NO PARO DESDE ANOCHE
Bueno, bueno, no hay quien se lo crea esto. Llevo semanas sin salir para nada, sin atender el teléfono, sin ganas de ver a nadie, sin comer, sin dormir...
Y cuando empiezas a salir del bache, decides aliviar el peso que aprisiona tu corazón, desvelarte a ti mismo, salir a luchar contra los elementos...creyendo que te costará un huevo... Van y te empuja a ello de forma sorprendente.
Este mediodía me encontré por el Messenger con un cyber-amigo gay (a quien no conozco en persona) y que comenté era la pera. Un simpático bear mexicano que me lo hace pasar en grande. Y eso que últimamente no habíamos hablado apenas.
Lo curioso es que apenas había dejado de hablar con él y me encuentro antes de apagar este chisme con otro antiguo amigo del chat, Robby.
Hace ya tanto de nuestro primer encuentro que ni siquiera soy capaz de recordar donde nos conocimos, si en Chueca o en Gaydar, auténticos span para los que escondemos tanto. Bueno, jajajaja, y para los demás también.
El caso es muy similar a: chico conoce chico, chico cae bien a chico, chico hace amistad con chico, pero chico no queda con chico por inseguridad en ocasiones y por fidelidad otras.
De modo que los chicos entablan una agradable relación que no acaba en presentación y algún que otro chico llega a desesperar. Y con razón.
(No se que les doy...)
Aún así muchos son los que conservo con cariño “en terreno vedado”. Canarias, Barcelona, Madrid, Málaga, Granada, mi propia ciudad... Si un día me diera por hacer una ronda me recorría media España.
La mayoría están fuera del armario, gays con todo asumido en la vida o son bisexuales que acaban por salir de la opresión del armario, algunos muy recientemente y tras sorprendente decisión.
Otros siguen allí dentro y ni siquiera son capaces de entreabrir la puerta. Es duro, lo se. Estoy con vosotros chicos, pero comprended que este aire fresco que dejo entrar al entreabrir el mío es tan agradable...
Bien. Alguno que otro insiste en que todos acabaremos por dejar de caer en las redes femeninas y los brazos de un buen hombre cobijarán nuestras dudas y que éstas serán disipadas para siempre. En ello se esfuerzan mi osito mexicano y mi guasón sevillano.
Cuando se empeñan en ello les miro de reojo, sonrío, y les espeto ¿qué dudas? Je, je.
Los descoloco, pero insisten. Y yo también.
Incido una y otra vez en que si no son capaces de entender que me atraiga, enamore, excite, llene tanto, agrade, un hombre que una mujer, nada puedo hacer. Y que si se limitan a verlo desde su propio punto de vista no se diferencian mucho de los numerosos heteros cerrados de mente que no aceptan porque no lo entienden el amor entre dos hombres.
Siempre digo que no me enamoro de una mujer o un hombre, sino de una persona, de su esencia, de su forma de ser, de su sonrisa, de su apoyo, de su compañía, de su complicidad, de su mirada... me da igual si cada mes tiene o no unos días más delicados de sobrellevar que otros.
Es verdad que solo he podido desarrollar este amor con mujeres, de momento, pero si hubiera llegado “mi chico” lo hubiera querido igual que mi bella rusa (ay, cuanto me está doliendo ahora escribir todo esto), mi morena extremeña, o mi dulce niña de ojos claros.
Uff, será mejor que me vaya, está empezando a rondar el “momento bajón” del día.
Y además es que era lo que quería contar cuando empecé hace ya rato. Que además de los cyber-amigos, me acaban de llamar para salir otros de los siempre, que hacía siglos que no veía. No se si será el aire fresco que entra al entreabrir la puerta o mi nueva colonia Mont Blanc, pero el caso es que no paro desde anoche.
A ver como sigue el finde...
Y cuando empiezas a salir del bache, decides aliviar el peso que aprisiona tu corazón, desvelarte a ti mismo, salir a luchar contra los elementos...creyendo que te costará un huevo... Van y te empuja a ello de forma sorprendente.
Este mediodía me encontré por el Messenger con un cyber-amigo gay (a quien no conozco en persona) y que comenté era la pera. Un simpático bear mexicano que me lo hace pasar en grande. Y eso que últimamente no habíamos hablado apenas.
Lo curioso es que apenas había dejado de hablar con él y me encuentro antes de apagar este chisme con otro antiguo amigo del chat, Robby.
Hace ya tanto de nuestro primer encuentro que ni siquiera soy capaz de recordar donde nos conocimos, si en Chueca o en Gaydar, auténticos span para los que escondemos tanto. Bueno, jajajaja, y para los demás también.
El caso es muy similar a: chico conoce chico, chico cae bien a chico, chico hace amistad con chico, pero chico no queda con chico por inseguridad en ocasiones y por fidelidad otras.
De modo que los chicos entablan una agradable relación que no acaba en presentación y algún que otro chico llega a desesperar. Y con razón.
(No se que les doy...)
Aún así muchos son los que conservo con cariño “en terreno vedado”. Canarias, Barcelona, Madrid, Málaga, Granada, mi propia ciudad... Si un día me diera por hacer una ronda me recorría media España.
La mayoría están fuera del armario, gays con todo asumido en la vida o son bisexuales que acaban por salir de la opresión del armario, algunos muy recientemente y tras sorprendente decisión.
Otros siguen allí dentro y ni siquiera son capaces de entreabrir la puerta. Es duro, lo se. Estoy con vosotros chicos, pero comprended que este aire fresco que dejo entrar al entreabrir el mío es tan agradable...
Bien. Alguno que otro insiste en que todos acabaremos por dejar de caer en las redes femeninas y los brazos de un buen hombre cobijarán nuestras dudas y que éstas serán disipadas para siempre. En ello se esfuerzan mi osito mexicano y mi guasón sevillano.
Cuando se empeñan en ello les miro de reojo, sonrío, y les espeto ¿qué dudas? Je, je.
Los descoloco, pero insisten. Y yo también.
Incido una y otra vez en que si no son capaces de entender que me atraiga, enamore, excite, llene tanto, agrade, un hombre que una mujer, nada puedo hacer. Y que si se limitan a verlo desde su propio punto de vista no se diferencian mucho de los numerosos heteros cerrados de mente que no aceptan porque no lo entienden el amor entre dos hombres.
Siempre digo que no me enamoro de una mujer o un hombre, sino de una persona, de su esencia, de su forma de ser, de su sonrisa, de su apoyo, de su compañía, de su complicidad, de su mirada... me da igual si cada mes tiene o no unos días más delicados de sobrellevar que otros.
Es verdad que solo he podido desarrollar este amor con mujeres, de momento, pero si hubiera llegado “mi chico” lo hubiera querido igual que mi bella rusa (ay, cuanto me está doliendo ahora escribir todo esto), mi morena extremeña, o mi dulce niña de ojos claros.
Uff, será mejor que me vaya, está empezando a rondar el “momento bajón” del día.
Y además es que era lo que quería contar cuando empecé hace ya rato. Que además de los cyber-amigos, me acaban de llamar para salir otros de los siempre, que hacía siglos que no veía. No se si será el aire fresco que entra al entreabrir la puerta o mi nueva colonia Mont Blanc, pero el caso es que no paro desde anoche.
A ver como sigue el finde...
Comentario:
Gracias por molestarte en leerlo. He tenido que trasladarme a otro blog: http://blogs.chueca.com/elarmarioabierto/ donde siguen las páginas de este Diario indiscreto.
Enis del mar.
Enis del mar.
Comentario:
q chungo