Si la vida se midiese por lo instantes que te quedas sin aliento...
No sé si fue un sueño o un pequeño mensaje que necesitaba oír... sólo sé que Core estaba conmigo en aquél momento, y que sin ella, no se habría producido. Compartí una de las partes más esenciales de mi mísma, con una persona que había "conocido" dos días antes... pero no, no era simplemente eso, era mucho más, tanto, que empezaba a asustar.
Le mandé un mensaje intentando agradecerle todo, y me contestó que "gracias a mí por haberle dejado estar ahí, por haberle dejado darme la mano", era increíble, me daba las gracias a mi?? cuando me dijo que había sido su primer pensamiento al despertar... sentí "eso" en el estómago...
Se sucedían los mensajes cada 10 minutos, aunque fuera únicamente para contar la más mínima "tontería", era como si buscasemos cualquier excusa para mandar, aunque fuera, un mensaje. Llamadas en sus descansos del trabajo mientras fumaba, conversaciones hasta más allá de la salida del sol... estábamos juntas a cada momento, y me encantaba, aunque empezaba a necesitar otros detalles que de ese modo únicamente podía imaginar. Deseaba abrazarla, saber lo que se sentía estando dentro de sus brazos, saber como movía las manos al hablar, oír su voz a mi lado susurrándome y no a través de un auricular, su forma de caminar, su forma de reír, oir su risa, saber cómo olía... esa clase de "tonterías" a las que Core y yo, les dábamos suma importancia.
No me cansabada de hablar con ella, es más, no quería que ningún momento con ella acabase, hablábamos, o simplemente permanecíamos en silencio escuchando música juntas, la música de cada una, que era otra parte más de nuestra vida, otro detalle... Empezaba a conocerme, a saber cosas de mi, a entrar dentro de ese muro, y me aterraba pensar que no le gustara lo que pudiera haber allí dentro y hacer como había hecho casi todo el mundo, marcharse. Entré en una batalla conmigo misma, me desmontaba hablando con ella, sacaba todo lo "mejor" de mí (como me decía Ainkara) y cuando me daba cuenta, me sentía vulnerable y me ponía a la defensiva. Como Core me decía "una de cal y otra de arena ¿no?, no vaya a ser que te pases de dulce y tierna..." Pero llegaba un momento en el que no podía evitar dejarme llevar, no podía evitar mostrar pequeños trazos de lo que pensaba, lo que deseaba y sobre todo, de lo que empezaba a sentir... 8read, la fría y borde, la insensible, se desmontaba cada vez que Core le hablaba, cada vez que le decía que deseaba abrazarla, cada vez que le decía que deseaba llegar a casa de trabajar y encontrarla... y así mil detalles... mil mensajes, mil pensamientos, mil deseos, mil sentimientos... Nunca olvidaré como cada noche al hablar con ella por teléfono, cuando abrumada por todo, me quedaba callada, me preguntaba: "qué piensas, qué sientes, qué deseas?" y en ocasiones contestaba, y en otras cuando me daba cuenta de que estaba mostrándole "demasiado" cambiaba de tema, y sabía que eso le dolía. Seguramente Core debía pensar que no confiaba en ella, que para mí era una más a la que conocer y olvidar, en la que no confiar y apartar de mi vida antes de que surgiera cualquier tipo de complicación...
-"Pensándolo bien, cuando nos conozcamos, no se si quiero que pase algo entre nosotras..." me decía...
-"Y eso?"
-"Porque no quiero que pase algo, y te olvides de mí..."
En ese momento, tenía que haberle dicho, que llegadas a ese punto, me sería imposible olvidarla, pasara lo que pasase, y así es, no puedo ni creo que pueda olvidarla...
Me estuvo preguntando que dónde iba a estar esa semana, si en casa de mis padres o de mi abuela, que quería mandarme una sorpresa, le encantaba mantenerme intrigada jeje. Le dí la direccion de la casa de mis apdres, porque iba a estar una temporadita allí. Me pasé toda la noche pensando qué podría ser, pero me daba igual, cualquier cosa que viniera de ella, me bastaba. Amaneció, y después de haber dormido bastante poco (ya sabéis por qué jeje) fui a ver a Ana al trabajo. Tontamente, aún cuando me decía que si nos veíamos para tomar algo, yo iba (pero no pasaba nada que conste, y además, ya no me apetecía), como me decía Ainkara "parece que no quieras librarte de todo aquello, es más fácil que enfrentarte a lo que puede que tengas delante ahora mismo..." y tenía razón...
Cogí la moto, y me metí en la carretera. No había mucho tráfico y me encantaba, la soledad en la carretera, solas yo y la moto... era una gozada, siempre me había encantado montar en moto, desde canija y ahora que tenía la mía... era como un sueño...
Un coche en una incorporación, no debió verme, o eso prefiero pensar, y me arrolló, al principio intenté mantener el equilibrio, pero me fue imposible, caí sobre mi lado derechoy me quedé atrapada bajo la moto. Fuí patinando por el asfalto hasta que choqué contra el quitamiedos y se volvió todo oscuro... Lo siguiente que recuerdo, era ver a un médico del SAMUR a mi lado, colocándome un collarín y preguntandome mil cosas. Miré a mi alrededor y practicamente no tenía ropa, se había quemado con el motor y el roce de la carretera, y sangre, demasiada para mi gusto... Me metieron dentro y pedí el móvil, que me lo dieron a regañadientes, con la condición de únicamente escribir un mensaje, lo cogí y funcionaba, sorprendentemente; apenas podía sostenerlo en mi mano, y sin pensarlo, empecé a escribirlo, y el mensaje era para Core, no sé la razón, pero fue lo que sentí y lo que hice. Intenté no asustarla, pero parece ser que no surtió mucho efecto, porque parecía bastante preocupada. Cuando llegué al hospital, intentaba hacerle bromas para que le quitara hierro al asunto, pero no había manera. Al final, tenía tres cotillas fisuradas, contusión en un riñon, contusiones por todo el cuerpo, el hombro dislocado y un traumatismo craneoencefálico (se me partió el casco...), la verdad que bastante poco en comparación de lo que pudo haber sido.
Core me dijo que la informara de todo, en todo momento, y que no iba a mandarme lo que tenía pensado... por qué me preguntaba yo...
-"Pedí días libres y la sorpresa sólo era yo" Se me cayó el mundo a los pies, iba a venir a verme, iba a darse esa paliza sólo para verme y yo al día siguiente me trasladaba a Valencia para mirar mejor el tema del riñón. La sorpesa era "sólo" ella... lo que más había deseado en aquella semana y se iba a la mierda por esto... Le dí tal puñetazo a la pared de la habitación que las costillas fisuradas se fracturaron, y mbién me llevé la bronca de Core al enterarse. Hubiera dado cualquier cosa porque me hubiera pasado antes o después, me habría dado igual, con tal de poder verla, de poder abrazarla al fin, de todo.... Tení la sensación de que todo me salí mal y decidí ponerle fin: empecé a buscar vuelos baratos (porque mi economía era prácticamente inexistente...) para ir a verla. Me llamaba todas las noches al hospital, para ver como iba, y hablábamos hasta que las enfermeras me echaban la bronca porque no descansaba y me pasaba todo el día enganchada al movil. Mi compañero de cama flipaba y era un cotilla (o mas bien se aburria...) y me preguntaba que con quien hablaba
-"Con mi novia" siempre me encanta hacer esas coñas, y la verdad que no me resultaba nada incómodo tratandose de Core... cuando colgamos, me mandó un msje, "te parecerá una tonteria, pero cuando dijiste que era tu novia, me meti tanto en el papel, que no me resultaba raro..." únicamente pude suspirar.
----------------
-"sabes? he conocido a una chica muy interesante"
-"ah si?"
-"si, hace como una semana o así y... es increíble"
-"a ver, háblame de ella"
-"a ver que te cuento... pues es así una chica con un acento muy gracioso, tiene una voz muy bonita, muy agradable, la conocí por internet, y es raro, porque nunca me fié de esas cosas, pero desde el principio genial, es tan fácil hablar con ella, de todo y de nada, de cosas incluso que nunca creí que contaría"
-"y tu te fías?
-"si, la verdad que si, y eso da miedo"
-"miedo?"
-"si, porque va todo tan rapido... que no es algo "normal" ha visto partes de mí que creía escondidas, me río, he llorado, he compartido tanto con ella... y lo cierto es que necesito más, necesito abrazarla, saber cómo se expresa, los gestos de su cara, su olor... poder sentirla fisicamente, porque siemrpe esta a mi lado. No me canso de ella, no para de dar vueltas en mi cabeza y no para de dibujarse una sonrisa en mi cara y-"
-"qué ganas de callarte y besarte..."
Nunca olvidaré esa conversación con ella...
Le mandé un mensaje intentando agradecerle todo, y me contestó que "gracias a mí por haberle dejado estar ahí, por haberle dejado darme la mano", era increíble, me daba las gracias a mi?? cuando me dijo que había sido su primer pensamiento al despertar... sentí "eso" en el estómago...
Se sucedían los mensajes cada 10 minutos, aunque fuera únicamente para contar la más mínima "tontería", era como si buscasemos cualquier excusa para mandar, aunque fuera, un mensaje. Llamadas en sus descansos del trabajo mientras fumaba, conversaciones hasta más allá de la salida del sol... estábamos juntas a cada momento, y me encantaba, aunque empezaba a necesitar otros detalles que de ese modo únicamente podía imaginar. Deseaba abrazarla, saber lo que se sentía estando dentro de sus brazos, saber como movía las manos al hablar, oír su voz a mi lado susurrándome y no a través de un auricular, su forma de caminar, su forma de reír, oir su risa, saber cómo olía... esa clase de "tonterías" a las que Core y yo, les dábamos suma importancia.
No me cansabada de hablar con ella, es más, no quería que ningún momento con ella acabase, hablábamos, o simplemente permanecíamos en silencio escuchando música juntas, la música de cada una, que era otra parte más de nuestra vida, otro detalle... Empezaba a conocerme, a saber cosas de mi, a entrar dentro de ese muro, y me aterraba pensar que no le gustara lo que pudiera haber allí dentro y hacer como había hecho casi todo el mundo, marcharse. Entré en una batalla conmigo misma, me desmontaba hablando con ella, sacaba todo lo "mejor" de mí (como me decía Ainkara) y cuando me daba cuenta, me sentía vulnerable y me ponía a la defensiva. Como Core me decía "una de cal y otra de arena ¿no?, no vaya a ser que te pases de dulce y tierna..." Pero llegaba un momento en el que no podía evitar dejarme llevar, no podía evitar mostrar pequeños trazos de lo que pensaba, lo que deseaba y sobre todo, de lo que empezaba a sentir... 8read, la fría y borde, la insensible, se desmontaba cada vez que Core le hablaba, cada vez que le decía que deseaba abrazarla, cada vez que le decía que deseaba llegar a casa de trabajar y encontrarla... y así mil detalles... mil mensajes, mil pensamientos, mil deseos, mil sentimientos... Nunca olvidaré como cada noche al hablar con ella por teléfono, cuando abrumada por todo, me quedaba callada, me preguntaba: "qué piensas, qué sientes, qué deseas?" y en ocasiones contestaba, y en otras cuando me daba cuenta de que estaba mostrándole "demasiado" cambiaba de tema, y sabía que eso le dolía. Seguramente Core debía pensar que no confiaba en ella, que para mí era una más a la que conocer y olvidar, en la que no confiar y apartar de mi vida antes de que surgiera cualquier tipo de complicación...
-"Pensándolo bien, cuando nos conozcamos, no se si quiero que pase algo entre nosotras..." me decía...
-"Y eso?"
-"Porque no quiero que pase algo, y te olvides de mí..."
En ese momento, tenía que haberle dicho, que llegadas a ese punto, me sería imposible olvidarla, pasara lo que pasase, y así es, no puedo ni creo que pueda olvidarla...
Me estuvo preguntando que dónde iba a estar esa semana, si en casa de mis padres o de mi abuela, que quería mandarme una sorpresa, le encantaba mantenerme intrigada jeje. Le dí la direccion de la casa de mis apdres, porque iba a estar una temporadita allí. Me pasé toda la noche pensando qué podría ser, pero me daba igual, cualquier cosa que viniera de ella, me bastaba. Amaneció, y después de haber dormido bastante poco (ya sabéis por qué jeje) fui a ver a Ana al trabajo. Tontamente, aún cuando me decía que si nos veíamos para tomar algo, yo iba (pero no pasaba nada que conste, y además, ya no me apetecía), como me decía Ainkara "parece que no quieras librarte de todo aquello, es más fácil que enfrentarte a lo que puede que tengas delante ahora mismo..." y tenía razón...
Cogí la moto, y me metí en la carretera. No había mucho tráfico y me encantaba, la soledad en la carretera, solas yo y la moto... era una gozada, siempre me había encantado montar en moto, desde canija y ahora que tenía la mía... era como un sueño...
Un coche en una incorporación, no debió verme, o eso prefiero pensar, y me arrolló, al principio intenté mantener el equilibrio, pero me fue imposible, caí sobre mi lado derechoy me quedé atrapada bajo la moto. Fuí patinando por el asfalto hasta que choqué contra el quitamiedos y se volvió todo oscuro... Lo siguiente que recuerdo, era ver a un médico del SAMUR a mi lado, colocándome un collarín y preguntandome mil cosas. Miré a mi alrededor y practicamente no tenía ropa, se había quemado con el motor y el roce de la carretera, y sangre, demasiada para mi gusto... Me metieron dentro y pedí el móvil, que me lo dieron a regañadientes, con la condición de únicamente escribir un mensaje, lo cogí y funcionaba, sorprendentemente; apenas podía sostenerlo en mi mano, y sin pensarlo, empecé a escribirlo, y el mensaje era para Core, no sé la razón, pero fue lo que sentí y lo que hice. Intenté no asustarla, pero parece ser que no surtió mucho efecto, porque parecía bastante preocupada. Cuando llegué al hospital, intentaba hacerle bromas para que le quitara hierro al asunto, pero no había manera. Al final, tenía tres cotillas fisuradas, contusión en un riñon, contusiones por todo el cuerpo, el hombro dislocado y un traumatismo craneoencefálico (se me partió el casco...), la verdad que bastante poco en comparación de lo que pudo haber sido.
Core me dijo que la informara de todo, en todo momento, y que no iba a mandarme lo que tenía pensado... por qué me preguntaba yo...
-"Pedí días libres y la sorpresa sólo era yo" Se me cayó el mundo a los pies, iba a venir a verme, iba a darse esa paliza sólo para verme y yo al día siguiente me trasladaba a Valencia para mirar mejor el tema del riñón. La sorpesa era "sólo" ella... lo que más había deseado en aquella semana y se iba a la mierda por esto... Le dí tal puñetazo a la pared de la habitación que las costillas fisuradas se fracturaron, y mbién me llevé la bronca de Core al enterarse. Hubiera dado cualquier cosa porque me hubiera pasado antes o después, me habría dado igual, con tal de poder verla, de poder abrazarla al fin, de todo.... Tení la sensación de que todo me salí mal y decidí ponerle fin: empecé a buscar vuelos baratos (porque mi economía era prácticamente inexistente...) para ir a verla. Me llamaba todas las noches al hospital, para ver como iba, y hablábamos hasta que las enfermeras me echaban la bronca porque no descansaba y me pasaba todo el día enganchada al movil. Mi compañero de cama flipaba y era un cotilla (o mas bien se aburria...) y me preguntaba que con quien hablaba
-"Con mi novia" siempre me encanta hacer esas coñas, y la verdad que no me resultaba nada incómodo tratandose de Core... cuando colgamos, me mandó un msje, "te parecerá una tonteria, pero cuando dijiste que era tu novia, me meti tanto en el papel, que no me resultaba raro..." únicamente pude suspirar.
----------------
-"sabes? he conocido a una chica muy interesante"
-"ah si?"
-"si, hace como una semana o así y... es increíble"
-"a ver, háblame de ella"
-"a ver que te cuento... pues es así una chica con un acento muy gracioso, tiene una voz muy bonita, muy agradable, la conocí por internet, y es raro, porque nunca me fié de esas cosas, pero desde el principio genial, es tan fácil hablar con ella, de todo y de nada, de cosas incluso que nunca creí que contaría"
-"y tu te fías?
-"si, la verdad que si, y eso da miedo"
-"miedo?"
-"si, porque va todo tan rapido... que no es algo "normal" ha visto partes de mí que creía escondidas, me río, he llorado, he compartido tanto con ella... y lo cierto es que necesito más, necesito abrazarla, saber cómo se expresa, los gestos de su cara, su olor... poder sentirla fisicamente, porque siemrpe esta a mi lado. No me canso de ella, no para de dar vueltas en mi cabeza y no para de dibujarse una sonrisa en mi cara y-"
-"qué ganas de callarte y besarte..."
Nunca olvidaré esa conversación con ella...
Sweet Dreams are made of this...
Mi cabeza funcionaba a toda velocidad, se cruzaban miles de pensamientos, sensaciones, preguntas, dudas... lo que había pasado en una sóla noche, comenzaba a plantearme cuestiones sobre cosas que yo creía tener asentadas en mi vida. hablamos desde lo más pequeño, hasta lo más grande, cada mínimo detalle... nuestras canciones favoritas, la tontería de darnos cuenta de lo importante que es en nuestras vidas la música, el poder escapar y ver el mar, el necesitar de vez en cuando apagar todas las luces, encender una vela, incienso y simplemente estar, el mirar las estrellas por la noche, como buscando las respuestas de lo que aquí abajo desconocemos... miles de cosas en una sola noche.
Salí del examen y le mandé un mensaje camino del coche, que me estaba esperando mi hermana, no podía esperar más, porque así era la unica forma de volver a "contactar" de alguna manera con ella. Llegó la noche y me conecté, y allí estaba ella. Sentí como una especie de alivio, había estado todo el día esperando ese momento, volver a hablar con ella, y por fín, ahí estabamos de nuevo las dos. Fue la confirmacion de que la noche anterior no había sido una simple coincidencia, de que no había sido una única conversación en la que parecía que por casualidad, coincidíamos en todo. Volvían las risas, la complicidad, el conectar de una forma muy poco corriente con una persona, y mucho menos, tratandose de la segunda vez que hablabamos... De todo y de nada a la vez,pensabamos en voz alta, decíamos lo mismo a la vez, comprendíamos miradas a través de la webcam, que al cabo de poco tiempo, empezaron a quedarse cortas... Y evidentemente, salió el tema de ls relaciones pasadas, le conté lo que pasó con May, y le había pasado lo mismo a ella en su última relación. De alguna manera era reconfortante encontrar a alguien que hubiese pasado por lo mismo que tu, que no eres la unica tonta que ha sufrido de esa manera, que el que te dijeran "te entiendo" no fuese dicho totalmente a la ligera, para rellenar un simple hueco, de verdad entendía como me sentí y sentía. Pero a la vez, empezaba a concer retazos de ella, lo que me iba mostrando poco a poco, Core empezaba a importarme (y a una velocidad que nunca hubiera imaginado...) y me dolía el saber por todo lo que había pasado, todo lo que había sufrido y que al igual que yo, seguía sufriendo. Después de escribir "la verdad, que aparte de todo lo bueno que me he llevado en las dos relaciones que he tenido, ninguna acabó como me hubiera gustado" ella me preguntó sobre la primera relación. Llevaba sin hablar de Eva desde que ocurrió todo, siempre lo había evitado, y en ese momento, en vez de ocultarlo y cambiar inteligentemente de tema, se lo conté. Sé que fue simplemente escribiéndolo, que no tiene ni punto de comparación coon decirlo, pero, era el primer paso que di en aquella dirección. La veía por la ventanita de la webcam, y ella me veía a mi. Le conté todo, cuánto la quise, cuánto significó (y significa) para mí, lo que ocurrió aquella noche... y había lágrimas en sus ojos... ver aquello me hizo comprender tantas cosas... supe que era el momento de hacerlo, de darme cuenta de la realidad por muy dura que fuese, de ver que por mucho que deseare que no hubiera pasado, Eva ya no estaba, de por fín, permitirme llorar... porque tenía todo el derecho. Por primera vez en mucho tiempo, sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas, ya no recordaba aquella sensación, la había olvidado... sonó mi teléfono, con la música que tenía para Core, era ella, descolgué y lo único que pude escuchar era mi canción... se acordó y mucho más importante, la puso cuando más la necesitaba, sin yo saberlo. Era como si hubiera volado los 700 kilómetros que nos separaban, y estuviera a mi lado. A través de esa fría y distante pantalla, había extendido su mano, y había cogido la mía. Sentía como mis ojos se llenaban de lágrimas, fue abrumador y no pude contenerme, una vez empezó, no pude parar, lloré como nunca había llorado en mi vida, y allí estaba ella, abrazándome, danome la mano y permitiendome escuchar mi canción. No me dió verguenza, como siempre pensé que me daría, me proporcionó alivio y calma, una paz que no recordaba haber tenido... Aquél momento fue único, increíble, y lo mejor de todo, nuestro... era con la única persona que había compartido aquello, se había establecido algo que a día de hoy, no sabría cómo calificar. Esa noche dormí cómo nunca, fue como pode dormir con ella, siendo abrazada y protegida, susrrándome que "todo iba a salir bien", no hubo pesadillas, sólo sueños, y hubo uno que recordaré siempre:
De repente una luz casi cegadora iluminaba todo, me iba acostumbrando poco a poco y pude ver que estaba en el Retiro, estaba no, estabamos, Eva iba cogida de mi mano, como tiempo atrás. Paseamos, hablamos, era como si no hubiera pasado el tiempo, pero, había algo raro, yo no la sentía como si estuviera realmente ahi, ya me comprendeis, era como si se me hubiera brindado una posibilidad de volver a verla. Hubo un momento en que noté un tirón en mi mano, Eva se había quedado quieta, no avanzaba, simplemente me miraba con esa mirada, esa que tiempo atrás me había puesto el mundo del revés. Despuñes miraba más allá de mí, me giré y vi que miraba hacia donde nos dirigíamos, la puerta de salida del parque. La miré con gesto extrañado, yo no comprendía nada... "yo no puedo ir más allá" me decía, y al ver que seguía sin entender nada, se acercó despacio hacia mí, me abrazó y dijo "aquí me quedo yo, tu puedes y debes seguir adelante. Ya sabes dónde encontrarme, aquí y en tus sueños..." se separó, me besó y se alejó despacio de mí con esa sonrisa. Ella miró por encima de mi hombro, como indicándome que mirase en esa dirección, y en la puerta, en el umbral, estaba Core, sonriéndome, ofreciéndome su mano, dándome paz. Me giré y ví a Eva sonriendo, sonreí, hacía tanto tiempo que no lo hacía de esa manera... la miré una ultima vez y me dirigí hacia donde estaba Core, cogí su mano, a la vez que abandonaba el parque, y me abrazó. Jamás podré describir ese abrazo. Nos separamos, me miró de la forma más tierna y dulce que en mi vida había visto, cogió mi mano y entramos de nuevo en el parque, juntas..."
Salí del examen y le mandé un mensaje camino del coche, que me estaba esperando mi hermana, no podía esperar más, porque así era la unica forma de volver a "contactar" de alguna manera con ella. Llegó la noche y me conecté, y allí estaba ella. Sentí como una especie de alivio, había estado todo el día esperando ese momento, volver a hablar con ella, y por fín, ahí estabamos de nuevo las dos. Fue la confirmacion de que la noche anterior no había sido una simple coincidencia, de que no había sido una única conversación en la que parecía que por casualidad, coincidíamos en todo. Volvían las risas, la complicidad, el conectar de una forma muy poco corriente con una persona, y mucho menos, tratandose de la segunda vez que hablabamos... De todo y de nada a la vez,pensabamos en voz alta, decíamos lo mismo a la vez, comprendíamos miradas a través de la webcam, que al cabo de poco tiempo, empezaron a quedarse cortas... Y evidentemente, salió el tema de ls relaciones pasadas, le conté lo que pasó con May, y le había pasado lo mismo a ella en su última relación. De alguna manera era reconfortante encontrar a alguien que hubiese pasado por lo mismo que tu, que no eres la unica tonta que ha sufrido de esa manera, que el que te dijeran "te entiendo" no fuese dicho totalmente a la ligera, para rellenar un simple hueco, de verdad entendía como me sentí y sentía. Pero a la vez, empezaba a concer retazos de ella, lo que me iba mostrando poco a poco, Core empezaba a importarme (y a una velocidad que nunca hubiera imaginado...) y me dolía el saber por todo lo que había pasado, todo lo que había sufrido y que al igual que yo, seguía sufriendo. Después de escribir "la verdad, que aparte de todo lo bueno que me he llevado en las dos relaciones que he tenido, ninguna acabó como me hubiera gustado" ella me preguntó sobre la primera relación. Llevaba sin hablar de Eva desde que ocurrió todo, siempre lo había evitado, y en ese momento, en vez de ocultarlo y cambiar inteligentemente de tema, se lo conté. Sé que fue simplemente escribiéndolo, que no tiene ni punto de comparación coon decirlo, pero, era el primer paso que di en aquella dirección. La veía por la ventanita de la webcam, y ella me veía a mi. Le conté todo, cuánto la quise, cuánto significó (y significa) para mí, lo que ocurrió aquella noche... y había lágrimas en sus ojos... ver aquello me hizo comprender tantas cosas... supe que era el momento de hacerlo, de darme cuenta de la realidad por muy dura que fuese, de ver que por mucho que deseare que no hubiera pasado, Eva ya no estaba, de por fín, permitirme llorar... porque tenía todo el derecho. Por primera vez en mucho tiempo, sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas, ya no recordaba aquella sensación, la había olvidado... sonó mi teléfono, con la música que tenía para Core, era ella, descolgué y lo único que pude escuchar era mi canción... se acordó y mucho más importante, la puso cuando más la necesitaba, sin yo saberlo. Era como si hubiera volado los 700 kilómetros que nos separaban, y estuviera a mi lado. A través de esa fría y distante pantalla, había extendido su mano, y había cogido la mía. Sentía como mis ojos se llenaban de lágrimas, fue abrumador y no pude contenerme, una vez empezó, no pude parar, lloré como nunca había llorado en mi vida, y allí estaba ella, abrazándome, danome la mano y permitiendome escuchar mi canción. No me dió verguenza, como siempre pensé que me daría, me proporcionó alivio y calma, una paz que no recordaba haber tenido... Aquél momento fue único, increíble, y lo mejor de todo, nuestro... era con la única persona que había compartido aquello, se había establecido algo que a día de hoy, no sabría cómo calificar. Esa noche dormí cómo nunca, fue como pode dormir con ella, siendo abrazada y protegida, susrrándome que "todo iba a salir bien", no hubo pesadillas, sólo sueños, y hubo uno que recordaré siempre:
De repente una luz casi cegadora iluminaba todo, me iba acostumbrando poco a poco y pude ver que estaba en el Retiro, estaba no, estabamos, Eva iba cogida de mi mano, como tiempo atrás. Paseamos, hablamos, era como si no hubiera pasado el tiempo, pero, había algo raro, yo no la sentía como si estuviera realmente ahi, ya me comprendeis, era como si se me hubiera brindado una posibilidad de volver a verla. Hubo un momento en que noté un tirón en mi mano, Eva se había quedado quieta, no avanzaba, simplemente me miraba con esa mirada, esa que tiempo atrás me había puesto el mundo del revés. Despuñes miraba más allá de mí, me giré y vi que miraba hacia donde nos dirigíamos, la puerta de salida del parque. La miré con gesto extrañado, yo no comprendía nada... "yo no puedo ir más allá" me decía, y al ver que seguía sin entender nada, se acercó despacio hacia mí, me abrazó y dijo "aquí me quedo yo, tu puedes y debes seguir adelante. Ya sabes dónde encontrarme, aquí y en tus sueños..." se separó, me besó y se alejó despacio de mí con esa sonrisa. Ella miró por encima de mi hombro, como indicándome que mirase en esa dirección, y en la puerta, en el umbral, estaba Core, sonriéndome, ofreciéndome su mano, dándome paz. Me giré y ví a Eva sonriendo, sonreí, hacía tanto tiempo que no lo hacía de esa manera... la miré una ultima vez y me dirigí hacia donde estaba Core, cogí su mano, a la vez que abandonaba el parque, y me abrazó. Jamás podré describir ese abrazo. Nos separamos, me miró de la forma más tierna y dulce que en mi vida había visto, cogió mi mano y entramos de nuevo en el parque, juntas..."
Y vamos entrando en mi presente... Core
La vida seguía y con ella mi particular plan de ataque contra el mundo en general, y aunque no me diera cuenta, contra mi mísma. No iba prácticamente a clase, no me comunicaba con nadie, eché a toda la gente que pude de mi vida, no quería que viesen tal espectaculo, no quería que viesen en lo que me había convertido, pero tampoco quería volver a empezar, seguir adelante, era mucho más cómodo quedarme donde estaba, pero la verdad era, que no tenía fuerzas para comenzar de nuevo y el pedir ayuda nunca fue conmigo.
May yo seguíamos viendonos, el rato que pasaba con ella, era el único que merecía le pena recordar a lo largo del día, pero como cada vez, terminaba, y cuando eso pasaba, me volvía a tratar de nuevo como a una persona desconocida, como si todo lo que hubieramos pasado juntas, nunca hubiera existido. No podía reprocharle nada, ése era el trato, y no era justo exigir nada, ya que yo, con otras personas, estaba haciendo exactamente lo mismo. El 6 de Febrero de este año, me levanté y May me llamó para vernos, le dije que quería hablar con ella y accedió. Nos vimos por la tarde y evidentemente, no hablamos, estaba enfadada conmigo misma por no poder controlarlo, por ser incapaz de pararla y decirle "quiero que hablemos, lo necesito" simplemente, me dejaba llevar por ella. Al marcharme de su casa, le dije que mañana quedabamos, pero para hablar, que tenía que decirle algo importante. Me armé de valor, sabía lo que tenía que hacer, sabía lo que tenía que decir, pero fue verla y todo se me volvió a desmontar, y de nuevo, estabamos haciendo de todo, menos hablar. No sé de dónde salió, ni cómo pude hacerlo, pero paré todo aquello.
-"Espera espera, para..."
-"¿Qué pasa?
-"Que no estamos hablando"
-"¿Y?
-"Yo hoy quedé contigo para hablar, y necesito hacerlo"
Suspiró, se apartó, y me miró dipuesta a escucharme
-"No puedo seguir así, el estar contigo me da esperanza sobre algo que sé que no va a ocurrir nunca, y no hago mas que alimentarla cada vez que hacemos esto. No puedo, si terminamos, terminamos, llamame tonta, pero sigo sintiendo millones de cosas por tí, y el estar contigo sin tenerte, el saber que cuando amanezca me iré o te irás, dejandome vacía otra vez, me está matando, no puedo seguir con mi vida asi.
-"No quiero perderte"
-"No vas a perderme, eres parte de mí y de mi vida. Pero ahora déjame estar bien, recuperarme, quiero poder disfrutar de ti y de tu amistad sin que me duela, sólo te pido eso"
La besé, me levanté, y me fui, porque empezó a discutir conmigo. Ése, fue el ultimo beso que nos dimos. Al cerrar la puerta de su casa, fue como cerrar de alguna manera una etapa de mi vida, y fue como si me mordieran el corazón. Paseé, caminé, me senté en nuestro parque y dibujé formas sin sentido en la arena, estuve en nuestros lugares, y dolía, dolía tanto que parecía que me ardía el pecho. Si se suponía que estaba haciendo lo correcto, lo que era mejor para mí, ¿por qué tenía que doler tanto? Me iba arrastrando por las calles, sin rumbo y llegué a la puerta del retiro, no pude entrar, desde que pasó lo de Eva, no volví a pisar allí dentro, era como un terreno prohibido, el cual representaba a Eva por completo y aquello ya sería demasiado. Me había pasado todo ese tiempo haciendo como si nada hubiera pasado, no quería aceptarlo y el entrar a aquel parque sería hechar por tierra toda esa estupida idea.
Llegué a mi casa, y me tiré en el sofá, en medio de la oscuridad, así permanecí un rato, realmente no se cuánto tiempo pasó hasta que miré la pantalla iluminada del ordenador, era la única luz que se podía ver. Me levanté y me conecté, al poco rato me abrieron una ventana, al principio no recordaba quién era, pero luego ya caí. Era una chica que me dió su direccion de messenger un par de días antes. Se llamaba Core, empezamos a hablar, y al cabo de un rato, le conté, sin saber por qué, a una completa desconocida que acababa de romper totalmente con May. Sorprendentemente, me sentía cómoda, casi demasiado, hablando con ella; le había pasado exactamente lo mismo con su ex, parecía que habían calcado nuestras vidas. Cada cosa que íbamos descubriendo, nos sorprendía por cómo nos entendíamos con pocas palabras, por cómo comprendíamos los sentimientos que habíamos experimentado y experimentabamos respecto a todo, tenía la sensación de conocerla de toda la vida. Me puso la webcam, y aquella cara... cuando la ví todo me dió un vuelco, había algo en aquellos ojos, en aquellas manos, en aquellos gestos... algo que no alcanzaba a comprender ni identificar, pero la sensación de conocerla, no hizo más que aumentar. Estuvimos toda la noche hablando, y cuando dieron las dos y media de la mañana me llamó por teléfono, ya tenía su voz... simplemente increíble. Era extraño, ya que ese 7 de Febrero del 2007, era la primera vez que hablaba con ella, y siempre he sido de alguna manera "alérgica al teléfono" pero con ella... todo era alarmantemente diferente. Hablamos de todo y de nada, de nuestras vidas, nuestras, ideas, algunos pensamientos, algunos sentimientos y algunos deseos... ella me comprendía y yo la comprendía a ella, el entendimiento que teníamos era algo increíble, tanto que asustaba sabiendo que era la primera vez que hablamos. Colgamos el teléfono a las diez de la mañana del día siguiente, porque yo tenía un examen, el cual suspendí como una campeona, pero no me importó en absoluto, porque durante el examen, no pude pensar en otra cosa que no fuera Core y todo lo que había pasado la noche anterior, sólo quería salir de aquél aula, y volver a "encontrarme" con ella. ¿Cómo sería oír su voz cerca de mí?¿Cómo sería un abrazo suyo?¿Cómo sería su olor?¿Cómo sería el rozarla?¿¡¿Cómo es posible que un día después de la discusión que tuve con May, estuviera preguntándome esto?!?
Simplemente, porque era ella, porque era yo, y porque estábamos de algún modo, en el mismo sitio, juntas, cuando más la necesitaba, sin siquiera saberlo.
May yo seguíamos viendonos, el rato que pasaba con ella, era el único que merecía le pena recordar a lo largo del día, pero como cada vez, terminaba, y cuando eso pasaba, me volvía a tratar de nuevo como a una persona desconocida, como si todo lo que hubieramos pasado juntas, nunca hubiera existido. No podía reprocharle nada, ése era el trato, y no era justo exigir nada, ya que yo, con otras personas, estaba haciendo exactamente lo mismo. El 6 de Febrero de este año, me levanté y May me llamó para vernos, le dije que quería hablar con ella y accedió. Nos vimos por la tarde y evidentemente, no hablamos, estaba enfadada conmigo misma por no poder controlarlo, por ser incapaz de pararla y decirle "quiero que hablemos, lo necesito" simplemente, me dejaba llevar por ella. Al marcharme de su casa, le dije que mañana quedabamos, pero para hablar, que tenía que decirle algo importante. Me armé de valor, sabía lo que tenía que hacer, sabía lo que tenía que decir, pero fue verla y todo se me volvió a desmontar, y de nuevo, estabamos haciendo de todo, menos hablar. No sé de dónde salió, ni cómo pude hacerlo, pero paré todo aquello.
-"Espera espera, para..."
-"¿Qué pasa?
-"Que no estamos hablando"
-"¿Y?
-"Yo hoy quedé contigo para hablar, y necesito hacerlo"
Suspiró, se apartó, y me miró dipuesta a escucharme
-"No puedo seguir así, el estar contigo me da esperanza sobre algo que sé que no va a ocurrir nunca, y no hago mas que alimentarla cada vez que hacemos esto. No puedo, si terminamos, terminamos, llamame tonta, pero sigo sintiendo millones de cosas por tí, y el estar contigo sin tenerte, el saber que cuando amanezca me iré o te irás, dejandome vacía otra vez, me está matando, no puedo seguir con mi vida asi.
-"No quiero perderte"
-"No vas a perderme, eres parte de mí y de mi vida. Pero ahora déjame estar bien, recuperarme, quiero poder disfrutar de ti y de tu amistad sin que me duela, sólo te pido eso"
La besé, me levanté, y me fui, porque empezó a discutir conmigo. Ése, fue el ultimo beso que nos dimos. Al cerrar la puerta de su casa, fue como cerrar de alguna manera una etapa de mi vida, y fue como si me mordieran el corazón. Paseé, caminé, me senté en nuestro parque y dibujé formas sin sentido en la arena, estuve en nuestros lugares, y dolía, dolía tanto que parecía que me ardía el pecho. Si se suponía que estaba haciendo lo correcto, lo que era mejor para mí, ¿por qué tenía que doler tanto? Me iba arrastrando por las calles, sin rumbo y llegué a la puerta del retiro, no pude entrar, desde que pasó lo de Eva, no volví a pisar allí dentro, era como un terreno prohibido, el cual representaba a Eva por completo y aquello ya sería demasiado. Me había pasado todo ese tiempo haciendo como si nada hubiera pasado, no quería aceptarlo y el entrar a aquel parque sería hechar por tierra toda esa estupida idea.
Llegué a mi casa, y me tiré en el sofá, en medio de la oscuridad, así permanecí un rato, realmente no se cuánto tiempo pasó hasta que miré la pantalla iluminada del ordenador, era la única luz que se podía ver. Me levanté y me conecté, al poco rato me abrieron una ventana, al principio no recordaba quién era, pero luego ya caí. Era una chica que me dió su direccion de messenger un par de días antes. Se llamaba Core, empezamos a hablar, y al cabo de un rato, le conté, sin saber por qué, a una completa desconocida que acababa de romper totalmente con May. Sorprendentemente, me sentía cómoda, casi demasiado, hablando con ella; le había pasado exactamente lo mismo con su ex, parecía que habían calcado nuestras vidas. Cada cosa que íbamos descubriendo, nos sorprendía por cómo nos entendíamos con pocas palabras, por cómo comprendíamos los sentimientos que habíamos experimentado y experimentabamos respecto a todo, tenía la sensación de conocerla de toda la vida. Me puso la webcam, y aquella cara... cuando la ví todo me dió un vuelco, había algo en aquellos ojos, en aquellas manos, en aquellos gestos... algo que no alcanzaba a comprender ni identificar, pero la sensación de conocerla, no hizo más que aumentar. Estuvimos toda la noche hablando, y cuando dieron las dos y media de la mañana me llamó por teléfono, ya tenía su voz... simplemente increíble. Era extraño, ya que ese 7 de Febrero del 2007, era la primera vez que hablaba con ella, y siempre he sido de alguna manera "alérgica al teléfono" pero con ella... todo era alarmantemente diferente. Hablamos de todo y de nada, de nuestras vidas, nuestras, ideas, algunos pensamientos, algunos sentimientos y algunos deseos... ella me comprendía y yo la comprendía a ella, el entendimiento que teníamos era algo increíble, tanto que asustaba sabiendo que era la primera vez que hablamos. Colgamos el teléfono a las diez de la mañana del día siguiente, porque yo tenía un examen, el cual suspendí como una campeona, pero no me importó en absoluto, porque durante el examen, no pude pensar en otra cosa que no fuera Core y todo lo que había pasado la noche anterior, sólo quería salir de aquél aula, y volver a "encontrarme" con ella. ¿Cómo sería oír su voz cerca de mí?¿Cómo sería un abrazo suyo?¿Cómo sería su olor?¿Cómo sería el rozarla?¿¡¿Cómo es posible que un día después de la discusión que tuve con May, estuviera preguntándome esto?!?
Simplemente, porque era ella, porque era yo, y porque estábamos de algún modo, en el mismo sitio, juntas, cuando más la necesitaba, sin siquiera saberlo.
Si los ángeles se rinden...
Ángel... así me solía llamar May, me decía que era porque yo le daba esperanza...
Esperanza... una palabra que me ha dominado en muchos momentos de mi vida, quizá en demasiados, y también de la cual ahora carezco.
Esperaba el día en el que May me llamara para decirme que se había equivocado, que volvieramos, que todo iba a ser como antes, y esperaba y esperaba... fue una llamada que nunca llegó, ella consideró que el estar en una relación le cerraba puertas que le podían conducir hacia otros mundos y otras experiencias, y siempre lo respeté, e incluso de alguna manera lo comprendí, porque pensaba que alomejor al final cambiaría de opinión en algún momento, ya que lo que tuvimos me parecía demasiado especial para que acabara así, pero no, muchas veces pienso que solamente yo lo vivi de aquella manera... y esa era una de las cosas que mas me mataba, que no sabía si había vivido una realidad, si todo lo que habiamos vivido, experimentado y compartido juntas habia sido real, porque parecía que yo era la unica persona que lo habia vivido de esa forma tan intensa, la unica que habia sentido esa explosion de sensaciones con una simple mirada, la que habria dado su vida por la felicidad de ella... todo parecia tan real, yo lo sentía así, y los primeros meses así fue, pero no soy capaz de decir en qué momento ella empezó a dejar de vivir dentro de nuestro mundo. Pensé que si me esfrozaba lo suficiente, ella querría quedarse a mi lado, pensé que si lo daba todo, volverían las cosas a ser como antes, pensé que yo sola podría con todo, pero resultó que yo no le bastaba y no podía darle más, no podía darle lo que no tenía. Nunca supe lo que era estar realmente vacía hasta ese momento, lo di todo y me vacié por completo, estaba agotada, inutil... Seguíamos viendonos, para ella era un juego, a mi me daba la vida cada encuentro, aunque sabia perfectamente que cada noche al llegar a casa, mi cama seguiría vacía, mi vida seguiría vacía y yo seguiría vacía, aunque tuviera ganas de dormir y no despertar jamás, el estar de alguna manera con ella, me compensaba. Ainkara me decía que dejara de hacerlo, que no la viera, que me estaba matando poco a poco esa situación, sobre todo porque de alguna manera, yo seguía atada a ella, y no tenía por qué, se supone que ya no estabamos juntas, pero me negaba a verlo así.
Pasaba el tiempo y yo seguía igual, o más bien, peor... me iba enterando de cosas que realmente no se si me hubiera gustado saber, de cosas que pasaron mientras que estabamos juntas, infidelidades (conocidas y desconocidas), secretismos en cuanto a lo que tuvimos, actitudes... tampoco es plan sacar trapos sucios, no es mi estilo, pero cada pequeña cosa que iba sabiendo era como otro puñal en mi espalda. Dentro de mí, seguía esa pequeña esperanza, esa pequeña llamita que aún daba calor al deseo y al pensamiento de que todo volvería a ser como antes, de que me volviera a coger la mano, de que volviera a mirarme de aquella manera, pero con el tiempo, simplemente deseaba que lo que habíamos tenido hubiera sido verdad, que no sólo yo hubiera sido la única que lo había vivido de esa forma, porque fue una historia con dos protagonistas.
Nos veíamos, y durante unas horas volvía a ser feliz... salíamos de aquella habitación y toda la puta realidad me daba de nuevo un golpe, y era así cada vez, hasta que llegué a tal punto, que dejé de sentir nada, absolutamente nada, todo aquello había conseguido que nada ni nadie me importase. Me convertí en la persona mas indeseable que os podáis imaginar, no hay nada peor que ser alguien que no siente nada en absoluto, que no le importa nada, que no quiere nada ni espera nada de nadie, me aparté de todo el mundo, justo de las personas que más me importaban y que más se preocupaban por mi, me abandoné a mi misma, ya nada tenía sentido. Me encerré en mi misma, y no dejaba a nada ni a nadie entrar ahí dentro, era demasiado feo, demasiado desagradable como para que nadie quisiera verlo, y no podía permitir que nadie más me hicera daño, así que la decisión, por muy triste que parezca, fué fácil, desaparecer. Conocía a gente diversa, y unicamente buscaba en ellos el poder evadirme durante un rato, el divertirme, nada serio, nada profundo, nada que pudiera comprometerme, ya que para mía la palabra compromiso no existía.
Siento vergüenza al recordarlo, y al escribirlo aquí, vergüenza de que os deis cuenta de que todo me superó, que no soy tan fuerte, pero es lo que pasó, no es ni bonito, ni agradable, pero la verdad y or muy feo que sea, merece estar aquí. Cuando creé este pequeño rincón, sabía que iba a escribir parte de mi vida, y esa parte comprende todos mis errores, y uno de los muchos que cometí, es éste, así que tarde o temprano, tenía que aparecer el momento en el que me dí por vencida, en el que fui una cobarde y me convertí en lo que yo siempre había odiado, una persona fría, sin sentimientos, a la que no le importaba nada, que era lo más peligroso de todo...
Podeis decirme de todo, por haberme comportado así, porque si, porque lo merezco, porque me equivoqué, porque soy lo más lejano a ser perfecta y porque hice daño a mucha gente, pero no habría sido honesto omitir todo esto, si se cuenta la historia, se cuenta toda la historia, sin versiones.
"I know there's something in the wake of your smile.
I get a notion from the look in your eyes.
You've built a love but that love falls apart.
Your little piece of heaven turns too dark..".
Esperanza... una palabra que me ha dominado en muchos momentos de mi vida, quizá en demasiados, y también de la cual ahora carezco.
Esperaba el día en el que May me llamara para decirme que se había equivocado, que volvieramos, que todo iba a ser como antes, y esperaba y esperaba... fue una llamada que nunca llegó, ella consideró que el estar en una relación le cerraba puertas que le podían conducir hacia otros mundos y otras experiencias, y siempre lo respeté, e incluso de alguna manera lo comprendí, porque pensaba que alomejor al final cambiaría de opinión en algún momento, ya que lo que tuvimos me parecía demasiado especial para que acabara así, pero no, muchas veces pienso que solamente yo lo vivi de aquella manera... y esa era una de las cosas que mas me mataba, que no sabía si había vivido una realidad, si todo lo que habiamos vivido, experimentado y compartido juntas habia sido real, porque parecía que yo era la unica persona que lo habia vivido de esa forma tan intensa, la unica que habia sentido esa explosion de sensaciones con una simple mirada, la que habria dado su vida por la felicidad de ella... todo parecia tan real, yo lo sentía así, y los primeros meses así fue, pero no soy capaz de decir en qué momento ella empezó a dejar de vivir dentro de nuestro mundo. Pensé que si me esfrozaba lo suficiente, ella querría quedarse a mi lado, pensé que si lo daba todo, volverían las cosas a ser como antes, pensé que yo sola podría con todo, pero resultó que yo no le bastaba y no podía darle más, no podía darle lo que no tenía. Nunca supe lo que era estar realmente vacía hasta ese momento, lo di todo y me vacié por completo, estaba agotada, inutil... Seguíamos viendonos, para ella era un juego, a mi me daba la vida cada encuentro, aunque sabia perfectamente que cada noche al llegar a casa, mi cama seguiría vacía, mi vida seguiría vacía y yo seguiría vacía, aunque tuviera ganas de dormir y no despertar jamás, el estar de alguna manera con ella, me compensaba. Ainkara me decía que dejara de hacerlo, que no la viera, que me estaba matando poco a poco esa situación, sobre todo porque de alguna manera, yo seguía atada a ella, y no tenía por qué, se supone que ya no estabamos juntas, pero me negaba a verlo así.
Pasaba el tiempo y yo seguía igual, o más bien, peor... me iba enterando de cosas que realmente no se si me hubiera gustado saber, de cosas que pasaron mientras que estabamos juntas, infidelidades (conocidas y desconocidas), secretismos en cuanto a lo que tuvimos, actitudes... tampoco es plan sacar trapos sucios, no es mi estilo, pero cada pequeña cosa que iba sabiendo era como otro puñal en mi espalda. Dentro de mí, seguía esa pequeña esperanza, esa pequeña llamita que aún daba calor al deseo y al pensamiento de que todo volvería a ser como antes, de que me volviera a coger la mano, de que volviera a mirarme de aquella manera, pero con el tiempo, simplemente deseaba que lo que habíamos tenido hubiera sido verdad, que no sólo yo hubiera sido la única que lo había vivido de esa forma, porque fue una historia con dos protagonistas.
Nos veíamos, y durante unas horas volvía a ser feliz... salíamos de aquella habitación y toda la puta realidad me daba de nuevo un golpe, y era así cada vez, hasta que llegué a tal punto, que dejé de sentir nada, absolutamente nada, todo aquello había conseguido que nada ni nadie me importase. Me convertí en la persona mas indeseable que os podáis imaginar, no hay nada peor que ser alguien que no siente nada en absoluto, que no le importa nada, que no quiere nada ni espera nada de nadie, me aparté de todo el mundo, justo de las personas que más me importaban y que más se preocupaban por mi, me abandoné a mi misma, ya nada tenía sentido. Me encerré en mi misma, y no dejaba a nada ni a nadie entrar ahí dentro, era demasiado feo, demasiado desagradable como para que nadie quisiera verlo, y no podía permitir que nadie más me hicera daño, así que la decisión, por muy triste que parezca, fué fácil, desaparecer. Conocía a gente diversa, y unicamente buscaba en ellos el poder evadirme durante un rato, el divertirme, nada serio, nada profundo, nada que pudiera comprometerme, ya que para mía la palabra compromiso no existía.
Siento vergüenza al recordarlo, y al escribirlo aquí, vergüenza de que os deis cuenta de que todo me superó, que no soy tan fuerte, pero es lo que pasó, no es ni bonito, ni agradable, pero la verdad y or muy feo que sea, merece estar aquí. Cuando creé este pequeño rincón, sabía que iba a escribir parte de mi vida, y esa parte comprende todos mis errores, y uno de los muchos que cometí, es éste, así que tarde o temprano, tenía que aparecer el momento en el que me dí por vencida, en el que fui una cobarde y me convertí en lo que yo siempre había odiado, una persona fría, sin sentimientos, a la que no le importaba nada, que era lo más peligroso de todo...
Podeis decirme de todo, por haberme comportado así, porque si, porque lo merezco, porque me equivoqué, porque soy lo más lejano a ser perfecta y porque hice daño a mucha gente, pero no habría sido honesto omitir todo esto, si se cuenta la historia, se cuenta toda la historia, sin versiones.
"I know there's something in the wake of your smile.
I get a notion from the look in your eyes.
You've built a love but that love falls apart.
Your little piece of heaven turns too dark..".