Breathe me...
Lo que te conté mientras te hacías la dormida...
Acerca de

Después de un tiempo, una aprende la sutil diferencia entre sostener una mano o encadenar un alma, y que una compañía no significa seguridad... Los besos no son contratos, ni los regalos promesas y una empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta. A aprender a construir su camino en el hoy porque, el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes. Una aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que una planta su propio jardín, decora su propia alma, en lugar de esperar que alguien traiga flores. Que realmente puede aguantar, que eres fuerte, que una vale…y con cada adiós... una aprende...
Sindicación
 
3 meses...
Ya llegué a casa, hace dos horas y media que estuve con Summer… pasamos la noche juntas y para mí fue como si hubiéramos compartido un par de horas… el tiempo vuela a su lado, no necesito estar haciendo nada que “parezca” divertido o entretenido, porque sólo necesito estar con ella, saber que está a pocos centímetros de mí (más lejos no, por favor), sentir su mano tocándome, sentir su respiración mientras vemos la tele, haciéndome saber que está ahí, su mano en la mía mientras paseamos, charlas en mitad de la noche sobre todo, sobre nada…
No deshecho ni olvido nada, no puedo, ni quiero, porque todo lo cotidiano, a su lado se convierte en instantes mágicos ante los cuales sólo puedo dejarme llevar, ese pequeño sueño transformado en realidad dónde estamos Summer y yo y que después de 3 meses desde haberla visto por primera vez, es de los mejores lugares donde puedo estar y sentarme a seguir sintiendo todo esto que crece cada día.
Sí, 3 meses desde que la vi saliendo por la puerta de la sala 6 del aeropuerto, desde que la vi y pensé que era preciosa (cada día más), desde que me abrazó y me perdí, desde que me di cuenta de que aquella chica que empezaba a robarme la razón, existía de verdad. 3 meses desde que me besara sólo como ella sabe besarme, 3 meses desde que continuara esta realidad, sacada de mis más profundos deseos…
Y sí, 3 meses después tiene esa capacidad de en ocasiones, arrebatarme el aliento, la razón, la estabilidad de mis piernas, la tristeza, por pequeña que sea, el vacío… que las mariposas sigan aquí conmigo, que “su” sonrisa, la que se dibuja en mi cara siga brillando por ella y gracias a ella, que su abrazo sea mi mejor abrigo, su beso la mejor frase que pueda dedicarme, sus miradas las que más me llenan, su compañía el tiempo mejor empleado, hacerla participe de mis sueños y sobre todo, de mi realidad, una realidad que me gusta, más bien me encanta, porque nunca creí adorar sentirme boba, tonta, mimosa, “perdida” ante todo esto que llevo dentro y que me hace sentir feliz. Quiero seguir cuidándote, mimándote, porque me sale, porque esto es así...
Adoro esta sensación de vértigo, porque sé que ella estará ahí para cogerme si lo necesito. Mañana serán los 3 meses… qué poquito ¿no? Es genial saber y sentir que está ahí esperándonos todo lo que nos queda por delante… ¿me acompañas? Bueno, más bien: ¿me sigues acompañando?



Una de las "nuestras"... gracias mi niña
 
Esto no es normal... ni mucho menos...
Cuánto tiempo ¿verdad? es que he estado un poco… ocupada… y distraída, y contenta, y alegre, y plena, y capaz de todo, y enérgica, y soñadora, y embelesada, y embobada, y feliz…
Bueno, ya paro, que creo que sabéis a qué me refiero y a quién lo provoca, además de que creo que ya me repito bastante y voy a acabar por cansaros (y por cansar a Summer, que a la pobre la tengo mareada siempre diciéndole las mismas cosas, pero es que… no quiero que se le olvide, ni por asomo…).
La vida sigue más o menos igual, aunque al final las mini vacaciones que teníamos planeadas Summer y yo no van a poder ser… el lugar al que íbamos a escaparnos tuvo lluvias torrenciales este fin de semana y está todo enlodado y con agua hasta las rodillas. Para el miércoles, que era cuando teníamos previsto ir hacia allí, estará más o menos “decente” pero es un viaje muy largo y hemos preferido dejarlo para más adelante, algún puente de éstos que se convierten en acueductos gracias a nosotros los estudiantes jeje.
Ayer pasamos el día en el campo, fuimos Ainkara, su novio (al que aún le busco alias, porque por el que le llamamos todos es demasiado conocido), Summer y yo. Me levanté prontito, porque tenía que comprar las cositas de la ensalada y llegar a tiempo de coger el bus para ir al centro. Había quedado con Summer en Núñez de Balboa, para ir juntas a casa del novio de Ainkara. Esperando al tren en el que iba ella, para subirme yo, la vi, y estaba incluso más guapa que la última vez que la vi (y no exagero…), me levanté como si me hubieran dado un calambrazo, y me metí en el vagón. Venía hacia mí y yo no podía dejar de buscarla con la mirada, me encantan sus besos de “hola”…
Nos reunimos con la parejita y tiramos hacia nuestro destino. El viajecito (porque está a media hora más o menos, no más) ya sabéis, con musiquita, cantando y tarareando y diciendo bobadas (no sé lo que me pasa en los coches, que siempre me vuelvo tonta perdida y acabo cantando, bailando y demás) eso sí, estando Summer a mi ladito, me contuve bastante, que a saber qué pensaría de mí la pobre…
Nos hizo un día genial, comimos, jugamos al Risk (qué paliza me dieron… ya no juego más con Summer…) con unas Coronitas y escuchábamos música, y paseamos por la tarde bajo la lluvia, y de su mano. Nos quedamos todo el día, mucho más de lo previsto, pero fue genial. Ya por la noche estábamos todos cansados (de hacer ¿qué? Ni idea porque no hicimos na de na) y nos tumbamos a ver la tele (pusieron un programa donde salía Jesús Vázquez y por supuesto el tema de la homosexualidad, parece que nos persiguen… jeje) y debatíamos entre nosotros. Era genial estar en un sofá diminuto con Summer, pegadita a ella, aunque no quería contagiarme el resfriado que le había contagiado su hermano, pero… ya sabéis, sarna con gusto no pica, además, que no me lo contagió, yo sigo tan sana como siempre . Me hubiera encantado poder dormir con ella y haberla cuidado un poquito, que la pobre no soporta estar enferma, pero no podía .
Hoy sigue malita, pero bueno, poquito a poco. El martes, cuando salga yo de trabajar, nos vemos, y paso la noche allí con ella, que yo creo que aparte de que querer, es como si me hiciera falta… Me quedaría más tiempo, pero estoy castigada (sí, tengo 21 años y mis padres me castigan, ya lo explicaré porque esto ocuparía un blog entero) y mis hermanas me pueden cubrir hasta el jueves morning, ains, nada como tener de aliadas a tus hermanas gemelas jeje.
La vi ayer, y ya la echo de menos… esto no es normal… ni mucho menos… pero lo mejor, es que me encanta que no lo sea…

"Te sueño aún sin estar dormida..."
 
Un día cualquiera...
Suena el despertador, y tengo tanto sueño que no sé ni qué hora es, lo único de lo que soy consciente es de que ella no está a mi lado… De repente recuerdo, sí, es sábado y tengo que ir a Decathlon, estuve con ella desde el miércoles (de nuevo miércoles jeje) hasta anoche porque tenía trabajo, por eso no está conmigo, por eso no estoy en su cama…
Subo la persiana y es como si no hubiera hecho nada, aún no ha amanecido, y todavía se oyen las voces de la gente que continúa la fiesta. Me lavo la cara, me visto, cojo algo de fruta mientras saludo despacito a los perros que aún duermen, me lavo los dientes y a la calle. Es temprano pero no hace demasiado frío, nada comparado con el que sentí al abrir los ojos y ver que no estaba a mi lado. Espero al bus, llego y a trabajar!!! Ya están casi todos allí en el almacén con sus risas, abriendo cajas y tarareando la canción que suena en ese momento en la radio, porque nosotros somos los únicos privilegiados que podemos tener musiquita mientras trabajamos.
Nos reímos y bromeamos mientras desempaquetamos las cosas, las alarmamos y las emperchamos, y lo cierto es que antes de darme cuenta, todo está casi hecho y tengo que ir a la sección para colocarlo. La gente empieza a llegar, se nota que es sábado, y los niños se empeñan en poner a prueba mis nervios y paciencia, pero bueno, al fin y al cabo, son niños (a los cuales a veces dan ganas de enviarlos lejos con una buena patada, y a sus padres de paso también). Trabajo, estoy concentrada en ello, pero Summer siempre está ahí, acompañándome y sinceramente, aunque las pintas que tengo trabajando no son las más agraciadas, muchas veces imagino verla entrando por la puerta principal, con esa sonrisa que me vuelve loca…Es la hora de mi descanso, y el pensamiento latente de Summer en mi cabeza cobra más fuerza si cabe, me ronda mientras me dirijo a la zona VIP, mientras subo en el ascensor, mientras le doy vueltas a mi café y a ella en mi mente, repasando cada instante y creando nuevos para compartir. La echo de menos, sí, ayer te vi y ya te echo de menos, puede que no sea normal, pero no me importa, no considero nada de esto normal, y es una de las cosas que más me gusta. Pero no pasa nada, ella sigue ahí, a un viaje cortito de mi casa y a uno aún más cercano de mi mente (y no sólo de mi mente…) y la semana que viene… la vuelvo a ver, así de fácil, y así de mágico :D

"No me importa trabajar, no me importa cansarme, no me importa que me duela la cabeza, no me importa saber que me quedan aún 6 cajas por colocar, no me importa que los clientes me saquen de quicio,no me importa discutir con quien sea, no me importa que todo me salga mal, no me importa, porque ella está conmigo"
 
Ya que paso por aquí...
Bueno, sólo es para deciros que sí, que estoy bien, vivita y coleando, bueno, más que viva...
Summer ya está aquí en Madrid, ya está conmigo, ya la ví, ya la abracé, la olí, la miré, nos reímos, cogió mi mano, compartimos, comimos, me va conociendo más poquito a poco, cenamos, paseamos, la besé, me besó... volvimos a dormir juntas de miércoles a sábado y ahora que estoy en casa, atada por los exámenes y el trabajo la echo de menos, porque sé que está a un ratito de mi casa, y que puedo ir hasta ella por transporte terrestre ¬¬ pero aún así, sonrío y esta sonrisa no se me va a caer, porque el miércoles salgo de mi último examen y... me vuelven a secuestrar de nuevo... Muchos besos y cuidaos!!


PD: Si os llega un rescate, ni caso :p


"Is it okay if I dream about you all day?"
 
De por qué los miércoles se convirtieron en mi día favorito de la semana...
Ya está, hoy es mañana, no a ver, hoy es hoy, pero que ya es mañana, es decir, que no es que hoy sea mañana, sólo que hoy es… joe, que hoy es 5 de septiembre!! A eso me refería, que una entre tanto nervio y tensión no sabe ni lo que dice…
Lo mismo estáis leyendo esto y aún no tenéis ni idea de a qué me refiero, os entiendo perfectamente, porque realmente todavía no dije nada de por qué me gusta particularmente ésta fecha, y por qué me gustan especialmente los miércoles…
Empecé a hablar con Summer un 19 de mayo, aunque la sensación que me empezaba a embargar, me indicaba que parecía que habíamos hablado desde siempre, y aquello no hacía más que aumentar, un poquito cada día, lo suficientemente poco como para no darme cuenta, pero lo suficiente como para irme dejando atrapar por todo lo que estaba sucediendo, no tuve ni que planteármelo, simplemente dejarme llevar… Pasaban los días, las semanas, y los mensajes, las llamadas, las conversaciones no cesaban, sino que aumentaban y cuando no podíamos hablar… la echaba de menos. No me planteaba por qué me estaba pasando esto, por qué sentía su ausencia, por qué añoraba su compañía, por qué estaba a gusto junto a ella, dentro de nuestra burbuja, de nuestro sueño particular… Simplemente llegó una conversación en la que salió el tema, hablamos sobre qué pensábamos que estaba ocurriendo, y lo cierto fue que teníamos las mismas dudas, pero no era algo que nos importara. Ella alimentaba mi ilusión, mis ganas de todo, y el deseo de que llegara el día 27 de junio (miércoles) empezó siendo porque quería conocerla, y se estaba convirtiendo en necesitar conocerla… en saber cuál era su forma de hablar estando a mi lado, cómo sonarían nuestras voces juntas, su forma de gesticular, de mover las manos, su sonrisa, su olor, el tacto de su mano, el tacto de su piel, su abrazo, su risa… pero también su color favorito, su comida preferida, sus manías, sus vicios, sus defectos, sus virtudes, sus miedos… era algo que no podía controlar, y que ya no quería controlar, era demasiado tarde para “recular” (como siempre he hecho) y lo cierto es con ella, nunca tuve el deseo de hacerlo, nunca me sentí “atrapada”, agobiada, sino que me sentía yo misma, una parte de mí, que únicamente salía con ella, para ella.
El 27 de junio la vi, la abracé, la olí, la escuché de verdad, la sentí a mi lado, cenamos, caminamos, me abrazó, me besó…
Y hoy, 5 de septiembre, miércoles, esa misma chica que me empezó a volver loca y que lo sigue haciendo a marchas forzadas, coge un avión para llegar al mismo aeropuerto de hace dos meses y algo. No puedo decir que el 19 de mayo fue el comienzo de todo esto, ni que fue el 25 de ese mes o el 27 de junio… porque no lo sé, no sé cuando empecé a sonreír de esta manera, no sé cuando empecé a echar de menos su ausencia, no sé cuando fue el momento el que después de decirme “me encantas” se me moviera todo por dentro… pero eso me gusta, porque no pensé, no medité ni reflexioné, simplemente me deje llevar sin plantearme nada, sin proponerme nada, y eso, es una de las muchas cosas de este “sueño” que está inundada de magia.
¿Y sabéis qué es lo mejor de todo? Que aún me queda tanto por conocer, por compartir, por aprender… todo lo que ella quiera enseñarme.
Ya no tengo que soñar ni imaginar que es miércoles 5 de septiembre, porque ese día, ya ha llegado.



"Ves cosas y dices: "¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo: "¿Por qué no?"" Y es que mi sueño se volvió realidad...