Sequía emocional
Yo también estoy seco. Seco de sentimientos.
Mi corazón está polvoriento y quiere seguir estándolo.
Mi aparato motor se niega a sudar para acercarme a otros hombres.
Mi sexo se opone a humedecerse.
Mis ojos se resisten a llover lágrimas. Ni quieren, ni saben si deben.
Mi cerebro seguirá congelado por un tiempo.
Me he encerrado en mi mismo para llenarme y lo estoy haciendo poco a poco.
Pronto necesitaré afecto que obligue a mojarme. Un tsunami de endorfinas. Una marea que barra el pasado. Un diluvio que me obligue a volver a follar, a enamorarme, a pringar o a llorar. Pero a hacer algo. Que ya va siendo hora.
Mi corazón está polvoriento y quiere seguir estándolo.
Mi aparato motor se niega a sudar para acercarme a otros hombres.
Mi sexo se opone a humedecerse.
Mis ojos se resisten a llover lágrimas. Ni quieren, ni saben si deben.
Mi cerebro seguirá congelado por un tiempo.
Me he encerrado en mi mismo para llenarme y lo estoy haciendo poco a poco.
Pronto necesitaré afecto que obligue a mojarme. Un tsunami de endorfinas. Una marea que barra el pasado. Un diluvio que me obligue a volver a follar, a enamorarme, a pringar o a llorar. Pero a hacer algo. Que ya va siendo hora.