Esto no es normal... ni mucho menos...
Cuánto tiempo ¿verdad? es que he estado un poco… ocupada… y distraída, y contenta, y alegre, y plena, y capaz de todo, y enérgica, y soñadora, y embelesada, y embobada, y feliz…
Bueno, ya paro, que creo que sabéis a qué me refiero y a quién lo provoca, además de que creo que ya me repito bastante y voy a acabar por cansaros (y por cansar a Summer, que a la pobre la tengo mareada siempre diciéndole las mismas cosas, pero es que… no quiero que se le olvide, ni por asomo…).
La vida sigue más o menos igual, aunque al final las mini vacaciones que teníamos planeadas Summer y yo no van a poder ser… el lugar al que íbamos a escaparnos tuvo lluvias torrenciales este fin de semana y está todo enlodado y con agua hasta las rodillas. Para el miércoles, que era cuando teníamos previsto ir hacia allí, estará más o menos “decente” pero es un viaje muy largo y hemos preferido dejarlo para más adelante, algún puente de éstos que se convierten en acueductos gracias a nosotros los estudiantes jeje.
Ayer pasamos el día en el campo, fuimos Ainkara, su novio (al que aún le busco alias, porque por el que le llamamos todos es demasiado conocido), Summer y yo. Me levanté prontito, porque tenía que comprar las cositas de la ensalada y llegar a tiempo de coger el bus para ir al centro. Había quedado con Summer en Núñez de Balboa, para ir juntas a casa del novio de Ainkara. Esperando al tren en el que iba ella, para subirme yo, la vi, y estaba incluso más guapa que la última vez que la vi (y no exagero…), me levanté como si me hubieran dado un calambrazo, y me metí en el vagón. Venía hacia mí y yo no podía dejar de buscarla con la mirada, me encantan sus besos de “hola”…
Nos reunimos con la parejita y tiramos hacia nuestro destino. El viajecito (porque está a media hora más o menos, no más) ya sabéis, con musiquita, cantando y tarareando y diciendo bobadas (no sé lo que me pasa en los coches, que siempre me vuelvo tonta perdida y acabo cantando, bailando y demás) eso sí, estando Summer a mi ladito, me contuve bastante, que a saber qué pensaría de mí la pobre…
Nos hizo un día genial, comimos, jugamos al Risk (qué paliza me dieron… ya no juego más con Summer…) con unas Coronitas y escuchábamos música, y paseamos por la tarde bajo la lluvia, y de su mano. Nos quedamos todo el día, mucho más de lo previsto, pero fue genial. Ya por la noche estábamos todos cansados (de hacer ¿qué? Ni idea porque no hicimos na de na) y nos tumbamos a ver la tele (pusieron un programa donde salía Jesús Vázquez y por supuesto el tema de la homosexualidad, parece que nos persiguen… jeje) y debatíamos entre nosotros. Era genial estar en un sofá diminuto con Summer, pegadita a ella, aunque no quería contagiarme el resfriado que le había contagiado su hermano, pero… ya sabéis, sarna con gusto no pica, además, que no me lo contagió, yo sigo tan sana como siempre . Me hubiera encantado poder dormir con ella y haberla cuidado un poquito, que la pobre no soporta estar enferma, pero no podía .
Hoy sigue malita, pero bueno, poquito a poco. El martes, cuando salga yo de trabajar, nos vemos, y paso la noche allí con ella, que yo creo que aparte de que querer, es como si me hiciera falta… Me quedaría más tiempo, pero estoy castigada (sí, tengo 21 años y mis padres me castigan, ya lo explicaré porque esto ocuparía un blog entero) y mis hermanas me pueden cubrir hasta el jueves morning, ains, nada como tener de aliadas a tus hermanas gemelas jeje.
La vi ayer, y ya la echo de menos… esto no es normal… ni mucho menos… pero lo mejor, es que me encanta que no lo sea…
"Te sueño aún sin estar dormida..."
Bueno, ya paro, que creo que sabéis a qué me refiero y a quién lo provoca, además de que creo que ya me repito bastante y voy a acabar por cansaros (y por cansar a Summer, que a la pobre la tengo mareada siempre diciéndole las mismas cosas, pero es que… no quiero que se le olvide, ni por asomo…).
La vida sigue más o menos igual, aunque al final las mini vacaciones que teníamos planeadas Summer y yo no van a poder ser… el lugar al que íbamos a escaparnos tuvo lluvias torrenciales este fin de semana y está todo enlodado y con agua hasta las rodillas. Para el miércoles, que era cuando teníamos previsto ir hacia allí, estará más o menos “decente” pero es un viaje muy largo y hemos preferido dejarlo para más adelante, algún puente de éstos que se convierten en acueductos gracias a nosotros los estudiantes jeje.
Ayer pasamos el día en el campo, fuimos Ainkara, su novio (al que aún le busco alias, porque por el que le llamamos todos es demasiado conocido), Summer y yo. Me levanté prontito, porque tenía que comprar las cositas de la ensalada y llegar a tiempo de coger el bus para ir al centro. Había quedado con Summer en Núñez de Balboa, para ir juntas a casa del novio de Ainkara. Esperando al tren en el que iba ella, para subirme yo, la vi, y estaba incluso más guapa que la última vez que la vi (y no exagero…), me levanté como si me hubieran dado un calambrazo, y me metí en el vagón. Venía hacia mí y yo no podía dejar de buscarla con la mirada, me encantan sus besos de “hola”…
Nos reunimos con la parejita y tiramos hacia nuestro destino. El viajecito (porque está a media hora más o menos, no más) ya sabéis, con musiquita, cantando y tarareando y diciendo bobadas (no sé lo que me pasa en los coches, que siempre me vuelvo tonta perdida y acabo cantando, bailando y demás) eso sí, estando Summer a mi ladito, me contuve bastante, que a saber qué pensaría de mí la pobre…
Nos hizo un día genial, comimos, jugamos al Risk (qué paliza me dieron… ya no juego más con Summer…) con unas Coronitas y escuchábamos música, y paseamos por la tarde bajo la lluvia, y de su mano. Nos quedamos todo el día, mucho más de lo previsto, pero fue genial. Ya por la noche estábamos todos cansados (de hacer ¿qué? Ni idea porque no hicimos na de na) y nos tumbamos a ver la tele (pusieron un programa donde salía Jesús Vázquez y por supuesto el tema de la homosexualidad, parece que nos persiguen… jeje) y debatíamos entre nosotros. Era genial estar en un sofá diminuto con Summer, pegadita a ella, aunque no quería contagiarme el resfriado que le había contagiado su hermano, pero… ya sabéis, sarna con gusto no pica, además, que no me lo contagió, yo sigo tan sana como siempre . Me hubiera encantado poder dormir con ella y haberla cuidado un poquito, que la pobre no soporta estar enferma, pero no podía .
Hoy sigue malita, pero bueno, poquito a poco. El martes, cuando salga yo de trabajar, nos vemos, y paso la noche allí con ella, que yo creo que aparte de que querer, es como si me hiciera falta… Me quedaría más tiempo, pero estoy castigada (sí, tengo 21 años y mis padres me castigan, ya lo explicaré porque esto ocuparía un blog entero) y mis hermanas me pueden cubrir hasta el jueves morning, ains, nada como tener de aliadas a tus hermanas gemelas jeje.
La vi ayer, y ya la echo de menos… esto no es normal… ni mucho menos… pero lo mejor, es que me encanta que no lo sea…
"Te sueño aún sin estar dormida..."
Comentario:
Qué bien se está cuando se está bien. ¡¡Feliz desaparición!! A disfrutarla!!!!!
Besiños
Besiños
Comentario:
jeje! me repito, pero...da gusto leerte! Disfruta!
Comentario:
La verdad es que andas desaparecida, pero si eres feliz, nosotras te esperamos.Bss
Comentario:
Qué bien que vuelvas... jejeje, auqnue sabiendo que cuando desapareces lo disfrutas tanto... te lo perdonamos encantadas! un besito!
Comentario:
Qué bien que vuelvas... jejeje, auqnue sabiendo que cuando desapareces lo disfrutas tanto... te lo perdonamos encantadas! un besito!
Comentario:
Anda! yo ayer estuve en una casa de la sierra con una parejita feliz, una chica súper mona, muuuchos soldados, dos lagartos y un pájaro muy "flaco" ¬¬ Jiji! espero q te lo hayas pasado al menos la mitad de bien q yo :D (Me encantó este sábado, tontita :*)