¿Quién dijo que los polos opuestos se atraen?
Fede tiene 34 años. Nunca para quieta, ni en cuerpo ni en mente, siempre tiene algo que hacer o algo en lo que pensar para hacer.
Cris tiene 25 años, y es bastante más tranquila.
A Fede le encanta el deporte. Cris nunca ha practicado deporte.
Fede ha practicado cualquier deporte que te pueda venir a la mente. Cris le pone bastantes ganas.
A Fede le gusta cualquier deporte que retransmitan por televisión y lo vive al máximo. Cris suele fijarse en otras cosas (la ropa, mira que chica más guapa, oye pues esa tiene buenas tetas...) y siempre acaba perdiendo el hilo de los partidos.
Fede se ha dedicado profesionalmente al deporte y siempre ha vestido ropa deportiva. Cris se bajó de los tacones cuando conoció a Fede, y descubrió que los sujetadores deportivos son comodísimos en comparación con los de aro, nada que ver.
A Fede le encanta el mar. Fede me enseñó a nadar.
Fede es una caja de sorpresas, nunca sabes por donde va a salir. A Cris le gusta tener las cosas bajo control.
Fede siempre tiene la cabeza en las nubes y Cris siempre tiene los pies en el suelo.
Como suelo decir, Fede es mi medio limon.
A simple vista (y profundizando) no tenemos mucho en común, pero nos complementamos. Fede explota una parte de mi que nunca había experimentado y me encanta en todas sus facetas. Será verdad que los polos opuestos se atraen...
Cris tiene 25 años, y es bastante más tranquila.
A Fede le encanta el deporte. Cris nunca ha practicado deporte.
Fede ha practicado cualquier deporte que te pueda venir a la mente. Cris le pone bastantes ganas.
A Fede le gusta cualquier deporte que retransmitan por televisión y lo vive al máximo. Cris suele fijarse en otras cosas (la ropa, mira que chica más guapa, oye pues esa tiene buenas tetas...) y siempre acaba perdiendo el hilo de los partidos.
Fede se ha dedicado profesionalmente al deporte y siempre ha vestido ropa deportiva. Cris se bajó de los tacones cuando conoció a Fede, y descubrió que los sujetadores deportivos son comodísimos en comparación con los de aro, nada que ver.
A Fede le encanta el mar. Fede me enseñó a nadar.
Fede es una caja de sorpresas, nunca sabes por donde va a salir. A Cris le gusta tener las cosas bajo control.
Fede siempre tiene la cabeza en las nubes y Cris siempre tiene los pies en el suelo.
Como suelo decir, Fede es mi medio limon.
A simple vista (y profundizando) no tenemos mucho en común, pero nos complementamos. Fede explota una parte de mi que nunca había experimentado y me encanta en todas sus facetas. Será verdad que los polos opuestos se atraen...