Regalo de cumpleaños, 1ª Parte...
Bueno, pues aquí estoy, ya más fresca y despierta que hace unas horas (después de un cafelito al terminar de comer, y de una buena siesta soñando con quien todos sabemos… es normal) y estoy contenta la verdad, -a pesar de que sienta un nudo, un vacío que siempre aparece cuando Summer y yo nos separamos…- contenta y desde hace ya muchas semanas…
Bueno os cuento: yo llevaba ya tiempo maquinando qué regalarle por su cumpleaños que era el 3 de agosto. No quería que fuese cualquier cosa, lo primero que me encontrase y me pareciera medio mono y apropiado para regalar, quería que fuese algo mío, que significara algo para ella, que tuviera que ver con ella o nosotras…
La verdad que era algo complicado, porque es de esas chicas que dicen “si es que no quiero nada en concreto, no necesito nada” entonces se me hizo un poco cuesta arriba el averiguar qué podría regalarle, tenía que darle bien al coco, y de forma efectiva, porque con el tema del trabajo se me echaban los días encima, y de qué manera…
Era irónico, porque muchas veces me venía a la cabeza el hecho de que se iba a ir a Tenerife a estar con la familia y amigos, que después de habernos separado por mi viaje a Turquía, pasaría lo mismo otra vez, y no nos íbamos a ver hasta el 5 de septiembre que volvería, me venía a la cabeza, la sacudía y lo borraba instantáneamente, no podía estar pensando en esas cosas y no aprovechar el momento… cuando se me iluminó todo al pensar: “si normalmente tengo varios días entre semana libres, puedo aprovechar para dar el saltito…mmm…” así que me puse a mirar billetes como una posesa, para ver si cuando no trabajaba había algo, porque así me ahorro el pedir vacaciones, que quiero reservarlas para otro viajecito, pero esta vez con ella. Hablábamos y le decía que me dolía montón, pero que no podía escaparme a ir a verla, que estaban por las nubes los billetes y no tenia un duro… al principio era verdad, pero mira, quería hacerlo y si al final lo conseguía, no querría gastármelo en ninguna otra cosa, así que, a por ello. Encontré uno que se ajustaba bastante al horario que tenía yo de trabajo (llegaría el martes a eso de las 21:30 y me iba el viernes a las 15:45, así que por lo menos, el día de su cumpleaños, estaría con ella, aunque fuera un ratillo…) y me alié con una de sus amigas, para tener una compinche en el plan, que iba informándome de los movimientos de Summer, y que se encargaría de tenerla ocupada el martes por la tarde-noche, que llegaría yo. Así que nada, billete reservado y al día siguiente (jueves) fui a la FNAC a buscarlo, con la excusa de ir a mirar unos libros de literatura para el curso jijiji. Me entraban dudas sobre si le gustaría que me presentara allí de improviso, sin avisar, porque se me ocurrían mil situaciones, y cada cual con un resultado más enrevesado que el anterior… así que le mande un último mensaje a Xurri (su amiga/mi aliada) preguntándoselo y me dijo que no me preocupara, que le iba a gustar. Sólo necesitaba ese empujón, así que lo compré, y desde que tuve el billete en mi mano me entró un nerviosismo que era consciente que Summer me iba a notar cuando habláramos… que esta mujer me nota todo, será posible…
Aparte de ir, también quería llevarle algún detallito, no sé, no me parecía “suficiente” con ir a verla. Así que pensé que alomejor, podría gustarle que le diera algo para que me sintiera más cerca (no penséis cosas raras que os veo…) y como me estuvo diciendo la semana anterior que ojala pudiera ir conmigo a la piscina, y a comer, y a dar un paseo y y y… (palabras textuales jeje, no te me enfades, que sabes que yo alguna vez tartamudeo hablando contigo… :$) pues pensé que como iba sola, llevarme la cámara de fotos conmigo y hacerme unas fotillos y unos videos (sí, se me va). Así que si habéis visto a una chica de metro sesenta, morena, de pelo castaño oscuro, con gafas de sol, hablando sola con una cámara en la mano mientras caminaba, seguramente era yo…
Además, me acordé que Summer, cuando nos conocimos en Madrid, me regaló un cd con música, que como ella decía, era como nuestra “banda sonora”, con canciones que compartíamos la una con la otra, y las que ella escuchaba mientras hablábamos todas aquellas noches. Así que, decidí seguir completando esa “banda sonora” con otro cd, con música que no pudo grabar en el suyo, y otras mías (a cada cual más rara…).
Cuando estaba en Turquía compré un libro, encuadernado en cuero, en el que empecé a escribir un pequeño diario del viaje, contando todo, que al final decidí que era para ella, pero al volver no me dio tiempo a acabarlo, así que se lo daría esta vez. Escribí desde que me despedí de ella el día anterior al viaje, hasta volver a vernos, el resto del libro está en blanco, por escribir, por compartir, y si ella quiere, que lo siga. Y por último, pasé todas las conversaciones del Messenger a un documento de Word, porque no podía pasárselas directamente, no podía leerlas en su ordenador, a saber por qué. Al final conté las páginas y…más de 4000 páginas… eso sí, leí todo y fue volver a revivirlo, como pasito a pasito nos acercábamos mas, pero aún así, no podría decir cuando fue el momento en el que empezaron a “cambiar” las cosas…
Así que ya tenía todo, sólo faltaba la maleta, que madre mía que destrozo… y ocultar mi nerviosismo e inseguridad, cosa difícil, porque me había pasado casi dos meses contandole todo lo que se me pasba por la cabeza, y se me hacía un poco complicado, lo cierto es que alguna vez que otra, estuvo a punto de escaparseme…
Y sigo luego, que me voy a tomar un heladito con Uther, que hace montón que no le veo, desde Turquía prácticamente, y me apetece montón. Ya os contaré el resto de la aventurilla… sed buenos esta noche!!!
"Es esa persona, en la que no puedo evitar pensar al mirar la puesta de sol"
Bueno os cuento: yo llevaba ya tiempo maquinando qué regalarle por su cumpleaños que era el 3 de agosto. No quería que fuese cualquier cosa, lo primero que me encontrase y me pareciera medio mono y apropiado para regalar, quería que fuese algo mío, que significara algo para ella, que tuviera que ver con ella o nosotras…
La verdad que era algo complicado, porque es de esas chicas que dicen “si es que no quiero nada en concreto, no necesito nada” entonces se me hizo un poco cuesta arriba el averiguar qué podría regalarle, tenía que darle bien al coco, y de forma efectiva, porque con el tema del trabajo se me echaban los días encima, y de qué manera…
Era irónico, porque muchas veces me venía a la cabeza el hecho de que se iba a ir a Tenerife a estar con la familia y amigos, que después de habernos separado por mi viaje a Turquía, pasaría lo mismo otra vez, y no nos íbamos a ver hasta el 5 de septiembre que volvería, me venía a la cabeza, la sacudía y lo borraba instantáneamente, no podía estar pensando en esas cosas y no aprovechar el momento… cuando se me iluminó todo al pensar: “si normalmente tengo varios días entre semana libres, puedo aprovechar para dar el saltito…mmm…” así que me puse a mirar billetes como una posesa, para ver si cuando no trabajaba había algo, porque así me ahorro el pedir vacaciones, que quiero reservarlas para otro viajecito, pero esta vez con ella. Hablábamos y le decía que me dolía montón, pero que no podía escaparme a ir a verla, que estaban por las nubes los billetes y no tenia un duro… al principio era verdad, pero mira, quería hacerlo y si al final lo conseguía, no querría gastármelo en ninguna otra cosa, así que, a por ello. Encontré uno que se ajustaba bastante al horario que tenía yo de trabajo (llegaría el martes a eso de las 21:30 y me iba el viernes a las 15:45, así que por lo menos, el día de su cumpleaños, estaría con ella, aunque fuera un ratillo…) y me alié con una de sus amigas, para tener una compinche en el plan, que iba informándome de los movimientos de Summer, y que se encargaría de tenerla ocupada el martes por la tarde-noche, que llegaría yo. Así que nada, billete reservado y al día siguiente (jueves) fui a la FNAC a buscarlo, con la excusa de ir a mirar unos libros de literatura para el curso jijiji. Me entraban dudas sobre si le gustaría que me presentara allí de improviso, sin avisar, porque se me ocurrían mil situaciones, y cada cual con un resultado más enrevesado que el anterior… así que le mande un último mensaje a Xurri (su amiga/mi aliada) preguntándoselo y me dijo que no me preocupara, que le iba a gustar. Sólo necesitaba ese empujón, así que lo compré, y desde que tuve el billete en mi mano me entró un nerviosismo que era consciente que Summer me iba a notar cuando habláramos… que esta mujer me nota todo, será posible…
Aparte de ir, también quería llevarle algún detallito, no sé, no me parecía “suficiente” con ir a verla. Así que pensé que alomejor, podría gustarle que le diera algo para que me sintiera más cerca (no penséis cosas raras que os veo…) y como me estuvo diciendo la semana anterior que ojala pudiera ir conmigo a la piscina, y a comer, y a dar un paseo y y y… (palabras textuales jeje, no te me enfades, que sabes que yo alguna vez tartamudeo hablando contigo… :$) pues pensé que como iba sola, llevarme la cámara de fotos conmigo y hacerme unas fotillos y unos videos (sí, se me va). Así que si habéis visto a una chica de metro sesenta, morena, de pelo castaño oscuro, con gafas de sol, hablando sola con una cámara en la mano mientras caminaba, seguramente era yo…
Además, me acordé que Summer, cuando nos conocimos en Madrid, me regaló un cd con música, que como ella decía, era como nuestra “banda sonora”, con canciones que compartíamos la una con la otra, y las que ella escuchaba mientras hablábamos todas aquellas noches. Así que, decidí seguir completando esa “banda sonora” con otro cd, con música que no pudo grabar en el suyo, y otras mías (a cada cual más rara…).
Cuando estaba en Turquía compré un libro, encuadernado en cuero, en el que empecé a escribir un pequeño diario del viaje, contando todo, que al final decidí que era para ella, pero al volver no me dio tiempo a acabarlo, así que se lo daría esta vez. Escribí desde que me despedí de ella el día anterior al viaje, hasta volver a vernos, el resto del libro está en blanco, por escribir, por compartir, y si ella quiere, que lo siga. Y por último, pasé todas las conversaciones del Messenger a un documento de Word, porque no podía pasárselas directamente, no podía leerlas en su ordenador, a saber por qué. Al final conté las páginas y…más de 4000 páginas… eso sí, leí todo y fue volver a revivirlo, como pasito a pasito nos acercábamos mas, pero aún así, no podría decir cuando fue el momento en el que empezaron a “cambiar” las cosas…
Así que ya tenía todo, sólo faltaba la maleta, que madre mía que destrozo… y ocultar mi nerviosismo e inseguridad, cosa difícil, porque me había pasado casi dos meses contandole todo lo que se me pasba por la cabeza, y se me hacía un poco complicado, lo cierto es que alguna vez que otra, estuvo a punto de escaparseme…
Y sigo luego, que me voy a tomar un heladito con Uther, que hace montón que no le veo, desde Turquía prácticamente, y me apetece montón. Ya os contaré el resto de la aventurilla… sed buenos esta noche!!!
"Es esa persona, en la que no puedo evitar pensar al mirar la puesta de sol"
Comentario:
A ver si cuentas cómo fue la llegada... estoy ansiosa... Ummmm
Comentario:
..ese regalo esta muy pero que muy currado... Oleee...
A parte de todo lo que dices, lo que me mas me ha gustado es el detalle del cuaderno...
Un besazo!
A parte de todo lo que dices, lo que me mas me ha gustado es el detalle del cuaderno...
Un besazo!