MI PRIMERA VEZ: EL INTERNADO
Hace algunos años estuve en un internado, ahí conocí a un chico, llamémosle: Carlos. Con este chico mantuve una relación meramente sexual, quedábamos teníamos sexo y cada uno a su casa. Tanto él como yo sabíamos que no éramos nuestros tipos, pero éramos jóvenes y teníamos las hormonas disparadas. Con el descubrí que el sexo por sexo te deja un gran vacío, un sentimiento de culpabilidad, ese que te hace plantearte si eres humano y tienes sentimientos o simplemente de apareas como los animales. Algo que yo no critico a quién lo haga, yo siempre digo: “mientras follas no jodes a nadie” y si la gente follara más el mundo iría mejor.
Por cierto, no éramos estos dos de el internado de Antena 3.


Descubrí la orientación sexual de Carlos un día después de una fiesta, eran ya casi las vacaciones de Semana Santa, y la dirección del internado nos dejó salir a los mayores para asistir a una fiesta que daban los de COU en una discoteca para sacar dinero para el viaje de fin de curso.
Después de tomar algunas copas en la fiesta volvimos al internado, me acosté, como ya habían terminado muchos los exámenes, medio internado estaba vacío, de hecho en mi habitación solo estábamos dos. Al poco tiempo de quedarme dormido, soñaba que estaba en la gloria, tuve un sueño húmedo, tanto era así que me desperté. Y, sorpresa, no era un sueño húmedo lo que tuve, mi amigo Carlos me estaba haciendo una pedazo de mamada impresionante. En ese momento no sabía quien era, y para que no se fuera corriendo por descubridle, le agarré la cabeza con las dos manos para que continuara chupándomela. Cuando me acorde que había otra persona en la habitación le susurré a Carlos que nos fuéramos a alguna habitación de las que estaban vacías. Y allí follamos como locos. Sin preguntarnos nada. Éramos dos seres irracionales practicando sexo. Una de las cosas que nunca he hecho es la de besar a desconocidos, los podía ofrecer mi cuerpo, pero no mis besos, este detalle lo descubrí esa noche, recuerdo que el intentaba besarme y yo me negaba. Eso no impidió que hiciéramos un 69, de esos tan brutales que sabes que estas mojando toda la cama de babas.

Cuando esta a punto de correrme, le paré, y paré de chupársela, me levanté y le dije que se pusiera de pie, le puse cara a la pared y le penetré, el dolor y el placer que tuvo fue tan grande que cogió la almohada y se la puso en la cara para que no se oyeran sus gemidos.

Y ahí, medio agachado, con una mano en la pared, y la otra en la almohada, se corrió, sin tocarse, solamente de la excitación que tenia, del placer que le estaba dando, sin saber por qué, se la sacó y me dejó a medias, pero no me esperaba yo que se fuera a poner de rodillas para continuar chupándomela hasta correrme en su boca.
Volvimos a nuestras habitaciones y nadie se enteró, bueno un chico se quejó de que su cama estaba medio deshecha, pero nadie se imaginó nada.
Como las relaciones con Carlos eran solo de sexo, cuando empecé a salir con mi novio, todo se acabó. Hace mucho que no se nada de él.
Un beso para todos y feliz verano.
Por cierto, no éramos estos dos de el internado de Antena 3.


Descubrí la orientación sexual de Carlos un día después de una fiesta, eran ya casi las vacaciones de Semana Santa, y la dirección del internado nos dejó salir a los mayores para asistir a una fiesta que daban los de COU en una discoteca para sacar dinero para el viaje de fin de curso.
Después de tomar algunas copas en la fiesta volvimos al internado, me acosté, como ya habían terminado muchos los exámenes, medio internado estaba vacío, de hecho en mi habitación solo estábamos dos. Al poco tiempo de quedarme dormido, soñaba que estaba en la gloria, tuve un sueño húmedo, tanto era así que me desperté. Y, sorpresa, no era un sueño húmedo lo que tuve, mi amigo Carlos me estaba haciendo una pedazo de mamada impresionante. En ese momento no sabía quien era, y para que no se fuera corriendo por descubridle, le agarré la cabeza con las dos manos para que continuara chupándomela. Cuando me acorde que había otra persona en la habitación le susurré a Carlos que nos fuéramos a alguna habitación de las que estaban vacías. Y allí follamos como locos. Sin preguntarnos nada. Éramos dos seres irracionales practicando sexo. Una de las cosas que nunca he hecho es la de besar a desconocidos, los podía ofrecer mi cuerpo, pero no mis besos, este detalle lo descubrí esa noche, recuerdo que el intentaba besarme y yo me negaba. Eso no impidió que hiciéramos un 69, de esos tan brutales que sabes que estas mojando toda la cama de babas.

Cuando esta a punto de correrme, le paré, y paré de chupársela, me levanté y le dije que se pusiera de pie, le puse cara a la pared y le penetré, el dolor y el placer que tuvo fue tan grande que cogió la almohada y se la puso en la cara para que no se oyeran sus gemidos.

Y ahí, medio agachado, con una mano en la pared, y la otra en la almohada, se corrió, sin tocarse, solamente de la excitación que tenia, del placer que le estaba dando, sin saber por qué, se la sacó y me dejó a medias, pero no me esperaba yo que se fuera a poner de rodillas para continuar chupándomela hasta correrme en su boca.
Volvimos a nuestras habitaciones y nadie se enteró, bueno un chico se quejó de que su cama estaba medio deshecha, pero nadie se imaginó nada.
Como las relaciones con Carlos eran solo de sexo, cuando empecé a salir con mi novio, todo se acabó. Hace mucho que no se nada de él.
Un beso para todos y feliz verano.
Comentario:
Yo quiero ir al Internado de la serie y hacer lo q tú pero con Matiño Rivas
Comentario:
Bonita historia.
Me alegro de que no fuérais ninguno de los dos del internado, son unos niñatos. ;)
Me alegro de que no fuérais ninguno de los dos del internado, son unos niñatos. ;)