Cosas que me revolotean por la cabeza
Por qué si eres HIV positivo no puedes entrar en EEUU; por qué si tienes una "enfermedad mental" el Ministerio del Interior te puede denegar un permiso de residencia en España, pero si eres un bigotudo responsable de la muerte de miles de personas no sólo no eres un "enfermo mental," sino que además llegas a presidente del gobierno; por qué el mundo no está dividido entre Este y Oeste, sino entre la UFRU (Unión de Fundamentalistas Unidos) y todos los que no cabemos en el molde; por qué hay algunos heteros (entre los que no se encuentran ni Nemo ni otras pocas personas más) a los que les sigue molestando que reclamemos espacios de visibilidad propios; por qué ayer fue el Día de la Tierra palestina y se me olvidó ponerlo en la bitácora; por qué creo que el conflicto palestino-israelí no tiene solución; por qué ningún conflicto basado en el exclusivismo étnico-nacionalista-religioso tiene solución; por qué la Unión Europea da una de cal y otra de Arena; por qué Zapatero "regala" tres aviones a Uribe para seguir bombardeando el sur de Colombia; por qué en mi barrio cada vez la gente va más a la Iglesia y cada vez veo más pobres husmeando en el contenedor de donaciones de ropa para el Tercer Mundo; por qué el 50% de mis conciudadanos cree que el mundo fue creado tal cual por dios hace 10,000 años y más del 40% reconoce haber tenido una experiencia religiosa que le ha marcado profundamente; por qué los suecos son tan afortunados en lo social y luego tienen un tiempo y un horario solar tan asqueroso, que le hace a una pensarse tres y hasta cuatro veces lo de emigrar a Suecia; por qué los yogures son tan caros en este país; por qué, por qué, por qué. Todavía queda mucho que contar.
Bollicaos, boy scouts....
El Ave ya ha comentado en alguna ocasión lo curiosa que es la organización de los Boy Scouts. A pesar de repatearle los Boy Scouts (y su grupo de hermanitas, las Girl Scouts, que venden galletas de chocolate a 2 o 3 dólares la pieza), El Ave se regocija con su existencia, porque esta gente es propia del festival del humor.
Cuentan que un ex-representante del movimiento en EEUU ha sido acusado posesión y distribución de pornografía infantil. Vaya por delante que la organización, que no admite a homosexuales entre su membresía y que roza el cuasi-fascismo, ha sido llevada a los tribunales en varias ocasiones por gais expulsados de la misma, pero en el año 2000 el Tribunal Supremo declaró que, puesto que es una organización privada, los Boy Scouts tienen derecho a negar el ingreso en la organización a quien lo deseen. Ahora resulta que uno de sus miembros, para más inri encargado de la comisión interna para detener el abuso contra menores, es distribuidor de pornografía infantil. Al igual que ocurrió con los escándalos de abusos contra menores en el seno de la Iglesia Católica, El Ave siente una especie de revulsión interna ante la doble moral y la enorme hipocresía de esta gente.
El Ave termina este post recordando a sus lectores/as el educativo juramento de los Boy Scouts:
Scout Oath
On my honor I will do my best
To do my duty to God and my country
and to obey the Scout Law;
To help other people at all times;
To keep myself physically strong,
mentally awake, and morally straight.
Cuentan que un ex-representante del movimiento en EEUU ha sido acusado posesión y distribución de pornografía infantil. Vaya por delante que la organización, que no admite a homosexuales entre su membresía y que roza el cuasi-fascismo, ha sido llevada a los tribunales en varias ocasiones por gais expulsados de la misma, pero en el año 2000 el Tribunal Supremo declaró que, puesto que es una organización privada, los Boy Scouts tienen derecho a negar el ingreso en la organización a quien lo deseen. Ahora resulta que uno de sus miembros, para más inri encargado de la comisión interna para detener el abuso contra menores, es distribuidor de pornografía infantil. Al igual que ocurrió con los escándalos de abusos contra menores en el seno de la Iglesia Católica, El Ave siente una especie de revulsión interna ante la doble moral y la enorme hipocresía de esta gente.
El Ave termina este post recordando a sus lectores/as el educativo juramento de los Boy Scouts:
Scout Oath
On my honor I will do my best
To do my duty to God and my country
and to obey the Scout Law;
To help other people at all times;
To keep myself physically strong,
mentally awake, and morally straight.
Cuentan...
.... que el Papa se alimenta por una sonda. Que sufre es bastante obvio. Al final va a resultar que dios existe.
Justicia poética.
Justicia poética.
El vídeo de la Fundación Fascista Aznariana de España Una Grande y Libre, FAES
El Ave suspende temproalmente la crónica gringa para dar cuenta de su reacción inicial al visionado de los 3 primeros minutos del vídrio promocional de la FAES, más conocida como Fundación Fascista Aznariana de España, Una Grande y Libre, FAES. El Ave ha intentado no potar y por el momento para que lo ha conseguido, pero el vídeo se las trae (claro está que El Ave lo está visionando en fascísculos por aquello del respeto a la integridad de una misma).
Primera frase gloriosa: "Después de sufrir durante décadas el acoso de ETA, los terroristas atacaron en Madrid." El Ave, que es filóloga, desea explicar a l@s no filólog@s que, para empezar, el significado de la frase en cuestión tal y como estos paletos ideputas la han redactado es que los terroristas atacaron en Madrid después de que ellos (los terroristas) hubieran sufrido durante décadas el acoso de ETA. Vamos, que al menos gramaticalmente ETA acosaba a los terroristas y que por eso los terroristas dijeron, ¿ah sí? Pos ahora veréis. Y van y atacan Madrid porque Barakaldo les quedaba un poco a desmano. Naturalmente, como la FAES no está compuesta por paletos (sí por ideputas, pero eso lo dejamos para otro momento), el significado que han querido darle es: ETA = terroristas = ETA. Have I made myself perfectly queer? Ventajas de las subordinadas con infinitivo.
Ah. La FAES me ha convencido de que efectivamente, no hay terrorismos buenos: el suyo, el primero. Lástima que algunos se den el lujo de ejercer de terroristas bajo el parapeto de las instituciones del Estado.
P.S. He terminado de ver el vídeo, más por morbo que por otra cosa. La desvergüenza de esta gentuza no conoce límites, y los niveles de manipulación alcanzan dimensiones goebbelsianas. No sólo me preocupa la FAES: me preocupan los nueve millones de ideputas subsidiarios que les votaron y que al parecer viven en un universo paralelo. Ell@s, tod@s y cada un@ de ell@s, también tienen las manos manchadas de sangre.
P.S. 2: por si cabía alguna duda, El Ave no es políticamente correcta y dice lo que le sale de las plumas.
Primera frase gloriosa: "Después de sufrir durante décadas el acoso de ETA, los terroristas atacaron en Madrid." El Ave, que es filóloga, desea explicar a l@s no filólog@s que, para empezar, el significado de la frase en cuestión tal y como estos paletos ideputas la han redactado es que los terroristas atacaron en Madrid después de que ellos (los terroristas) hubieran sufrido durante décadas el acoso de ETA. Vamos, que al menos gramaticalmente ETA acosaba a los terroristas y que por eso los terroristas dijeron, ¿ah sí? Pos ahora veréis. Y van y atacan Madrid porque Barakaldo les quedaba un poco a desmano. Naturalmente, como la FAES no está compuesta por paletos (sí por ideputas, pero eso lo dejamos para otro momento), el significado que han querido darle es: ETA = terroristas = ETA. Have I made myself perfectly queer? Ventajas de las subordinadas con infinitivo.
Ah. La FAES me ha convencido de que efectivamente, no hay terrorismos buenos: el suyo, el primero. Lástima que algunos se den el lujo de ejercer de terroristas bajo el parapeto de las instituciones del Estado.
P.S. He terminado de ver el vídeo, más por morbo que por otra cosa. La desvergüenza de esta gentuza no conoce límites, y los niveles de manipulación alcanzan dimensiones goebbelsianas. No sólo me preocupa la FAES: me preocupan los nueve millones de ideputas subsidiarios que les votaron y que al parecer viven en un universo paralelo. Ell@s, tod@s y cada un@ de ell@s, también tienen las manos manchadas de sangre.
P.S. 2: por si cabía alguna duda, El Ave no es políticamente correcta y dice lo que le sale de las plumas.
Los tsunamis también son heteros
El Ave está viendo un magnífico programa que ponen en la tele pública en el que están explicando las características del tsunami del pasado diciembre desde una perspectiva científica. Además de los escalofríos que la recorren a una al volver a ver la destrucción causada por el tsunami, El Ave se ha acordado del tratamiento mediático que la catástrofe recibió en los medios. Los gringos, tan acostumbrados como están al melodrama y el pseudoheroismo, se pusieron las botas esa semana: cuanto más subía la cota de muertos, más se regodeaban las audiencias. Pero no es eso de lo que quiere hablar El Ave en este post.
Poco tiempo después de que comenzaran a oirse historias de algunos de los supervivientes del tsunami, la CNN entrevistó vía telefónica a Nate Berkus, famoso interiorista que solía aparecer como invitado en el programa estrella de las tardes, el programa de Oprah Winfrey. A El Ave se le dispararon todos los gaydares que tiene cuando, mientras hablaban por teléfono, Nate Berkus relató cómo el tsunami le sorprendió mientras estaba de vacaciones en Tailandia "con un amigo," y que por desgracia su amigo había desaparecido (la noticia original de la CNN, aquí). El Ave pensó: ¿Tailandia? ¿Playa? ¿"Amigo"? Hmmmmmmmmmm. Y se lo comentó a su tórtola, que naturalmente dijo que naranjas de la China, y que lo que pasaba es que los dos tórtolos estarían de vacaciones pasionales en Asia. Hasta aquí, todo casi normal (a fin de cuentas, si el tal Berkus no mantenía una relación estable con esa otra persona, podría dejarlo en "amigo" sin más).
Pero El Ave comenzó a sentir un malestar muy profundo cuando, sabiendo que algunas de las zonas afectadas por el tsunami eran destinos turísticos preferidos por muchos gais (lesbianas menos, porque para eso semos más pobres y veraneamos en la piscina municipal), los medios de masas no paraban de narrar historias de supervivientes que se supone debían ponernos la piel de gallina, hacernos sorber los mocos, etc. etc. Naturalmente, las historias de supervivientes eran preferiblemente de estaodunidenses, a ser posible blancos, y siempre, siempre, siempre, heterosexuales. Reencuentros familiares entre padre-madre-hijito-rubio-con-ojos-azules fueron repetidos hasta la saciedad por la CNN y cadenas similares. ¿280.000 víctimas, y no hay ningún maricón que haya sobrevivido para contar la tragedia, se preguntaba El Ave?
Pues efectivamente, como El Ave no es tonta, a las pocas semanas se deshizo el entuerto y finalmente Nate Berkus, como dicen por estos lares, set the record straight (errrrr... bueno, gay). Nate apareció en el programa de Oprah Winfrey, amiga personal suya, prácticamente irreconocible y con una expresión de profunda tristeza, y finalmente lo contó como realmente fue: su "amigo," Fernando Bengoechea, era realmente su compañero, su pareja, su novio, como queráis llamarlo. Llevaban ya varios años juntos, y la última vez que Nate vio a Fernando fue cuando ambos estaban subidos en un árbol y al darse la vuelta, Nate Berkus vio que a su compañero se lo había llevado el agua.
Oprah, que se ha vuelto muy ñoña y muy espiritualoide, siempre ha tenido sin embargo un espacio en su programa para la comunidad LGBT. Pero cuando Nate Berkus salió contando su historia, a El Ave le entraron ganas de llorar, o de gritar, o de lo que fuera, por todos los Nates y Fernandos cuyas historias fueron enterradas por el tsunami y que a ninguno de los grandes medios les interesó difundir. Durante semanas, El Ave no vio ni una sola referencia a historias que implicasen a gais o lesbianas, quizás porque ya sabemos (y si no lo sabemos, ya podemos ir enterándonos) que realmente para el mundo exterior, el guay, el normal, nosotr@s no existimos (a no ser que sea para ser objeto del chiste fácil de sobremesa, o para ser la célebre tía soltera, el peluquero de la esquina, o el diseñador de fama). Durante aquellas semanas, gais y lesbianas no sólo dejamos de existir (a eso ya estamos acostumbrad@s), sino que sufrimos una doble pérdida: directa para quienes perdieron a su ligue, a su amor, o a su pareja; indirecta para tod@s l@s demás, que tuvimos que tragarnos infinitas historias heterosexualizadas mientras sabíamos que muchos de los nuestr@s se habían marchado para siempre.
Pero eso ya lo sabía El Ave: gais y lesbianas no sangramos, no sufrimos, ni siquiera morimos. Porque, para ellos, para los normales, ni siquiera existimos.
Poco tiempo después de que comenzaran a oirse historias de algunos de los supervivientes del tsunami, la CNN entrevistó vía telefónica a Nate Berkus, famoso interiorista que solía aparecer como invitado en el programa estrella de las tardes, el programa de Oprah Winfrey. A El Ave se le dispararon todos los gaydares que tiene cuando, mientras hablaban por teléfono, Nate Berkus relató cómo el tsunami le sorprendió mientras estaba de vacaciones en Tailandia "con un amigo," y que por desgracia su amigo había desaparecido (la noticia original de la CNN, aquí). El Ave pensó: ¿Tailandia? ¿Playa? ¿"Amigo"? Hmmmmmmmmmm. Y se lo comentó a su tórtola, que naturalmente dijo que naranjas de la China, y que lo que pasaba es que los dos tórtolos estarían de vacaciones pasionales en Asia. Hasta aquí, todo casi normal (a fin de cuentas, si el tal Berkus no mantenía una relación estable con esa otra persona, podría dejarlo en "amigo" sin más).
Pero El Ave comenzó a sentir un malestar muy profundo cuando, sabiendo que algunas de las zonas afectadas por el tsunami eran destinos turísticos preferidos por muchos gais (lesbianas menos, porque para eso semos más pobres y veraneamos en la piscina municipal), los medios de masas no paraban de narrar historias de supervivientes que se supone debían ponernos la piel de gallina, hacernos sorber los mocos, etc. etc. Naturalmente, las historias de supervivientes eran preferiblemente de estaodunidenses, a ser posible blancos, y siempre, siempre, siempre, heterosexuales. Reencuentros familiares entre padre-madre-hijito-rubio-con-ojos-azules fueron repetidos hasta la saciedad por la CNN y cadenas similares. ¿280.000 víctimas, y no hay ningún maricón que haya sobrevivido para contar la tragedia, se preguntaba El Ave?
Pues efectivamente, como El Ave no es tonta, a las pocas semanas se deshizo el entuerto y finalmente Nate Berkus, como dicen por estos lares, set the record straight (errrrr... bueno, gay). Nate apareció en el programa de Oprah Winfrey, amiga personal suya, prácticamente irreconocible y con una expresión de profunda tristeza, y finalmente lo contó como realmente fue: su "amigo," Fernando Bengoechea, era realmente su compañero, su pareja, su novio, como queráis llamarlo. Llevaban ya varios años juntos, y la última vez que Nate vio a Fernando fue cuando ambos estaban subidos en un árbol y al darse la vuelta, Nate Berkus vio que a su compañero se lo había llevado el agua.
Oprah, que se ha vuelto muy ñoña y muy espiritualoide, siempre ha tenido sin embargo un espacio en su programa para la comunidad LGBT. Pero cuando Nate Berkus salió contando su historia, a El Ave le entraron ganas de llorar, o de gritar, o de lo que fuera, por todos los Nates y Fernandos cuyas historias fueron enterradas por el tsunami y que a ninguno de los grandes medios les interesó difundir. Durante semanas, El Ave no vio ni una sola referencia a historias que implicasen a gais o lesbianas, quizás porque ya sabemos (y si no lo sabemos, ya podemos ir enterándonos) que realmente para el mundo exterior, el guay, el normal, nosotr@s no existimos (a no ser que sea para ser objeto del chiste fácil de sobremesa, o para ser la célebre tía soltera, el peluquero de la esquina, o el diseñador de fama). Durante aquellas semanas, gais y lesbianas no sólo dejamos de existir (a eso ya estamos acostumbrad@s), sino que sufrimos una doble pérdida: directa para quienes perdieron a su ligue, a su amor, o a su pareja; indirecta para tod@s l@s demás, que tuvimos que tragarnos infinitas historias heterosexualizadas mientras sabíamos que muchos de los nuestr@s se habían marchado para siempre.
Pero eso ya lo sabía El Ave: gais y lesbianas no sangramos, no sufrimos, ni siquiera morimos. Porque, para ellos, para los normales, ni siquiera existimos.
Snapshots
El Ave tiene que comprarse una cámara digital con vídeo incorporado. Snapshots de hoy en el metro: un soldadito gringo, judío y pelirrojo, leyendo la Torá en hebreo; un afro que se sube en la estación más pobre y peligrosa de todo Washington DC y se pone a contar su historia (You know what I meannnnnnnnnnnnnnnn, mannnnnnnnnnnnn?): se había subido al vagón anterior y cuando empezó a rezar alguien le dijo que por favor no molestara a los pasajeros. Así que el señor, con dos pares, se subió a nuestro vagón y empezó a rezar a grito pelao diciendo "Oh Lord please bless us so we may have a safe journey" (no sea que descarrile el metro, añadió El Ave) y se despidió diciendo "Estoy contentísimo de estar en un vagón lleno de buenos cristianos." Con dos pares. Sí señor! El Ave miró al judío de reojo, pero el hombre o estaba demasiado inmerso en su Torá o hizo como que no oía. El Ave estaba demasiado lejos para pegar al buen cristiano un picotazo de los suyos, pero proclamó en voz alta: "Fuck off. Why dont you go to the White House instead?" Una señora coreana mirando a El Ave con cara de... bueno, supongo que de coreana cabreada, no sé si por haber dicho "Fuck off" o si habrá sido por haber criticado el ataque de fe del pasajero en cuestión...
Y El Ave dice: ventajas de la libertad de expresión, que le permiten a una cogerse unos cabreos que pa qué de buena mañana.
Y encima, he llegado supertarde al trabajo.
P.S. Olvidé escribir que el sábado mi tórtola y yo fuimos a ver Million Dollar Baby. Muy recomendable.
Y El Ave dice: ventajas de la libertad de expresión, que le permiten a una cogerse unos cabreos que pa qué de buena mañana.
Y encima, he llegado supertarde al trabajo.
P.S. Olvidé escribir que el sábado mi tórtola y yo fuimos a ver Million Dollar Baby. Muy recomendable.
Tomates Verdes Fritos
El Ave nunca ha estado en Alabama, ni tampoco ha comido nunca tomates verdes fritos. Pero cada vez que se encuentra por casualidad con una de las numerosas reposiciones televisivas de la película que da título a este post, El Ave se sienta religiosamente a verla de cabo a rabo, aunque la haya visto ya tres docenas de veces (más menos). Ayer, día en el que El Ave tenía un fiebrazo del uno y andaba delirando por el sofá, fue uno de esos afortunados días.
Tomates Verdes Fritos está basada en una novela del mismo título de Fannie Flagg, que aunqnue mucha gente no lo sepa es lesbiana y fue pareja en su día de la escritora Rita Mae Brown, icono lésbico donde los haya en este país. TVF es una película bollo, bollo, y sin embargo, no suele figurar en ninguna de esas célebres listas que circulan por la red de "Las 10 mejores películas lésbicas" (suelen ser 10 porque como hay tan pocas, no llegamos ni a 25). En la película, es más que obvio que Idgie Threadgoode es lesbiana, que Idgie está enamorada de Ruth, y que son "algo más que amigas." Pistas para despistad@s: (1) Ruth deja a su marido y monta un café con una mujer que "le ha prometido dinero y alcohol" y "cuya reputación es bien conocida," tal y como la acusación en el juicio de Idgie dejó bien claro; (2) Ruth le manda a Idgie un fragmento del Libro de Ruth, que las teólogas feministas judías han venido interpretando en las últimas décadas como la más bella historia de amor entre dos mujeres narrada en la Biblia; (3) el paralelismo con el Libro de Ruth sigue haciéndose evidente cuando Ruth decide criar a su hijo con Idgie, como hicieran Ruth y Noemí en la historia bíblica. Pues bien, a pesar de todas estas pistas, parece ser que muchas lesbianas no se han enterado de que TVF es una peli bollo, bollo. ¿Por qué?
Podrá argumentarse que en la película nunca se hace explícita la relación entre Idgie y Ruth: en realidad no sabemos con exactitud lo que Ruth piensa de su relación con Idgie, pero digo yo que cuando una mujer le dice a otra en su lecho de muerte que cuide de su hijo después de haber dicho que la quiere y de haber compartido media vida con ella, pues no sé... hmmmmmm. El Ave cree que la invisibilización de la relación lésbica entre Idgie y Ruth es parte de la película: no nos olvidemos de que asistimos a la narración de una historia de amor entre dos mujeres en el Sur profundo y racista, cuando cualquier tipo de "desviación" todavía se castigaba duramente. ¿Es la invisibilidad del elemento lésbico de la película (que ha hecho que la película no sea considerada bollo por muchas lesbianas) una traición? El Ave cree que, por una vez, no es el caso.
Además, ¿en qué otra película habéis escuchado frases tan gloriosas como "No se sienta a comer al lado de un negro, pero come huevos salidos del culo de una gallina"????
Tomates Verdes Fritos está basada en una novela del mismo título de Fannie Flagg, que aunqnue mucha gente no lo sepa es lesbiana y fue pareja en su día de la escritora Rita Mae Brown, icono lésbico donde los haya en este país. TVF es una película bollo, bollo, y sin embargo, no suele figurar en ninguna de esas célebres listas que circulan por la red de "Las 10 mejores películas lésbicas" (suelen ser 10 porque como hay tan pocas, no llegamos ni a 25). En la película, es más que obvio que Idgie Threadgoode es lesbiana, que Idgie está enamorada de Ruth, y que son "algo más que amigas." Pistas para despistad@s: (1) Ruth deja a su marido y monta un café con una mujer que "le ha prometido dinero y alcohol" y "cuya reputación es bien conocida," tal y como la acusación en el juicio de Idgie dejó bien claro; (2) Ruth le manda a Idgie un fragmento del Libro de Ruth, que las teólogas feministas judías han venido interpretando en las últimas décadas como la más bella historia de amor entre dos mujeres narrada en la Biblia; (3) el paralelismo con el Libro de Ruth sigue haciéndose evidente cuando Ruth decide criar a su hijo con Idgie, como hicieran Ruth y Noemí en la historia bíblica. Pues bien, a pesar de todas estas pistas, parece ser que muchas lesbianas no se han enterado de que TVF es una peli bollo, bollo. ¿Por qué?
Podrá argumentarse que en la película nunca se hace explícita la relación entre Idgie y Ruth: en realidad no sabemos con exactitud lo que Ruth piensa de su relación con Idgie, pero digo yo que cuando una mujer le dice a otra en su lecho de muerte que cuide de su hijo después de haber dicho que la quiere y de haber compartido media vida con ella, pues no sé... hmmmmmm. El Ave cree que la invisibilización de la relación lésbica entre Idgie y Ruth es parte de la película: no nos olvidemos de que asistimos a la narración de una historia de amor entre dos mujeres en el Sur profundo y racista, cuando cualquier tipo de "desviación" todavía se castigaba duramente. ¿Es la invisibilidad del elemento lésbico de la película (que ha hecho que la película no sea considerada bollo por muchas lesbianas) una traición? El Ave cree que, por una vez, no es el caso.
Además, ¿en qué otra película habéis escuchado frases tan gloriosas como "No se sienta a comer al lado de un negro, pero come huevos salidos del culo de una gallina"????
Los límites de la censura
Esta vez, El Ave revolotea por tierras lejanas y se fija en una noticia que llega de Australia, tierra de canguros y homófob@s, a tenor de la riada de medidas anti-LGBT que tanto su gobierno como la oposición han instaurado. Ahora resulta que la oposición ha solicitado que el gobierno prohíba la distribución de dos libros infantiles en escuelas públicas porque retratan a dos familias homoparentales, escritos con fondos públicos. Argumentan los payasos estos que las familias tiene derecho a introducir el tema de las familias homoparentales en la educación de sus hij@s "cuando lo crean conveniente" y "a una edad que ellos consideren apropiada." Es decir: nunca.
La historia ya se ha repetido en numerosas ocasiones en EEUU, donde diversos grupos conservadores han presionado a autoridades locales, escolares, y estatales para prohibir que fondos públicos se destinen a la compra o difusión de materiales infantiles que intenten mostrar modelos de familia no tradicionales. En una de las historias más curiosas, un distrito local retiró varias copias del libro Heather has two mommies de la sección infantil de su biblioteca pública, a petición de un padre. Afortunadamente, cuando la noticia se hizo pública, algún alma caritativa comenzó a comprar copias de su propio bolsillo y empezó a enviarlas a la biblioteca, que finalmente repuso el libro en su catálogo.
El Ave cree que los poderes públicos no deberían tener capacidad alguna de prohibir o limitar la libertad de expresión de sus ciudadanos. Y libertad de expresión significa tanto la libertad de producción de ideas y opiniones como el derecho a recibirlas o leerlas. España tiene un código restrictivo en cuanto a libertad de expresión se refiere, y Francia lo tiene aún más: un historiador, por ejemplo, nunca podrá publicar un libro en Francia en el que afirme que en el genocidio nazi no murieron seis millones de judíos, sino cuatro y medio, so pena de ser condenado a varios años de prisión. ¿Desde cuándo los poderes públicos, o los políticos, tienen derecho a inmiscuirse en la labor de producción e investigación de intelectuales, escritores, artistas, etc. etc.?
El Ave cree que los poderes públicos tienen una función como es la de defender la seguridad de sus ciudadan@s y que, en consecuencia, no deberían tolerarse expresiones cuyo objeto sea el ejercicio de la violencia contra ningún grupo o persona. Pero el peligro de prohibir la expresión de ideas radica en que siempre es un grupo mayoritario o hegemónico el que prohíbe: de ahí que en las dinámicas censoras no solamente se vean afectados grupos contra los que puede existir un considerable consenso social (neonazis, etc. etc.) sino también grupos minoritarios como el colectivo LGBT, o los colectivos nacionalistas que defienden determinadas estrategias de acción política, por poner otro ejemplo. La "justicia" española actúa rápidamente cuando se trata de cerrar periódicos en euskera o anular listas electorales perfectamente democráticas de cierto signo, pero España2000 o la Falange siguen presentándose a las elecciones como si nada, pese a la promoción activa de ideas que van en contra del Código Penal. Y El Ave dice: o todos, o ninguno.
Cuando comenzamos a reprimir ideas que no nos agradan, corremos el peligro de terminar como el personaje del poema de Brecht: los siguientes podemos ser nosotr@s, pero cuando nos hayamos dado cuenta ya será demasiado tarde.
La historia ya se ha repetido en numerosas ocasiones en EEUU, donde diversos grupos conservadores han presionado a autoridades locales, escolares, y estatales para prohibir que fondos públicos se destinen a la compra o difusión de materiales infantiles que intenten mostrar modelos de familia no tradicionales. En una de las historias más curiosas, un distrito local retiró varias copias del libro Heather has two mommies de la sección infantil de su biblioteca pública, a petición de un padre. Afortunadamente, cuando la noticia se hizo pública, algún alma caritativa comenzó a comprar copias de su propio bolsillo y empezó a enviarlas a la biblioteca, que finalmente repuso el libro en su catálogo.
El Ave cree que los poderes públicos no deberían tener capacidad alguna de prohibir o limitar la libertad de expresión de sus ciudadanos. Y libertad de expresión significa tanto la libertad de producción de ideas y opiniones como el derecho a recibirlas o leerlas. España tiene un código restrictivo en cuanto a libertad de expresión se refiere, y Francia lo tiene aún más: un historiador, por ejemplo, nunca podrá publicar un libro en Francia en el que afirme que en el genocidio nazi no murieron seis millones de judíos, sino cuatro y medio, so pena de ser condenado a varios años de prisión. ¿Desde cuándo los poderes públicos, o los políticos, tienen derecho a inmiscuirse en la labor de producción e investigación de intelectuales, escritores, artistas, etc. etc.?
El Ave cree que los poderes públicos tienen una función como es la de defender la seguridad de sus ciudadan@s y que, en consecuencia, no deberían tolerarse expresiones cuyo objeto sea el ejercicio de la violencia contra ningún grupo o persona. Pero el peligro de prohibir la expresión de ideas radica en que siempre es un grupo mayoritario o hegemónico el que prohíbe: de ahí que en las dinámicas censoras no solamente se vean afectados grupos contra los que puede existir un considerable consenso social (neonazis, etc. etc.) sino también grupos minoritarios como el colectivo LGBT, o los colectivos nacionalistas que defienden determinadas estrategias de acción política, por poner otro ejemplo. La "justicia" española actúa rápidamente cuando se trata de cerrar periódicos en euskera o anular listas electorales perfectamente democráticas de cierto signo, pero España2000 o la Falange siguen presentándose a las elecciones como si nada, pese a la promoción activa de ideas que van en contra del Código Penal. Y El Ave dice: o todos, o ninguno.
Cuando comenzamos a reprimir ideas que no nos agradan, corremos el peligro de terminar como el personaje del poema de Brecht: los siguientes podemos ser nosotr@s, pero cuando nos hayamos dado cuenta ya será demasiado tarde.
Stereofónico
El Ave nunca cuenta cosas demasiado personales, pero es que esta es para no callársela: nuestros vecinos follan en estéreo. Sí, sí: esto parece un jom sinema cada vez que se ponen, pero es que anoche duraron hasta las 3 de la mañana y hoy El Ave tiene un cabreo que para qué, que son las seis y media y ha dormido ná de ná. Una vez es gracioso (¿verdad, chacha On?), dos bueno, pero todos los puñeteros fines de semana (porque eso sí, como buenos gringos estos solo follan cuando se lo permite su cargado horario laboral)... pues como que no. Además, peor que los gritos de "f*** me" del dickhead este (se rapa el pelo y no se nos ocurrió otro apodo) es la risa nauseabunda de su asquerosa novia. Brrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.
Fingersmith ya está aquí
Este domingo la BBC emitirá el primer episodio de la adaptación para TV de Fingersmith, escrita por Sarah Waters:
http://www.bbc.co.uk/drama/fingersmith/
Desafortundamente, El Ave no podrá disfrutar de la serie porque en principio BBC America no tiene previsto emitirla... y aunque la emitan, harán como hicieron con Tipping the Velvet, que de 3 horas de novela censuraron cincuentainueve minutos de escenas "comprometidas." En fin... habrá que ir a París.
http://www.bbc.co.uk/drama/fingersmith/
Desafortundamente, El Ave no podrá disfrutar de la serie porque en principio BBC America no tiene previsto emitirla... y aunque la emitan, harán como hicieron con Tipping the Velvet, que de 3 horas de novela censuraron cincuentainueve minutos de escenas "comprometidas." En fin... habrá que ir a París.
Kate Millett
Mi personaje de esta semana es Kate Millett, feminista radical y una de las madres de la segunda ola del feminismo en EEUU. Millett se hizo famosa tras publicar Sexual politics en 1970, un libro basado en su tesis doctoral de Columbia. Fue un libro clave para el desarrollo del feminismo radical, con sus ataques a la idea del amor romántico, la familia tradicional y el orden patriarcal, y la necesidad de iniciar una revolución sexual basada en modelos no monógamos y anti-patriarcales. Millett, casada con el escultor japonés Fumio Yoshimura, es abiertamente bisexual. La revista TIME llegó a denominarla "la Mao Tse Tung de la liberación de la mujer." Pero la razón por la que El Ave ha elegido a Millett no es solamente por haber sido la autora de una obra tan importante como esta (publicada en castellano por Ediciones Cátedra ni más ni menos que en 1995, es decir, con 25 años de retraso: ISBN 84-376-1399-X), sino porque la relación que Millett ha mantenido con el movimiento feminista - o quizás a la inversa - ha sido extraordinariamente compleja.
En 1970, un reportero de la revista TIME le preguntó en el transcurso de una conferencia si, efectivamente, era lesbiana, a lo cual Millett respondió que era bisexual. El reportero escribió entonces que la bisexualidad de Millett vendría a "reforzar los puntos de vista de aquellos escépticos que rutinariamente rechazan a todas las liberacionistas como lesbianas." El lío que se montó debió ser considerable, porque Gloria Steinem, entonces directora de la principal organización feminista del país, NOW (National Organization for Women), organizó una rueda de prensa para defender a Millett. Sin embargo, ese mismo año la sección neoyorkina de NOW había expulsado a varias feministas de la organización... por ser lesbianas. Una año después, NOW emitió un comunicado en el que la organización reconocía que los derechos lésbicos eran también una preocupación feminista. Y es que, a pesar de que las lesbianas hemos sido siempre parte del movimiento feminista y de que muchas lesbianas se cuentan entre las madres del mismo, ocurre que muchas feministas heteros siguen viendo a las lesbianas como una carga no bienvenida. "Man-hater" o "lesbian" son dos de los apelativos más temidos por las feministas heterosexuales, que quizás a cuenta de la carga de homofobia que muchas (quizás inconscientemente) arrastran, temen ser identificadas como lesbianas, como si eso fuera un insulto o algo de lo que avergonzarse. Y en lugar de darse cuenta de que la homofobia y el heterocentrismo nos hacen daño a tod@s y no solamente a gais y lesbianas, muchas feministas heteros han preferido hacer como si las lesbianas no existiéramos. De ahí que muchas lesbianas no nos hayamos sentido excesivamente cómodas dentro de los movimientos feministas, que en su gran mayoría siguen moviéndose en un orden heterocéntrico. Y de ahí que, pese a haber sido una de las impulsoras intelectuales del segundo feminismo, por ejemplo, hoy sea prácticamente imposible encontrar reeditadas las obras de Kate Millett, mientras que por el contrario es muy fácil encontrar las obras de feministas heterosexuales como Betty Friedan, Gloria Steinem, etc. etc.
Para El Ave, el feminismo es un compañero de viaje ambiguo: no podría existir sin él, y sin embargo no es nada sin las etiquetas de "lésbico" y "radical."
En 1970, un reportero de la revista TIME le preguntó en el transcurso de una conferencia si, efectivamente, era lesbiana, a lo cual Millett respondió que era bisexual. El reportero escribió entonces que la bisexualidad de Millett vendría a "reforzar los puntos de vista de aquellos escépticos que rutinariamente rechazan a todas las liberacionistas como lesbianas." El lío que se montó debió ser considerable, porque Gloria Steinem, entonces directora de la principal organización feminista del país, NOW (National Organization for Women), organizó una rueda de prensa para defender a Millett. Sin embargo, ese mismo año la sección neoyorkina de NOW había expulsado a varias feministas de la organización... por ser lesbianas. Una año después, NOW emitió un comunicado en el que la organización reconocía que los derechos lésbicos eran también una preocupación feminista. Y es que, a pesar de que las lesbianas hemos sido siempre parte del movimiento feminista y de que muchas lesbianas se cuentan entre las madres del mismo, ocurre que muchas feministas heteros siguen viendo a las lesbianas como una carga no bienvenida. "Man-hater" o "lesbian" son dos de los apelativos más temidos por las feministas heterosexuales, que quizás a cuenta de la carga de homofobia que muchas (quizás inconscientemente) arrastran, temen ser identificadas como lesbianas, como si eso fuera un insulto o algo de lo que avergonzarse. Y en lugar de darse cuenta de que la homofobia y el heterocentrismo nos hacen daño a tod@s y no solamente a gais y lesbianas, muchas feministas heteros han preferido hacer como si las lesbianas no existiéramos. De ahí que muchas lesbianas no nos hayamos sentido excesivamente cómodas dentro de los movimientos feministas, que en su gran mayoría siguen moviéndose en un orden heterocéntrico. Y de ahí que, pese a haber sido una de las impulsoras intelectuales del segundo feminismo, por ejemplo, hoy sea prácticamente imposible encontrar reeditadas las obras de Kate Millett, mientras que por el contrario es muy fácil encontrar las obras de feministas heterosexuales como Betty Friedan, Gloria Steinem, etc. etc.
Para El Ave, el feminismo es un compañero de viaje ambiguo: no podría existir sin él, y sin embargo no es nada sin las etiquetas de "lésbico" y "radical."
Anécdota
No sé por qué pero me voy acordando de cosas que quiero escribir a goteo. Anécdota. El Ave y su tórtola llegan al aeropuerto el lunes, empujando su carrito lleno de alubias de León y queso de los frailes de Cóbreces. Salida por la puerta grande, y primera mirada rencorosa de un gringo que, para no variar, tenía cara de prepotente y cierto problema de peso. El Ave se da la vuelta para comprobar que no hay ningún extraterrestre detrás suyo y que efectivamente la cara de asco/susto viene provocada por las manos entrelazadas de las dos tórtolas. El Ave se para y piensa. ¿Merece la pena cabrearse? Me doy la vuelta y echo a andar en dirección al autobús, pero al poco reparo en que El Señor Homófodo de Mierda se ha quedado tan ancho y vuelvo a girarme para espetarle: "Why don't you board a plane to Europe and fucking civilize yourself?" Homófobo de Mierda comienza a balbucear y a poner cara de ofendido, pero El Ave ya no tiene ganas de dar explicaciones y le manda a hacer puñetas.
Dice mi tórtola que lo que les pasa en este país es que tienen todos estreñimiento mental y que, como no pueden ser felices, pretenden que todo el mundo sea tan infeliz como ell@s. Por eso necesitan prohibir, acotar, delimitar, encarcelar, matar, y bombardear países, sentimientos, y personas.
Dice mi tórtola que lo que les pasa en este país es que tienen todos estreñimiento mental y que, como no pueden ser felices, pretenden que todo el mundo sea tan infeliz como ell@s. Por eso necesitan prohibir, acotar, delimitar, encarcelar, matar, y bombardear países, sentimientos, y personas.
Terry Schiavo
El Ave anda un poco entre triste y cabreada a cuenta del caso de Terry Schiavo. Esta pobre mujer, involuntariamente convertida en campo de batalla campal entre programas políticos divergentes, merece que de una puñetera vez la dejen (morir) en paz. ¿Y qué tiene que ver Terry Schiavo con la comunidad LGBT? El Ave cree que bastante...
Cuando el Tribunal Supremo del Estado de Massachussets declaró anticonstitucional negar el derecho al matrimonio a las parejas compuestas por personas del mismo sexo, la maquinaria conservadora (que incluye, no lo olvidemos, a muchos demócratas) comenzó a presionar a la Administración para que se pronunciara sobre la idoneidad de enmendar la Constitución de los Estados Unidos con el objeto de definir el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. El payaso-presidente (El Ave se atraganta cada vez que intenta pronunciar su nombre, y prefiere utilizar apodos como shit-head, fuck-face, o directamente fucking asshole), se refirió al "peligro" que en su opinión constitutían lo que él llamó "jueces activistas." Uno de los pilares del sistema estaodunidense (que tiene cosas buenas) es el absoluto repseto que existía por la separación de poderes. Pero desde finales de los noventa comienza a observarse una preocupante tendencia por parte de los políticos a intervenir directamente en el proceso judicial. En el caso de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, este intervencionismo ha tomado la forma de modificaciones de las constituciones de una mayoría de Estados prohibiendo explícitamente la posibilidad de que en un futuro se legalicen estos matrimonios; a nivel federal, la denominada Defense of Marriage Act (DOMA), una ley aprobada nada más y nada menos que bajo el mandato del supuestamente cool Bill Clinton, ya define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer y prohíbe el reconocimiento a nivel federal de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Pues bien: como los jueces del Supremo de Massachussets adoptaron una decisión ajustada a derecho que no complace a la mayoría de bobos conservadores que se han apoderado de este país, pues nada, denunciamos el ejercicio de sus obligaciones como una forma de "activismo." Imaginaos, por ejemplo, que cuando el Supremo de EEUU declaró ilegal la segregación hubiesen salido con la misma cantinela.
El caso de Terry Schiavo es igualmente escalofriante cuando una se para a pensar en los detalles. Los padres de la mujer (que seguramente quieren mantenerla con vida porque les queda, como a todos los malos padres, un sentimiento de culpa enorme) han perdido todos y cada uno de los casos que han llevado a los tribunales para impedir que se desconecten los tubos que mantienen a Terry en un estado vegetativo que no me atrevo a calificar de "vida." El fin de semana pasado, toda vez que la última sentencia judicial permitió al marido de Terry quitarle el tubo en cuestión, el Congreso y el Senado mantuvieron una reunión de urgencia y aprobaron una ley específicamente designada para permitir que los padres vuelvan a llevar el caso a un tribunal federal; nuevamente, el tribunal federal rechazó la petición de los padres y ahora se espera que el caso sea decidido por el Tribunal Supremo... Es decir: que el Tribunal Supremo de Massachussets cumpla con las funciones que se le atribuyen es "activismo judicial," pero que el Congreso se salte a la torera el principio de la separación de poderes es... ¿aceptable?????
Lo que le preocupa a El Ave es el avance, ya sin disimulo y a pasos agigantados, de tendencias abiertamente fundamentalistas en este país. Más del 90% de los estadounidenses se declara creyente. Pero es que además, los estaodunidenses van por la vida con una voluntad evangelizadora que a El Ave le resulta muy difícil digerir. De verdad: El Ave prefiere morir infiel, atea, moruna, judía que se decía de antiguo. No quiero que me salven, que me demuestren compasión, que Jesús sea mi mejor amigo, ni nada por el estilo. Aunque a ellos les cueste reconocer de que a lo mejor hay personas que prefieren (qué cosas) no disfrutar de las ventajas del paraíso a la American Express.
Cuando el Tribunal Supremo del Estado de Massachussets declaró anticonstitucional negar el derecho al matrimonio a las parejas compuestas por personas del mismo sexo, la maquinaria conservadora (que incluye, no lo olvidemos, a muchos demócratas) comenzó a presionar a la Administración para que se pronunciara sobre la idoneidad de enmendar la Constitución de los Estados Unidos con el objeto de definir el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. El payaso-presidente (El Ave se atraganta cada vez que intenta pronunciar su nombre, y prefiere utilizar apodos como shit-head, fuck-face, o directamente fucking asshole), se refirió al "peligro" que en su opinión constitutían lo que él llamó "jueces activistas." Uno de los pilares del sistema estaodunidense (que tiene cosas buenas) es el absoluto repseto que existía por la separación de poderes. Pero desde finales de los noventa comienza a observarse una preocupante tendencia por parte de los políticos a intervenir directamente en el proceso judicial. En el caso de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, este intervencionismo ha tomado la forma de modificaciones de las constituciones de una mayoría de Estados prohibiendo explícitamente la posibilidad de que en un futuro se legalicen estos matrimonios; a nivel federal, la denominada Defense of Marriage Act (DOMA), una ley aprobada nada más y nada menos que bajo el mandato del supuestamente cool Bill Clinton, ya define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer y prohíbe el reconocimiento a nivel federal de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Pues bien: como los jueces del Supremo de Massachussets adoptaron una decisión ajustada a derecho que no complace a la mayoría de bobos conservadores que se han apoderado de este país, pues nada, denunciamos el ejercicio de sus obligaciones como una forma de "activismo." Imaginaos, por ejemplo, que cuando el Supremo de EEUU declaró ilegal la segregación hubiesen salido con la misma cantinela.
El caso de Terry Schiavo es igualmente escalofriante cuando una se para a pensar en los detalles. Los padres de la mujer (que seguramente quieren mantenerla con vida porque les queda, como a todos los malos padres, un sentimiento de culpa enorme) han perdido todos y cada uno de los casos que han llevado a los tribunales para impedir que se desconecten los tubos que mantienen a Terry en un estado vegetativo que no me atrevo a calificar de "vida." El fin de semana pasado, toda vez que la última sentencia judicial permitió al marido de Terry quitarle el tubo en cuestión, el Congreso y el Senado mantuvieron una reunión de urgencia y aprobaron una ley específicamente designada para permitir que los padres vuelvan a llevar el caso a un tribunal federal; nuevamente, el tribunal federal rechazó la petición de los padres y ahora se espera que el caso sea decidido por el Tribunal Supremo... Es decir: que el Tribunal Supremo de Massachussets cumpla con las funciones que se le atribuyen es "activismo judicial," pero que el Congreso se salte a la torera el principio de la separación de poderes es... ¿aceptable?????
Lo que le preocupa a El Ave es el avance, ya sin disimulo y a pasos agigantados, de tendencias abiertamente fundamentalistas en este país. Más del 90% de los estadounidenses se declara creyente. Pero es que además, los estaodunidenses van por la vida con una voluntad evangelizadora que a El Ave le resulta muy difícil digerir. De verdad: El Ave prefiere morir infiel, atea, moruna, judía que se decía de antiguo. No quiero que me salven, que me demuestren compasión, que Jesús sea mi mejor amigo, ni nada por el estilo. Aunque a ellos les cueste reconocer de que a lo mejor hay personas que prefieren (qué cosas) no disfrutar de las ventajas del paraíso a la American Express.
AG
¿Y si mañana ETA anuncia que abandona las armas, aceptarán los partidos "constitucionalistas" iniciar un proceso de negociación verdaderamente libre y abierto sobre el futuro político de Euskadi? El Ave pregunta...
El debate parlamentario
El Ave recomienda fervorosamente la lectura íntegra del debate parlamentario celebrado el pasado día 17 sobre la reforma del código civil.
A San Patricio no le gustaba el rosa
Curiosa noticia esta, según la cual los organizadores del desfile del día de San Patricio denegaron un permiso a ILGO (Irish Lesbian and Gay Organization) para participar en su tradicional desfile por las calles de Nueva York. Debe ser que el verde y el rosa no son colores compatibles...
¿Qué será, será?
Será que durante una semana no hemos recibido una mala mirada de asco ni nos hemos sentido amenazadas.
Será que por primera vez en muchos meses nos hemos sentido rodeadas de una sensación de normalidad que nos ha llevado a olvidarnos de los momentos tan duros que pasamos en este corazón del imperio por ser lesbianas.
Será que el aire en Barcelona es diferente y me ha hecho sentirme libre otra vez.
Será que esta vez he paseado por la playa de Sant Pol y me he dado cuenta, con más certeza que nunca, de que mi sitio ya no está en este imperio cuya única razón de ser es destruir vidas.
Será que mi tórtola nos hizo reir a todos y casi nos hizo llorar con su comentario de que le resultaría muy gracioso ver una colla de castellers en versión gringa, compuesta por americanos de a pie (es decir, exagerada, obsesiva, y peligrosamente obesos).
Será que entonces me acordé de las palabras de mi avi que siempre nos mencionaba el lema casteller de forca, equilibri, valor, i seny como algo a tener muy en cuenta, y me dí cuenta, quizás por primera vez, de que nunca encontraré en este imperio ninguna de estas cualidades, sino una versión transmutada y perversa de las mismas.
Será eso y mucho más, pero hoy más que nunca El Ave sabe que ha llegado la hora de volar, abandonar el Imperio del Mal, y construir un nuevo nido con su tórtola.
Será que por primera vez en muchos meses nos hemos sentido rodeadas de una sensación de normalidad que nos ha llevado a olvidarnos de los momentos tan duros que pasamos en este corazón del imperio por ser lesbianas.
Será que el aire en Barcelona es diferente y me ha hecho sentirme libre otra vez.
Será que esta vez he paseado por la playa de Sant Pol y me he dado cuenta, con más certeza que nunca, de que mi sitio ya no está en este imperio cuya única razón de ser es destruir vidas.
Será que mi tórtola nos hizo reir a todos y casi nos hizo llorar con su comentario de que le resultaría muy gracioso ver una colla de castellers en versión gringa, compuesta por americanos de a pie (es decir, exagerada, obsesiva, y peligrosamente obesos).
Será que entonces me acordé de las palabras de mi avi que siempre nos mencionaba el lema casteller de forca, equilibri, valor, i seny como algo a tener muy en cuenta, y me dí cuenta, quizás por primera vez, de que nunca encontraré en este imperio ninguna de estas cualidades, sino una versión transmutada y perversa de las mismas.
Será eso y mucho más, pero hoy más que nunca El Ave sabe que ha llegado la hora de volar, abandonar el Imperio del Mal, y construir un nuevo nido con su tórtola.
Cerrado por vacaciones
Pues sí: El Ave y su tórtola están ya ultimando los preparativos para volar mañana hacia.... (lugar checleto) donde se producirá el tan ansiado y esperado primer encuentro entre El Ave, su tórtola, y la familia del Ave (vamos, que la tórtola va a conocer a sus futuros). Por lo tanto, y hasta su vuelta el 22 de marzo, esta bitácora queda cerrada por vacaciones ya que El Ave no tendrá acceso a ordenador ni correo electrónico.
Ya sabéis: ¡Salud y República!
Ya sabéis: ¡Salud y República!
La saga Sponge Bob
Sponge Bob es un dibujo animado; en concreto, es una esponja que vive en una piña en el fondo del mar con sus amigos. Pero ahora, además de ser una esponja tipo scotch-britte con salvauñas, resulta que el pobre Sponge Bob es también una amenaza contra la civilización occidental, sus valores, y todos los niños y niñas del planeta.
La historia, tal y como la ha oído relatar El Ave, se las trae. Hace unos meses, estalló una polémica enorme con estas tierras cuando un grupo ultraconservador de la pradera denunció la presencia de Sponge Bob en un video de dibujos animados que se iba a distribuir en escuelas estadounidenses. El video es un video educativo para educar a l@s niñ@s en la tolerancia y el respeto a la diversidad (¿qué cosas, verdad?) Pues bien: la American Family Association y Focus on the Family (aka los los locos de la pradera), han denunciado el intento de distribuir la película porque (agárrense) aseguran que el susodicho vídeo es "pro-homosexual." En concreto, estos payasos de circo aseguran que, aunque no se oponen al video en sí, sí se oponen a la guída didáctica que lo acompaña, donde al parecer se "promueven" modelos alternativos o no tradicionales de la familia.
El Ave podría pensar que la cosa no pasa de anecdótica, si no fuera porque hace unas semanas otro semi-escándalo relacionado con una serie de dibujos animados volvió a tocar directamente al misma cuestión. En la serie de dibujos "Las postales de Buster," cuyo protagonista es el conejo (o coneja) del mismo nombre, cada episodio relata la historia de uno de los viajes de Buster por EEUU. En este episodio en concreto, Buster visita Vermont, y pasa dos o tres minutos con dos familias homoparentales con hijos. ¡¡¡¡¡¡¡¡Ah!!!!!!!!!!! Horror. Lo trágico es que la serie estaba producida por PBS, la televisión pública y realmente el único canal potable en este santo país. Pero PBS recibe fondos del gobierno federal, y naturalmente ¡¡¡cómo va a permitir la Administración Bush que semejante visión normalizada de una familia lesbiana sea mostrada en un programa infantil!!! Así que ni cortos ni perezosos, desde la Casa Blanca dijeron que naranjas de la china, y que la tele pública no emitiría el episodio en cuestión. La Ministra de Educación dijo que eso de utilizar fondos públicos para "promover la agenda homosexual" nada de nada, y en última instancia la directora del PBS se vio obligada a dimitir.
Y dice El Ave: ¿será que los y las churumbeles y churumbelas estadounidenses no podrán recibir nunca una educación normal porque sus mayores han convertido este país en un asilo para lunáticos?
Claro que mirándolo desde otro ángulo, las tiendas y cafeterías del barrio gay de DC están llenas de parafernalia spongebobera: piruletas, pegatinas, libros.... ¡Sí señor! Que se vea el poder del lobby homosexual. Me pone una de Scotch Britte, y a ser posible con pluma, por favor.
Y a continuación, El Ave muestra dos fotos inéditas:
El conejo Buster promoviendo la agenda homosexual:
... y el scotch britte marica (como es obvio en esta foto que sigue a continuacion):
La historia, tal y como la ha oído relatar El Ave, se las trae. Hace unos meses, estalló una polémica enorme con estas tierras cuando un grupo ultraconservador de la pradera denunció la presencia de Sponge Bob en un video de dibujos animados que se iba a distribuir en escuelas estadounidenses. El video es un video educativo para educar a l@s niñ@s en la tolerancia y el respeto a la diversidad (¿qué cosas, verdad?) Pues bien: la American Family Association y Focus on the Family (aka los los locos de la pradera), han denunciado el intento de distribuir la película porque (agárrense) aseguran que el susodicho vídeo es "pro-homosexual." En concreto, estos payasos de circo aseguran que, aunque no se oponen al video en sí, sí se oponen a la guída didáctica que lo acompaña, donde al parecer se "promueven" modelos alternativos o no tradicionales de la familia.
El Ave podría pensar que la cosa no pasa de anecdótica, si no fuera porque hace unas semanas otro semi-escándalo relacionado con una serie de dibujos animados volvió a tocar directamente al misma cuestión. En la serie de dibujos "Las postales de Buster," cuyo protagonista es el conejo (o coneja) del mismo nombre, cada episodio relata la historia de uno de los viajes de Buster por EEUU. En este episodio en concreto, Buster visita Vermont, y pasa dos o tres minutos con dos familias homoparentales con hijos. ¡¡¡¡¡¡¡¡Ah!!!!!!!!!!! Horror. Lo trágico es que la serie estaba producida por PBS, la televisión pública y realmente el único canal potable en este santo país. Pero PBS recibe fondos del gobierno federal, y naturalmente ¡¡¡cómo va a permitir la Administración Bush que semejante visión normalizada de una familia lesbiana sea mostrada en un programa infantil!!! Así que ni cortos ni perezosos, desde la Casa Blanca dijeron que naranjas de la china, y que la tele pública no emitiría el episodio en cuestión. La Ministra de Educación dijo que eso de utilizar fondos públicos para "promover la agenda homosexual" nada de nada, y en última instancia la directora del PBS se vio obligada a dimitir.
Y dice El Ave: ¿será que los y las churumbeles y churumbelas estadounidenses no podrán recibir nunca una educación normal porque sus mayores han convertido este país en un asilo para lunáticos?
Claro que mirándolo desde otro ángulo, las tiendas y cafeterías del barrio gay de DC están llenas de parafernalia spongebobera: piruletas, pegatinas, libros.... ¡Sí señor! Que se vea el poder del lobby homosexual. Me pone una de Scotch Britte, y a ser posible con pluma, por favor.
Y a continuación, El Ave muestra dos fotos inéditas:
El conejo Buster promoviendo la agenda homosexual:

... y el scotch britte marica (como es obvio en esta foto que sigue a continuacion):
Un día después
Ayer rendimos homenaje. Hoy conviene no olvidar.
Señor Aznar: usted y los parlamentarios de su partido que enviaron con tanta ligereza tropas a Iraq mientras aplaudían en el Parlamento, siguen teniendo las manos manchadas de sangre.
Asesinos.
Cobardes.
Criminales.
Señor Aznar: no es usted más que una miserable y triste nota a pie de página en nuestra historia.
Señor Aznar: usted y los parlamentarios de su partido que enviaron con tanta ligereza tropas a Iraq mientras aplaudían en el Parlamento, siguen teniendo las manos manchadas de sangre.
Asesinos.
Cobardes.
Criminales.
Señor Aznar: no es usted más que una miserable y triste nota a pie de página en nuestra historia.
11-M
Hoy El Ave no posteará nada gracioso, ni político, ni protestón, por respeto a l@s que se nos fueron hoy hace un año. Descansen en paz.
How is the patio!
Que traducido quiere decir, ¡cómo está el patio! El Ave ha leído dos noticias medio graciosas (están los medios de un trágico que pa qué). Primera noticia: Martina Navratilova (¿se acuerdan ustedes de ella?) ha denunciado a una compañía que venía utilizando su imagen en una de sus tarjetas de crédito (llamada, cómo no, la "Rainbow Card") porque dice que ya no quiere que la sigan utilizando. Y digo yo, ¿no se lo podía haber pedido amablemente? El Ave espera que Martina Navratilova siga siendo tan super como es y no sufra como le pasó con el juicio provocado por su separación en los noventa (que menuda....) La verdad es que esto del reinbou marketing es como que muy gracioso: derechos civiles no tenemos, no, pero donde esté una tarjeta de crédito con un arcoiris pintarrajeado, hombre por dios de la vida, que se quiten todos los derechos del mundo. ¿O no? Y a ser posible, que la tarjeta venga con música de Mónica Naranjo incluida. Cada vez que pagues con la Rainbow, suena "Sobreviviré" a grito pelao. Ele.
Segunda noticia, también relacionada con los derechos de imagen y con la derecha ultraconservadora: una pareja gai de Portland que contrajo matrimonio hace poco ha presentado una denuncia contra USA Next, una organización de locos fundamentalistas de la pradera que ha emitido un anuncio televisivo en el que mezclaban (El Ave no sabe muy bien cómo ni por qué) la reforma de la seguridad social propuesta por Bush con la cuestión del matrimonio entre personas del mismo sexo: o sea, que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.... EL caso es que la pareja, avispados ellos que son, ha decidido pedir daños por un valor de 25 millones de dólares porque dicen que la organización de locos fundamentalistas de la pradera ha robado su imagen y la ha utilizado sin su permiso, y eso en EEUU se toma muy seriamente. El Ave dice: todo lo que se haga por joder a la extrema derecha fundamentalista está muy bien, ¡sí señores! Y luego que nos inviten a una megapaella. Ele.
Segunda noticia, también relacionada con los derechos de imagen y con la derecha ultraconservadora: una pareja gai de Portland que contrajo matrimonio hace poco ha presentado una denuncia contra USA Next, una organización de locos fundamentalistas de la pradera que ha emitido un anuncio televisivo en el que mezclaban (El Ave no sabe muy bien cómo ni por qué) la reforma de la seguridad social propuesta por Bush con la cuestión del matrimonio entre personas del mismo sexo: o sea, que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.... EL caso es que la pareja, avispados ellos que son, ha decidido pedir daños por un valor de 25 millones de dólares porque dicen que la organización de locos fundamentalistas de la pradera ha robado su imagen y la ha utilizado sin su permiso, y eso en EEUU se toma muy seriamente. El Ave dice: todo lo que se haga por joder a la extrema derecha fundamentalista está muy bien, ¡sí señores! Y luego que nos inviten a una megapaella. Ele.
Blanco/negro, gay/straight
Hoy, El Ave copietea (o choricea, según se mire) un artículo de Dwight McBride sobre la compleja relación entre la comunidad LGBT y la comunidad afroamericana, en la que el autor reflexiona sobre cuestiones importantes como por ejemplo la homofobia que mayoritariamente prevalence en la comunidad afroamericana y el racismo (o, en este país, "blancocentrismo") que predomina en la comunidad LGBT. Cómo reconciliar dos visiones minoritarias del mundo marcadas por dos formas de opresión extremas (el racismo y la homofobia) y cómo quienes experimentan ambas formas de discriminación han tenido y tienen que lidiar con ellas, son cuestiones muy interesantes que merece la pena explorar. Nuestra Onthedot, que sabe que El Ave es una gran defensora de la minoría afroamericana en este país por encima de cualquier otra minoría, me preguntaba una vez que cómo es que, siendo una comunidad tan homófoba, El Ave se enardecía tanto cuando tocaba salir en su defensa. Pues muy sencillo: porque la homofobia no es exclusiva de ningún grupo racial o étnico, y la comunidad afroamericana ha hecho más que ninguna otra por avanzar en la consecución de derechos civiles para tod@s; mucho más, desde luego, que la mayoría blanca. Porque el movimiento queer/LGBT no habría existido sin el precedente del movimiento por los derechos civiles: sin Rosa Parks, sin Martin Luther King, sin Malcolm X... y porque en la actualidad algunas de las voces que con más fuerza piden el fin de la discriminación contra nuestra comunidad son voces negras y minoritarias, como Cornel West o Coretta King. Por eso, aunque me duelan algunas manifestaciones de homofobia que surgen del seno de la comunidad afroamericana, y aunque gias y lesbianas afroamerican@s encuentren muchos obstáculos en sus familias biológicas, El Ave cree que la lucha contra la doble opresión del racismo y la homofobia debe ser una. Termino mi reflexión con una cita de Anita Cornwell, lesbiana afroamericana, sobre las interconexiones entre el racismo y la homofobia:
"... if the seemingly well-nigh impossible should ever occur and we are freed from the bondage of sexism and homophobia, the non-white Lesbian would still be subjected to racism, that endemic virus that has plagued the nation since its inception. Dealing with any one of these demons takes quite a bit of doing; having to endure all three is worse than living in the crater of a volcano.”
Anita Cornwell, Black lesbian in white America (pp. 7-8)
Gay rights are civil rights
Dwight A. McBride
When a Chicago African American minister, the Rev. Gregory Daniels, declared nearly one year ago that "If the KKK opposes gay marriage then I'd ride with them," I knew that we were facing a new, dangerous era in the civil rights struggle. This was not an isolated incident. Rather, it was a sign of the times. So it was hardly surprising when the Bush administration used marriage to drive a wedge between traditional Democratic allies -- the LGBT community and the African American community.
Like many black religious leaders, Daniels believes that his authority and authenticity as a spokesman for African Americans requires the black community to accept the homophobia proffered by the religious right. To be strong men and women of the ilk of Daniels and, more recently, Bernice King -- the anti-gay daughter of Martin Luther King Jr. -- they believe they must bring down the rights of others. When black leaders, religious or otherwise, start to sound like the darker cousins of Jerry Falwell, it gives an entirely new twist to the old adage about politics and strange bedfellows.
African American leaders and clerics alike must stop pretending that the black community they so fervently represent contains only heterosexuals. They need to understand that homophobia -- especially in the service of black civil rights -- is always wrong. We can't morally sacrifice the rights of one vulnerable minority for another. And we must stop treating black oppression as if it were sacred turf.
What do we gain by using the lessons and legacy of black oppression this way? If my story as a black man can be useful in helping another oppressed person to gain her freedom, I would gladly share it.
As a black gay man, I recognize that I cannot trust my freedom to be fully achieved through what is the current black civil rights movement or the current gay rights movement. For now, I work and struggle at the margins of both, hoping to make each movement more inclusive, more responsible and more effective.
There is certainly much to be said about the racism found in the gay and lesbian community. There is much to be said about the overwhelming use of white faces to represent that community in mainstream media, and the notable absence of people of color from those representations. But whatever our feelings about the whiteness of mainstream representations of the gay and lesbian community, we have to own up to the fact that we black folk also practice exclusion in representations of our community: We exclude black gays and lesbians.
The national debate currently being waged over same-sex marriage strikes a deep chord in the American psyche. It brings strong political convictions alongside religious and moral ones. The stakes become deeply personal in such cases, bringing together odd bedfellows. Any initiative with the potential to unite Jesse Jackson and Jesse Helms is one that makes me deeply suspicious of people's motives.
Remember that what is at issue here is civil marriage, not religious practices. Churches would still retain the right -- precisely because of the separation of church and state that we hold so dear in this country -- to marry, or not to marry, whomever they please. But just as churches and clerics would reserve that right, they do not have the right to dictate their religious beliefs to the rest of the nation. Religious marriage is, finally, not the question before our government in this national debate.
The gay rights movement must become more responsible for the racism that exists in our midst. We see this in the way that an African American man could not possibly be viewed in queer media as representing the universal gay male experience in the way that a white man could and does. (A quick perusal through the ads and photographs in any of the national gay tabloids -- Out, Genre, The Advocate, Instinct -- will bear this out.) We see this when, for example, the story of Matthew Shepard becomes monumental and representative in the gay community, while the story of Sakia Gunn is barely remembered or reported.
Black folk need to be responsible for our homophobia. This homophobia is, in part, what feeds the resistance of the black community to have its struggle compared to that of the gay rights movement. Some black folk believe that such a comparison sullies the history of African American struggle, so we forget all our black gay brothers and sisters -- the teachers and preachers, choir directors and musicians, activists and community organizers, parents and co-workers and friends -- who populate our daily lives and help make them possible. Black gays and lesbians are a part of the black community. What, we might ask, do we gain from excising gays and lesbians from the community? And for whom and toward what purpose would we be doing that work?
As long as the government is in the business of recognizing civil marriage, to deny that right to some citizens while conferring it on others rises to the very height of the great historic civil rights breaches. This is the modern three-fifths compromise -- our very own version of Jim Crowe segregation.
Dwight A. McBride is chair of the Department of African American Studies at Northwestern University. He is author of the recently published "Why I Hate Abercrombie and Fitch: Essays on Race and Sexuality." He lives in Chicago, Ill. and Saugatuck, Mich.
Fuente: http://www.gay.com/news/roundups/package.html?coll=news_feature&sernum=1086&page=2
"... if the seemingly well-nigh impossible should ever occur and we are freed from the bondage of sexism and homophobia, the non-white Lesbian would still be subjected to racism, that endemic virus that has plagued the nation since its inception. Dealing with any one of these demons takes quite a bit of doing; having to endure all three is worse than living in the crater of a volcano.”
Anita Cornwell, Black lesbian in white America (pp. 7-8)
Gay rights are civil rights
Dwight A. McBride
When a Chicago African American minister, the Rev. Gregory Daniels, declared nearly one year ago that "If the KKK opposes gay marriage then I'd ride with them," I knew that we were facing a new, dangerous era in the civil rights struggle. This was not an isolated incident. Rather, it was a sign of the times. So it was hardly surprising when the Bush administration used marriage to drive a wedge between traditional Democratic allies -- the LGBT community and the African American community.
Like many black religious leaders, Daniels believes that his authority and authenticity as a spokesman for African Americans requires the black community to accept the homophobia proffered by the religious right. To be strong men and women of the ilk of Daniels and, more recently, Bernice King -- the anti-gay daughter of Martin Luther King Jr. -- they believe they must bring down the rights of others. When black leaders, religious or otherwise, start to sound like the darker cousins of Jerry Falwell, it gives an entirely new twist to the old adage about politics and strange bedfellows.
African American leaders and clerics alike must stop pretending that the black community they so fervently represent contains only heterosexuals. They need to understand that homophobia -- especially in the service of black civil rights -- is always wrong. We can't morally sacrifice the rights of one vulnerable minority for another. And we must stop treating black oppression as if it were sacred turf.
What do we gain by using the lessons and legacy of black oppression this way? If my story as a black man can be useful in helping another oppressed person to gain her freedom, I would gladly share it.
As a black gay man, I recognize that I cannot trust my freedom to be fully achieved through what is the current black civil rights movement or the current gay rights movement. For now, I work and struggle at the margins of both, hoping to make each movement more inclusive, more responsible and more effective.
There is certainly much to be said about the racism found in the gay and lesbian community. There is much to be said about the overwhelming use of white faces to represent that community in mainstream media, and the notable absence of people of color from those representations. But whatever our feelings about the whiteness of mainstream representations of the gay and lesbian community, we have to own up to the fact that we black folk also practice exclusion in representations of our community: We exclude black gays and lesbians.
The national debate currently being waged over same-sex marriage strikes a deep chord in the American psyche. It brings strong political convictions alongside religious and moral ones. The stakes become deeply personal in such cases, bringing together odd bedfellows. Any initiative with the potential to unite Jesse Jackson and Jesse Helms is one that makes me deeply suspicious of people's motives.
Remember that what is at issue here is civil marriage, not religious practices. Churches would still retain the right -- precisely because of the separation of church and state that we hold so dear in this country -- to marry, or not to marry, whomever they please. But just as churches and clerics would reserve that right, they do not have the right to dictate their religious beliefs to the rest of the nation. Religious marriage is, finally, not the question before our government in this national debate.
The gay rights movement must become more responsible for the racism that exists in our midst. We see this in the way that an African American man could not possibly be viewed in queer media as representing the universal gay male experience in the way that a white man could and does. (A quick perusal through the ads and photographs in any of the national gay tabloids -- Out, Genre, The Advocate, Instinct -- will bear this out.) We see this when, for example, the story of Matthew Shepard becomes monumental and representative in the gay community, while the story of Sakia Gunn is barely remembered or reported.
Black folk need to be responsible for our homophobia. This homophobia is, in part, what feeds the resistance of the black community to have its struggle compared to that of the gay rights movement. Some black folk believe that such a comparison sullies the history of African American struggle, so we forget all our black gay brothers and sisters -- the teachers and preachers, choir directors and musicians, activists and community organizers, parents and co-workers and friends -- who populate our daily lives and help make them possible. Black gays and lesbians are a part of the black community. What, we might ask, do we gain from excising gays and lesbians from the community? And for whom and toward what purpose would we be doing that work?
As long as the government is in the business of recognizing civil marriage, to deny that right to some citizens while conferring it on others rises to the very height of the great historic civil rights breaches. This is the modern three-fifths compromise -- our very own version of Jim Crowe segregation.
Dwight A. McBride is chair of the Department of African American Studies at Northwestern University. He is author of the recently published "Why I Hate Abercrombie and Fitch: Essays on Race and Sexuality." He lives in Chicago, Ill. and Saugatuck, Mich.
Fuente: http://www.gay.com/news/roundups/package.html?coll=news_feature&sernum=1086&page=2
La colonización de lo imaginario
La colonización de lo imaginario es el título de uno de los libros favoritos de El Ave Turuta. Escrito por Sergue Gruzinski, es un estudio fantástico sobre el proceso de transformación del imaginario colectivo indígena en las Américas y su eventual "occidentalización" - por medio de la internalización de las ideas evangelizantes de los conquistadores españoles - en el siglo XVIII. El Ave ha recordado este título leyendo el terremoto provocado por el último post de Onthedot, y de ahí ha pasado a recordar los escritos del sociólogo estadounidense W.E.B. Du Bois sobre lo que él denominó "double consciousness." Escribía Du Bois:
"After the Egyptian and Indian, the Greek and Roman, the Teuton and Mongolian, the Negro is a sort of seventh son, born with a veil, and gifted with second-sight in this American world,—a world which yields him no true self-consciousness, but only lets him see himself through the revelation of the other world. It is a peculiar sensation, this double-consciousness, this sense of always looking at one’s self through the eyes of others, of measuring one’s soul by the tape of a world that looks on in amused contempt and pity. One ever feels his two-ness,—an American, a Negro; two souls, two thoughts, two unreconciled strivings; two warring ideals in one dark body, whose dogged strength alone keeps it from being torn asunder." (The Souls of Black FOlk, 1903)
El Ave lleva mucho tiempo pensando en las conexiones entre nuestra vivencia y nuestro posicionamiento como lesbianas en nuestra sociedad y las experiencias de personas y pueblos colonizados a través de la historia. A las lesbianas se nos ha colonizado a través de un orden heteropatriarcal y heterocentrista que, desde el momento en que nacemos, nos impone límites y silencia la riqueza y lo maravilloso de nuestra existencia: desde nuestra invisbilidad en la cultura de masas hasta nuestro silencio forzado en cenas y reuniones familiares en las que nuestro lesbianismo es causa de incomodidades ajenas. A las lesbianas se nos enseña, desde pequeñas, a cargar con el evangelio heterosexista de quienes pretenden convencernos de que la única sexualidad aceptable es la suya, so pena de caer en el ostracismo más absoluto. Los medios de masas, y si me apuran hasta los cuentos de los Hermanos Grimm, se encargan de propagar mitos como el del príncipe azul. Y así, las menos avispadas, llegamos a los 20 años lamentándonos por no haber encontrado todavía al hombre de nuestra vida... simplemente porque a nadie se le había ocurrido contarnos la versión alternativa del cuento, donde Blancanieves se casaba con una princesa y los enanitos eran drag queens. Y así, vamos tirando hasta que un día nos damos cuenta de que estamos cargando con sentimientos falsos y expectativas ajenas, y con suerte un día aparece nuestra princesa de cuento que nos obliga a darnos cuenta de quién se esconde de verdad detrás de nuestro caparazón. Y así, como el ogro Shrek, vamos redescubriendo el mundo con otros ojos, esta vez después de que nuestra princesa nos haya levantado el velo que nos tapaba los ojos y nos impedía ver lo que nos rodeaba. Y de repente, nos damos cuenta de que a lo mejor, si a los 16 años nos hubieran puesto una película en el cine donde dos chicas terminan saliendo juntas en el instituto (como en Fucking Amal), a lo mejor nos habríamos ahorrado unos cuantos malos tragos. Y este proceso, que algun@s llaman "salir del armario" y que en realidad consiste en ir adquiriendo esa doble visión o doble conciencia de nuestra propia existencia, es doloroso, pero también nos hace más fuertes. Experimentar el mundo desde un posicionamiento lésbico es redescubrirlo, porque además de nuestra propia visión de nosotras mismas, ahora tenemos que lidiar con la visión hostil del mundo que nos rodea.
Me entenderá quien sepa la sensación que surge cuando de repente estamos viendo una película y ¡oh! salen dos mujeres besándose. El auto-reconocerse, el verse representada en el exterior cuando lo normal, lo esperable, es mirarse al espejo social y que el espejo nos devuelva el vacío más absoluto, es una sensación indescriptible.
Concluyo con una reflexión-canción de Silvio Rodríguez:
"La libertad sólo es visible para quien la labra
y en lo prohibido brilla astuta la tentación.
Nacer a veces mata, y ser feliz desgarra,
¿a quién acusaremos cuando triunfe el amor?
(Silvio Rodríguez)
"After the Egyptian and Indian, the Greek and Roman, the Teuton and Mongolian, the Negro is a sort of seventh son, born with a veil, and gifted with second-sight in this American world,—a world which yields him no true self-consciousness, but only lets him see himself through the revelation of the other world. It is a peculiar sensation, this double-consciousness, this sense of always looking at one’s self through the eyes of others, of measuring one’s soul by the tape of a world that looks on in amused contempt and pity. One ever feels his two-ness,—an American, a Negro; two souls, two thoughts, two unreconciled strivings; two warring ideals in one dark body, whose dogged strength alone keeps it from being torn asunder." (The Souls of Black FOlk, 1903)
El Ave lleva mucho tiempo pensando en las conexiones entre nuestra vivencia y nuestro posicionamiento como lesbianas en nuestra sociedad y las experiencias de personas y pueblos colonizados a través de la historia. A las lesbianas se nos ha colonizado a través de un orden heteropatriarcal y heterocentrista que, desde el momento en que nacemos, nos impone límites y silencia la riqueza y lo maravilloso de nuestra existencia: desde nuestra invisbilidad en la cultura de masas hasta nuestro silencio forzado en cenas y reuniones familiares en las que nuestro lesbianismo es causa de incomodidades ajenas. A las lesbianas se nos enseña, desde pequeñas, a cargar con el evangelio heterosexista de quienes pretenden convencernos de que la única sexualidad aceptable es la suya, so pena de caer en el ostracismo más absoluto. Los medios de masas, y si me apuran hasta los cuentos de los Hermanos Grimm, se encargan de propagar mitos como el del príncipe azul. Y así, las menos avispadas, llegamos a los 20 años lamentándonos por no haber encontrado todavía al hombre de nuestra vida... simplemente porque a nadie se le había ocurrido contarnos la versión alternativa del cuento, donde Blancanieves se casaba con una princesa y los enanitos eran drag queens. Y así, vamos tirando hasta que un día nos damos cuenta de que estamos cargando con sentimientos falsos y expectativas ajenas, y con suerte un día aparece nuestra princesa de cuento que nos obliga a darnos cuenta de quién se esconde de verdad detrás de nuestro caparazón. Y así, como el ogro Shrek, vamos redescubriendo el mundo con otros ojos, esta vez después de que nuestra princesa nos haya levantado el velo que nos tapaba los ojos y nos impedía ver lo que nos rodeaba. Y de repente, nos damos cuenta de que a lo mejor, si a los 16 años nos hubieran puesto una película en el cine donde dos chicas terminan saliendo juntas en el instituto (como en Fucking Amal), a lo mejor nos habríamos ahorrado unos cuantos malos tragos. Y este proceso, que algun@s llaman "salir del armario" y que en realidad consiste en ir adquiriendo esa doble visión o doble conciencia de nuestra propia existencia, es doloroso, pero también nos hace más fuertes. Experimentar el mundo desde un posicionamiento lésbico es redescubrirlo, porque además de nuestra propia visión de nosotras mismas, ahora tenemos que lidiar con la visión hostil del mundo que nos rodea.
Me entenderá quien sepa la sensación que surge cuando de repente estamos viendo una película y ¡oh! salen dos mujeres besándose. El auto-reconocerse, el verse representada en el exterior cuando lo normal, lo esperable, es mirarse al espejo social y que el espejo nos devuelva el vacío más absoluto, es una sensación indescriptible.
Concluyo con una reflexión-canción de Silvio Rodríguez:
"La libertad sólo es visible para quien la labra
y en lo prohibido brilla astuta la tentación.
Nacer a veces mata, y ser feliz desgarra,
¿a quién acusaremos cuando triunfe el amor?
(Silvio Rodríguez)
Paradojas de la vida
Resulta que Dennis L. Rader, el hombre de Kansas que ha sido acusado de haber asesinado a al menos 10 personas entre 1974 y 1991, era ciudadano modelo, activista en su Iglesia, y ¡agárrense! Boy Scout modélico. Lo gracioso es que la organización sigue negándose a admitir a gais porque, dicen ellos, no se corresponde con el carácter de su organización. ¡Hombre! ¿Maricones no, pero asesinos en masa sí?
El armario gitano
El Ave había prometido que aquí solamente se hablaba del Imperio del Mal, pero este texto le acaba de llegar por correo y es tan irresistible, que El Ave ha decidido colgarlo aquí porque además existen muchísimos paralelismos con la población afroamericana y otras minorías que El Ave pasará a destripar en otro post...
EL PAÍS / 6-3-05 / REPORTAJE
El armario gitano
JOAN M. OLEAQUE
DOMINGO - 06-03-2005
Joaquín Montaño, de 36 años, es gay y gitano. Y habla abiertamente de las dos cosas. Ser locuaz en este tema, en medio de la niebla atávica que siempre ha envuelto esta conexión, le hace especial. Aunque él no lo ve así. "Vengo de una clásica familia gitana, somos 10 hermanos, y mi condición se me notó siempre y se aceptó". "El estereotipo que tiene sobre el tema la sociedad paya no sirve en mi caso ni en otros que conozco", insiste este vecino de Huelva. "Mi experiencia", comenta, "es que hay mucha gente que calla o que lleva una doble vida, pero más por miedo a que el entorno le rechace que porque los suyos verdaderamente estén dispuestos a echarle fuera para toda la vida".
"Lo de expulsar al hijo homosexual, yo lo conozco sobre todo como cosa de más antiguo", comenta Manuel, un gitano de Valencia con más de 60 años y con varios hijos y nietos. "Esa manera de ser, o se consideraba de artistas, o como algo muy bajo, que no era de verdaderos gitanos". "Hoy, por regla general, se ve aún algo raro; pero no tanto como deshonra para la familia, sino como que puede pasar porque es cosa de los nuevos tiempos". En la cultura gitana, históricamente ágrafa, sólo cuenta la vivencia que se transmite; es decir, que si no se habla de la homosexualidad es como si no existiera. Y así ha venido sucediendo hasta ahora.
Los gitanos españoles -entre 500.000 y más de 600.000, según la fuente consultada- encierran una gran disparidad de comportamientos individuales y colectivos. Sin embargo, los gitanos se han aferrado eventualmente a elementos conservadores de su entorno como un modo de no diluirse, de no perder trazos culturales propios. Y con desigual suerte: mientras que algunos de sus signos fundamentales se han desintegrado en nuestro país -el idioma romanó, que nadie habla ya-, han asumido como propios otros basados sólo en el terror a un cambio definitivo. Uno de éstos es la anulación pública secular de las relaciones sentimentales entre el mismo sexo. A los grandes prejuicios típicos que la sociedad mayoritaria ha mostrado en esta cuestión, los gitanos han añadido otros, como los que indican que el desarrollo de esta vivencia podría anular su organización social clásica, establecida sobre el género, la edad, la gran familia y los hijos. Por eso, cuando el Gobierno de Zapatero habla de abrir las puertas al matrimonio entre gays y lesbianas, los españoles gitanos -heterosexuales y homosexuales- lo ven como algo pensado sólo para payos, algo ajeno a ellos.
"No obstante", indica Joaquín López Bustamante, director de la revista de investigación cultural calé I Tchatchipén, "los cambios que están produciéndose en el seno del colectivo son constantes: cada vez la gente se casa más tarde, tiene menos hijos, aumentan los matrimonios mixtos y los divorcios, mengua la familia nuclear y crecen las familias monoparentales". "Estos fenómenos", opina, "antes no se concebían, y ahora forman parte de las posibilidades vitales". "Del mismo modo", apunta, "se dan también las relaciones homosexuales, y no hay motivo real para que no se asuman". "El cine, la televisión y los medios no sólo están normalizando la percepción de la presencia homosexual en la sociedad mayoritaria, sino también en la gitana", añade. Aunque poco a poco. "La sucesión generacional mejorará esto", cree.
En este sentido, Carmen Méndez, antropóloga y profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona, constata que los jóvenes gitanos son día a día más abiertos; pero señala que algunos, en medio de la complejidad del mundo actual, "pueden tomar modelos anticuados para aferrarse y autoafirmarse".
Una opinión que comparte Manuel García Rondón, secretario general de la federación asociativa Unión Romaní. De 53 años, vinculado desde 1975 al movimiento reivindicativo gitano, conoce de cerca los problemas que sufren los homosexuales de su etnia. "No han estado en un armario, sino en una caja fuerte", afirma. "Los que teníamos que haber hecho avanzar más las cosas hemos tenido miedo del apayamiento, de que se nos considere poco gitanos: es un fantasma horroroso". En consecuencia, "parte de nuestros jóvenes sufre una gran crisis de identidad, confunde cosas y llega a copiar modelos de conducta rancios". "Copiar es sencillo", explica, "lo difícil es adaptarse, que es lo que ha garantizado la supervivencia de nuestro pueblo". Por eso considera "patético que ahora se recuerde Auschwitz y, pese a que los nazis mataban tanto a gitanos como a homosexuales, no asumamos con normalidad esta tendencia sexual". "Decimos que luchamos por la igualdad, pero qué hipócritas seremos si continuamos la ignorancia de nuestras propias minorías". García Rondón opina que las distintas creencias religiosas, con su severidad moral, no han ayudado a levantar el manto de silencio, aunque, según la antropóloga Carmen Méndez, que ha estudiado la evolución del evangelismo gitano, "una cosa es la doctrina y otra la práctica, que acepta más, y acostumbra a graduar su flexibilidad según el pastor que esté al frente de la congregación". Hay, de hecho, presencia constatada de homosexuales gitanos evangélicos, laicos y católicos.
Camuflar el lesbianismo
"Me gustaría que dejáramos de ser cínicos", dice Josefa Santiago, gitana, de Alicante, de 34 años, que trabaja de técnico de inserción sociolaboral, "porque, pese a los cambios, se ve mucho aún lo de hacer como si esta tendencia fuera sólo cosa de gente obsesionada por el sexo". Asegura que "la homosexualidad femenina se camufla, ya que se ve menos raro que dos mujeres vivan como amigas". "Todo el mundo sabe que son algo más, claro, pero ellas y el resto hacen como si no se supiera". "Es muy complicado porque el tema no parece importar ni a payos, ni a gitanos", dice Josefa, que tiene contacto con gitanos homosexuales de uno y otro sexo que viven su condición "con angustia".
En esto coincide Eva María Tuya, una trabajadora social de Toledo y estudiante de antropología que realizó una investigación sobre el lesbianismo calé. Durante casi un año habló con gitanas lesbianas de distintos puntos de España, y en su trabajo recogió el testimonio "de 11 o 12 mujeres". Insiste en que es difícil generalizar a partir de una muestra, pero afirma que "las lesbianas pueden llegar a vivir situaciones límite", incluso recogió "un caso de gran violencia". "Lo que observé es que la que manifiesta abiertamente lo que es y quiere vivir como tal, se va lejos, porque siente que arremete contra el legado de la cultura y la familia, contra su propia madre, que la ha educado para ser perfecta esposa y madre a su vez; muchas han dejado jóvenes el colegio, no tienen formación, no van a encontrar trabajo fuera del entorno porque los payos no contratamos a gitanas. Con ese panorama, ¿cómo no van a llevar oculta la condición sexual?".
En cambio, Juan David Santiago, de 30 años, de la asociación Alicante Kalí, educador y estudiante de psicología, la hizo pública -como también Joaquín Mon-taño- en un medio específico, la revista gay Zero. Su trayectoria asociativa siempre ha estado marcada por el avance, y cree imprescindible "romper con el mutismo generalizado sobre la homosexualidad para romper con la esquizofrenia social que genera". En su opinión, "en ningún sitio dice que ser homosexual contradiga el modo de vida gitano, lo que sí va en contra es llevar a los hijos a la hamburguesería todo el fin de semana y dejarlos jugar a la consola 23 horas seguidas, que es lo que se hace mucho hoy".
"Los calós", opina, "tenemos ahora mismo un problema real mayor que cualquier otro: no hemos sido capaces aún de crear espacios sociales para comunicarnos y decidir qué es lo que queremos, hacia dónde vamos, qué debemos cambiar y cómo lo hemos de cambiar; ni las iglesias, ni las asociaciones son suficientes para esto". Y sin ello, reconoce, el terreno hacia lo laberíntico puede continuar abonado.
Las asociaciones, en otro plano
LAS ASOCIACIONES GAYS no sabrían cómo tratar la cuestión, y las ONG y asociaciones de ámbito gitano no se dedican a ella". Lo constató Eva María Tuya en su trabajo sobre el lesbianismo. Mayoritariamente, las asociaciones gitanas se dedican a programas de inserción sociolaboral, y no tratan específicamente situaciones culturales o de desarrollo personal. García Rondón, de Unión Romaní, reconoce que "debemos hacer algo, quizá fomentar la paridad de tendencia sexual en las juntas directivas". José Manuel Fresno, director de la entidad progitana Fundación Secretariado General Gitano, confirma que "no hay un programa preciso sobre esta cuestión, nuestra prioridad es trabajo y vivienda, y pensamos que aún hay mucho que hacer; nos plantearíamos algo específico si detectásemos la demanda gitana de un programa, aunque es un tema difícil, porque la homosexualidad se lleva callada". Según Fresno, "hemos tenido trabajadores y usuarios con esta condición, entendemos el vivir gitano como algo plural". Por eso, "si alguien acude a nosotros con una vivencia problemática de esta índole, le apoyamos, le vamos a acompañar al departamento social que le va a prestar ayuda".
EL PAÍS / 6-3-05 / REPORTAJE
El armario gitano
JOAN M. OLEAQUE
DOMINGO - 06-03-2005
Joaquín Montaño, de 36 años, es gay y gitano. Y habla abiertamente de las dos cosas. Ser locuaz en este tema, en medio de la niebla atávica que siempre ha envuelto esta conexión, le hace especial. Aunque él no lo ve así. "Vengo de una clásica familia gitana, somos 10 hermanos, y mi condición se me notó siempre y se aceptó". "El estereotipo que tiene sobre el tema la sociedad paya no sirve en mi caso ni en otros que conozco", insiste este vecino de Huelva. "Mi experiencia", comenta, "es que hay mucha gente que calla o que lleva una doble vida, pero más por miedo a que el entorno le rechace que porque los suyos verdaderamente estén dispuestos a echarle fuera para toda la vida".
"Lo de expulsar al hijo homosexual, yo lo conozco sobre todo como cosa de más antiguo", comenta Manuel, un gitano de Valencia con más de 60 años y con varios hijos y nietos. "Esa manera de ser, o se consideraba de artistas, o como algo muy bajo, que no era de verdaderos gitanos". "Hoy, por regla general, se ve aún algo raro; pero no tanto como deshonra para la familia, sino como que puede pasar porque es cosa de los nuevos tiempos". En la cultura gitana, históricamente ágrafa, sólo cuenta la vivencia que se transmite; es decir, que si no se habla de la homosexualidad es como si no existiera. Y así ha venido sucediendo hasta ahora.
Los gitanos españoles -entre 500.000 y más de 600.000, según la fuente consultada- encierran una gran disparidad de comportamientos individuales y colectivos. Sin embargo, los gitanos se han aferrado eventualmente a elementos conservadores de su entorno como un modo de no diluirse, de no perder trazos culturales propios. Y con desigual suerte: mientras que algunos de sus signos fundamentales se han desintegrado en nuestro país -el idioma romanó, que nadie habla ya-, han asumido como propios otros basados sólo en el terror a un cambio definitivo. Uno de éstos es la anulación pública secular de las relaciones sentimentales entre el mismo sexo. A los grandes prejuicios típicos que la sociedad mayoritaria ha mostrado en esta cuestión, los gitanos han añadido otros, como los que indican que el desarrollo de esta vivencia podría anular su organización social clásica, establecida sobre el género, la edad, la gran familia y los hijos. Por eso, cuando el Gobierno de Zapatero habla de abrir las puertas al matrimonio entre gays y lesbianas, los españoles gitanos -heterosexuales y homosexuales- lo ven como algo pensado sólo para payos, algo ajeno a ellos.
"No obstante", indica Joaquín López Bustamante, director de la revista de investigación cultural calé I Tchatchipén, "los cambios que están produciéndose en el seno del colectivo son constantes: cada vez la gente se casa más tarde, tiene menos hijos, aumentan los matrimonios mixtos y los divorcios, mengua la familia nuclear y crecen las familias monoparentales". "Estos fenómenos", opina, "antes no se concebían, y ahora forman parte de las posibilidades vitales". "Del mismo modo", apunta, "se dan también las relaciones homosexuales, y no hay motivo real para que no se asuman". "El cine, la televisión y los medios no sólo están normalizando la percepción de la presencia homosexual en la sociedad mayoritaria, sino también en la gitana", añade. Aunque poco a poco. "La sucesión generacional mejorará esto", cree.
En este sentido, Carmen Méndez, antropóloga y profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona, constata que los jóvenes gitanos son día a día más abiertos; pero señala que algunos, en medio de la complejidad del mundo actual, "pueden tomar modelos anticuados para aferrarse y autoafirmarse".
Una opinión que comparte Manuel García Rondón, secretario general de la federación asociativa Unión Romaní. De 53 años, vinculado desde 1975 al movimiento reivindicativo gitano, conoce de cerca los problemas que sufren los homosexuales de su etnia. "No han estado en un armario, sino en una caja fuerte", afirma. "Los que teníamos que haber hecho avanzar más las cosas hemos tenido miedo del apayamiento, de que se nos considere poco gitanos: es un fantasma horroroso". En consecuencia, "parte de nuestros jóvenes sufre una gran crisis de identidad, confunde cosas y llega a copiar modelos de conducta rancios". "Copiar es sencillo", explica, "lo difícil es adaptarse, que es lo que ha garantizado la supervivencia de nuestro pueblo". Por eso considera "patético que ahora se recuerde Auschwitz y, pese a que los nazis mataban tanto a gitanos como a homosexuales, no asumamos con normalidad esta tendencia sexual". "Decimos que luchamos por la igualdad, pero qué hipócritas seremos si continuamos la ignorancia de nuestras propias minorías". García Rondón opina que las distintas creencias religiosas, con su severidad moral, no han ayudado a levantar el manto de silencio, aunque, según la antropóloga Carmen Méndez, que ha estudiado la evolución del evangelismo gitano, "una cosa es la doctrina y otra la práctica, que acepta más, y acostumbra a graduar su flexibilidad según el pastor que esté al frente de la congregación". Hay, de hecho, presencia constatada de homosexuales gitanos evangélicos, laicos y católicos.
Camuflar el lesbianismo
"Me gustaría que dejáramos de ser cínicos", dice Josefa Santiago, gitana, de Alicante, de 34 años, que trabaja de técnico de inserción sociolaboral, "porque, pese a los cambios, se ve mucho aún lo de hacer como si esta tendencia fuera sólo cosa de gente obsesionada por el sexo". Asegura que "la homosexualidad femenina se camufla, ya que se ve menos raro que dos mujeres vivan como amigas". "Todo el mundo sabe que son algo más, claro, pero ellas y el resto hacen como si no se supiera". "Es muy complicado porque el tema no parece importar ni a payos, ni a gitanos", dice Josefa, que tiene contacto con gitanos homosexuales de uno y otro sexo que viven su condición "con angustia".
En esto coincide Eva María Tuya, una trabajadora social de Toledo y estudiante de antropología que realizó una investigación sobre el lesbianismo calé. Durante casi un año habló con gitanas lesbianas de distintos puntos de España, y en su trabajo recogió el testimonio "de 11 o 12 mujeres". Insiste en que es difícil generalizar a partir de una muestra, pero afirma que "las lesbianas pueden llegar a vivir situaciones límite", incluso recogió "un caso de gran violencia". "Lo que observé es que la que manifiesta abiertamente lo que es y quiere vivir como tal, se va lejos, porque siente que arremete contra el legado de la cultura y la familia, contra su propia madre, que la ha educado para ser perfecta esposa y madre a su vez; muchas han dejado jóvenes el colegio, no tienen formación, no van a encontrar trabajo fuera del entorno porque los payos no contratamos a gitanas. Con ese panorama, ¿cómo no van a llevar oculta la condición sexual?".
En cambio, Juan David Santiago, de 30 años, de la asociación Alicante Kalí, educador y estudiante de psicología, la hizo pública -como también Joaquín Mon-taño- en un medio específico, la revista gay Zero. Su trayectoria asociativa siempre ha estado marcada por el avance, y cree imprescindible "romper con el mutismo generalizado sobre la homosexualidad para romper con la esquizofrenia social que genera". En su opinión, "en ningún sitio dice que ser homosexual contradiga el modo de vida gitano, lo que sí va en contra es llevar a los hijos a la hamburguesería todo el fin de semana y dejarlos jugar a la consola 23 horas seguidas, que es lo que se hace mucho hoy".
"Los calós", opina, "tenemos ahora mismo un problema real mayor que cualquier otro: no hemos sido capaces aún de crear espacios sociales para comunicarnos y decidir qué es lo que queremos, hacia dónde vamos, qué debemos cambiar y cómo lo hemos de cambiar; ni las iglesias, ni las asociaciones son suficientes para esto". Y sin ello, reconoce, el terreno hacia lo laberíntico puede continuar abonado.
Las asociaciones, en otro plano
LAS ASOCIACIONES GAYS no sabrían cómo tratar la cuestión, y las ONG y asociaciones de ámbito gitano no se dedican a ella". Lo constató Eva María Tuya en su trabajo sobre el lesbianismo. Mayoritariamente, las asociaciones gitanas se dedican a programas de inserción sociolaboral, y no tratan específicamente situaciones culturales o de desarrollo personal. García Rondón, de Unión Romaní, reconoce que "debemos hacer algo, quizá fomentar la paridad de tendencia sexual en las juntas directivas". José Manuel Fresno, director de la entidad progitana Fundación Secretariado General Gitano, confirma que "no hay un programa preciso sobre esta cuestión, nuestra prioridad es trabajo y vivienda, y pensamos que aún hay mucho que hacer; nos plantearíamos algo específico si detectásemos la demanda gitana de un programa, aunque es un tema difícil, porque la homosexualidad se lleva callada". Según Fresno, "hemos tenido trabajadores y usuarios con esta condición, entendemos el vivir gitano como algo plural". Por eso, "si alguien acude a nosotros con una vivencia problemática de esta índole, le apoyamos, le vamos a acompañar al departamento social que le va a prestar ayuda".
¡¡¡¡¡Ah!!!!!!!
El Ave no sabe cómo pero.... ¡ha desaparecido su entrada "Hasta las plumas," comentarios incluídos. ¿Habrá hecho El ave alguna trastada de las suyas? ¿Se confirmará, en última instancia, la incapacidad avícola para manejar las complejidades tesnológicas de esta bitácora? Si algún alma caritativa guardó la entrada, El Ave ruega encarecidamente la retornen a su nido. Si no, debe ser que los duendes work in misterious ways...
Sakia Gunn (In Memoriam)
El personaje de esta semana no debería haber sido personaje, ni siquiera debería haber sido famosa. Su nombre debería haber pasado desapercibido para la gran mayoría de nosotr@s, y quizás su nombre no habría resonado más allá de su barrio de no haber sido porque una noche, esperando el autobús en compañía de sus amigas, Sakia Gunn fue brutalmente asesinada por un innombrable mientras esperaba el autobús. Sakia era, como Audre Lorde, neoyorkina, negra y lesbiana: tenía, al morir, 15 años de edad.
El Ave recuerda las postrimerías del asesinato de Sakia, las llamadas a la acción distribuidas por la comunidad LGBT en Nueva York, las manifestaciones silenciosas, las fotos... Y El Ave se pregunta si la muerte de Sakia, como todas las muertes estúpidas, no habrá sido en vano. Porque a estas alturas, Sakia y el resto de personas de nuestra comunidad que como ella han pagado con su vida simplemente por ser como son, ven su memoria manchada con la persistencia de leyes discriminatorias y la ausencia de leyes que nos protejan de la discriminación. En El Reino Unido, por ejemplo, el Partido Laborista, preocupado por atraer la atención del voto musulmán, ya ha dicho que no incluirá la orientación sexual en una nueva ley que prohibirá la discriminación en base a las creencias religiosas de las personas, porque temen que en tiempo de elecciones la comunidad musulmana podría sentirse "ofendida" al ver sus creencias religiosas "comparadas" con la "homosexualidad." ¡Viva la izquierda uropea, sí señor! ¡Con dos pares!
El asesino de Sakia Gunn no fue Richard McCullough, sino la sociedad al completo. Una sociedad que, sostenida sobre estructurales patriarcales, heterocéntricas, y homófobas, sigue perpetrando todo tipo de violencias (verbales, psicológicas, físicas, asesinas) sobre nuestra comunidad. El Ave y su tórtola recuerdan una interesante conversación mantenida con nuestra Onthedot en la que precisamente nuestra avispada Number Nine reflexionaba sobre la violencia que de manera persistente acecha a las lesbianas: vivimos, desde el día que nacemos rodeadas de violencia. La violencia que nos imponen quienes nos exigen que guardemos silencio; la violencia de nuestras instituciones (incluída la familia); la violencia de nuestr@s compañer@s y de nuestro entorno. La violencia, en fin, que con demasiada frecuencia se manifiesta en miradas obscenas, insultos, y ocasionalmente la muerte.
A veces El Ave se sorprende pensando en cómo es que, en un mundo que se ha esforzado durante siglos por eliminarnos del mapa, seguimos sobreviviendo; y entonces entiende por qué necesitamos iconos, banderas, bares, librerías, y en definitiva por qué necesitamos memorias y ghettos propios, porque de lo contrario nos asfixiaríamos....
El Ave recuerda las postrimerías del asesinato de Sakia, las llamadas a la acción distribuidas por la comunidad LGBT en Nueva York, las manifestaciones silenciosas, las fotos... Y El Ave se pregunta si la muerte de Sakia, como todas las muertes estúpidas, no habrá sido en vano. Porque a estas alturas, Sakia y el resto de personas de nuestra comunidad que como ella han pagado con su vida simplemente por ser como son, ven su memoria manchada con la persistencia de leyes discriminatorias y la ausencia de leyes que nos protejan de la discriminación. En El Reino Unido, por ejemplo, el Partido Laborista, preocupado por atraer la atención del voto musulmán, ya ha dicho que no incluirá la orientación sexual en una nueva ley que prohibirá la discriminación en base a las creencias religiosas de las personas, porque temen que en tiempo de elecciones la comunidad musulmana podría sentirse "ofendida" al ver sus creencias religiosas "comparadas" con la "homosexualidad." ¡Viva la izquierda uropea, sí señor! ¡Con dos pares!
El asesino de Sakia Gunn no fue Richard McCullough, sino la sociedad al completo. Una sociedad que, sostenida sobre estructurales patriarcales, heterocéntricas, y homófobas, sigue perpetrando todo tipo de violencias (verbales, psicológicas, físicas, asesinas) sobre nuestra comunidad. El Ave y su tórtola recuerdan una interesante conversación mantenida con nuestra Onthedot en la que precisamente nuestra avispada Number Nine reflexionaba sobre la violencia que de manera persistente acecha a las lesbianas: vivimos, desde el día que nacemos rodeadas de violencia. La violencia que nos imponen quienes nos exigen que guardemos silencio; la violencia de nuestras instituciones (incluída la familia); la violencia de nuestr@s compañer@s y de nuestro entorno. La violencia, en fin, que con demasiada frecuencia se manifiesta en miradas obscenas, insultos, y ocasionalmente la muerte.
A veces El Ave se sorprende pensando en cómo es que, en un mundo que se ha esforzado durante siglos por eliminarnos del mapa, seguimos sobreviviendo; y entonces entiende por qué necesitamos iconos, banderas, bares, librerías, y en definitiva por qué necesitamos memorias y ghettos propios, porque de lo contrario nos asfixiaríamos....