¿Realmente importa?
Hace un año, cuando Er de Huerva se mudó a mi piso y al cabo de quince días me confesó que era gay (cosa que yo ya sospechaba), al contárselo a mis compañeras de curro me preguntaron que si es que yo los elegía adrede o es que ahora era una plaga lo de encontrar gays por todas partes. Animalitas… Mi respuesta os la podéis imaginar así que no me extenderé explicándola, que ya me cansa decir siempre lo mismo.
Hace años sí que solía especificar en los anuncios que ponía buscando compañero o compañera de piso eso de “preferiblemente gay o lesbiana”. Incluso ponía el anuncio en los tablones de colectivos o librerías por Chueca. Luego me pareció absurdo y en contra de mis propias ideas lo de limitarme a cierto sector de la sexualidad, así que dejé de especificar para encontrarme que grillados hay en todas partes y no sólo entre maricas y bollos.
El viernes se fue La Punkarrilla y el próximo día 15 se irá El sustituto de Tacita de Plata (que es hetero y raro de cojones, todo hay que decirlo). Y, por primera vez en mucho tiempo, me ha costado muy poquito encontrar a gente que ocupe sus habitaciones. A mediados de agosto vino a ver el piso una chiquita que me pareció bastante maja. Además, decía que tenía un amigo que podía estar interesado en la otra habitación para las fechas en que se quedaba disponible. Dejé pasar unos días por aquello de ver a más gente pero tenía clara mi decisión, así que la llamé. La chica volvió a venir acompañada de su amigo. A él le gustó la habitación y dijo que le interesaba mucho. Además, dijeron, querían vivir juntos desde hacía tiempo. Ante esto no pude evitar preguntar si eran pareja. Ambos se miraron y se echaron a reír con complicidad. Sí, esa complicidad que tan familiar me resulta. Y respondieron que no, no eran pareja. Sólo buenos amigos. Yo alcé mi ceja Sobera y me dije “cuate, aquí hay tomate”. Que una ya tiene una edad…
Volvieron a venir otra vez para hablar acerca de las condiciones del piso un poco más fondo. Lo cual me gustó porque nunca había hablado tanto con un futurible compañero antes de que se mudase. Creo que de ese modo ya no es tan violento comenzar a convivir.
El viernes mientras La Punkarrilla sacaba sus últimas cosas, la nueva (de aquí en adelante La Psicóloga) traía las suyas. Se pasaron el testigo en forma de llaves y yo le devolví la fianza a la Punkarrilla (porque salvo causa de robo y fuerza mayor, yo siempre devuelvo las fianzas). Cuando la Psicóloga acabó de colocar sus cosas y yo de explicarle así por encima cuales eran sus estantes en la cocina y dónde estaba todo, se sentó en el salón y encendió la tele. Y yo, ejerciendo de casera sociable, me senté con ella para charlar un poco. Lo primero que me dijo es si me iba de marcha. Le expliqué que no, que tal y como tengo la espalda no estaba en condiciones. Y la obligada pregunta posterior fue: “¿Y tú por dónde sueles salir?”. Y mi obvia respuesta: “Por Chueca”. ¿Adivináis su subsiguiente respuesta? Sí, ella también sale por Chueca. Con el que también será mi compañero en quince días y con un amplio grupito de chicos. Empezó a mencionar locales como el Medaigual, Gris, Long Play, Ohm… Y según yo me iba soltando, ella lo hacía también, supongo que porque, pese a todo, estaba intentando averiguar si yo entendía o no. A mí ella no me da que entienda. Hablaba de sus amigos como un grupo muy heterogéneo, que aparte de salir por Chueca también lo hacían por Malasaña. Pero estoy casi segura de que mi futuro compañero sí que entiende.
Y os preguntáreis, ¿es eso importante? Obviamente no. A priori. Compartir una misma orientación sexual no implica, por fuerza, mayor afinidad que con el vecino del cuarto. Pero sí que es cierto que siempre se crea cierta complicidad y tranquilidad al saber al otro de tu mismo equipo. A mí, a día de hoy, me importa poco con quién se acuesten las personas que comparten el piso conmigo pero también sé que a veces se hace más llevadero no tener que andar dando explicaciones innecesarias acerca de lo que te gusta (porque la gente hoy en día puede ser muy liberal pero siempre hay que aclararles cosas y derribarles falsos mitos acerca del “mundo gay”).
Sé que aún es pronto para decirlo pero ambos me dan buen rollo. No les veo el tipo de personas que me puedan crear problemas. Y es que a mí no me importa cambiar de compañeros siempre y cuando los cambios sean pacíficos y los que entren sean tan buena gente como los que se marchen.
Ya os iré contando…

...de fondo One way or another de Blondie
Hace años sí que solía especificar en los anuncios que ponía buscando compañero o compañera de piso eso de “preferiblemente gay o lesbiana”. Incluso ponía el anuncio en los tablones de colectivos o librerías por Chueca. Luego me pareció absurdo y en contra de mis propias ideas lo de limitarme a cierto sector de la sexualidad, así que dejé de especificar para encontrarme que grillados hay en todas partes y no sólo entre maricas y bollos.
El viernes se fue La Punkarrilla y el próximo día 15 se irá El sustituto de Tacita de Plata (que es hetero y raro de cojones, todo hay que decirlo). Y, por primera vez en mucho tiempo, me ha costado muy poquito encontrar a gente que ocupe sus habitaciones. A mediados de agosto vino a ver el piso una chiquita que me pareció bastante maja. Además, decía que tenía un amigo que podía estar interesado en la otra habitación para las fechas en que se quedaba disponible. Dejé pasar unos días por aquello de ver a más gente pero tenía clara mi decisión, así que la llamé. La chica volvió a venir acompañada de su amigo. A él le gustó la habitación y dijo que le interesaba mucho. Además, dijeron, querían vivir juntos desde hacía tiempo. Ante esto no pude evitar preguntar si eran pareja. Ambos se miraron y se echaron a reír con complicidad. Sí, esa complicidad que tan familiar me resulta. Y respondieron que no, no eran pareja. Sólo buenos amigos. Yo alcé mi ceja Sobera y me dije “cuate, aquí hay tomate”. Que una ya tiene una edad…
Volvieron a venir otra vez para hablar acerca de las condiciones del piso un poco más fondo. Lo cual me gustó porque nunca había hablado tanto con un futurible compañero antes de que se mudase. Creo que de ese modo ya no es tan violento comenzar a convivir.
El viernes mientras La Punkarrilla sacaba sus últimas cosas, la nueva (de aquí en adelante La Psicóloga) traía las suyas. Se pasaron el testigo en forma de llaves y yo le devolví la fianza a la Punkarrilla (porque salvo causa de robo y fuerza mayor, yo siempre devuelvo las fianzas). Cuando la Psicóloga acabó de colocar sus cosas y yo de explicarle así por encima cuales eran sus estantes en la cocina y dónde estaba todo, se sentó en el salón y encendió la tele. Y yo, ejerciendo de casera sociable, me senté con ella para charlar un poco. Lo primero que me dijo es si me iba de marcha. Le expliqué que no, que tal y como tengo la espalda no estaba en condiciones. Y la obligada pregunta posterior fue: “¿Y tú por dónde sueles salir?”. Y mi obvia respuesta: “Por Chueca”. ¿Adivináis su subsiguiente respuesta? Sí, ella también sale por Chueca. Con el que también será mi compañero en quince días y con un amplio grupito de chicos. Empezó a mencionar locales como el Medaigual, Gris, Long Play, Ohm… Y según yo me iba soltando, ella lo hacía también, supongo que porque, pese a todo, estaba intentando averiguar si yo entendía o no. A mí ella no me da que entienda. Hablaba de sus amigos como un grupo muy heterogéneo, que aparte de salir por Chueca también lo hacían por Malasaña. Pero estoy casi segura de que mi futuro compañero sí que entiende.
Y os preguntáreis, ¿es eso importante? Obviamente no. A priori. Compartir una misma orientación sexual no implica, por fuerza, mayor afinidad que con el vecino del cuarto. Pero sí que es cierto que siempre se crea cierta complicidad y tranquilidad al saber al otro de tu mismo equipo. A mí, a día de hoy, me importa poco con quién se acuesten las personas que comparten el piso conmigo pero también sé que a veces se hace más llevadero no tener que andar dando explicaciones innecesarias acerca de lo que te gusta (porque la gente hoy en día puede ser muy liberal pero siempre hay que aclararles cosas y derribarles falsos mitos acerca del “mundo gay”).
Sé que aún es pronto para decirlo pero ambos me dan buen rollo. No les veo el tipo de personas que me puedan crear problemas. Y es que a mí no me importa cambiar de compañeros siempre y cuando los cambios sean pacíficos y los que entren sean tan buena gente como los que se marchen.
Ya os iré contando…

...de fondo One way or another de Blondie
Comentario:
Eso de compartir es chungo a veces...yo viví en un piso en el que todas las inquilinas que íbamos pasando por allí, entendíamos, jejejeje!!. Lo gracioso era que Roci (la que permanecía, y aún lo hace, en el piso) es hetero, y nunca buscó un perfil ni pedía lesbianas como requisito. Simples coincidencias...
Comentario:
pues a base de probar se consiguen cosas mejores... eso dicen...
Ójala estos no te hagan sufrir, no te roben, ni rompan cosas y sobretodo... que les guste tu chucho infernal...
Besetes nena
Ójala estos no te hagan sufrir, no te roben, ni rompan cosas y sobretodo... que les guste tu chucho infernal...
Besetes nena
Comentario:
Pues mira que yo acabo de incorporarme de "compañera de piso" y no sé de qué pie cojean mis nuevas compis....me refiero a lo que tolerancia respecta...
No sabía qu tú hubieras estado buscando compis.
Un miau
No sabía qu tú hubieras estado buscando compis.
Un miau
Comentario:
Madre mía,vais a tener que hacer castings para seleccionar compañeros de piso......
Comentario:
yo creo q os vais a llevar bien, arrierita rita...fíjate q lo pienso...
kss
kss
Comentario:
A ver si me deja ponerte el comentario, leñe!
Te decía que tienes razón. Que no se trata tanto de una cuestión de afinidad como de comodidad y es más fácil que exista entre personas de la acera de enfrente que no se sorprendan de ciertas cosas.
Lo de encontrar gente rara... uf... lo vas a hacer en nuestra acera, en la de enfrente, en el metro, en el parque, en el supermercado, en el ascensor... lo difícil es encontrar a alguien normal!!! Qué cuesta, joer!!
Espero que haya suerte con los nuevos. Seremos todo ojos para saber qué ocurre en el Gran Hermano.
Besitos, guapetona!
Te decía que tienes razón. Que no se trata tanto de una cuestión de afinidad como de comodidad y es más fácil que exista entre personas de la acera de enfrente que no se sorprendan de ciertas cosas.
Lo de encontrar gente rara... uf... lo vas a hacer en nuestra acera, en la de enfrente, en el metro, en el parque, en el supermercado, en el ascensor... lo difícil es encontrar a alguien normal!!! Qué cuesta, joer!!
Espero que haya suerte con los nuevos. Seremos todo ojos para saber qué ocurre en el Gran Hermano.
Besitos, guapetona!
Comentario:
Prometedor prólogo para un final desastroso anunciado. Sorry, pero tu historial ya huele a predestinación...
A propósito de tu recomendación de fondo: ¿there´s no episode 11 of Sugar Rush?
A propósito de tu recomendación de fondo: ¿there´s no episode 11 of Sugar Rush?
Comentario:
A ver si hay sierte y os lleváis bien ;)
Comentario:
Pintan bien tus nuevos compis...
Y bueno, si te falla alguno ya sabes q me puedes llamar y me establezco en un plis.
Besazosss
Y bueno, si te falla alguno ya sabes q me puedes llamar y me establezco en un plis.
Besazosss
Comentario:
Mientras no te pase como a mi q antes por el simple hecho de que alguien fuera bollo o gay ya me caía bien...
Besines
Besines
Comentario:
Yo voy a quitar un punto a la psicologa por lo del log play, jejeje.No me termina de convencer ese sitio.
Comentario:
Si es que tenían que volver a usarse las antiguas "cartas de referencias" para los compañeros de piso...
Suerte, mucha
Suerte, mucha
Comentario:
Anoche se me olvidó decirte que la canción es realmente genial. Ya sabes que, en mi cabeza, siempre irá asociada a ti ;)
Besillos darling!
Besillos darling!
Comentario:
Me alegro de que encuentres buenos compañeros.
Un bechin!
Un bechin!
Comentario:
Nohe podido evitar la tentación y lo he leído ya... esperemos q estos sean de ese PEQUEÑO sector de gente normal que debe quedar por ahí suelto, independientemente de que entiendan o no...
solo una cosa antes de conocerles... La psicóloga se pone de esa guisa a leer libros?? Me refiero a como sale en la foto! Qué haces mañana por la tarde?? jajajaja
Besillos nena! A dormir!
solo una cosa antes de conocerles... La psicóloga se pone de esa guisa a leer libros?? Me refiero a como sale en la foto! Qué haces mañana por la tarde?? jajajaja
Besillos nena! A dormir!