Echando un vistazo atrás...
Ya empezó noviembre… y casi ni me di cuenta. Es increíble la forma en la que pasan los días, el darte cuenta que nada puede frenarlos, por muchas ganas que tengas, sobre todo por la persona con quien los compartes, así que… sólo te queda disfrutarlos, como si fuera el último. Estuve sentada en el césped de la universidad, enfrente de mi facultad, y las hojas volaban en caída libre desde las ramas hasta el suelo, “me encanta el otoño en Madrid” pensé… pero… ¿ya es otoño? Es como un golpe de realidad, ya que hace nada, estaba acabando la primavera y Summer aparecía en mi vida, empezó el verano y fui a buscarla al aeropuerto, la abracé, estuvimos juntas en el Orgullo, me fui a Turquía, volví con ella, se marchó a casa, no aguanté la espera y tuve que ir a verla, poder dormir con ella de nuevo, besarla, abrazarla, reír junto a ella… esperar impacientemente a que volviera a Madrid, intentar (con más éxito del esperado por cierto) que mis padres entiendan que pueda perder la cabeza por una chica, por ella, que todos mis amigos y familia lo sepan, y por fin, un 5 de septiembre, volver a verla… y hasta hoy. Mucho tiempo y muchas cosas y podría decir que todas o casi todas, buenas, así que podría decirse que no está mal el balance de este verano, nada mal.
Por eso, el viernes, cuando volví de cenar, que tenía el Messenger en no disponible, y vi un par de ventanitas iluminadas me sorprendí bastante. Una de era de Uther, contándome el último cotilleo (fue buenísimo) y la otra ventana de alguien de quien no tenía noticias desde hacía más de 6 meses…
¿Os acordáis de una tal Core? Si os falla la memoria, podéis mirarlo en los archivos de junio. Es una historia que dejé a medias, por exigencias de la realidad, porque lo que me estaba pasando en junio y me pasa, porque superaba todo lo que yo podía imaginar, y claro, tenía que contarlo. Pero mirando un momentillo atrás…
… Las cosas seguían igual, me gustaba poder hablar con ella, sentía que me entendía, y todo iba genial, sería una tontería negar que Core me gustaba, y cuando nos conocimos, más aún. Vino sólo un par de días a Madrid, y alquilamos una habitación para poder estar juntas. Sí, pasamos la noche juntas, abrazadas, pero no ocurrió nada de lo que estáis pensando, por mucho que os sorprenda. Al día siguiente volvió a casa y sinceramente, ya empecé a notar que no iba bien, que no estaba bien. Conseguí organizar una escapadita con Ainkara y su novio, para ir a verla, porque sabía que algo iba mal, que le ocurría algo. Fue un fin de semana increíble, pero ella seguía rara por momentos… volví a Madrid, y de forma gradual, empezó a desaparecer… No contestaba a las llamadas, ni a los mensajes ni por el Messenger… yo apenas estaba en casa por las clases y los campamentos y ella apenas se conectaba. Alguna noche coincidimos, y supe a grandes rasgos que estaba agobiada por el nuevo trabajo, el mudarse y empezar de nuevo, no tenía fuerzas para ello y la sombra de su ex aún acechaba… me dolía, pero más aún no poder ayudarla, lo único que entendí en ese momento era que empezaba a alejarse…
Pasó el tiempo y yo cada vez sabía menos de ella, literalmente, desapareció… al principio quería algún tipo de explicación, pensé tontamente que me la merecía, pero sólo recibía silencios. Me sentía mal, pero sabía que poco podía hacer y acepté lo que me tocaba. Pasó el tiempo, y no me olvidé, simplemente poco a poco ese malestar fue desapareciendo, era como que todo lo demás, encontraba el sendero correcto por el que seguir y por ese sendero me encontré con Summer. Me enteré que volvió con su ex, y ella parecía por fin feliz, así que, yo no necesité nada más. Antes me “dolía” saber que pudiera seguir sufriendo por su ex, que aún quedara algo… y claro que quedaba, pero yo no quería enterarme. Pero en ése momento, simplemente sentí alegría por saber que ella al fin estaba bien, porque yo lo estaba, estaba más que bien, con mi cabecita (y lo que no es mi cabeza) llena de Summer… creo que ya sabéis el resto, y qué resto.
Pues el viernes había una ventana en el Messenger suya, después de superar la sorpresa inicial, lo abrí y ponía:
“Aunque no te lo creas, me acuerdo muchísimo de ti, espero que todo esté bien, o al menos como antes. No cambies, eres un cielo”
No sé por qué después de tanto tiempo apareció con semejante mensaje, no lo entendí. No sé si era porque realmente se acuerda de mí, porque se siente mal por lo que pasó, porque me echa de menos… no lo sé, pero es algo que no me preocupa ni lo más mínimo, simplemente… me sorprendió que apareciera de repente, aunque de alguna manera, sabía que daría alguna señal de vida algún día.
El martes hablamos, y le dije que no estaba en casa cuando me dejó el mensaje, apenas teníamos tiempo de hablar, ella iba a ver una película y yo tenía que preparar unos ensayos de literatura, así que nos despedimos. Me dijo que tuviera un bonito sueño cuando durmiera, sólo pude sonreír y responder: “Seguro, últimamente lo son siempre”.
Pero ¿sabéis qué es lo mejor? El despertarme y darme cuenta de que mi realidad supera mis sueños, y con creces. Me encanta mi presente, no lo cambiaría por nada del mundo...
"...porque tu estás en él..."
Por eso, el viernes, cuando volví de cenar, que tenía el Messenger en no disponible, y vi un par de ventanitas iluminadas me sorprendí bastante. Una de era de Uther, contándome el último cotilleo (fue buenísimo) y la otra ventana de alguien de quien no tenía noticias desde hacía más de 6 meses…
¿Os acordáis de una tal Core? Si os falla la memoria, podéis mirarlo en los archivos de junio. Es una historia que dejé a medias, por exigencias de la realidad, porque lo que me estaba pasando en junio y me pasa, porque superaba todo lo que yo podía imaginar, y claro, tenía que contarlo. Pero mirando un momentillo atrás…
… Las cosas seguían igual, me gustaba poder hablar con ella, sentía que me entendía, y todo iba genial, sería una tontería negar que Core me gustaba, y cuando nos conocimos, más aún. Vino sólo un par de días a Madrid, y alquilamos una habitación para poder estar juntas. Sí, pasamos la noche juntas, abrazadas, pero no ocurrió nada de lo que estáis pensando, por mucho que os sorprenda. Al día siguiente volvió a casa y sinceramente, ya empecé a notar que no iba bien, que no estaba bien. Conseguí organizar una escapadita con Ainkara y su novio, para ir a verla, porque sabía que algo iba mal, que le ocurría algo. Fue un fin de semana increíble, pero ella seguía rara por momentos… volví a Madrid, y de forma gradual, empezó a desaparecer… No contestaba a las llamadas, ni a los mensajes ni por el Messenger… yo apenas estaba en casa por las clases y los campamentos y ella apenas se conectaba. Alguna noche coincidimos, y supe a grandes rasgos que estaba agobiada por el nuevo trabajo, el mudarse y empezar de nuevo, no tenía fuerzas para ello y la sombra de su ex aún acechaba… me dolía, pero más aún no poder ayudarla, lo único que entendí en ese momento era que empezaba a alejarse…
Pasó el tiempo y yo cada vez sabía menos de ella, literalmente, desapareció… al principio quería algún tipo de explicación, pensé tontamente que me la merecía, pero sólo recibía silencios. Me sentía mal, pero sabía que poco podía hacer y acepté lo que me tocaba. Pasó el tiempo, y no me olvidé, simplemente poco a poco ese malestar fue desapareciendo, era como que todo lo demás, encontraba el sendero correcto por el que seguir y por ese sendero me encontré con Summer. Me enteré que volvió con su ex, y ella parecía por fin feliz, así que, yo no necesité nada más. Antes me “dolía” saber que pudiera seguir sufriendo por su ex, que aún quedara algo… y claro que quedaba, pero yo no quería enterarme. Pero en ése momento, simplemente sentí alegría por saber que ella al fin estaba bien, porque yo lo estaba, estaba más que bien, con mi cabecita (y lo que no es mi cabeza) llena de Summer… creo que ya sabéis el resto, y qué resto.
Pues el viernes había una ventana en el Messenger suya, después de superar la sorpresa inicial, lo abrí y ponía:
“Aunque no te lo creas, me acuerdo muchísimo de ti, espero que todo esté bien, o al menos como antes. No cambies, eres un cielo”
No sé por qué después de tanto tiempo apareció con semejante mensaje, no lo entendí. No sé si era porque realmente se acuerda de mí, porque se siente mal por lo que pasó, porque me echa de menos… no lo sé, pero es algo que no me preocupa ni lo más mínimo, simplemente… me sorprendió que apareciera de repente, aunque de alguna manera, sabía que daría alguna señal de vida algún día.
El martes hablamos, y le dije que no estaba en casa cuando me dejó el mensaje, apenas teníamos tiempo de hablar, ella iba a ver una película y yo tenía que preparar unos ensayos de literatura, así que nos despedimos. Me dijo que tuviera un bonito sueño cuando durmiera, sólo pude sonreír y responder: “Seguro, últimamente lo son siempre”.
Pero ¿sabéis qué es lo mejor? El despertarme y darme cuenta de que mi realidad supera mis sueños, y con creces. Me encanta mi presente, no lo cambiaría por nada del mundo...
"...porque tu estás en él..."
Comentario:
Me encanta verte tan feliz, después de todo por lo que has pasado. Transmites felicidad. Recuerdos a Summer
Comentario:
Me alegro de que estés tan contenta.
Y por lo de Core, piensa que si te dijo eso es porque lo pensó así, hay veces que uno está agobiado y en vez de apoyarse en los amigos se echa a un lado y se resuelve la vida sola. Yo lo hago así, sólo lo sé hacer así, no sé pedir ayuda en estos casos, pero eso no quiere decir que no agradezca que haya alguien ahí que se preocupe por mí.
Un saludo
Y por lo de Core, piensa que si te dijo eso es porque lo pensó así, hay veces que uno está agobiado y en vez de apoyarse en los amigos se echa a un lado y se resuelve la vida sola. Yo lo hago así, sólo lo sé hacer así, no sé pedir ayuda en estos casos, pero eso no quiere decir que no agradezca que haya alguien ahí que se preocupe por mí.
Un saludo
Comentario:
cuando sufrimos no somos capaces de ver más allá de nuestro propio sufrimiento... somos incapaces de pensar y creer que todo cambiará algún día... somos incapaces de imaginar nuestra vida de otra manera... y esto ocurre también cuando somos tremendamente felices...
yo también sabía que mi ex daría señales de vida algún día... y desde hace dos semanas... no para de dar señales... y no sé por qué ahora que vuelvo a ser feliz...
¿lo entenderé algún día? éstos son los grandes misterios de la vida...
¡¡feliz felicidad!!
besiños
yo también sabía que mi ex daría señales de vida algún día... y desde hace dos semanas... no para de dar señales... y no sé por qué ahora que vuelvo a ser feliz...
¿lo entenderé algún día? éstos son los grandes misterios de la vida...
¡¡feliz felicidad!!
besiños
Comentario:
ainssss, q bonita entrada!!!
la vida da muchas vueltas, y lo que en un momento determinado te hace sufrir, después se convierte en un lejano recuerdo perdido entre la comodidad o la novedad del presente...
si no fuera así... qué sería de nosotr@s no??jeje
Besitos ;)
la vida da muchas vueltas, y lo que en un momento determinado te hace sufrir, después se convierte en un lejano recuerdo perdido entre la comodidad o la novedad del presente...
si no fuera así... qué sería de nosotr@s no??jeje
Besitos ;)