Viaje de negocios
Este fin de semana ha sido el primero de una larga saga de fines de semana en los que me tocará currar, pero bueno no me quejo en estos tiempos de crisis trabajar en lo que a uno le gusta es un lujo. La cosa es que en mi nuevo trabajo me veo obligado a pasar fines de semana en otras ciudades fuera de Madrid. La idea al principio me gustó, uno se imagina pasando un fin de semana en Barcelona, Londres, las Canarias o Ibiza, pero no cuando empiezas en esto como es mi caso paso el fin de semana currando en Ávila (ciudad muy bonita) y con un compañero de treinta años que ya está harto de vivir. La así pues cuando me lo contaron la idea no me entusiasmó nada. Ávila esta bien para ir a hacer turismo, pero si eres gay y tienes ganas de marcha te la sensación de que la oferta se limita bastante.
Así me encontré un viernes a las ocho de la tarde en una habitación de hotel sólo en Ávila y con un tiempo de perros fuera. ¿Qué hacer?, demasiado frío y pocas ganas de explorar la ciudad. Así que mi único medio de contacto con el mundo era Internet, me metí en un chat buscando tíos de Ávila dispuestos a hacerme pasar un buen rato y tarde un buen rato en conseguirlos, pero bueno la cosa no fue mal, porque encontré a dos dispuestos para un trío. Uno de ellos tenía unos treinta y tantos y el otro unos veitipocos. La cosa no fue mal algo de alcohol en la habitación, todos desnudos y bueno la noche se animó. A eso de las tres ya estaba durmiendo tranquilamente y la mañana siguiente aunque tuve que madrugar, fui con más animo al trabajo.El sábado descubrí el único garito gay de la ciudad, no estuvo mal, buen rollo y típica música española. En fin ha sido un fin de semana diferente.

Así me encontré un viernes a las ocho de la tarde en una habitación de hotel sólo en Ávila y con un tiempo de perros fuera. ¿Qué hacer?, demasiado frío y pocas ganas de explorar la ciudad. Así que mi único medio de contacto con el mundo era Internet, me metí en un chat buscando tíos de Ávila dispuestos a hacerme pasar un buen rato y tarde un buen rato en conseguirlos, pero bueno la cosa no fue mal, porque encontré a dos dispuestos para un trío. Uno de ellos tenía unos treinta y tantos y el otro unos veitipocos. La cosa no fue mal algo de alcohol en la habitación, todos desnudos y bueno la noche se animó. A eso de las tres ya estaba durmiendo tranquilamente y la mañana siguiente aunque tuve que madrugar, fui con más animo al trabajo.El sábado descubrí el único garito gay de la ciudad, no estuvo mal, buen rollo y típica música española. En fin ha sido un fin de semana diferente.

Comentario:
La verdad es que siempre viene un cambio en nuestra rutina, y por muy aburrida que sea Ávila (sólo me gustan las murallas) tampoco has perdido el tiempo, lo cual está muy bien.
Un besazo y a ver si no te haces el longui y me agregas al msn.
Un besazo y a ver si no te haces el longui y me agregas al msn.