Arrieritos S.L. presenta “Dame el mando que la tele es mía”
Hoy: Hospital Central
Sí, lo confieso, yo también veo Hospital Central. Y vamos, a estas alturas no creo que nadie se piense que lo hago porque me gusten las tramas médicas o porque Vilches me ponga como una moto (aunque tiene su morbo, la verdad). Así que sí, admito que si lo veo es por las dos niñas moninas.
Y es curioso porque Hospital Central era una de esas series que siempre me han dejado de lo más indiferente. Javier me parece un pijo soso y gilipollas, Laura una pava que vive en el limbo, en Aimé ni me fijaba y creo que el personaje que se quedó más grabado en mi retina fue el de Rusty, aunque básicamente porque me recuerda muchísimo al novio de Rys. Bueno, vale que la serie mejoró con la incorporación de Alicia Borrachero (soy fiel seguidora desde que hiciera Periodistas, aunque también es porque me recordaba muchísimo a una amiga mía), pero vamos, que no conseguía emocionarme.
En honor a la verdad no me enganché hasta hace bien poquito porque yo la televisión la suelo usar como monitor para el vídeo y el DVD. Lo de la relación lésbica (por lo que he averiguado, comenzó en septiembre-octubre del año pasado) me pilló dentro de mi propia relación y, como comprenderéis, prefería gastar mi tiempo con mi niña y hacer cositas de verdad que seguir una relación ficticia (aunque viendo cómo me salió la jugada no sé yo si no me habría valido más quedarme en casa viendo la tele). Además, ¿qué queréis? Cada vez que sacan el tema de la homosexualidad por televisión y más si es la femenina (con el morbo añadido que eso le da a cierto sector masculino y heterosexual) pues como que me huele a chamusquina. Alguna vez intenté verlo. Bueno, yo veía otro programa que me interesara más y, de vez en cuando, hacía zapping a ver qué hacían. Y como no veía nada que me llamara la atención, volvía a cambiar el canal.
Pero como hace algunos meses decidí llevar una vida formal y casera, sin saber cómo, empecé a verlo habitualmente. Y sí, ahí sí que me enganché. Aunque tampoco es de extrañar teniendo en cuenta mi capacidad para la adicción a todo tipo de productos de consumo (vamos, como cuando a los quince años no me perdía un solo capítulo de Melrose Place, igualico, igualico,…).
A día de hoy, la verdad es que la repercusión de la serie y, para ser más concreta, de la relación de Maca y Esther, me abruma. Porque aunque por un lado sea un logro ver una relación entre dos mujeres en el primetime con el mismo tratamiento narrativo que las de sus homólogas heterosexuales, es justamente ese exceso de repercusión lo que me lleva a pensar, en última instancia, que la razón es que todavía nadie (ni heteros ni homos) acabamos de verlo como algo que debería ser más habitual sin necesidad de levantar tanta expectación.
Porque aunque a muchos se les llene la boca –entre ellos, a las propias actrices que encarnan a la pareja- de que sólo se trata de una historia de amor sin que importe el sexo de sus protagonistas, no es tan sencillo. Si Maca –por ser la última en incorporarse al reparto- hubiera sido hombre y hubiese comenzado una relación con Esther, ¿habría tenido tanto éxito, se les habrían dado tantos premios, habría tantas páginas y foros en Internet dedicados a ellas? Tiendo a creer que no. No, porque pese a que la serie ha ido creciendo en audiencia exponencialmente a lo largo de las temporadas, desde que esta relación surgió el share se ha disparado. Me consta –y yo soy un buen ejemplo- que mucha gente ha comenzado a ver Hospital Central sólo por esta historia. Que luego ya te enganches a las otras tramas es lógico; sin embargo el motor que te ha empujado a verlo ha sido otro. Y es absurdo negarlo. Incluso en los foros generales de la serie, el tema más recurrente es Maca y Esther, como si el resto de personajes no existieran. Además, ellas se han convertido en la cabeza visible de la serie (junto con Jordi Rebellón, pero es que él ya estaba consolidado dentro de la misma), por encima de otros muchos personajes/actores que llevan ahí casi desde el principio. La propia Fátima Baeza lleva desde los inicios y ha sido ahora, cinco años después, cuando se la empieza a conocer y reconocer.
Un día se me ocurrió buscar información en la red sobre estas dos chicas y me quedé completamente alucinada. Fátima Baeza pero, sobre todo (no nos engañemos), Patricia Vico han desatado un nuevo y curioso fenómeno fan: el de las adolescentes lesbianas y bisexuales que inundan los foros (foros creados expresamente para hablar de las dos actrices y sus papeles) con mensajes que calificaría, en su mayoría, de histerismo hormonal. Vamos, que entras en uno de esos foros y en uno de, pongamos por caso, Pasión de Gavilanes y no notarías diferencia alguna en el tono empleado para decir que Maca y Esther o los hermanos Reyes ponen a las usuarias como la moto de Dani Pedrosa…
Y que conste que me parece genial que, ya desde la adolescencia, las nuevas generaciones puedan proclamar a los cuatro vientos que sí, que les gustan las personas de su mismo sexo, ¿y qué? Creo que es sano y saludable. Lo que pasa es que he echado en falta comentarios que opinasen un poco más seriamente del impacto sociológico que supone ese destello de visibilidad lésbica en horario de máxima audiencia. En cambio hay foreras que te sabrían decir exactamente cuántas pestañas tienen cada una en cada ojo o el número de calzado que gasta la Vico (un 41, por lo visto, vamos, que le pasa como a mí, que nos descuidamos y nos quedamos dormidas de pie…). O, el comentario que más gracia me hizo, que en la entrega de los Premios de la Mostra Lambda se dieron un beso –simbólico, claro está- de ¡4,7 segundos! Y digo yo, ¿qué pasa? ¿Qué la chica que estaba en la entrega –era la que lo contaba- aparte de cargar con la cámara de fotos para retratarse con sus ídolas, la libreta para los autógrafos y algunas fotos y posters varios para que también estamparan su rúbrica, llevaba un cronometro encima para medir un beso que, por lo visto, fue totalmente espontáneo? Y, bueno, en una adolescente puedo comprender ese grado de fanatismo pero, ¿en una de mi edad?
Pero no, los comentarios más críticos los he encontrado –como no- en algunos blogs. Con algunos estoy de acuerdo y con otros matizaría algunos puntos. Y, como con las opiniones pasa como con los culos y como yo también tengo uno, pues yo también voy a opinar.
Primero, lo más básico, la química entre las actrices. Sí, vale, admito que tienen muchísima química tanto dentro como fuera de la pantalla. Y a quienes dicen que son empalagosas, sí, lo son pero ¿a que todas conocemos alguna parejita así? ¿a que todas –o la gran mayoría- hemos sido así de cursis y romanticonas cuando hemos tenido pareja? Porque vamos, mi yo-soltero le daría de hostias a mi yo-con novia de lo insoportable que se pone…
Siguiendo con la química, ésta se mantiene en las miraditas, los ojitos que se ponen, las caricias… Pero, ¡ay, amiguitas! cuando llega el momento de darse un beso, se caen con todo el equipo… Como no había visto el inicio de la relación, me bajé de la Mula un montaje de sus escenas (para hablar con conocimiento de causa, claro) y pude comprobar que la mayoría de las veces se besan en el labio superior (en el bigote, para entendernos), en la barbilla, en las comisuras,… Eso cuando directamente y con un hábil movimiento corporal de alguna de las dos, no se ve con claridad el beso y a saber dónde se lo estarán dando. Sinceramente, por el bien de ambas, confío en que a sus respectivos novios (porque las dos son muy heteras) les besen en condiciones porque si no, me parece que se van a adscribir al club de las solteras en breve…

La estrella, la que más pasiones levanta es, sin duda, Patricia Vico. Que sí, que vale, que está muy buena, que tiene una voz de esas que hacen que se te moje to’, que tiene ese punto de bordería que a muchas nos vuelve locas pero… ¡Vale ya, coño! ¿Es que estas chicas que la consideran perfecta no se han dado cuenta de que es patizamba y que tiene una nariz sumamente extraña? No, eso es que tiene unos “andares mu’ graciosos” o que “tiene personalidad”. Además, me parece que muchas olvidan o no se dan cuenta de que quien realmente les gusta es Maca, el personaje, no Patricia Vico, la actriz y la mujer que hay detrás y que, aunque obviamente comparte el físico con la doctora, no tiene porqué parecerse ni de lejos al personaje que encarna.

Reconozco que soy de natural desconfiada y que la gente que va de políticamente correcta por la vida no suele darme buena espina. Dicen que las dos son encantadoras y que no van de estrellas (de Fátima Baeza me lo puedo creer pero de la Vico… dadle un par de añitos y ya veremos) y ellas mismas han dicho que además de un papel es un compromiso personal pero, no sé, hay algo que me chirría. Y que conste que yo siempre he defendido la visibilidad casi a cualquier precio y que, aunque cambiaría muchas cosas, me parece un hito histórico lo que ha conseguido esta serie. Y tampoco necesito que para reafirmar la visibilidad de las lesbianas haya que decir esa palabra, lesbiana, a la mínima ocasión. Me parece incluso mejor la táctica de mostrar las cosas tal cual son, sin etiquetas que, a priori, muchos rechazarán. ¿Que lo quieren vender como una historia de amor y no una historia lésbica? Me parece bien, ya va siendo hora de que no haga falta ponerle nombre a los sentimientos porque cada cual tiene los suyos y estoy segura que no siempre se parecen.
Sin embargo sospecho que todo esto obedece a una simple aunque inteligente estrategia de marketing. El motor de cualquier programa o serie es la publicidad, por lo tanto necesitan audiencia. Por las noches todo dios ve la tele así que a la hora de preparar un producto para todos los públicos tienen que intentar cubrir todo el espectro de potenciales compradores para los anunciantes que mantienen la programación. Al fin y al cabo, todo se reduce a cuotas de mercado. Tenemos al viudo, al divorciado, al pijo recalcitrante, a la maruja cotilla, al chico de barrio, a las chicas jovencitas que comparten piso, al extranjero y, ahora también, a las lesbianas. Eso cubre a un gran sector de la sociedad y el morbo añadido por el toque lésbico lo convierte, a día de hoy, en un producto redondo. Un producto en el que incluyen tramas con un trasfondo social de lo más variadito, tanto dentro de los personajes fijos como de los episódicos. ¿Qué más se puede pedir?
Además, la conversión de Esther de la heterosexualidad a la homosexualidad puede ser muy identificable con cierta realidad social en la que mujeres que siempre se habían sentido atraídas por los hombres, cuando rondan la treintena no, no se hacen lesbianas, se enamoran de otra mujer, que es muy distinto... (claro,claro) ¿Y qué decir de Maca? La palabra con la que mejor la definiría es la de irreal. Maca es un personaje que no sólo vive en la pequeña pantalla sino en las fantasías de miles de lesbianas. ¿Cuántas veces habré escuchado a amigas mías describirme a la mujer con la que se emparejarían para los restos y encontrarme ahora con que esa descripción le encaja como un guante al personaje de la pediatra lesbiana? No son tontos los guionistas, no. Tienen a la mitad de las bolleras de este país suspirando y babeando por Maca y creandoles vanas esperanzas de encontrar a una así en la vida real (mi ex, la Bollera Reprimida, me trataba y se comportaba al principio como ella pero el resultado conseguido y el tiempo me dan la razón, las fantasías hay que dejarlas siempre en las fronteras de la imaginación).
De todas formas, el próximo 3 de noviembre estaré cubriendo la inauguración del LesGaiCineMad para ver cómo les dan un nuevo premio (aunque también voy por motivos personales, desde que dejé de trabajar en él no me he vuelto a pasar) y podré ver in situ a las hordas de chicas histéricas por estar a escasos metros de estas dos actrices que han colocado a las lesbianas en el punto de mira televisivo.
Y hablando de premios, me he enterado de que hoy a Hospital Central les han concedido el Premio Ondas a la Mejor Serie de Televisión… ¡Qué casualidad!
Bueno, os dejo, que me tengo que hacer la cena porque la serie está a punto de comenzar…
…de fondo No soy idiota de Belén Arjona
Sí, lo confieso, yo también veo Hospital Central. Y vamos, a estas alturas no creo que nadie se piense que lo hago porque me gusten las tramas médicas o porque Vilches me ponga como una moto (aunque tiene su morbo, la verdad). Así que sí, admito que si lo veo es por las dos niñas moninas.
Y es curioso porque Hospital Central era una de esas series que siempre me han dejado de lo más indiferente. Javier me parece un pijo soso y gilipollas, Laura una pava que vive en el limbo, en Aimé ni me fijaba y creo que el personaje que se quedó más grabado en mi retina fue el de Rusty, aunque básicamente porque me recuerda muchísimo al novio de Rys. Bueno, vale que la serie mejoró con la incorporación de Alicia Borrachero (soy fiel seguidora desde que hiciera Periodistas, aunque también es porque me recordaba muchísimo a una amiga mía), pero vamos, que no conseguía emocionarme.
En honor a la verdad no me enganché hasta hace bien poquito porque yo la televisión la suelo usar como monitor para el vídeo y el DVD. Lo de la relación lésbica (por lo que he averiguado, comenzó en septiembre-octubre del año pasado) me pilló dentro de mi propia relación y, como comprenderéis, prefería gastar mi tiempo con mi niña y hacer cositas de verdad que seguir una relación ficticia (aunque viendo cómo me salió la jugada no sé yo si no me habría valido más quedarme en casa viendo la tele). Además, ¿qué queréis? Cada vez que sacan el tema de la homosexualidad por televisión y más si es la femenina (con el morbo añadido que eso le da a cierto sector masculino y heterosexual) pues como que me huele a chamusquina. Alguna vez intenté verlo. Bueno, yo veía otro programa que me interesara más y, de vez en cuando, hacía zapping a ver qué hacían. Y como no veía nada que me llamara la atención, volvía a cambiar el canal.
Pero como hace algunos meses decidí llevar una vida formal y casera, sin saber cómo, empecé a verlo habitualmente. Y sí, ahí sí que me enganché. Aunque tampoco es de extrañar teniendo en cuenta mi capacidad para la adicción a todo tipo de productos de consumo (vamos, como cuando a los quince años no me perdía un solo capítulo de Melrose Place, igualico, igualico,…).
A día de hoy, la verdad es que la repercusión de la serie y, para ser más concreta, de la relación de Maca y Esther, me abruma. Porque aunque por un lado sea un logro ver una relación entre dos mujeres en el primetime con el mismo tratamiento narrativo que las de sus homólogas heterosexuales, es justamente ese exceso de repercusión lo que me lleva a pensar, en última instancia, que la razón es que todavía nadie (ni heteros ni homos) acabamos de verlo como algo que debería ser más habitual sin necesidad de levantar tanta expectación.
Porque aunque a muchos se les llene la boca –entre ellos, a las propias actrices que encarnan a la pareja- de que sólo se trata de una historia de amor sin que importe el sexo de sus protagonistas, no es tan sencillo. Si Maca –por ser la última en incorporarse al reparto- hubiera sido hombre y hubiese comenzado una relación con Esther, ¿habría tenido tanto éxito, se les habrían dado tantos premios, habría tantas páginas y foros en Internet dedicados a ellas? Tiendo a creer que no. No, porque pese a que la serie ha ido creciendo en audiencia exponencialmente a lo largo de las temporadas, desde que esta relación surgió el share se ha disparado. Me consta –y yo soy un buen ejemplo- que mucha gente ha comenzado a ver Hospital Central sólo por esta historia. Que luego ya te enganches a las otras tramas es lógico; sin embargo el motor que te ha empujado a verlo ha sido otro. Y es absurdo negarlo. Incluso en los foros generales de la serie, el tema más recurrente es Maca y Esther, como si el resto de personajes no existieran. Además, ellas se han convertido en la cabeza visible de la serie (junto con Jordi Rebellón, pero es que él ya estaba consolidado dentro de la misma), por encima de otros muchos personajes/actores que llevan ahí casi desde el principio. La propia Fátima Baeza lleva desde los inicios y ha sido ahora, cinco años después, cuando se la empieza a conocer y reconocer.
Un día se me ocurrió buscar información en la red sobre estas dos chicas y me quedé completamente alucinada. Fátima Baeza pero, sobre todo (no nos engañemos), Patricia Vico han desatado un nuevo y curioso fenómeno fan: el de las adolescentes lesbianas y bisexuales que inundan los foros (foros creados expresamente para hablar de las dos actrices y sus papeles) con mensajes que calificaría, en su mayoría, de histerismo hormonal. Vamos, que entras en uno de esos foros y en uno de, pongamos por caso, Pasión de Gavilanes y no notarías diferencia alguna en el tono empleado para decir que Maca y Esther o los hermanos Reyes ponen a las usuarias como la moto de Dani Pedrosa…
Y que conste que me parece genial que, ya desde la adolescencia, las nuevas generaciones puedan proclamar a los cuatro vientos que sí, que les gustan las personas de su mismo sexo, ¿y qué? Creo que es sano y saludable. Lo que pasa es que he echado en falta comentarios que opinasen un poco más seriamente del impacto sociológico que supone ese destello de visibilidad lésbica en horario de máxima audiencia. En cambio hay foreras que te sabrían decir exactamente cuántas pestañas tienen cada una en cada ojo o el número de calzado que gasta la Vico (un 41, por lo visto, vamos, que le pasa como a mí, que nos descuidamos y nos quedamos dormidas de pie…). O, el comentario que más gracia me hizo, que en la entrega de los Premios de la Mostra Lambda se dieron un beso –simbólico, claro está- de ¡4,7 segundos! Y digo yo, ¿qué pasa? ¿Qué la chica que estaba en la entrega –era la que lo contaba- aparte de cargar con la cámara de fotos para retratarse con sus ídolas, la libreta para los autógrafos y algunas fotos y posters varios para que también estamparan su rúbrica, llevaba un cronometro encima para medir un beso que, por lo visto, fue totalmente espontáneo? Y, bueno, en una adolescente puedo comprender ese grado de fanatismo pero, ¿en una de mi edad?
Pero no, los comentarios más críticos los he encontrado –como no- en algunos blogs. Con algunos estoy de acuerdo y con otros matizaría algunos puntos. Y, como con las opiniones pasa como con los culos y como yo también tengo uno, pues yo también voy a opinar.
Primero, lo más básico, la química entre las actrices. Sí, vale, admito que tienen muchísima química tanto dentro como fuera de la pantalla. Y a quienes dicen que son empalagosas, sí, lo son pero ¿a que todas conocemos alguna parejita así? ¿a que todas –o la gran mayoría- hemos sido así de cursis y romanticonas cuando hemos tenido pareja? Porque vamos, mi yo-soltero le daría de hostias a mi yo-con novia de lo insoportable que se pone…
Siguiendo con la química, ésta se mantiene en las miraditas, los ojitos que se ponen, las caricias… Pero, ¡ay, amiguitas! cuando llega el momento de darse un beso, se caen con todo el equipo… Como no había visto el inicio de la relación, me bajé de la Mula un montaje de sus escenas (para hablar con conocimiento de causa, claro) y pude comprobar que la mayoría de las veces se besan en el labio superior (en el bigote, para entendernos), en la barbilla, en las comisuras,… Eso cuando directamente y con un hábil movimiento corporal de alguna de las dos, no se ve con claridad el beso y a saber dónde se lo estarán dando. Sinceramente, por el bien de ambas, confío en que a sus respectivos novios (porque las dos son muy heteras) les besen en condiciones porque si no, me parece que se van a adscribir al club de las solteras en breve…

La estrella, la que más pasiones levanta es, sin duda, Patricia Vico. Que sí, que vale, que está muy buena, que tiene una voz de esas que hacen que se te moje to’, que tiene ese punto de bordería que a muchas nos vuelve locas pero… ¡Vale ya, coño! ¿Es que estas chicas que la consideran perfecta no se han dado cuenta de que es patizamba y que tiene una nariz sumamente extraña? No, eso es que tiene unos “andares mu’ graciosos” o que “tiene personalidad”. Además, me parece que muchas olvidan o no se dan cuenta de que quien realmente les gusta es Maca, el personaje, no Patricia Vico, la actriz y la mujer que hay detrás y que, aunque obviamente comparte el físico con la doctora, no tiene porqué parecerse ni de lejos al personaje que encarna.

Reconozco que soy de natural desconfiada y que la gente que va de políticamente correcta por la vida no suele darme buena espina. Dicen que las dos son encantadoras y que no van de estrellas (de Fátima Baeza me lo puedo creer pero de la Vico… dadle un par de añitos y ya veremos) y ellas mismas han dicho que además de un papel es un compromiso personal pero, no sé, hay algo que me chirría. Y que conste que yo siempre he defendido la visibilidad casi a cualquier precio y que, aunque cambiaría muchas cosas, me parece un hito histórico lo que ha conseguido esta serie. Y tampoco necesito que para reafirmar la visibilidad de las lesbianas haya que decir esa palabra, lesbiana, a la mínima ocasión. Me parece incluso mejor la táctica de mostrar las cosas tal cual son, sin etiquetas que, a priori, muchos rechazarán. ¿Que lo quieren vender como una historia de amor y no una historia lésbica? Me parece bien, ya va siendo hora de que no haga falta ponerle nombre a los sentimientos porque cada cual tiene los suyos y estoy segura que no siempre se parecen.
Sin embargo sospecho que todo esto obedece a una simple aunque inteligente estrategia de marketing. El motor de cualquier programa o serie es la publicidad, por lo tanto necesitan audiencia. Por las noches todo dios ve la tele así que a la hora de preparar un producto para todos los públicos tienen que intentar cubrir todo el espectro de potenciales compradores para los anunciantes que mantienen la programación. Al fin y al cabo, todo se reduce a cuotas de mercado. Tenemos al viudo, al divorciado, al pijo recalcitrante, a la maruja cotilla, al chico de barrio, a las chicas jovencitas que comparten piso, al extranjero y, ahora también, a las lesbianas. Eso cubre a un gran sector de la sociedad y el morbo añadido por el toque lésbico lo convierte, a día de hoy, en un producto redondo. Un producto en el que incluyen tramas con un trasfondo social de lo más variadito, tanto dentro de los personajes fijos como de los episódicos. ¿Qué más se puede pedir?
Además, la conversión de Esther de la heterosexualidad a la homosexualidad puede ser muy identificable con cierta realidad social en la que mujeres que siempre se habían sentido atraídas por los hombres, cuando rondan la treintena no, no se hacen lesbianas, se enamoran de otra mujer, que es muy distinto... (claro,claro) ¿Y qué decir de Maca? La palabra con la que mejor la definiría es la de irreal. Maca es un personaje que no sólo vive en la pequeña pantalla sino en las fantasías de miles de lesbianas. ¿Cuántas veces habré escuchado a amigas mías describirme a la mujer con la que se emparejarían para los restos y encontrarme ahora con que esa descripción le encaja como un guante al personaje de la pediatra lesbiana? No son tontos los guionistas, no. Tienen a la mitad de las bolleras de este país suspirando y babeando por Maca y creandoles vanas esperanzas de encontrar a una así en la vida real (mi ex, la Bollera Reprimida, me trataba y se comportaba al principio como ella pero el resultado conseguido y el tiempo me dan la razón, las fantasías hay que dejarlas siempre en las fronteras de la imaginación).
De todas formas, el próximo 3 de noviembre estaré cubriendo la inauguración del LesGaiCineMad para ver cómo les dan un nuevo premio (aunque también voy por motivos personales, desde que dejé de trabajar en él no me he vuelto a pasar) y podré ver in situ a las hordas de chicas histéricas por estar a escasos metros de estas dos actrices que han colocado a las lesbianas en el punto de mira televisivo.
Y hablando de premios, me he enterado de que hoy a Hospital Central les han concedido el Premio Ondas a la Mejor Serie de Televisión… ¡Qué casualidad!
Bueno, os dejo, que me tengo que hacer la cena porque la serie está a punto de comenzar…
…de fondo No soy idiota de Belén Arjona
Comentario:
AH SE ME OLVIDABA , PUES SI Q MACA PONE A MIL POR HORAS A CUALQUIERA ,A VIEJOS JOVENES LESBIANAS HETEROSEXUALES ,HOMBRES , A TODOS EL MUNDO Y EL Q ESTE LIBRE DE PECADO Q TIRE LA PRIMERA PIEDRA JAJAJJAJA , YA QUISIERA VERTE A TI LA CARITA CUANDO SALE MACA EN TV JAJAJAJJAAJJ , LA PATRICIA VICO ESTA ESTA RIQUISIMA
Comentario:
tia , la verdad q en muchas cosas tienes razon , pero lo q no veo necesario es sacar q patricia vico q si es patizamba o no se q otra cosa pones acerca de su nariz , que pasa le tienes envidia o te gusta ? yo creo q es eso q te gusta un monton y como sabes q es un imposible , no quieres soñar o no puedes y prefieres la via de ridiculizarla .
si fuera tan rara como la quieres poner tu no tendria tantos admiradores incluyendo personas de fuera de españa , y si q como lesbiana es perfecta lo tiene todo , pero creo q apartando a maca , patricia vico es igual de linda y buena actriz o no la haz visto en mas ningun programa ? .tia q todo el mundo no puede ser patricia vico ella es unica admitelo , resignate jajajajaj
puedes dar la opinon q te de la gana pero tampoco tienes pq meterte con sus fans ya sean adolescente , de 30 o de 20 millones de años , cada uno hace lo q quiere y te digo mas en el fondo quisieras hacer como muchas de ella q se le lanzan encima con tal de obtener un autografo o simplemente por estar cerca de ella , lo q te falta valor , o quizas eres timida o que se yo .o quizas no timida y si una tortillera fria , por lo demas me ha parecido bastante pasajero lo q haz escrito . ni te molestes en contestar pq no pienso entrar mas aqui para evitar volver a leerte
si fuera tan rara como la quieres poner tu no tendria tantos admiradores incluyendo personas de fuera de españa , y si q como lesbiana es perfecta lo tiene todo , pero creo q apartando a maca , patricia vico es igual de linda y buena actriz o no la haz visto en mas ningun programa ? .tia q todo el mundo no puede ser patricia vico ella es unica admitelo , resignate jajajajaj
puedes dar la opinon q te de la gana pero tampoco tienes pq meterte con sus fans ya sean adolescente , de 30 o de 20 millones de años , cada uno hace lo q quiere y te digo mas en el fondo quisieras hacer como muchas de ella q se le lanzan encima con tal de obtener un autografo o simplemente por estar cerca de ella , lo q te falta valor , o quizas eres timida o que se yo .o quizas no timida y si una tortillera fria , por lo demas me ha parecido bastante pasajero lo q haz escrito . ni te molestes en contestar pq no pienso entrar mas aqui para evitar volver a leerte
Comentario:
Demasiada ironía y tan poco contenido real... En partes (muy pocas por cierto) estoy de acuerdo contigo, pero tienes frecuentemente a ridiculizar a ciertos grupos (vease cuando dejas en evidencia a mujeres de 30 años que son tan fans de Patricia Vico como adolescentes, ¿qué pasa? ¿la edad no deja sentir igual a mayores y jóvenes? El humor inteligente hay que saber utilizarlo. Nada más.
Comentario:
Pues nada solo queria decirte cuan lucido e inteligente me ha parecido tu analsis. Gracias por compartirlo.
Sin duda la relación entre Maca y Esther es idilica, y Maca es por mucho el sueño de cualquier chica o chico, pero querida recuerda para realidades estan los noticieros.
Yo por el momento me quedo de voyerista, dejando que se me dibuje una tonta sonrisa cada vez que estas dos se hacen un mimo, que aveces una sonrisa es suficiente para que se nos arregle el dia.
Sin duda la relación entre Maca y Esther es idilica, y Maca es por mucho el sueño de cualquier chica o chico, pero querida recuerda para realidades estan los noticieros.
Yo por el momento me quedo de voyerista, dejando que se me dibuje una tonta sonrisa cada vez que estas dos se hacen un mimo, que aveces una sonrisa es suficiente para que se nos arregle el dia.
Comentario:
OLa
Solo queria decirte que me a encantado tu comentario de hospital central.Ah antes de ke pienser cosas raras solo kiero decirte ke no soi una de esas lesvianas adolescentes y egocentricas.ok?weno solo keria pedirte tu msn si tenes.el mio es:txitu_7091@hotmail.com
Si kieres agregame o escribeme,ke ami me gustan ese tipo de comentarios aparte creo ke tienes mucha razon y me encantaria poder comentar cntigo este tipo de temas.Gracias por escribir
Solo queria decirte que me a encantado tu comentario de hospital central.Ah antes de ke pienser cosas raras solo kiero decirte ke no soi una de esas lesvianas adolescentes y egocentricas.ok?weno solo keria pedirte tu msn si tenes.el mio es:txitu_7091@hotmail.com
Si kieres agregame o escribeme,ke ami me gustan ese tipo de comentarios aparte creo ke tienes mucha razon y me encantaria poder comentar cntigo este tipo de temas.Gracias por escribir