¡Ya m'an liao!
Por si alguien no se lo imaginaba, tengo que decirlo antes de que a todo el mundo le dé por hacerlo cual lorito de repetición durante el próximo mes y medio: ¡odio las navidades!
Odio las navidades por muchos motivos, algunos profundos y elaborados, otros meramente petardos. La navidad me trae malos recuerdos, alguno bueno (en navidades conocí el ambiente, a mi primera novia y la vida que quería llevar) y me hace poner cara de subnormal si tengo que fingir que estoy encantada con las luces navideñas, las aglomeraciones de gente y los pesados ofreciendo participaciones para la lotería (sólo compro la que se coge entre la gente del trabajo, vamos, no vaya a ser que toque y yo sea la única que tenga que venir el día siguiente a currar).
Lo que llevo un poco mejor es lo de irme de juerga con la más mínima excusa aunque, como tampoco tengo un grupo de amigos fijo ni un trabajo que sea el mismo año tras año, mi vida social durante estas semanas varía mucho. Las navidades pasadas (en plena depresión post-ruptura trágica) parecía la versión femenina de La meláncolica muerte del chico ostra, vamos, que lo máximo que llegaba a salir de casa era porque el Chucho Infernal, animalito, tiene sus necesidades, que si no... En cambio hace un par de años (en plena euforia post-publicación-de-la-primera-novela) me meneé más que las caderas de Beyoncé (luego hice un cálculo aproximado y, desde mediados de diciembre hasta después de Reyes, me gasté la friolera de 3000 euretes...).
Este año me parece que me voy a quedar en un término medio. Aún no tengo muchos planes pero tampoco me apetece quedarme en casa...
He dicho "no tengo muchos planes"... Ayss! Me autocorrijo, no tenía muchos planes porque... ¡ya m'an liao!
Hace un par de días, de parte de los de arriba, nos llegó la noticia de que estaban preparando la cena de navidad. En mi oficina todo el mundo -yo incluida- declinó la proposición porque pillaba el finde antes del puente-acueducto-novengoporquenomedalagana. Pero hoy, se han pasado por nuestra ofi unas marus de arriba y nos han vuelto a dar la murga. Al marcharse las marus el tema ha seguido coleando y, como yo dije el otro día que por qué no hacíamos algo por nuestra cuenta una noche que nos viniera mejor (sobre todo porque La Pija y Ricitos ya habían dicho alguna vez lo divertido que sería...) pues como que mis queridas muchachuelas se empiezan a animar ante la perspectiva de una salida femenina a donde nosotras queramos. Y, de repente, Jefa da en el clavo:
-Jefa: ¡Vámonos a un boys! (algarabía general) ¡Joder, es que tengo que quedar yo siempre como la más guarra!
En cuestión de segundos empezamos a perfilar el plan de acción: Un boys no, algún sitio en el que nos den de cenar viendo tíos en bolas... Pues un restaurante erótico... Sí, venga, vamos a buscar uno... Así que me pongo junto a Jefa para buscar algún sitio adecuado (soy la única que no tiene Internet y es que fui mala y me lo quitaron). Tras mirar algunas opciones (no os creáis que la oferta es muy amplia), nos decidimos por uno: Restaurante Kamasutra. Menú completo+cava+espectáculo por 35 eurillos de nada. Así que Jefa llama al restaurante para ver si hay problemas para la noche que hemos decidido que nos viene bien a todas. Tras colgar nos explica más detalladamente la oferta:
-Jefa: El espectáculo incluye drag-queens, una cosa que no he entendido bien y strip-tease de chicos y chicas... (Momento silencio, algunas de mis compañerillas empiezan ya a salivar -y lo que no es salivar- ante la idea de tanto muchacho en cueros) ¡Mira que bien, así cada una podrá mirar a lo que le guste! (esto último lo dice, obviamente, mirándome a mí)
-Compañerillas al completo: ¡Jajajajajaja! ( y por dentro pensando: ¡Joer, qué modelnas y "tolerantes" somos teniendo una compi de curro que entiende!)
Así que nada, de aquí a unas semanas me veréis disfrazándome de hetero con mis zapatitos de tacón de aguja chúpamelapunta, mi escote hasta el ombligo y mi cara pintada como una puerta, pa' que vean que las lesbianas también podemos ser tan fashion y tan pijas como las chicas de Sexo en Nueva York (aunque si alguien piensa que las chicas de esa serie son lo más, es que no ha visto ni una foto de las de The L World, esas sí que son fashion, fashion pero que muy fashion)
Por cierto, algunos de los "sugerentes" platos son Nido de espermas, Nalgas carnosas, Vúlva húmeda o Tetas mojadas... Se admiten apuestas, ¿qué me pediré yo?
...de fondo ¡si ya lo sabéis, leñe!
Odio las navidades por muchos motivos, algunos profundos y elaborados, otros meramente petardos. La navidad me trae malos recuerdos, alguno bueno (en navidades conocí el ambiente, a mi primera novia y la vida que quería llevar) y me hace poner cara de subnormal si tengo que fingir que estoy encantada con las luces navideñas, las aglomeraciones de gente y los pesados ofreciendo participaciones para la lotería (sólo compro la que se coge entre la gente del trabajo, vamos, no vaya a ser que toque y yo sea la única que tenga que venir el día siguiente a currar).
Lo que llevo un poco mejor es lo de irme de juerga con la más mínima excusa aunque, como tampoco tengo un grupo de amigos fijo ni un trabajo que sea el mismo año tras año, mi vida social durante estas semanas varía mucho. Las navidades pasadas (en plena depresión post-ruptura trágica) parecía la versión femenina de La meláncolica muerte del chico ostra, vamos, que lo máximo que llegaba a salir de casa era porque el Chucho Infernal, animalito, tiene sus necesidades, que si no... En cambio hace un par de años (en plena euforia post-publicación-de-la-primera-novela) me meneé más que las caderas de Beyoncé (luego hice un cálculo aproximado y, desde mediados de diciembre hasta después de Reyes, me gasté la friolera de 3000 euretes...).
Este año me parece que me voy a quedar en un término medio. Aún no tengo muchos planes pero tampoco me apetece quedarme en casa...
He dicho "no tengo muchos planes"... Ayss! Me autocorrijo, no tenía muchos planes porque... ¡ya m'an liao!
Hace un par de días, de parte de los de arriba, nos llegó la noticia de que estaban preparando la cena de navidad. En mi oficina todo el mundo -yo incluida- declinó la proposición porque pillaba el finde antes del puente-acueducto-novengoporquenomedalagana. Pero hoy, se han pasado por nuestra ofi unas marus de arriba y nos han vuelto a dar la murga. Al marcharse las marus el tema ha seguido coleando y, como yo dije el otro día que por qué no hacíamos algo por nuestra cuenta una noche que nos viniera mejor (sobre todo porque La Pija y Ricitos ya habían dicho alguna vez lo divertido que sería...) pues como que mis queridas muchachuelas se empiezan a animar ante la perspectiva de una salida femenina a donde nosotras queramos. Y, de repente, Jefa da en el clavo:
-Jefa: ¡Vámonos a un boys! (algarabía general) ¡Joder, es que tengo que quedar yo siempre como la más guarra!
En cuestión de segundos empezamos a perfilar el plan de acción: Un boys no, algún sitio en el que nos den de cenar viendo tíos en bolas... Pues un restaurante erótico... Sí, venga, vamos a buscar uno... Así que me pongo junto a Jefa para buscar algún sitio adecuado (soy la única que no tiene Internet y es que fui mala y me lo quitaron). Tras mirar algunas opciones (no os creáis que la oferta es muy amplia), nos decidimos por uno: Restaurante Kamasutra. Menú completo+cava+espectáculo por 35 eurillos de nada. Así que Jefa llama al restaurante para ver si hay problemas para la noche que hemos decidido que nos viene bien a todas. Tras colgar nos explica más detalladamente la oferta:
-Jefa: El espectáculo incluye drag-queens, una cosa que no he entendido bien y strip-tease de chicos y chicas... (Momento silencio, algunas de mis compañerillas empiezan ya a salivar -y lo que no es salivar- ante la idea de tanto muchacho en cueros) ¡Mira que bien, así cada una podrá mirar a lo que le guste! (esto último lo dice, obviamente, mirándome a mí)
-Compañerillas al completo: ¡Jajajajajaja! ( y por dentro pensando: ¡Joer, qué modelnas y "tolerantes" somos teniendo una compi de curro que entiende!)
Así que nada, de aquí a unas semanas me veréis disfrazándome de hetero con mis zapatitos de tacón de aguja chúpamelapunta, mi escote hasta el ombligo y mi cara pintada como una puerta, pa' que vean que las lesbianas también podemos ser tan fashion y tan pijas como las chicas de Sexo en Nueva York (aunque si alguien piensa que las chicas de esa serie son lo más, es que no ha visto ni una foto de las de The L World, esas sí que son fashion, fashion pero que muy fashion)
Por cierto, algunos de los "sugerentes" platos son Nido de espermas, Nalgas carnosas, Vúlva húmeda o Tetas mojadas... Se admiten apuestas, ¿qué me pediré yo?
...de fondo ¡si ya lo sabéis, leñe!
Comentario:
Qué compañeras más modernas... juasjuasjuas!
Las mías entienden la homosexualidad con frases del tipo:
Hablando de la boda de Jesús Vázquez...
Dice una de ellas: Pero... yo no entiendo cómo sabe que le gustan los hombres a este chico tan mono! Sita, tú crees que habrá probado a una mujer para saber que no le gustan?
Las mías entienden la homosexualidad con frases del tipo:
Hablando de la boda de Jesús Vázquez...
Dice una de ellas: Pero... yo no entiendo cómo sabe que le gustan los hombres a este chico tan mono! Sita, tú crees que habrá probado a una mujer para saber que no le gustan?
Comentario:
¿Nalgas carnosas? ¿Tetas mojadas? Jajaja, madre mía, hasta donde vamos a llegar ...
¿Me puedo colar con vosotras? :oD
¿Me puedo colar con vosotras? :oD
Comentario:
Yo adoro la navidad, pero estas...no!!
Después de estar en un departamento de juguetes...como a mi sobrino se le ocurra pedirme un teatro de los Lunnis....salimos en los periódicos.
Después de estar en un departamento de juguetes...como a mi sobrino se le ocurra pedirme un teatro de los Lunnis....salimos en los periódicos.