Del libro que estoy leyendo.
De mi última excursión a Berkana tenía pendiente "Historia y análisis político del Lesbianismo" de Beatriz Gimeno. Este fin de semana, vamos ayer, comencé a leerlo y me tiene enganchada.
Nada más comenzarlo te encuentras con una reflexión que hace la autora acerca de su lesbianismo "...yo siempre he mantenido que escogí ser lesbiana y que dicha elección fue una consecuencia de mi compromiso feminista."
Tengo que reconocer que me sorprendió, primero porque mi experiencia fue diferente, segundo porque no creo que pudiera enamorarme desde la razón y tercero porque nunca lo había analizado desde ese punto de vista. En mi caso, no decidí volverme loca a los treinta y pico por una chica, simplemente ocurrió. Fue repentino, una mirada, una sonrisa y todo mi mundo cambió. Se abrió ante mi un camino nuevo y que hasta aquel perciso momento ni siquiera había considerado posible. De aquellos días, meses, lo único que recuerdo son mis desesperados intentos por coincidir con ella y cruzar más miradas y más sonrisas con la esperanza de que ella también lo estuviese viviendo de la misma manera y que en algún momento se atreviese a dar un paso más. Tenía claro que en aquel momento yo no podía hacer nada. Tal vez por la agobiante inseguridad que sentía al no haber estado nunca con otra chica, tal vez por miedo a estar equivocando los sentimientos o tal vez por simple cobardía, no lo sé. Pero lo cierto, es que de toda aquella situación, en medio de toda aquella confusión, lo único que fui capaz de decidir con absoluta seguridad fue romper la relación que hasta ese momento mantenía. Una relación que estaba estancada y que se deterioraba a pasos agigantados por mi desinterés, mi distanciamiento, mi frialdad y sin poder hacer nada por evitarlo, al igual que tampoco podía evitar, ni controlar (ni quería) mi atracción por ella. Creo que aquel fue uno de los momentos más liberadores de toda mi vida. Por primera vez comencé a pensar que no era un ser extraño incapaz de sentir y corresponder a mi pareja, sentí que podría llegar a tener una relación plena.
Pasaba el tiempo y todo con ella continuaba igual hasta que un día se cruzó en mi camino Izel y todo volvió a cambiar. Desde el comienzo hubo una complicidad especial, le hablaba de todo lo que sentía sin ningún pudor, la inseguridad que hasta ese momento me asfixiaba con ella desapareció. Nos reíamos mucho, nos mimábamos mucho y tonteábamos muchísimo. Al poco tiempo me sentía más unida a Izel de lo que había estado nunca a nadie. Le confesé mis miedos, mis deseos, mis sueños y sin darme cuenta me enamoré. Pero esta vez tenía claro que iba a luchar por ella y un día se lo dije y ella me rechazó. De nuevo me sorprendí, cuando yo siempre había pensado que en una situación así el mundo se me caería encima, pero no ocurrió eso. Hablamos, entendí la situación y me fui a mi casa con una extraña sensación de satisfacción que no de pérdida porque ella estaba ahí. Al final, todo cambió aunque no fue nada fácil y hoy tras casi año y medio puedo decir que me siento más feliz, más llena, más querida, más valorada, más mimada de lo que nunca me había sentido.
Por todo esto puedo decir que yo no lo decidí, simplemente ocurrió. Aunque tengo que reconocer que a posteriori, cuando me he preguntado por qué he llegado a este estado de plenitud con una mujer, estado que por otra parte nunca alcancé con un hombre. Entre otras cuestiones, para mi ha sido fundamental el hecho de compartir mi vida con alguien que me considera y a la que considero un igual. Sin luchas por no ser "dominada", sin luchas por conseguir esa caricia, simplemente sin luchas porque en lo esencial necesitamos y demandamos lo mismo.
Y para todo esto ha dado la primera página del libro. En fin, que me esta gustando mucho.
Nada más comenzarlo te encuentras con una reflexión que hace la autora acerca de su lesbianismo "...yo siempre he mantenido que escogí ser lesbiana y que dicha elección fue una consecuencia de mi compromiso feminista."
Tengo que reconocer que me sorprendió, primero porque mi experiencia fue diferente, segundo porque no creo que pudiera enamorarme desde la razón y tercero porque nunca lo había analizado desde ese punto de vista. En mi caso, no decidí volverme loca a los treinta y pico por una chica, simplemente ocurrió. Fue repentino, una mirada, una sonrisa y todo mi mundo cambió. Se abrió ante mi un camino nuevo y que hasta aquel perciso momento ni siquiera había considerado posible. De aquellos días, meses, lo único que recuerdo son mis desesperados intentos por coincidir con ella y cruzar más miradas y más sonrisas con la esperanza de que ella también lo estuviese viviendo de la misma manera y que en algún momento se atreviese a dar un paso más. Tenía claro que en aquel momento yo no podía hacer nada. Tal vez por la agobiante inseguridad que sentía al no haber estado nunca con otra chica, tal vez por miedo a estar equivocando los sentimientos o tal vez por simple cobardía, no lo sé. Pero lo cierto, es que de toda aquella situación, en medio de toda aquella confusión, lo único que fui capaz de decidir con absoluta seguridad fue romper la relación que hasta ese momento mantenía. Una relación que estaba estancada y que se deterioraba a pasos agigantados por mi desinterés, mi distanciamiento, mi frialdad y sin poder hacer nada por evitarlo, al igual que tampoco podía evitar, ni controlar (ni quería) mi atracción por ella. Creo que aquel fue uno de los momentos más liberadores de toda mi vida. Por primera vez comencé a pensar que no era un ser extraño incapaz de sentir y corresponder a mi pareja, sentí que podría llegar a tener una relación plena.
Pasaba el tiempo y todo con ella continuaba igual hasta que un día se cruzó en mi camino Izel y todo volvió a cambiar. Desde el comienzo hubo una complicidad especial, le hablaba de todo lo que sentía sin ningún pudor, la inseguridad que hasta ese momento me asfixiaba con ella desapareció. Nos reíamos mucho, nos mimábamos mucho y tonteábamos muchísimo. Al poco tiempo me sentía más unida a Izel de lo que había estado nunca a nadie. Le confesé mis miedos, mis deseos, mis sueños y sin darme cuenta me enamoré. Pero esta vez tenía claro que iba a luchar por ella y un día se lo dije y ella me rechazó. De nuevo me sorprendí, cuando yo siempre había pensado que en una situación así el mundo se me caería encima, pero no ocurrió eso. Hablamos, entendí la situación y me fui a mi casa con una extraña sensación de satisfacción que no de pérdida porque ella estaba ahí. Al final, todo cambió aunque no fue nada fácil y hoy tras casi año y medio puedo decir que me siento más feliz, más llena, más querida, más valorada, más mimada de lo que nunca me había sentido.
Por todo esto puedo decir que yo no lo decidí, simplemente ocurrió. Aunque tengo que reconocer que a posteriori, cuando me he preguntado por qué he llegado a este estado de plenitud con una mujer, estado que por otra parte nunca alcancé con un hombre. Entre otras cuestiones, para mi ha sido fundamental el hecho de compartir mi vida con alguien que me considera y a la que considero un igual. Sin luchas por no ser "dominada", sin luchas por conseguir esa caricia, simplemente sin luchas porque en lo esencial necesitamos y demandamos lo mismo.
Y para todo esto ha dado la primera página del libro. En fin, que me esta gustando mucho.
Comentario:
Yo creo que la autora cuando habla de escoger es porque se le han presentado varias posibilidades, entre ellas la del lesbianismo. Posiblemente a ella le gustasen hombres y mujeres, bisexual, pero escogió estar solo con mujeres, lesbianismo. De todas formas ninguna opción era mala, ¿no? Pero ella tenía una razón: compromiso feminista, tal y como ella lo entendía, que es totalmente válido. Ese párrafo es, por tanto, absolutamente genial.
Comentario:
Que bonita vuestra historia,conmovedora.
Bsos
Bsos
Comentario:
Yo nunca tuve novio y tardé en tener una novia-novia pero me enamoré de varias maestras en el colegio, sin enterarme entonces, claro. Cada una escribe su historia, no creo que haya una historia lesbiana.
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
había escrito un commnent super largo y no quedó, así que trato de resumirlo:
Bimbolla, Izel, qué linda historia!
cuántos caminos diferentes nos llevan hasta donde estamos ahora...
como la mayoría, yo tb pienso que no elegimos ser, sino animarnos a vivirlo, más tarde o más temprano
y siendo yo una lesbiana "de la primera hora" me pregunto, no en tu caso en particular sino en general en todos los casos similares, cómo se puede vivir siendo lesbiana sin saberlo... tengo amigas que han vivido casadas con hombres y han tenido varios hijos, y un día plaf! es como si se les hubiera corrido una venda de los ojos... a mi pequeño cerebro le cuesta imaginárselo
bueno no sé, a veces parece que me contradijera pero les juro que no.
me parece que hoy no es mi día para tratar de aclararlo
son muy tiernas las dos
bsos
Bimbolla, Izel, qué linda historia!
cuántos caminos diferentes nos llevan hasta donde estamos ahora...
como la mayoría, yo tb pienso que no elegimos ser, sino animarnos a vivirlo, más tarde o más temprano
y siendo yo una lesbiana "de la primera hora" me pregunto, no en tu caso en particular sino en general en todos los casos similares, cómo se puede vivir siendo lesbiana sin saberlo... tengo amigas que han vivido casadas con hombres y han tenido varios hijos, y un día plaf! es como si se les hubiera corrido una venda de los ojos... a mi pequeño cerebro le cuesta imaginárselo
bueno no sé, a veces parece que me contradijera pero les juro que no.
me parece que hoy no es mi día para tratar de aclararlo
son muy tiernas las dos
bsos
Comentario:
En mi caso no fue así, yo no elegí ser lesbiana, simplemente lo sentí, luego lo supe, más adelante lo acepté y después actúe en consecuencia.
Pero ese fue mi "proceso", simplemente mi caso. Yo defiendo que cada cual haga con su vida lo que más feliz le haga siempre que respete que los demás puedan hacer lo mismo. Si la autora lo escogió y así es feliz, mi más sincera enhorabuena.
Pero ese fue mi "proceso", simplemente mi caso. Yo defiendo que cada cual haga con su vida lo que más feliz le haga siempre que respete que los demás puedan hacer lo mismo. Si la autora lo escogió y así es feliz, mi más sincera enhorabuena.
Comentario:
Bimbooooo, queeeeeeeeeee!!!! te rechazo?????? vaya con la dulce Izelcita.
Cuando termines de leer, cuentanos?
Te dejo besitos muackis
Cuando termines de leer, cuentanos?
Te dejo besitos muackis
Comentario:
Fantástico tu post. Enhorabuena!. Cuando acabes el libro, no olvides recomendarlo o no ¿vale? Creo que lo que esta autora lo q quiso hacer es desmitificar eso que "algunas y algunos" justifican su homosexualidad diciendo yo nací así (casi como si fuese una tara)... ella libremente ha decidido ser lesbiana, y personalmente ME ENCANTA. Besos
Comentario:
Así que Izel te dio calabazas cuando te declaraste... Ella lo desmiente.
Supongo que habrá muchas formas de descubrirse pero no creo que sea una cuestión de elección. Si yo hubiera podido elegir entre ser y no ser lesbiana sin duda habría elegido el no serlo y así me hubiera evitado mucho de todo: de disimular, de conductas antisociales, de desviación de conversaciones... porque cuando con 15 años pude darle nombre a lo que sentía, no lo acepté, no me gusté, lo escondí y soñé con la posibilidad de un proceso reversible, incluso me empeñé en que me gustaran los chicos, pero claro, no había forma.
Lo mío estaba clarísimo desde el principio y nunca ha tenido nada que ver con mis ideas, evolución personal, circunstancias sociales... no creo que haya estado codicionada por nada al respecto. Vamos, que en mi caso es innato.
Besitos.
Supongo que habrá muchas formas de descubrirse pero no creo que sea una cuestión de elección. Si yo hubiera podido elegir entre ser y no ser lesbiana sin duda habría elegido el no serlo y así me hubiera evitado mucho de todo: de disimular, de conductas antisociales, de desviación de conversaciones... porque cuando con 15 años pude darle nombre a lo que sentía, no lo acepté, no me gusté, lo escondí y soñé con la posibilidad de un proceso reversible, incluso me empeñé en que me gustaran los chicos, pero claro, no había forma.
Lo mío estaba clarísimo desde el principio y nunca ha tenido nada que ver con mis ideas, evolución personal, circunstancias sociales... no creo que haya estado codicionada por nada al respecto. Vamos, que en mi caso es innato.
Besitos.
Comentario:
Bueno yo estoy de acuerdo con algún comentarista anterior...no creo que se escoja la opción sexual, es más, ni siquiera lo llamaría opción...en mi caso por lo menos, es algo impuesto por naturaleza igual que la "opción" de una persona heterosexual...pero en fin, ahora como está tan de moda lo de la tolerancia parece que cualquier cosa que se sea ya hay que respetarla porque todos tenemos derecho a elegir...
Yo pienso que las personas antetodo SON no ESCOGEN...pero bueno da igual Bimbolla que me ha gustado mucho lo que has contado y que lo hayas compartido aquí, me ha parecido una parte de tu vida importante, decisiva y muy bonita además...
Yo pienso que las personas antetodo SON no ESCOGEN...pero bueno da igual Bimbolla que me ha gustado mucho lo que has contado y que lo hayas compartido aquí, me ha parecido una parte de tu vida importante, decisiva y muy bonita además...
Comentario:
Buenoo... me encantó leer esa parte de ti tan especial y de Izel...si sólo pensar que aún te queda el libro casi entero por leer...jeje...Yo en realidad siempre lo tuve claro, o eso creo.. aunque me costó muchísimo admitirlo y dar un pasito hacia adelante, y supongo que el resto ha sido eso, ir dando pasitos para ser quien realmente soy en todos los aspectos de mi vida...un besoo
Comentario:
¿Cómo se puede "escoger ser lesbiana"?
No creo que s epueda "escoger" la opción sexual. Acaso se puede no cerrarse a ninguna opción. No creo que si te gustan los hombres debas "escoger" ser lesbiana. No creo que si te gustan ambos sexos debas "escoger" ser lesbiana. y si te gustan las mujeres, no "escoges" nada, sigues tus gustos, tus impulsos y ya.
En todo caso has despertado mi curiosidad por lo que sigue a ese párrafo.
Y... esta historia tuya, me recuerda a alguien...
No creo que s epueda "escoger" la opción sexual. Acaso se puede no cerrarse a ninguna opción. No creo que si te gustan los hombres debas "escoger" ser lesbiana. No creo que si te gustan ambos sexos debas "escoger" ser lesbiana. y si te gustan las mujeres, no "escoges" nada, sigues tus gustos, tus impulsos y ya.
En todo caso has despertado mi curiosidad por lo que sigue a ese párrafo.
Y... esta historia tuya, me recuerda a alguien...
Comentario:
Lo tuyo va pa tesis doctoral por lo menos... jajaja
Eliges cómo quieres vivir, a un arriesgo de llevarte por delante lo que sientes... pero no eliges lo que sientes... porque si se pudiera elegir... ¿qué coño harías tú conmigo?
Fuiste muy valiente.. tanto, que casi salgo corriedo jjajaja... Pero cómo puedes decir que te rechacé si lo único que hice esa noche fue tartamudear y dudo que entendieras ni una sola palabra jajaja
Eliges cómo quieres vivir, a un arriesgo de llevarte por delante lo que sientes... pero no eliges lo que sientes... porque si se pudiera elegir... ¿qué coño harías tú conmigo?
Fuiste muy valiente.. tanto, que casi salgo corriedo jjajaja... Pero cómo puedes decir que te rechacé si lo único que hice esa noche fue tartamudear y dudo que entendieras ni una sola palabra jajaja

