COMPAÑEROS DE VIAJE
No deja de sorprenderme este invento de los blogs. Eso de que uno se desahogue y además comparta ideas y sentimientos con otros posibles cientos de seres anónimos me resulta simplemente increíble, además de muy agradable. Sobre todo cuando recibes comentarios como el del último post.En un tono amable, cercano, y de enorme complicidad, me escribió Raul (un poner) y al leerlo, se me apareció como un compañero de viaje en la complicada carretera de la bisexualidad que los dos solemos tomar. Pero no juntos, claro. Al menos de momento, jajaja.
Personalmente solo conozco otro bi, pero hace tiempo que olvidó a las mujeres y ahora tiene novio. Cosa que me sorprendió extraordinariamente, pues jamás pensé que saliera del armario. Posiblemente su ejemplo me haya animado a entreabrir el mío. Y por lo que cuenta Raúl, mi apertura anima también la suya.
Ahora que caigo, podríamos meternos todos en el mismo. Menuda juerga, je, je.
Fuera de bromas, reconozco que a veces me he sentido incomprendido, por las chicas, por amigos gays y por otros heteros, e incluso en ocasiones me decía a mi mismo que no había quien me entendiera, ni yo mismo.
Siempre pensé en hacerme mayor casado, con hijos, a la manera convencional. Sin embargo, tengo que confesar que últimamente la sociedad ha avanzado aparentemente en algunos aspectos de forma tan abierta que la idea de permanecer soltero, o en pareja sin hijos, o con pareja del mismo sexo no resulta tan descabellada.
Cosa distinta es que siga siendo una sociedad hipócrita y cerrada en muchos aspectos. Los que estamos en el armario, mas o menos entreabierto, somos capaces de ver con claridad esta situación.
Los homosexuales que hacen su vida normal expuesta a la vista de todos, con enorme valentía y sin importarles el que dirán, probablemente sean mas felices que los demás de vida oculta o disimulada. Pero si oyen los comentarios despectivo, insultos, y hasta miradas desagradables hacia ellos cuando se dan la vuelta, y lo sobrellevan, es o porque tienen una fuerte personalidad que lo soportan todo o porque les resbala todo. O no lo ven. O no quieren verlo.Me encantaría ser de los impermeables, pero siento decir que soy todo lo contrario, hipersensible, fácil de herir, y muy vulnerable. Supongo que dependerá de la personalidad de cada uno, y de su forma de entender la vida, pero particularmente la falsedad me hace sentir triste. Esa buena cara “políticamente correcta” por delante y falsa moral por detrás me produce pena.
Me entristece por ellos, por lo que aún hacen despertar esos sentimientos de incomprensión, desprecio, odio y hasta asco en una parte de la España profunda, que vive a tu lado, muy cerca, sin que a veces lo notes. Por los que tienen ese comportamiento negativo frente a lo que es distinto a ellos, sin querer cambiarlo.
Y también por mi, porque me hace pensar, con dolor, que esto al fin y al cabo no va cambiar nunca.
Eso sí, personas como Raúl, o los autores de los blogs que me sirven de ejemplo, me ayudan a sobrellevarlo mejor. Ellos y muchos otros gays, bisexuales, lesbianas y heteros que aman por encima de todo la libertad del hombre para ser él, aun siendo distinto, y gustan de defenderlo y compartirlo con los demás .
Ellos y algunos cristianos de hoy día, la gente de bien de nacimiento, los solidarios, los comprometidos, los sencillos de corazón, los abiertos de mente, las madres comprensivas, los padres modernos, los jóvenes no maleados, los liberales de pensamiento, los progresistas de actitud, los conservadores de ideas avanzadas, y tantos y tantos que nos ayudan a vivir mejor no solo con uno mismo sino con ellos también. Aunque amemos a una persona de nuestro mismo sexo.

No se si algún día este armario abrirá del todo sus puertas, pero el corazón lo estoy mostrando por entregas. ¿Dejaré algún día de ser Enis del Mar para convertirme en el Maurice de Lawrence? ¿Tomaré mi barco rumbo a una vida en común con un hombre o sucumbiré de nuevo en las redes sensuales de Venus?
Seréis testigos de ello si este blog permanece.
Desde lo más dentro de mi... gracias por estar ahí.
Comentario:
Gracias por molestarte en leerlo. He tenido que trasladarme a otro blog: http://blogs.chueca.com/elarmarioabierto/ donde siguen las páginas de este Diario indiscreto.
Enis del mar.
Enis del mar.
Comentario:
Quise dejar mi comentario para sepas que mucha gente aceptamos a todas las tendencias y cada vez son más. Tu asumiste tu condición y debes tratar de ser feliz con lo que eres o que elegiste ser.
Creo la gente comun, me incluyo, tiene ese miedo a los gays basados en el estereotipo de las locas irreverentes y desafiantes, que aparecieron tiempo atrás. O el de viejos reprimidos que trataban de seducir a jovencitos.
Creo la gente comun, me incluyo, tiene ese miedo a los gays basados en el estereotipo de las locas irreverentes y desafiantes, que aparecieron tiempo atrás. O el de viejos reprimidos que trataban de seducir a jovencitos.
Comentario:
El camino, como demostró Ulises, es más importante que el punto de destino. La felicidad es un sumatorio de alegrías. Y a mí me alegra compartir este camino frondoso e incierto. Gracias a ti por el tiempo y el cariño que le dedicas a este blog, que es un reflejo -muy bien escrito- de lo que siento. Un abrazo.