NO SE LO DIGAS A NADIE
Acabo de darme cuenta de que la mayoría de mis contactos de los Messenger (MSN y Yahoo) son gays o heteros, según el ámbito donde me relacione con ellos, pero hay muy pocos bisexuales. Excepto naturalmente, que de los heteros alguno se me escape. Todo puede ser.
Pienso en mi amigo (el de la boda), quien por cierto es de los tíos mas “afectados” sin declararse gay que conozco, en otro chico del norte del país, con el que apenas hablo, y en otro amigote ya casado y con hijos, pero que no deja de preguntarme como funciona eso de las páginas de contacto en Internet, tiene poca relación sexual con su mujer, y no dudó en cierta ocasión decirse gay en su trabajo (en plan broma) sin que lo desmintiera posteriormente. Curioso ¿no?
Salvo ellos y la pareja cerrada que conozco desde hace poco, bisexuales ambos aunque firmemente decididos hacia su faceta gay, según me dicen, (al final va a tener razón Robby y todos acabaremos en el lado oscuro. Bueno, si nos va tan bien como al Pepe y el Dayron... genial, chicos, je, je...) la mayoría de mis contactos son gays, mas o menos fuera del armario.
Casi todos estos a los que hago referencia son fruto de un primer encuentro chateante que desembocó en un acercamiento messengero. Algunos de esos encuentros fueron myyyyyy calientes, otros myyyyyy tiernos, y otros muyyyyyy enrollaos. Pero todos dieron como resultado una relación más o menos prolongada en el tiempo y con mayor o menor frecuencia de contacto.
Que gran invento esto de Internet. Gracias a él se abrió mi armario por vez primera después de mucho tiempo de miedo, inseguridad y soledad. Los dos chicos de iniciación por PC fueron un madrileño y un americano residente en Gijón: David y Jim. El primero resultó ser el típico gay ya consolidado, fuera del armario, con pareja, y con especial interés por el cybersexo. No estaba preparado para eso por aquel entonces.
Por su parte, Jimbo resultó ser muy sensible, también fuera del armario excepto para su familia, a la que echaba mucho de menos. Lo intenté animar en su época de bajón emocional y se mostró también dispuesto a webcalentar lo que hiciera falta en cuanto cogió confianza. (Otro gran invento, la webcam...). Ocurrió que se hecho novio -por cierto andaluz- y perdimos el contacto. Me disgustó, porque era bien majo. Pero ya sabemos como somos, dicen, de promiscuos, jajajaja, hasta por Internet.
Sí, al final olvidados los dos, llegaron otros nuevos. Y conforme más chateaba más confianza acababa cogiendo frente al teclado. No faltaron las confidencias, las largas parrafadas, las bromas, los buenos momentos de complicidad e incluso el calentamiento epistolar.
Pasado el tiempo el escribir deja paso al hablar y este al mirar o al dejarse ver, y hasta al hacer... Cada vez más confianza, mas arriesgarse, más pasear por la frontera de lo prohibido, de los desconocido, de lo morboso. Podríamos definirlo como casi un cruising cibernético.
El que no lo haya hecho alguna vez que levante el dedo del ratón.
Mmmmmm, que falsos.
Si no lo has hecho lo has pensado.
Si lo has probado repites.
Si insistes acabas por cansarte.
Perdió su encanto. Claro que si el que se te pone por delante de la cam es un Señor Darcy.... ¡¡¡que puñetas, a saco!!!
Durante un tiempo las chicas formaron parte de mi vida real y los chicos de la virtual. Hasta que la confianza o la costumbre internauta acaban por animarte a dar un primer paso en persona con alguien que te mira en una situación inesperada.
Ya estás pérdido. No hay vuelta atrás.
Y al final la celebre frase... “No se lo digas a nadie”.
Andando el tiempo, ahora voy y se lo cuento al mundo, ¡que fuerte!
Pienso en mi amigo (el de la boda), quien por cierto es de los tíos mas “afectados” sin declararse gay que conozco, en otro chico del norte del país, con el que apenas hablo, y en otro amigote ya casado y con hijos, pero que no deja de preguntarme como funciona eso de las páginas de contacto en Internet, tiene poca relación sexual con su mujer, y no dudó en cierta ocasión decirse gay en su trabajo (en plan broma) sin que lo desmintiera posteriormente. Curioso ¿no?
Salvo ellos y la pareja cerrada que conozco desde hace poco, bisexuales ambos aunque firmemente decididos hacia su faceta gay, según me dicen, (al final va a tener razón Robby y todos acabaremos en el lado oscuro. Bueno, si nos va tan bien como al Pepe y el Dayron... genial, chicos, je, je...) la mayoría de mis contactos son gays, mas o menos fuera del armario.
Casi todos estos a los que hago referencia son fruto de un primer encuentro chateante que desembocó en un acercamiento messengero. Algunos de esos encuentros fueron myyyyyy calientes, otros myyyyyy tiernos, y otros muyyyyyy enrollaos. Pero todos dieron como resultado una relación más o menos prolongada en el tiempo y con mayor o menor frecuencia de contacto.
Que gran invento esto de Internet. Gracias a él se abrió mi armario por vez primera después de mucho tiempo de miedo, inseguridad y soledad. Los dos chicos de iniciación por PC fueron un madrileño y un americano residente en Gijón: David y Jim. El primero resultó ser el típico gay ya consolidado, fuera del armario, con pareja, y con especial interés por el cybersexo. No estaba preparado para eso por aquel entonces.
Por su parte, Jimbo resultó ser muy sensible, también fuera del armario excepto para su familia, a la que echaba mucho de menos. Lo intenté animar en su época de bajón emocional y se mostró también dispuesto a webcalentar lo que hiciera falta en cuanto cogió confianza. (Otro gran invento, la webcam...). Ocurrió que se hecho novio -por cierto andaluz- y perdimos el contacto. Me disgustó, porque era bien majo. Pero ya sabemos como somos, dicen, de promiscuos, jajajaja, hasta por Internet.
Sí, al final olvidados los dos, llegaron otros nuevos. Y conforme más chateaba más confianza acababa cogiendo frente al teclado. No faltaron las confidencias, las largas parrafadas, las bromas, los buenos momentos de complicidad e incluso el calentamiento epistolar.
Pasado el tiempo el escribir deja paso al hablar y este al mirar o al dejarse ver, y hasta al hacer... Cada vez más confianza, mas arriesgarse, más pasear por la frontera de lo prohibido, de los desconocido, de lo morboso. Podríamos definirlo como casi un cruising cibernético.
El que no lo haya hecho alguna vez que levante el dedo del ratón.
Mmmmmm, que falsos.
Si no lo has hecho lo has pensado. Si lo has probado repites.
Si insistes acabas por cansarte.
Perdió su encanto. Claro que si el que se te pone por delante de la cam es un Señor Darcy.... ¡¡¡que puñetas, a saco!!!
Durante un tiempo las chicas formaron parte de mi vida real y los chicos de la virtual. Hasta que la confianza o la costumbre internauta acaban por animarte a dar un primer paso en persona con alguien que te mira en una situación inesperada.
Ya estás pérdido. No hay vuelta atrás.
Y al final la celebre frase... “No se lo digas a nadie”.
Andando el tiempo, ahora voy y se lo cuento al mundo, ¡que fuerte!

COMPAÑEROS DE VIAJE
No deja de sorprenderme este invento de los blogs. Eso de que uno se desahogue y además comparta ideas y sentimientos con otros posibles cientos de seres anónimos me resulta simplemente increíble, además de muy agradable. Sobre todo cuando recibes comentarios como el del último post.En un tono amable, cercano, y de enorme complicidad, me escribió Raul (un poner) y al leerlo, se me apareció como un compañero de viaje en la complicada carretera de la bisexualidad que los dos solemos tomar. Pero no juntos, claro. Al menos de momento, jajaja.
Personalmente solo conozco otro bi, pero hace tiempo que olvidó a las mujeres y ahora tiene novio. Cosa que me sorprendió extraordinariamente, pues jamás pensé que saliera del armario. Posiblemente su ejemplo me haya animado a entreabrir el mío. Y por lo que cuenta Raúl, mi apertura anima también la suya.
Ahora que caigo, podríamos meternos todos en el mismo. Menuda juerga, je, je.
Fuera de bromas, reconozco que a veces me he sentido incomprendido, por las chicas, por amigos gays y por otros heteros, e incluso en ocasiones me decía a mi mismo que no había quien me entendiera, ni yo mismo.
Siempre pensé en hacerme mayor casado, con hijos, a la manera convencional. Sin embargo, tengo que confesar que últimamente la sociedad ha avanzado aparentemente en algunos aspectos de forma tan abierta que la idea de permanecer soltero, o en pareja sin hijos, o con pareja del mismo sexo no resulta tan descabellada.
Cosa distinta es que siga siendo una sociedad hipócrita y cerrada en muchos aspectos. Los que estamos en el armario, mas o menos entreabierto, somos capaces de ver con claridad esta situación.
Los homosexuales que hacen su vida normal expuesta a la vista de todos, con enorme valentía y sin importarles el que dirán, probablemente sean mas felices que los demás de vida oculta o disimulada. Pero si oyen los comentarios despectivo, insultos, y hasta miradas desagradables hacia ellos cuando se dan la vuelta, y lo sobrellevan, es o porque tienen una fuerte personalidad que lo soportan todo o porque les resbala todo. O no lo ven. O no quieren verlo.Me encantaría ser de los impermeables, pero siento decir que soy todo lo contrario, hipersensible, fácil de herir, y muy vulnerable. Supongo que dependerá de la personalidad de cada uno, y de su forma de entender la vida, pero particularmente la falsedad me hace sentir triste. Esa buena cara “políticamente correcta” por delante y falsa moral por detrás me produce pena.
Me entristece por ellos, por lo que aún hacen despertar esos sentimientos de incomprensión, desprecio, odio y hasta asco en una parte de la España profunda, que vive a tu lado, muy cerca, sin que a veces lo notes. Por los que tienen ese comportamiento negativo frente a lo que es distinto a ellos, sin querer cambiarlo.
Y también por mi, porque me hace pensar, con dolor, que esto al fin y al cabo no va cambiar nunca.
Eso sí, personas como Raúl, o los autores de los blogs que me sirven de ejemplo, me ayudan a sobrellevarlo mejor. Ellos y muchos otros gays, bisexuales, lesbianas y heteros que aman por encima de todo la libertad del hombre para ser él, aun siendo distinto, y gustan de defenderlo y compartirlo con los demás .
Ellos y algunos cristianos de hoy día, la gente de bien de nacimiento, los solidarios, los comprometidos, los sencillos de corazón, los abiertos de mente, las madres comprensivas, los padres modernos, los jóvenes no maleados, los liberales de pensamiento, los progresistas de actitud, los conservadores de ideas avanzadas, y tantos y tantos que nos ayudan a vivir mejor no solo con uno mismo sino con ellos también. Aunque amemos a una persona de nuestro mismo sexo.

No se si algún día este armario abrirá del todo sus puertas, pero el corazón lo estoy mostrando por entregas. ¿Dejaré algún día de ser Enis del Mar para convertirme en el Maurice de Lawrence? ¿Tomaré mi barco rumbo a una vida en común con un hombre o sucumbiré de nuevo en las redes sensuales de Venus?
Seréis testigos de ello si este blog permanece.
Desde lo más dentro de mi... gracias por estar ahí.
BESOS, ABRAZOS Y TOQUETEOS
No pudo ser. El armario sigue poco entreabierto.
Mi amigo apareció al final con su novia y una amiga (guapísima por cierto, y muy simpática) de modo que no pude hacer ningún tipo de confesión.
Sí que compartimos confidencias. Me sorprendió con algunos comentarios sobre sus experiencias sexuales, y no paró de tocarme la pierna mientras hablábamos de nuestras cosas y su chica y la amiga charlaban sobre trapitos para la boda. Eso, dos achuchones y un beso no han dejado de desconcertarme. También me hablo de un nuevo amigo suyo, gay.
Así que tengo que forzar otro encuentro. Hay cosas que no quiero dejar para más adelante, y hablar claro con él es una de ellas. Igual me pego el batacazo del siglo, pero sospecho que nos vamos a entender bastante.
Por otra parte la amiga de su novia no ha parado de echarme miraditas, sonrisas y insinuarse para quedar un día juntos. Es muy maja, pero un poco lanzada. Sospecho que la han animado en plan “está solo” “aprovecha la oportunidad” “necesita salir del bache” “os sentareis juntos en la boda” etc, etc.
Como se esfuerce lo suficiente no se que va a pasar, lo reconozco. Me había volcado con el tema chicos porque aun no tengo superado lo de mi ex, pero sin mucho éxito, y la sequía es ya de algunos meses, de forma que si ella me insiste no se que haré. No soy yo muy resistente a ciertas propuestas, lo confieso.
Tal vez si mis amigos del Chat fueran más receptivos a una posible quedada, cambiaran las tornas. Los dos amigos que comenté ayer se muestran muy poco partidarios de ello (temen que alguien se inmiscuya en su relación) y los demás están algo lejos (salvo algún posible viaje) pero le doy vueltas a contactar con un guapo treinteañero de un pueblo cercano.
Estaría mas convencido si tuviera menos pluma. Me siento algo incomodo con los chicos que exageran sus gestos, voz, actitudes y posturas. No me atraen precisamente. Y no lo digo por si alguien llegara a sospechar al vernos juntos, salgo con amigos que a veces se comportan como auténticas reinonas, sino porque simplemente no me ponen.
Agggggg. Llevo días sin ir al gimnasio. De mañana no pasa.
Mi amigo apareció al final con su novia y una amiga (guapísima por cierto, y muy simpática) de modo que no pude hacer ningún tipo de confesión.
Sí que compartimos confidencias. Me sorprendió con algunos comentarios sobre sus experiencias sexuales, y no paró de tocarme la pierna mientras hablábamos de nuestras cosas y su chica y la amiga charlaban sobre trapitos para la boda. Eso, dos achuchones y un beso no han dejado de desconcertarme. También me hablo de un nuevo amigo suyo, gay.
Así que tengo que forzar otro encuentro. Hay cosas que no quiero dejar para más adelante, y hablar claro con él es una de ellas. Igual me pego el batacazo del siglo, pero sospecho que nos vamos a entender bastante.
Por otra parte la amiga de su novia no ha parado de echarme miraditas, sonrisas y insinuarse para quedar un día juntos. Es muy maja, pero un poco lanzada. Sospecho que la han animado en plan “está solo” “aprovecha la oportunidad” “necesita salir del bache” “os sentareis juntos en la boda” etc, etc.
Como se esfuerce lo suficiente no se que va a pasar, lo reconozco. Me había volcado con el tema chicos porque aun no tengo superado lo de mi ex, pero sin mucho éxito, y la sequía es ya de algunos meses, de forma que si ella me insiste no se que haré. No soy yo muy resistente a ciertas propuestas, lo confieso.
Tal vez si mis amigos del Chat fueran más receptivos a una posible quedada, cambiaran las tornas. Los dos amigos que comenté ayer se muestran muy poco partidarios de ello (temen que alguien se inmiscuya en su relación) y los demás están algo lejos (salvo algún posible viaje) pero le doy vueltas a contactar con un guapo treinteañero de un pueblo cercano.
Estaría mas convencido si tuviera menos pluma. Me siento algo incomodo con los chicos que exageran sus gestos, voz, actitudes y posturas. No me atraen precisamente. Y no lo digo por si alguien llegara a sospechar al vernos juntos, salgo con amigos que a veces se comportan como auténticas reinonas, sino porque simplemente no me ponen.
Agggggg. Llevo días sin ir al gimnasio. De mañana no pasa.
AMAR SIN MIEDO
El último post que pude publicar lo escribí ayer domingo pero no se que pasaba con la página de los blogs que no había forma de meter nada nuevo, tuve que hacerlo hoy a mediodía.
Desde entonces, varias novedades.
Me llamó un viejo amigo, que se me casa el verano que viene. Hace mucho que no nos vemos, de modo que en cuanto le tenga delante le voy a dar un achuchón de los fuertes, je, je. Es muy majo.
Cuando trabajábamos juntos oí, con asombro, a otros compañeros hacer algún comentario que otro sobre su afición por mirar a los chicos en el servicio. Siempre le he visto algo locuelo y he querido imaginar que hasta algo amanerado, pero desde que lo conozco se ha mostrado muy enamorado de su novia, y si es bi nunca lo ha exteriorizado.
Cierto es que en algunas conversaciones sobre ciertos temas se ha mostrado digamos con una “mente muy abierta” pero sin definirse claramente, y por temor a una posible metedura de pata jamás le plantee nada. Hasta ahora.
Mañana estoy decidido a entreabrir algo mas el armario. Creo que si le veo receptivo me definiré con él. Necesito hablar por fin con alguien sobre mis sentimientos y nadie mejor que él, pienso. Espero no arrepentirme de esta decisión.
Por otra parte hay un par de chicos que he conocido a través del chat y que parecen buena gente. Los dos bi y en el armario, en el de los profundos. Estaría bien conocernos mejor, pero aunque no son pareja se comportan como tal, y creo que no están dispuestos a tomar mucha confianza con nadie fuera de su relación de dos. Un poco extraño, pero es tal como lo cuento. Si quedamos y hay buen rollo quizás acaben por ver que soy un auténtico encanto. (Ya no tengo abuelas ni novia que me lo diga, tendré que animarme yo)
¿Tendrán razón aquellos que dicen que acabaré por abandonar la bisexualidad para definirme totalmente como gay? El caso es que últimamente solo me fijo en chicos. Opino se debe a que, aunque ya libre, mi mente es reticente a pensar en mujeres por un supuesto respeto a mi ex, mientras que lo de los chicos, al estar en otra dimensión, no suponen ningún problema.
Me han preguntado sobre el apodo de Enis del mar. La respuesta es clara para cualquiera que haya visto la oscarizada Brokeback Mountain. Una hermosa historia de amor que tristemente cientos de heteros, sobre todo muchos homófobos, no solo rechazan sino que además no llegaran nunca a poder entender. Hace falta sensibilidad y buen corazón para ello.
Me identifico plenamente con el personaje de Enis y confieso mi temor a llegar a ser tan infeliz como él. Aunque veo difícil amar sin miedo, si tuviera a mi Jack Twist daba un golpe a las puertas del armario y las dejaba de en par en par. Corriendo que me iba para el rancho...
Desde entonces, varias novedades.
Me llamó un viejo amigo, que se me casa el verano que viene. Hace mucho que no nos vemos, de modo que en cuanto le tenga delante le voy a dar un achuchón de los fuertes, je, je. Es muy majo.
Cuando trabajábamos juntos oí, con asombro, a otros compañeros hacer algún comentario que otro sobre su afición por mirar a los chicos en el servicio. Siempre le he visto algo locuelo y he querido imaginar que hasta algo amanerado, pero desde que lo conozco se ha mostrado muy enamorado de su novia, y si es bi nunca lo ha exteriorizado.
Cierto es que en algunas conversaciones sobre ciertos temas se ha mostrado digamos con una “mente muy abierta” pero sin definirse claramente, y por temor a una posible metedura de pata jamás le plantee nada. Hasta ahora.
Mañana estoy decidido a entreabrir algo mas el armario. Creo que si le veo receptivo me definiré con él. Necesito hablar por fin con alguien sobre mis sentimientos y nadie mejor que él, pienso. Espero no arrepentirme de esta decisión.
Por otra parte hay un par de chicos que he conocido a través del chat y que parecen buena gente. Los dos bi y en el armario, en el de los profundos. Estaría bien conocernos mejor, pero aunque no son pareja se comportan como tal, y creo que no están dispuestos a tomar mucha confianza con nadie fuera de su relación de dos. Un poco extraño, pero es tal como lo cuento. Si quedamos y hay buen rollo quizás acaben por ver que soy un auténtico encanto. (Ya no tengo abuelas ni novia que me lo diga, tendré que animarme yo)
¿Tendrán razón aquellos que dicen que acabaré por abandonar la bisexualidad para definirme totalmente como gay? El caso es que últimamente solo me fijo en chicos. Opino se debe a que, aunque ya libre, mi mente es reticente a pensar en mujeres por un supuesto respeto a mi ex, mientras que lo de los chicos, al estar en otra dimensión, no suponen ningún problema.
Me han preguntado sobre el apodo de Enis del mar. La respuesta es clara para cualquiera que haya visto la oscarizada Brokeback Mountain. Una hermosa historia de amor que tristemente cientos de heteros, sobre todo muchos homófobos, no solo rechazan sino que además no llegaran nunca a poder entender. Hace falta sensibilidad y buen corazón para ello.
Me identifico plenamente con el personaje de Enis y confieso mi temor a llegar a ser tan infeliz como él. Aunque veo difícil amar sin miedo, si tuviera a mi Jack Twist daba un golpe a las puertas del armario y las dejaba de en par en par. Corriendo que me iba para el rancho...ESAS MIRADAS...
Ay, que poco dura lo bueno.
Se marchó la semana corta y el aún más corto fin de semana. Adiós al Carnaval y hola a Doña Cuaresma. Despedimos las tapitas, las copitas, las risas, los amigos, las largas sesiones de cine y los pastelitos que me ha traído mi hermana de vuelta de su viaje. Así fueron estos días, intensos.
El viernes (ya os comenté que no paraba últimamente) tapeo y copas con la Mary y el Jose, que hacía un montón que no los veía. Risas, bromas, fotos, cotilleos y casi borrachera hasta las 3 de la mañana.
Para un viernes no está mal, sobre todo porque mi hasta hace poco vida de pareja me había alejado de todo aquello. Ya sabéis, uno se acomoda pronto al sofá, la cenita y lo que viene después.
Además estuvimos por bares y un pub en los que no había estado en mi vida. De modo que nuevas caras, nuevas charlas, nuevos tugurios, je, je, y nuevos tiempos que compartir. Nuevos o mas bien recuperados. Menos mal que conozco mogollón de peña de la que me había alejado algo, así podré ponerme al día de muchas cositas interesantes en mi “Tomate” particular. Aunque reconozco que me he sentido raro, y hasta con un momento de bajón al acordarme de mi ex.
El sábado hizo tan mal tiempo que no me apeteció salir. Tuve visita familiar y aunque estaba invitado a un acto social pasé de ir. Me apetecía más una de mis sesiones continuas de cine. Star Wars en V.O. y a toda pantalla. ¡Que gran invento el DVD!. Hoy seguiremos con la saga.
Menos mal que hoy domingo hizo buen tiempo, por fin. Aunque ha hecho algo de frío, el solete estuvo magnífico. Y es un día genial para el típico cafetito con los amigos.
Así que quedé con una pareja que conozco desde hace mucho e insisten en que debería seguir con mi novia. Lo curioso es que mientras me animaban a ello no dejaba de mirarme un chico sentado en la mesa de al lado. Ya sabéis, esas miradas...
Iba acompañado, al parecer por su novia, y entre el chupeteo del batido de fresa que tomaba y sus miraditas acabó por ponerme nervioso. No es la primera vez que me pasa algo así, he de confesarlo. No se si estoy obsesionado o es que hay mucho bi suelto, el caso es que yo creo que le llamé la atención y al devolverle la mirada, el tío se confíó. Eso o que le recuerdo a alguien.
Por cierto, estaba buenísimo.
Antes habitualmente dedicaba el domingo a charlar con los del Messenger, y hoy me habrán echado de menos. En cuanto termine de escribir este post me pongo a saludar, no sea que se me enfaden.
Antes quiero agradecer a todos los que leen este blog su interés, sobre todo a los que han enviado algún comentario. Y en especial los ánimos de Quijote Exiliado. Creo que voy a seguir con interés sus avatares. Por cierto ¿nadaremos en la misma piscina?
A ver cómo se nos da la semana. Para el fin de semana que viene, si el tiempo sigue bueno me apetece un paseo por la Sierra Norte de Sevilla. Para aquellos que no lo conozcan puedo decir que es increíble, y está cerquita. Constantina, Cazalla, el Huesnar. Si alguien se apunta...
Se marchó la semana corta y el aún más corto fin de semana. Adiós al Carnaval y hola a Doña Cuaresma. Despedimos las tapitas, las copitas, las risas, los amigos, las largas sesiones de cine y los pastelitos que me ha traído mi hermana de vuelta de su viaje. Así fueron estos días, intensos.
El viernes (ya os comenté que no paraba últimamente) tapeo y copas con la Mary y el Jose, que hacía un montón que no los veía. Risas, bromas, fotos, cotilleos y casi borrachera hasta las 3 de la mañana.
Para un viernes no está mal, sobre todo porque mi hasta hace poco vida de pareja me había alejado de todo aquello. Ya sabéis, uno se acomoda pronto al sofá, la cenita y lo que viene después.
Además estuvimos por bares y un pub en los que no había estado en mi vida. De modo que nuevas caras, nuevas charlas, nuevos tugurios, je, je, y nuevos tiempos que compartir. Nuevos o mas bien recuperados. Menos mal que conozco mogollón de peña de la que me había alejado algo, así podré ponerme al día de muchas cositas interesantes en mi “Tomate” particular. Aunque reconozco que me he sentido raro, y hasta con un momento de bajón al acordarme de mi ex.
El sábado hizo tan mal tiempo que no me apeteció salir. Tuve visita familiar y aunque estaba invitado a un acto social pasé de ir. Me apetecía más una de mis sesiones continuas de cine. Star Wars en V.O. y a toda pantalla. ¡Que gran invento el DVD!. Hoy seguiremos con la saga.
Menos mal que hoy domingo hizo buen tiempo, por fin. Aunque ha hecho algo de frío, el solete estuvo magnífico. Y es un día genial para el típico cafetito con los amigos.
Así que quedé con una pareja que conozco desde hace mucho e insisten en que debería seguir con mi novia. Lo curioso es que mientras me animaban a ello no dejaba de mirarme un chico sentado en la mesa de al lado. Ya sabéis, esas miradas...
Iba acompañado, al parecer por su novia, y entre el chupeteo del batido de fresa que tomaba y sus miraditas acabó por ponerme nervioso. No es la primera vez que me pasa algo así, he de confesarlo. No se si estoy obsesionado o es que hay mucho bi suelto, el caso es que yo creo que le llamé la atención y al devolverle la mirada, el tío se confíó. Eso o que le recuerdo a alguien.
Por cierto, estaba buenísimo.
Antes habitualmente dedicaba el domingo a charlar con los del Messenger, y hoy me habrán echado de menos. En cuanto termine de escribir este post me pongo a saludar, no sea que se me enfaden.
Antes quiero agradecer a todos los que leen este blog su interés, sobre todo a los que han enviado algún comentario. Y en especial los ánimos de Quijote Exiliado. Creo que voy a seguir con interés sus avatares. Por cierto ¿nadaremos en la misma piscina?
A ver cómo se nos da la semana. Para el fin de semana que viene, si el tiempo sigue bueno me apetece un paseo por la Sierra Norte de Sevilla. Para aquellos que no lo conozcan puedo decir que es increíble, y está cerquita. Constantina, Cazalla, el Huesnar. Si alguien se apunta...ESE ALGO MELANCÓLICO...
Hoy el viento ha sido el gran protagonista de la mañana en Sevilla. Y ahora la lluvia.
Siempre me gustaron los días grises, apagados, lluviosos, con viento... quizás por ese “algo” melancólico que siempre va conmigo.
El aire fuerte en el rostro y el agua que salpica le dejan a uno un sabor triste en el cuerpo pero a la vez refresca el alma.
Es algo complicado de explicar. Pero yo lo siento así. Una mezcla de algo agradable e incomodo a la vez. Como una nueva postura sexual de las que de pronto se te ocurre. Como romper una relación porque te das cuenta de que está limitándote en tu propio ser. Como la vida misma, a veces, incomoda (deudas, problemas, gastos, hipoteca, heridas, sinsabores, decepción...) y agradable a la vez (sexo, sexo, sexo... bueno y mas cosas, claro)
La esencia del día deja huella en mi estado de ánimo, como el comentario de mi segundo visitante dispuesto a dejar su mensaje en este blog.
La primera fue una amable admiradora del paisaje de Siena. El segundo ha sido un buscador de novio que me ha dejado el mensaje “que chungo”. Le agradecí la molestia y le envíe un mensaje a través del PC de un amigo (se me fue hoy la luz en casa) aunque no tenía claro que veía tan chungo, si me estado de ánimo, si mi bisexualidad, mi reciente ruptura sentimental, mi forma de escribir, o que se yo...
El caso es que resulta agradable ver que al menos alguien está leyendo esto. Confieso que me sirve de terapia, y nunca pensé que tuviera mucho interés para los demás. Pero pensándolo bien, si alguien se siente identificado o puede ayudarle a aclarar ideas, o compartir sentimientos, me sentiré satisfecho.
¿Por qué será tan difícil, aun hoy día, el tema de sentirse bien consigo mismo? Sobre todo en lo que a identidad sexual y social se refiere. Y sobre todo a compartirlo con los demás.
Dejo entreabierto de nuevo mi armario, dispuesto siempre a que alguien quiera asomarse a él. Sobre todo si es capaz de sentirme, respetarme en mi propia esencia, en mi propio yo. No se si es único, poco frecuente o habitual, pero es. "
He tenido, y tengo, amigos gays que han comprendido mi interés o necesidad por las mujeres. Pero aún confío en dar con alguna chica comprensiva que acepte mi amor por ella y, aunque fiel, entienda mi capacidad de sentir también algo por los hombres. No se si es un imposible. No pierdo la esperanza.
Es duro plantear a veces el tema y ver que sienten asco o que no lo llegan a entenderlo. Te dejan tan mal que así no puedes seguir, aunque estés enamorado.
Mientras tanto, no quiero renunciar a hacer amigo/as. Me encanta conocer gente, relacionarme, dialogar, intercambiar experiencias, etc. Aunque para algunos...
¿Tan chungo parezco?
Siempre me gustaron los días grises, apagados, lluviosos, con viento... quizás por ese “algo” melancólico que siempre va conmigo.
El aire fuerte en el rostro y el agua que salpica le dejan a uno un sabor triste en el cuerpo pero a la vez refresca el alma.
Es algo complicado de explicar. Pero yo lo siento así. Una mezcla de algo agradable e incomodo a la vez. Como una nueva postura sexual de las que de pronto se te ocurre. Como romper una relación porque te das cuenta de que está limitándote en tu propio ser. Como la vida misma, a veces, incomoda (deudas, problemas, gastos, hipoteca, heridas, sinsabores, decepción...) y agradable a la vez (sexo, sexo, sexo... bueno y mas cosas, claro)
La esencia del día deja huella en mi estado de ánimo, como el comentario de mi segundo visitante dispuesto a dejar su mensaje en este blog.
La primera fue una amable admiradora del paisaje de Siena. El segundo ha sido un buscador de novio que me ha dejado el mensaje “que chungo”. Le agradecí la molestia y le envíe un mensaje a través del PC de un amigo (se me fue hoy la luz en casa) aunque no tenía claro que veía tan chungo, si me estado de ánimo, si mi bisexualidad, mi reciente ruptura sentimental, mi forma de escribir, o que se yo...
El caso es que resulta agradable ver que al menos alguien está leyendo esto. Confieso que me sirve de terapia, y nunca pensé que tuviera mucho interés para los demás. Pero pensándolo bien, si alguien se siente identificado o puede ayudarle a aclarar ideas, o compartir sentimientos, me sentiré satisfecho.
¿Por qué será tan difícil, aun hoy día, el tema de sentirse bien consigo mismo? Sobre todo en lo que a identidad sexual y social se refiere. Y sobre todo a compartirlo con los demás.
Dejo entreabierto de nuevo mi armario, dispuesto siempre a que alguien quiera asomarse a él. Sobre todo si es capaz de sentirme, respetarme en mi propia esencia, en mi propio yo. No se si es único, poco frecuente o habitual, pero es. "

He tenido, y tengo, amigos gays que han comprendido mi interés o necesidad por las mujeres. Pero aún confío en dar con alguna chica comprensiva que acepte mi amor por ella y, aunque fiel, entienda mi capacidad de sentir también algo por los hombres. No se si es un imposible. No pierdo la esperanza.
Es duro plantear a veces el tema y ver que sienten asco o que no lo llegan a entenderlo. Te dejan tan mal que así no puedes seguir, aunque estés enamorado.
Mientras tanto, no quiero renunciar a hacer amigo/as. Me encanta conocer gente, relacionarme, dialogar, intercambiar experiencias, etc. Aunque para algunos...
¿Tan chungo parezco?
NO PARO DESDE ANOCHE
Bueno, bueno, no hay quien se lo crea esto. Llevo semanas sin salir para nada, sin atender el teléfono, sin ganas de ver a nadie, sin comer, sin dormir...
Y cuando empiezas a salir del bache, decides aliviar el peso que aprisiona tu corazón, desvelarte a ti mismo, salir a luchar contra los elementos...creyendo que te costará un huevo... Van y te empuja a ello de forma sorprendente.
Este mediodía me encontré por el Messenger con un cyber-amigo gay (a quien no conozco en persona) y que comenté era la pera. Un simpático bear mexicano que me lo hace pasar en grande. Y eso que últimamente no habíamos hablado apenas.
Lo curioso es que apenas había dejado de hablar con él y me encuentro antes de apagar este chisme con otro antiguo amigo del chat, Robby.
Hace ya tanto de nuestro primer encuentro que ni siquiera soy capaz de recordar donde nos conocimos, si en Chueca o en Gaydar, auténticos span para los que escondemos tanto. Bueno, jajajaja, y para los demás también.
El caso es muy similar a: chico conoce chico, chico cae bien a chico, chico hace amistad con chico, pero chico no queda con chico por inseguridad en ocasiones y por fidelidad otras.
De modo que los chicos entablan una agradable relación que no acaba en presentación y algún que otro chico llega a desesperar. Y con razón.
(No se que les doy...)
Aún así muchos son los que conservo con cariño “en terreno vedado”. Canarias, Barcelona, Madrid, Málaga, Granada, mi propia ciudad... Si un día me diera por hacer una ronda me recorría media España.
La mayoría están fuera del armario, gays con todo asumido en la vida o son bisexuales que acaban por salir de la opresión del armario, algunos muy recientemente y tras sorprendente decisión.
Otros siguen allí dentro y ni siquiera son capaces de entreabrir la puerta. Es duro, lo se. Estoy con vosotros chicos, pero comprended que este aire fresco que dejo entrar al entreabrir el mío es tan agradable...
Bien. Alguno que otro insiste en que todos acabaremos por dejar de caer en las redes femeninas y los brazos de un buen hombre cobijarán nuestras dudas y que éstas serán disipadas para siempre. En ello se esfuerzan mi osito mexicano y mi guasón sevillano.
Cuando se empeñan en ello les miro de reojo, sonrío, y les espeto ¿qué dudas? Je, je.
Los descoloco, pero insisten. Y yo también.
Incido una y otra vez en que si no son capaces de entender que me atraiga, enamore, excite, llene tanto, agrade, un hombre que una mujer, nada puedo hacer. Y que si se limitan a verlo desde su propio punto de vista no se diferencian mucho de los numerosos heteros cerrados de mente que no aceptan porque no lo entienden el amor entre dos hombres.
Siempre digo que no me enamoro de una mujer o un hombre, sino de una persona, de su esencia, de su forma de ser, de su sonrisa, de su apoyo, de su compañía, de su complicidad, de su mirada... me da igual si cada mes tiene o no unos días más delicados de sobrellevar que otros.
Es verdad que solo he podido desarrollar este amor con mujeres, de momento, pero si hubiera llegado “mi chico” lo hubiera querido igual que mi bella rusa (ay, cuanto me está doliendo ahora escribir todo esto), mi morena extremeña, o mi dulce niña de ojos claros.
Uff, será mejor que me vaya, está empezando a rondar el “momento bajón” del día.
Y además es que era lo que quería contar cuando empecé hace ya rato. Que además de los cyber-amigos, me acaban de llamar para salir otros de los siempre, que hacía siglos que no veía. No se si será el aire fresco que entra al entreabrir la puerta o mi nueva colonia Mont Blanc, pero el caso es que no paro desde anoche.
A ver como sigue el finde...
Y cuando empiezas a salir del bache, decides aliviar el peso que aprisiona tu corazón, desvelarte a ti mismo, salir a luchar contra los elementos...creyendo que te costará un huevo... Van y te empuja a ello de forma sorprendente.
Este mediodía me encontré por el Messenger con un cyber-amigo gay (a quien no conozco en persona) y que comenté era la pera. Un simpático bear mexicano que me lo hace pasar en grande. Y eso que últimamente no habíamos hablado apenas.
Lo curioso es que apenas había dejado de hablar con él y me encuentro antes de apagar este chisme con otro antiguo amigo del chat, Robby.
Hace ya tanto de nuestro primer encuentro que ni siquiera soy capaz de recordar donde nos conocimos, si en Chueca o en Gaydar, auténticos span para los que escondemos tanto. Bueno, jajajaja, y para los demás también.
El caso es muy similar a: chico conoce chico, chico cae bien a chico, chico hace amistad con chico, pero chico no queda con chico por inseguridad en ocasiones y por fidelidad otras.
De modo que los chicos entablan una agradable relación que no acaba en presentación y algún que otro chico llega a desesperar. Y con razón.
(No se que les doy...)
Aún así muchos son los que conservo con cariño “en terreno vedado”. Canarias, Barcelona, Madrid, Málaga, Granada, mi propia ciudad... Si un día me diera por hacer una ronda me recorría media España.
La mayoría están fuera del armario, gays con todo asumido en la vida o son bisexuales que acaban por salir de la opresión del armario, algunos muy recientemente y tras sorprendente decisión.
Otros siguen allí dentro y ni siquiera son capaces de entreabrir la puerta. Es duro, lo se. Estoy con vosotros chicos, pero comprended que este aire fresco que dejo entrar al entreabrir el mío es tan agradable...
Bien. Alguno que otro insiste en que todos acabaremos por dejar de caer en las redes femeninas y los brazos de un buen hombre cobijarán nuestras dudas y que éstas serán disipadas para siempre. En ello se esfuerzan mi osito mexicano y mi guasón sevillano.
Cuando se empeñan en ello les miro de reojo, sonrío, y les espeto ¿qué dudas? Je, je.
Los descoloco, pero insisten. Y yo también.
Incido una y otra vez en que si no son capaces de entender que me atraiga, enamore, excite, llene tanto, agrade, un hombre que una mujer, nada puedo hacer. Y que si se limitan a verlo desde su propio punto de vista no se diferencian mucho de los numerosos heteros cerrados de mente que no aceptan porque no lo entienden el amor entre dos hombres.
Siempre digo que no me enamoro de una mujer o un hombre, sino de una persona, de su esencia, de su forma de ser, de su sonrisa, de su apoyo, de su compañía, de su complicidad, de su mirada... me da igual si cada mes tiene o no unos días más delicados de sobrellevar que otros.
Es verdad que solo he podido desarrollar este amor con mujeres, de momento, pero si hubiera llegado “mi chico” lo hubiera querido igual que mi bella rusa (ay, cuanto me está doliendo ahora escribir todo esto), mi morena extremeña, o mi dulce niña de ojos claros.
Uff, será mejor que me vaya, está empezando a rondar el “momento bajón” del día.
Y además es que era lo que quería contar cuando empecé hace ya rato. Que además de los cyber-amigos, me acaban de llamar para salir otros de los siempre, que hacía siglos que no veía. No se si será el aire fresco que entra al entreabrir la puerta o mi nueva colonia Mont Blanc, pero el caso es que no paro desde anoche.
A ver como sigue el finde...
POR FIN ES VIERNES
Ains... tardó en llegar, pero al fin es viernes.
El martes fue festivo en Andalucía y encima hice puente... debería haber sido una semana cortita, pero el curro resultó agotador estos días.
Ya hasta el lunes.
Lástima del mal tiempo. Debe ser cierto eso de que el clima está cambiando. En vez de febrerillo el loco ha reinado Febrerón I, el demente. ¡Que mesecito!
Estoy mas harto de nubes...
Porque además este tiempo no me hace sentir mejor de ánimo, precisamente.
Acabo de hablar con un amigote al que hacía tiempo no saludaba. Es uno de mis contactos del Messenger, fruto de una “noche tonta” de Internet.
Aunque mis parejas femeninas reclamaran todo mi tiempo y atención, no es menos cierto que de vez en cuando siempre he necesitado charlar con otros chicos sobre la vida y el alma desde un punto de vista menos hetero.
Cuando estás dentro del armario el anonimato del chat se convierte en una isla paradisíaca en la que retozar sin problemas y sin riesgos.
Y se hacen buenos amigos.
Uno encuentra de todo. Locas, locos, raros, buena gente, inocentes, pícaros, tímidos, lanzados, desesperados, ultra gays, casi gays, poco gays... y confieso que es difícil dar con bisexuales. Sobre todo si son sinceros y discretos.
Que cruz esto de la discreción.
Tengo tanto que contar sobre ello....
Jorgito, wey, no se si leerás esto, pero eres la pera.

El martes fue festivo en Andalucía y encima hice puente... debería haber sido una semana cortita, pero el curro resultó agotador estos días.
Ya hasta el lunes.
Lástima del mal tiempo. Debe ser cierto eso de que el clima está cambiando. En vez de febrerillo el loco ha reinado Febrerón I, el demente. ¡Que mesecito!
Estoy mas harto de nubes...
Porque además este tiempo no me hace sentir mejor de ánimo, precisamente.
Acabo de hablar con un amigote al que hacía tiempo no saludaba. Es uno de mis contactos del Messenger, fruto de una “noche tonta” de Internet.
Aunque mis parejas femeninas reclamaran todo mi tiempo y atención, no es menos cierto que de vez en cuando siempre he necesitado charlar con otros chicos sobre la vida y el alma desde un punto de vista menos hetero.
Cuando estás dentro del armario el anonimato del chat se convierte en una isla paradisíaca en la que retozar sin problemas y sin riesgos.
Y se hacen buenos amigos.
Uno encuentra de todo. Locas, locos, raros, buena gente, inocentes, pícaros, tímidos, lanzados, desesperados, ultra gays, casi gays, poco gays... y confieso que es difícil dar con bisexuales. Sobre todo si son sinceros y discretos.
Que cruz esto de la discreción.
Tengo tanto que contar sobre ello....
Jorgito, wey, no se si leerás esto, pero eres la pera.

NUEVA ETAPA
Hace muchos años tuve ocasión de viajar por Italia durante varios días, desde el rico norte al sencillo sur.
Una parada en Siena,asomado al mirador me trajo este paisaje. En aquel momento empecé una nueva etapa de mi vida.
Como ahora, me enfrentaba a nuevos retos que supe afrontar con valentía. ¿Que será de mi ahora...?
No puedo dejar de ver el paisaje....
Ojala sea capaz de volver a vivir pronto instantes tan hermosos, porque me siento tan desanimado en este momento....
Una parada en Siena,asomado al mirador me trajo este paisaje. En aquel momento empecé una nueva etapa de mi vida.
Como ahora, me enfrentaba a nuevos retos que supe afrontar con valentía. ¿Que será de mi ahora...?
No puedo dejar de ver el paisaje....
Ojala sea capaz de volver a vivir pronto instantes tan hermosos, porque me siento tan desanimado en este momento....EL COMIENZO...
Uff, que extraño resulta haber llegado hasta aquí y no tener aún lo suficientemente claras la ideas acerca de lo que uno espera con esta aventura.
Todo tiene su principio y su final.
No se cuando llegará el término de este viaje, pero el comienzo nace como consecuencia de una cadena de tristes acontecimientos.
Una grave enfermedad en un familiar cercano, su muerte, mi repentina soledad, la incertidumbre laboral y una ruptura sentimental que me hacen sentir descentrado y errante desembocan en una firme decisión de enfrentar las cosas de otra manera.
En primer lugar me atrevo, por fin, a romper el tabú de mi bisexualidad (oculta sin complejos durante años por consolidadas relaciones con mujeres, sobre todo con una de ellas, mi amor de despedida, comprensiva e inocente, mi bella rusa...)
Nunca necesité mas que su compañía desde que la conocí. Y siempre le fui fiel. Me atrevería a decir que incluso con el pensamiento.
Claro que anteriormente había tenido otras relaciones con mujeres que me dejaron una huella también imborrable, pero sin lograr llenar mi alma como ella.
También compartí algunas experiencias sentimentales, o debería decir mejor sexuales, con chicos, en plena efervescencia juvenil.
Las creía casi olvidadas.
¿Qué ha hecho que vuelvan y de forma tan impetuosa?
No soy capaz de explicarlo brevemente. Espero compartirlo a lo largo de los próximos días.
Me alejo del frío invierno y busco la cálida luz de la primavera.
Pero como la noche es traicionera, me dejaré abrigar aún por los recuerdos de este Diario algo indiscreto. A ver si me hace ver más claro.
Todo tiene su principio y su final.
No se cuando llegará el término de este viaje, pero el comienzo nace como consecuencia de una cadena de tristes acontecimientos.
Una grave enfermedad en un familiar cercano, su muerte, mi repentina soledad, la incertidumbre laboral y una ruptura sentimental que me hacen sentir descentrado y errante desembocan en una firme decisión de enfrentar las cosas de otra manera.
En primer lugar me atrevo, por fin, a romper el tabú de mi bisexualidad (oculta sin complejos durante años por consolidadas relaciones con mujeres, sobre todo con una de ellas, mi amor de despedida, comprensiva e inocente, mi bella rusa...)
Nunca necesité mas que su compañía desde que la conocí. Y siempre le fui fiel. Me atrevería a decir que incluso con el pensamiento.
Claro que anteriormente había tenido otras relaciones con mujeres que me dejaron una huella también imborrable, pero sin lograr llenar mi alma como ella.
También compartí algunas experiencias sentimentales, o debería decir mejor sexuales, con chicos, en plena efervescencia juvenil.
Las creía casi olvidadas.
¿Qué ha hecho que vuelvan y de forma tan impetuosa?
No soy capaz de explicarlo brevemente. Espero compartirlo a lo largo de los próximos días.
Me alejo del frío invierno y busco la cálida luz de la primavera.
Pero como la noche es traicionera, me dejaré abrigar aún por los recuerdos de este Diario algo indiscreto. A ver si me hace ver más claro.