Contigo...
En ocasiones me miro al espejo y no me reconozco, pero al mismo tiempo me reconozco totalmente…
Despierto cada mañana con el mismo pensamiento… pero no es un pensamiento triste que me atormenta cada día al sonar la alarma, que no me deja dormir por las noches, y que me aplasta cada día… es uno que me acuna cada noche al caer rendida al sueño, que me llena de sueños hechos realidad mientras duermo, que me despierta con “esa” sonrisa que ya casi ni me pertenece porque ni siquiera la provoco yo, que me mantiene suspendida en el aire cada día al caminar… porque ya no siento que camino sola, hay una figura a mi lado, una mano entrelazada con la mía…
Es una persona que cada día me enseña algo nuevo, con la que tengo la sensación de conocerla, pero al mismo tiempo, a la que descubro facetas nuevas cada día que me asombran más y más.
Que me hace descubrirme a mí misma, mostrando partes de mí que nunca pensé que mostraría o que ni siquiera tuviera.
Que me ha demostrado que las palabras no son siempre la mejor manera de expresarse
Que me ha acompañado de nuevo al interior del Retiro, sin soltar mi mano.
Que tiene unas manías que me encantan.
Que me ha “dado” un cajón de su armario para meter mis cosas.
Que guarda mi cepillo de dientes para cuando me quedo en su casa.
Que me ha demostrado que se aprovecha mejor la pasta apretando desde abajo del todo.
Que me hace querer ser mejor persona, para mí, para ella, por mí, por ella.
Que consigue que me derrita…
Que sabe cuál es mi canción.
Que sabe cuándo necesito que me abrace.
Que sabe cómo volverme loca con una mirada.
Que sabe reírse de 989814512… maneras diferentes.
Que me ha demostrado que puedo tener mosqueos de tan sólo 3 segundos.
Que sabe hacerme reír a carcajadas.
Que puede quitarme el aliento.
Que sin su compañía me siento rara.
Que no duda en decirme la verdad.
Que apoya su frente contra la mía, me mira, y... ufff
Que me quita las pelusas de los suéteres.
Que me ha hecho querer escribir para ella.
Que es capaz de iluminarme el día más oscuro.
Que en un espacio lleno de gente, es a la única persona a la que puedo y quiero ver.
Que quiero que sepa que puede contar conmigo, pase lo que pase.
Que sea capaz de variar a su antojo mi ritmo cardíaco.
Que cada día me propongo hacerla más feliz, o por lo menos intentarlo.
A la que nunca me canso de ver.
A la que quiero dejarle claro cada día que no dejo de sentir esto.
Que intente descubrir nuevas palabras para expresar lo que siento.
Que está preciosa cuando duerme…
Cuando se despierta…
Cuando se enfada…
Cuando me habla…
Cuando me explica…
Cuando me riñe…
Cuando… ejem…
Que el espacio físico que pueda haber entre las dos me parezca un abismo.
Con la que me doy cuenta de lo caprichoso que es el tiempo.
Que siempre quiera tener alguna parte de mi cuerpo en contacto con el suyo.
A la que llamo “mi niña”.
Que me ha enseñado a sentir vértigo…
Ilusión…
Orgullo…
Miedo…
Valor…
Sensibilidad…
Entrega…
Magia…
Que me ha enseñado la diferencia entre acostarse con alguien y hacer el amor.
Por eso, me miro al espejo, y no me reconozco, pero sé que soy más yo que nunca…
PD: Contigo, siempre contigo…
PD2: Es lo que tiene el no poder dormir...
Despierto cada mañana con el mismo pensamiento… pero no es un pensamiento triste que me atormenta cada día al sonar la alarma, que no me deja dormir por las noches, y que me aplasta cada día… es uno que me acuna cada noche al caer rendida al sueño, que me llena de sueños hechos realidad mientras duermo, que me despierta con “esa” sonrisa que ya casi ni me pertenece porque ni siquiera la provoco yo, que me mantiene suspendida en el aire cada día al caminar… porque ya no siento que camino sola, hay una figura a mi lado, una mano entrelazada con la mía…
Es una persona que cada día me enseña algo nuevo, con la que tengo la sensación de conocerla, pero al mismo tiempo, a la que descubro facetas nuevas cada día que me asombran más y más.
Que me hace descubrirme a mí misma, mostrando partes de mí que nunca pensé que mostraría o que ni siquiera tuviera.
Que me ha demostrado que las palabras no son siempre la mejor manera de expresarse
Que me ha acompañado de nuevo al interior del Retiro, sin soltar mi mano.
Que tiene unas manías que me encantan.
Que me ha “dado” un cajón de su armario para meter mis cosas.
Que guarda mi cepillo de dientes para cuando me quedo en su casa.
Que me ha demostrado que se aprovecha mejor la pasta apretando desde abajo del todo.
Que me hace querer ser mejor persona, para mí, para ella, por mí, por ella.
Que consigue que me derrita…
Que sabe cuál es mi canción.
Que sabe cuándo necesito que me abrace.
Que sabe cómo volverme loca con una mirada.
Que sabe reírse de 989814512… maneras diferentes.
Que me ha demostrado que puedo tener mosqueos de tan sólo 3 segundos.
Que sabe hacerme reír a carcajadas.
Que puede quitarme el aliento.
Que sin su compañía me siento rara.
Que no duda en decirme la verdad.
Que apoya su frente contra la mía, me mira, y... ufff
Que me quita las pelusas de los suéteres.
Que me ha hecho querer escribir para ella.
Que es capaz de iluminarme el día más oscuro.
Que en un espacio lleno de gente, es a la única persona a la que puedo y quiero ver.
Que quiero que sepa que puede contar conmigo, pase lo que pase.
Que sea capaz de variar a su antojo mi ritmo cardíaco.
Que cada día me propongo hacerla más feliz, o por lo menos intentarlo.
A la que nunca me canso de ver.
A la que quiero dejarle claro cada día que no dejo de sentir esto.
Que intente descubrir nuevas palabras para expresar lo que siento.
Que está preciosa cuando duerme…
Cuando se despierta…
Cuando se enfada…
Cuando me habla…
Cuando me explica…
Cuando me riñe…
Cuando… ejem…
Que el espacio físico que pueda haber entre las dos me parezca un abismo.
Con la que me doy cuenta de lo caprichoso que es el tiempo.
Que siempre quiera tener alguna parte de mi cuerpo en contacto con el suyo.
A la que llamo “mi niña”.
Que me ha enseñado a sentir vértigo…
Ilusión…
Orgullo…
Miedo…
Valor…
Sensibilidad…
Entrega…
Magia…
Que me ha enseñado la diferencia entre acostarse con alguien y hacer el amor.
Por eso, me miro al espejo, y no me reconozco, pero sé que soy más yo que nunca…
PD: Contigo, siempre contigo…
PD2: Es lo que tiene el no poder dormir...
Vuelta a Madrid...
Ya estoy de nuevo aquí, sintiendo el calor asfixiante y la sequedad ambiental de Madrid, pero sobre todo, esa pequeña soledad que me invade cuando nuestros cuerpos se separan, por poco que sea, lo suficiente como para saber que no podré tocarla con sólo dar unos pasos...
Cómo no, el vuelo ya iba con retraso… en vez de salir a las 19:20, nos daban para las 20:00, pero yo ya sabía antes de nada, que esto iba a pasar, sieeeeempre pasa… El vuelo fue bastante pesado la verdad, estuve completamente rodeada de niños y un pobre gigantón que no le cabían las piernas le tocó detrás de mí, y los viajes que me daba cada vez que se movía… la idea e intención de dormir durante el vuelo, se fue esfumando… Pero por fin llegué, no podía creer que recorrería el finger, esperaría a la maleta y al salir iba a poder abrazarla de nuevo… creo que Summer no se puede hacer una idea de cómo fue ese abrazo para mí, de cómo son sus abrazos… entre miradas y caricias furtivas de camino al coche, por fin en el ascensor, volvió a besarme y esa creencia suya de que después de tanto tiempo no sabría cómo besarme, simplemente se desmoronó… Cenamos en un restaurante griego buenísimo en Santa Cruz, caminamos hasta una heladería artesanal y nos sentamos en el nuevo lago de la Plaza de España a comérnoslo… y es que a pesar de estar agotada, no podía dejar de mirarla, estaba más guapa que la última vez que la ví, sin ninguna duda.
Volvimos a su casa, y me costaba creer estar allí de nuevo, me costaba creer que iba a volver a dormir con ella, es una de las mejores sensaciones que he podido experimentar, y espero seguir haciéndolo :$
Al día siguiente por la tarde, cogíamos el barco rumbo a La Gomera, para pasar unos días solitas, rodeadas de sol, playa, mar y… lagartos (jijiji). En teoría iba a aburrirme, porque no había nada en esa islita, porque “solamente” iba a estar ella… lo que no sabía es que ella era lo único que necesitaba en esa isla. Fueron 4 días de “vivir” con ella, acostarme cada día a su lado y levantarme igualmente, comer fuera, preparar la comida en la casa, pasear, dejarme enseñar, aprender, reír, compartir, convivir… el viernes por la tarde cogimos el barco de vuelta a Tenerife entre esperas y risas (algún día nos arrepentiremos de reírnos tanto de la gente…), cenamos, fuimos al cine a ver Wall-E (una película genial por cierto) y salimos con algunos de sus amigos. A algunos ya los conocía, pero a su mejor amiga no, y eso… sonará a bobada pero era algo que me daba “respeto”, es de las partes más importantes de su vida y no quería que pensara que soy idiota (algo que no sería raro…). Al final creo que no fue tan mal (aunque ayer me enteré de que parecí más tímida de lo que seguramente soy, no sé si será bueno o malo...) y conseguí no parecer demasiado boba xD (creo).
El sábado no nos levantamos muy tarde, a pesar de habernos ido a la cama a eso de las 4 y algo, y una vez más me desperté entre caricias y besitos, lo adoro… comimos en Tony Roma’s y por la tarde fuimos de “compras” (porque no me compré nada, basta que busque algo para no comprar nada) con su mejor amiga. Nos pasamos la tarde viendo las olimpiadas mientras jugábamos con la gata (que está loca, completamente desquiciada…), hasta que fuimos a echarnos una siestita… fuimos a cenar unos perritos buenísimos y salimos un ratito a tomar algo, pero volvimos a casa medio pronto, que Summer estaba cansada la pobre, y no quería que condujera con sueño (además, ya me apetecía abrazarla de nuevo…). El domingo decidimos tener día tranquilo, y tanto, porque sin darnos cuenta, nos despertamos a la una y media de la tarde, y entre remolonear, no dejar que se levantara (ui qué cosas digo), y que después nos ducháramos, se nos hizo montón de tarde. Fuimos a comer a un italiano en Santa Cruz (rico, rico) y después al Puerto cine a ver Post Data: te quiero. Aprovechando que estábamos ya en el puerto, nos dimos una vueltita, que es precioso, y en busca de nuestras “pulseras de verano”, que una vez más, no encontramos… ¬¬ Al final, después de tanta vuelta, acabamos cenando una hamburguesa y un perrito descomunales con papas fritas, y donde nos prometimos dejar de comer guarradas ya de una vez, que apenas podía caminar bien después de meterme semejante hamburguesa… volvimos a casa y caímos rendidas en la cama, aunque bueno, estuve un rato en uno de esos momentos en los que piensas, reflexionas, meditas… lo único que se escuchaba era su respiración… era la última noche que pasábamos juntas.
Nos levantamos el lunes con el horrible sonido de la alarma, ya casi ni me acordaba lo que era eso. Nos duchamos y fuimos al ginecólogo, que Summer tenía cita y después de comprobar que todo estaba perfectamente, fuimos a comer a un restaurante cerca de su casa, lo que nos permitió, dormir otro poquito antes de ir al aeropuerto. Estando abrazada a su lado, me daba cuenta de que no quería irme, no quería separarme de eso, pero una vez más, ese avión que tantas veces nos unía, ahora nos “separaba” y esa sensación la odiaba.
Nunca me acostumbraré a eso de no verte, no poder tocarte, no poder abrazarte, besarte, escucharte a mi lado, porque te llevo tan dentro, que por muchas veces que tu o yo, tengamos que coger un avión que nos separe físicamente, nada me hará no echarte de menos.
PD: Una vez me dijiste que conseguía hacerte estremecer, sentir mariposas, sonreír… sólo espero no haberlo dejado de hacer, no dejarlo de hacer.
"y quiero que vengas conmigo, a cualquier otra parte..."
Cómo no, el vuelo ya iba con retraso… en vez de salir a las 19:20, nos daban para las 20:00, pero yo ya sabía antes de nada, que esto iba a pasar, sieeeeempre pasa… El vuelo fue bastante pesado la verdad, estuve completamente rodeada de niños y un pobre gigantón que no le cabían las piernas le tocó detrás de mí, y los viajes que me daba cada vez que se movía… la idea e intención de dormir durante el vuelo, se fue esfumando… Pero por fin llegué, no podía creer que recorrería el finger, esperaría a la maleta y al salir iba a poder abrazarla de nuevo… creo que Summer no se puede hacer una idea de cómo fue ese abrazo para mí, de cómo son sus abrazos… entre miradas y caricias furtivas de camino al coche, por fin en el ascensor, volvió a besarme y esa creencia suya de que después de tanto tiempo no sabría cómo besarme, simplemente se desmoronó… Cenamos en un restaurante griego buenísimo en Santa Cruz, caminamos hasta una heladería artesanal y nos sentamos en el nuevo lago de la Plaza de España a comérnoslo… y es que a pesar de estar agotada, no podía dejar de mirarla, estaba más guapa que la última vez que la ví, sin ninguna duda.
Volvimos a su casa, y me costaba creer estar allí de nuevo, me costaba creer que iba a volver a dormir con ella, es una de las mejores sensaciones que he podido experimentar, y espero seguir haciéndolo :$
Al día siguiente por la tarde, cogíamos el barco rumbo a La Gomera, para pasar unos días solitas, rodeadas de sol, playa, mar y… lagartos (jijiji). En teoría iba a aburrirme, porque no había nada en esa islita, porque “solamente” iba a estar ella… lo que no sabía es que ella era lo único que necesitaba en esa isla. Fueron 4 días de “vivir” con ella, acostarme cada día a su lado y levantarme igualmente, comer fuera, preparar la comida en la casa, pasear, dejarme enseñar, aprender, reír, compartir, convivir… el viernes por la tarde cogimos el barco de vuelta a Tenerife entre esperas y risas (algún día nos arrepentiremos de reírnos tanto de la gente…), cenamos, fuimos al cine a ver Wall-E (una película genial por cierto) y salimos con algunos de sus amigos. A algunos ya los conocía, pero a su mejor amiga no, y eso… sonará a bobada pero era algo que me daba “respeto”, es de las partes más importantes de su vida y no quería que pensara que soy idiota (algo que no sería raro…). Al final creo que no fue tan mal (aunque ayer me enteré de que parecí más tímida de lo que seguramente soy, no sé si será bueno o malo...) y conseguí no parecer demasiado boba xD (creo).
El sábado no nos levantamos muy tarde, a pesar de habernos ido a la cama a eso de las 4 y algo, y una vez más me desperté entre caricias y besitos, lo adoro… comimos en Tony Roma’s y por la tarde fuimos de “compras” (porque no me compré nada, basta que busque algo para no comprar nada) con su mejor amiga. Nos pasamos la tarde viendo las olimpiadas mientras jugábamos con la gata (que está loca, completamente desquiciada…), hasta que fuimos a echarnos una siestita… fuimos a cenar unos perritos buenísimos y salimos un ratito a tomar algo, pero volvimos a casa medio pronto, que Summer estaba cansada la pobre, y no quería que condujera con sueño (además, ya me apetecía abrazarla de nuevo…). El domingo decidimos tener día tranquilo, y tanto, porque sin darnos cuenta, nos despertamos a la una y media de la tarde, y entre remolonear, no dejar que se levantara (ui qué cosas digo), y que después nos ducháramos, se nos hizo montón de tarde. Fuimos a comer a un italiano en Santa Cruz (rico, rico) y después al Puerto cine a ver Post Data: te quiero. Aprovechando que estábamos ya en el puerto, nos dimos una vueltita, que es precioso, y en busca de nuestras “pulseras de verano”, que una vez más, no encontramos… ¬¬ Al final, después de tanta vuelta, acabamos cenando una hamburguesa y un perrito descomunales con papas fritas, y donde nos prometimos dejar de comer guarradas ya de una vez, que apenas podía caminar bien después de meterme semejante hamburguesa… volvimos a casa y caímos rendidas en la cama, aunque bueno, estuve un rato en uno de esos momentos en los que piensas, reflexionas, meditas… lo único que se escuchaba era su respiración… era la última noche que pasábamos juntas.
Nos levantamos el lunes con el horrible sonido de la alarma, ya casi ni me acordaba lo que era eso. Nos duchamos y fuimos al ginecólogo, que Summer tenía cita y después de comprobar que todo estaba perfectamente, fuimos a comer a un restaurante cerca de su casa, lo que nos permitió, dormir otro poquito antes de ir al aeropuerto. Estando abrazada a su lado, me daba cuenta de que no quería irme, no quería separarme de eso, pero una vez más, ese avión que tantas veces nos unía, ahora nos “separaba” y esa sensación la odiaba.
Nunca me acostumbraré a eso de no verte, no poder tocarte, no poder abrazarte, besarte, escucharte a mi lado, porque te llevo tan dentro, que por muchas veces que tu o yo, tengamos que coger un avión que nos separe físicamente, nada me hará no echarte de menos.
PD: Una vez me dijiste que conseguía hacerte estremecer, sentir mariposas, sonreír… sólo espero no haberlo dejado de hacer, no dejarlo de hacer.
"y quiero que vengas conmigo, a cualquier otra parte..."
Después de 33 días...
... vuelo hasta sus brazos... por fin llegaron mis vacaciones y eso significa que esta tarde cojo un avión, uno igualito al que nos “separa”, pero esta vez, nos “une”. No quisiera “gastar” mis vacaciones de ningún otro modo, porque el destino quizá es lo de menos, lo importante es que Ella está hacia donde me dirijo.
Será una tontería, pero estoy nerviosa, creo que desde que he abierto los ojos esta mañana… porque sé que después de tantos días (demasiados…), voy a poder volver a abrazarla, dormir junto a ella, caminar a su lado, reír juntas… no puedo evitar recordar la primera vez que fui a buscarla al aeropuerto, la primera vez que vino a Madrid, qué nerviosa estaba… y cuando me escapé a verla yo allí, y cuando volvió, y… y prácticamente me siento así de nuevo, después de más de un año, me sigo sintiendo de alguna manera igual que todas esas ocasiones. Un “nudo” en el estómago, ansiedad por que llegue el momento de bajarme del avión para llamarla y decir: “ya estoy aquí”, necesidad de verla de una vez. Pero con el aliciente de que ya sé lo maravilloso que es estar con ella, y de que me sorprende cada vez, dándome cuenta de que cada día todo esto merece más la pena.
Es un sitio con encanto, mucho encanto… ya he estado varias veces allí y lo tengo más que comprobado, pero sobre todo desde que supe que Summer era de allí. Puedes estar paseando y al doblar la esquina puedes encontrarte con un paisaje que te deja la boca abierta, puedes encontrarte con gente que conociste años atrás, o simplemente, conocer gente nueva, gente que te admite sin ningún tipo de reparo y te ofrece lo que tienen. Es este sitio, y es maravilloso, sobre todo, porque ella está ahí esperándome.
Tenerife Amable :)
PD: Hasta dentro de una semanita!!!!
PD2: Qué te parecería dormir esta noche conmigo? y mañana, y pasado, y...
PD3: Ya voy mi niña, ya voy :)
Será una tontería, pero estoy nerviosa, creo que desde que he abierto los ojos esta mañana… porque sé que después de tantos días (demasiados…), voy a poder volver a abrazarla, dormir junto a ella, caminar a su lado, reír juntas… no puedo evitar recordar la primera vez que fui a buscarla al aeropuerto, la primera vez que vino a Madrid, qué nerviosa estaba… y cuando me escapé a verla yo allí, y cuando volvió, y… y prácticamente me siento así de nuevo, después de más de un año, me sigo sintiendo de alguna manera igual que todas esas ocasiones. Un “nudo” en el estómago, ansiedad por que llegue el momento de bajarme del avión para llamarla y decir: “ya estoy aquí”, necesidad de verla de una vez. Pero con el aliciente de que ya sé lo maravilloso que es estar con ella, y de que me sorprende cada vez, dándome cuenta de que cada día todo esto merece más la pena.
Es un sitio con encanto, mucho encanto… ya he estado varias veces allí y lo tengo más que comprobado, pero sobre todo desde que supe que Summer era de allí. Puedes estar paseando y al doblar la esquina puedes encontrarte con un paisaje que te deja la boca abierta, puedes encontrarte con gente que conociste años atrás, o simplemente, conocer gente nueva, gente que te admite sin ningún tipo de reparo y te ofrece lo que tienen. Es este sitio, y es maravilloso, sobre todo, porque ella está ahí esperándome.
Tenerife Amable :)
PD: Hasta dentro de una semanita!!!!
PD2: Qué te parecería dormir esta noche conmigo? y mañana, y pasado, y...
PD3: Ya voy mi niña, ya voy :)