Y si ahora...
...me dices que te de la mano y te acompañe hasta el lugar donde el tiempo no importa... lugar donde sólo huele a sol y tranquilidad, donde me harás sentir algo más que un simple mortal dirigido por crueles normas sociales, donde podré andar desnudo, despreocupado y sonriente, sin complejos... un lugar donde pueda respirar, donde poder disfrutar de los dos...
Salgo de guardia, y tras más de 24 horas en el hospital, tengo una rara sensación. No sé cómo sentirme, qué explicar, hacia donde dirigirme hoy... quizás simplemente sea el descanso merecido quien solucione mi indecisión. Estoy tan acostumbrado a trabajar con tensión, a cumplir las expectativas a cada minuto de mi labor, que tumbarme relajadamente es sentir que pierdo el tiempo y no estoy haciendo lo correcto...
¿Me llevas a ese lugar?
Salgo de guardia, y tras más de 24 horas en el hospital, tengo una rara sensación. No sé cómo sentirme, qué explicar, hacia donde dirigirme hoy... quizás simplemente sea el descanso merecido quien solucione mi indecisión. Estoy tan acostumbrado a trabajar con tensión, a cumplir las expectativas a cada minuto de mi labor, que tumbarme relajadamente es sentir que pierdo el tiempo y no estoy haciendo lo correcto...
¿Me llevas a ese lugar?
Tus palabras :)
www.cubamasalladefidel.com
“Cuba, más allá de Fidel” denuncia la persecución con la que Castro condenó a los homosexuales
· En la década de los setenta, los encarcelaba basándose en un principio estrafalario y humillante, que los acusaba de atentar contra el decoro público
“Cuba, más allá de Fidel”, número 9 de la Colección Heterodoxos –editorial Altaïr-, denuncia la persecución con la que Castro condenó a los homosexuales, a los que recluyó en campos de trabajos forzados, como sufrió Reinaldo Arenas, o al olvido que padecieron José Lezama Lima o Virgilio Piñera, también damnificados dada su apetencia por los iguales.
Según escribe Jorge Moreta, tras documentarse sobre Cuba en más de 200 libros, Fidel consideró a los homosexuales como enfermos, y en la década de los sesenta los encarcelaba basándose en un principio jurídico estrafalario y humillante, que los acusaba de atentar contra el decoro público. Después, los recluía en las temidas UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), que en realidad eran campos de concentración encubiertos donde realizaban trabajos forzados.
A los enfermos de sida, la revolución los recluía en un sanatorio blindado, Los Cocos. Su encierro en el sidatorio se justificaba oficialmente con el argumento de no extender la epidemia. Sin embargo, quería silenciar que muchos de ellos habían contraído el virus durante las “gloriosas” misiones oficial sen África, como la interminable guerra de Ángola, que, entre 1975 y 1989, causó la muerta a cerca de cien mil cubanos.
Reinaldo Arenas, perseguido por homosexual
El escritor Reinaldo Arenas, a quien encarnó el español Javier Bardem en su primera nominación a los Óscar, distinguía en sus memorias, “Antes que anochezca”, cuatro clases de locas cubanas: las locas de argolla eran arrestadas tantas veces que llevaban la anilla permanentemente al cuello. Así la policía les tiraba un garfio hasta los campos de trabajo forzado que Castro reservó a los homosexuales. También estaban las locas comunes, gays que no asumen riesgos, pues disfrutan su sexualidad sólo de puertas para adentro; las locas tapadas, que ocultan su condición bajo un matrimonio feliz, y, por último, las locas regias, especie única de los países comunistas. Para Reinaldo Arenas las regias gozan del privilegio de mostrar su homosexualidad públicamente, y compaginan una vida escandalosa con grandes cargos.
José Lezama Lima, censurado por sus claras descripciones de la homosexualidad
José Lezama Lima, uno de los más grandes escritores habaneros, fue impugnado oficialmente por el castrismo por sus claras descripciones de la homosexualidad en su novela “Paradiso”, que le valió también la censura de toda su obra anterior.
Otro de sus amigos, Virgilio Piñera, también homosexual y autor de “La isla en peso”, fue acusado de “pederastia pasiva”, y más tarde perdió su trabajo con el cierre de El Lunes, suplemento literario donde escribía bajo la dirección de Cabrera Infante, que murió exiliado en Londres.
Todas estas persecuciones a los intelectuales, especialmente violentas si además eran homosexuales, se produjeron durante el “quinquenio gris” (1971-1976), el periodo cultural más catastrófico de la revolución. Según denuncia Jorge Moreta en “Cuba, más allá de Fidel”, este periodo tardó en llegar lo que duró el presunto idilio de Castro con los intelectuales: “¿Cuáles son los derechos de los escritores y artistas, revolucionarios o no? Dentro de la revolución tienen todos los derechos; contra la revolución, ninguno.”
Descubrir Cuba más allá del tópico y de la imagen paradisíaca de la postal
Cuba es un país tan visitado por turistas y medios de comunicación como poco conocido. El propósito del escritor y periodista salmantino Jorge Moreta ha sido conocer más allá de playas y fachada política. Para ello realiza un recorrido alejado de las rutas del turismo masivo, viaj
“Cuba, más allá de Fidel” denuncia la persecución con la que Castro condenó a los homosexuales
· En la década de los setenta, los encarcelaba basándose en un principio estrafalario y humillante, que los acusaba de atentar contra el decoro público
“Cuba, más allá de Fidel”, número 9 de la Colección Heterodoxos –editorial Altaïr-, denuncia la persecución con la que Castro condenó a los homosexuales, a los que recluyó en campos de trabajos forzados, como sufrió Reinaldo Arenas, o al olvido que padecieron José Lezama Lima o Virgilio Piñera, también damnificados dada su apetencia por los iguales.
Según escribe Jorge Moreta, tras documentarse sobre Cuba en más de 200 libros, Fidel consideró a los homosexuales como enfermos, y en la década de los sesenta los encarcelaba basándose en un principio jurídico estrafalario y humillante, que los acusaba de atentar contra el decoro público. Después, los recluía en las temidas UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), que en realidad eran campos de concentración encubiertos donde realizaban trabajos forzados.
A los enfermos de sida, la revolución los recluía en un sanatorio blindado, Los Cocos. Su encierro en el sidatorio se justificaba oficialmente con el argumento de no extender la epidemia. Sin embargo, quería silenciar que muchos de ellos habían contraído el virus durante las “gloriosas” misiones oficial sen África, como la interminable guerra de Ángola, que, entre 1975 y 1989, causó la muerta a cerca de cien mil cubanos.
Reinaldo Arenas, perseguido por homosexual
El escritor Reinaldo Arenas, a quien encarnó el español Javier Bardem en su primera nominación a los Óscar, distinguía en sus memorias, “Antes que anochezca”, cuatro clases de locas cubanas: las locas de argolla eran arrestadas tantas veces que llevaban la anilla permanentemente al cuello. Así la policía les tiraba un garfio hasta los campos de trabajo forzado que Castro reservó a los homosexuales. También estaban las locas comunes, gays que no asumen riesgos, pues disfrutan su sexualidad sólo de puertas para adentro; las locas tapadas, que ocultan su condición bajo un matrimonio feliz, y, por último, las locas regias, especie única de los países comunistas. Para Reinaldo Arenas las regias gozan del privilegio de mostrar su homosexualidad públicamente, y compaginan una vida escandalosa con grandes cargos.
José Lezama Lima, censurado por sus claras descripciones de la homosexualidad
José Lezama Lima, uno de los más grandes escritores habaneros, fue impugnado oficialmente por el castrismo por sus claras descripciones de la homosexualidad en su novela “Paradiso”, que le valió también la censura de toda su obra anterior.
Otro de sus amigos, Virgilio Piñera, también homosexual y autor de “La isla en peso”, fue acusado de “pederastia pasiva”, y más tarde perdió su trabajo con el cierre de El Lunes, suplemento literario donde escribía bajo la dirección de Cabrera Infante, que murió exiliado en Londres.
Todas estas persecuciones a los intelectuales, especialmente violentas si además eran homosexuales, se produjeron durante el “quinquenio gris” (1971-1976), el periodo cultural más catastrófico de la revolución. Según denuncia Jorge Moreta en “Cuba, más allá de Fidel”, este periodo tardó en llegar lo que duró el presunto idilio de Castro con los intelectuales: “¿Cuáles son los derechos de los escritores y artistas, revolucionarios o no? Dentro de la revolución tienen todos los derechos; contra la revolución, ninguno.”
Descubrir Cuba más allá del tópico y de la imagen paradisíaca de la postal
Cuba es un país tan visitado por turistas y medios de comunicación como poco conocido. El propósito del escritor y periodista salmantino Jorge Moreta ha sido conocer más allá de playas y fachada política. Para ello realiza un recorrido alejado de las rutas del turismo masivo, viaj
Tus palabras :)
Hola! he empezado a leer tu primer blog y me encanta!! creo que eres mi idolo! jajaja! estoy aprendiendo cosas que en un futuro podré afrontar y sobrellevarlas mejor gracias a ti.
NO dejes de escribir.
Un abrazo.
NO dejes de escribir.
Un abrazo.
Tus palabras :)
Bendito y afortunado tú, que has encontrado a la persona con quien ir a ese lugar, metafórico o no. Sé por tu blog que te costó hallar ese camino que te condujo a la serenidad que seguramente vives hoy: porque a pesar de ser complicado, tienes pareja.
Sigue por ese camino, pero recuerda que a ese lugar que describes ya has llegado. Tienes éxito personal, sentimental, profesional. Quizá la verdad sea que Utopía, aunque sea inalcanzable, está más cerca para unos que para otros.
Sigue por ese camino, pero recuerda que a ese lugar que describes ya has llegado. Tienes éxito personal, sentimental, profesional. Quizá la verdad sea que Utopía, aunque sea inalcanzable, está más cerca para unos que para otros.
Tus palabras :)
Sigue soñando, por favor. Que no se extinga la especie!Cuando seas adjunto seguro que sabrás valorar lo que un tímido residente te preguntará indeciso de tomar una decisión. Quizá mañana cuando mires a tus compañeros descubras que sólo a unos pocos no les incentivan el salario de las guardias ni de las peonadas. Quizá pasado mañana decidas cambiar el tengo por un quiero, y puede que el que está al lado ría más sonoro, y puede que tú rías más que él aunque no lo muestres, porque sabrás que diagnosticas mejor, porque escuchas mejor, porque sabes distinguir entre el síntoma y la palabra, porque te preocupa la gente y te gusta dar la mano a cambio de nada. Sólo te lo agradecerá tu serotonina del haz medial, pero eso ya lo sabías. Un abrazo y mucho ánimo