A new beginning for a new blog
b>Llega un nuevo periodo. Por fin empieza una nueva era para mí aunque en realidad nada esté cambiando. No puedo querer ser más yo que nunca porque en realidad y a pesar de creer tener toda esa seguridad que aparentemente tengo, no sé quién soy, ni qué quiero.
Es posible, como dice mi profesor de Latín, que la Filosofía sirva precisamente para eso, para cuestionarnos el porqué de tantas preguntas que hasta ahora consideraba innecesarias. No estoy en estado delirante planteándome qué ha venido a hacer aquí el hombre pero sí quiero saber qué he venido a hacer yo. Paradójicamente, me cuesta creer en mis sueños... o debería decir en mí. Ahora ya no sirvo para hablar idiomas, ni para actuar, ni para cantar, ni para bailar... y no quiero que eso sea así. Ojalá pudiera pensar que valgo para todo aquello para lo que creo haber nacido pero no es así. El miedo se apodera de mi cuerpo haciendo que dude en todo momento. Es curioso pero ahora siento como si todo lo que hiciera y dijera fuera para que la gente se compadezca de mí, para que me diga la gente cosas bonitas para así aumentar la autoestima. Son tantas las contradicciones...
Me preocupo demasiado por mí y de una manera metafórica me lo ha dado a entender mi profesor de Lengua con un comentario tal que así: "Antonio, tienes que leer más para así, leyendo lo que escriben los otros, puedas darte más cuenta de lo que piensas tú en realidad". Cualquier bobada que me pase necesito contársela a la única persona que me entiende de verdad. Es increíble que sea capaz de sentirme un inútil por tener un mal día en la Escuela Oficial de Idiomas y que casi toda la parte de la conversación que tengo con el susodicho se centre precisamente en mí y en esa estúpida situación causada por envidia. Tengo la capacidad de hacerme ver con los ojos que quiero que me vean (en la mayoría de los casos) pero ¿Cuándo estoy siendo yo de verdad? ¿Cuándo actúo y cuándo no? ¿Por qué soy borde de mentira para probar hasta qué punto soy convincente como actor? ¿Por qué soy tan así?
Tengo miedo de que la gente haga lo que yo he hecho durante bastante tiempo (por motivos ajenos a este post, que irónicamente son desconocidos) y es criticar a alguien por el qué parece en vez de por el qué es.
¿Véis? Me preocupo demasiado por mí pero es que no quiero sufrir más.
Dice un compañero de clase: "¿Por qué nos empeñamos en creer que la felicidad viene detrás de un luego? La felicidad está en cada momento, en el ahora. Hagamos que cada momento se convierta en un momento feliz y no en uno que anhela la felicidad escudándose en un quizá mañana" y es verdad. Yo me comprometo desde ahora a conseguir eso, a lograr ver cada instante como uno irrepetible, inolvidable y de verdad.
Hay alguien por este ciberespacio en quien pienso continuamente. Quizá ese sea el motivo por el que lo llamo "mi hermanito", porque para mí él es lo que yo creo que debe de ser un hermano. Quiero que cada día se alegre de seguir vivo, de poder decir que conoce a alguien que lo quiere cada instante muchísimo más, quiero oír que disfruta de la vida, que manda a la mierda todo aquello que no sirve, que se queda con lo bueno.
Yo en mi vida me quedo con él, porque es lo bueno si no lo mejor de mi vida. Efectivamente, apareció en un momento crucial pero el hoy, el ahora no es un momento dificil aunque sí crucial y eso hace que me dé cuenta de que cada día tengo más ilusión por luchar por nosotros dos. Aix...
Y, desgraciadamente, volvemos a la mierda de siempre. Normalmente estoy bien y bien significa estar dando saltos a todas horas pero cualquier chorrada como que no me salga bien un ejercicio en inglés hace que me ponga triste, muy triste. Y eso me pasa con cualquier cosa por insignificante que sea. En fin... odio ser tan inestable emocionalmente a veces es sólo que parece que todo lo tengo que hacer bien, como casi siempre.
Sé que no lo he contado pero me apetece hacerlo ahora. Durante mucho tiempo quise ser el niño de los ojos de alguien por una noche, una relación efímera, de unas horas y eso pasó el 5 de Septiembre en Valladolid. Hace bastante tiempo conocí a un chico llamado Quique muy majo y... cómo no, pijo. Independientemente de que me gustara físicamente era mazo de simpático a pesar de ser el resultado de los productos de OT (un OTmaníaco jeje). Cuando fui a Valladolid a ver el concierto de La Oreja de Van Gogh (en el que, por cierto, una amiga mía y yo vimos a uno de los tíos más guapos, pijo también) quedé con él después de que este acabara. La primera impresión fue rara porque tenía una voz demasiado ronca, andaba raro, los dientes eran extraños... jeje. Salimos de fiesta un rato por bares geniales (la mayoría pijos y propuestos por mí aunque no fuera el anfitrión) hasta que tenía tantas ganas de liarme con él que no pude por más de decirle que me estaba agobiando en los bares, que si por favor podíamos ir a dar una vuelta por la city. Fuimos camino a la feria sobre las cuatro de la mañana, hora a la que yo sabía que iba a estar cerrada. De camino, él se paró en un jardín a mear y era mi oportunidad. A esa hora no pasaba casi ningún coche, había muchísimo césped y matorrales tras los que ocultarse así que me eché boca arriba mirando las estrellas. Había sido muy sincero porque cuando hablábamos de nuestras vidas yo decía que no tenía ningún éxito (y el todo el puto rato haciendo comentarios sobre lo genial que era su ciudad, que si era la city, la capi... en fin. Además, yo no paraba de hacer comentarios irónicos sobre el tema pero el pobre no se enteraba de nada) así que me formuló una pregunta parecida a la siguiente:
- No me creo que no le gustes a nadie. Eres muy majo y además eres muy guapo. ¿Seguro que no le gustas a nadie?
- ¡Que no!
- No digas eso...
Y se me lanzó. Empezamos a liarnos y fue una primera impresión muy ... indescriptible. No sé. De repente, cuando estaba yo echado encima de él sobre el césped, se oye el ruido de un coche pasar por la carretera, se ruboriza de manera alucinante y rápidamente se incorpora caminando como si nada. Entendía que se pusiera así pero no sé, no lo veo para tantísimo. De todos modos, decidí confortarle poniéndole un brazo sobre sus hombros y con un arisco gesto me lo quitó. Estaba flipando.
<
Tras comprobar que no había ninguna atracción encendida como ambos bien sabíamos desde el principio encontramos un banco en un sitio en el que no se veía nada desde fuera. Allí también había césped. Desde hacía un rato yo había estado hablándole sobre mi vida, un poco de mi historia y tal. Me llegaba por algo de mi hermana cuando nos sentamos en el banco y de repente se me lanza otra vez. - ¡Pero subnormal! ¿No ves que te estoy hablando, joder? ¿Tanta necesidad tienes? - Eso, evidentemente, no se lo dije pero sí que le dije algo que no consigo recordar así que, muy a su pesar, acabé la historia. Seguimos donde nos habíamos quedado (...). Pude comprobar que los besos con un tío eran, como bien me ha dicho Canalla, igual que con una tía pero algo diferentes, paradógicamente. Nos trasladamos al jardincito del al lado - no sin él dejar de estar preocupado por el quién me verá - donde seguimos la tarea. Era raro. Todo era raro. No sabía besar, lo hacía de manera excesivamente rápida y eso no era dulce, ni sexy; ni siquiera para un rollo de una noche, ni siquiera para eso. Le dije cosas como - Oye, Quique, en serio. Besa un poco más despacio. Inténtalo porfa - pero todas fueron en vano. Durante la parte sexual de la noche fui quizá excesivamente sincero por el mero hecho de que había sido un egoísta, un egocentrista y eso no mola. Yo le mordía el labio con la esperanza de que también me lo hcieira a mí, le chupaba la oreja con la misma intención (pero nada, todo para él) cuando me dice: Oye, tengo condón. Entonces me empecé casi a reír y le dije: ¡Vale, pues esta noche no lo vas a utilizar!. Fue quizá demasiado borde pero es que ya era pasarse; yo tenía demasiado claro hasta dónde podían llegar las cosas así que todo acabó con una mamada-paja. Lo gracioso, y no es que disfrute contando anécdotas sexuales, es que no quería chupármela así que practicamente lo obligué. Chupar un apolla está bien, pero mejor que te la chupen (o al menos en la situación en que estaba) - A todo esto debo añadirle el agradable comentario que hice sobre su parte masculina: "Oye, la tienes muy curvada, tío" - Yo lo siento pero me salió mi vena archiborde pero después de todo, no lo iba a volver a ver y había sido demasiado egoísta durante toda la noche. Pero la verdad es que me dijo cosas muy bonitas ("Oye, me alegra mucho que haya sido el primer tío de tu vida (sexual) y, bueno, eso es una gran responsabilidad para mí..." , "En serio, eres muy especial, siento algo guay contigo").
Sólo voy a deciros que a los cuatro días le mandé un sms diciendo que había sido especial para mí, y no me refiero a que me gustara ni nada, a lo que me contestó con un "Ola. Q tal? ya veo q bien. Yo toy saliendo cn ese chico (un chaval con el que nos econtramos cuando todavía estábamos de fiesta y con el que había estado. Cabe decir que me dijo cuando estábamos en la faena "Oye, me siento raro. ¿Tú por qué te lías conmigo? Es que yo estoy medio liado con otro") y nos va muy bien. Ya hablaremos x el msn, ok? Tú eres especial por cómo eres. Gracias por el cosejo. Besazos.".
Me quedé flipado. O sea ¿que no era nada especial para él? ¿Simplemente especial? Pues menuda ilusión. Acto seguido me deshice del sentimiento de especialidad que sentía por él y tan contentos. Otro gesto egoísta más. El "gracias por el consejo" iba porque cuando estábamos de vuelta a la gente con la que estaba yo le dije cosas bonitas, sinceras. Le dije que no se engañara ni rechazara sus sentimentos porque acabaría en una familia con una mujer a la que no ama aunque la quiera, infeliz. Le sugerí que luchara por lo que quería, que no hacía falta que se pusiera un cartelito diciendo que le molaban los tíos pero que no se ruborizara tampoco con el paso de un coche cuando estaba con un chico por la calle.
Ehmmm... Al día siguiente que me conecté al MSN me enseñó una foto con él y su novio en la que estaban cogidos de la mano, muy muy juntitos. Le dije: "Bueno, veo que con este no te da demasiado apuro ir de la mano" a lo que me costesta "Bueno, ¡Qué dices! Si a este hasta le doy besos por la calle!" Vamos, el colmo-colmito.
Me acuerdo a menudo de nuestra experiencia porque aunque si tuviera la oportunidad no la repetiría estuvo muy muy bien. Me lo pasé genial, ¡Para qué engañarnos!
Y hace cosa de un mes conocí a un chico salmantino muy majete. La verdad es que conectamos muy bien. Un sábado decidí ir a Salmanca a conocerlo y... en fin. No sé, el chico era supersimpático, nada de pluma pero era un chaval un poco andrógeno, muy de las fuerzas oscuras, como digo yo. Iba por la calle hablando de gays, lesbianas, etc con una normalidad increible y lo más guay de todo fue que gritaba, como si quisiera que todo el mundo se enterara de que a ambos nos molaban los tíos o algo así. Fui con él a mi primer bar de ambiente (el cual lo llevan dos lesbianas que son pareja) y fue una experiencia normal. Lo que más me impresionó fue que cuando llegó un chaval que mi amigo conocía al saludarse se dieron dos besos y, amigos míos, eso es una cosa que yo no estoy acostumbrado a ver. Le pregunté cosas de mí en plan broma como - ¿Entonces no me ves en la portada de ninguna revista? - a lo que estoy seguro contestó con sinceridad: "Bueno, pues ahora que lo dices... SI". Me fui, ni siquiera pude darle dos besos de despedida porque me daba mucha cosa y cogí el bus. ¿La experiencia? La palabra más adecuada que encuentro es "interesante". Ese mismo día me dejó claro que le gustaba pero no volvimos a hablar del tema. De hecho, no hablamos casi nunca.
Por otro lado, decir que no voy a poder ir a esa quedada blogueril porque entre otras cosas tengo familia y eso me impide ir. Pero de todas maneras, como el dije ayer a Canalla: ¿Qué hace un chaval de dieciséis años en Chueca con treinta tíos gays cuya media de edad le supera en unos siete o diez años? Además, no podría ir a ningún sitio. Pero sí que me gustaría conoceros, muchísimo. De hecho... ¿Qué sería de mí sin los consejos de Tatojimi o sin los halagos de las fotos que me hago cuando me doy un baño de espuma en Gandía que me dice Carpediem? En fin... os quiero mucho pero va a ser que no va a poder ser. =S
El viernes me voy a Salamanca y Canalla no podrá ir...
Para acabar este archilargo post, deciros que merece la pena cambiar, merece la pena luchar, merece la pena no hacer caso a quien/lo que no merezca la pena. O, como dice Paris Hilton: "La vida es demasiado corta como para vulgarizarla".

Pd - Ya empezamos de nuevo con las PDs
Pd - Hay un tío muy buenorro mi lado en el cyber. Jejeje.
Pd - Acabo de oír un minitrozo de Sorry y me he acordado de vosotros... :p
Pd - El buenorro se va pero se deja la cazadora. A ver si vuelve... mmm
Pd - La acaba de coger. A no, que iba a por una cocacola.
Pd - La acaba de abrir.
Pd - Siento no haberos deleitado con mis palabras (...) antes pero ni tenía ganas de escribir ni estaba por la labor.
Pd - Tengo ganas de irme a Madrid un finde.
Pd - En el insti vamos a hacer un musical.
Pd - Uno de los chicos con el que bajamos mis amigos y yo todos los días para casa le ha confesado a un chico que figí ser tras conocer quien era que lo que más le gusta del sexo es que le coman el culo para dilatarlo y que le encanta que le follen.
Pd - Esto se está conviritiendo en una sesión de escritura automática.
Pd - Me acaban de dar un toke.
Pd - Espero que disfrutéis mil el puente. Hmmm, podéis comprarme algo entre todos y mandármelo por correo... hmmm... jeje.
Pd - Quiero un nene pijín a mi lado (sin pluma) pero me da miedo que todo se ciña a eso, a la superficialidad, al te follo, me follas y no nos volvemos a ver en la vida. Me da miedo que todo sea así. De todos modos, Esperanza vive en mi casa. ;-)
Pd - En casa las cosas van regular-bien. Yo diría pseudobien. No sé, siempre comentarios como - A ver, que me da igual lo que estés leyendo - con los que yo pido un poco de intimidad, aunque esté leyendo la GQ.
Pd - Mi madre se enteró de lo del gimnasio. Es la segunda mentira que me pilla. No hay más que ocultar pero me ha dicho que a la tercera me corta todo rápido. ¿Me va a quitar la vida? - El lema de mi casa: No internet, no pc, no Tv, no books, no life but... satisfaction -
En fin family. Que os quiero mucho. Espero escribir pronto
Pd - Esta postdata no podía dejármela. Entiendo perfectamente que dejéis de leerme. De hecho no me molestaría en absoluto porque es egoísta pediros que me leáis (incluso comentéis) sin que yo haga nada. Eso es ser egoísta y como alguien a quien he mencionado por ahí arriba fue muy egoísta conmigo (y con el que no me quedé corto... ains) y le reclamé que me diera algo que yo le daba, y no estamos en la misma situación, It's up to you. Aún así, a mí me seguiría haciendo muchísima ilusión que me leáis y ya no digo que me comentéis.
Sois muy grandes. Molts petonets!
Es posible, como dice mi profesor de Latín, que la Filosofía sirva precisamente para eso, para cuestionarnos el porqué de tantas preguntas que hasta ahora consideraba innecesarias. No estoy en estado delirante planteándome qué ha venido a hacer aquí el hombre pero sí quiero saber qué he venido a hacer yo. Paradójicamente, me cuesta creer en mis sueños... o debería decir en mí. Ahora ya no sirvo para hablar idiomas, ni para actuar, ni para cantar, ni para bailar... y no quiero que eso sea así. Ojalá pudiera pensar que valgo para todo aquello para lo que creo haber nacido pero no es así. El miedo se apodera de mi cuerpo haciendo que dude en todo momento. Es curioso pero ahora siento como si todo lo que hiciera y dijera fuera para que la gente se compadezca de mí, para que me diga la gente cosas bonitas para así aumentar la autoestima. Son tantas las contradicciones...
Me preocupo demasiado por mí y de una manera metafórica me lo ha dado a entender mi profesor de Lengua con un comentario tal que así: "Antonio, tienes que leer más para así, leyendo lo que escriben los otros, puedas darte más cuenta de lo que piensas tú en realidad". Cualquier bobada que me pase necesito contársela a la única persona que me entiende de verdad. Es increíble que sea capaz de sentirme un inútil por tener un mal día en la Escuela Oficial de Idiomas y que casi toda la parte de la conversación que tengo con el susodicho se centre precisamente en mí y en esa estúpida situación causada por envidia. Tengo la capacidad de hacerme ver con los ojos que quiero que me vean (en la mayoría de los casos) pero ¿Cuándo estoy siendo yo de verdad? ¿Cuándo actúo y cuándo no? ¿Por qué soy borde de mentira para probar hasta qué punto soy convincente como actor? ¿Por qué soy tan así?
Tengo miedo de que la gente haga lo que yo he hecho durante bastante tiempo (por motivos ajenos a este post, que irónicamente son desconocidos) y es criticar a alguien por el qué parece en vez de por el qué es.
¿Véis? Me preocupo demasiado por mí pero es que no quiero sufrir más.
Dice un compañero de clase: "¿Por qué nos empeñamos en creer que la felicidad viene detrás de un luego? La felicidad está en cada momento, en el ahora. Hagamos que cada momento se convierta en un momento feliz y no en uno que anhela la felicidad escudándose en un quizá mañana" y es verdad. Yo me comprometo desde ahora a conseguir eso, a lograr ver cada instante como uno irrepetible, inolvidable y de verdad.
Hay alguien por este ciberespacio en quien pienso continuamente. Quizá ese sea el motivo por el que lo llamo "mi hermanito", porque para mí él es lo que yo creo que debe de ser un hermano. Quiero que cada día se alegre de seguir vivo, de poder decir que conoce a alguien que lo quiere cada instante muchísimo más, quiero oír que disfruta de la vida, que manda a la mierda todo aquello que no sirve, que se queda con lo bueno.
Yo en mi vida me quedo con él, porque es lo bueno si no lo mejor de mi vida. Efectivamente, apareció en un momento crucial pero el hoy, el ahora no es un momento dificil aunque sí crucial y eso hace que me dé cuenta de que cada día tengo más ilusión por luchar por nosotros dos. Aix...
Y, desgraciadamente, volvemos a la mierda de siempre. Normalmente estoy bien y bien significa estar dando saltos a todas horas pero cualquier chorrada como que no me salga bien un ejercicio en inglés hace que me ponga triste, muy triste. Y eso me pasa con cualquier cosa por insignificante que sea. En fin... odio ser tan inestable emocionalmente a veces es sólo que parece que todo lo tengo que hacer bien, como casi siempre.
Sé que no lo he contado pero me apetece hacerlo ahora. Durante mucho tiempo quise ser el niño de los ojos de alguien por una noche, una relación efímera, de unas horas y eso pasó el 5 de Septiembre en Valladolid. Hace bastante tiempo conocí a un chico llamado Quique muy majo y... cómo no, pijo. Independientemente de que me gustara físicamente era mazo de simpático a pesar de ser el resultado de los productos de OT (un OTmaníaco jeje). Cuando fui a Valladolid a ver el concierto de La Oreja de Van Gogh (en el que, por cierto, una amiga mía y yo vimos a uno de los tíos más guapos, pijo también) quedé con él después de que este acabara. La primera impresión fue rara porque tenía una voz demasiado ronca, andaba raro, los dientes eran extraños... jeje. Salimos de fiesta un rato por bares geniales (la mayoría pijos y propuestos por mí aunque no fuera el anfitrión) hasta que tenía tantas ganas de liarme con él que no pude por más de decirle que me estaba agobiando en los bares, que si por favor podíamos ir a dar una vuelta por la city. Fuimos camino a la feria sobre las cuatro de la mañana, hora a la que yo sabía que iba a estar cerrada. De camino, él se paró en un jardín a mear y era mi oportunidad. A esa hora no pasaba casi ningún coche, había muchísimo césped y matorrales tras los que ocultarse así que me eché boca arriba mirando las estrellas. Había sido muy sincero porque cuando hablábamos de nuestras vidas yo decía que no tenía ningún éxito (y el todo el puto rato haciendo comentarios sobre lo genial que era su ciudad, que si era la city, la capi... en fin. Además, yo no paraba de hacer comentarios irónicos sobre el tema pero el pobre no se enteraba de nada) así que me formuló una pregunta parecida a la siguiente:
- No me creo que no le gustes a nadie. Eres muy majo y además eres muy guapo. ¿Seguro que no le gustas a nadie?
- ¡Que no!
- No digas eso...
Y se me lanzó. Empezamos a liarnos y fue una primera impresión muy ... indescriptible. No sé. De repente, cuando estaba yo echado encima de él sobre el césped, se oye el ruido de un coche pasar por la carretera, se ruboriza de manera alucinante y rápidamente se incorpora caminando como si nada. Entendía que se pusiera así pero no sé, no lo veo para tantísimo. De todos modos, decidí confortarle poniéndole un brazo sobre sus hombros y con un arisco gesto me lo quitó. Estaba flipando.
<Tras comprobar que no había ninguna atracción encendida como ambos bien sabíamos desde el principio encontramos un banco en un sitio en el que no se veía nada desde fuera. Allí también había césped. Desde hacía un rato yo había estado hablándole sobre mi vida, un poco de mi historia y tal. Me llegaba por algo de mi hermana cuando nos sentamos en el banco y de repente se me lanza otra vez. - ¡Pero subnormal! ¿No ves que te estoy hablando, joder? ¿Tanta necesidad tienes? - Eso, evidentemente, no se lo dije pero sí que le dije algo que no consigo recordar así que, muy a su pesar, acabé la historia. Seguimos donde nos habíamos quedado (...). Pude comprobar que los besos con un tío eran, como bien me ha dicho Canalla, igual que con una tía pero algo diferentes, paradógicamente. Nos trasladamos al jardincito del al lado - no sin él dejar de estar preocupado por el quién me verá - donde seguimos la tarea. Era raro. Todo era raro. No sabía besar, lo hacía de manera excesivamente rápida y eso no era dulce, ni sexy; ni siquiera para un rollo de una noche, ni siquiera para eso. Le dije cosas como - Oye, Quique, en serio. Besa un poco más despacio. Inténtalo porfa - pero todas fueron en vano. Durante la parte sexual de la noche fui quizá excesivamente sincero por el mero hecho de que había sido un egoísta, un egocentrista y eso no mola. Yo le mordía el labio con la esperanza de que también me lo hcieira a mí, le chupaba la oreja con la misma intención (pero nada, todo para él) cuando me dice: Oye, tengo condón. Entonces me empecé casi a reír y le dije: ¡Vale, pues esta noche no lo vas a utilizar!. Fue quizá demasiado borde pero es que ya era pasarse; yo tenía demasiado claro hasta dónde podían llegar las cosas así que todo acabó con una mamada-paja. Lo gracioso, y no es que disfrute contando anécdotas sexuales, es que no quería chupármela así que practicamente lo obligué. Chupar un apolla está bien, pero mejor que te la chupen (o al menos en la situación en que estaba) - A todo esto debo añadirle el agradable comentario que hice sobre su parte masculina: "Oye, la tienes muy curvada, tío" - Yo lo siento pero me salió mi vena archiborde pero después de todo, no lo iba a volver a ver y había sido demasiado egoísta durante toda la noche. Pero la verdad es que me dijo cosas muy bonitas ("Oye, me alegra mucho que haya sido el primer tío de tu vida (sexual) y, bueno, eso es una gran responsabilidad para mí..." , "En serio, eres muy especial, siento algo guay contigo").
Sólo voy a deciros que a los cuatro días le mandé un sms diciendo que había sido especial para mí, y no me refiero a que me gustara ni nada, a lo que me contestó con un "Ola. Q tal? ya veo q bien. Yo toy saliendo cn ese chico (un chaval con el que nos econtramos cuando todavía estábamos de fiesta y con el que había estado. Cabe decir que me dijo cuando estábamos en la faena "Oye, me siento raro. ¿Tú por qué te lías conmigo? Es que yo estoy medio liado con otro") y nos va muy bien. Ya hablaremos x el msn, ok? Tú eres especial por cómo eres. Gracias por el cosejo. Besazos.".
Me quedé flipado. O sea ¿que no era nada especial para él? ¿Simplemente especial? Pues menuda ilusión. Acto seguido me deshice del sentimiento de especialidad que sentía por él y tan contentos. Otro gesto egoísta más. El "gracias por el consejo" iba porque cuando estábamos de vuelta a la gente con la que estaba yo le dije cosas bonitas, sinceras. Le dije que no se engañara ni rechazara sus sentimentos porque acabaría en una familia con una mujer a la que no ama aunque la quiera, infeliz. Le sugerí que luchara por lo que quería, que no hacía falta que se pusiera un cartelito diciendo que le molaban los tíos pero que no se ruborizara tampoco con el paso de un coche cuando estaba con un chico por la calle.
Ehmmm... Al día siguiente que me conecté al MSN me enseñó una foto con él y su novio en la que estaban cogidos de la mano, muy muy juntitos. Le dije: "Bueno, veo que con este no te da demasiado apuro ir de la mano" a lo que me costesta "Bueno, ¡Qué dices! Si a este hasta le doy besos por la calle!" Vamos, el colmo-colmito.
Me acuerdo a menudo de nuestra experiencia porque aunque si tuviera la oportunidad no la repetiría estuvo muy muy bien. Me lo pasé genial, ¡Para qué engañarnos!
Y hace cosa de un mes conocí a un chico salmantino muy majete. La verdad es que conectamos muy bien. Un sábado decidí ir a Salmanca a conocerlo y... en fin. No sé, el chico era supersimpático, nada de pluma pero era un chaval un poco andrógeno, muy de las fuerzas oscuras, como digo yo. Iba por la calle hablando de gays, lesbianas, etc con una normalidad increible y lo más guay de todo fue que gritaba, como si quisiera que todo el mundo se enterara de que a ambos nos molaban los tíos o algo así. Fui con él a mi primer bar de ambiente (el cual lo llevan dos lesbianas que son pareja) y fue una experiencia normal. Lo que más me impresionó fue que cuando llegó un chaval que mi amigo conocía al saludarse se dieron dos besos y, amigos míos, eso es una cosa que yo no estoy acostumbrado a ver. Le pregunté cosas de mí en plan broma como - ¿Entonces no me ves en la portada de ninguna revista? - a lo que estoy seguro contestó con sinceridad: "Bueno, pues ahora que lo dices... SI". Me fui, ni siquiera pude darle dos besos de despedida porque me daba mucha cosa y cogí el bus. ¿La experiencia? La palabra más adecuada que encuentro es "interesante". Ese mismo día me dejó claro que le gustaba pero no volvimos a hablar del tema. De hecho, no hablamos casi nunca.
Por otro lado, decir que no voy a poder ir a esa quedada blogueril porque entre otras cosas tengo familia y eso me impide ir. Pero de todas maneras, como el dije ayer a Canalla: ¿Qué hace un chaval de dieciséis años en Chueca con treinta tíos gays cuya media de edad le supera en unos siete o diez años? Además, no podría ir a ningún sitio. Pero sí que me gustaría conoceros, muchísimo. De hecho... ¿Qué sería de mí sin los consejos de Tatojimi o sin los halagos de las fotos que me hago cuando me doy un baño de espuma en Gandía que me dice Carpediem? En fin... os quiero mucho pero va a ser que no va a poder ser. =S
El viernes me voy a Salamanca y Canalla no podrá ir...
Para acabar este archilargo post, deciros que merece la pena cambiar, merece la pena luchar, merece la pena no hacer caso a quien/lo que no merezca la pena. O, como dice Paris Hilton: "La vida es demasiado corta como para vulgarizarla".

Pd - Ya empezamos de nuevo con las PDs
Pd - Hay un tío muy buenorro mi lado en el cyber. Jejeje.
Pd - Acabo de oír un minitrozo de Sorry y me he acordado de vosotros... :p
Pd - El buenorro se va pero se deja la cazadora. A ver si vuelve... mmm
Pd - La acaba de coger. A no, que iba a por una cocacola.
Pd - La acaba de abrir.
Pd - Siento no haberos deleitado con mis palabras (...) antes pero ni tenía ganas de escribir ni estaba por la labor.
Pd - Tengo ganas de irme a Madrid un finde.
Pd - En el insti vamos a hacer un musical.
Pd - Uno de los chicos con el que bajamos mis amigos y yo todos los días para casa le ha confesado a un chico que figí ser tras conocer quien era que lo que más le gusta del sexo es que le coman el culo para dilatarlo y que le encanta que le follen.
Pd - Esto se está conviritiendo en una sesión de escritura automática.
Pd - Me acaban de dar un toke.
Pd - Espero que disfrutéis mil el puente. Hmmm, podéis comprarme algo entre todos y mandármelo por correo... hmmm... jeje.
Pd - Quiero un nene pijín a mi lado (sin pluma) pero me da miedo que todo se ciña a eso, a la superficialidad, al te follo, me follas y no nos volvemos a ver en la vida. Me da miedo que todo sea así. De todos modos, Esperanza vive en mi casa. ;-)
Pd - En casa las cosas van regular-bien. Yo diría pseudobien. No sé, siempre comentarios como - A ver, que me da igual lo que estés leyendo - con los que yo pido un poco de intimidad, aunque esté leyendo la GQ.
Pd - Mi madre se enteró de lo del gimnasio. Es la segunda mentira que me pilla. No hay más que ocultar pero me ha dicho que a la tercera me corta todo rápido. ¿Me va a quitar la vida? - El lema de mi casa: No internet, no pc, no Tv, no books, no life but... satisfaction -
En fin family. Que os quiero mucho. Espero escribir pronto
Pd - Esta postdata no podía dejármela. Entiendo perfectamente que dejéis de leerme. De hecho no me molestaría en absoluto porque es egoísta pediros que me leáis (incluso comentéis) sin que yo haga nada. Eso es ser egoísta y como alguien a quien he mencionado por ahí arriba fue muy egoísta conmigo (y con el que no me quedé corto... ains) y le reclamé que me diera algo que yo le daba, y no estamos en la misma situación, It's up to you. Aún así, a mí me seguiría haciendo muchísima ilusión que me leáis y ya no digo que me comentéis.
Sois muy grandes. Molts petonets!