Arrieritos somos...
...y en el camino nos encontraremos
Arrierita...
Acercándome peligrosamente a los treinta alucino día tras día.. Quizá por eso sigo teniendo un blog...
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    Maneras de vivir, maneras de sentir
    Parece que en las últimas semanas se ha reactivado mi vida social. Esto quiere decir que ahora paso (un poquito) menos tiempo encerrada en mi casa y que estoy haciendo algo que me gusta mucho: conocer personas nuevas y mantener largas conversaciones.

    El otro día pasé la tarde con un grupo de chicas. Fuimos a uno de esos lugares con poca luz que propician la relajación y la charla íntima. Allí, entre velas, cojines y humo, dimos rienda suelta a un torrente de palabras que a cada una nos salía por la boca sin atropello pero también sin pausa. El tiempo se nos pasó volando, como un suspiro, hasta la madrugada, pese a que el día siguiente era laborable. Creo que eso fue lo que nos disuadió de continuar hablando. Creo que, de haber sido sábado, el amanecer hubiera llegado sin que nos diéramos cuenta, susurrando rayitos de sol por la ventana.

    Lo que predominó en la conversación, por encima de otras cosas, fue el amor. Relatos de amores pasados, emociones vividas, sentimientos ahogados o liberados. Cada una teníamos una historia distinta, un modo diferente de vivir nuestros respectivos episodios románticos. Escuché bellas historias de amor, con final feliz, sin él o en suspenso. Me hicieron recordar mis propias historias e intenté hacerlo obviando al mismo tiempo el dolor que me provocaron después, cuando se acabaron, cuando todo el amor se convirtió, quizá no en odio pero sí en resentimiento, en esa eterna pregunta que todas nos hacemos alguna vez: ¿por qué? ¿por qué tú? ¿por qué a mí? ¿por qué ahora?

    He estado recordando mucho. Recordando personas, lugares, momentos, emociones y, sí, también dolor. Pero ha sido como tratar de recordar un sueño que tuviste a mitad de la noche cuando llevas mucho tiempo despierta. Tratas de retener su impronta en la cabeza pero se te escapa, te resulta ajeno, lejano. Así es como recuerdo ahora mis relaciones, las personas a las que amé o creí amar. Como si no tuvieran nada que ver conmigo, como si pertenecieran al pasado de una persona que no soy yo.

    Dos razones han sido las únicas que he encontrado para explicarme a mí misma por qué me siento ahora como una paralítica emocional. La primera es muy racional, como intento ser yo siempre. Todas esas historias las he plasmado por escrito, en decenas de cuadernos, de folios sueltos, de archivos de word desperdigados por mi disco duro. Las escribí para no olvidarlas, para hacer una copia de seguridad. Por eso ahora me cuesta tanto recordarlas. Porque las escribí para dejar constancia de ellas y no preocuparme de recordar sus detalles. La segunda razón es más visceral, más reactiva. He olvidado para anestesiar el dolor aun a costa de olvidar también el placer, la felicidad sentida. He olvidado para que el recuerdo no me persiga con esa crueldad que le caracteriza y me aseste un golpe cuando menos me lo espere. He ido cubriendo, capa a capa, un corazón quizás demasiado sensible, acorazándole a él y a mis emociones. Por seguridad. Por cautela. Y he ido dejando que el manto del tiempo lo cubriera. Cuanto más tiempo pase menos apreciaré el dolor, menos sentiré yo.

    Cuando mi última novia me dejó, en una de esas incómodas citas que tuvimos para hablar (bueno, para que yo monologará porque ella no soltaba prenda) recuerdo haber cogido el posavasos sobre el que estaba mi cerveza. Rota de dolor y con lágrimas en los ojos fui rompiendo el posavasos trozo a trozo, diciendo que cada uno lo había arrancado cada persona que había estado conmigo, que mi corazón se estaba haciendo cada vez más chiquitito. Que cada persona que había pasado por mi vida se había llevado más de lo que había dejado y que qué se iba a encontrar la persona que quisiera quedarse. Por supuesto, esto último sólo lo pensé. Ella ya me consideraba demasiado melodramática como para darle más razones.

    Si me preguntaran cuál ha sido el amor de mi vida no sabría qué contestar. Podrían haber sido todos o podría no haber sido ninguno. Tal vez fuese aquella aprendiz de lolita que me enamoró con sus indómitos diecisiete años. O aquél pintor que tambaleó mi mundo cuando más asentado creía yo que estaba y cuya fugacidad fue inversamente proporcional a la intensidad sentida. O la casi menor de edad que se echó en mis brazos nada más conocerme. O aquella que me trató como a una reina, haciéndome sentir lo que nunca había sentido para luego dejarme sin una sola explicación. O esos amores platónicos tan fuertes, tan arrasadores que me marcaron más por lo que pudieron ser que por lo que fueron realmente.

    He amado mucho e intensamente pero no, honestamente no puedo decir cuál ha sido el amor de mi vida. Aunque confio que esto sea porque el amor de mi vida esté ahora mismo preguntándose dónde demonios me estoy escondiendo y cuando voy a aparecer en la suya.

    P.D.: Que malas son las influencias, mari, qué críptica me estoy volviendo… ;-p



    …de fondo Muñeca de trapo de La Oreja de Van Gogh (¡¡¡ñoñita que estoy hoy, leñe!!!)
     
    Y nosotros haciendo botellón...




    Más de medio millón de personas, según el Ministerio francés de Interior (1,5 millones, según los sindicatos), han protestado hoy en Francia contra el Contrato Primer Empleo (CPE) del primer ministro Dominique de Villepin, lo que ha sido calificado como "éxito" por los organizadores. Los manifestantes han exigido al Gobierno la retirada del CPE, que permite el despido sin justificación de los menores de 26 años durante los dos primeros años de contrato.

    La mayor concentración ha tenido lugar en París, donde los convocantes han reivindicado una asistencia de 350.000 personas, cifra que la policía ha limitado a 80.000. La marcha parisina, encabezada por los líderes sindicales y estudiantiles, ha contado con la presencia de destacadas figuras de la izquierda francesa, entre ellos el líder de los socialistas, Francois Hollande.

    En las demás provincias, la movilización ha sido muy importante: entre 7.000 y 150.000 manifestantes en Marsella (sureste); entre 21.000 y 45.000 en Nantes (noroeste), Toulouse (sur) y Burdeos (suroeste); de 15.000 a 35.000 en Rennes; y entre 10.000 y 25.000 en Lyon (este) y Lille (norte).

    La de hoy ha sido la tercera jornada nacional de protesta contra el CPE, después de que los sindicatos afirmaran haber reunido a un millón de personas el pasado día 7 (400.000 según la policía) y 400.000 un mes antes (218.000 según la policía).

    Los sindicatos, la oposición de izquierda y los movimientos estudiantiles han unido sus fuerzas hoy para sacar el mayor número de personas a la calle. Su objetivo era superar las protestas del pasado día 7, cuando unos 400.000 franceses mostraron su oposición al CPE. Dos tercios de las 84 universidades francesas están sufriendo cierres o perturbaciones en su normal funcionamiento debido a las protestas estudiantiles, al igual que más de un centenar de institutos. La Sorbona está cerrada hasta nueva orden.

    Mientras el Gobierno trata de calmar los ánimos. Aunque ayer Chirac respaldó a su primer ministro y dijo que ratificaría la ley con su firma, también ha llamado a las partes a entablar negociaciones “cuanto antes”. El Ejecutivo sostiene que el CPE contribuirá decisivamente a reducir el paro entre los jóvenes, que alcanza el 25%. No obstante, según una encuesta, el 68% de los franceses está a favor de su retirada, incluyendo los rectores de las universidades, que ayer se lo comunicaron al primer ministro. Villepin. Según ellos, Villepin les dijo que haría “un gesto significativo” en los próximos días, aunque no especificaron en qué consistiría.


    ¡Ainss! Yo quiero vivir en un país que se tome las cuestiones serias en serio...

    ...de fondo... mmm, estaba buscando La Marsellesa para ambientarme...

     
    Mujeres estupendas
    Vale, vale, ya sé que soy la más tardona con diferencia… Así que ahora mi labor será puntualizar lo ya relatado en las otras crónicas. Pero ¡ojo! que eso no quiere decir que vaya a ser breve, que ya sabéis que los conceptos brevedad y Arrierita no se llevan bien…

    En fin, al turrón. Que la cosa era que habíamos quedado sobre las diez en la plaza. Y digo sobre las diez porque una ya es perra vieja y sabe que si dices a una hora siempre empieza a aparecer la gente, como poco, un cuarto de hora después. Así que eran las diez y veinte cuando mis carnes serranas emergían de la boca de metro. Pufff, qué de gente y yo que soy más miope que la Lince… Me quité el mp3, lo guardé en el bolso, saqué un cigarro y el móvil y me dispuse a tomar posiciones. Escaneo de la plaza con mi mirada Terminador. Oops! Posible objetivo detectado a las once en punto, ahí, ahí, junto al kiosko. Esa cabecilla rubia es inconfundible. Me fui acercando lenta y tímidamente (porque la Arrierita es una mujer muy seria y formal y, sobre todo, muy tímida). Y, justo detrás de las que yo ya suponía que eran las que eran, me llevo la primera sorpresa de la noche. ¡l.a. woman también se ha venido! ¡A mis brazos, nena!

    Luego la rubia me mira y me dice: ¿Y sabes quién soy yo? Y yo: ¡¡¡¡Sííííí, la Punyalitos!!!! Más besos y más presentaciones. Rajuela estaba al ladito suyo y también Diciembre a la que ya tenia ganas de conocer después de haber dejado tan claro que se quería apuntar a una de nuestras super kedadas… jeje. Poco después, llegó Iala-Encantá, lectora (se empolló nuestros blogs antes de venir), ahora comentarista y, espero, futura bloguera. Y, por fin, Sita con la lengüilla por fuera después de venir desde la diosa corriendo para llegar a tiempo. Ya todas juntitas fuimos a hacer tiempo tomando cañas y Punyalitos ya comenzó a brillar con luz propia acaparando miradas por doquier. Y es que la teníais que haber visto, queridos/as lectores/as, una supernova que iluminó Chueca la noche del sábado…

    Luego al restaurante que estaba de bote en bote. La encargada de la reserva había sido yo y reservé para seis porque Sinfo no sabía si le iba a dar tiempo y nadie me avisó de que l.a. woman vendría… Pero el pedazo de inepto que me había tomado nota apuntó, para colmo de males, mesa para cinco… Tras tres cuartos de hora esperando, en los que a Sinfo le dio tiempo a llegar y acabar de dibujar una sonrisa en nuestras caras que ya estaba a punto de rozar las orejillas, conseguimos sentarnos todas juntitas y revueltas a compartir conversación, risas y unas botellitas de buen tinto para acabar compartiendo también nuestros mocos… ¡Qué buenos que estaban, mare de deu!

    ¿Y después? Pues, ¿a dónde si no? Pues al Escape. Aunque antes pasamos por la plaza para saludar a nuestro niño favorito, ese Clarky sonriente y seductor que nos tiene a todas locas. Luego al Escape de cabeza. A bailar, a petardear, a reír. Otra bloguera que ya conocía a Sinfo se nos acercó e intentó adivinar nuestras identidades. Creyó que Sita era Clubfans y no sé muy bien a quién le dijo que si era la Ricci. A mí me reconoció cuando todas le dijeron que yo era la autora de los post más largos del mundo mundial… Aiss, que fama tengo… (lo sé, la que me merezco, juas).

    La noche siguió avanzando sobre nosotras aunque creo que nos robaron una hora cuando andábamos despistadas. Sinfo, cual abejita Maya, revoloteaba con su brugalidad entre nosotras repartiendo besos y abrazos y preguntándonos si estábamos bien. ¿Y cómo no lo íbamos a estar en tan buena compañía? Luego Sita, Diciembre y yo compartiendo historias y anécdotas… Aiss, ahora que lo pienso, casi no hablé con Iala-Encantá pero es que llegaba un punto en que no daba abasto…

    Luego me salió la vena seria y me puse con Rajuela a hablar de política y estatut… Siempre me pasa con dos copas de más (y eso que el sábado yo sólo bebí dos copas…) hasta que decidimos volver a integrarnos, momento en que Punyalitos descubrió mi otra identidad. ¡¡¡Qué fuerte, Jorge Javier!!! ¡¡¡Fírmame una teta!!! ¡¡¡Fírmame una teta!!! Pero yo me había dejado el rotulador indeleble en casa… Para la próxima, nena, cuando vayamos a Barna… Cuando se lo contó a Rajuela, me dijo lo más bonito que me han dicho sobre uno de mis libros: “Tú también has ayudado”. A buen entendedor…

    Luego se nos unieron Clarky por un lado y un amiguito sevillano de Sinfo con otro amigo. Momento foto (joer, y yo ocupaba casi todo el objetivo…). Y casi a punto de acabar la noche, se nos unió Tenshikai, la nena de l.a. woman. A la proxima, te vienes a cenar y así podemos hablar de cine, de música y de todas esas cositas que se nos quedaron pendientes, ¿eh?

    Al final cerramos el Escape y yo ya andaba sacando las fuerzas de reserva, que ya sabéis que últimamente no ando muy bien… Pero aguanté y eso es lo importante. Podía más el apurar cada minuto con vosotras que el cansancio que sentía…

    Nos fuimos hacía los coches pero nos costaba despedirnos. Prolongábamos el momento del adiós diciendo tonterías, planeando viajes y próximas quedadas. Pero el momento llegó y nos separamos tras muchos besos y abrazos. L.a. woman, Tenshikai, Diciembre y Iala-Encantá por un lado y Sita, Sinfo y yo por otro. Bueno, Sita y yo flanqueando a Sinfo que nos preparaba para el sueño cantándonos una nana hasta que acabamos bailando en la acera al amanecer. Sita, como la gran dama que es, me dejó en la puerta de mi casita y yo correspondí cumpliendo mi promesa. Las dejé marcharse a las dos, a Sita y a Sinfo, con una sonrisa en los labios…

    Pero durante toda la noche echamos de menos una presencia entre nosotras, la pequeña gran Lincesa, con la que intentamos hablar pero sólo conseguimos oír el ruido del garito barcelonés en el que estaba pendoneando. Pero estabas con nosotras en espíritu y en recuerdo, nena, si hasta Sita sacó del bolso la flor de papel que le regalaste… Para la próxima o te vuelves omnisciente o te divides en dos... lo que quieras... jejeje

    Sé que hay gente que no se cree tanto buen rollo… A esta gente sólo le digo una cosa, ¡veniros a la próxima! Ya veréis que son todas unas mujeres estupendas que me están inspirando muchísimo. Ya quisieran las de The L Word ser la mitad de fashion y auténticas que ellas…

    La fotillo de aquí abajo va dedicada a la Lincesa, que como no pudo estar, le he dedicado mi fondo de escritorio esta semana. Hasta hace poco este era el animalito que te veía en el Messenger…

    Y ahora me voy de orgía virtual con las niñas…



    ...de fondo Hips don’t lie de Shakira feat. Wyclef Jean (y yo tampoco miento aunque no menee las caderas como la Chakira esta…)
     
    Hoy no soy persona humana...
    A mi es que la Sinfo me ha dado envidia y esta noche, para imitarla, también he dormido tres horitas escasas...

    El finde ha sido otro de esos que se recuerdan con cariño. Blogueras, buen rollo y algunas botellas de vino. Abrazos, risas y algunos bailes.

    Sé que he prometido hacer una crónica en condiciones (vamos, en mi estilo, ese de los post largos que me está haciendo mundialmente conocida) pero mis escasas neuronas no dan para más en este momento...

    Bueno, sí, dos cosas:

    1.- Actualizad, perris!!!! (las que aún no lo habéis hecho).

    y

    2.- Os quiero, nenas!!!!

    ...de fondo algo de Los 40 criminales (es con lo que me torturan en la ofi... aisss)
     
    ¿Y para qué...?
    La mayoría de l@s que me leéis sabéis de ese extraño morbo que me empuja a leer los foros que las bollo-fans crean como homenaje a los productos lésbicos audiovisuales de esta, nuestra época. Aunque en esta ocasión las seguidoras de la Vico y su novia se libran que bastante tienen ahora mismo con morderse las uñas esperando el inminente regreso a la parrilla televisiva de su serie favorita. En esta ocasión le toca el turno a una serie que tiene unas mil veces más bollo-fans que la del hospital. Sí, sí, lo habéis adivinado. Esa misma. Y aviso desde ya, para quien aún no haya visto la tercera temporada o esté todavía siguiendo la primera a través del plus, que este post va a estar llenito de spoilers… (aparte de hiper-extra-largo, ¿o qué os habíais pensado? Que ya llevo mucho sin enrollarme…)

    Y es que ya he dicho muchas veces que yo soy la primera que el lunes por la tarde se pone a buscar en la mulita el capítulo emitido la noche anterior en los iuesei. Porque soy friki y muy curiosa y me gusta opinar de primera mano siempre que pueda. Y, aunque sigo reconociendo que la serie me gusta, lo que más me gusta es poder destriparla después con las que también la siguen semana a semana vía mulita (¿verdad que sí, Dodge?). Pero aquí no voy a entrar a criticar la serie en sí ni el aburrimiento que me produce esta tercera temporada gracias a la ausencia de tramas definidas y bien resueltas, pero lo ocurrido en el capítulo 10 me sirve para hablar de uno de los temas que más me preocupa del, digamos, “mundo lésbico”.

    Que Dana iba a morir al final de esta temporada era algo que creo que empecé a intuir ya a finales de la anterior (supongo que porque leí algo en alguna parte acerca de que Erin Daniels tenía otras ofertas) y cuando el personaje se descubre un bultito en el pecho me dije: “Date, por aquí van los tiros”. Y, en contra de lo que le ocurre al 99% de espectadoras de la serie, a mí me ha gustado que Dana haya muerto (a ver, entendedme, gustado, gustado, no pero sí me ha parecido acertado pese a lo brusco y rápido que ha sido todo, pero no quiero entrar ahora mismo en cuestiones de narrativa audiovisual). Me ha gustado porque estoy hasta el higo de que las películas y las series de ficción siempre tengan finales felices que rara vez ocurren en la vida real. Supongo que lo que más le hubiera gustado a las espectadoras es que Dana superase su cáncer y volviera a las pistas de tenis con energías renovadas y a su eterna relación de ni-contigo-ni-sin-ti con Alice. Pues no, nenas, Dana la ha palmado de cáncer y esas son las cosas que suceden en la vida real, nos guste o no. Así que dejad de inundar los foros con indignados mensajes y de amenazar de muerte a la pobre Ilene Chalken y pensad que cualquier de vosotras puede correr la misma suerte que ese personaje. Además, ¡por favor! ¡que es una serie! Tranquilas, Erin Daniels está ahora mismo vivita y coleando con su larga melena al viento (¿o es que os habiáis pensado que se lo afeitó de verdad para darle más realismo a su actuación?).

    Desde que mis órganos sexuales y reproductores alcanzaron la madurez (y creo que han sido los únicos en mi cuerpo en hacerlo) me he encontrado con infinidad de lesbianas que me han mirado como a un bicho raro cuando les decía que tenía cita con el ginecólogo. Y me he encontrado también con mujeres hechas y derechas de treinta y muchos que admitían sin pudor alguno que jamás habían puesto un pie en la consulta de dicho especialista. “¿Para qué”, me decían, “Si yo no me acuesto con hombres…”. ¿Ein? ¿Qué tiene que ver el culo con las témporas? O, mejor dicho, ¿los cojones para comer trigo?

    Cuando me daban semejantes respuestas yo me embarcaba en un didáctico discursito perfeccionado con el paso de los años acerca de la necesidad de cualquier mujer, hetero o lesbiana, de tener sus “asuntos internos” al día. Algunas, al saber que yo no siempre he compartido mis fluidos corporales con féminas, seguían erre que erre en su planteamiento: “Claro, como tú has estado con tíos, normal que tengas que ir pero a mí ninguno me ha metido su… cosa (a esta palabra, indefectiblemente, le acompañaba una mueca de asco)”.

    Pero, vamos a ver, nenas, una mujer es una mujer independientemente de con quien se acueste. Las cuestiones ginecológicas no son patrimonio exclusivo de aquellas que hemos tenido contactos carnales con uno o varios varoncitos. Un cáncer no distingue entre orientaciones sexuales. Y nadie ha dicho que las lesbianas seamos inmunes a las enfermedades de transmisión sexual. Sí que han dicho que el SIDA no es algo de lo que las mujeres homosexuales tengan que preocuparse. De hecho, en mi época activista y militante en cierto colectivo llegué a oír, con gran pavor, de labios de una de las trabajadoras sociales de un conocido centro de salud madrileño especializado en pruebas de VIH que “entre chicas no pasa nada”. Vamos, que es como cuando tienes la regla y llevas un tampax, que no-pasa-nada. O lo que es lo mismo, esta borde señora (porque lo era y mucho) vino a decirme que le podía ir comiendo el parrús a toda la que se cruzara en mi camino porque lo máximo que iba a conseguir era que se me desencajase la mandíbula…

    Si hay algo que he admirado del colectivo gay masculino es el grado de concienciación hacia el sexo seguro que alcanzaron (ya no, que según las estadísticas y al hecho de que el SIDA se considera, erróneamente, una mera enfermedad crónica, los hábitos se han relajado). A las lesbianas nunca se nos ha metido en la cabeza lo de practicar sexo seguro amparadas en los falsos mitos de la fidelidad lésbica y la ausencia de riesgo de contraer cualquier tipo de enfermedad. Cierto es que, con el paso del tiempo, el uso el condón en las parejas homo y hetero se ha convertido en un paso más del juego erótico (amén de que adquirir condones es bastante accesible) mientras que el uso de cuadrantes de latex y dediles sólo lo conocen las más enteradillas de lugar. Y la realidad es que, en los últimos diez años ninguna mujer, ni una sola, me ha sugerido el uso de tales artículos (ni de su jocoso sustituto, el flim de la cocina) a la hora de tener una noche animadita. Y admito, y yo sí que lo hago con pudor, que yo tampoco lo he hecho.

    ¿De verdad las mujeres lesbianas nos creemos tan invulnerables como para pasar por alto los grandes peligros hacia nuestra salud? ¿O es que acaso pensamos que eso no va con nosotras sino con los gays, siempre tan promiscuos (porque si de promiscuidad se trata puedo empezar a hacer una larga lista de mujeres lesbianas con un currículum sexual que sería la envidia de cualquier Casanova)? ¿O que una visita al ginecólogo es una perdida de tiempo puesto que ningún tío nos mete su cosita (ejem, porque si de penetración hablamos, tengo entendido que la vida sexual de las lesbianas no está exenta de ella)?

    Hará unos tres años salí con mi amigo JM y acabamos en el Escape. Una de las veces en las que volvía del servicio, le encontré hablando con una chica que llevaba una gorra en la cabeza en un vano intento de ocultar una calvicie provocada por un tratamiento con quimioterapia. Cuando la miré más atentamente, puesto que al principio pensé que sería alguna conocida de JM, se me heló la sangre. Esa chica era una de las primeras chicas con las que yo estuve. Le contó a JM (porque a mí no me dirigió la palabra, aunque eso ya sería otra historia) que le habían detectado un cáncer en el ovario. Y sin ningún problema nos enseñó la cicatriz que le habían dejado tras la operación para extirpárselo. No sé más datos porque, como he dicho, no me dirigió la palabra. Desconozco en qué fase se lo detectaron ni cómo fue su evolución. No he vuelto a verla. Tal vez ahora esté viviendo en otra ciudad (era bastante culo inquieto) o tal vez ocurriese lo peor. No lo sé. Pero sí sé que su caso puede ser más común de lo que nos imaginamos. Que hay muchas mujeres lesbianas que no van al ginecólogo porque piensan que para qué y que se encuentran, demasiado tarde, con alguna complicación que les cuesta un disgusto o incluso la muerte.

    Aunque soy consciente de que no toda la culpa es de las lesbianas. También los médicos tienen parte de responsabilidad. Bien porque fomentan esa creencia de que siendo lesbiana no es necesario estar tan pendiente de la salud sexual, bien porque se quedan tan flipados cuando les contestas que tú no usas método anticonceptivo alguno puesto que tu pareja es una mujer y le iba a resultar bastante complicado dejarte embarazada que a partir de ese momento ya no saben cómo actuar contigo. O bien porque ell@s mism@s desconocen completamente la sexualidad lésbica y sus riesgos (me temo que ese capítulo no viene en ningún manual de medicina). Sigo siendo consciente de que no es fácil salir del armario. Tampoco lo es frente a un facultativo que trata temas que a muchas les causa tanta vergüenza (me refiero al hecho de que un/a completo/a desconocido/a te pida que te desnudes y acto seguido se ponga a inspeccionarte los bajos). Pero al fin y al cabo, el ginecólogo es una persona anónima a la que sólo tenemos que ver una vez al año y, en muchas ocasiones, aclararle cuál es nuestra tendencia sexual le puede servir de mucha ayuda.

    Mi propia experiencia con mi última ginecóloga tampoco es muy halagüeña ya que tras contarle que, por vía materna, mi bisabuela murió de cáncer, a mi abuela la operaron de cáncer de útero, a mi madre de cáncer de pecho y que mi abuelo se está recuperando de un cáncer de próstata detectado en fase inicial se negó a hacerme más pruebas que la citología de rigor pero no dudó en recetarme una píldora para tratar un mal menor que al final me ha provocado un desajuste hormonal. Pese a ello, no desisto, y sé que cada año me toca revisión aunque odie los hospitales y los médicos y no me considere excesivamente hipocondríaca…

    Para terminar y aunque me desvíe del tema radicalmente... ¿Qué coño pretenden las guionistas de The L Word con el personaje de Moira/Max? Las espectadoras se quejaron de la ausencia de butch en la serie y ellas deciden irse a la otra punta del pueblo contando la historia de un transexual masculino. Primero, ese tema merece un tratamiento mucho más profundo y delicado. Y, segundo, ¡vaya tela! En su intento de convertirse en un hombre de pelo en pecho está cogiendo lo peorcito del tradicional arquetipo masculino: celoso, posesivo y violento… Yo, por mi parte, les daría un consejo: En la cuarta temporada (porque ya está confirmado que la habrá) ponedlas a follar como locas. Tal vez no sea muy político pero al menos nos alegraremos la vista… Aiss, señor!!!

    Aquí os dejo unos cuantos enlaces sobre sexo seguro entre lesbianas. Aunque había más, todos dicen básicamente lo mismo: ¡Usad la cabeza, leñe!

    http://sexalud.terra.com.mx/sexalud/articulos/ets/sexolesbicoseguro.shtml

    http://www.caps.ucsf.edu/publications/mujeres.html

    http://www.rimaweb.com.ar/sexualidades/sexseg.html



    ...de fondo Safe sex de Calogero
     
    Así nos luce el pelo...
    El señor Bono Vox, ese Mesías que un día decidió compartir su sabiduría liderando un grupo de rock, publica ahora una larga entrevista en formato de libro, digamos, autobiográfico. He aquí un extracto en el que habla del impresentable que habita en la Casa Blanca:

    (...) Bueno, creo que la arrogancia y las botas de vaquero vienen acompañadas de cierto humor. Es un tío gracioso. Incluso cuando íbamos al Banco (Interamericano) no paraba de cachondearse. La caravana de vehiculos blindados iba a toda velocidad por las calles de la capital, y la gente saludaba al líder del mundo libre, y él saludaba también. Yo le dije: "¡Aquí eres bastante popular!". Y él dice: "No siempre ha sido así...". "¿Ah, sí?". "Sí. Cuando llegué aquí, la gente me saludaba con un solo dedo. Ahora han encontrado los otros cuatro". ¿A que es gracioso? (...)

    Sí, claro, mira, me parto y me troncho (Luisma dixit)...

    Y yo no puedo evitar preguntarme... Si este señor (Mr. Bush alias El Tejano Tóxico) es tan gracioso, ¿por qué no se dedica a la stand-up comedy y deja de cachondearse de todo el mundo mundial? Porque, vamos, yo la gracia no se la encuentro ni harta de Jack Daniels...

    Sin desviarnos mucho de los temas políticos recibo vía mail esta foto, sacada de la web de Leo Bassi:



    Explicada con el siguiente texto:

    Es un momento importante en la vida del entonces jóven vicepresidente de Irak Sadam Hussein. Hablamos de cuando Franco, pocos meses antes de morir, le concede la condecoración de la Gran Orden de Isabel la Católica en agradecimiento por haber mantenido a España bien abastecida de petróleo a pesar del embargo del 73.
    Sadam Hussein aún hoy permanece condecorado y no ha perdido su título.

    Una de las ventajas de este título es que puedes pedir ayuda al consulado español de cualquier país si tienes cualquier problema. También puedes solicitar la asistencia de un abogado español cuando lo desees.Por ejemplo, ahora en su juicio, podría echar mano de todas estas ventajas...


    Como dice el que me la ha enviado, de aquellos polvos vienen estos lodos...

    Me voy a echar a dormir y no quiero despertar hasta que algunas pesadillas hayan acabado...

    ...de fondo Úsanos de El Canto del Loco
     
    A vueltas con el botellón...
    Madrecita de mi vida la que se está montando con lo del macrobotellón… Y yo, la verdad, es que flipo mucho. Tanto con los organizadores de tan magno evento como con los que ya tienen preparadas las porras, las pelotas de goma y los gases lacrimógenos para reducir al personal.

    En mis días de juventud… aiss, aiss, mejor no… En los días en que estaba sin un pavo yo también participé en botellones porque, no nos engañemos, el botellón es la reacción natural a varias realidades.

    La primera, la de la juventud con poco o ningún dinero para gastar. Tienes 16 ó 18 años y una paga semanal de diez o veinte euros. No puedes ir a discotecas porque son caras o no te dejan entrar (o ambas cosas). No tienes casa donde poder reunirte con los amigos. No tienes otra opción. Y que conste que no estoy defendiendo lo de beber alcohol siendo menor de edad pero, seamos sinceros, ¿qué otra cosa se podía esperar de una sociedad que ha sacralizado el consumo de alcohol sino ese ansia del joven por tomarlo creyendo que así será “adulto”?

    Vale, la segunda. Hay muchos de entre los que hacen botellón que hace tiempo que dejaron de ser adolescentes. ¿Por qué lo siguen haciendo? Posiblemente estos ya no tengan paga semanal sino un sueldo a final de mes. Y muy probablemente sea un sueldo mísero (aunque al pobre adolescente le parezca un pastón). También es posible que no tengan casa propia ni alquilada ni compartida. Y las discotecas siguen teniendo precios prohibitivos. O, lo que es peor, cobran la copa de auténtico garrafón al precio de un kilo de solomillo de primera. Porque ése es también un atentado contra la salud pública. Vender a 7, 8, incluso 10 euros en algunas discotecas combinados de refresco de sifón y alcohol barato causante de resacas imposibles pese a haber tomado sólo un par de copas. ¿Por qué nadie se queja de esto? ¿Por qué el Ministerio de Sanidad, aparte de promover campañas contra el alcohol y las drogas no multa a los empresarios hosteleros por vender a precio de oro lo que ellos consiguen a precio de risa? Lo mismo se podría decir de las tabacaleras, pero ese ya es otro tema…

    Y la tercera, la psico-social. Los adolescentes y los jóvenes se creen trasgresores haciendo botellón. Las personas tenemos derecho al ocio y ellos deciden emplearlo bebiendo en un parque porque lo toman como un acto de rebeldía y reafirmación en su condición de personas casi adultas. El problema no es que beban, todos lo hemos hecho en alguna ocasión siendo menores de edad. El problema es la falta de educación. El que todo el mundo se dedique a prohibir y no a explicar ni a hacer pensar. No se va a conseguir que la gente joven deje de beber pero sí puedes ir metiéndoles en la mollera que se puede un@ tomar unas copas sin el único fin de agarrarse una borrachera del quince. O que no hace falta montar bronca para pasárselo bien. Y que no se es menos rebelde por recoger las botellas y tirarlas a un contenedor cuando todo acaba.

    Sin embargo, lo que me parece más triste de todo esto es, como ya he dicho antes, ese supuesto halo trasgresor del que pretenden dotar al acto de hacer botellón. Los jóvenes se han sentido acorralados y perseguidos por querer poner en práctica su derecho a emborracharse. Sirviéndose de la rapidez de las nuevas tecnologías se han coordinado de un modo admirable para plantar cara al sistema. Se han apropiado del “Pásalo!”, esa coletilla que a mí sólo me trae recuerdos de unos días de infamia e indignación pensando que son rebeldes con causa. Y yo me pregunto, ¿por qué no demuestran esa misma coordinación, esas mismas ganas de cambiar leyes absurdas ante temas tan serios e importantes para su vida adulta real como la escasez de empleo o la dificultad de adquirir una vivienda digna a un precio razonable? Porque, como he dicho antes, el botellón puede ser una de las consecuencias directas del hecho de que los jóvenes no tengamos un trabajo decente y un techo que nos cobije pero todavía muchos no se han dado cuenta de que este juego de “tú montas el botellón y yo te lo impido” no es más que una cortina de humo para evitar que se den cuenta de los problemas reales…

    Y mañana que quien quiera haga botellón. Yo el sábado me voy de kedada bloguera (que tampoco es que vayamos a cambiar el mundo pero, ¿y lo que nos reimos?)



    …de fondo Saying sorry de Hawthorne Heights (venía de prueba en la nueva versión del Winamp y nada, que me ha gustado…)
     
    Contrariedades
    Hoy tengo un mal día. Será que esta vez lo que toca es síndrome post menstrual porque estoy que no me aguanto.

    Mis incidentes de ayer con Internet siguen igual (o sea, el cable de red sigue indicando el camino entre mi cuarto y el salón) pero es que yo tampoco tengo ganas de dejarme el sueldo en llamar al 902 para que operadores con mala baba y aún menos idea de lo que defienden me anden mareando la perdiz. Y como si de otra Ley de Murphy más se tratará, en casa se han seguido averiando cosas, una de las luces del baño se ha jodido y la lavadora no funciona bien. Para colmo, tengo a un cruce entre Nacho Vidal y el cantante de El Canto del Loco sentado en el salón. Se trata del novio de Tacita de plata que vino para un par de días y ya lleva más de cuatro. Es muy majo y simpático y con el pisha todo el día en la boca como buen gaditano pero justo hoy era uno de esos días en los que me apetecía llegar a casa y no encontrar a nadie...

    Tras la clase de informática a Jefa y Ricitos (van mejorando) me he ido a ver si me compraba algo de ropa. Visto que mi recientemente detectado problema de tiroides va para largo he desistido de pretender perder peso y recuperar la ropa de hace unos meses. Pero no he encontrado nada que me gustara. Ni que me quedara bien. Antes, si adelgazaba o engordaba era porque me cuidaba o porque me ponía ciega a Ruffles. Ahora, pese a que como cual jilguero, no sólo no pierdo sino que voy ganando centenares de gramitos que al cabo del mes se convierten en kilos de más...

    En fin, que hoy tocaba quejarse un poco, que todos tenemos días malos. Aunque justamente lo que peor me hace sentir es oírme a mí misma quejarme cuando estoy en una de las temporadas más tranquilas, dulces y felices que he tenido en los últimos años.

    A ver si durmiendo un poco se aleja de mí este patetismo pijeril...



    ...de fondo Suddenly I see de KT Tunstall (que se ha desgañitado diciendo que no es bollo. Pero, vamos a ver, nena, si haces una portada en sepia y el único toque de color son unos tirantes con los colores del arco iris, ¿no crees que estabas pidiendo a gritos que todo quisque sospechara? Porque a estas alturas no me creo que no sepas lo que significa el arco iris...)
     
    Riesgos de la adicción a Internet
    Mañana Jefa y Ricitos tienen su tercera clase informática: Usos y utilidades del Messenger y repaso de cómo piratear deuvedeses y productos audiovisuales en general. Ricitos, de momento, es la alumna aventajada. Jefa todavía tiene algunos problemas, sobre todo con los formatos: le grabé un disco con emepetreses y pretendió escucharlo en su equipo de música (que no lee mp3, ovbiamente). Al día siguiente vino diciéndome que se lo había grabado mal...

    El caso es que mientras nos encaminábamos al metro tras la dura jornada laboral, Ricitos me iba comentando que este fin de semana, cómo se quedó sola en casa y, a la espera de que el operador de internet de su hermano les mande un router inalámbrico, se conectó directamente con el modem. Y, claro, tras un mes de conectarse a la red por la patilla gracias a la señal no encriptada de uno de sus incautos vecinos y, en consecuencia, tener una id baja en la mulita, comenzó a flipar al ver la velocidad que aquello alcanzaba con todos sus puertitos abiertos.

    Cuando ya nos íbamos a despedir, me mira con cara preocupada y me pregunta: "Tía, ¿es normal que me quede como una lela mirando como se descargan las cosas...?"

    ¡Animalito...!

    Editado para: Cagarme en la madre que parió a Timofónica y todos sus routers. Los muy c... no te dejan acceder al router para abrir los puertos porque no tienes la contraseña, si lo reseteas se carga automáticamente otra nueva contraseña que también desconoces, si cabias la contraseña a través del portal Alejandra, todo te deja de funcionar, no me va la red wifi (aunque, eso sí, la señal me sigue diciendo que es excelente) y si ahora tengo Internet es porque he tirado un largo cable de red entre mi cuarto y el salón... Me sale humo por las orejas...!!! Y yo que me quería acostar hoy prontito...

    ...de fondo Turnin' me on de Nina Sky

     
    Crónica de una noche de juerga anunciada
    Aviso antes de empezar que mis neuronas más lúcidas (que, de por sí, son poquitas) deben andar aún despistadas por los rincones del Escape...

    Luego, puesto que la mayoría de integrantes de la mini-kedada ya se han identificado aquí o en sus propios blogs, diré que acudimos Lince Miope, Sita, l.a. woman, la bloguera que no quería ser mencionada (y cómo no se ha pronunciado al respecto y yo soy una chica muy discreta, no digo nada), Mirdch, amiga de Lince, y Arrierita.

    Podría ponerme trascendental y hablar de la impresión que me produjo conocer a personas a las que llevo tanto tiempo leyendo pero como sabéis que soy una petarda de tomo y lomo, esas reflexiones me las guardo, que servidora tiene una reputación que mantener...

    Una vez hechas las presentaciones, nombre bloguero y nombre real, decidimos hacer la primera parada en el Fulanita, al que no llegamos a entrar puesto que el simpático y amable portero pretendía hacernos acoquinar ocho eurazos por cabeza cuando no eran ni las doce y media. Así que decidimos hacer parada y fonda en el Escape, que a esas horas todavía puede una moverse y tener media docena de baldosas para ella sola. Allí muchas risas entre nosotras y también a costa de algunos personajillos que pululaban a nuestro alrededor. He aquí algunos ejemplos:

    -Personajillos 1 y 2: Butch y Femme escondiditas en un rincón en plena discusión de aparente ruptura (y posterior reconciliación). Caras largas, lágrimas y abrazos.

    -Personajillos 3 y 4: Obrerillos de la construcción genéticamente idénticos a pocos metros de los personajillos 1 y 2, observando el entorno como si fuera la primera vez que ponían un pie en un bar de lesbianas (y voy yo y me lo creo).

    -Personajillo 5: Esta fue la que nos enamoró a todas. Cójase un rostro andrógino y hagále un peinado recogido pero con tupé (algo así como el famoso peinado de Mercedes Milá pero en moreno), vista a la susodicha con unos pantalones negros y una camiseta gris de las que yo uso para ir al gym (Basics de H&M, a 5,95 € la unidad), cálzela con unos zapatos blancos chúpame la punta comprados en el Rastro y ponga el toque final con un larguísimo collar de perlas de imitación ora suelto, ora anudado (The L Word comienza a causar estragos en el look de las lesbianas patrias pero, aunque a mí me caiga fatal, no nos engañemos, Jennifer Beals sólo hay una).

    Tras el Escape decidimos irnos al Me da igual aunque la bloguera que no quiere ser mencionada decidió desertar en ese momento de la noche. Tenía que madrugar al día siguiente. El resto, junto a otras amigas de Lince, nos fuimos al susodicho antr... digo, bar.

    Una copilla después Sita y l.a. woman desertaron también. Yo también hice mis amagos de ir a reencontrarme con mi acogedora camita pero Lince no me dejó escapar. Así que aguanté como una campeona al son del Probe Migué y Eres un enfermo (lo que hace el alcohol, madre de mi vida).

    Por fin, a eso de las seis, salimos del bar y emprendimos una expedición en busca de una cafetería donde poder desayunar las tres Supernenas que aguantamos hasta esa hora, es decir, Lince, Mirdch y Arrierita. Pasamos por la puerta de mi curro y acabamos tomando café en el bar donde desayuno todos los días (cuya camarera se me quedó mirando con cara de decir "¿Qué coño hace esta aquí?").

    Eran las ocho menos algo cuando convencí a Lince y a Mirdch a que me acompañasen a coger un taxi a Sol, que mi cuerpo ya no andaba a esas horas para coger el metro...

    Y ya sólo me queda contar mis impresiones sobre las blogueras. Por orden alfabético porque para mí todas aprobaron con nota...

    -La bloguera que no quiere mencionar su nick: Tía, eres tú... ¡que fueerrteee!
    -l.a. woman: Es increiblemente increible. Qué pedazo de cacho de trozo de mujer, po' dió, po' dió...
    -Lince: Nos hizo florecillas de papel con las servilletas del Escape. ¿Alguien se quedó sin una?
    -Mirdch: Ella no es bloguera pero fue como una más.
    -Sita: ¡Un brindis, un brindis! ¡Pero miradme a los ojos, eh! Un cielete...

    Resumiendo, que las niñas son la bomba, superdivertidas y supersimpáticas. Después de conocerlas hasta empiezo a pensar que hay lesbianas normales y todo...

    ¿Para cuando la próxima? Porque si Sita quiere que cumpla mi promesa tendrá que haber una próxima...

    Editado para: Como la bloguera que no quería decir su nombre ya se ha maifestado al respecto, yo ya puedo mencionarla... La sexta de la comandita fue... ta-chán, ta-chán, ¡Sinfonia Agridulce! ¡Que tú eres Sinfonía! ¡Qué fueerrte, tía, qué fueerrte...! No, ya en serio, todo un honor (y si no te he puesto es porque me pareció que no querías ser mencionada... mil sorrys y forgivesmes).

    ...de fondo Don't cha de Pussycat Dolls (o sea, nosotras mismas, según l.a. woman)
     
    Resaca bloguera
    He llegado a casa a las ocho de la mañana... Me he levantado hace un rato... Sé que amenacé con relatar la kedada hoy mismo pero me debí dejar las últimas neuronas que me quedaban en el Escape...

    Aunque, eso sí, esta resaca es de las satisfechas, nada que ver con la de mi cumple... Claro, como anoche cené bien... jejeje

    Id preparandoos que mañana ataco con el resumen de lo que pasó anoche (que no, tranquilas, que no daré nombres...).

    Besitos, niñas!!!

    ...de fondo los rugidos de mi estómago hambriento... Mmm, debería irme a comer algo...
     
    Frikadas
    El otro día me llamaron de Timofónica haciéndome ofertas. Y he cometido el gran error de darme de alta en su televisión digital. En principio solo los tres meses gratuitos de la oferta pero me temo que cuando se cumplan la dejaré...

    Esta decisión ha tenido dos consecuencias directas. Una, que al cambiar el router mi mulita ha pasado a tener una ID baja y me va de puta pena (mañana me pondré a configurar todo de nuevo, así que, ya sabéis, si no posteo en los próximos días es que la he cagado). La segunda que, pese a tener casi cincuenta canales, estoy hipnotizada, como ya me temía, a los cuatro de música. Y llevo como tres horas enganchada al VH1 y su Madonna weekend (y mi conscuente babeo que mi nueva compañera no ha debido captar ya que me ha preguntado si el chico de una foto que tengo en el salón era mi novio...). Mis compañeras me odian porque llevan tres días levantándose con ojeras por culpa de South Park, Sexo en NY y demás productos audiovisuales a los que tenemos acceso. Y, la verdad, es que tiene guasa porque casi todo lo que vemos es lo que yo tengo ya bajado de la mulita y que espera pacientemente su visionado en los cientos de dvd's que he ido grabando últimamente... Aunque lo más vergonzante que he hecho ha sido pasarme diez minutos alelada con el canal Biography y la apasionante biografía de ¡Jason Priestley! Señor, señor, hasta dónde voy a llegar...

    Siguiendo con las nuevas tecnologías, Jefa, Ricitos y La Pija me han adoptado como Servicio Técnico 24 horas. Una clase práctica a la semana y preguntas todos los días acerca de bits, bytes, programas de grabación y pirateo y utilidades del Messenger. Ayuda en línea y llamadas telefónicas un sábado por la mañana porque el nuevo DVD que se ha comprado Jefa no funcionaba ("¿Has probado a ponerlo en el canal AV?" "¡Ay, sí, aquí sí que se ve!" Aisss...)

    Ayer fui al estreno de la obra de teatro que, con motivo del 8 de marzo, el grupo de teatro de mi abuela representa todos los años. En esta ocasión se trataba de un texto original escrito por las directoras/profesoras (unas bollos de cuidado) acerca del papel de las mujeres en la historia. Aunque de esto ya hablaré porque tuvo mucha miga. Pero lo más gracioso de todo es irme después con mis abuelos y toda la gente del teatro, mirar a mi alrededor y darme cuenta de que la mitad de las mujeres son del gremio y el pobre de mi abuelo no se quiere dar cuenta...

    Y esta noche, si consigo arrancarme del sofá y de la MTV, el VH1 y demás, Lince Miope y yo saldremos de kedada bloguera con quien se quiera apuntar. La cita será a medianoche en la boca de metro de Chueca. Os diría qué ropa voy a llevar puesta para que me reconociérais pero es que ¡aún no sé qué me voy a poner!

    Aiss, aiss, qué stress...

    ...de fondo No quiero verla más de Estopa
     
    El día de la tortilla
    Ayer no posteé porque estuve todo el día sin internet (el motivo ya lo contaré más adelante para que sigáis comprobando lo friki que soy). Y casi que lo prefiero porque os habéis ahorrado uno de mis post hiper-extra-largos hablando sobre el día de la Mujer.

    Pero escribo hoy, aunque ya se esté acabando lo que sólo un par de cientos de miles conoce como "El día de la tortilla"... Que no, que no, que no me lo he inventado yo para hacer el chiste fácil. Esta festividad existe.

    La ciudad dormitorio que años ha me vio crecer es Fuenlabrada. Para los que no sean de por aquí, es una de las ciudades del cinturón industrial de la zona sur de Madrid. A día de hoy, el adjetivo de ciudad dormitorio ya se le queda pequeño porque se ha convertido en un municipio bastante autónomo que genera su propio empleo y tiene sus propios servicios. Y, antes de ser ciudad dormitorio, ya tenía una larga historia como pueblo.

    Resulta que hoy se ha celebrado en Fuenlabrada el día de Santa Juana, conocido también como "Día de la Tortilla". Esta celebración tiene su origen en el siglo XVI, cuando los fuenlabreños se acercaban en peregrinaje al vecino municipio de Cubas de la Sagra (bueno tanto como vecino... echad un vistazo a un mapa y no es un viaje que se haga en un ratito y menos en aquellas épocas), a venerar a la que fuera abadesa del convento de Santa María de la Cruz, Juana Vázquez, conocida por sus buenas acciones y su poder de sanación.

    Cada 9 de marzo, y con motivo de la muerte de la conocida como "la Santa Juana", los fuenlabreños emprendían romería hacia Cubas, haciendo un alto para comer (a comer tortilla, claro) en el paraje de Valdeserrano, que por aquel entonces estaba a las afueras del pueblo. Pero a partir del siglo XIX la devoción dejó paso a lo meramente festivo, convirtiéndolo en un día de campo.

    La tal Juana Vazquez, más tarde, Santa Juana, fue una muchacha que nació en Azaña en 1491 y que a la tierna edad de quince años se escapó de casa, disfrazada de hombre, para meterse a monja (ejem, vale me ahorro más chistes fáciles aunque se me estén ocurriendo muchos...) ingresando en el mencionado convento.

    Cuando yo aún vivía en Fuenlabrada este día solía ser festivo y cuando no lo era (hablamos, claro, de mi época de estudiante) lo convertíamos en tal porque ni Blas aparecía por el instituto. Todo el mundo se iba a comer la tradicional tortilla a Valdeserrano o, como en mi caso, por cercanía, a los campos cercanos a la ermita de Polvoranca, hoy convertidos en ese entrañable entramado de asfalto y hormigón denominado M-50.

    Y todos, todos, todos los años, al día siguiente en clase nunca faltaba el comentario alucinado y morboso de alguien que afirmaba que había visto en alguno de los parajes mencionados a dos chicas dándose el lote apasionadamente (cosa que hoy podría llegar a creer pero por entonces era un rumor de dudosa credibilidad).

    Una muchacha con inclinaciones místicas que huye de casa disfrazada de hombre para meterse en un convento rodeada de mujeres. Una muchacha que se convierte en santa y que convierte el día de su muerte en una festividad en la que miles de personas se dedican a comer tortilla... Mmmmm

    No deja de ser curioso...

    Así que, ya sabéis, el 8 de marzo es el día de la Mujer y el 9 de marzo es el día de la Tortilla. No hay excusas. Algo habrá que celebrar, ¿no?

    ...de fondo Outside de Staind
     
    ¿Y si...
    ...montamos una kedada bloguera?

    Así, como quién no quiere la cosa, porque apetece aunque suponga ponerle cara a las líneas ajenas que cada día leemos, porque LinceMiope se escapa a Madrid este finde y ya no tiene excusa de que todo le pilla lejos (ji ji), porque confiamos en que ya deje de hacer tanto frío, porque podemos cambiar, como dice Lince, chueca punto com por Chueca y punto...

    Que las interesadas en tan magno evento vayan dando su opinión y este sábado la montamos...

    ... de fondo Waiting de Devlins (Six feet under OST)
     
    Huelga
    En vista de que a los de chueca.com les ha dado envidia el mal funcionamiento de los servidores de bitacoras.com (y como si fuera cosa nueva que los de chueca tampoco funcionan demasiado bien) me declaro en huelga indefinida hasta que el acceso sea medianamente aceptable para tod@s.

    Chucho Infernal y yo nos vamos a dar una vuelta, que ya se me estaban empezando a quedar los ojos cuadrados de tanta pantallita...
     
    Cuando un desconocido te regala flores...
    Aunque a veces piense que mi oficina pertenece a un mundo paralelo, me veo en la obligación de reconocer que estoy muy a gusto en ella. No sólo porque ya vaya a cumplir un año (que, para mí, con ese currículum que tengo que he paseado por todas las ett’s de la ciudad, es ya un logro), sino porque mi trabajo allí es bastante cómodo: tengo jornada intensiva, me zampo la comida dentro de mi horario laboral (aunque sea manejando el ratón con la mano izquierda) y, aunque hay días de mucho stress, también hay otros de mucha relajación. Pero también porque las cosas que ocurren allí son la monda.

    Como ya conté en un post anterior, los jueves tenemos El Ritual de la Báscula. A lo largo de la mañana, solas o en parejas (a veces incluso tríos) vamos desfilando por una farmacia cercana para pesarnos. Y después vamos a desayunar al mismo bar. El típico bar en el que dueños y clientes se saludan por el nombre y ya saben cómo te gusta el café sin necesidad de repetírselo cada vez que vas.

    Jefa y Supermamá son siempre las primeras, en torno a las diez de la mañana. Hora en la que también está desayunando la horda de obrerillos de los edificios en rehabilitación que hay por la zona (no olvidemos que trabajo en el mismo centro). Pues bien, la semana pasada, cuando Jefa y Supermamá vuelven a la oficina nos cuentan que a Supermamá le ha salido un admirador. Un chaval que trabaja en una obra cercana que las ha invitado a café. La dueña, auténtica alcahueta y celestina del siglo XXI, les ha contado que el chico había estado toda la semana preguntándole que a qué hora solía venir, que dónde trabajaba,… Vamos, el típico tercer grado al que se suele someter al más enterado del lugar. Y, por fin, ese jueves, el chico había visto realizada su esperanza de coincidir con Supermamá.

    Ante la pregunta de cómo era el chico, Supermamá ha contestado: “Pues es guapete… para ser negro… Y muy educado…. Y muy caballeroso… Y habla muy bien español…”. Y yo, con la ceja alzada, que me pregunto a mí misma (porque con Supermamá paso ya de entrar en polémicas): “Pero, amos a ver, ¿qué esperabas? Hay negros guapos y negros feos. Y ni la raza ni nada tiene mucho que ver con el hecho de ser educado. Por no hablar de que su español/castellano puede ser tanto o más correcto que el tuyo si lleva mucho tiempo aquí o, directamente, ha nacido en nuestra, cada día más, multirracial piel de toro…”. Y, por cierto, ¿qué dirá de mí? ¿que soy maja para ser bollo…? Aisss…

    El caso es que el chismorreo nos ha tenido entretenidas toda la semana. El lunes, La Pija, Ricitos y yo nos fuimos al bar para ver in situ al pretendiente. Y es verdad, el chico es bastante guapo, yo creo que medio mulato, con perillita y muy resultón. Cuando estábamos las tres sentadas en una de las mesas del fondo del bar intercambiando impresiones, se nos acercó la dueña a tomarnos nota y a cotillearnos que el chico le había dicho que el jueves le iba a traer un regalito a Supermamá pero que no le dijéramos nada…

    Hay que advertir aquí que nadie, ni siquiera la aludida, se había tomado la molestia de explicarle al pobre muchacho que Supermamá está felizmente casada y es madre de un churumbel que el mes que viene cumplirá dos añitos. Lo cual me ha parecido un acto de crueldad hacia el ilusionado chaval. Pero la gente está tan aburrida que eso parece no importales.

    Pues bien, el muchacho cumplió lo prometido. Pese a que Supermamá fue a desayunar más tarde de lo acostumbrado, el chico estaba confabulado con la dueña del bar para que le avisase en cuanto su adorada cruzase la puerta. Y así ocurrió. Ahí estaba Supermamá echándole azúcar a su cafetito con leche cuando el chico entra por la puerta con un enooooorme ramo de rosas rojas y lirios blancos (la dueña del bar recibió uno de claveles, pero éste se lo trajo el chico de la floristería). ¡Dios, lo que hubiera dado por estar allí y ver cómo Supermamá iba cambiando de tonalidades cual camaleón y era incapaz de articular palabra!

    Ante tamaño gesto ya iba siendo hora de aclararle al pobre muchacho cómo estaban las cosas. Así que Supermamá le invitó a sentarse, le invitó a desayunar y le explicó que el pack estaba ya completo y que no había nada que hacer con ella pero que podían ser amigos y saludarse cuando coincidieran en el bar.

    La reacción de Supermamá ha estado dentro de lo normal porque que un hombre corteje a una mujer es lo que se considera habitual. Pero la cuestión que se me ha quedado en la punta de la lengua ha sido: Y si en lugar de un hombre negro hubiera sido una mujer (o, rizando el rizo, una mujer negra) quien le hubiera regalado las flores e intentado ligársela, ¿cómo hubiera reaccionado? Estoy por apostar a qué su grado de ofensa hubiera sido imposible de cuantificar. Y eso que hoy, cuando por fin se ha llevado el ramo (previo aviso a su maridito de lo que había pasado) y estábamos en plena boca de metro de Ópera le ha dicho a Ricitos: ¿Y si hago la coña y te pido matrimonio delante de todo el mundo?

    Ganas me han dado de hincar la rodilla en el suelo y decir a voz en grito: “¡Supermamá, ya no tenemos que escondernos más, estamos hechas la una para la otra, olvida a tu marido y cásate conmigo!”. Pero no. A ver si se me va a emocionar... O a cruzarme la cara por el atrevimiento…

    …de fondo Love is a Crime (Chicago Original Soundtrack) de Anastacia
     
    Ultimas novedades
    Mi estómago sigue siendo un territorio árido. Mi cabeza me sigue doliendo a horas muy concretas del día (a la una de la tarde y a las siete y no sé a qué puede deberse). Me he comprado un complejo multivitamínico. Le he encargado a mi abuelilla que el sábado me tenga preparados varios tuppers con comida de verdad. Mañana le doy a Jefa y a Ricitos la segunda clase de: "Internet, Mulita y pirateos varios" (aunque de eso ya hablaré, que tiene miga). Trabajar tan cerca de la Fnac está consiguiendo que mi casa esté aún más atestada, si cabe, de productos literarios y audiovisuales (acabo de contar unas cinco películas aún sin desprecintar). Estoy totalmente enganchada a Pérdidos tras tragarme la primera temporada enterita y haber empezado con la segunda. Voy al gym intermitentemente porque muchas tardes estoy demasiado cansada para hacer otra cosa que no sea tumbarme en el sofá. Tengo una novela que entregar y no consigo escribir una puta línea. Pero escribo otras muchas cosas que nada tienen que ver con ella. Contradicciones.

    Por cierto, ya he alquilado la habitación. A otra chica. Hacía mucho que no vivía solo con chicas. Estoy más acostumbrada a vivir con chicos. Es más, casi diría que lo prefiero. Son más... llevaderos a pesar de ese caos antilimpieza que llevan inscrito en los genes. La nueva inquilina de este, mi hogar tiene 22 añitos, es de Cádiz, trabaja en Zara, ha dicho que tiene previsto quedarse una larga temporada en Madrid y parece bastante apañadita. Habrá que ir pensando en un mote apropiado para ella, ¿no?

    ...de fondo Locking Down de Chicane