Arrieritos somos...
...y en el camino nos encontraremos
Arrierita...
Acercándome peligrosamente a los treinta alucino día tras día.. Quizá por eso sigo teniendo un blog...
Por si me escribes...
  • arrierita@gmail.com
  • No te pierdas...
  • Las Polinenas
  • En el metro voy leyendo...
    Y en la mesilla de noche tengo...
    Lo último que he visto...
    Cotilleo...
    Las nenas...
    Y más nenas...
    Y algunos nenes...
    Otras cositas interesantes...
    Suscríbete
     
    Como decía ayer...
    Ayer, con toda la obnubilación que me produjo eso de encontrarme con la mujer de mi vida en un vagón de metro cualquiera se me olvidó escribir la segunda parte de mis conclusiones al respecto de mi creciente dejadez física. Y es que en cierto modo a veces he pensado que ha sido una especie de instinto de protección. A saber, ¿cuál es el principal motivo por el que nos arreglamos, acicalamos y maqueamos un viernes o un sábado por la noche? Venga, que ya somos mayorcit@s y nos conocemos… Para ser admirad@s y/o desead@s. Para subirnos el ego y la autoestima viendo cómo nos lanzan miraditas desde todos los rincones. Para pillar cacho, en definitiva. Cacho de una noche o un cacho más perenne en el tiempo, tanto da.

    El caso es que yo hace dos años, después de una de las hostias más brutales que viví en el plano sentimental y el amistoso, decidí retirarme de la circulación. Al principio fue totalmente radical. No salía de casa más que para ir a trabajar. Con el paso de los meses comencé a retomar mi vida social con los amigos de siempre y no fue hasta hace más o menos un año cuando accedí a abrir las puertas a otras personas (es lo que tiene ser tan social, me encanta hablar y hablar y conocer gente nueva y siempre termino volviendo al redil). Pero con calma y las debidas reservas, que una ya empieza a ser perra vieja y está un poquito hasta el chichi de que la hagan pupita.

    Paralelamente mi aspecto físico, por motivos de salud, se fue deteriorando, mi ropa de batalla y/o caza se fue quedando olvidada en el fondo del armario y a mí, francamente, que me daba igual. Vale que al principio era una patada para el ego entrar al Escape y pensar “jo, antes me miraba alguna que otra, ahora me he debido convertir en parte del mobiliario porque la única que ha posado su mirada en mí ha sido la bizca de la columna que a saber qué estaba mirando…” pero con el tiempo una se acostumbra a todo, incluido el papel de buena amiga/mentora/confidente/hermana mayor que, sin duda, es mucho más cómodo que estar en el ojo del huracán. Todo se ve con una perspectiva mucho más objetiva. Me siento a salvo. A salvo porque no resultarle atractiva a nadie (aunque el sábado ya volví a comprobar que hay gustos para todos con la incauta muchachuela que se me acercó) es la mejor forma de evitar problemas. A salvo porque me conozco y sé cómo actúo cuando abandono mi papel de espectadora para convertirme en protagonista. Y es que por mucho que se haya aprendido en la vida, siempre acabamos cometiendo los mismos errores y repitiendo los mismos esquemas una y otra vez.

    Así que ahora que, por prescripción facultativa, no me van a quedar más leches que perder peso e intentar parecerme un poco más a la Arrierita de antaño, cualquiera podría pensar que he decidido regresar de nuevo a la circulación de ese mercado de la carne en el que se convierte Chueca los fines de semana (o casi cualquier día, ¿para qué engañarnos?). Craso error, amiguit@s. Aún no sé qué resultado tendrá el experimento que mi endocrino y yo vamos a llevar a cabo pero mi postura no ha cambiado. Yo seguiré siendo la Arrierita amiga/mentora/confidente/hermana mayor y seguiré asistiendo como tal a las divertidas situaciones que últimamente se suceden a mi alrededor por mucho que algunas de las féminas implicadas tengan un morbazo increíble (sic –y no es que lo diga yo, que eso lo han dicho otras, mi boquita es una discreta tumba-). Yo seguiré siendo como un angelito: bondadosa, inocente y, sobre todo, asexuada.

    …de fondo un temazo de Pereza & Sidonie, Niña de papá
     
    Comentario:
    Tienes razón, lo que la mayoría de nosotras buscamos es sentirnos deseadas y pillar cacho, porque en el fondo eso nos sube el ego bastante...A mí la primera, lo reconozco. Y aunque a veces pienso que no debería basar tanto la autoestima en eso, no puede evitarse. La quedada del sábado estuvo muy bien. Un beso.
     
    Comentario:
    Impresionantes estos stripteases sentimentales blogueros. Cuesta hasta leerlo...
     
    Comentario:
    Eso sí que es una estrategia de autodefensa: el autoconvencimiento. Cuando se te empiecen a acercar con asiduidad y a regalarte la oreja ya me contarás si sigues asexuada, no te lo crees ni tuuuuu!!!
     
    Comentario:
    Asexuada???? eso existe??? segurooo???? cuando vuelvas del estado de letargo que tiembre CHUECA!!!
     
    Comentario:
    Quiero un abracito de la Arrierita amiga/mentora/confidente/hermana mayor... (puta mimosería... MariPí, vete a dormir...)
     
    Comentario:
    ¿Y siempre tienes que hacer de hermana mayor? ¿eso es por la edad o por el rol de consejera?
    Pues inocente no pareces mucho, la verdad.
     
    Comentario:
    si si.. pues las que salen del estado ameba son las más peligrosas.. madre mia.. :p
    parece un positivo cambio de chip, por muy inducido por endocrino que esté.. no te habrá dado una pastillita de color, no?
    un beso
     
    Comentario:
    A mi ultimamente me repiten sin cesar, tanto mi madre como algunas amigas... "mira esta foto tuya hace una año! te has dejado perder..." en fin... hay otra foto por hay de una cena de navidad que si Sari lee esto tb se que me lo recordara, e incluso se lo que me dira... Animo, ya por el bien propio...
     
    Comentario:
    Bondadosa sí,
    inocente já
    y asexuada tararí

    ;)

    Besos bondadosos, inocentes y asexuados, yá
     
    Comentario:
    ¿Seguro?
    No