Esos muñequitos
Ayer, en lugar de hablar por teléfono, Izel me pidió que me conectase al messenger. Al hacerlo aparecieron esos muñequitos dando vueltas, y de repente vinieron a mi cabeza un montón de buenos recuerdos....de la primera vez que hablamos, cuando aún ni siquiera nos conocíamos, de noches durmiendo 5 horas, de risas, de parrafadas filosóficas sobre la vida –yo más que ella-, de charlas sin sentido, de confesiones que no se hacen a la cara, de frases con doble sentido, de concursos de fotos a ver cual de las dos estaba más fea, de distanciamientos, de canciones que me enviaba y nunca llegaban, de horas bajas, de cartelitos que anunciaban “Izel se ha conectado”, de la ilusión que me hacía, de la rabia que sentía cuando me decía “teléfono”, de tríos e incluso cuartetos, de todo lo que la conté y de lo que no, de una heineken en mi mesa, de Tracy Chapman de fondo, de besos “chillados”, “vaqueritas” y “llorones”. Si, desde luego, hubo momentos muy buenos.
Anoche, estuvimos recordando viejos tiempos. Al igual que entonces, hubo de todo risas, confesiones, besos “chillados” , incluso hubo un intento de cibersexo, pero desistimos. No tener una webcam dificulta bastante este tema, Izel, decía que no tenía manos suficientes, y nuestra verborrea para decir cosas guarras es, de momento, bastante limitada. Yo lo intenté, incluso, le puse alguna foto “sexy”, pero no hubo forma. En fin otra vez será.
Al final, echaba de menos su voy y la llamé. Me tumbé en la cama y lo último que recuerdo es un beso de buenas noches.
Ahí va mi abrazo

Solo tres noches
Comentario:
Gracias... por ese abrazo

