Todo cambia...
Dicen que de todo se sale. Suponemos, que como Fede y Cris, cualquiera de vosotros se habrá encontrado en situaciones en las que todo te supera, y por mucho que intentes plantarle cara al asunto, una cosa se suma a otra y parece que todo se repite, sin darte un respiro. Aunque los casos pueden ser muy distintos, las sensaciones suelen ser muy parecidas, todos nos hemos repetido alguna vez: no puedo más. Y fueron ese cúmulo de sensaciones, las que nos unieron y nos llevaron a empezar nuestra vida juntas.
Por aquel entonces, Fede vivía desde hacia años compartiendo todo, menos la cama, con una amiga, que llamaremos "Mecal", por futuras referencias. Lo que empezó como una forma de explotar la vida al máximo entre dos amigas, acabó convirtiendose en una obligación, donde todo estaba demasiado entrelazado. Ya no había nada por separado, la misma casa, las mismas amistades, dinero y trabajo en común... demasiadas cosas compartidas, que cuando llegaron los problemas, no hicieron más que aumentar la tensión y las discusiones.
Por su parte, Cris se ahogaba con la vida que la rodeaba. Todo íba mal. Las malas relaciones familiares junto con el fracaso de una relacion sentimental anterior, no hicieron más que menguar su personalidad, su autoestima, hasta el punto de no reconocerse y verse inmersa en una situación en la que no veía salida.
Quizá el destino nos unió, y lo que empezó siendo un rollo de una noche sin expectativas de más, acabó convirtiéndose en lo mejor que tenemos hoy en nuestras vidas. Pero como reflexión final diremos que todo puede cambiar, que no todo lo que nos hace daño depende de nosotros mismos, hay problemas en la vida que te vienen dados, que no puedes elegir. Pero pese a todo, lo que sí está en tus manos, es la elección de cambiarlos.
Por aquel entonces, Fede vivía desde hacia años compartiendo todo, menos la cama, con una amiga, que llamaremos "Mecal", por futuras referencias. Lo que empezó como una forma de explotar la vida al máximo entre dos amigas, acabó convirtiendose en una obligación, donde todo estaba demasiado entrelazado. Ya no había nada por separado, la misma casa, las mismas amistades, dinero y trabajo en común... demasiadas cosas compartidas, que cuando llegaron los problemas, no hicieron más que aumentar la tensión y las discusiones.
Por su parte, Cris se ahogaba con la vida que la rodeaba. Todo íba mal. Las malas relaciones familiares junto con el fracaso de una relacion sentimental anterior, no hicieron más que menguar su personalidad, su autoestima, hasta el punto de no reconocerse y verse inmersa en una situación en la que no veía salida.
Quizá el destino nos unió, y lo que empezó siendo un rollo de una noche sin expectativas de más, acabó convirtiéndose en lo mejor que tenemos hoy en nuestras vidas. Pero como reflexión final diremos que todo puede cambiar, que no todo lo que nos hace daño depende de nosotros mismos, hay problemas en la vida que te vienen dados, que no puedes elegir. Pero pese a todo, lo que sí está en tus manos, es la elección de cambiarlos.
Comentario:
os deseo toda la suerte con esta aventura,creo q ademas de ser beneficiosa para vosotras,tambien lo es para todas las que lo leemos. Un besazo y animo