Por que...¿Quién debe saberlo y quién no?
Otra de las cuestiones por la que me preocupo con cierta frecuencia en... ¿quién debe saber mis cosas y quién no?
Es muy fácil decir, bueno es que sólo en los verdaderos amigos una puede depositar su confianza pero claro, ¿quiénes son esos verdaderos amigos? Por que yo he oído cientos de veces decir a al gente: “bueno, yo es que.. a los verdaderos amigos los puedo contar con los dedos de una mano...”
Pues yo no, yo tengo cientos de ellos... Yo no sé distinguir entre verdaderos amigos, claro que sé que hay cosas que no debo contar... o que simplemente no me apetece contar como todo el mundo... Pero hablando del tema que nos une a todas...
¿Quién debe saber que soy lesbiana y quién no?
En un post de hace unos días Nanita contó una situación que vivimos hace no mucho y en la que yo salía del armario para MujerEnSuParra, sin ningún tipo de problema...
Y vale que es cierto que los heteros no se presentan: Hola me llamo Carlos y soy heterosexual... Y yo tampoco lo hago que conste... pero tampoco llego a una gran encrucijada o tengo un gran dilema a la hora de contárselo a alguien. Claro que si ese alguien se convierte en mi familia la cosa cambia... eso es algo que aún no he decidido...
Pero.. ¿por qué debería cortarme a la hora de contarle a una amiga que soy lesbiana? Y más sabiendo que ella sale siempre por chueca con nosotros, que no es tonta (aunque si es cierto que vive en su parra) y que tiene muchos amigos gays.
Y es que creo que somos nosotros mismos los que nos ponemos las trabas, como ya he dicho en un post anterior. Si nosotros confiamos en nosotros mismos y no damos opción a ningún tipo de burla, o comentario prescindible, no tiene por que darse una situación incómoda.
Claro que sé que al igual que hay muchas personas como yo, hay muchas otras personas que no lo ven así.
Otro tema es: ¿por qué sentimos que debemos decirle a las personas en las que confiamos, a las que queremos o simplemente con las que salimos de fiesta... que somos gays/lesbianas/bisexuales? No hay nada que no obligue a hacerlo, pero automáticamente todos sentimos la necesidad y el deber de decírselo.
Si es por necesidad, es normal, compartir nuestras cosas y nuestros secretos, especialmente los más dolorosos, suele mitigar el dolor, ayudar a superarlo y a entender lo que nos pasa.
Pero, ¿deber? Yo lo he sentido también. Hace años, cuando me di cuenta de que me gustaban las mujeres lo primero que hice fue contárselo a mis amigos, sabiendo que ellos no tendrían ningún problema. Por que a ellos no les afectaba. Pero contárselo a mis amigas fue otra historia. Fui una a una, claro que hubo una a la que tardé años en contárselo sabía que muy bien no se lo iba a tomar y por desgracia no me equivoque....
A todas ellas les dije:
-- Te tengo que contar una cosa. Me gustan las mujeres. Y quiero contártelo para que seas tu la que decidas que actitud tomar al respecto. Entendería que cambiasen las cosas y que te sintieras reticente a la ora de cambiarte delante mía y tal.
Y todas ellas (salvo una) contestaron:
--Anda no seas tonta. Lo que no hayas visto hasta ahora... demás que me da igual que eres mi amiga y lo que tengo yo lo tienes tu así que... no seas tonta anda....
La contestación de la otra no merece la pena.
El caso es que yo no entiendo, por qué sentimos esa necesidad... Yo sé que si mis amigas no lo supieran pensaría que estaba traicionando su confianza y que ellas deberían saber lo que había para que fuesen ellas las que decidieran qué hacer. Pero me sigue resultando un poco absurdo...
Además, al igual que yo me equivoqué contándoselo a esta última, seguro que hay muchas otras personas por el mundo que no se lo tomarían anda bien. De ahí... ¿cómo sabemos a quién contárselo y a quién no? Ya sé que ese no es mi problema. Que el que quiera entenderlo que lo entienda y el que no, pues allá él/lla. Por que yo no voy a cambiar por esa persona y además aunque quisiera no podría.
Pero la duda sigue ahí. ¿cómo sabemos quién merece nuestra confianza y quién no?
Es muy fácil decir, bueno es que sólo en los verdaderos amigos una puede depositar su confianza pero claro, ¿quiénes son esos verdaderos amigos? Por que yo he oído cientos de veces decir a al gente: “bueno, yo es que.. a los verdaderos amigos los puedo contar con los dedos de una mano...”
Pues yo no, yo tengo cientos de ellos... Yo no sé distinguir entre verdaderos amigos, claro que sé que hay cosas que no debo contar... o que simplemente no me apetece contar como todo el mundo... Pero hablando del tema que nos une a todas...
¿Quién debe saber que soy lesbiana y quién no?
En un post de hace unos días Nanita contó una situación que vivimos hace no mucho y en la que yo salía del armario para MujerEnSuParra, sin ningún tipo de problema...
Y vale que es cierto que los heteros no se presentan: Hola me llamo Carlos y soy heterosexual... Y yo tampoco lo hago que conste... pero tampoco llego a una gran encrucijada o tengo un gran dilema a la hora de contárselo a alguien. Claro que si ese alguien se convierte en mi familia la cosa cambia... eso es algo que aún no he decidido...
Pero.. ¿por qué debería cortarme a la hora de contarle a una amiga que soy lesbiana? Y más sabiendo que ella sale siempre por chueca con nosotros, que no es tonta (aunque si es cierto que vive en su parra) y que tiene muchos amigos gays.
Y es que creo que somos nosotros mismos los que nos ponemos las trabas, como ya he dicho en un post anterior. Si nosotros confiamos en nosotros mismos y no damos opción a ningún tipo de burla, o comentario prescindible, no tiene por que darse una situación incómoda.
Claro que sé que al igual que hay muchas personas como yo, hay muchas otras personas que no lo ven así.
Otro tema es: ¿por qué sentimos que debemos decirle a las personas en las que confiamos, a las que queremos o simplemente con las que salimos de fiesta... que somos gays/lesbianas/bisexuales? No hay nada que no obligue a hacerlo, pero automáticamente todos sentimos la necesidad y el deber de decírselo.
Si es por necesidad, es normal, compartir nuestras cosas y nuestros secretos, especialmente los más dolorosos, suele mitigar el dolor, ayudar a superarlo y a entender lo que nos pasa.
Pero, ¿deber? Yo lo he sentido también. Hace años, cuando me di cuenta de que me gustaban las mujeres lo primero que hice fue contárselo a mis amigos, sabiendo que ellos no tendrían ningún problema. Por que a ellos no les afectaba. Pero contárselo a mis amigas fue otra historia. Fui una a una, claro que hubo una a la que tardé años en contárselo sabía que muy bien no se lo iba a tomar y por desgracia no me equivoque....
A todas ellas les dije:
-- Te tengo que contar una cosa. Me gustan las mujeres. Y quiero contártelo para que seas tu la que decidas que actitud tomar al respecto. Entendería que cambiasen las cosas y que te sintieras reticente a la ora de cambiarte delante mía y tal.
Y todas ellas (salvo una) contestaron:
--Anda no seas tonta. Lo que no hayas visto hasta ahora... demás que me da igual que eres mi amiga y lo que tengo yo lo tienes tu así que... no seas tonta anda....
La contestación de la otra no merece la pena.
El caso es que yo no entiendo, por qué sentimos esa necesidad... Yo sé que si mis amigas no lo supieran pensaría que estaba traicionando su confianza y que ellas deberían saber lo que había para que fuesen ellas las que decidieran qué hacer. Pero me sigue resultando un poco absurdo...
Además, al igual que yo me equivoqué contándoselo a esta última, seguro que hay muchas otras personas por el mundo que no se lo tomarían anda bien. De ahí... ¿cómo sabemos a quién contárselo y a quién no? Ya sé que ese no es mi problema. Que el que quiera entenderlo que lo entienda y el que no, pues allá él/lla. Por que yo no voy a cambiar por esa persona y además aunque quisiera no podría.
Pero la duda sigue ahí. ¿cómo sabemos quién merece nuestra confianza y quién no?
Comentario:
No sé responder a la última pregunta; me encantaría saber hacerlo. Sin embargo, hay algo en todo lo que has dicho (chapó tu post)que me parece acertadísimo: La aceptación debería estar dentro de uno mismo.
Comentario:
Todos tenemos esa necesidad de aceptación con respecto al mundo, por mucho que nos neguemos a ella y pensemos que no nos importa lo que los demás piensen de nosotros. Nos importa. Puede que no hasta el punto de influir en nuestros comportamientos, pero es innegable que cuando te rodeas de personas sientes la necesidad de poder expresarte libremente, decir lo bueno que está el tío de la mesa de al lado o contar algo que te pasó con tu ex. Para eso hace falta que el resto de los presentes sepan algo sobre tu orientación.
De cualquier modo, lo de contarlo se pasa. Yo ya no siento necesidad de hacerlo salvo casos muy puntuales. Me limito a hacer comentarios como los anteriormente descritos cuando me apetece y el resto que saquen sus conclusiones.
Un beso.
De cualquier modo, lo de contarlo se pasa. Yo ya no siento necesidad de hacerlo salvo casos muy puntuales. Me limito a hacer comentarios como los anteriormente descritos cuando me apetece y el resto que saquen sus conclusiones.
Un beso.
Comentario:
Yo que se... ayer pensaba de una forma, hoy de otra. Creo que la experiencia vital y la cabeza son la madre dela ciencia aqui.
A ver, me explico. Soy de esos acuarios acuarios, que nada callo, ni el sollozo de mi corazón. Es más, tan soledad me ha hecho colocar la bandera de la comunicación, y en todos los planos soy un "chibato". Igual todolo cuento por ser más; por creerme, pro hacercreer, por destacar, por no tragarlo, por que se sepa y si, es un error. No todo dios debe saber cosas.
Mis experiencias mehan demostradoque los amigos hoy pueden y mañana dejan de ser. Suele pasar que de eso que cuentas te arrepientes sobre la marcha. Y también que no hayas sabido valorar o la otra persona se confunda, y no haya sido lo que aparentaba.
Creo que solo debes creerte a tu madre.
En definitiva, que no todos son amigos y no todos los oidos saben escuchar.
Besos.
A ver, me explico. Soy de esos acuarios acuarios, que nada callo, ni el sollozo de mi corazón. Es más, tan soledad me ha hecho colocar la bandera de la comunicación, y en todos los planos soy un "chibato". Igual todolo cuento por ser más; por creerme, pro hacercreer, por destacar, por no tragarlo, por que se sepa y si, es un error. No todo dios debe saber cosas.
Mis experiencias mehan demostradoque los amigos hoy pueden y mañana dejan de ser. Suele pasar que de eso que cuentas te arrepientes sobre la marcha. Y también que no hayas sabido valorar o la otra persona se confunda, y no haya sido lo que aparentaba.
Creo que solo debes creerte a tu madre.
En definitiva, que no todos son amigos y no todos los oidos saben escuchar.
Besos.
Comentario:
Yo creo que si sabemos a quien contarle las cosas, porque conocemos a nuestros amigos y sabemos como van a reaccionar. Por eso hay gente a la que paso de contarselo, pero eso ya lo sabes, jeje.
Comentario:
Hay veces que sientes que alguien en contreto debe saberlo, y lo cuentas. Pero otras veces sabes que si lo cuentas a determinada persona, la reaccion va a ser negativa. Yo en esos casos nunca digo nada
Un saludito!! muack!
Un saludito!! muack!