Amigos
¿Qué hacer cuando te han diagnosticado una bonita contractura y te han dado una semanita de baja para que estés en reposo? Pues en mi caso, que debo ser masoquista extrema, te sientas en tu nueva silla ortopédica y como te aburres te dedicas a tunear tu blog. Y no contenta con eso, también retocas el blog que compartes con tus poliesposas. Está claro que a mí me tienen que prohibir algo para que me ponga a hacerlo…
Será porque, como ya he dicho en un post anterior, voy notando que se acerca mi época favorita del año, la que me renueva y me activa. Y lo noto en que cada vez tengo más ganas de hacer cosas, planes, proyectos… pese a que, de momento, tengo que estar recluida en casa atontándome con relajantes musculares. Mis típicas contradicciones.
Estos últimos días en los que he repartido mi tiempo de la lectura en la cama al visionado de la primera temporada de Queer as Folk en el sofá y de allí al ordenador a embotar mi mente navegando por la red me he vuelto a dar cuenta de que no estoy tan sola como a veces me da por pensar.
Dicen que los Acuario utilizamos la palabra amigo con mucha ligereza. Que para nosotros cualquiera es susceptible de adjudicarle ese honor. Y es cierto que yo a menudo me he dejado llevar por ese impulso. Calificando de amigos a quienes demostraron no serlo en absoluto. O a quienes decían serlo y desaparecieron. O incluso a alguna que otra que tras más de una década de supuesta amistad me sacó de su vida a patadas y ahora se acerca a saludarme como si nada pasara…
He tenido y tengo muchos amigos. De hecho siempre he pensado que las relaciones de amistad funcionan como las relaciones sentimentales (es que también son relaciones sentimentales o, al menos, emocionales). Hay amistades con fecha de caducidad que no por ello son menos buenas y amistades que sabes –o confías- que duraran toda la vida. Hay amigos a los que dejas de ver y al reencontrarte con ellos es como si nada hubiera pasado. Y otros a los que el tiempo les ha cambiado y nada podrá volver a ser como fue.
Pero con los amigos también se pueden sufrir flechazos. Más de una vez me ha pasado. Una persona o, incluso, un grupo de personas te pueden atraer tan irremisiblemente que no puedes evitar acercarte a ellos. Y que conste que, por una vez, no estoy metiendo en juego la atracción sexual. Pero al igual que el amor, la amistad también puede cegarte e impedirte ver cómo son en realidad las personas.
Cuando conocí al Comando de Bolleras Desalmadas me pasó algo así. Pese a que ya conocía de antes a varias de ellas, el conjunto me pareció tan atractivo que semana tras semana, mes tras mes me fui acercando a ellas hasta que me creí integrada. Sólo que nunca me vieron como una de ellas. Y me costó mucho tiempo y muchas lágrimas (también provocadas por la ruptura con mi ex, integradísima en ese grupo) darme cuenta de que nunca merecieron ni mi tiempo ni mis atenciones. Hoy las veo y las mismas personas que hace tiempo me parecieron tan brillantes, tan llenas de vida, tan divertidas y encantadoras ahora se me antojan unos seres grises que viven su vida como si fueran autómatas (vale, puede que la escasa iluminación del Escape haya podido afectar a mi percepción), sin nada bueno en su interior que las haga merecedoras ni de mi estima ni, desde luego, de mi respeto.
A veces pienso que las personas de la generación a la que pertenezco, esa generación que ha crecido con las historias de Sensación de vivir y Melrose Place en la cabeza y que ahora encuentra un nuevo eco (al menos los que nos situamos al otro lado de la calle) en The L Word o Queer as Folk, estamos buscando continuamente encontrar en nuestra vida real y cotidiana retazos de esas pandillitas tan unidas y cool, todos y todas tan guapos y tan fashion, todos tan buena gente y siempre prestos a ayudar a solucionarte los problemas. Y, claro, luego pasa lo que pasa. Que la ficción es ficción y tú te das la gran hostia cuando descubres que la gente de tu pandillita pasa muy mucho de que te duela el dedo gordo del pie, por poner un ejemplo.
Pero hay veces en que la vida sí que llega a imitar al arte y, pese a que en veintisiete años me he ido encontrando con bastantes energúmenos y energúmenas que no supieron estar a la altura de las circunstancias de esa palabra que tan alegremente utilizamos todos –amigo-, sí que he tenido la suerte de cruzarme con personas que no sólo se han quedado en mi vida sino que poco a poco, día a día, han ido demostrando que no sólo están a la altura de las circunstancias sino que esa palabra se les queda pequeña… Y es en momentos como este, en el que me doy cuenta de lo afortunada que soy, empiezo a pensar en si yo estaré a su misma altura, si de verdad ellos pueden contar conmigo como yo lo hago con ellos.
Sólo espero que sepan que yo siempre voy a estar ahí para lo que quieran…

P.D.: Las pastillas atontantes hacen estragos en mi cabeza… Pero en fin, que sólo quería darles las gracias… Ellos y ellas saben quienes son…
…de fondo I’ll be there for you de The Rembrandts
Será porque, como ya he dicho en un post anterior, voy notando que se acerca mi época favorita del año, la que me renueva y me activa. Y lo noto en que cada vez tengo más ganas de hacer cosas, planes, proyectos… pese a que, de momento, tengo que estar recluida en casa atontándome con relajantes musculares. Mis típicas contradicciones.
Estos últimos días en los que he repartido mi tiempo de la lectura en la cama al visionado de la primera temporada de Queer as Folk en el sofá y de allí al ordenador a embotar mi mente navegando por la red me he vuelto a dar cuenta de que no estoy tan sola como a veces me da por pensar.
Dicen que los Acuario utilizamos la palabra amigo con mucha ligereza. Que para nosotros cualquiera es susceptible de adjudicarle ese honor. Y es cierto que yo a menudo me he dejado llevar por ese impulso. Calificando de amigos a quienes demostraron no serlo en absoluto. O a quienes decían serlo y desaparecieron. O incluso a alguna que otra que tras más de una década de supuesta amistad me sacó de su vida a patadas y ahora se acerca a saludarme como si nada pasara…
He tenido y tengo muchos amigos. De hecho siempre he pensado que las relaciones de amistad funcionan como las relaciones sentimentales (es que también son relaciones sentimentales o, al menos, emocionales). Hay amistades con fecha de caducidad que no por ello son menos buenas y amistades que sabes –o confías- que duraran toda la vida. Hay amigos a los que dejas de ver y al reencontrarte con ellos es como si nada hubiera pasado. Y otros a los que el tiempo les ha cambiado y nada podrá volver a ser como fue.
Pero con los amigos también se pueden sufrir flechazos. Más de una vez me ha pasado. Una persona o, incluso, un grupo de personas te pueden atraer tan irremisiblemente que no puedes evitar acercarte a ellos. Y que conste que, por una vez, no estoy metiendo en juego la atracción sexual. Pero al igual que el amor, la amistad también puede cegarte e impedirte ver cómo son en realidad las personas.
Cuando conocí al Comando de Bolleras Desalmadas me pasó algo así. Pese a que ya conocía de antes a varias de ellas, el conjunto me pareció tan atractivo que semana tras semana, mes tras mes me fui acercando a ellas hasta que me creí integrada. Sólo que nunca me vieron como una de ellas. Y me costó mucho tiempo y muchas lágrimas (también provocadas por la ruptura con mi ex, integradísima en ese grupo) darme cuenta de que nunca merecieron ni mi tiempo ni mis atenciones. Hoy las veo y las mismas personas que hace tiempo me parecieron tan brillantes, tan llenas de vida, tan divertidas y encantadoras ahora se me antojan unos seres grises que viven su vida como si fueran autómatas (vale, puede que la escasa iluminación del Escape haya podido afectar a mi percepción), sin nada bueno en su interior que las haga merecedoras ni de mi estima ni, desde luego, de mi respeto.
A veces pienso que las personas de la generación a la que pertenezco, esa generación que ha crecido con las historias de Sensación de vivir y Melrose Place en la cabeza y que ahora encuentra un nuevo eco (al menos los que nos situamos al otro lado de la calle) en The L Word o Queer as Folk, estamos buscando continuamente encontrar en nuestra vida real y cotidiana retazos de esas pandillitas tan unidas y cool, todos y todas tan guapos y tan fashion, todos tan buena gente y siempre prestos a ayudar a solucionarte los problemas. Y, claro, luego pasa lo que pasa. Que la ficción es ficción y tú te das la gran hostia cuando descubres que la gente de tu pandillita pasa muy mucho de que te duela el dedo gordo del pie, por poner un ejemplo.
Pero hay veces en que la vida sí que llega a imitar al arte y, pese a que en veintisiete años me he ido encontrando con bastantes energúmenos y energúmenas que no supieron estar a la altura de las circunstancias de esa palabra que tan alegremente utilizamos todos –amigo-, sí que he tenido la suerte de cruzarme con personas que no sólo se han quedado en mi vida sino que poco a poco, día a día, han ido demostrando que no sólo están a la altura de las circunstancias sino que esa palabra se les queda pequeña… Y es en momentos como este, en el que me doy cuenta de lo afortunada que soy, empiezo a pensar en si yo estaré a su misma altura, si de verdad ellos pueden contar conmigo como yo lo hago con ellos.
Sólo espero que sepan que yo siempre voy a estar ahí para lo que quieran…

P.D.: Las pastillas atontantes hacen estragos en mi cabeza… Pero en fin, que sólo quería darles las gracias… Ellos y ellas saben quienes son…
…de fondo I’ll be there for you de The Rembrandts
Comentario:
tiene muxa razon pero si esta muy cañon heee jajajajajajaja
Comentario:
jajaja...
que graciosa pic
jajjajajajajjajaj
tontos jajaja
que graciosa pic
jajjajajajajjajaj
tontos jajaja
Comentario:
la verdad es k yo ya sabia k no ace falta dejar a un amiga plantado x lo menos poner otra foto
Comentario:
la verdad es k yo ya sabia k no ace falta dejar a un amiga plantado x lo menos poner otra foto
Comentario:
qe es eto.
por algo menos cursi con un poquito mas de agresividad y privacidad
por algo menos cursi con un poquito mas de agresividad y privacidad
Comentario:
Jo, y yo con el bajón porque mi muymejoramiga se me va la semana que viene a vivir a otra ciudad con su chica. Se acabaron las cervezas y juergas entre semana. Bajón total, y encima 4 días para la vuelta al cole. Hala.
Comentario:
Pues yo creo que he encontrado mi grupito de amigos cool y fashion xDDD. Aunque a veces algunos te den algún palo (sin querer el 80% de las veces), pero hablando se entiende la gente. Yo hay 5 personitas en mi vida sin las cuales no podría vivir, y muchas más que si se fueran, no es que no pudiera vivir, pero me sentiría más vacío.
La amistad es muy bonita, pero siempre que haya complicidad entre todos, y en mi caso creo que la hay.
Ánimo nena, y a disfrutar de las vacaciones accidentadas xDDDD.
La amistad es muy bonita, pero siempre que haya complicidad entre todos, y en mi caso creo que la hay.
Ánimo nena, y a disfrutar de las vacaciones accidentadas xDDDD.
Comentario:
Joers... teniendo en cuenta que me entero de tu contractura en este momento, y que hace días que no sé nada de ti, creo que pertenezco al grupo de las energúmenas, buaaaa... Sniff, perdóname y eso.
Recupérate pronto, superirónica.
Por aquí se te quiere, qls.
Recupérate pronto, superirónica.
Por aquí se te quiere, qls.
Comentario:
Hay un momento crítico en la vida en el que desaparece la pandi y aparecen los "pocos pero escogidos"
Comentario:
Ah! Este mopmento ñoño que te ha entrado es por el masaje no?? Joder con la que no es ñoña!!! Ejem ejem
+kss
+kss
Comentario:
Esto... hablo yo de amistades?? Ejem ejem... A mi no me habían dado muchas hostias los supuestos amigos... pero como dice mi madre: tiempo al tiempo y al final el tiempo llegó... Superada la primera el resto no duelen.
Ahora me dedico a disfrutar de los amigos de verdad y de la gente que me quiere. Y al resto... que les den!
Y sí, mantita eléctrica y muuuuuuuucho amor. Je!
Besazos con masaje!
Ahora me dedico a disfrutar de los amigos de verdad y de la gente que me quiere. Y al resto... que les den!
Y sí, mantita eléctrica y muuuuuuuucho amor. Je!
Besazos con masaje!
Comentario:
Las reflexiones que haces a cerca de la amistad son muy ciertas, a mi también me ha pasado. Por otra parte, esta bonito tu nuevo fondo.
Comentario:
q hacer contra una contractura? ejem...pues comprarse una mantita eléctrica y ponérsela en el área dolorida :-)
no creas, q yo en mis treinta y tantos, tb me he encontrado a energúmenos/as pero es q esa es la vida CIELO ;-) y hay q tomársela con filosofía pq está claro q todos los q vivamos aquí no vamos a ser iguales (yo soy más bajita q la media, por ejemplo)...
kss torecanados
no creas, q yo en mis treinta y tantos, tb me he encontrado a energúmenos/as pero es q esa es la vida CIELO ;-) y hay q tomársela con filosofía pq está claro q todos los q vivamos aquí no vamos a ser iguales (yo soy más bajita q la media, por ejemplo)...
kss torecanados
Comentario:
Disfruta de tu baja, querida, ¡y un beso!