BN
Amor, suerte, sexo y rollos.
Acerca de
buscandonovio@gmail.com       
No te pierdas posts


Powered by FeedBlitz
Sindicación
 
En cualquier momento puedo morir
Mañana, cuando salga de nuevo a la calle, una maceta con geranios resecos de 20 kilos puede caer sobre mi preciosa cabeza y dejarme tieso para siempre. Si no, un motorista heroinómano puede confundir la calzada con la acera y mandarme al otro barrio. Un conductor de autobús con ataques epilépticos, un metro que equivoque su entrada en la estación, un subsahariano con deudas acuciantes, un mafioso de Gjirokaster (Albania), un niño con una pistola de bolas y un disparo certero a mi ojo derecho con infección dolorosa generalizada, mi hermana enfurecida con una katana, un cigarrillo mal apagado en la gasolinera de al lado de mi trabajo. Todos me pueden matar.

Por no hablar del H5N1 que quizás flota en el ambiente del chino de dos calles más abajo, de la picadura de un mosquito tigre infectado con una tuberculosis reforzada, mi estreno en una sauna con el putero equivocado, una cuerda floja en el ascensor de mi casa, de mi trabajo, del ambulatorio, de la casa de cualquier amigo, de cualquier centro comercial. Ese perro rabioso que pasea sin correa y me puede desfigurar y atacar la yugular. Una meningitis misteriosa. Una alergia a los medicamentos que tomo. Un cacahuete mal tragado. Un desequilibrado bipolar que pasea con un cuchillo por la calle y que me echa el ojo. Una borrachera y una piscina.

Un quedada con un blogger gallego y psicópata, una depresión post-salida del armario y la puerta del balcón abierta en el momento clave, un conductor que habla por el móvil y un cruce de nula visibilidad, un cruce de vía sin paso a nivel y un empanamiento por mi parte, un paseo por un coto privado de caza que acabaría en tragedia, un malogrado ataque al corazón en mi envidiada juventud, una insolación fatal.

Un aterrizaje funesto con su posterior incendio, un naufragio en alta mar en heladas aguas, un raro ejemplar de tiburón mediterráneo, un remolino en la playa de Castelldefels, la caída de un andamio de 14 pisos, la cercenación de mis manos, mi tronco y mi cuello, una muerte dulce y nocturao, una muerte violenta a plena luz de día, una muerte deseada, una muerte improvisada, una muerte cualquiera, una muerte más, mi muerte anunciada. Para hoy, mañana, mañana pasado, el mes que viene, de aquí dos años, de aquí 90. Lo que está claro es que la voy a palmar.

 
Comentario:
Buenas J'adore!

Este artículo me ha hecho pensar. La verdad es que no podemos esperar a quedarnos sin vida para valorar un día cualquiera de nuestra vida. Lo digo porque a mi me ha pasado que he tenido cosas que no he valorado, y justo cuando me he quedado sin eso, ha sido cuando he empezado a valorarlo.

Tambien quiero decir que me gusta vivir en eñl presente. Tal vez me muera mañana, per eso no me importa, lo que me importa es vivir bien los días que me queden de vida.

Un saludo!
 
Comentario:
ei! Que ha pasado con el mensaje que he dejado??
 
Comentario:
ya digo yo que vivimos de milagro
 
Comentario:
después de la salida del armario viene la euforia, no la depresión.
pero puedes morir del subidón...
 
Comentario:
Ahora que lo pienso, hay que dar gracias cuando termina uno el día, sin haberla palmado. Aunque también dicen de los que mueren que ya están descansando en paz. Y a mi eso si que me haría falta...jejeje Saludos
 
Comentario:
gracias por el post,

tus historias me encantan
 
Comentario:

La verdad es que visto así, me siento muy afortunado de que llegue el final del día en el que he sorteado tantos obtáculos mortales en potencia que me siento muy afortunado. Muchas gracias por escribir inagurar los comentarios de mi blog, no he podido actualizarlo, pero lo haré pronto. Un saludo!
 
Comentario:
Pues no te creas que las compro siempre en el mismo sitio, en la diversidad está el gusto y para encontrar la camiseta perfecta hay que probarse muchas menos perfectas... :)!!
 
Comentario:
Tío, ¿estás bien? Jajajaja.
 
Comentario:
No