AUSENTE-DE-TODO
Aspectos cotidianos que te dan que pensar y otras vivencias personales
Acerca de
AUSENTE-DE-TODO Tengo 26 años y soy de Madrid.
Sindicación
 
Regreso al pueblo por Navidad
Los días pasados he estado celebrando la Navidad con mi familia en el pueblo. En ese pueblo al que cada vez voy menos.

Recuerdo que hace años me pasaba allí todos los veranos, todas las semanas santas y navidades. El pueblo para mí entonces significaba hacer todo lo que me daba la gana, sin preocupaciones. Mi familia me daba allí toda la libertad posible (horarios y demás) que luego en mi ciudad me quitaba. Ya se sabe: en los pueblos no pasan nunca cosas malas, no se hace nada malo...ja, ja. Y tan bien que me lo pasaba allí.

Pero con el paso de los años las cosas cambian. El pueblo se hace pequeño, son siempre los mismos sitios, las mismas caras... Ya no significa para tí "desfasar" o "libertad", puesto que ya los horarios quedaron vencidos en todas partes. Empiezas a descubrir entonces el verdadero alma de tu pueblo, sobre todo cuando lo comparas con la ciudad en la que resides, una ciudad grande.

El pueblo es una cárcel para casi todos los que viven en él. Muchos quieren salir de él, pero ni todos lo intentan, ni muchos lo logran. Pero lo que más me sorprende es la forma de pensar de sus gentes, tan cerrada, tan "de pueblo", incluso en la gente joven.

Estos días en el pueblo me invadió la nostalgia y una cierta pena. Y pensé en lo difícil debe de ser vivir en un pueblo y más siendo gay.

Saludos
 
Strange World
¿No os parece este mundo bastante extraño? Y sobre todo en Navidad... tantas prisas, tantas compras, tantos buenos deseos, tanta obsesión por quedar bien con los demás, tantos regalos, tantos atascos, tantos dulces para después de las comidas...

Aquí os dejo un video, que ya tiene sus años, pero... ¡¡me encanta la canción!!

Saludos y Feliz Navidad; y suerte con la lotería...

 
In Vino Veritas
Pues empezaron las cenas de navidad. Las odio. Cenas del curro y cenas con amigos. En este fin de semana he tenido 2 de ellas. Me centro en la interesante, la de los amigos. Y siguiendo con el blog anterior, expecifico qué amigos: los de la facultad; aquellos que ves muy a menudo, unidos a los que solo ves de año en año, de cena de navidad en cena de navidad...

No me suelen gustar porque generalmente es poner al día de tus asuntos a los segundos: a los que ves de año en año. Porque los demás ya saben tu vida de memoria, ya que el trato es continuado. Asi que tras quedar saciado de tanta información te alías con los amigos para no dejar gota en las botellas de vino que centran la mesa. Cosa fácil. Y comienza la "verdadera cena". Surjen las paridas y las miradas de "menos mal que no salgo con esta gente alcóholica a menudo" que te clavan algunos de los que solo se les ve el pelo, y por compromiso ¿?, y porque les llaman otras personas, claro.

Pero en esta cena, además había venido una antigua amiga de la facultad, que hacía bastante que no veía. Mi ex novia. Si, mi última novia. Grata sorpresa... En la cena apenas hablamos porque me pillaba lejos de mi territorio, pero sí nos paramos a charlar en el bar al que fuimos después de pagar la clavada de la maldita cena.

El reencuentro fue curioso; yo no me la esperaba allí, y pronto dejamos los temas del curro y empezamos por la chicha: los amorosos-sexuales. El espíritu del vino ya hacía de las suyas. Pero vaya, yo estuve con esa chica, y claro, de mi nueva vida no sabía. Aunque quizás radio-macuto ya le informó de algo... Me contó que estaba con un tio pero la cosa estaba rara, puesto que solo quedaban para tener sexo.

Y luego me preguntó por la mía. Y se la conté, sin entrar en detalles claro. Su cara fue de sorpesa relativa, ¿radio-macuto? ¿ya me caló cuando estuvimos juntos?. Y me soltó un "no me lo esperaba, pero cosas más raras he visto. Ya no me sorprende nada". Y yo me pregunto: ¿Porqué siempre que le comentas a alguien que eres gay te suelta eso tan típico?. Por lo menos es agradable de escuchar. Seguimos hablando y comentamos lo peleón del vino de la cena. Me lo pasé muy bien con ella. Sigue siendo muy maja.

Saludos.







 
Lo que dices y lo que no dices
Comienzo mi blog...

Hay personas con las que tratas más y otras con las que tratas menos. A unas consideras amigos, a otras conocidos. Entre los amigos los hay los que sabes que serán para toda la vida, los que dudas que lo lleguen a ser (aunque te gustaría que fuesen) y las nuevas amistades que unas veces aparecen y con el tiempo desaparecen y otras veces se quedan.

Hace unos días me encontré con un amigo al que clasificaría como "amigo perdido". Con el que tuve trato en el colegio sin llegar a ser una gran amistad y que pasados los años no había vuelto a ver ni a saber nada de él. Fue una especie de choque, de cruce de miradas y una duda. ¿Es el?. Si, era el. ¡Cuánto tiempo!. Y más dudas. ¿Le saludo?¿Quiero saber algo de él?. Y unos cuantos pasos más y no sabes si bajar la cabeza o mirar al cielo para no cruzartelo más con la mirada y dejarlo atrás.

Iba con un chico y le miré unos segundos más. El también me miraba y unos pasos más y nos encontramos cara a cara. Pequeña sonrisa y él se paró. Vaya, ambos habíamos decidido saludarnos y no dejar pasar esa ocasión que quizás no se vuelva a repetir, porque hacía ya años que no nos veíamos.

El encuentro fue breve, porque es difícil y dan pocas ganas de contar tu vida a un "extraño" que en el pasado no lo fue. ¿Qué es de tu vida? ¡Cuánto tiempo sin vernos!... Intercambiadas unas cuantas palabras me fijo, con cierto descaro, que el amigo que le acompañaba le coje en ese momento de la mano. Mi sorpresa debió de notarla y tras unos segundos callados me lo presentó por su nombre. Sonreí y otra duda. ¿2 besos? ¿Apretón de manos como había yo saludado a mi "amigo perdido"?. Y me lancé y calleron 2 besos y una mirada cómplice a ambos que creo que no tardaron en pillar. Sonrisas de los 3.

Un par de minutos depués y con la excusa tonta de tener un poco de prisa me despedí de ellos y no les dijde nada más. ¡ A ver si nos vemos más a menudo! ¡que te vaya bien! !encantado!... Y cada uno por su camino.

Y luego piensas que hubieses querido estar más tiempo con él. Preguntarle más cosas, saber más de él... Y te sorprendes que hay cosas que no dices pero las dices. Con gestos o con miradas. El acompañante de mi "amigo perdido" me dijo que era su novio con el simple hecho de cogerle la mano. Y la complicidad de 2 besos y unas sonrisas dicen "vaya, aqui nos hemos encontrado 3 gays". ¡Y sin saberlo!.

Lo que no dices en el colegio, lo que dices sin decir con palabras.

Saludos


Etiquetas: