Breathe me...
Lo que te conté mientras te hacías la dormida...
Acerca de

Después de un tiempo, una aprende la sutil diferencia entre sostener una mano o encadenar un alma, y que una compañía no significa seguridad... Los besos no son contratos, ni los regalos promesas y una empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta. A aprender a construir su camino en el hoy porque, el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes. Una aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que una planta su propio jardín, decora su propia alma, en lugar de esperar que alguien traiga flores. Que realmente puede aguantar, que eres fuerte, que una vale…y con cada adiós... una aprende...
Sindicación
 
Lo más lejos... a tu lado
Una vez más, a estas horas debería estar durmiendo, o por lo menos en posición horizontal pensando en las cosas (o más bien la persona) que suelo pensar antes de dejarme dormir… pero no, soy un “animal” de costumbres nocturnas, ¿qué se le va a hacer? Hace un rato ya que se fue Summer, fue a recogerla su amigo Pirata para salir por ahí. Es algo de lo que ya casi ni me acuerdo de lo que es, porque el trabajo durante estas dos primeras semanas de agosto me tiene atada en casa los fines de semana, pero… el próximo fin de semana las cosas van a cambiar JUAJUAJUA (aunque me han prohibido hacer consumo de mi bebida por excelencia. Las palabras exactas fueron: “te dejas de vodka por muy Absolut que sea”…)
Pero bueno, siendo sincera, realmente lo que más inunda mi cabeza, es que una de las interminables cosas que quiero compartir o volver a compartir con Summer, es salir por ahí de “juerga” nocturna. Como a la mayoría de personas, nos encanta eso de salir con tus amigos a cualquier sitio, estar con ellos, charlar, reír… pues el hecho de poder compartir eso las dos juntas, ya sería para mí algo increíble (últimamente creo que repito mucho esta palabra, entre otras muchas la verdad….). Pero paciencia, que de eso, creo que tengo mucha, y el fin de semana que viene me toca salir, ¡por fin!, y dentro de unas semanas, salir con ella… se me mueve todo por dentro sólo de pensarlo…

Fue verla y olvidarme del carrito del demonio, que no avanzaba y me frenaba. Volver a abrazarla, percibir su aroma, su tacto y ése cálido beso en la mejilla que me terminó de deshacer… Nos encaminamos juntas, los tres (ella, el carrito y yo ¬¬…), hasta que abandoné al segundo en la acera de fuera para meter el macuto en el maletero del coche (a partir de ahora empezaré a mirar al Golf con otros ojos…). Nos sentamos, y me miró… se acercó y me besó rodeándome la cara con sus manos… estando escondidas y a cubierto dentro del coche ya podía hacer lo que llevaba deseando desde el momento que me despedí de ella en el aeropuerto el día que se fue. Sentir sus labios sobre los míos es una sensación que jamás podré explicar, lo que invade mi cuerpo, mi mente y mi alma. Y no sólo eso, sino el instante de antes, el instante de después y la necesidad de volver a besarla de nuevo que me invade durante largo rato hasta el próximo, hasta que no puedo aguantar sin hacerlo. No hay palabras para ello, así que simplemente diré que sentí que volvía a estar en casa.
No habíamos cenado, la muy boba no cenó nada por esperarme y con todo el retraso eran casi las doce y nuestros estómagos ya protestaban (el tuyo siempre protestará más que el mío, lo siento :p). Llamamos a Xurri que estaba con su novia en una terracita, y fuimos para allá con esperanza de pillar la cocina abierta, llegamos con 20 minutos de margen yuju!!. Me alegró montón verlas, me apetecía, ya las conocía de antes en Madrid, y la verdad que me caen bastante bien, además, sabía que tendríamos momentos para estar a solas Summer y yo, así que nada, pedimos la cena y a comer. Cogimos 3 platos: champiñones rellenos de espinacas y queso, carne con verdura rehogada y queso camembert con mermelada de arándanos (todo riquísimo) y más bien engullimos porque el hambre ya no era algo normal. Tomamos algo en otro sitio al lado del puerto, y nos fuimos a casa, que estábamos todas un poco matadas (yo mucho, lo admito).
Llegamos a su casa y me encantó el sitio, apartadito, pero no demasiado alejado del bullicio, y su casa me gustó mucho, incluido el recibiendo de su perrita, que según Summer, me ladró menos de lo normal (no sé yo ¿¿eh??). Después de besos, caricias y miradas furtivas en el silencio de la casa, porque todos dormían, una ducha rápida y una lavada de dientes, nos fuimos a la cama. No tardé ni dos segundos en acurrucarme a su lado, en “mi” hueco, donde me sentía y me siento segura, a salvo, en casa… Al día siguiente partíamos al sur, dónde la muy bobita había alquilado un apartamento para los días que estaba yo allí, para poder estar juntas, para intentar que los 3 días siguientes se transformaran en poco menos que eternos… pero aún teníamos esa noche que compartir. Últimamente tengo el deseo constante de poder manipular el tiempo...

"No importa las vueltas que le dé, todo cobra sentido con que apenas me tiembles lejos de vez en cuando"

PD: Verás tu manañana en el trabajo, mi cara le hará la competencia a los infectados del Resident Evil...
 
Comentario:
Ooohhhh, qué bonito! Jejeje! Seguro que tus compañeros de curro encantados de que alguien llegue un lunes con esa cara de felicidad.
 
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Bueno, y qué es de tu cara esta mañana de lunes? Ya has impregnado el ambiente de felicidad y positivismo? Por aqui sí, así que veremos qué tal por allí...

Un besazo
 
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Casi se me cae la lágrima y todo... snif, snif... Qué bonito!!!!!
 
Comentario:
que bonito!!! es genial leer cosas bonitas, optimistas, y tan sentidas! q se te cae la baba con tu Summer! jeje

me alegro, de verdad

saluditos!!!
No