Todo se resume en un quizá
Todo se resume en un quizá, en un quizá algún día y de verdad llegue a ser feliz.
Acerca de
Si la vida no te sonrie, sonríele tu a ella... creo que no merece la pena porque siempre hay un motivo para ser feliz, aun cuando parece que no lo hay, no seas tont@ y búscalo...
Sindicación
 
Un amargo pero dulce adiós
** AVISO: no sé por qué motivo este post me ha salido muy raro **

Después de estar un rato intentado escribir un post he decidido que el propósito por el que empecé a escribir este blog se ha cumplido y quizá hace demasiado tiempo.

Empecé a escribir porque estaba solo. En un momento del 8 de enero del año pasado decidía frente al ordenador que necesitaba cosas que no podía encontrar en mi entorno; así que con mucho valor empecé a presionar mis dedos en el mismo teclado sobre el que hoy apenas me cuesta escribir. Y os contaba lo que me pasaba. A principios del año 2006 era una persona que se tenía que valer de un bastón para seguir soportando las zancadillas que durante tanto tiempo la gente me había hecho. Era un niño.

Por muy fuerte que pareciera o parezca hay una vena sensible que hace que se me caiga el alma cada vez que veo cómo insultan a alguien que, en muchas ocasiones, es inocente. Y ahora soy consciente, o quizá crea serlo. Creo que soy consciente de que el motivo por el que me han insultado durante tanto tiempo es el mero hecho de ser diferente. Siempre me pregunté qué hubiera sido de mí si hubiera nacido en una gran ciudad, en una de esas en las que los niños ya en la guardería están acostumbrados a ver cosas raras, o mejor dicho…, cosas diferentes.
Sí, es cierto; quizá esté exagerando un poquito mi situación, quizá no fueran tantos los insultos ni tantos los desprecios. Y sí, puede que me hayan llamado maricón muchas veces pero los niños somos así: aprendemos de nuestros padres, aprendemos de lo que vemos en la televisión, aprendemos de todo aquello que muestra violencia y cuando tenemos veinte años nos damos cuenta de que hay cosas que hemos aprendido que debemos olvidar. Y sí, puede que me vayan a llamar maricón muchas más veces pero tengo claro quién soy y otros, sin embargo, estarán buscando una identidad que adoptar durante toda su vida. Me lo llamarán y me callaré…, como siempre.
La verdad es que comencé a cuestionarme mi sexualidad cuando ya no podía soportar más. Ahora recapitulo y veo una evolución en mi personalidad, y seguiré evolucionando hasta ser quien soy, quien debo ser, quien quiero ser. Cuando un niño pequeño no quiere jugar al fútbol por las excesivas y tempranas muestras de violencia que ahí tienen lugar, cuando un niño pequeño no hace lo que se supone debe hacer…, es calificado como algo que no tiene por qué ser. Casualmente yo lo soy y soy el niño/adolescente/hombre más feliz del mundo.
Pero siempre ha habido algo que fallaba. El otro día quedé con mi tía, la que vino a mi casa cuando mi madre estaba llorando por saber quién era en realidad (o mejor…, cómo era en realidad). Estuvimos hablando de sus cosas, de las mías… y me dijo que siempre había visto en mí un niño diferente. Y yo le dije que sabía que era diferente; ni para bien ni para mal, pero diferente. Y le dije que era diferente pero a mí no se me podían atribuir las características de una persona afeminada, (porque no lo soy) y sin embargo se me había calificado siempre como tal. Vivimos en una sociedad en la que las cosas o son blancas o son negras, no hay cosas que no se puedan calificar un con un color. Mi personalidad es precisamente una de esas cosas a las que no se puede poner un nombre. Y este tema me preocupa demasiado porque hay gente que te califica con un blanco o con un negro, con un sí o con un no, con una sonrisa o con una lágrima y eso es injusto. De todos modos tengo claro qué soy y qué no, al menos de momento. Y ese es un asunto que he tratado en posts anteriores y hay cosas más importantes de las que hablar.

Volvamos a lo de antes. Hacía recapitulación de cómo era cuando empecé a escribir este blog. Era una persona emocionalmente difícil, con un carácter con un lado muy fuerte y otro muy sensiblón. ¿Nunca os he hablado de una “persona Géminis” cien por cien? Pues ese soy yo. Todas las características que describan a un Géminis me describen a mí. Quizá porque soy Géminis… jajaja.

Antes era más materialista. De hecho, recuerdo haber discutido un poco con alguien llamado Sergio porque un día escribí algo relacionado con unos pantalones de Dolce & Gabbana de 400€. Me dijo que no entendía cómo alguien puede gastarse ese dinero en unos pantalones porque el preferiría irse de viaje con su chico. Bueno, en mi defensa (en la de que hay que ser uno mismo), alegaré que sigo pensando que yo si los tuviera me los gastaría pero hay cosas que han cambiado un poquito. Alguien llamado Cristina me hizo ver que coger una camiseta y mirar la marca y luego juzgar no era lo más honroso del mundo; alguien llamado Cristina me hizo ver que el ser así podía perjudicar a los demás y por eso cambié.

En realidad, aunque no sea la mejor persona del mundo (y espero no serla nunca) veo que todo yo y todo mi entorno en general ha mejorado muchísimo desde el año pasado.

Me acuerdo de que muchos días al volver del gimnasio corría a contaros cuál era el tío bueno que me había mirado ese día. Hoy, muy a mi pesar, no puedo hacerlo por órdenes maternales (ni lo de ir al gimnasio ni lo de utilizar Internet, está claro, porque lo otro espero que no lo sepa) y voy a hacer un pacto conmigo mismo o con vosotros (que el post de hoy me está saliendo un poco egocéntrico):

Me ponen los tíos. Me ponen mil. Me excitan y me ponen cachondo los tíos que salen en la televisión sin camiseta, los de las series. Es imposible poner un canal de televisión sin encontrar un tío que me ponga. Y de ese tipo de tíos también me encuentro en Internet pero lamentablemente en mi entorno no. Voy a hacer una promesa que no tiene fecha de vencimiento porque no puedo adivinar el futuro pero es algo que tengo muy presente todos los días: dentro de más o de menos tiempo yo seré uno de esos tíos buenos que tanto me ponen. ¿Por qué? Porque es el tipo de cuerpo que quiero y además es el tipo de cuerpo con el que me corro cuando veo una peli porno. Pero no por cultivar mi cuerpo voy a dejar de lado mi mente; no quiero caer en el tópico.

Si os soy sincero, no me apetece nada escribir este post. Cada palabra que escribo me sale más y más estúpida, más y más superficial pero creo que me conocéis bastante como para saber que, para bien o para mal, soy de otra manera. (sniff)

Dejo este blog pero me voy con las maletas llenas. Vine con ellas vacías; bueno, en realidad vine sin maletas porque no esperaba encontrar nada, pero me voy habiendo conocido gente maravillosa. Y es cierto, yo os conozco a todos vosotros porque nos une algo: el interés del uno por el otro. Os conozco porque me habéis ayudado a sonreír un poquito más cuando estaba metido en un agujero sin salida pero en realidad no os conozco. Pero también me voy con algo de lo que estoy más orgulloso cada día: un amigo. Nos conocimos casi por casualidad, entre un ataque de interés y uno de miedo. Y haber conocido a una de las personas más especiales en mi vida me ha hecho darme cuenta de que Internet, por mucho que evitemos creérnoslo, no sirve para demasiado en ese aspecto. Puedes intentar, incluso creer conocer a alguien, pero tú cuando estás en la calle con tus amigos grabas en tu mente los gestos, las miradas, los besos… lo que sea, pero las palabras se las lleva el viento, mueren un instante después de ser creadas. De todos modos, sé que hay algo entre nosotros que difícilmente conseguiré con otra persona, química. Para mí no es sólo la persona que me ha ayudado a seguir adelante en los momentos difíciles; para mí no es sólo la persona a la que he intentado ayudar con mis consejos cada día que estaba mal. Creo que un amigo es aquella persona que está ahí para lo bueno y para lo malo y una persona cuando escribe un blog como el mío no escribe porque está bien y quiere contarlo, sino porque está mal. Y es, precisamente eso lo que hace que para mí sea tan especial, tan amigo, tan… como un hermano. Es el hecho de que con él me río como con nadie, disfruto de cada momento. No sólo es la persona con la que comparto mis momentos malos, porque, aparte de que de esos cada vez hay menos, con ayuda de mi familia, y de Cristina, soy feliz y ese sentimiento es algo irremplazable. Y a la pregunta (uhhh… esto parece el polígrafo, jajaja) durará vuestra amistad mucho tiempo mi respuesta, clara y firme, es SÍ.

Ya sabéis qué es el amor para mí. Conocéis qué pienso acerca de los sueños.

Puede que no sea una persona ejemplar pero si hay algo que deberíais de haber aprendido de mí (según mi criterio, claro está) es que el amor y el luchar por los sueños hacen que seas la persona más feliz del mundo.

Eso no quiere decir que no puedas ser feliz sin esas dos cosas (porque yo no tengo la oportunidad de tener (de momento) ninguna de las dos y soy archifeliz).

De hecho, el título de mi primer blog era “Todo se resume en un quizá”. Quizá no os lo haya dicho nunca, quizá sí, pero el título entero era “Todo se resume en un quizá, en un quizá algún día llegue a ser feliz”

Señores y señoras… ese día ya ha llegado.

Mi más sincero beso,

Antonio


Pd – Sí, ese es mi nombre. Es que ya se me hacía demasiado raro que me llamarais Hugo.
Pd – Otro de los motivos por el que he dejado el blog es la falta de respuesta que podía dar a vuestros problemas. Como siempre dije, me parece algo demasiado egoísta que yo os reclame para que me ayudéis con mis problemas mientras vosotros estáis sufriendo y yo no hago nada.
Pd – A Sergio, mis mejores deseos. Creo que quedó muy claro lo que espero de ti en ese mail.
A Tatojimi, mi perdón más sincero. Te pido perdón por no haberte contestado como se espera que alguien conteste a unos consejos y a unas palabras como las tuyas. Siempre me dices que esperas que sienta los besos y abrazos que me das, siente hoy los míos.
Pd – A mi brother, mi todo y mi nada.
Pd – A Cristina, mi vida. La persona por la que lloro cuando pienso en ella. La persona que hace sonreír con cosas tan pequeñas. Ella sabe que es PARA SIEMPRE, COME WHAT MAY.Pd – Y a los demás, hay un enlace en mi nombre, justo aquí abajo con una cuenta de correo a la que me puede agregar quien quiera: para hablar, para llorar, para reír, para enamorarnos…

Llamé a un colega mientras estaba escribiendo el post y no supo decirme cómo era yo. Espero que no penséis que me considero más especial de lo que soy (de verdad, que no mejor) pero como he dicho antes, uno se queda con las cosas visuales. Por tanto, os voy a poner unas imágenes que intentarán resumir cómo soy…


Así es como estoy ahora. Así es como espero que estéis al final del camino. Así es como me gusta hacer a la gente: FELIZ


A aquellos que señalan con el dedo de la injusticia, a aquellos que no son justos ni humanos. A ellos hay que señalar.

A los que no nos cansamos de enseñar que tenemos un lado infantil.

Para los que sabemos que vale la pena esperar a que la gota sana caiga de una vez.

Para aquellos que piensan que la diversidad es algo que no debería de existir.

Para aquellos que piensen que no tienen nada que hacer en el mundo

A los que creen en el poder de la amistad y aman a los amigos.

A los que nos ponen los tíos y MUCHO

A los que creen y luchan por sus sueños. Y a los que no lo hacen, para que lo hagan porque merece la pena.

A TODOS VOSOTROS... GRACIAS


GRACIAS y HASTA SIEMPRE.
Etiquetas: