Dios baja a la oficina
Días como hoy (o como el viernes pasado) son los que te llevan a preguntarte por el origen del sadismo empresarial. ¿A santo de qué venimos a currar si lo último que hacemos es justo eso, currar?
Hoy, he desayunado dos veces (sin contar la de casa, que hoy, la verdad, no me ha dado tiempo), me he descojonado de Supermamá cuando ha abierto una presentación de Power Point de chicos mazas que acababa con un gif animado de chicos en cueros cuyos penes se movían arriba y abajo de forma harto jocosa (las demás lo vimos ayer pero es que Supermamá estaba en casa porque su Superniño estaba malito) y hemos pasado media mañana de cháchara recordando pasadas Nocheviejas (es decir, una versión juerguista del Cuento de Navidad) y añorando la ilusión que nos embargaba a todas ante la inminente llegada de los Reyes Magos.
Ya desde el mediodía estábamos en permanente contacto con "Los Otros" para enterarnos cuanto antes del momento en que nos daban vía libre para dar por terminado el año laboral. Pero los muy c... se han hecho de rogar.
Como no teníamos mucho que hacer, ya a partir de la una hemos empezado a amenazar con tomar por asalto la taberna de al lado y apropiarnos de algunas bebidas espirituosas y algo de picar. Pero Jefa, que por algo lleva como veinte años en la empresa, nos ha contenido aduciendo que quizá recibiéramos una visita para felicitarnos el año y que más valía que aparentásemos estar muy atareadas.
Y así ha sido. Justo en un momento en el que las seis estábamos cumpliendo a la perfección nuestro papel de aplicadas curritas, la puerta se ha abierto y por ella ha aparecido Él, El Gran Jefazo, El Altísimo, El Boss, El Presi, en definitiva, el que se ha apropiado el papel de Dios en esta empresa "Fundada en...".
Ni La Pija ni yo le conocíamos todavía puesto que hemos sido las últimas en incorporarnos. Pero, por supuesto, habíamos oído hablar de él hasta el hartazgo y enseguida hemos averiguado su identidad.
Mayor de sesenta, con traje (pero, vamos, no os esperéis la elegancia de un George Clooney cualquiera, que este parecía sacado de las rebajas de Cortefiel) y un vulgar abrigo echado sobre los hombros. Pero lo que le delataba era la actitud de saberse poseedor de cada centimetro de suelo que pisaba y su forma de hablar, con un ligero acento francés, que denotaba el saberse respetado y temido por la plebe. Se ha paseado por la oficina repartiendo besos y felicitaciones de año nuevo sin perder ojo de la superficie de las mesas, comprobando que sobre ella sólo había papeles y no ningún otro objeto delator que le hiciera saber que hoy, de currar, nada de nada.
Cuando me ha llegado el turno a mí, se ha acercado a mi mesa y ha dicho que no me conocía pero que feliz año igualmente (pues estaría bueno...). Me he levantado, le he dado los dos besos de rigor y me he vuelto a sentar para continuar con la apasionante tarea que tenía entre manos. Ni siquiera me he percatado que todas estaban de pie en posición de firmes.
Pero lo mejor ha sido La Pija, muy de mundo ella y derrochando extroversión. Se ha acercado a él en dos zancadas diciendo: "Hola, soy La Pija" y propinándole dos efusivos besos y un casi-medio-abrazo que nos ha servido para descojonarnos a su costa durante más de una hora en la taberna de al lado.
Y es que La Pija, al igual que yo y otra mucha gente, tiene la costumbre de, cuando da dos besos a alguien, agarrarle del hombro, del brazo, vamos, de establecer un contacto físico más próximo que esos dos besos de cortesía que tantas veces se dan al aire. Y, claro, para el resto de las chicas ese simple contacto físico les ha parecido un abrazo de lo más jocoso al Gran Jefe.
Por supuesto, desde hoy La Pija ha ampliado su apodo y así se lo he dicho: "Para mí, a partir de ahora, serás ¡La Teletubby Pija!" y nos hemos fundido en un efusivo abrazo...
He llegado a casa un pelín perjudicada por las cañas y ya notando los primeros estragos de la dichosa Ley Antitabaco (no me han podido vender en un kiosko de prensa). Me he echado un ratín y ya estoy un poco más repuesta para acabar el año.
Aunque, de todas formas, mi nochevieja va a ser de lo más tranquilita. Primero, cena en casa de JM y El Sevillano, acompañada de (además de por ellos) la mami de JM y los padres de El Sevillano. Y luego traslado a casa de El Ilustre Bifuncionario y Su Señor Marido a pasar la noche raja que te raja con ellos y algunos más...
Así que, como no sé si mañana me pasaré por aquí, que todas y todos paséis una noche inolvidable y que en el 2006 nos sigamos leyendo.
P.D.: Antes de irme no puedo evitar poneros la foto que tanto impacto le ha causado a Supermamá. Dedicada a los chicos gays y chicas heteros que también me leen.
¡¡¡FELIZ 2006!!!

...de fondo Sorry de Madonna (seguro que mañana por la noche ya la empezaréis a bailar en algún garito)
Hoy, he desayunado dos veces (sin contar la de casa, que hoy, la verdad, no me ha dado tiempo), me he descojonado de Supermamá cuando ha abierto una presentación de Power Point de chicos mazas que acababa con un gif animado de chicos en cueros cuyos penes se movían arriba y abajo de forma harto jocosa (las demás lo vimos ayer pero es que Supermamá estaba en casa porque su Superniño estaba malito) y hemos pasado media mañana de cháchara recordando pasadas Nocheviejas (es decir, una versión juerguista del Cuento de Navidad) y añorando la ilusión que nos embargaba a todas ante la inminente llegada de los Reyes Magos.
Ya desde el mediodía estábamos en permanente contacto con "Los Otros" para enterarnos cuanto antes del momento en que nos daban vía libre para dar por terminado el año laboral. Pero los muy c... se han hecho de rogar.
Como no teníamos mucho que hacer, ya a partir de la una hemos empezado a amenazar con tomar por asalto la taberna de al lado y apropiarnos de algunas bebidas espirituosas y algo de picar. Pero Jefa, que por algo lleva como veinte años en la empresa, nos ha contenido aduciendo que quizá recibiéramos una visita para felicitarnos el año y que más valía que aparentásemos estar muy atareadas.
Y así ha sido. Justo en un momento en el que las seis estábamos cumpliendo a la perfección nuestro papel de aplicadas curritas, la puerta se ha abierto y por ella ha aparecido Él, El Gran Jefazo, El Altísimo, El Boss, El Presi, en definitiva, el que se ha apropiado el papel de Dios en esta empresa "Fundada en...".
Ni La Pija ni yo le conocíamos todavía puesto que hemos sido las últimas en incorporarnos. Pero, por supuesto, habíamos oído hablar de él hasta el hartazgo y enseguida hemos averiguado su identidad.
Mayor de sesenta, con traje (pero, vamos, no os esperéis la elegancia de un George Clooney cualquiera, que este parecía sacado de las rebajas de Cortefiel) y un vulgar abrigo echado sobre los hombros. Pero lo que le delataba era la actitud de saberse poseedor de cada centimetro de suelo que pisaba y su forma de hablar, con un ligero acento francés, que denotaba el saberse respetado y temido por la plebe. Se ha paseado por la oficina repartiendo besos y felicitaciones de año nuevo sin perder ojo de la superficie de las mesas, comprobando que sobre ella sólo había papeles y no ningún otro objeto delator que le hiciera saber que hoy, de currar, nada de nada.
Cuando me ha llegado el turno a mí, se ha acercado a mi mesa y ha dicho que no me conocía pero que feliz año igualmente (pues estaría bueno...). Me he levantado, le he dado los dos besos de rigor y me he vuelto a sentar para continuar con la apasionante tarea que tenía entre manos. Ni siquiera me he percatado que todas estaban de pie en posición de firmes.
Pero lo mejor ha sido La Pija, muy de mundo ella y derrochando extroversión. Se ha acercado a él en dos zancadas diciendo: "Hola, soy La Pija" y propinándole dos efusivos besos y un casi-medio-abrazo que nos ha servido para descojonarnos a su costa durante más de una hora en la taberna de al lado.
Y es que La Pija, al igual que yo y otra mucha gente, tiene la costumbre de, cuando da dos besos a alguien, agarrarle del hombro, del brazo, vamos, de establecer un contacto físico más próximo que esos dos besos de cortesía que tantas veces se dan al aire. Y, claro, para el resto de las chicas ese simple contacto físico les ha parecido un abrazo de lo más jocoso al Gran Jefe.
Por supuesto, desde hoy La Pija ha ampliado su apodo y así se lo he dicho: "Para mí, a partir de ahora, serás ¡La Teletubby Pija!" y nos hemos fundido en un efusivo abrazo...
He llegado a casa un pelín perjudicada por las cañas y ya notando los primeros estragos de la dichosa Ley Antitabaco (no me han podido vender en un kiosko de prensa). Me he echado un ratín y ya estoy un poco más repuesta para acabar el año.
Aunque, de todas formas, mi nochevieja va a ser de lo más tranquilita. Primero, cena en casa de JM y El Sevillano, acompañada de (además de por ellos) la mami de JM y los padres de El Sevillano. Y luego traslado a casa de El Ilustre Bifuncionario y Su Señor Marido a pasar la noche raja que te raja con ellos y algunos más...
Así que, como no sé si mañana me pasaré por aquí, que todas y todos paséis una noche inolvidable y que en el 2006 nos sigamos leyendo.
P.D.: Antes de irme no puedo evitar poneros la foto que tanto impacto le ha causado a Supermamá. Dedicada a los chicos gays y chicas heteros que también me leen.
¡¡¡FELIZ 2006!!!

...de fondo Sorry de Madonna (seguro que mañana por la noche ya la empezaréis a bailar en algún garito)
Comentario:
me han gustado mucho tus motes-roles a l@s compañer@s de oficina jeje. las empresas son otro mundo paralelo en el que la lucha selvática tiene sus momentos más álgidos. lo q podría contar yo tb de las oficinas y sus alrededores....
feliz 2006 y nos seguimos leyendo
pd: yo tb escribo fuera de estos lares...
feliz 2006 y nos seguimos leyendo
pd: yo tb escribo fuera de estos lares...
Comentario:
Ya hemos vuelto de la celebración de los 9!! ya os contaré por mi blog cómo fue!!
Muchas gracias por la blog-felicitación... por supuesto que estarás invitada a la boda, aunque de momento de boda... ná de ná!!
Muchos besos y que 2006 te traiga todo lo bueno que pidas en grandes dosis.
Muchas gracias por la blog-felicitación... por supuesto que estarás invitada a la boda, aunque de momento de boda... ná de ná!!
Muchos besos y que 2006 te traiga todo lo bueno que pidas en grandes dosis.
Comentario:
Jajaja yo también soy de esas de que cuando doy dos besos tengo que agarrar algo (la mano se me va sola). La foto te la robo, que a un amigo le va a gustar mucho;P Feliz año!