Un relato Erótico Sensiblon
Os regalo una fantasia y lo que para mí es una relación ideal.
Clin Clin, unas gotitas caen del grifo a la bañera y sobre el agua, estoy tumbada en la bañera, disfrutando de un baño calido... Estoy relajada, y cada uno de mis musculos se destensa, el cabello enmarañado y húmedo se sumerge despacio entre la espuma del jabón.
He apagado la luz y encendido velitas aromaticas alrededor de la bañera y he puesto la banda sonora del Guardaespaldas. Es mi momento.
Se abre la puerta despacio del baño, ella esta allí, me mira y me pregunta "¿Harías un hueco en tu pequeño paraíso a una mujer enamorada de una mujer preciosa?" Aunque la conozco, me ruborizo y sonrio, se que a ella le encanta esa sonrisa pícara que se me dibuja en el rostro cuando me dice cosas tiernas.
Se suelta la coleta y los rizos le caen salvajemente por la cara, se desabrocha los pantalones y los deja caer, yo me quedo quieta mirandola, esta tan bonita...
No tarda mucho en desprenderse de la ropa, y en un momento esta en la bañera, recojo las piernas y nos miramos frente a frente las dos sentadas en el suelo de la bañera, con el agua acariciandonos la piel, estiro mi mano acaricio su cara, ella tuerce el rostro y me besa la mano. "Mi amor.." Toma una esponja y la sumerge en el agua calida, despues coge mi pierna por el tobillo y la sube, masajea con la esponja mi tobillo, el pie, y la va subiendo, la rodilla, el muslo,... suelto un suspiro. Suelta la pierna y coge la otra y repite el mismo ritual, después se abalanza sobre mi cuello a besarlo mientras con la esponja se las ingenia para acariciarme el vientre, después se retira y pasa la esponja por el pecho, yo me reclino un poco para atras, todo lo que la incomodidad de la bañera me permite, ella con el agua de la esponja lo deja a caer en un chorro sobre mis pezones que se endurecen más si caben. Ya no puedo quedarme por más tiempo impasible esa mujer que me ronronea me pide atención, y mi cuerpo ya se ha envuelto de las llamas de la lujuria.
Con toda la agilidad de movimientos que me permite la bañera, la hago caer sobre si misma, quiero besar su cuerpo, ese paraiso que esta entre sus piernas pero poco se puede hacer salvo caricias penetrantes y furtivas, que sin embargo comienzan a embriagar sus poros con mi nombre.
Abró el grifo para quitarnos la espuma que nos queda en el cuerpo y casi rodando caemos sobre la alfombra del salón. Voy secando cada gotita de agua de su piel con mi lengua. Sus labios tambien buscan mis secretos.
Me instalo en su nido, en esa maraña de pelos rizados, que guardan un jugoso regalo para mí, la deseo, deseo su cuerpo.
Su clitorix ya ha despertado de su letargo, y quiere jugar, se cuela entre mis labios semiabiertos palpitante, pequeños lenguetazos le hacen explotar y cuando eso pasa, ella saborea sus jugos de mis labios para abrirse no sin poco delicadeza camino entre mis piernas. Y allí, en lo que es en ese momento el centro de mi ser, se detiene regalandome caricias, incluso se le escucha un ronroneo felino.
Yo tambien me deshago con sus caricias. Un exhalo un suspiro que se q la indica que me ha regalado el cielo.
Ella se levanta y yo cierro un nstante los ojos para recobrar la respiración.
Trae entre sus brazos a nuestra pequeña. Aun sigue dormidita tal y como yo la deje antes de entrar en el baño.
"Feliz Cumpleaños" Me dice mientras me besa y saca de un bolsillo del pijama del bebe una cajita. "Casate conmigo" me susurra.
Soy la mujer más feliz del mundo con mis dos mujeres, mi futura esposa y nuestra hija.
Se me saltan las lagrimas. Y solo puedo decirle "Te quiero, os quiero"
Clin Clin, unas gotitas caen del grifo a la bañera y sobre el agua, estoy tumbada en la bañera, disfrutando de un baño calido... Estoy relajada, y cada uno de mis musculos se destensa, el cabello enmarañado y húmedo se sumerge despacio entre la espuma del jabón.
He apagado la luz y encendido velitas aromaticas alrededor de la bañera y he puesto la banda sonora del Guardaespaldas. Es mi momento.
Se abre la puerta despacio del baño, ella esta allí, me mira y me pregunta "¿Harías un hueco en tu pequeño paraíso a una mujer enamorada de una mujer preciosa?" Aunque la conozco, me ruborizo y sonrio, se que a ella le encanta esa sonrisa pícara que se me dibuja en el rostro cuando me dice cosas tiernas.
Se suelta la coleta y los rizos le caen salvajemente por la cara, se desabrocha los pantalones y los deja caer, yo me quedo quieta mirandola, esta tan bonita...
No tarda mucho en desprenderse de la ropa, y en un momento esta en la bañera, recojo las piernas y nos miramos frente a frente las dos sentadas en el suelo de la bañera, con el agua acariciandonos la piel, estiro mi mano acaricio su cara, ella tuerce el rostro y me besa la mano. "Mi amor.." Toma una esponja y la sumerge en el agua calida, despues coge mi pierna por el tobillo y la sube, masajea con la esponja mi tobillo, el pie, y la va subiendo, la rodilla, el muslo,... suelto un suspiro. Suelta la pierna y coge la otra y repite el mismo ritual, después se abalanza sobre mi cuello a besarlo mientras con la esponja se las ingenia para acariciarme el vientre, después se retira y pasa la esponja por el pecho, yo me reclino un poco para atras, todo lo que la incomodidad de la bañera me permite, ella con el agua de la esponja lo deja a caer en un chorro sobre mis pezones que se endurecen más si caben. Ya no puedo quedarme por más tiempo impasible esa mujer que me ronronea me pide atención, y mi cuerpo ya se ha envuelto de las llamas de la lujuria.
Con toda la agilidad de movimientos que me permite la bañera, la hago caer sobre si misma, quiero besar su cuerpo, ese paraiso que esta entre sus piernas pero poco se puede hacer salvo caricias penetrantes y furtivas, que sin embargo comienzan a embriagar sus poros con mi nombre.
Abró el grifo para quitarnos la espuma que nos queda en el cuerpo y casi rodando caemos sobre la alfombra del salón. Voy secando cada gotita de agua de su piel con mi lengua. Sus labios tambien buscan mis secretos.
Me instalo en su nido, en esa maraña de pelos rizados, que guardan un jugoso regalo para mí, la deseo, deseo su cuerpo.
Su clitorix ya ha despertado de su letargo, y quiere jugar, se cuela entre mis labios semiabiertos palpitante, pequeños lenguetazos le hacen explotar y cuando eso pasa, ella saborea sus jugos de mis labios para abrirse no sin poco delicadeza camino entre mis piernas. Y allí, en lo que es en ese momento el centro de mi ser, se detiene regalandome caricias, incluso se le escucha un ronroneo felino.
Yo tambien me deshago con sus caricias. Un exhalo un suspiro que se q la indica que me ha regalado el cielo.
Ella se levanta y yo cierro un nstante los ojos para recobrar la respiración.
Trae entre sus brazos a nuestra pequeña. Aun sigue dormidita tal y como yo la deje antes de entrar en el baño.
"Feliz Cumpleaños" Me dice mientras me besa y saca de un bolsillo del pijama del bebe una cajita. "Casate conmigo" me susurra.
Soy la mujer más feliz del mundo con mis dos mujeres, mi futura esposa y nuestra hija.
Se me saltan las lagrimas. Y solo puedo decirle "Te quiero, os quiero"