Porque nos lo tomamos con humor.....
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Porque el sentimiento contrario al amor no es el odio....


El sentimiento contrario al amor es el miedo.
La verdad es que lo leí en algún lado (vuelvo a no recordar de donde lo he sacado...) y me encantó y visualicé un post bastante relacionado con lo que estoy viviendo ahora.

Yo pensaba que el amor podía romper cualquier barrera (puedo llegar a ser tremendamente cursi e insoportable...), pero está claro que no. La barrera del miedo es mucho más dura que cualquier otra. El miedo es lo que vence a todo, lo que nos mantiene callados, lo que de verdad nos hace ser como somos...

El miedo que hace que no seamos nosotros mismos, el que influye e el amor, en una pareja y sobre todo el miedo a ser lesbiana, a reconocerlo, a ser feliz con ello...

Hay muchas cosas a las que normalmente se les tiene miedo...

Una muy común es el terror a ser herido... (por que esto no suele ser miedo, suele ser auténtico terror) al igual que el miedo a enamorarse... A todos nos han dicho alguna ves que estar enamorado es lo más bonito que le puede pasar a una persona, pero también lo peor. No se sufre tanto como cuando se está enamorado de verdad. Pero, ¿Cómo sabes que estás enamorado? Es como la felicidad, todos saben que existe pero nadie sabe cuando llega. Tal y como llega el amor se va. Y eso es a lo que tanto tememos. A que se vaya. A que se vaya sin avisar, que te pille desprevenido y vulnerable. Sí, vulnerable. El amor nos hace vulnerables y por eso no es siempre plato de buen gusto. Por eso duele tanto y asusta más. Pero aún así la gente se entrega, ama locamente, muere por amor y vive por y para encontrar a la persona de su vida... Parece ser que por mucho que duela, el amor merece la pena...

Otro de los grandes es el miedo al qué dirán. Seguro que nada más leer esto, todos (incluida yo) hemos pensado: “bah, a mi me da igual lo piense la gente de mí”. Pero bien sabemos todos que esto no es así. A todos nos importa lo que puedan decir los demás, lo que puedan pensar de nosotros. Aunque presumamos de lo contrario, todos dentro de algún rinconcito de nuestro corazón tenemos guardado el comentario que hizo fulanito el 23 de enero de hace 200 o 300 años y que, por mucho que intentemos hacerle caso omiso, de vez en cuando vuelve a nuestra mente en el peor momento. Aunque esto afecte a todo el mundo, los homosexuales estamos especialmente expuestos a esos comentarios impropios y dolorosos. Y no sólo eso, sino que puede influir de manera exagerada en nosotros. Si esto no fuera así, ¿por qué tendríamos miedo a salir del armario? Todas y todos deberíamos preocuparnos un poquito menos por el qué dirán y ser tal y como somos. Preocuparnos por las cosas importantes y dejar de lado las tonterías como estas.

Que sí que yo también tengo muchos miedos, aquí nadie está libre de culpa. Pero no merece la pena. No merece la pena no ser nosotros mismos por lo que pensarán otras personas de nosotros, no podemos dejar que el miedo controle nuestras vidas, nuestras relaciones y nuestra forma de amar. Todos sabíamos desde el principio lo que significaría ser homosexual y así lo aceptamos... por que no nos quedaba otra... pero decidimos ser felices y no amargarnos fingiendo ser “normales”.

Me da miedo tener miedo...


 
Comentario:
Hola, he llegado aquí a través del blog de Nanita.
Me ha encantado este post. A mí me costó aceptarme a mí misma, pero en cuanto me enamoré de *ella* pensé que me daba igual el qué dirán, y así fue. Por desgracia no funcionó igual en las dos partes...y todo se fue volviendo difícil y terminó. Y sí, el amor nos hace vulnerables (y yo que ya lo era antes de...). Y el miedo a que se vaya de golpe es terrible...casi tan terrible a cuando finalmente pasa, o incluso más.

Te seguiré leyendo si se me permite :)

Cuidate.
 
Comentario:
Creo que siempre se teme algo, aunque pueda ser inconscientemente, pero siempre existe un comentario, una situación o un hecho que nos hace despertar ese miedo si creíamos que no lo teníamos. Pienso que es necesario porque sino no habría nada por lo que arriesgarse.
Lo primero es aceptarte a ti mismo y luego esperar que lo hagan los demás...claro que el qué dirán importa, creo que el que dice que no, miente.
Un beso!
No