De citas médicas
El lunes tenía cita con un nuevo endocrino. Cambié porque la que tenía me dijo hace poco que me había dicho -año y medio atrás, nada menos- que tenía un síndrome de intolerancia a la insulina y bastantes posibilidades de acabar siendo diabética…
Obvia decir que si alguien me hubiera dicho eso en algún momento, me acordaría… (no es mi estilo acudir a las consultas médicas en estado de embriaguez). Aparte de que no me cuadraba el diagnóstico. Con mi afición al Ballantine’s avec Coke, si fuera diabética ya me habría dado un chungo al más puro estilo de Belén Esteban (y no ha sido el caso). Y eso, unido a que la señora (por llamarla de algún modo) me parecía el colmo de la grosería, la negligencia y la ineptitud, decidí solicitar un cambio de facultativo… y el lunes era la primera cita. ¿Impresión? Como pasar de la noche al día. Un cuestionario a fondo, toma de medidas y tres pobres chicos haciendo el MIR prestando atención a mis tribulaciones y a la perorata del señor doctor. Salí del hospital con un volante para sacarme sangre, dos garrafas de dos litros cada una para recoger todas mis micciones (Iggghhhsss!!!!) desde el día anterior a la extracción de mi sustancia intravenosa y una nueva cita dentro de un mes con el amable galeno que me ha devuelto la confianza en la sanidad pública.
Todo ello me ha hecho cavilar en los últimos días acerca de la progresiva dejadez física a la que he sometido a mi cuerpo en los últimos dos años. El progresivo aumento de peso (unido a la repentina jubilación de ingentes cantidades de ropa ajustada y, digamos, llamativa), la progresiva ausencia de motivación a la hora de adecentarme (vamos, que mi bolsa de maquillaje anda más desconcertada que los protagonistas de Perdidos en la nueva temporada) y la progresiva decadencia de mi, antaño, encantador desaliño en pos de una imagen en la que la ropa tan sólo cumple la función de cubrirme las vergüenzas porque lo de ir a la moda… va a ser que no.
Aysss, con lo resultona que era antes la Arrierita…
Y justo hoy, cuando he salido de currar y el metro me llevaba subterráneamente en dirección a mi casa, una chica monísima, monísima -y fijo que bollo- ha entrado en el vagón. Una chica tan mona y tan bollo que automáticamente la he declarado la mujer de mi vida. Claro que ella no sabe que lo es. Y tampoco era plan de decírselo en ese momento con las pintas de estibador rumano que servidora se gastaba hoy… Pero se ha bajado una parada antes que yo… A ver si me la encuentro por el barrio… juas ;-p
...de fondo Carta a todas tus catastrofes de Love of Lesbian
Obvia decir que si alguien me hubiera dicho eso en algún momento, me acordaría… (no es mi estilo acudir a las consultas médicas en estado de embriaguez). Aparte de que no me cuadraba el diagnóstico. Con mi afición al Ballantine’s avec Coke, si fuera diabética ya me habría dado un chungo al más puro estilo de Belén Esteban (y no ha sido el caso). Y eso, unido a que la señora (por llamarla de algún modo) me parecía el colmo de la grosería, la negligencia y la ineptitud, decidí solicitar un cambio de facultativo… y el lunes era la primera cita. ¿Impresión? Como pasar de la noche al día. Un cuestionario a fondo, toma de medidas y tres pobres chicos haciendo el MIR prestando atención a mis tribulaciones y a la perorata del señor doctor. Salí del hospital con un volante para sacarme sangre, dos garrafas de dos litros cada una para recoger todas mis micciones (Iggghhhsss!!!!) desde el día anterior a la extracción de mi sustancia intravenosa y una nueva cita dentro de un mes con el amable galeno que me ha devuelto la confianza en la sanidad pública.
Todo ello me ha hecho cavilar en los últimos días acerca de la progresiva dejadez física a la que he sometido a mi cuerpo en los últimos dos años. El progresivo aumento de peso (unido a la repentina jubilación de ingentes cantidades de ropa ajustada y, digamos, llamativa), la progresiva ausencia de motivación a la hora de adecentarme (vamos, que mi bolsa de maquillaje anda más desconcertada que los protagonistas de Perdidos en la nueva temporada) y la progresiva decadencia de mi, antaño, encantador desaliño en pos de una imagen en la que la ropa tan sólo cumple la función de cubrirme las vergüenzas porque lo de ir a la moda… va a ser que no.
Aysss, con lo resultona que era antes la Arrierita…
Y justo hoy, cuando he salido de currar y el metro me llevaba subterráneamente en dirección a mi casa, una chica monísima, monísima -y fijo que bollo- ha entrado en el vagón. Una chica tan mona y tan bollo que automáticamente la he declarado la mujer de mi vida. Claro que ella no sabe que lo es. Y tampoco era plan de decírselo en ese momento con las pintas de estibador rumano que servidora se gastaba hoy… Pero se ha bajado una parada antes que yo… A ver si me la encuentro por el barrio… juas ;-p
...de fondo Carta a todas tus catastrofes de Love of Lesbian
Comentario:
El post me ha recordado a un poema de Baudelaire...
La calles aturdida, aullaba a mi alrededor.
Alta, delgada, de luto, como majestoso dolor
pasó una mujer: con mano elegante
alzaba y mecía lo mismo festón que dobladillo;
ágil y noble pasó, con piernas de estatua.
Crispado y nervioso, yo no cesaba de beber
en sus pupilas, cielo líviso con germenes tormentosos,
la dulzura fascina y el placer mata.
Un relamago... ¡Y la noche!- Belleza fugitiva,
mirada que me hizo renacer, dime:
¿Ya no te veré más sinó en la eternidad?
¡En otra parte y muy lejos! ¡Demasiado tarde! ¡Y a caso nunca!
Ignoro a donde fuiste, y no sabes adónde voy,
¡ay tú a quien hubiese amado! ¡a ti, que lo sabías!
La calles aturdida, aullaba a mi alrededor.
Alta, delgada, de luto, como majestoso dolor
pasó una mujer: con mano elegante
alzaba y mecía lo mismo festón que dobladillo;
ágil y noble pasó, con piernas de estatua.
Crispado y nervioso, yo no cesaba de beber
en sus pupilas, cielo líviso con germenes tormentosos,
la dulzura fascina y el placer mata.
Un relamago... ¡Y la noche!- Belleza fugitiva,
mirada que me hizo renacer, dime:
¿Ya no te veré más sinó en la eternidad?
¡En otra parte y muy lejos! ¡Demasiado tarde! ¡Y a caso nunca!
Ignoro a donde fuiste, y no sabes adónde voy,
¡ay tú a quien hubiese amado! ¡a ti, que lo sabías!
Comentario:
joder va de encuentros la cosa eh??? jajajajajaja. tía la próxima haz como yo e intenta tirarle el café encima: si te ofrece un kleenex, es amor. te lo digo yo.
besucos ucos
besucos ucos
Comentario:
Mi estilo ha cambiado...mi madre me dice que no soy la misma ;) y es tiene toda la razón!!!
Comentario:
Por diosa! Tu historia del metro me recuerda a la letra de You´re beautiful (del cargante Blunt)!! Qué va a ser de mí ahora, q se me ha metido la melodía en la cabeza? Nooo...
En fins, visto el poderío reciente de tus feromonas, creo que se acabó compartir castamente la cama. Por mi seguridad lo primero, y lo segundo y más importante...pq la vas a tener siempre ocupada!!
Besosss
En fins, visto el poderío reciente de tus feromonas, creo que se acabó compartir castamente la cama. Por mi seguridad lo primero, y lo segundo y más importante...pq la vas a tener siempre ocupada!!
Besosss
Comentario:
Estimada confidente de sueños con la misma bloguera:
Estoy con Rita, yo la hubiese seguido. La mujer de tu vida ¿y la dejas escapar? Te voy a hacer una chapa que diga "Soy Ita, Arrierita" o "Soy tora, Escritora". Entonces las tendrás que apartar del metro y caerás en mis brazos... otra vez. Jué jué jué...
Un besote grande grande
Estoy con Rita, yo la hubiese seguido. La mujer de tu vida ¿y la dejas escapar? Te voy a hacer una chapa que diga "Soy Ita, Arrierita" o "Soy tora, Escritora". Entonces las tendrás que apartar del metro y caerás en mis brazos... otra vez. Jué jué jué...
Un besote grande grande
Comentario:
Yo me se de una que no estaria para nada-nada-nada de acuerdo (...hubo una pobre que tuvo que contemplar como su presencia te lanzaba a los brazos de otra, aaaaay nena...).
Comentario:
buff a mí me cuesta horrores arreglarme porque soy super cómoda para vestir, el 99 % de los días del año con vaqueros y camiseta. tú seguro que no estás tan descuidada, chiqui. Esos misterios de la chica de tu vida del vagón de tren me encantan.. a mí me ha pasado alguna vez y es excitante cuando piensas que puede que la veas en le metro de nuevo, que te mire... que sonria... ah, el libro de farenheit está bien, tiene cosas muy interesantes.
besitos guapa.
un besito
besitos guapa.
un besito
Comentario:
"sera porque ya no me peino, ni me preparo, ni visto raro cuando salgo en busca de amor..."(Nach) Creo que todos llegamos a esa situación en que el aspecto fisico pasa a ser secundario en nuestas vidas... ;)
Comentario:
Esa chica tan monísima la mujer de tu vida??? no es por llevarte la contraria, pero estás equivocada, cuando te tomes conmigo ese café irlandés, te darás cuenta q la mujer de tú vida soy YO!!!! ;-)
Comentario:
Oye pues los estibadores rumanos tienen su aquél, no te digo yo que no.
Mujer, tú échale cara, que eso es lo más importante ;)
Mujer, tú échale cara, que eso es lo más importante ;)
Comentario:
A esto hay que ponerle solución ya! Me ofrezco a hacerte un plan intensivo de trabajo: abdominales en los bancos del metro, flexiones en los tornos, dominadas en las barras del vagón, y de isostar, sigue con el ballantines with coke que si lo toman los del madrid día sí día no, no puede ser tan malo.
Comentario:
Oye estibadora, exageras un poco ¿no? ;)
Comentario:
Tenías que haberte bajado en su parada y haberla seguido! Así con disimulo, mujer! Y si no te la vuelves a encontrar, ¿qué?
Comentario:
Es que esto de los medicuchos es un asco... cuando te toca uno malo ya te puedes morir que el tio ni se inmuta (bueno, la mia para todo me mandaba aspirinas)... pero cuando se da con alguien que merece la pena... ains.... ¡qué alivio! ¡Qué gusto ir al ambulatorio!
Jajajajaa
Jajajajaa