Películas
Últimamente me he dado cuenta de que de todas las películas que me descargo de Internet, la mayoría son aquellas que ya he visto o que ya tenía en vídeo. Películas que vi en mi infancia y adolescencia y que se han quedado mucho más grabadas en mi retina que aquellas que he visto siendo “adulta” (juas, que poco me gusta este palabro).
Dicen que te das cuenta del paso del tiempo en la medida en que tus recuerdos se encuentran más lejanos en el tiempo. Encontrarte diciendo “otra vez” cuando te encuentras de madrugada en algún canal una película que tú fuiste a ver al cine cuando se estrenó te hace darte de bruces con la realidad. Ya no eres tan joven.
Me resulta curioso el efecto que produce en mí ver películas que he visto una docena de veces (o más, que yo soy de releer y de re-ver todo lo que me gusta). Es como volver a un mar de calma, un remanso de paz. Para bien y para mal el cine nos enseña muchas cosas. Moldea nuestros sueños y nuestras ilusiones. Nos puede llevar a cometer equivocaciones si creemos demasiado que lo que ocurre en la pantalla puede ser cierto. Que los buenos siempre ganan y que siempre hay una olla de monedas de oro al final del arco iris. Porque luego en la vida real descubres que no es muy habitual que a los que hacen lo correcto les vaya mucho mejor que a los que no lo hacen.
No estoy muy segura de si hoy en día viera por primera vez esas películas de hace años me causarían la misma impresión, se me quedarían tan grabadas en la memoria. Tal vez las recuerde con tanta viveza porque por aquel entonces mi mente era aún un lienzo en blanco, susceptible de registrar hasta el más leve garabato que se le hiciera en su superficie. Tal vez si ahora viese la trilogía de Regreso al futuro o de Indiana Jones me parecieran simples peliculitas de aventuras para llenar las salas de comedores de palomitas. Tal vez si ahora viese por primera vez Philadelphia no sería capaz de recitar algunos diálogos de memoria sino que más bien la criticaría sin piedad (de hecho, si me pongo seria lo hago) pero en el año 93 cuando yo tenía catorce años fue una de las primeras películas que trataban directamente la discriminación por ser homosexual y era una de las pocas cosas a las que me podía agarrar. O como cuando me alquilaba Go fish cada dos meses en el video-club de mi barrio con la cara roja como un tomate y otra película encima para disimular (curiosamente esta es una de las pocas que ahora veo con otros ojos y en toda su dimensión, cosa que no podía hacer de adolescente porque me faltaban otros referentes con los que poder analizarla en profundidad). El cine me ha enseñado muchas cosas y con él he aprendido que hay tantas formas de ver la vida como personas hay en el mundo.
Así que, aunque haya gente a la que le pueda parecer muy friki o poco serio, yo disfruto como una enana con el condensador de flufo de Doc Brown, con el látigo de Indy o escuchando cómo el homófobo Joe Miller le dice a un jurado que se dejen de hipocresías y que hablen de lo que realmente se ha venido a hablar, de la discriminación que sufre un hombre no sólo por tener SIDA sino porque es homosexual. Y cuando acabe de verlas se me dibujará una sonrisa en la cara porque recordaré a esa adolescente ingenua y llena de ilusiones que era cuando las vi por primera vez, esa muchacha que tenía toda una vida por delante aún por descubrir y que aún no se había cansado de volverlo a intentar (¿el qué? Todo) una y otra vez. Y sonreiré porque, aunque sólo haya sido durante la hora y media o las dos horas que haya tardado en ver la película, habré vuelto a ser esa adolescente que vive tan escondida en mí.
…de fondo Open your eyes de Snow Patrol
Dicen que te das cuenta del paso del tiempo en la medida en que tus recuerdos se encuentran más lejanos en el tiempo. Encontrarte diciendo “otra vez” cuando te encuentras de madrugada en algún canal una película que tú fuiste a ver al cine cuando se estrenó te hace darte de bruces con la realidad. Ya no eres tan joven.
Me resulta curioso el efecto que produce en mí ver películas que he visto una docena de veces (o más, que yo soy de releer y de re-ver todo lo que me gusta). Es como volver a un mar de calma, un remanso de paz. Para bien y para mal el cine nos enseña muchas cosas. Moldea nuestros sueños y nuestras ilusiones. Nos puede llevar a cometer equivocaciones si creemos demasiado que lo que ocurre en la pantalla puede ser cierto. Que los buenos siempre ganan y que siempre hay una olla de monedas de oro al final del arco iris. Porque luego en la vida real descubres que no es muy habitual que a los que hacen lo correcto les vaya mucho mejor que a los que no lo hacen.
No estoy muy segura de si hoy en día viera por primera vez esas películas de hace años me causarían la misma impresión, se me quedarían tan grabadas en la memoria. Tal vez las recuerde con tanta viveza porque por aquel entonces mi mente era aún un lienzo en blanco, susceptible de registrar hasta el más leve garabato que se le hiciera en su superficie. Tal vez si ahora viese la trilogía de Regreso al futuro o de Indiana Jones me parecieran simples peliculitas de aventuras para llenar las salas de comedores de palomitas. Tal vez si ahora viese por primera vez Philadelphia no sería capaz de recitar algunos diálogos de memoria sino que más bien la criticaría sin piedad (de hecho, si me pongo seria lo hago) pero en el año 93 cuando yo tenía catorce años fue una de las primeras películas que trataban directamente la discriminación por ser homosexual y era una de las pocas cosas a las que me podía agarrar. O como cuando me alquilaba Go fish cada dos meses en el video-club de mi barrio con la cara roja como un tomate y otra película encima para disimular (curiosamente esta es una de las pocas que ahora veo con otros ojos y en toda su dimensión, cosa que no podía hacer de adolescente porque me faltaban otros referentes con los que poder analizarla en profundidad). El cine me ha enseñado muchas cosas y con él he aprendido que hay tantas formas de ver la vida como personas hay en el mundo.
Así que, aunque haya gente a la que le pueda parecer muy friki o poco serio, yo disfruto como una enana con el condensador de flufo de Doc Brown, con el látigo de Indy o escuchando cómo el homófobo Joe Miller le dice a un jurado que se dejen de hipocresías y que hablen de lo que realmente se ha venido a hablar, de la discriminación que sufre un hombre no sólo por tener SIDA sino porque es homosexual. Y cuando acabe de verlas se me dibujará una sonrisa en la cara porque recordaré a esa adolescente ingenua y llena de ilusiones que era cuando las vi por primera vez, esa muchacha que tenía toda una vida por delante aún por descubrir y que aún no se había cansado de volverlo a intentar (¿el qué? Todo) una y otra vez. Y sonreiré porque, aunque sólo haya sido durante la hora y media o las dos horas que haya tardado en ver la película, habré vuelto a ser esa adolescente que vive tan escondida en mí.
…de fondo Open your eyes de Snow Patrol
Comentario:
Me ha encantado tu comentario, he encontrado tu blog por casualidad y he tenido que cercionarme que no era algo escrito por mi misma jajaja!! Me pasa lo mismo con ciertas películas, algunas son las mismas que las tuyas, a mi me pillaron más joven pero no por ello menos receptiva, solo me bajo películas que me marcaron la infancia y juventud, porque ellas me convirtieron en lo que soy ahora, y estoy muy orgulosa de ello.
Saluda a Doc y a Indi, diles que cualquier día los bajo de la estantería a darles una vuelta por mi DVD.....
Un besazo y encantada....
PD.. Hace poco echaron por la tele "Antonias line" y me encanto...por eso encontre este blog, por buscar cosillas de esa peli.. gracias Sixta!
Saluda a Doc y a Indi, diles que cualquier día los bajo de la estantería a darles una vuelta por mi DVD.....
Un besazo y encantada....
PD.. Hace poco echaron por la tele "Antonias line" y me encanto...por eso encontre este blog, por buscar cosillas de esa peli.. gracias Sixta!
Comentario:
el día que perdamos las adolescentes que existen en cada una de nosotras... yo al menos moriré, porque me saldrán tantas arrugas que me ahogaran....joder!!! que muerte más asquerosa ahora que lo pienso!!!.
un besazo.
un besazo.
Comentario:
Rusfi, a sincromosomay ya le resolví la duda en su blog... Yo también tengo mucha memoria cinematográfica...
En cuando a lo del video-club... Lo llevaba un matrimonio joven y casi siempre me atendía la mujer y la mirada que me echaba era más de comprensión que otra cosa... juas juas
En cuando a lo del video-club... Lo llevaba un matrimonio joven y casi siempre me atendía la mujer y la mirada que me echaba era más de comprensión que otra cosa... juas juas
Comentario:
Hola! primero voy a resolver dudas cinematográficas (o a intentarlo al menos) creo que la peli que busca sincromosomay es "Tobi", una peli de Antonio Mercero protagonizada por Lolo García, el niño rubito de "La guerra de Papá" que probablemente a estas alturas de su vida ya esté en la cárcel por tráfico de drogas o tirado en un montón de basura en La Rosilla.
Segundo... Liber, me estoy imaginando al dependiente del videoclub comentándole a su compañero... "Ya está aquí otra vez la bollera esta, se creerá que me engaña escondiendo "Go Fish" bajo "Todos los perros van al cielo"... lo que le hace falta a esta tía es una buena polla y dejarse de tortillerismos..." y después soltando un sonoro eructo, jurl jurl jurl
Rufis
Segundo... Liber, me estoy imaginando al dependiente del videoclub comentándole a su compañero... "Ya está aquí otra vez la bollera esta, se creerá que me engaña escondiendo "Go Fish" bajo "Todos los perros van al cielo"... lo que le hace falta a esta tía es una buena polla y dejarse de tortillerismos..." y después soltando un sonoro eructo, jurl jurl jurl
Rufis
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A mi solo me gustaria volver a la adolescencia (pero sin ser aquella adolescente) para enrrollarme con alguna compañera de clase y meternos mano bajo los uniformes en los baños del cole.
Comentario:
Ay, Wonderland!!! Es que odio planchar y toda la ropa me la compro adecuada para no tener que hacerlo...
Yo las películas las divido entre el dolor de cabeza que tenga. Si me duele mucho veo una que no me haga pensar, si no me duele puedo verme un ciclo de cine iraní sin pestañear... jeje
:-p
Yo las películas las divido entre el dolor de cabeza que tenga. Si me duele mucho veo una que no me haga pensar, si no me duele puedo verme un ciclo de cine iraní sin pestañear... jeje
:-p
Comentario:
pero tú, las pelis... ¿las ves planchando o no?
;)
Besos
;)
Besos
Comentario:
Vale, puede que se pierda ingenuidad pero la ilusión... eso más que a adultez me suena a derrotismo.
Por muy monótono y repetitivo que pueda parecer algo, si intervienen personas, nunca será igual, así que habrá que seguir probando ¿qué? todo, vivir.
Hale, a seguir viendo pelis, a ver si así se esconde menos.
Por muy monótono y repetitivo que pueda parecer algo, si intervienen personas, nunca será igual, así que habrá que seguir probando ¿qué? todo, vivir.
Hale, a seguir viendo pelis, a ver si así se esconde menos.
Comentario:
Sí, es cierto, de repente te das cuenta de que los 90 empezaron hace...16 años!!!.
Hablando de pelis, tengo grabada en mi cabeza una de un niño al que le crecían alas...y no consigo encontrarla. Me encantaría verla otra vez. ¿Alguien me ayuda?
Hablando de pelis, tengo grabada en mi cabeza una de un niño al que le crecían alas...y no consigo encontrarla. Me encantaría verla otra vez. ¿Alguien me ayuda?
Comentario:
Me pasa exactamente lo mismo que a ti. Hay películas que veo una y otra vez, no porque sean especialmente buenas sino porque me recuerdan lo que pensé cuando las vi, las sensaciones que tuve al leer el "The End" al final. Es bonito echar la vista atrás, aunque sea para encontrarte con un "yo" bastante más inocente. Te recuerda que una vez lo fuíste, a pesar de lo que hayas vivido en todo este tiempo.
Ains, cuanta razón tienes: a los que hacen las cosas bien no solo no les va mejor que a los que las hacen mal, sino que les va incluso peor. Yo también solía pensar en aquello de los buenos y los malos, pero se ve que en el mundo real no hay tanta justicia. En fin. Seguiremos visionando películas para no dejar de creer y mantener un poquito de esperanza, que nunca viene mal.
Un besote de lunes!!
Ains, cuanta razón tienes: a los que hacen las cosas bien no solo no les va mejor que a los que las hacen mal, sino que les va incluso peor. Yo también solía pensar en aquello de los buenos y los malos, pero se ve que en el mundo real no hay tanta justicia. En fin. Seguiremos visionando películas para no dejar de creer y mantener un poquito de esperanza, que nunca viene mal.
Un besote de lunes!!
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Hay pintores que cuando llegan a la pureza total, pintan lienzos en blanco... así era tu mente (y así sigue siendo), JA!
Besines!
Besines!
Comentario:
Estamos en la misma fase. Hace nada fui a la Fnac y me compre "Antonias line". Película que ví con 16 años y que me marcó muchísimo. Viéndola recordé esa sensación de la que tu hablas de creer que te vas a comer el mundo...
Besos.
PD: a mi tampoco me gusta nada esa palabra que has dicho, ¿Cómo era? ¿adul... qué????
Besos.
PD: a mi tampoco me gusta nada esa palabra que has dicho, ¿Cómo era? ¿adul... qué????
Comentario:
Las mejores pelis son las que no sólo te siguen gustando sino que también siguen enseñándote cosas nuevas en cada re-visionado:)
Mira que no hablar de Blade Runner... imperdonable!
Un besazo, super-irónica.
Mira que no hablar de Blade Runner... imperdonable!
Un besazo, super-irónica.
Comentario:
todo eso es normal, cuando somos pequeños todo es nuevo y al crecer nuestra mente se va moldeando según las vivencias....lo raro y excepcional sería lo contrario, aunque algunos hay q son así...
kss
kss