Diario de un Hombre libre
Pensamientos y vivencias de un promiscuo feliz
Acerca de
Soy un chico que vive en el centro de madrid y utilizaré este blog para escribir mis vivencias, pensamientos y en general todo lo que me de por escribir.

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Con mil cosas en la cabeza
Desde que en empecé a salir (follar) con chicos, habré tenido dos o tres citas románticas. La verdad no me gustan, me aburren y a las pocas que he asistido han sido una decepción. Como habré dejado claro me gusta salir ligar y no tener ningún problema a la mañana siguiente . Me gusta el mundo de la soltería con sus pros y los contras. Sé que algunos les puede molestar o parecer aberrante, a veces entre los propios gays pueden ser más prejuiciosos que muchos heterosexuales, pero también he dejado claro que me importa muy poco lo que pueda pensar la gente (aunque respeto todas las opiniones). Soy feliz con mi estilo de vida y no me he independizado y salido del armario para tener que cumplir lo que para algunos es lo moralmente correcto.
Bueno el caso es que el otro día acepté ir a una cita romántica, tal vez fue porque me encontró sin ningún plan interesante o tal vez fue porque me cae muy bien y no paro de reírme y pasarlo bien cuando estoy con él, (además de que esta bueno). Pero acepté y fui a cenar con él (el ingles). La cena fue bien todo al principio fue normal, charlamos como amigos, nos reímos mucho tomamos mucho vino y pensamos irnos de copas. Pero al salir del restaurante paso algo que no suelo dejar que pase, me cogió la mano. Nunca dejo que pase esto con un ligue porque para mí significa demasiada intimidad. Y esta vez me gustó, me gusto que le temblara la mano al hacerlo y que se calmara y me besara cuando le apreté la mano con fuerza. Tuve la tentación de ir me a casa y no volverlo a llamar, la cosa me llegó a agobiar un poco. Pero en los momentos justos hacía o decía algo que me calmaba. No llegamos a irnos de copas nos pasamos la noche hablando, riéndonos y cogidos de la mano en una plaza. Y entonces si que paso algo que nunca me había pasado, me desperté abrazado a él. (lo normal es que yo aparezca en el otro lado de la cama con medio metro como mínimo de separación). Cuando se fue por la mañana y se lo conté a Sara casi le da un infarto de la emoción, según ella me estoy enamorando, cosa que dudo porque sólo lo conozco desde hace tres.
Bueno no se como acabará la cosa, creo que estas sensaciones se me pasaran, tal vez me haya cogido con las defensas bajas o tan sólo es que compartimos muchas cosas en común y podremos ser buenos amigos, pero la verdad no quiero que se lo que ha Sara le gustaría, no quiero pillarme en este momento de mi vida. Y no se si podría llevar una relación, puede que me esté comiendo demasiado la cabeza, seguramente en unos día ya me habré olvidado de todo esto.
 
Miércoles de cañas
Últimamente lo de salir los miércoles se me está convirtiendo en costumbre. Este miércoles acordamos ir a almorzar a un pueblo perdido de Madrid, para que Sara presentara a su nueva novia y para que Jorge hiciera oficial su noviazgo con el jefe de mi jefe. Así que a las tres de la tarde me encontraba en un perdido lugar de Madrid a treinta y cinco grados y con Pablo como única distracción ante las parejas que se ponían cariñosas. La comida fue agradable, de no ser porque éramos el espectáculo del restaurante, al parecer por esos lugares nunca habían visto homosexuales y se escandalizaban un poco cada vez que alguna de las dos parejas se besaba o se hacía alguna carantoña, muchos miraban fijamente y llegué a pensar que nos iban a tirar cacahuetes de un momento a otro. Pero bueno salimos sin ningún problema y volvimos a la gran ciudad donde la gente no se escandaliza tanto (normalmente).
A las ocho de la noche, Pablo y yo nos aburríamos y decidimos salir a tomar unas cañas, con la intención de volver pronto a casa, pero me temo que no fue posible. Mi compañero de piso tiene una terrible facilidad para hacerse amigo de los camareros y eso nos llevó a tener un par de cervezas gratis y a animarnos a seguir bebiendo. Finalmente acabamos borrachos en un garito de chueca inusualmente lleno para ser miércoles.
Nos hicimos amigos de un grupo de cinco gays, y Pablo se lió con uno de ellos y yo con otro, aunque mi lío fue más producto del alcohol que del deseo y una vez fui al baño me perdí un poco por la disco en busca de otra cosa. Y entonces encontré algo que me gustaba más. Un inglés erasmus (a un medio irlandés eso de dar por culo a un inglés le pone, por lo menos a mí) de unos diecinueve años y muy simpático que estaba en la discoteca con unos amigos. Bueno nos empezamos a liarnos en la discoteca, pero pronto llegó el tío con el que me estaba liando en un principio y no se lo tomó muy bien, aunque después de explicarle que yo hacía lo que me daba la gana y de mandarlo un poco a freír espárragos, se fue. Eso sí se llevó a ligue de Pablo lo que lo dejó sin follar esa noche. Yo acabé follando en mi bañera (para combatir el calor) y esta mañana llegué tarde a trabajar aunque mi jefe no se dio cuenta porque él llegó más tarde que yo.
 
A la playa
Este fin de semana lo tenía claro, sólo lo quería para descansar. Pondría el ventilador a tope, me pondría en gallumbos en de ante de la televisión y me tragaría todo lo que pusieran. El viernes el plan se cumplió a la perfección, el sábado por la mañana me fui a la piscina con los del piso y por la tarde de nuevo hiberné en casa. Sin embargo cuando llegó la noche mi plan no se pudo repetir de nuevo, mi ventilador murió. A las nueve de la noche cuando llegó Sara al piso nos encontró a Pablo y a mi tirados en el suelo como ratas deshidratadas.
Al principio Pablo lo propuso como una broma, coger el coche he ir a la playa, pero la broma se materializó y a las once de la noche estábamos los tres rumbo a Alicante. Llegamos sobre las dos y algo, aparcamos, fuimos a la playa nos desnudamos y nos metimos en el agua. Estuvimos en la playa hasta nueve, después buscamos un sitio para desayunar, y dormimos un poco en la playa antes de volver. En casa nos esperaba Jorge que había pasado el fin de semana en casa de su novio (el jefe de mi jefe), y que no se enfadó un poco porque tiene la teoría de que siempre hacemos estas cosas cuando el no está.
No ha sido el fin de semana tranquilo que esperaba pero no ha estado mal, ya esta semana me veo con fuerza para volver al cien por cien a la batalla.
 
Fiesta Lesbi
Sí mi finde fue agotador lo que llevo de semana no se queda atrás. El lunes después del trabajo dormí todo el día, por lo que el martes me pude despertar como un hombre nuevo. El trabajo transcurrió sin muchos problemas, aunque me tocó hacer esas funciones de becario que nada tienen que ver con el puesto (no penséis mal). Mi jefe tenía una presentación con un cliente importante y casualmente su hijo tuvo un incidente en el instituto y claro le tocó al becario ir a buscarlo y traerlo a la oficina (todo como un favor, pero como para negarme).
Así que lo peor que tuve que hacer fue aguantar durante dos horas al típico adolescente que va de rebelde y de que el mundo va contra ellos porque papi no le pone saldo en el móvil. La parte buena es que por hacerle el favor me dejó salir una hora antes.
Cuando llegué a casa me encontré a Sara muy contenta, hace ya dos semanas que habla mucho con una chica y parece que la cosa va muy bien. No hay nada que me guste más que ver a Sara contenta, el problema ha sido que parte de su alegría venía porque su amiga la había invitado a la inauguración de su cafetería y no quería ir sola. Si me lo hubiera pedido otra persona le habría dicho que no, (el martes lo tenía reservado como día de relax), pero a Sara no le puedo negar nada.
Llegamos al sitio y todo estaba lleno de lesbianas (por lo que pude comprobar lo que debe sentir Sara cuando sale con nosotros a sitios de chicos), pronto Sara se unió a un grupo y yo me quedé a su lado escuchando la conversación y bebiendo mojitos. En la fiesta había pocos gays y de los que había sólo me gustaba uno, cosa que no me importaba porque mi idea era, irme a eso de las dos para poder dormir algo antes de ir a trabajar. Pero no fue así, acabé hablando con el chico y trayéndomelo a casa (después de asegurarme de que Sara estaba bien). El chico era un poco más bajo que yo moreno, fuerte y con un piercing en la lengua. Después descubrí que tenía otro en el pezón, pero lo que más me impactó fue ver que tenía uno en la herramienta y otros dos en los huevos. Nunca había estado con un chico con tanto metal en sus partes y la verdad es que no sabía muy bien que hacer. Bueno lo solucionamos con que él me hizo una mamada (lo del piercing en la lengua tiene su cosa) y yo le hice una paja. Por suerte era un chico de los míos y al acabar lo único que tuve que hacer fue llamarle a un taxi. A la mañana siguiente cuando me desperté Sara no estaba, pero me había mandado un sms diciéndome que se había quedado en casa de su amiga lo que muy probablemente quiere decir que Sara vuelve a tener novia.


 
Demasiada Fiesta.
La vuelta al trabajo tras un fin de semana de juerga es un coñazo, pero hay que ganarse la vida. El lunes llegué casi arrastrándome al trabajo y es que no había dormido más de cuatro horas entre el sábado y el domingo.
El sábado comenzó como un día tranquilo tomando unas cervezas con mi amigo (el que estaba de visita) y planeando el domingo como una jornada sociocultural, es decir irnos pronto a casa esa noche para visitar los museos, el retiro y bueno ya sabéis el típico tour de Madrid. Pero todo eso quedó en el olvido a medida que el nivel de alcohol iba subiendo en nuestras venas. Pablo nos llamó y nos pidió que lo acompañásemos a una disco porque había quedado allí con un chaval que había conocido, no se muy bien donde. Lo acompañamos pero no estuvimos mucho tiempo, viendo que la parejita buscaba intimidad. Fuimos ya decididos a tomarnos la última y conocimos a dos chicos, no recuerdo muy bien de donde, creo que eran brasileños. Pero bueno el caso es que la cosa se alargó más de los que esperábamos nos liamos con ellos y aun con un poco de cordura recordamos que debíamos irnos pronto a dormir. Salimos del local, bastante cachondos ya, pero antes de llegar a casa nos volvimos a encontrar con Pablo que se encontraba feliz y generoso y nos invitó a una copa. Y en este lugar y tras esta última copa ambos coincidimos en dejar un poco de lado la cultura y buscar un polvo para esa noche. Encontramos un grupo de tres españoles y nos acercamos a hablar. No tardamos mucho en comenzar a liarnos y en irnos a su casa ya que vivían por chueca, nos pasamos el domingo entero con ellos, hasta que nos dimos cuenta de que faltaban tres horas para que mi amigo cogiera su avión. Fuimos corriendo a casa, hizo su equipaje y llegamos al aeropuerto justo para que la azafata nos diera con puerta en las narices. Conseguimos que le dieran otro billete pero tuvimos que esperar cuatro horas hasta que saliera el siguiente vuelo, pero bueno en esa horas acordamos que el volvería para el orgullo en Madrid y yo lo visitaría cualquier fin de semana que tuviera libre. Nos despedimos, volví a casa me duché, le conté lo sucedido a Sara mientras desayunábamos y me fui a trabajar con unas ojeras digna de un personaje de Tim Burton.
Cuando acabó mi día de trabajo pude volver a casa como un zombi y dormir desde las seis de la tarde a las seis de la mañana. Pero bueno lo volvería a hacer.
 
Reencuentro
Ayer llegó a visitarme mi mejor amigo de cuando vivía en Londres, es un francés gay al que considero la persona más cercana a mí. La verdad es que lo necesitaba, necesitaba salir con alguien sin pareja, sin problemas porque lo han dejado y que a mitad de la noche se quiere ir o bien porque lo llama su novio o bien porque ha visto a su ex. Con esto no quiero criticar a mis compañeros, solo decir que necesitaba un respiro, una marcha de solteros desinhibidos.
Pues así fue, lo fui a buscar al aeropuerto, el reencuentro fue muy bueno porque hacía dos años que sólo nos comunicábamos por móvil e Internet y ahora podíamos abrazarnos. Fuimos a mi casa y se lo presenté a mis amigos a Pablo al principio le gustó, pero como pasó de él creo que ya no le cae bien (los franceses pueden ser muy secos), a Jorge y Sara creo que les cae bien. Tras las presentaciones, cenamos y fuimos a chueca a beber, lo bueno de salir un jueves es que todo está menos lleno y no hay que pagar para entrar en ningún sitio y aunque hay poca gente tampoco es muy difícil ligar. Finalmente le encantó chueca, fuimos a la disco a la que suelo ir y conocimos a unos chicos que se vinieron a casa con nosotros, en mi habitación seguimos bebiendo algo con los chicos y nos los follamos como en los viejos tiempos cuando compartíamos habitación. Lo peor llegó cuando yo me he tenido que ir a trabajar a las nueve, con una resaca terrible, pero bueno hoy siesta y por la noche fiesta.
 
Respondiendo a Javi
<<… Tu actuad de promiscuo parece un buen modelo a seguir pero, ¿realmente eres feliz?¿Qué hay del amor?…>>
Bueno no suelo contestar a los comentarios, principalmente porque creo que cada uno es libre de poner aquí lo que le de gana y lo que yo pueda decir después sobre su comentario importa poco. Me gusta leer los comentarios de otros escritores de blog o de gente que pasa por aquí y deja su comentario. Me hace gracia que algunos piensen que lo que escribo es literatura, me gusta saber que muchos comparten mi filosofía y que otros no pero que la respetan, incluso me gusta leer alguna que otra llamada de atención ortográfica-gramatical (lo siento pero espero seguir progresando en mi español :D).
Pero quiero aclarar que lo que escribo no es para convertirme en un modelo a seguir ni mucho menos, aquí escribo lo que se puede decir es mi filosofía de vida, es como vivo. Lo que hago lo hago porque al final de la noche puedo meterme en la cama y dormir a pierna suelta sin ningún dilema moral. Sin embargo soy consiente de que hay gente que no sería nada feliz con la vida que llevo, hay personas que buscan encontrar una pareja algún día y acabar junto a ella (sin ir más lejos mi amiga Sara o mi amigo Jorge) o las que simplemente no podrían practicar sexo con un desconocido. Algunas de las personas con las que he topado esperaban algo más que sexo, pero me quedo tranquilo al saber que cuando me voy a la cama con alguien no le prometo más que sexo y que son ellos los que eligen.
Por eso a la pregunta de si soy completamente feliz, te puedo decir que lo soy, hoy por hoy no tengo ningún vacío emocional, trabajo en algo que me gusta, vivo con gente que quiero y que me quiere y me lo paso bien siempre que tengo oportunidad. Y en cuanto al amor, creo que en gran parte soy feliz porque nunca me he obsesionado en tener pareja o en buscarla, si te digo la verdad huyo de ella, desde mi punto de vista creo que a la larga dan más problemas que alegrías. Soy humano y se que puedo acabar enamorándome, pero no seré yo quien lo busque, si tiene que llegar llegará y si no llega te aseguro que no me importa nada, bajo mi punto de vista el amor no es una relación monógama, el amor para mí es lo que me dan mis amigos y mi familia y lo que me podría dar un amigo muy especial y eso no tendría nada que ver con las personas que nos llevemos a la cama, tendría más que ver con entendernos muy bien y compartir una misma forma de ver la vida.
Aquí acabo estas divagaciones filosóficas sobre mi vida un poco influenciadas todavía por kilos de paracetamol, espero haber contestado a tu pregunta , un saludo y espero que sigas leyendo mi blog, bueno Javi y todos los demás y lo que vengan.

 
Fin de semana con gripe
Este fin de semana me ha tocado quedarme en casa a causa de un super-resfriado. Así que el plan ha sido estar tumbado el sofá con una manta y viendo la programación cutre de la televisión los fines de semana. Pero lejos de lo que se pueda pensar mi fin de semana no fue nada tranquilo. El primero que vino a tocar los huevos fue el de nuevo novio de Pablo, quien llamó al timbre la noche del sábado y se pilló un rebote al descubrir que Pablo no estaba como le había dicho durmiendo en casa. Durante casi una hora tuve que aguantar a un descontrolado gay que insistía en quedarse para esperar a Pablo cuando volviera. Como evidentemente no se lo permití comenzó a arremeter contra mí y casi tuve que desalojarlo de casa a empujones. Tras conseguir cerrarle la puerta en las narices tuve que aguantarlo quince minutos vociferando en la puerta hasta que nuestro vecino de la puerta de al lado le invitó a irse o a recibir dos hostias (dos hostias que yo le hubiera dado si no hubiera estado hecho polvo).
Pero una vez conseguida la paz y la tranquilidad y cuando me disponía a ver una película, llegó Jorge lloriqueando por sus remordimientos por haberse liado con uno en la boda. Tras conseguir que se calmara y tras quitarle de la cabeza la idea de confesar, pude lograr que se fuera a dormir me dejara tranquilo de una vez. Menos mal que Sara no tardó mucho el volver y me colmó con todos sus cuidados de mamá lesbiana, estoy seguro que práctica conmigo para cuando tenga a sus hijos. Así que finalmente me pude dormir viendo una buena peli y tuve paz y tranquilidad hasta que volvió el de nuevo novio de Pablo y rompieron, cosa que tuvieron que hacer en mi salón.
 
Boda Gay
Esta semana he tenido la boda de un amigo, así que yo y mis compañeros de piso nos engalanamos y nos estrujamos durante dos horas en un mini coche rumbo a una boda gay. Nunca me han gustado las bodas, aunque respeto a los que se quieran casar. Esta vez es peor ya que vivo, con una lesbiana con una ruptura aun reciente y un gay (Jorge) que desea desesperadamente encontrar al hombre que lo lleve al altar, así que durante la ceremonia tuve que aguantar llantos a la derecha y a la izquierda (tenía que haberme puesto al lado de Pablo).
Se dice que en las bodas siempre se liga, yo hasta ahora no lo creía, pero es que hasta ahora nunca había ido a una boda gay. Por primera vez desde que conozco a mis amigos los cuatro hemos hecho pleno.
A la primera que vi liarse con otra fue a Sara, cosa que nunca le había visto hacer, ella es más chica de quedar cenar e ir avanzando por citas desde el beso en la mejilla a la cama. El siguiente fue Pablo, eso no me sorprendió es cercano a mi filosofía promiscua y aunque ha vuelto con su novio no ha tardado mucho en coronarlo.
Y ya el siguiente fui yo, mientras aguantaba a Jorge contarme las maravillas de su nuevo rollo (el jefe de mi jefe), me fijé en un chico bastante atractivo, alto no muy cachas y con unos ojos verdes impresionantes. Me acerqué hablamos y nos fuimos a un sitio más o menos alejado de la fiesta allí nos empezamos a enrollar nos besamos, nos toqueteamos un poco y finalmente decidimos irnos a mi habitación (la celebración fue en un hotel). Allí ya entramos en materia y estuvimos una hora, al acabar el chico me pidió que fuera discreto porque su novio estaba en la boda y no quería que se enterara (jugada redonda no tendría que preocuparme por él en lo que quedara de fiesta). Volvimos y me encontré a Jorge (al que había dejado hablando de las maravillas de su nuevo rollo) dándose el lote con un pseudo-Oso. De Sara y Pablo no había ni rastro así que me acerqué a saludar al novio (el que es mi amigo) y de camino me encontré con un chico bastante mono que me miraba, saludé al novio y fui a por el chico. Bailamos bebimos y nos besamos y cuando íbamos a su cuarto se me acercó un tío bajito con una increíble cara de mala hostia, era el novio del otro chaval que vino a preguntarme si había tenido algo con su chico. Le dije que se equivocaba (que iba a decir), pero el hombre cada vez más enfadado empezó a subir la voz. y hablar en un español del sur muy rápido que no podía entender. Por suerte alguno de sus amigos se lo llevaron mientras me dedicaban unas miradas de odio. Nunca he entendido la actitud de ir a por el rollo de tu novio, ¡el que te ha puesto los cuernos es tu chico!.
Pero bueno en cuanto se lo llevaron me fui con el otro chico a la habitación y pasamos la noche juntos follando y riéndonos de lo ocurrido. A la mañana siguiente volvimos a casa, a la salida del hotel pude ver a la parejita y su grupo que me seguían mirando mal. Yo por mi parte le dediqué una sonrisa y me monté en mi coche donde habían dos chicos felices (yo y Pablo) y una lesbiana y un gay arrepentidos de lo que habían hecho (cosa que tampoco entiendo se lo pasaron en grande).
Pd: Lo de hacer una boda un miércoles, es una putada para los que trabajamos.
 
Chueca es un Pañuelo
Este fin de semana he confirmado eso de que chueca es un pañuelo. Este sábado tan sólo salimos Pablo y yo, Jorge había quedado con el jefe de mi jefe ( no quiero pensar en que puede acabar esta relación) y Sara necesitaba pasar una noche de chicas y se quedó en el piso con dos amigas. La noche empezó normal, fuimos a cenar y después a tomarnos unas cervezas y ya en el primer bar nos encontramos con el novio despechado de Pablo. Así que durante media hora me tomé una cerveza y observé “el culebrón”, pasado este tiempo agarré a Pablo del brazo y lo saqué del lugar.
Fuimos al siguiente bar ya con Pablo bastante alterado y justo cuando estaba empezando mi copa me encontré con un chaval con que me había acostado tiempo atrás sin saber que tenía dieciséis años. El chico es bastante gracioso y por lo menos me libró de tener que escuchar la historia de Pablo y su novio una y otra vez. El problema es que si me quedaba hablando mucho con él me sería más difícil ligar. La noche no mejoró al cambiar de lugar, Pablo volvió a encontrarse con su novio y en un abrir y cerrar de ojos se estaban liando (nunca entenderé estas cosas, si una vez sale mal para que repetir). Yo por mi parte me di a la bebida más de lo debido en gran parte porque en el sitio no había nada que me llamara la atención y los tíos que me entraban no me gustaban nada.
Me fui ya rumbo a casa y deje a Pablo, pero iba tan borracho que me tuve que parar a sentarme unos minutos en la plaza de chueca. Cuando llevaba ya un tiempo sentado alguien me tapó los ojos y me dijo “adivina quien soy” (como odio ese juego). Era mi chico adolescente, quien se sentó a mi lado y habló de algunos bares que cerraban tarde. No llegamos a entrar media hora más tarde estábamos en mi portal medio desnudos y poco después en mi cama y en la cocina y en la ducha …
Por la mañana no sabía como actuar mi pequeña moral interna me decía que eso estaba mal, pero el resto de mí se había divertido como no lo había hecho en mucho tiempo. En la cocina estaban Sara y sus amigas que nos miraban y no podían evitar sonreír (cuando decidí follar por toda la casa no recordé que ellas estaban en la habitación de Sara).