En el fondo...
Los viernes salimos a las tres. Pero no hoy. ¿Razón? A las dos y media Los de Arriba (una versión laboral de Los otros, son seres de los que percibimos rastro de su existencia pero nunca llegamos a verlos) han mandado una jartá de trabajo. De mi trabajo, de hecho. Así que, con la vena del cuello hinchadísima y un fruncido de cejas que ya le hubiera gustado a Frida Kahlo para sí misma, le digo a Jefa que me tendré que quedar al menos una o dos horas (y, entre tú y yo, aunque me jodía, pensaba que era una forma más de acabar de recuperar de una puta vez las horas que debo a “la casa”).
Jefa ha dicho que ni hablar, que yo no me quedaba sola. Y en ese momento el resto de mis compañeras han formado una piña alrededor de mí, repartiéndose el trabajo para que algo que, por lo general, me lleva tres horas, haya salido en poco más de una. Así que a las 15:45 estábamos todas (yo incluida) saliendo por la puerta.
Y es que en el fondo, muy en el fondo, no me caen mal del todo… En el fondo, hay veces que son de un entrañable… aaahhh!
…de fondo (que no en el fondo) Todas las canciones que se han estado bajando esta noche de La Mula (parece que vuelve a funcionar)
Jefa ha dicho que ni hablar, que yo no me quedaba sola. Y en ese momento el resto de mis compañeras han formado una piña alrededor de mí, repartiéndose el trabajo para que algo que, por lo general, me lleva tres horas, haya salido en poco más de una. Así que a las 15:45 estábamos todas (yo incluida) saliendo por la puerta.
Y es que en el fondo, muy en el fondo, no me caen mal del todo… En el fondo, hay veces que son de un entrañable… aaahhh!
…de fondo (que no en el fondo) Todas las canciones que se han estado bajando esta noche de La Mula (parece que vuelve a funcionar)