Hallazgos de un anticuario en el Rastro de la vida
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DELINCUENCIA Y POLICIA
Texto copiado de www.elmundo.es/elmundo/blogs.html titulado "Multaron a mi coche que estaba calcinado" Situación veridica en la que nos podemos ver inmersos en cualquier momento. Me resulta muy curiosa, por eso la quiero compartir con vosotros:

"Salgo de una fiesta navideña que habíamos organizado los amigos en un bar situado en las inmediaciones del Bernabéu dispuesto a coger mi coche para irme a casa y me lo encuentro calcinado. El susto, monumental, casi me deja sin respiración. Había acudido a la cita a las 23.30 horas, y había aparcado en uno de los pocos huecos vacíos del lugar. Concretamente, lo había estacionado enfrente del Real Café Santiago Bernabéu, en la avenida Concha Espina. Cuando abandoné el bar eran las 4.00 horas Delante de mí, se encontraba mi coche reducido a cenizas (sobre todo en su parte delantera).

Nervioso, llamé rápidamente al 091 y el policía que me atendió me instó a formular la debida denuncia. Tal era mi grado de crispación y tan pocas las esperazas de solucionar el desastre en aquel momento, que decidí dejarlo para el día siguiente.

El domingo acudí a la comisaría de Chamartín y, allí, un amable agente me atendió para formular la denuncia. En ese momento, aunque aún sin confirmar, yo había averiguado, mediante una llamada a la policía municipal, que en la madrugada pasada se había sucedido una oleada de actos vandálicos que, además que la quema de varios contenedores, se había llevado por delante mi automóvil.

El policía hizo constar esta circunstancia en la denuncia para que, llegado el caso, pudiera dar parte en mi seguro y reclamar al Ayuntamiento alguna compensación.

Hasta el momento se trataba de una cuestión de inseguridad ciudadana. Como la póliza del seguro que cubre este coche (cuyo titular es mi abuela, aunque yo sea el conductor habitual desde hace casi una década) es a terceros, el seguro me comentó que no iba a ver un céntimo ni dibujado en un cuadro de Van Gogh.

Eso sí, que una vez hubiera apalabrado un déposito de coches donde abandonar definitivamente el Ford Ka, me enviarían una grúa para tal efecto. Todo esto, en un tono de inapelable mala leche, como si les incordiara mi llamada a la hora del café.

Días después, colérico, me afané en encontrar un depósito de coches para moverlo de Concha Espina lo más rápidamente posible. Algunos depósitos, sin más, no querían el coche en sus aposentos. Como soy de fuera y no llevo mucho tiempo en Madrid, decidí acudir al siempre valioso amparo de la Dirección General de Tráfico. Pero la DGT, para mi sorpresa, me mareó con bellas voces telefónicas, enlatadas en desesperantes contestadores automáticos, que terminaban por colgarme tras 10 minutos al teléfono.
El lateral del coche calcinado .
Y así hasta cinco veces, escogiendo en cada llamada las opciones que me daban las voces y acabando en un desesperante "pi, pi, pi" final. Indignado porque mi coche seguía luciendo su carrocería frita en la calle con el paso de las horas, me dieron las 19:00 h y los depósitos dijeron adiós y hasta mañana.

El martes me levanté asfixiado por el problema. Rápidamente llamé a la DGT y la voz de la señorita, que fulminó de nuevo la conversación, me hizo colgar el teléfono en la más absoluta desesperación.

Llamé a la policía municipal y les conté lo que me estaba pasando: el seguro no me ayudaba, los depósitos rechazaban mi coche quemado y la DGT no se dignaba ni a recomendarme paciencia. El policía, tratándome como si la culpa de que mi auto estuviera quemado fuera mía y no de un vándalo estúpido y de la inseguridad ciudadana de la capital, me recriminó que el Ford permaneciera allí todavía y me recomendó que por mi bien lo quitase antes de que se lo llevara la grúa de la policía. Eso como todo el mundo sabe, me llevaría a pagar un pastón por día, claro.


Detalle de la multa entre la chatarra carbonizada
En la web de la DGT hallé una recomendación sobre una asociación para el tratamiento medioambiental de los vehículos fuera de uso, llamada SIGRAUTO, que podía ponerme en contacto con un depósito. Tras comprobar que nadie cogía el teléfono, pedí permiso en el trabajo y me largué raudo a las oficinas. Era mediodía y allí no había absolutamente nadie, para honor de la DGT.

Furibundo, conseguí gracias a un taxista el teléfono de un desguace que, según me dijo, siempre lo coge todo si la documentación está en regla. Y así fue. Desguaces La Torre me solucionó el papelón y el Seguro. Realizado este trámite, me envió la grúa.

Quedamos en Concha Espina. Yo observaba, alicaído, mi Ford K calcinado. Juraba en arameo. La gente se paraba y lo estudiaba detenidamente. Sin embargo, tardé en percatarme de que lo más llamaba la atención al personal era que en el ex parabrisas del auto yacía una multa blanquísima entre lo ennegrecido de la carrocería quemada.

Los cables estaban sueltos, el motor consumido por las llamas, la luna delantera hecha añicos, los neumáticos derretidos, pero una multa de infinita blancura se asomaba en el parabrisas. Efectivamente, el coche estaba mal estacionado, auque yo hubiera dado parte a policía nacional y municipal de que me encontraba bloqueado por los trámites para moverlo.

Pero eso sí, estaba mal estacionado. Calcinado y podrido, pero mal estacionado. Multa al canto por estacionamiento regulado, que ahí no se pueda dejar un coche quemado, ¡por Dios!

La gente movía la cabeza de un lado para otro, se reía de la absurdidad de llevar el cumplimiento de la ley hasta el surrealismo y casi todos sentenciaban, en una extraña coincidencia de pensamiento: "Qué asco de país".

Llegó la grúa, montó la chatarra y nos pusimos en marcha hacia el desguace. Durante el trayecto pensaba que nadie había hecho nada por coger al pirómano y, sin embargo, me multaban a mí tras haber sido víctima de la quema de mi vehículo. Me repetí hasta tres veces: "Qué asco de país".

Despues de esto veo otra noticia que me deja sin palabras:

"Jose Luis Moreno, herido y hospitalizado tras un asalto a su chalé
Una banda de delincuentes ha asaltado la casa del empresario José Luis Moreno en Boadilla del Monte. Moreno está herido tras ser golpeado con un hacha."

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