Pasito a pasito.
Hace algo más de un año, terminó una relación y con ella una larga etapa de mi vida.
Hace algo más de un año, por primera vez, me sentí atraída por otra mujer.
Hace algo más de un año, pensaba que esto de internet era para gente “rara”.
Hace algo más de un año, decidí ser yo, sin miedos.
Hace algo menos de un año, estaba perdida y asustada.
Hace algo menos de un año, comencé a derribar barreras.
Hace algo menos de un año, que soy parte de esa gente“rara” de internet.
Hace unos meses, por primera vez, me enamoré de otra mujer, otra “rara” de internet.
Hace unos meses, encontré lo que tanto busqué en el lugar equivocado.
Hace unos meses, me miré al espejo y me reconocí.
Hace unos meses, le dije a mis hermanas y a una amiga que estaba enamorada.
Hace unas semanas, que ya no pienso en derribar barreras, poco a poco, van cayendo una tras otra.
Hace unas semanas, te abrazaba en el parque, te cogía de la mano en supermercado.
Hace unos días, te abrazaba en la acera de enfrente de mi casa, te cogía de la mano en el portal.
Hoy, le contaba a otra amiga, que estoy enamorada...
Hace algo más de un año, por primera vez, me sentí atraída por otra mujer.
Hace algo más de un año, pensaba que esto de internet era para gente “rara”.
Hace algo más de un año, decidí ser yo, sin miedos.
Hace algo menos de un año, estaba perdida y asustada.
Hace algo menos de un año, comencé a derribar barreras.
Hace algo menos de un año, que soy parte de esa gente“rara” de internet.
Hace unos meses, por primera vez, me enamoré de otra mujer, otra “rara” de internet.
Hace unos meses, encontré lo que tanto busqué en el lugar equivocado.
Hace unos meses, me miré al espejo y me reconocí.
Hace unos meses, le dije a mis hermanas y a una amiga que estaba enamorada.
Hace unas semanas, que ya no pienso en derribar barreras, poco a poco, van cayendo una tras otra.
Hace unas semanas, te abrazaba en el parque, te cogía de la mano en supermercado.
Hace unos días, te abrazaba en la acera de enfrente de mi casa, te cogía de la mano en el portal.
Hoy, le contaba a otra amiga, que estoy enamorada...
Cuéntame un cuento.
Al abrir los ojos, sentí los primeros rayos de sol que se colaban desde la ventana, pero, era sábado y no pensaba levantarme todavía. Cerré los ojos de nuevo y me di la vuelta intentado aislarme. Pero fue inútil, esa luz, poco a poco fue apoderándose de toda la habitación, ya daba igual estar de espaldas a la ventana. Intenté esconderme bajo la almohada, pero era demasiado incómodo, me aprisionaba contra el colchón. Intenté refugiarme bajo las sábanas pero la sensación de estar encerrada me agobió.
Finalmente, decidí que lo mejor sería levantarse. Así que me estiré una y otra vez, me encanta esta sensación y di un salto de la cama. Me dirigí directamente a la ventana y al asomarme comprobé que el día era espléndido. El cielo parecía haber sido sacado de un dibujo infantil. Era de un azul precioso, que se mezclaba con el blanco de alguna pequeña nube. A lo lejos se veía un ave, por la forma de volar, se notaba que estaba disfrutando tanto como yo de aquel espectáculo.
Rápidamente me vestí y en diez minutos estaba en la calle, quería aprovechar esa mañana paseando por el parque. Al pasar junto a unos arbustos, escuché un ruido que llamó mi atención, me acerqué para comprobar de que se trataba, cuando vi como de entre las ramas salía una gatazul. Al verme, se paró frente a mi y me miró con sus enormes ojos, fueron unos segundos, tal vez, lo que dura un “¡hola!” y continúo su camino. También ella parecía dispuesta a disfrutar de aquella mañana. Al irse vi, a que se debía el ruido que escuché, había un petisui, escondido entre algunas hojas. No sé si lo guardó allí o tal vez decidiese no comérselo, según ponía en la etiqueta estaba “caducao” (aunque yo no lo creo).
Justo cuando me disponía a continuar con mi paseo, pasó por mi lado una chica y al mirarla el corazón me dio un vuelco, era igualita a la Dietrich! pensé en ir tras ella para pedirle un autógrafo, pero de pronto, comenzó a sonar una preciosa sinfonía,...desgraciadamente, enseguida me di cuenta de que era más agri que dulce. Se trataba de la música que tiene mi despertador para darme los buenos días...ooohhhhhhhh!!!. Abrí los ojos y no había ni un rayo de sol, todavía era de noche, no podría salir a pasear, como mucho tenía tiempo para sacar rápidamente a marqués y a pumba para hacer un pis rápido. Se me había hecho tarde, debió estar sonando durante un rato el despertador pero no lo escuché. Tenía el tiempo justo para darme una ducha y tomarme un café mientras me vestía.
Al saltar de la cama, se cayó un trozo de papel al suelo, lo cogí y no podía creer lo que había en él. Había conseguido el autógrafo de la Dietrich y dedicado guauuu....de repente, en mis ojos apareció un $ en cada ojo...seguro, que en su clubfans me dan una pasta por esto...jiji
Supongo, que esta no es la forma más ortodoxa de avisar de a quienes estas enlazando, pero como desconozco el protocolo en estos casos, se me ha ocurrido esto. Si alguna pasa de que la tenga enlazada que lo diga ahora o calle para siempre jiji.
Aquí os dejó este video, primero porque me encanta la canción y segundo porque en todo esto creo ha tenido mucho que ver...y vale, vale, si, soy algo niña.
Buen@s noches.
Finalmente, decidí que lo mejor sería levantarse. Así que me estiré una y otra vez, me encanta esta sensación y di un salto de la cama. Me dirigí directamente a la ventana y al asomarme comprobé que el día era espléndido. El cielo parecía haber sido sacado de un dibujo infantil. Era de un azul precioso, que se mezclaba con el blanco de alguna pequeña nube. A lo lejos se veía un ave, por la forma de volar, se notaba que estaba disfrutando tanto como yo de aquel espectáculo.
Rápidamente me vestí y en diez minutos estaba en la calle, quería aprovechar esa mañana paseando por el parque. Al pasar junto a unos arbustos, escuché un ruido que llamó mi atención, me acerqué para comprobar de que se trataba, cuando vi como de entre las ramas salía una gatazul. Al verme, se paró frente a mi y me miró con sus enormes ojos, fueron unos segundos, tal vez, lo que dura un “¡hola!” y continúo su camino. También ella parecía dispuesta a disfrutar de aquella mañana. Al irse vi, a que se debía el ruido que escuché, había un petisui, escondido entre algunas hojas. No sé si lo guardó allí o tal vez decidiese no comérselo, según ponía en la etiqueta estaba “caducao” (aunque yo no lo creo).
Justo cuando me disponía a continuar con mi paseo, pasó por mi lado una chica y al mirarla el corazón me dio un vuelco, era igualita a la Dietrich! pensé en ir tras ella para pedirle un autógrafo, pero de pronto, comenzó a sonar una preciosa sinfonía,...desgraciadamente, enseguida me di cuenta de que era más agri que dulce. Se trataba de la música que tiene mi despertador para darme los buenos días...ooohhhhhhhh!!!. Abrí los ojos y no había ni un rayo de sol, todavía era de noche, no podría salir a pasear, como mucho tenía tiempo para sacar rápidamente a marqués y a pumba para hacer un pis rápido. Se me había hecho tarde, debió estar sonando durante un rato el despertador pero no lo escuché. Tenía el tiempo justo para darme una ducha y tomarme un café mientras me vestía.
Al saltar de la cama, se cayó un trozo de papel al suelo, lo cogí y no podía creer lo que había en él. Había conseguido el autógrafo de la Dietrich y dedicado guauuu....de repente, en mis ojos apareció un $ en cada ojo...seguro, que en su clubfans me dan una pasta por esto...jiji
Supongo, que esta no es la forma más ortodoxa de avisar de a quienes estas enlazando, pero como desconozco el protocolo en estos casos, se me ha ocurrido esto. Si alguna pasa de que la tenga enlazada que lo diga ahora o calle para siempre jiji.
Aquí os dejó este video, primero porque me encanta la canción y segundo porque en todo esto creo ha tenido mucho que ver...y vale, vale, si, soy algo niña.
Buen@s noches.
Aprendiendo sobre mí.
Hace algo más de un año, compré la que es ahora mi casa (en realidad, apartamento). La búsqueda de ese lugar acogedor, en el que sentirme protegida y encontrar la tranquilidad que en esos momentos me hacía falta, no fue tarea fácil. Tenía poco tiempo, poco dinero y estaba agotada física y emocionalmente. Estaba saliendo de una relación algo dolorosa, no porque el trato fuera malo, sino porque era la equivocada. Sabía que estaba haciendo daño a alguien que me quería mucho y que, quizás, en ese momento me necesitaba. Sin embargo, hay veces, que la ausencia puede ser menos dolorosa que la soledad de una compañía forzada. También sabía que cada día viviendo en la misma casa, era malinterpretada como una esperanza de continuidad.
Tras casi dos meses de búsqueda, encontré algo que podía pagar sin hipotecar a los hijos de mis hijos, que además no estaba en ruinas y con unas ventanas enormes desde las que entra el sol todo el día.
Tardé meses en considerar esta casa, a priori “ideal”, como mi hogar. Me llevó mucho tiempo, sentirme cómoda, tranquila, segura y a gusto en ella. Supongo, que el mismo que tardé en sentirme así conmigo misma. Tengo una amiga que dice “que en la vida todo lleva su tiempo y cada uno tiene el suyo”.
Supongo que en este último año he aprendido más de mí misma que en los algo más de treinta anteriores. Y me gusta, me gusta saber que no soy tan débil como pensaba, ni tan fuerte como pensaba el resto.
Me encanta esta canción.... “Pájaros de barro” de Manolo García.
Buen@s noches.
Ya estamos aquííííí
Tras unos días de mini vacaciones ya estoy de vuelta y poniéndome al día con las cosas atrasadas. Si, vale, algunas muyyy atrasadas. Tal y como le dije a Ripley, ahí van las 50 cosas que más me gustan.
El sol de otoño.
Los días largos de verano.
Escuchar y aprender de mi abuela, de mis padres, y de toda la gente que se licenció viviendo.
La música que me emociona y la que me hace sonreír o bailar toda la noche.
El cine y las palomitas.
Escribir, decorar y poner música en el blog, y si, claro, leer otros blogs.
Chupar la tapa de los yogures (lo sé, es una guarrería pero me encanta!).
El olor a hierba mojada en primavera.
El olor de las chimeneas encendidas en invierno.
Leer en el parque un día soleado.
Ver a Izel jugando con marqués y con pumba (aunque sea ella la que acaba corriendo detrás de la pelota jijiji).
Bañarme desnuda en el mar.
Fumar (ex fumadora con alguna recaída).
Ver fotos antiguas e imaginarme como sería la vida de aquellas personas.
Hacer fotos en vacaciones y mirarlas cuando tengo un mal día.
Los abrazos que me sostienen cuando pierdo el equilibrio.
Mirar a los ojos y que me miren a los ojos.
Los besos en la espalda.
Dormir abrazadas, despertarme y ver que esta a mi lado.
Despertarla con besos en las mejillas y caricias algo pícaras.
Viajar y ver otras formas de vida.
Volver a casa tras las vacaciones.
Saber que tengo mil cosas por aprender sobre mí.
El chocolate (bueno todos los dulces), la cerveza, la pasta (de cualquier tipo) y la paella.
Lo relajada que me quedo tras dos horas en el gimnasio.
Hacer cursos de todo tipo. Este año al quedarme sin plaza en un curso de diseño gráfico, casi me apunto a uno encajes de bolillos jiji.
Dibujar o como se llame a lo que yo hago con un carboncillo y un papel.
La tranquilidad de mi vida estos últimos meses. (ya no tengo ganas de salir corriendo).
Los baños de agua caliente, con sales, incienso y velas.
Los mercadillos de cosas antiguas.
Cuidarme y permitirme caprichos de vez en cuando.
Dar y que me den masajes.
Ver mis cosas ordenadas, no lo puedo evitar, soy algo maniática.
Los peluches blanditos.
Escribir el post del día en la oficina.
Conocer gente nueva.
Haber tirado la parte de la muralla que me aislaba de mi misma.
Haber abierto la puerta a Izel.
Los vaqueros, las camisetas escotadas y las botas altas.
La luna llena.
Los helados en verano y el chocolate caliente en invierno.
Cenar con unas amigas en un japonés.
Hacer planes para una mini escapada en invierno, a una casa rural con chimenea y con unas pocas amigas.
Curiosear entre las estanterías de la fnac.
Ver la Gran Vía de noche, iluminada, repleta de gente.
Ver sonreír a la gente que quiero y abrazarles cuando lloran.
Dormir los fines de semana.
Acostarme con la sensación de haber aprovechado el día.
Tomar el sol debajo de una sombrilla.
Mojarme cuando llueve.
Ahhh se me olvidaba! Me encanta la nocilla jiji.
Buen@s noches.
El sol de otoño.
Los días largos de verano.
Escuchar y aprender de mi abuela, de mis padres, y de toda la gente que se licenció viviendo.
La música que me emociona y la que me hace sonreír o bailar toda la noche.
El cine y las palomitas.
Escribir, decorar y poner música en el blog, y si, claro, leer otros blogs.
Chupar la tapa de los yogures (lo sé, es una guarrería pero me encanta!).
El olor a hierba mojada en primavera.
El olor de las chimeneas encendidas en invierno.
Leer en el parque un día soleado.
Ver a Izel jugando con marqués y con pumba (aunque sea ella la que acaba corriendo detrás de la pelota jijiji).
Bañarme desnuda en el mar.
Fumar (ex fumadora con alguna recaída).
Ver fotos antiguas e imaginarme como sería la vida de aquellas personas.
Hacer fotos en vacaciones y mirarlas cuando tengo un mal día.
Los abrazos que me sostienen cuando pierdo el equilibrio.
Mirar a los ojos y que me miren a los ojos.
Los besos en la espalda.
Dormir abrazadas, despertarme y ver que esta a mi lado.
Despertarla con besos en las mejillas y caricias algo pícaras.
Viajar y ver otras formas de vida.
Volver a casa tras las vacaciones.
Saber que tengo mil cosas por aprender sobre mí.
El chocolate (bueno todos los dulces), la cerveza, la pasta (de cualquier tipo) y la paella.
Lo relajada que me quedo tras dos horas en el gimnasio.
Hacer cursos de todo tipo. Este año al quedarme sin plaza en un curso de diseño gráfico, casi me apunto a uno encajes de bolillos jiji.
Dibujar o como se llame a lo que yo hago con un carboncillo y un papel.
La tranquilidad de mi vida estos últimos meses. (ya no tengo ganas de salir corriendo).
Los baños de agua caliente, con sales, incienso y velas.
Los mercadillos de cosas antiguas.
Cuidarme y permitirme caprichos de vez en cuando.
Dar y que me den masajes.
Ver mis cosas ordenadas, no lo puedo evitar, soy algo maniática.
Los peluches blanditos.
Escribir el post del día en la oficina.
Conocer gente nueva.
Haber tirado la parte de la muralla que me aislaba de mi misma.
Haber abierto la puerta a Izel.
Los vaqueros, las camisetas escotadas y las botas altas.
La luna llena.
Los helados en verano y el chocolate caliente en invierno.
Cenar con unas amigas en un japonés.
Hacer planes para una mini escapada en invierno, a una casa rural con chimenea y con unas pocas amigas.
Curiosear entre las estanterías de la fnac.
Ver la Gran Vía de noche, iluminada, repleta de gente.
Ver sonreír a la gente que quiero y abrazarles cuando lloran.
Dormir los fines de semana.
Acostarme con la sensación de haber aprovechado el día.
Tomar el sol debajo de una sombrilla.
Mojarme cuando llueve.
Ahhh se me olvidaba! Me encanta la nocilla jiji.
Buen@s noches.
Cena con mis “forofas” preferidas.
Este sábado me fui de fiestecilla, con mis “forofas” preferidas. Bueno, no estaban todas las que son, pero si son todas las que estaban, esto es para evitar susceptibilidades jjiji. Este pequeño, a la par que bien avenido grupito, se formó hace algo menos de un año.
Por extrañas casualidades de la vida coincidimos, la mayoría de nosotras, en el mismo espacio/tiempo y entre desvaríos, risas, discusiones, piques, lanzamientos de tejos y un sinfín de anécdotas que se merecen un post en exclusiva, llegamos a conocernos.
A ver que me lío, al grano. Quedamos para ir a cenar a un japonés, y después unas cervecitas y lo que surja. Como siempre llegué algo tarde, esta vez no fue porque me perdiera, que tampoco sería de extrañar, sino porque a la rueda de mi coche, desafiando todas las reglas de la mecánica y sin ninguna consideración a los 350 € que pagué la semana pasada de revisión, decidió hacer puenting entre el borde de la carretera y el camino de cabras que la bordeaba.
Afortunadamente, tras una breve pero exhaustiva inspección, comprobé que no había daños. La rueda seguía en su sitio, tenía aire, no parecía “fofa”, y no se observaban pérdidas de líquidos pegajosos o inflamables. Por lo que, ya, más tranquila continúe rumbo al japo.
Al llegar allí, estaban las “pititis” y las “vidas”, apodos cariñosos que utilizan los miembros de la pareja para llamarse entre ellas. Cenamos de lujo, nos reímos un montón, yo tuve que pedir tenedor...mira que lo intenté pero el dichoso maki (o como se diga) se resistía. Al final logré coger un “%!$&$”, también conocido como trozo de salmón crudo sobre capa de arroz, enterito, enterito.
Al salir, nos fuimos a tomar unas cervecitas a un garito super chulo y muy tranquilo. Y ya se sabe, cuando las diablas se aburren...se montan una historieta para quedarse con otra de mis “forofas preferidas” que, por supuesto, no estaba. La susodicha, es muy buena gente, a la par que bocazas. Tema que en ocasiones, nos aturde, hasta el extremo de tramar un malvado plan.
Tras muchas hipótesis, decidimos, que no estaría mal, contarle una trola del estilo:
“ pititi 1” se ha liado con “vida 2” y “pititi 2 “se ha dado a la comida y “vida 1” se ha volcado en el trabajo.
Claro, esto así en frío, sonaba poco creíble, y menos con las carcajadas que nos daban al contarlo. Estaba claro, teníamos que practicar. En esas estábamos cuando me acordé, que había quedado en llamar a Izel. Estaba algo tristecilla, y pensé que le animaría echarse unas risas vía móvil. Y así, sin premeditación, ni nocturnidad ni alevosía, ni muchísimo menos!, decidí practicar con ella.
Marco su teléfono, pongo tono triste y me dispongo a contarle la historieta . Al principio y con 4 petardas partidas de la risa clavándome los ojos, me desconcentré un poco y solté alguna risilla, que rápidamente disimulé con la puñetera tos que tengo (esta es de verdad). Como necesitaba concentración, decidí mirar fijamente el tercio de cerveza, y poco a poco fui desgranando la historia, incluso le añadí alguna parte inédita y muy creíble. Izel, al principio, lógicamente no lo creía, pero cuando me dijo “pero, ¿me lo estas diciendo en serio?” con tono algo preocupado supe que la tenía en el bote. Pero como yo soy muy buenecita, me eché a reír y le conté la verdad.
Al final, todas las “forofas” quedaron super contentas con la historia, la ambientación, el guión y la interpretación dramática. Lástima, que en el fondo, seamos tan majillas y decidiéramos no hacerlo...con lo bien que me lo pasé!.
Izel, no quedó tan contenta, puede que incluso algo mosqueadilla, pero nada que no pudiéramos resolver al día siguiente. Siiii, por fin después de 15 días volvió y menuda historia nos montamos jijiji.
Quizás no fue la noche que mejor lo pasamos, pero desde luego, si fue un buen comienzo. Supongo que ellas nunca la escucharán, pero aquí queda...va por ustedes.
Buenas noches a tod@s.

