Quo vadis?
He de reconocer que la elección del nuevo papa ha abierto una ventanita de esperanza en el pobre corazón maltrecho de El Ave. Diréis, ¡pero qué dices, Ave! ¡Tás como una cabra! No, compañer@s: El Ave se alegra (después de haber reflexionado durante casi 24 horas, ocho de las cuales han sido de sueño) de la elección de Benedicto XVI (llamémosle así) como nuevo papa. Creo que la razón es obvia. La Iglesia Católica tenía dos opciones: (1) optar por un camino de verdadera reforma, que reinstaurase el aperturismo Vaticano II y diera un mayor protagonismo a las corrientes semi-progresistas que existen en su seno, pero dentro de un orden conservador - lo cual hubiera supuesto un balón de oxígeno para una Iglesia en plena decadencia en Europa y sobre todo en España; o (2) optar por el continuismo o, lo que es aún mejor, por dar un giro de tuerca y apretar todavía más. Desconozco, obviamente, los motivos que han impulsado al cónclave a elegir a Ratzinger como papa (El Ave pidió que la dejaran entrar pero tras examinar su plumaje, determinaron que su sexo femenino y su condición de ser inferior - por pájara y por mujer no daban lugar a tener carnet de prensa). De Ratzinger no voy a hablar porque para eso están los periódico, y el/la que quiera biografía, que la lea en otra parte. Pero sí hablaré de lo que la elección de este hombre significa (en mi opinión) para más de la mitad de la humanidad (incluyo a todas las mujeres, maricones, bolleras, racionalistas, científicos críticos, humanistas seculares, enferm@s del SIDA, etc. etc.)
Imagino que much@s os preguntaréis cómo ha sido recibida la elección del nuevo papa en EEUU. En primera lugar, la sorpresa ha sido mayúscula. Aquí se sabía que el nuevo papa no sería estadounidense (entre otras cosas porque al Vaticano no le vendría demasiado bien ser identificado con el Imperio). Pero es que, aunque en lo superficial los católicos parezcan contentos, en el fondo se están meando todos ante la que se les viene encima, sobre todo en las instituciones católicas de educación superior. En general, el piropo más escuchado ha sido el de "Es un buen teólogo." Amos, pa morirse del gusto. Pero no creo que a los obispos made in USA les haya sentado nada bien la elección, sobre todo teniendo en cuenta que Ratzinger escribió una carta a los obispos pidiéndoles que no dieran la comunión a aquellos políticos católicos que aceptasen, por ejemplo, el aborto. La cosa era seria, porque tanto John Kerry (entonces candidato presidencial) como gente tan relevante en la escena política como Ted Kennedy, son católicos. Esa injerencia en los "asuntos internos" de una nación soberana en la que además la separación entre Iglesia y Estado se ha convertido en tema de discusión clave, sentó muy mal en ciertas comunidades católicas. No hay que olvidar que fue Ratzinger quien despreció el asunto del escándalo por abusos sexuales en el seno de la Iglesia estadounidense como el producto de una "campaña mediática" contra la Iglesia. Y otra cosa no, pero obsesión con la cuestión de la pederastia y el abuso a menores, como en este país, en ninguna parte.
Pero es que además, las encuestas demuestran que l@s católic@s estadounidenses respiran aires muy distintos a los que propone el nuevo papa Benedicto, si bien no hay que olvidar que este país es como es y el número de agnósticos es exactamente el 7% mientras que los ateos nos quedamos en un mísero 3% del total de la población. La mayoría de los católicos en este país quiere una Iglesia que persiga con más fuerza los abusos sexuales contra menores; la mayoría, igualmente, no acepta la doctrina vaticana sobre anticoncepción, sexo antes del matrimonio, e incluso muchos mantienen posturas encontradas frente al aborto. Ayer, uno de los comentaristas televisivos (católico practicante) de MSNBC afirmaba que si bien él estaba en contra del aborto, le parecía inadmisible que bien el Estado, bien una institución como la Iglesia, se inmiscuyera en el ejercicio de la libertad individual de las mujeres que deseen abortar.
La noticia es mala, no obstante, para Latinoamérica, donde es de suponer que la Iglesia Católica seguirá decreciendo en atractivo en favor de opciones religiosas evangélicas fundamentalistas y donde, además, es previsible que se ponga especial esfuerzo por parte del Vaticano por eliminar lo poco que quede de las corrientes heterodoxas que Ratzinger persiguió con tanta furia.
¿Y para el movimiento LGBT? Comparando la elección de Ratzinger con la de Blázquez como nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, se puede entender que su elección termine siendo positiva para la comunidad en particular y para el país en general. Cuanto peor, mejor. O sea: cuanto más retrógada, conservadora, rancia, homófoba y misógina sea esta Iglesia, mejor para el desarrollo de corrientes verdaderamente laicistas en el seno de nuestra sociedad.
Concluyo acordándome de la órden de los jesuitas y lo poco que deben andar celebrando esta elección: porque desde que el misionero y matemático Mateo Ricci fuese perseguido por la Iglesia Católica por su intento de difusión del cristianismo mediante la fusión de culturas en China allá por el siglo XVI, no se puede decir que los primeros hayan tenido una buena relación con la segunda. Y Ratzinger no era precisamente de lo que amaban a la orden....
Y yo me pregunto: ¿qué será, será? De lo que no cabe duda es de que tenemos controversia y diversión para rato.
Editado para añadir que acabo de leer que Ratzinger definió el rock como "expresión de pasiones elementales con características de contraculto." Y eso sí que no se lo perdono......
Llamazares al parecer ha dicho que "el Espíritu Santo se puede equivocar" y Duran i Lleida ha pedido que al nuevo papa se le concedan "cien días de gracia, como hacen con los políticos." Desde luego, como nuestra clase política no la hay... Lo que no entiendo es por qué narices la FELGT dice que "hubieran preferido a un papa más progresista." ¿¿¿¿¿¿¿¿¿Por qué????????????
Lo que el nuevo papa dijo en su homilía: "2. Sorprendiendo todas mis previsiones, la Providencia divina, a través del voto de los venerados padres cardenales, me ha llamado a suceder a este gran Papa." Vaya, otro que anda escaso de medicación.
Imagino que much@s os preguntaréis cómo ha sido recibida la elección del nuevo papa en EEUU. En primera lugar, la sorpresa ha sido mayúscula. Aquí se sabía que el nuevo papa no sería estadounidense (entre otras cosas porque al Vaticano no le vendría demasiado bien ser identificado con el Imperio). Pero es que, aunque en lo superficial los católicos parezcan contentos, en el fondo se están meando todos ante la que se les viene encima, sobre todo en las instituciones católicas de educación superior. En general, el piropo más escuchado ha sido el de "Es un buen teólogo." Amos, pa morirse del gusto. Pero no creo que a los obispos made in USA les haya sentado nada bien la elección, sobre todo teniendo en cuenta que Ratzinger escribió una carta a los obispos pidiéndoles que no dieran la comunión a aquellos políticos católicos que aceptasen, por ejemplo, el aborto. La cosa era seria, porque tanto John Kerry (entonces candidato presidencial) como gente tan relevante en la escena política como Ted Kennedy, son católicos. Esa injerencia en los "asuntos internos" de una nación soberana en la que además la separación entre Iglesia y Estado se ha convertido en tema de discusión clave, sentó muy mal en ciertas comunidades católicas. No hay que olvidar que fue Ratzinger quien despreció el asunto del escándalo por abusos sexuales en el seno de la Iglesia estadounidense como el producto de una "campaña mediática" contra la Iglesia. Y otra cosa no, pero obsesión con la cuestión de la pederastia y el abuso a menores, como en este país, en ninguna parte.
Pero es que además, las encuestas demuestran que l@s católic@s estadounidenses respiran aires muy distintos a los que propone el nuevo papa Benedicto, si bien no hay que olvidar que este país es como es y el número de agnósticos es exactamente el 7% mientras que los ateos nos quedamos en un mísero 3% del total de la población. La mayoría de los católicos en este país quiere una Iglesia que persiga con más fuerza los abusos sexuales contra menores; la mayoría, igualmente, no acepta la doctrina vaticana sobre anticoncepción, sexo antes del matrimonio, e incluso muchos mantienen posturas encontradas frente al aborto. Ayer, uno de los comentaristas televisivos (católico practicante) de MSNBC afirmaba que si bien él estaba en contra del aborto, le parecía inadmisible que bien el Estado, bien una institución como la Iglesia, se inmiscuyera en el ejercicio de la libertad individual de las mujeres que deseen abortar.
La noticia es mala, no obstante, para Latinoamérica, donde es de suponer que la Iglesia Católica seguirá decreciendo en atractivo en favor de opciones religiosas evangélicas fundamentalistas y donde, además, es previsible que se ponga especial esfuerzo por parte del Vaticano por eliminar lo poco que quede de las corrientes heterodoxas que Ratzinger persiguió con tanta furia.
¿Y para el movimiento LGBT? Comparando la elección de Ratzinger con la de Blázquez como nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, se puede entender que su elección termine siendo positiva para la comunidad en particular y para el país en general. Cuanto peor, mejor. O sea: cuanto más retrógada, conservadora, rancia, homófoba y misógina sea esta Iglesia, mejor para el desarrollo de corrientes verdaderamente laicistas en el seno de nuestra sociedad.
Concluyo acordándome de la órden de los jesuitas y lo poco que deben andar celebrando esta elección: porque desde que el misionero y matemático Mateo Ricci fuese perseguido por la Iglesia Católica por su intento de difusión del cristianismo mediante la fusión de culturas en China allá por el siglo XVI, no se puede decir que los primeros hayan tenido una buena relación con la segunda. Y Ratzinger no era precisamente de lo que amaban a la orden....
Y yo me pregunto: ¿qué será, será? De lo que no cabe duda es de que tenemos controversia y diversión para rato.
Editado para añadir que acabo de leer que Ratzinger definió el rock como "expresión de pasiones elementales con características de contraculto." Y eso sí que no se lo perdono......
Llamazares al parecer ha dicho que "el Espíritu Santo se puede equivocar" y Duran i Lleida ha pedido que al nuevo papa se le concedan "cien días de gracia, como hacen con los políticos." Desde luego, como nuestra clase política no la hay... Lo que no entiendo es por qué narices la FELGT dice que "hubieran preferido a un papa más progresista." ¿¿¿¿¿¿¿¿¿Por qué????????????
Lo que el nuevo papa dijo en su homilía: "2. Sorprendiendo todas mis previsiones, la Providencia divina, a través del voto de los venerados padres cardenales, me ha llamado a suceder a este gran Papa." Vaya, otro que anda escaso de medicación.
Comentario:
Mujer, incendiario incendiario, no sé... dí tú que me he contenido bastante y poco a poco le voy encontrando el lado festivo a la cuestión. :-)
Nemo: de acuerdo. Por cierto, 8 de julio, día de la apostasía....
Bambola: en esas estamos... :-)
Nemo: de acuerdo. Por cierto, 8 de julio, día de la apostasía....
Bambola: en esas estamos... :-)
Comentario:
Esto si que ilumina , mi querida ave.
Comentario:
Como ya debes saber por mi comentario al post anterior coincidimos en la interpretación. Aunque insisto que la peor opción hubiera sido un continuismo camuflado con un papa "aparentemente" mas suave. Como los ultimos años de política española me han enseñado, a veces, hay que tocar fondo para solucionar los problemas. La mayoria de la gente no reacciona hasta verle las orejas al lobo. Y gracias a Ratzinger hoy esto está un poco más cerca. }:)
Comentario:
Este, este es el articulo incendiario que yo esperaba. Una vez mas (que no siempre) me gusta lo que dices.
Besos, Sara.
Besos, Sara.