegarás a ser lo suficientemente bueno como para descansar tranquilamente, que acabas necesitando el reconocimiento externo para asegurarte de que tu inversión merece la pena y estás en el camino correcto. Te comparas, despotricas a los demás para dejarlos por los suelos y estar pon encima de ellos... y se crea un ambiente competitivo muy duro, que puede con muchos de nosotros. Los mitos de: "Medicina de familia es una mierda", "Los internistas son el culo del hospital y chupan con todo lo que los otros especialistas no quieren" van pululando entre nosotros con ese fin. ¿Qué profesional, formado con toda su ilusión desde el primer día de facultad, es feliz viviendo con esta nube que le rodea? Sólo los que pasan de todo. Los que, a pesar de la infinidad de horas de trabajo, intentan pasar de todo y obtienen algún refuerzo positivo. Aunque últimamente incluso los pacientes están de acuerdo para faltarnos al respeto, por lo que la poca paciencia se está acabando...

Dr. spok, la medicina de familia es genial. De hecho, disfruto en la residencia como un enano. Hoy salgo de guardia, y entre otros casos he llevado yo solo un paciente de 75 años con una dísnea de origen mixto (sobreinfección respiratoria que, además, le provoca una insuficiencia cardiaca). Tratamientos, controles... Ver cómo mejora, no tiene precio. Ah... y soy R1 de medicina de familia, todavía. Quizás los médicos de familia no somos tanta peste como parece... ¿no crees?

La realidad asusta... pero mis ganas siguen siendo superiores, por lo que no me voy a encoger. Así que, mientras haya fuerza... :)

P.D: por suerte, aún no me ha cogido el toro de la necesidad del desprestigio externo... y quizás, de ahí, mis sentimiento de inferioridad en la profesión. Sí, soy R1... ¿pero eso me da carta blanca a sentirme chiquitín? Espero que dure años...
 
¿Dónde me he dejado el freno?
Voy sin freno... mi vida es una noria; una emoción tras otra, sin descanso. No hay rutina, aunque hay estabilidad... pero día a día estoy emocionado por una cosa u otra. Ahora viene un cambio, te estás adaptando... y aún no has terminado cuando viene otro más.

Estos días estoy, por supuesto, con la emoción del tema MIR. Parece una tontería... pero se trata de una oportunidad anual que puede permitir a quien opta a él, tener asegurado un futuro laboral durante 4-5 años en cualquier rincón de España y con un poco de suerte, dedicándose a lo que más quiere.

Yo he repetido porque en setiembre, cuando eran las inscripciones, tenía un bache profesional. A pesar de estar mejor (aunque algo siempre queda por dentro) finalmente decidí ir por orgullo personal. Y ahora, que tuve la suerte de poder sacar un buen número que me permite hacer alguna de las especialidades hospitalarias que me gustan, planteo y replanteo la situación.

Me siento a hablar con mi novio, planteamos oportunidades y posibilidades. Quedarme cerca de casa, ir a un hospital más grande a Barcelona (aún viviendo en casa)... elegir una especialidad adecuada...

Es una sensación extraña... un estado de nerviosismo permanente pero que, a la vez, me trae tranquilidad y felicidad. Tengo miedo, porque cuando pienso demasiado voy tocando más serenidad y sonrío más y más... y no quiero emocionarme con "lo que pueda pasar", sino con "lo que pasará". Algo que sólo sabré cuando llegue Abril, en la nueva elección de la plaza.

Lo que voy viendo es que, cada vez más, me veo fuera de donde estoy ahora. Me encanta el concepto teórico de la especialidad que estoy haciendo; la medicina de familia es genial, la puerta de entrada, el primer filtro médico entre lo banal y lo importante, el contacto diario... pero sin embargo, la sociedad tal y como está montada, hace un pésimo uso de este recurso, haciendo que el médico de familia no pueda ejercer su profesión en las condiciones que desearía sino que debe escasas faenas de MEDICINA como tal, disponiendo de mínimos recursos y asumiendo labores que ni siquiera se acercan a lo científico o incluso personal...

Además, algunos de los médicos que urgentemente están empezando a ejercer esta especialidad con el fin de ocupar las plazas que irremediablemente deben ser cubiertas, debido a la actual saturación provocada por una inconsciencia social promovida por el egoísmo (yo, siempre yo, y nadie más que yo), está provocando mayor desprestigio todavía. Un desprestigio que nace de la pérdida de respeto por TODO en esta vida...

Empiezo a estar algo harto de todo esto... y me da mucho respeto que llegue a cotas extremas. No veo solución posible a corto plazo (espero equivocarme a largo plazo) para arreglar el camino que ya se torció... porque la sensación de "quitar derechos" (cuando realmente es todo lo contrario) es absoluta e inconstitucionalmente impermisible. Cuando la razón humana no va más allá...

El tiempo pone las cosas en su sitio... pero no sé si llegará a tiempo antes de que yo me jubile. ¿40 años son suficientes para educar a la sociedad en este sentido? Mira cómo evoluciona la homosexualidad, algo que no incumbe directamente a los heterosexuales... Imagínate cómo puede evolucionar algo que SÍ nos afecta a todos directamente, queriéndolo todo perfecto y al momento.

Miedo... ¡se llama miedo! Llámame peliculero... pero, ¿quién nos iba a decir esto hace unos añitos?

Por eso creo que me estoy decantando por ir a Madrid en Abril...
 
PostMIR
He vuelto a pasar por el tubo... sí señor.

Cuando el año pasado, mientras hacía el MIR e iba por la pregunta 62 (son 260 preguntas tipo test, a hacer en 5 horas) me dije: "no voy a repetir el MIR, éste es el último salga lo que salga"... ayer, repetí experiencia.

Tanto repetí, que hasta repetí aula (es lo que tiene no haber cambiado de apellido... aunque yo, que mi apellido empieza por "S", estuve con los de la "T", en lugar de con los de la "R" como el año pasado). La cuestión... es que ayer fue diferente.

El examen fue atípico totalmente. Un examen sin preguntas repetidas (a diferencia de otros años), sin preguntar los temas más frecuentemente preguntados, bastante cerrado... no daba demasiado pie a razonar... o lo sabes, o no lo sabes. La cuestión, es que salí del examen creyendo que me había ido peor que el año pasado.

Hay que decir que, otra vez más, tampoco me escoñé excesivamente a estudiar... vamos, que le dediqué menos de una semana xD Porque el domingo tuve guardia en el hospital... el lunes sobé... y a partir del martes estuve yendo a la biblioteca (emocionado, recordando viejos tiempos... aunque el viernes ya empezaba a estar algo cansado jeje).

La cuestión es que este año, las páginas web que realizan correcciones extraoficiales (muy acertadas) del examen se han dado más prisa que el año pasado para sacar los resultados (y además, coinciden entre ellas... que el año pasado hubo discrepancias en 2 preguntas)... Y claro, no iba a ser menos, que he sido el impaciente número 8 en incluir mi examen en una de esas webs (ahora mismo lleva cerca de 500 incluídos ya). Porque a las 7:00h de la mañana me he despertado sobresaltado y mientras la leche se calentaba en el microondas he descubierto que la corrección ya estaba publicada...

¿Que qué es lo que he sacado? Pues el año pasado, con la corrección final de preguntas anuladas y demás... un 86 neto (123 bien, 112 mal, 15 en blanco). Este año... un 113 (141 bien, 85 mal, 24 en blanco). Faltan por contar las preguntas que anularán, dando paso a las preguntas de reserva... de las cuales, tengo 6 bien y 4 mal... pueden modificarme algo la nota. Pero por ahí andará.

¿Y qué voy a hacer con esta nota? Pues como cada año, nunca se sabe hasta que no vas a Madrid a elegir y sabes lo que te queda... pero si fuera según la distribución normal de cada año, tengo posibilidades de cambiar de especialidad para escoger una de las hospitalarias que más me gustan...

Así que, ahora, sólo queda ver cómo evoluciona, esperar, continuar en el hospital donde estoy, resoplar unas cuantas veces más... y descansar hoy domingo, mi único día de verdaderas vacaciones, que mañana empiezo a trabajar otra vez :)
 
Colapsao'
Así es como sigo... sin tiempo para absolutamente nada. Ni siquiera escribir un rato en el blog, tranquilamente...

Por fin he superado la gran cantidad de guardias de estas fiestas... y se supone que próximamente recuperaré mi ritmo habitual. Aunque mientras siga rotando por medicina interna, el horario se ve extendido a diario... en abril pasaré a mejor vida :)

Esta semana tengo vacaciones... pero claro, como el nene DoNuTTz no se queda tranquilo si aprende a rascarse la entrepierna en el sofá durante unos días... ¿sabéis qué se ha propuesto? Pues como el sábado es el MIR, nada... que va a intentar estudiar para recordar viejos tiempos, e irá al examen en Barcelona. Como una excursión, para apoyar moralmente a mi amigo briareos. Que tiene que conseguir su plaza de cirugía sí o sí!

En fin, soy un caso sin solución jeje. Así que esta semana, en lugar de estar pululando por el hospital, estaré por la biblioteca de mi antigua facultad y en el escritorio de casa rompiéndome los cuernos para tratar de sacar mejor nota que el año anterior. Es como un reto... me pica el gusanillo jeje

Que alguien me diagnostique y me trate!!! Tengo que estar enfermo, seguro...

 
Y punto.
Si tus palabras no van a mejorar el silencio... mejor cállate.
 
La fábula de la abuelita
¿Os acordáis del caso de la abuelita, que hace aproxidamente un mes os explicaba? Bueno, haré un resumen para aquellos que lean de nuevo el blog... y para refrescar la memoria de quienes me habéis seguido a diario :)

En el hospital, ingresó una abuelita genial, quien me regaló un pañuelo bordado por ella misma que guardaré toda la vida como un tesoro, quien fue diagnosticada de un cáncer de pulmón que le provoca acúmulo de líquido en los pulmones, lo cual hace que tenga dificultad para respirar.

Estuvo un mes en el servicio, y después fue dada de alta... aunque a los pocos días tuvo que volver porque se le volvió a acumular líquido en los pulmones y le impedía descansar (está pendiente de que le enganchen las pleuras para que no se le vuelva a formar... pero hasta entonces, tenía que hacer vaciados periódicos).

Dio la gran casualidad que el día que ella volvió, yo estaba de guardia. Así que fui yo mismo quien le sacó casi 800cc de líquido del pulmón, lo cual le provocó gran alivio. Como sabía que tendría que volver a los pocos días, y ella estaba muy contenta con la actuación que yo había tenido, le dije los días que estaría de guardia para repetirlo si era necesario.

Pues la señora volvió de nuevo cuando yo estuve de guardia. Aguantó más de lo que pudo para venir a verme y que yo mismo se lo hiciera. Porque se ahogaba desde hacía 2-3 días... pero al final aguantó, y de nuevo nos volvimos a ver en urgencias.

Una vez más, le hice la toracocentesis evacuadora (el procedimiento para quitar líquido del pulmón de la pobre señora), sacando algo más de un litro. La señora se quedó muy descansada después de aquello.

-Bueno guapa, ahora le vamos a hacer la radiografía de control para ver que está todo bien, y luego ya podrá marcharse, le dije...

Pero en la radiografía de control, vimos que había surgido una complicación: en el lugar donde antes había agua... ahora había entrado aire del exterior (es lo que se llama un neumotórax). Y era relativamente grande... así que le comenté el caso al cirujan de guardia, quien tenía que dejarla ingresada y conectarle un tubo más grueso para drenarle todo el aire.

Me sentía fatal, pobre... ella que me esperaba y resulta que le provoco un neumotórax... Pero aquí no fue lo peor; lo peor fue que el cirujano, cuando intentó colocarle el drenaje, pinchó por un lugar donde no debía... y la señora empezó a sacar sangre por la boca, se puso fatal... por unos momentos pensaron que se iba a morir...

¡¡¡Poco más y se muere por mi culpa!!! Viene de buena fe a verme, le saco el líquido pero le provoco el neumotórax... y ahora el cirujano poco más y acaba con ella! Al poco rato se estabilizó, pero pobre...

Pensé que me había arriesgado demasiado a hacer la toracocentesis evacuadora (tengo práctica... pero no dejo de ser algo novato, claro), que la técnica la había hecho mal, que no supe sacarle el líquido como debía... os podéis imaginar.

Estuve toda la guardia fatal, y al día siguiente no pude casi ni descansar pensando en todo lo que ocurrió.

Al día siguiente, fui de nuevo al hospital. No sabía si explicarle lo ocurrido a mi tutora, porque estaba muerto de vergüenza y no quería que pensara que era un inepto y que había hecho las cosas mal. Pero quería aprender, y las complicaciones médicas son posibles en cualquier procedimiento, así que me decidí por explicarle todo lo que ocurrió.

-¿Sí, eso pasó?- me dijo mi tutora. Vamos a ver las radiografías desde que estuvo aquí ingresada la primera vez, hasta la última donde aparece el neumotórax....

¿Y sabéis qué encontramos? Que el aire que encontramos dentro del pulmón ya lo tenía antes... de hecho, hacía 3 semanas que lo tenía (por el anterior drenaje que le colocó cirugía, mientras estuvo ingresada). Pero todos estos días tenía tanto líquido, que estaba medio disperso por todo el aire y apenas se apreciaba en las radiografías que hicimos antes. Pero como el último día que vino le conseguí vaciar más líquido del que habíamos hecho antes, se pudo observar con más exactitud la extensión real del neumotórax... neumotórax que yo NO le había provocado, sino que simplemente se permitió ver tras todo el líquido que le vacié... cosa que no se había conseguido antes en las otras toracocentesis evacuadoras que le hice yo mismo o los otros médicos en ocasiones anteriores.

Ahora está ingresada en cirugía con el drenaje puesto, y gracias a ello, le harán el enganche de las pleuras con más rapidez que antes, ya que todavía no lo tenían programado... y al tenerla ingresada, es mucho más fácil de tenerlo controlado. De hecho, está previsto que esta misma semana se lo hagan.

Fui a verla, y la señora volvió a sonreírme. Vi que estaba completamente recuperada del contratiempo. Le expliqué todo lo ocurrido, y descansó al darse cuenta que todo había pasado y ella estaba bien. Además, le iban a hacer la pleurodesis (el enganche) antes...

MORALEJA: reconociendo mis supuestos errores, aunque me dieran vergüenza, pude ver que no eran errores. Mi conciencia quedó tranquila (si no lo llego a decir, no reviso más las radiografías y nunca me hubiera dado cuenta que realmente lo hice mejor de lo que me esperaba... quedándome esa espina clavada). Y además, aprendí como si hubiera sido una espina inevitable... porque ese sentimiento no lo voy a olvidar jamás. Estoy convencido que tarde o temprano me tocará sufrirlo, con algo de verdad... los hombres no somos máquinas perfectas. Pero algo de entreno llevaré... y además, entendí que hay que reconocer los errores para mejorar, aprender... o conocer la auténtica verdad :)
 
Lluvia de pensamientos varios entre agobios...
Ya me queda menos para levantar cabeza... después de la maratón de horas de trabajo! Mañana tengo 12 horas de guardia... y el martes otra vez. Pero dentro de poco espero volver a la rutina habitual.

Este año, de momento, me está trayendo varios dolores de cabeza. Parece que el 2008 está trayendo cola para muchos. La gente está completamente revolucionada! Y yo no soy una excepción...

La ilusión que tengo en ir a trabajar se está desvaneciendo por las compañías con las que debo encontrarme prácticamente a diario en el mismo. Digamos que... se me están hinchando los cojoncillos jeje Aunque si por algo tiene que empezar a no gustarme mi trabajo, prefiero que sea por eso... y no porque el trabajo en sí sea rutinario o aburrido: porque para hacer cambios, por suerte en lo mío, siempre estoy a tiempo.

Mientras tanto, los pocos ratos que tengo libre los comparto en compañía de los míos. El mejor remedio...

Ah! Y la estrella estas navidades, en mi casa... está siendo la Wii!! Me la regaló mi nene para navidades, y está triunfando una barbaridad :) Esto de hacer Mii's, jugar con ellos y moverte delante de la tele haciendo el canelo es la caña... y desestresa jeje

Bueno... lo dicho. A ver si otro día, con más calma y las ideas algo más organizadas, me suelto con algo concreto... hoy estoy algo encendido, y no es el momento de pensar para llegar a conclusiones, ya que probablemente serían las equivocadas :)

En el próximo post... la continuación de la historia de la abuelita, con moraleja incluída ;)
 
¡Por aquí no paso!
Esto de empezar el año atragando con 12 uvas... no tiene que ser bueno. Para el año que viene me tengo que proponer empezarlo de otra forma...

En fin de año estuve de guardia (para variar). Me comí las uvas junto a mis compañeros de trabajo, mientras criticábamos los modelitos de cada una de las presentadoras de televisión... al final, decidimos quedarnos con nuestra queridísima Anne Igartiburu que por cierto, estaba más tiesa de frío que la mojama...

La cuestión, que me voy por las ramas... que a las 2:30h aproximadamente viene a la consulta un niño de 7 años por "dolor de oído" de 30 minutos de evolución. No tenía nada más; ni fiebre, ni tos, ni había estado resfriado, ni nada... sólo "que me duele el oído... y no oigo del todo bien... bueno, y del bueno tampoco oigo muy bien... y bueno, no me duele aquí dentro, sino a fuera... y..." y total, que el crío me estaba tomando el pelo.

Estaba primero con el papá; le miro los oídos con el otoscopio, le examino la garganta... y le digo al padre: creo que su niño no tiene nada, o quizás está en una fase muy temprana y por eso no se le ve nada. Justo en ese momento, entra la madre (a todo esto, sólo puede ir un acompañante, pero bueno... es fin de año, y no digo nada).

Me dice la mamá:

- Bueno, y qué tiene mi niño?
- Mire -le contesto-, como le estaba diciendo a su papá, yo no le he visto nada y... (me corta).
- Ah no??? Pues mi hijo no se queja por gusto, eh??? Vamos a ver, con qué se lo has mirado??
- Señora... con que se lo voy a mirar, con el otoscopio que está colgado en la pared...

Me quedo mirando al niño, y de pésimo actor, se coge la oreja con ambas manos y empieza a chillar: "aaaaaaa, aaaaaaaa...". Vamos, que no se lo creyeron ni los padres, porque no le hicieron ni puñetero caso. Dejamos de mirarle, y el niño automáticamente para cuando ve que no le observan... entoncces empieza la madre:

- Pues mi niño le tiene pánico en los hospitales, y no puede ser que no tenga nada. No me lo creo.
- Señora, está Vd. cuestionando mi capacidad profesional?

Y va y me suelta...

- Es que te veo demasiado joven para visitar a mi niño, no?

Buf!!!!!!!! Me calmo por dentro en un segundo, y le digo.

- Mire, pues yo ya no voy a ver a su niño... voy un momento a buscar a otro médico... (me vuelve a cortar).
- Pues oye tú, que sepas que para eso te pagan, eh? porque blablablaBLABLABLA (chillando como una loca!).
- Le estoy diciendo que voy a buscar a otro médico que lo vea, a ver qué le parece. Y por favor, no hable tan fuerte que hay otros enfermos en el hospital.

Llega el otro doctor (que justo se acercaba al oír los gritos), y automáticamente la señora empieza:

- Porque en este hospital sois todos los médicos unos hijos de puta! Porque a mí el otro día me dijo un médico que si la luna me estaba cambiando el carácter, y claro, qué pasa, que como soy colombiana, pues no sé qué... que si tienes algo que decir, me lo dices a la cara... que el niño lo traigo a este hospital porque me sale de los cojones y tengo derecho, y blablabla...

Total, cuando empezó así, ya lo entendí todo. El niño, claro está, mirando sin una mueca de quejarse por su supuesto dolor de oído. La madre, encabronada como una posesa... me dijo que fui "borde" (supongo que por decirle si cuestionaba mi capacidad profesional y por decirle que no iba a ver más a su hijo sino que vendría otro doctor...), nos insultó a los 3 médicos que estuvimos allá... El padre callado, con una cara de: "ya la está liando otra vez". La cosa se acabó con el guarda de seguridad llevando la madre fuera de la consulta, el otro doctor visitándolo, confirmando que EFECTIVAMENTE EL NIÑO NO TENÍA ABSOLUTAMENTE NADA más que cuentitis para llamar la atención. Y, sin duda, con una denuncia de nuestra parte hacia ella por agresión verbal. Porque... señora, ¡yo por aquí no paso!

Que tenga que hacer guardia de 24 horas los días 21, 25, 29, 31 de diciembre y 3 de enero... además de la jornada laboral normal por las mañanas tiene un pase... que duerma sólo 1 hora en estas guardias (mucho menos que los adjuntos) y cobre la mitad, tiene otro pase... pero que encima usted tenga el derecho de gritarme lo que le salga por el clítoris... POR AQUÍ NO PASO! Así que, otro día, se mete la lengua en el culo, que quizás le trae menos problemas.

Ya he llamado al colegio de médicos, y el lunes voy a presentar el escrito que redactamos con el otro doctor.

Porque no me da la gana tener que aguantar impertinencias. Menuda entrada de año, e?