Si los ángeles se rinden...
Ángel... así me solía llamar May, me decía que era porque yo le daba esperanza...
Esperanza... una palabra que me ha dominado en muchos momentos de mi vida, quizá en demasiados, y también de la cual ahora carezco.
Esperaba el día en el que May me llamara para decirme que se había equivocado, que volvieramos, que todo iba a ser como antes, y esperaba y esperaba... fue una llamada que nunca llegó, ella consideró que el estar en una relación le cerraba puertas que le podían conducir hacia otros mundos y otras experiencias, y siempre lo respeté, e incluso de alguna manera lo comprendí, porque pensaba que alomejor al final cambiaría de opinión en algún momento, ya que lo que tuvimos me parecía demasiado especial para que acabara así, pero no, muchas veces pienso que solamente yo lo vivi de aquella manera... y esa era una de las cosas que mas me mataba, que no sabía si había vivido una realidad, si todo lo que habiamos vivido, experimentado y compartido juntas habia sido real, porque parecía que yo era la unica persona que lo habia vivido de esa forma tan intensa, la unica que habia sentido esa explosion de sensaciones con una simple mirada, la que habria dado su vida por la felicidad de ella... todo parecia tan real, yo lo sentía así, y los primeros meses así fue, pero no soy capaz de decir en qué momento ella empezó a dejar de vivir dentro de nuestro mundo. Pensé que si me esfrozaba lo suficiente, ella querría quedarse a mi lado, pensé que si lo daba todo, volverían las cosas a ser como antes, pensé que yo sola podría con todo, pero resultó que yo no le bastaba y no podía darle más, no podía darle lo que no tenía. Nunca supe lo que era estar realmente vacía hasta ese momento, lo di todo y me vacié por completo, estaba agotada, inutil... Seguíamos viendonos, para ella era un juego, a mi me daba la vida cada encuentro, aunque sabia perfectamente que cada noche al llegar a casa, mi cama seguiría vacía, mi vida seguiría vacía y yo seguiría vacía, aunque tuviera ganas de dormir y no despertar jamás, el estar de alguna manera con ella, me compensaba. Ainkara me decía que dejara de hacerlo, que no la viera, que me estaba matando poco a poco esa situación, sobre todo porque de alguna manera, yo seguía atada a ella, y no tenía por qué, se supone que ya no estabamos juntas, pero me negaba a verlo así.
Pasaba el tiempo y yo seguía igual, o más bien, peor... me iba enterando de cosas que realmente no se si me hubiera gustado saber, de cosas que pasaron mientras que estabamos juntas, infidelidades (conocidas y desconocidas), secretismos en cuanto a lo que tuvimos, actitudes... tampoco es plan sacar trapos sucios, no es mi estilo, pero cada pequeña cosa que iba sabiendo era como otro puñal en mi espalda. Dentro de mí, seguía esa pequeña esperanza, esa pequeña llamita que aún daba calor al deseo y al pensamiento de que todo volvería a ser como antes, de que me volviera a coger la mano, de que volviera a mirarme de aquella manera, pero con el tiempo, simplemente deseaba que lo que habíamos tenido hubiera sido verdad, que no sólo yo hubiera sido la única que lo había vivido de esa forma, porque fue una historia con dos protagonistas.
Nos veíamos, y durante unas horas volvía a ser feliz... salíamos de aquella habitación y toda la puta realidad me daba de nuevo un golpe, y era así cada vez, hasta que llegué a tal punto, que dejé de sentir nada, absolutamente nada, todo aquello había conseguido que nada ni nadie me importase. Me convertí en la persona mas indeseable que os podáis imaginar, no hay nada peor que ser alguien que no siente nada en absoluto, que no le importa nada, que no quiere nada ni espera nada de nadie, me aparté de todo el mundo, justo de las personas que más me importaban y que más se preocupaban por mi, me abandoné a mi misma, ya nada tenía sentido. Me encerré en mi misma, y no dejaba a nada ni a nadie entrar ahí dentro, era demasiado feo, demasiado desagradable como para que nadie quisiera verlo, y no podía permitir que nadie más me hicera daño, así que la decisión, por muy triste que parezca, fué fácil, desaparecer. Conocía a gente diversa, y unicamente buscaba en ellos el poder evadirme durante un rato, el divertirme, nada serio, nada profundo, nada que pudiera comprometerme, ya que para mía la palabra compromiso no existía.
Siento vergüenza al recordarlo, y al escribirlo aquí, vergüenza de que os deis cuenta de que todo me superó, que no soy tan fuerte, pero es lo que pasó, no es ni bonito, ni agradable, pero la verdad y or muy feo que sea, merece estar aquí. Cuando creé este pequeño rincón, sabía que iba a escribir parte de mi vida, y esa parte comprende todos mis errores, y uno de los muchos que cometí, es éste, así que tarde o temprano, tenía que aparecer el momento en el que me dí por vencida, en el que fui una cobarde y me convertí en lo que yo siempre había odiado, una persona fría, sin sentimientos, a la que no le importaba nada, que era lo más peligroso de todo...
Podeis decirme de todo, por haberme comportado así, porque si, porque lo merezco, porque me equivoqué, porque soy lo más lejano a ser perfecta y porque hice daño a mucha gente, pero no habría sido honesto omitir todo esto, si se cuenta la historia, se cuenta toda la historia, sin versiones.
"I know there's something in the wake of your smile.
I get a notion from the look in your eyes.
You've built a love but that love falls apart.
Your little piece of heaven turns too dark..".
Esperanza... una palabra que me ha dominado en muchos momentos de mi vida, quizá en demasiados, y también de la cual ahora carezco.
Esperaba el día en el que May me llamara para decirme que se había equivocado, que volvieramos, que todo iba a ser como antes, y esperaba y esperaba... fue una llamada que nunca llegó, ella consideró que el estar en una relación le cerraba puertas que le podían conducir hacia otros mundos y otras experiencias, y siempre lo respeté, e incluso de alguna manera lo comprendí, porque pensaba que alomejor al final cambiaría de opinión en algún momento, ya que lo que tuvimos me parecía demasiado especial para que acabara así, pero no, muchas veces pienso que solamente yo lo vivi de aquella manera... y esa era una de las cosas que mas me mataba, que no sabía si había vivido una realidad, si todo lo que habiamos vivido, experimentado y compartido juntas habia sido real, porque parecía que yo era la unica persona que lo habia vivido de esa forma tan intensa, la unica que habia sentido esa explosion de sensaciones con una simple mirada, la que habria dado su vida por la felicidad de ella... todo parecia tan real, yo lo sentía así, y los primeros meses así fue, pero no soy capaz de decir en qué momento ella empezó a dejar de vivir dentro de nuestro mundo. Pensé que si me esfrozaba lo suficiente, ella querría quedarse a mi lado, pensé que si lo daba todo, volverían las cosas a ser como antes, pensé que yo sola podría con todo, pero resultó que yo no le bastaba y no podía darle más, no podía darle lo que no tenía. Nunca supe lo que era estar realmente vacía hasta ese momento, lo di todo y me vacié por completo, estaba agotada, inutil... Seguíamos viendonos, para ella era un juego, a mi me daba la vida cada encuentro, aunque sabia perfectamente que cada noche al llegar a casa, mi cama seguiría vacía, mi vida seguiría vacía y yo seguiría vacía, aunque tuviera ganas de dormir y no despertar jamás, el estar de alguna manera con ella, me compensaba. Ainkara me decía que dejara de hacerlo, que no la viera, que me estaba matando poco a poco esa situación, sobre todo porque de alguna manera, yo seguía atada a ella, y no tenía por qué, se supone que ya no estabamos juntas, pero me negaba a verlo así.
Pasaba el tiempo y yo seguía igual, o más bien, peor... me iba enterando de cosas que realmente no se si me hubiera gustado saber, de cosas que pasaron mientras que estabamos juntas, infidelidades (conocidas y desconocidas), secretismos en cuanto a lo que tuvimos, actitudes... tampoco es plan sacar trapos sucios, no es mi estilo, pero cada pequeña cosa que iba sabiendo era como otro puñal en mi espalda. Dentro de mí, seguía esa pequeña esperanza, esa pequeña llamita que aún daba calor al deseo y al pensamiento de que todo volvería a ser como antes, de que me volviera a coger la mano, de que volviera a mirarme de aquella manera, pero con el tiempo, simplemente deseaba que lo que habíamos tenido hubiera sido verdad, que no sólo yo hubiera sido la única que lo había vivido de esa forma, porque fue una historia con dos protagonistas.
Nos veíamos, y durante unas horas volvía a ser feliz... salíamos de aquella habitación y toda la puta realidad me daba de nuevo un golpe, y era así cada vez, hasta que llegué a tal punto, que dejé de sentir nada, absolutamente nada, todo aquello había conseguido que nada ni nadie me importase. Me convertí en la persona mas indeseable que os podáis imaginar, no hay nada peor que ser alguien que no siente nada en absoluto, que no le importa nada, que no quiere nada ni espera nada de nadie, me aparté de todo el mundo, justo de las personas que más me importaban y que más se preocupaban por mi, me abandoné a mi misma, ya nada tenía sentido. Me encerré en mi misma, y no dejaba a nada ni a nadie entrar ahí dentro, era demasiado feo, demasiado desagradable como para que nadie quisiera verlo, y no podía permitir que nadie más me hicera daño, así que la decisión, por muy triste que parezca, fué fácil, desaparecer. Conocía a gente diversa, y unicamente buscaba en ellos el poder evadirme durante un rato, el divertirme, nada serio, nada profundo, nada que pudiera comprometerme, ya que para mía la palabra compromiso no existía.
Siento vergüenza al recordarlo, y al escribirlo aquí, vergüenza de que os deis cuenta de que todo me superó, que no soy tan fuerte, pero es lo que pasó, no es ni bonito, ni agradable, pero la verdad y or muy feo que sea, merece estar aquí. Cuando creé este pequeño rincón, sabía que iba a escribir parte de mi vida, y esa parte comprende todos mis errores, y uno de los muchos que cometí, es éste, así que tarde o temprano, tenía que aparecer el momento en el que me dí por vencida, en el que fui una cobarde y me convertí en lo que yo siempre había odiado, una persona fría, sin sentimientos, a la que no le importaba nada, que era lo más peligroso de todo...
Podeis decirme de todo, por haberme comportado así, porque si, porque lo merezco, porque me equivoqué, porque soy lo más lejano a ser perfecta y porque hice daño a mucha gente, pero no habría sido honesto omitir todo esto, si se cuenta la historia, se cuenta toda la historia, sin versiones.
"I know there's something in the wake of your smile.
I get a notion from the look in your eyes.
You've built a love but that love falls apart.
Your little piece of heaven turns too dark..".
Comentario:
Pff.. no sabes hasta que punto puedo llegar a entenderte..
De todo se aprende..
Un besote corazón
De todo se aprende..
Un besote corazón
Comentario:
Me siento identificada con muchas de las coasas que dices en el post. Ahora tengo esos sentiemitnos de los que hablas, la esperanza es lo último que se pierde, para bien o para mal... Que te equivoques no quiere decir que no seas fuerte, y que la situación te supere tampoco. Todos tenemos nuestros momentos y hay veces que podemos controlarlo mejor y otras que nos cuesta... no te puedes culpar por haber cometido un error. Además, de todo se aprende!un besito enrme y gracias por compartirlo con nosotros, que imagino que no habrá sido fácil!
Comentario:
bueno, siempre queda esa tonta esperanza... te entiendo. Y bueno, el hecho de contarlo todo, superas una barrera bien alta llamada vergüenza, y es un paso mas para mejorar tu persona, tu alma. Todos aprendemos de situaciones como esa. Supongio que a todos nos ha pasado alguna vez algo parecido.
que te vaya bien
que te vaya bien
Comentario:
Yo creo que lo importante es que hayas aprendido de los errores del pasado y que te sirvieran para seguir adelante! Ademas a veces viene bien tocar fondo para asì levantarnos con más fuerza!
besikos
besikos
Comentario:
Pues eso cariño, simplemente, listen to your heart no?? Y el que venga detrás, q arree...