Exploradoras.
Hemos pasado el fin de semana en una casa rural. El pueblecito donde esta ubicada, tiene todo el encanto que hace que "las ratas de ciudad" como yo, alucinen al abrir la ventana de la habitación. Silencio, campo, aire puro, olor a estiércol, moscas y un pilón. Tal vez, eché de menos algún cacareo o algún mugido, pero no se puede tener todo. Por lo demás era el parque temático rural perfecto. De puertas hacia fuera naturaleza en estado puro, de puertas hacia dentro chimenea, dvd, equipo de música, hasta hidromasaje en la ducha. Vamos una maravilla.
Por si fuera poco, detrás de la casa hay varios caminos que se pierden en el monte. Todo un fílón para nosotras, así que, ni cortas ni perezosas nos calzamos nuestras botas de montaña y emprendimos la aventura. El paisaje es increíble, tengo que reconocer que yo como buena "rata de ciudad" soy bastante cobardica y los bichos de campo me dan un poco de asco, así que me dediqué a sacar fotitos de las cascadas, los riachuelos y los caminos. Las más atrevidas, se dedicaron a la fauna, hubo alguna que hizo un reportaje de arañas gigantes digno del mismísimo National Geographic. Incluso, se llegó a plantear la cuestión de que estuvieramos ante el descubrimiento de una nueva especie de medidas descomunales, justo en el momento en que Pumba con la habilidad que le caracteriza pisó el especimen. Para sorpresa de unas y el asco de otras, el enorme cuerpo de la araña se desvaneció y como si de un espectáculo de circo se tratara, decenas de arañitas bajaron de la espalda de mamá dejando al descubierto el esquelético cuerpo del descomunal ejemplar, ja. Vamos que no era más que una mamá araña vulgaris cargando con las crías.
Tras éste decepcionante a la par que asqueroso descubrimiento, decidimos darnos una tregua en el bar del pueblo. Y ya se sabe, que una cosa lleva a otra y una cerveza lleva a una croqueta y a otra cerveza y a un pincho de tortilla y justo cuando ya estábamos metidas en un bucle de botellín-pincho sin aparente salvación, las del bucle cocacola-pincho, pusieron cordura y nos arrastaron a la casa rural, donde unas más que otras, continuamos con el bucle cerveza-calabacín-filete. Las más inteligentes pusieron fin al bucle de la perdición con un café, yo no fui de las inteligentes.
Total que para cuando ya me explicaron las reglas del nuevo mentiroso (juego que no perdonamos nunca en una casa rural,) la que pierde va al pilón ya estaba claro quién iba a acabar aquella noche dándose el chapuzón. Así que salí a tomar la temperatura del agua. A partir de ese momento solo recuerdo un grupillo de señoras y un señor rodeándome y una voz que decía "Si usted limpia el pilón yo me baño". Para mi sorpresa y mi susto la voz salía de mi garganta y la sonrisa del abuelo que tenía enfrente, me dejó claro en ese mismo momento que soy una bocazas. Bueno la cara del buen señor y las voces de mis amigas que escuché como decían al unísono "Si, si, si ha dicho que se tira al pilón, que se tire"...¡Arpías!.
Desde ese momento y hasta que decidí cerrar la boca hasta el día siguiente, mi cara debió convertirse en un poema. Situación que supieron manejar a la perfección mis compañeras de casa rural, incluída una que yo me sé, y ante mi agobio decidieron tranquilizarme con comentarios del estilo "La señora María me ha dicho que trae a su hijo soltero", "No te preocupes, para que no pises el suelo yo te dejo mis chanclas" "Si, y yo te espero con la toalla". Mientras yo en mi delirio sólo podía pensar en cual sería el momento más adecuado para escapar.
Afortunadamente, al final, todo quedó en un susto para mí y unas risas para el resto. Claro, que ya se sabe queridas amigas "Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos", grrr.
Por cierto, aquí os dejo una buena vista de mi exploradora favorita, ji,ji.

Por si fuera poco, detrás de la casa hay varios caminos que se pierden en el monte. Todo un fílón para nosotras, así que, ni cortas ni perezosas nos calzamos nuestras botas de montaña y emprendimos la aventura. El paisaje es increíble, tengo que reconocer que yo como buena "rata de ciudad" soy bastante cobardica y los bichos de campo me dan un poco de asco, así que me dediqué a sacar fotitos de las cascadas, los riachuelos y los caminos. Las más atrevidas, se dedicaron a la fauna, hubo alguna que hizo un reportaje de arañas gigantes digno del mismísimo National Geographic. Incluso, se llegó a plantear la cuestión de que estuvieramos ante el descubrimiento de una nueva especie de medidas descomunales, justo en el momento en que Pumba con la habilidad que le caracteriza pisó el especimen. Para sorpresa de unas y el asco de otras, el enorme cuerpo de la araña se desvaneció y como si de un espectáculo de circo se tratara, decenas de arañitas bajaron de la espalda de mamá dejando al descubierto el esquelético cuerpo del descomunal ejemplar, ja. Vamos que no era más que una mamá araña vulgaris cargando con las crías.
Tras éste decepcionante a la par que asqueroso descubrimiento, decidimos darnos una tregua en el bar del pueblo. Y ya se sabe, que una cosa lleva a otra y una cerveza lleva a una croqueta y a otra cerveza y a un pincho de tortilla y justo cuando ya estábamos metidas en un bucle de botellín-pincho sin aparente salvación, las del bucle cocacola-pincho, pusieron cordura y nos arrastaron a la casa rural, donde unas más que otras, continuamos con el bucle cerveza-calabacín-filete. Las más inteligentes pusieron fin al bucle de la perdición con un café, yo no fui de las inteligentes.
Total que para cuando ya me explicaron las reglas del nuevo mentiroso (juego que no perdonamos nunca en una casa rural,) la que pierde va al pilón ya estaba claro quién iba a acabar aquella noche dándose el chapuzón. Así que salí a tomar la temperatura del agua. A partir de ese momento solo recuerdo un grupillo de señoras y un señor rodeándome y una voz que decía "Si usted limpia el pilón yo me baño". Para mi sorpresa y mi susto la voz salía de mi garganta y la sonrisa del abuelo que tenía enfrente, me dejó claro en ese mismo momento que soy una bocazas. Bueno la cara del buen señor y las voces de mis amigas que escuché como decían al unísono "Si, si, si ha dicho que se tira al pilón, que se tire"...¡Arpías!.
Desde ese momento y hasta que decidí cerrar la boca hasta el día siguiente, mi cara debió convertirse en un poema. Situación que supieron manejar a la perfección mis compañeras de casa rural, incluída una que yo me sé, y ante mi agobio decidieron tranquilizarme con comentarios del estilo "La señora María me ha dicho que trae a su hijo soltero", "No te preocupes, para que no pises el suelo yo te dejo mis chanclas" "Si, y yo te espero con la toalla". Mientras yo en mi delirio sólo podía pensar en cual sería el momento más adecuado para escapar.
Afortunadamente, al final, todo quedó en un susto para mí y unas risas para el resto. Claro, que ya se sabe queridas amigas "Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos", grrr.
Por cierto, aquí os dejo una buena vista de mi exploradora favorita, ji,ji.

Comentario:
Llevo unos dias leyendote y me parto de risa con vuestras aventuras.
Si llego a estar alli te tiro yo al pilon
solo para ver la cara de tu novia riendose.Teneis pinta de majas.
Seguire por aqui polulando si no os importa.Un saludo desde la ciudad de los califas.
Si llego a estar alli te tiro yo al pilon
solo para ver la cara de tu novia riendose.Teneis pinta de majas.
Seguire por aqui polulando si no os importa.Un saludo desde la ciudad de los califas.
Comentario:
si ya lo dijiste hace poco: "en boca cerrada no entran moscas" ni tampoco agua fresca del pilón con sus amebas, sus liquenes petrificados, sus bacterias fecales...
Comentario:
jejejeej...asi vale la pena ir a explorar por esos mundos de dios..Felicidades...a ver que visitais la próxima, y claro a ver que vistas pondrás. un besito
Comentario:
vimos esa foto creo que ayer dando vueltas por tu álbum de flikr y nos encantó!!! está buenísima... así que hoy (sin saber que la habías posteado) y cámara en mano quise tomarle una (parecida) a MI NO-exploradora favorita... total que me pongo así, me pongo asá, la foto no la saqué y ni te cuento lo que terminamos haciendo... (que por cierto no fue tirarnos al pilón jajaja)
Comentario:
Jamía qué pinta!!... Así tomada la foto sobre el asfalto cualquiera diría que está tomada en la selva de Madrid... Ya podías haber puesto la del machete entre los dientes jajajajaja
Al pilón... al pilón...
Al pilón... al pilón...
Comentario:
Ya había tenido antes noticias de esa aventura pilonera en la que alguien se rajó de darse el baño que le tocaba jaja...Tranqui que pa otra seguro que no te libras!!
Oye que lo de las arañas me ha puesto los pelos como escarpias, yo que tengo fobia a los bichos (menos moscas y mosquitos)imgínate la que hubiera armao con la mamá araña,puaffff qué asco jajaja y eso que los documentales de arañas y bichos me encantan pero "in life" no puedo...
Me alegro de que hayas tenido un finde tan guay.
pd. me molan los pantalones de Izel jeje...
Oye que lo de las arañas me ha puesto los pelos como escarpias, yo que tengo fobia a los bichos (menos moscas y mosquitos)imgínate la que hubiera armao con la mamá araña,puaffff qué asco jajaja y eso que los documentales de arañas y bichos me encantan pero "in life" no puedo...
Me alegro de que hayas tenido un finde tan guay.
pd. me molan los pantalones de Izel jeje...

